Tema 24. El acto clínico: Comunicación y relación médico-paciente. La entrevista clínica. Conceptos básicos de clinimetría. Aplicación e interpretación de pruebas diagnósticas. Medición de variables complejas en clínica: el caso particular de la Calidad de Vida Relacionada con la Salud. Instrumentos para incorporar las preferencias del paciente en la toma compartida de decisiones.

47 min agosto 30, 2026 Media Nuevo

Tema 24. El acto clínico: comunicación, clinimetría, pruebas diagnósticas, calidad de vida y decisiones compartidas

Cómo convertir información clínica incierta en una decisión comprensible, medible y coherente con lo que importa al paciente
Oposición: Facultativo Especialista de Área (SAS) — tronco común
Bloque: Común FEA (11-25) | Última actualización: Agosto 2026
Preparador: Esteban Castro | Material contrastado con normativa, estándares de medición y fuentes de decisión compartida

1. MAPA DEL TEMA Y ÁMBITO DE APLICACIÓN

Este tema reúne piezas que a primera vista parecen distintas —entrevista clínica, propiedades de una escala, sensibilidad de una prueba, calidad de vida y preferencias—, pero todas responden a la misma lógica. El acto clínico consiste en obtener información fiable, convertirla en una estimación razonable, comunicarla de forma comprensible y tomar una decisión que tenga sentido para esa persona. La calidad de la decisión depende por tanto de cuatro operaciones encadenadas: escuchar, medir, interpretar y deliberar.

El error típico es estudiar cada epígrafe por separado. Si lo haces así, acabarás memorizando fórmulas sin saber cuándo usarlas y listas de escalas sin comprender para qué sirven. Es más rentable ordenar el tema alrededor de preguntas clínicas: ¿qué problema quiere resolver la persona?, ¿qué dato estoy midiendo?, ¿qué incertidumbre queda después de una prueba?, ¿el cambio observado es real y relevante?, ¿qué opción encaja mejor con sus valores?

Ámbito del temario: el Tema 24 forma parte del tronco común únicamente de las 32 categorías FEA clínicas. No pertenece al común de las ocho categorías de laboratorio y diagnóstico: Análisis Clínicos, Anatomía Patológica, Bioquímica Clínica, Inmunología, Medicina Nuclear, Microbiología y Parasitología, Neurofisiología Clínica y Radiodiagnóstico.
Bloque Pregunta que resuelve Conceptos clave
Relación clínica ¿Qué necesita saber el profesional y qué necesita comprender el paciente? Escucha, agenda, empatía, información, teach-back
Clinimetría ¿La puntuación obtenida representa de forma reproducible el fenómeno clínico? Fiabilidad, validez, error, respuesta al cambio
Diagnóstico ¿Cuánto modifica una prueba la probabilidad de enfermedad? Sensibilidad, especificidad, LR, probabilidad pre y posprueba
CVRS ¿Cómo repercute la salud en la vida percibida por la persona? PROM, instrumentos genéricos/específicos, utilidad
Decisión compartida ¿Qué opción es preferible cuando hay más de una alternativa razonable? Opciones, beneficios, daños, incertidumbre, valores y preferencias
Frase guía: una buena prueba no sustituye una mala entrevista, una escala fiable no garantiza que mida lo que interesa y una decisión basada en evidencia puede ser mala si ignora qué desenlaces valora el paciente.

2. EL ACTO CLÍNICO: MÁS QUE DIAGNOSTICAR Y TRATAR

El acto clínico es el encuentro profesional en el que se identifica una necesidad de salud, se recogen datos, se formula una interpretación, se proponen alternativas y se acuerda una conducta. No se limita al instante en que el médico emite un diagnóstico. Empieza desde la forma de recibir a la persona y continúa hasta el cierre, la documentación y el plan de seguimiento. Su materia prima son datos incompletos y su producto final no es simplemente una etiqueta diagnóstica, sino una decisión razonada y comunicada.

En medicina real, la incertidumbre aparece en todas las fases. La anamnesis puede ser incompleta, los hallazgos físicos tienen variabilidad entre observadores, los biomarcadores se distribuyen de forma solapada entre sanos y enfermos y los tratamientos ofrecen probabilidades, no certezas. La competencia clínica incluye reconocer esa incertidumbre, calibrarla y evitar fingir una precisión que no existe. Por eso el tema enlaza la relación médico-paciente con la interpretación probabilística de pruebas y con la toma compartida.

El acto clínico tiene al menos cuatro dimensiones. La técnico-científica aporta conocimiento, razonamiento diagnóstico y terapéutico y uso apropiado de pruebas. La relacional permite obtener información válida, comprender la experiencia de enfermedad y construir una alianza terapéutica. La ética y jurídica protege dignidad, autonomía, intimidad y consentimiento. La organizativa sitúa la decisión en un sistema con tiempos, recursos, continuidad asistencial y responsabilidades compartidas.

2.1. De la enfermedad al problema que importa

El médico puede identificar una enfermedad correctamente y, aun así, no responder al motivo real de consulta. Una persona que pregunta por una prueba genética puede estar buscando una estimación de riesgo, pero también intentando decidir si tener hijos, si informar a familiares o si aceptar una vigilancia prolongada. Una persona que pregunta por una intervención puede estar menos preocupada por la supervivencia que por conservar independencia funcional. La entrevista debe separar problema biomédico, preocupaciones, expectativas, contexto y objetivos personales.

Esto no convierte la medicina en una conversación sin dirección. El profesional mantiene la obligación de estructurar, descartar riesgos graves y proponer lo clínicamente indicado. La atención centrada en la persona no significa que todas las preferencias sean técnicamente equivalentes, sino que la elección entre opciones razonables debe incorporar lo que la persona valora y que las recomendaciones deben explicitar el balance beneficio-daño que las sostiene.

2.2. Modelos de relación clínica

Modelo Papel del profesional Papel del paciente Limitación principal
Paternalista Selecciona la opción que considera mejor Recibe la recomendación Puede anular preferencias cuando existen alternativas razonables
Informativo Expone datos y opciones Decide prácticamente solo Puede abandonar al paciente ante información compleja
Interpretativo Ayuda a aclarar valores y preferencias Explora qué resultados le importan Requiere tiempo y habilidad para no dirigir
Deliberativo Dialoga sobre opciones y valores relacionados con la salud Participa activamente en una decisión conjunta Debe evitar convertirse en persuasión encubierta

En la práctica se combinan modelos. En una urgencia vital sin posibilidad de deliberación puede predominar la actuación protectora; en una decisión electiva con varias opciones equivalentes en supervivencia pero distintas en efectos adversos, la deliberación es central. El examen suele castigar las formulaciones absolutas: ni el paternalismo es siempre ilegítimo ni la autonomía consiste en trasladar toda la carga decisoria al paciente.

3. COMUNICACIÓN Y RELACIÓN MÉDICO-PACIENTE

La comunicación clínica es una intervención diagnóstica y terapéutica. Una pregunta mal formulada modifica la información obtenida; una explicación incomprensible impide un consentimiento real; una respuesta defensiva puede ocultar síntomas o preferencias relevantes. Por eso las habilidades comunicativas no son «decoración» de la competencia técnica: condicionan la calidad de los datos que alimentan el razonamiento clínico.

La comunicación es bidireccional, contextual y multimodal. Incluye contenido verbal, tono, ritmo, pausas, contacto visual, postura, distancia interpersonal, gestos y manejo del silencio. Las señales no verbales ayudan a detectar discrepancias —por ejemplo, una persona que afirma estar tranquila pero evita la mirada y mantiene una tensión evidente—, pero nunca deben interpretarse como códigos universales. Cultura, discapacidad, neurodiversidad, ansiedad, edad y contexto modifican su significado.

No memorices el “7%-38%-55%” de Mehrabian como regla general de comunicación. Es una extrapolación incorrecta de experimentos muy concretos sobre mensajes incongruentes de actitud y emoción. En clínica no existe una proporción universal que permita afirmar que solo el 7% de lo comunicado depende de las palabras.

3.1. Escucha activa

Escuchar activamente exige dejar espacio al relato inicial, usar facilitadores, reconocer emociones, resumir y comprobar que la interpretación coincide con la del paciente. Interrumpir muy pronto puede ahorrar segundos y perder minutos después, porque obliga a reconstruir una agenda que nunca se llegó a explorar. La escucha activa tampoco implica pasividad: el profesional debe reconducir con respeto cuando el relato se aleja del objetivo o cuando es preciso priorizar un problema urgente.

Un resumen clínico de calidad cumple dos funciones. Primero, verifica datos: «si he entendido bien, el dolor empezó después del esfuerzo, aumenta al subir escaleras y cede al parar». Segundo, muestra que el profesional ha integrado la historia y facilita que el paciente corrija errores. En decisiones complejas, resumir también permite separar hechos de preferencias: «tenemos dos opciones con eficacia parecida; una reduce visitas pero aumenta este riesgo, y usted prioriza evitar ingresos».

3.2. Empatía y validación

La empatía clínica consiste en identificar la perspectiva y emoción de la persona y comunicar que se ha comprendido. No exige compartir esa emoción ni estar de acuerdo con su interpretación. La validación reconoce que una reacción tiene sentido en su contexto: «entiendo que le preocupe que la prueba pueda retrasar el tratamiento». Es diferente del falso consuelo («seguro que no es nada»), que puede destruir credibilidad si todavía existe incertidumbre.

Cuando aparece una emoción intensa, responder inmediatamente con más datos puede ser ineficaz. Primero conviene reconocer la emoción y después ofrecer información en fragmentos manejables. La capacidad de procesar probabilidades disminuye cuando la persona está muy activada emocionalmente; por eso la comunicación de riesgos no se resuelve entregando cifras, sino escogiendo el momento y comprobando comprensión.

3.3. Comunicación adaptada

La información debe ajustarse a idioma, alfabetización en salud, capacidades sensoriales o cognitivas y preferencias. «Simplificar» no significa infantilizar. Significa evitar jerga innecesaria, explicar términos cuando son imprescindibles y usar ejemplos o apoyos visuales sin distorsionar. También implica preguntar cuánto quiere saber la persona y si desea que participe alguien de confianza.

Una práctica útil es el chunk and check: ofrecer una cantidad pequeña de información y comprobarla antes de continuar. Otra es el teach-back, que pide al paciente explicar con sus palabras el plan. No es un examen al paciente; es una auditoría de la explicación del profesional. Si la persona no puede reconstruir el mensaje, la respuesta correcta es reformular, no atribuirle falta de capacidad.

4. LA ENTREVISTA CLÍNICA: ESTRUCTURA, AGENDA Y CIERRE

La entrevista clínica debe ser suficientemente estructurada para no olvidar información relevante y suficientemente flexible para adaptarse al problema y a la persona. Un modelo operativo útil distingue inicio, recogida de información, comprensión de la perspectiva del paciente, explicación y planificación, y cierre. La relación se construye transversalmente durante todas las fases.

4.1. Inicio: antes de preguntar por síntomas

El inicio identifica a la persona, garantiza privacidad, establece el rol del profesional y abre la consulta con una invitación suficientemente amplia. Una pregunta abierta inicial permite conocer la narrativa espontánea; después se delimita la agenda. Si existen varios motivos, conviene identificarlos pronto para priorizar: descubrir el tercer motivo al despedirse es una fuente clásica de consultas mal cerradas.

Agenda compartida: preguntar «¿hay algo más que quería comentar hoy?» antes de profundizar permite ordenar prioridades. No significa prometer resolver todos los problemas en una sola visita.

4.2. Recogida de información

La anamnesis alterna preguntas abiertas y cerradas. Las abiertas exploran historia, impacto y preocupaciones; las cerradas precisan cronología, intensidad, factores asociados y datos negativos relevantes. El error es usar preguntas cerradas desde el primer segundo y transformar la entrevista en un interrogatorio de respuestas binarias. Otro error es realizar preguntas dobles o triples: si preguntas a la vez por dolor, disnea y mareo, una respuesta «no» puede no dejar claro a qué componente se refiere.

La exploración de la perspectiva del paciente puede organizarse alrededor de ideas, preocupaciones, expectativas e impacto. Las ideas revelan qué explicación atribuye al problema; las preocupaciones muestran qué teme; las expectativas aclaran qué espera del encuentro; el impacto describe cómo afecta a actividad, trabajo, sueño, relaciones y autonomía. No es una plantilla rígida, sino un recordatorio para no reducir el encuentro a síntomas y antecedentes.

4.3. Explicación y planificación

Explicar bien empieza por averiguar qué sabe ya la persona. Después se organiza la información, se evita mezclar diagnóstico, pronóstico y plan en un bloque continuo y se explicitan las alternativas. En incertidumbre diagnóstica es preferible expresar grados de probabilidad y planes contingentes: «con los datos actuales esto es lo más probable; esta prueba puede modificar esa estimación; si aparece este signo, cambiaremos de estrategia».

La planificación debe concretar quién hará qué, en qué plazo y con qué criterios de revisión. Una recomendación vaga («vigílelo») es inferior a un plan con umbrales de reconsulta. El safety netting o red de seguridad explica qué evolución cabe esperar, qué señales deben motivar consulta anticipada y qué hacer si el problema no se resuelve en el plazo previsto. Es una herramienta clínica frente a la incertidumbre, no una cláusula defensiva.

4.4. Cierre

Antes de cerrar, conviene resumir decisiones, comprobar comprensión, resolver dudas finales y confirmar seguimiento. Una consulta no está cerrada cuando el profesional ha terminado de hablar, sino cuando existe un plan compartido suficientemente entendido. Documentar los elementos relevantes —incluidas preferencias cuando influyen en la decisión— facilita continuidad asistencial y evita que la siguiente consulta vuelva a empezar desde cero.

5. TÉCNICAS DE COMUNICACIÓN CLÍNICA Y COMPROBACIÓN DE LA COMPRENSIÓN

Técnica Para qué sirve Ejemplo funcional Riesgo si se usa mal
Pregunta abierta Obtener relato y prioridades «¿Cómo le está afectando esto?» Quedarse sin estructura si nunca se focaliza
Clarificación Precisar términos ambiguos «Cuando dice mareo, ¿qué sensación nota?» Sugerir respuestas si la pregunta es directiva
Parafraseo Comprobar significado «Entonces el principal problema es la fatiga al final del día» Repetir mecánicamente sin aportar síntesis
Reflejo emocional Reconocer emoción «Parece que esta incertidumbre le está agotando» Etiquetar una emoción que la persona no reconoce
Silencio Dar tiempo para elaborar Pausa tras una noticia o pregunta relevante Convertirlo en tensión si no hay presencia ni contexto
Resumen Integrar datos y corregir errores Recapitular síntomas, preocupaciones y plan Cerrar demasiado pronto el relato
Teach-back Comprobar comprensión real «Para asegurarme de que lo expliqué bien, ¿cómo hará la pauta en casa?» Usarlo como examen o juicio sobre el paciente

5.1. Preguntas inductoras y sesgo de respuesta

La forma de preguntar puede crear el dato que después creemos haber descubierto. «No tiene dolor nocturno, ¿verdad?» favorece una respuesta concordante; «¿qué ocurre con el dolor por la noche?» es más neutral. La entrevista clínica tiene, por tanto, problemas de medición similares a una escala: si el instrumento —en este caso, la pregunta— está sesgado, la información también lo estará.

5.2. Decir “no sé” de forma profesional

La incertidumbre bien comunicada no reduce necesariamente la confianza. Puede aumentar credibilidad si se acompaña de un plan: qué sabemos, qué no sabemos, qué prueba aportaría información, qué riesgos existen mientras esperamos y cuándo revisar. El problema no es reconocer incertidumbre, sino transmitirla sin estructura o esconderla detrás de tecnicismos.

5.3. Conflicto y desacuerdo

Cuando paciente y profesional discrepan, la primera tarea es identificar sobre qué discrepan: hechos, interpretación de riesgos, valores, experiencias previas o confianza. Repetir la misma recomendación con más intensidad no resuelve un conflicto de valores. Si el desacuerdo se basa en información falsa, hay que corregirla; si se basa en distinta valoración de los desenlaces, hay que deliberar; si se solicita una intervención no indicada, debe explicarse por qué no se recomienda y ofrecer alternativas razonables.

7. CLINIMETRÍA: MEDIR LO QUE NO SE VE DIRECTAMENTE

La clinimetría estudia la medición de fenómenos clínicos. Algunos son directamente cuantificables con instrumentos físicos —temperatura, presión arterial, concentración analítica—, pero muchos constructos importantes son latentes: dolor, fatiga, disnea percibida, función, calidad de vida, ansiedad, carga de síntomas o satisfacción no se observan directamente. Se infieren a partir de respuestas, tareas, observaciones o combinaciones de ítems.

Una escala no «crea» objetividad por el simple hecho de producir un número. Si preguntas mal, agregas ítems no relacionados o interpretas una diferencia pequeña como clínicamente importante, el número puede dar una falsa apariencia de precisión. La clinimetría obliga a preguntar qué constructo mide el instrumento, con qué error y para qué uso.

7.1. Constructo, ítem, dimensión y puntuación

El constructo es la característica que se pretende medir. Un ítem es una pregunta o tarea concreta. Una dimensión agrupa ítems que representan un aspecto coherente del constructo. La puntuación resume las respuestas conforme a reglas predefinidas. En instrumentos multidimensionales, sumar todo en una cifra única puede no tener sentido si cada dimensión representa contenidos diferentes.

Antes de utilizar una escala debes conocer dirección y rango: ¿una puntuación mayor significa mejor o peor estado?, ¿hay subescalas?, ¿se admite una puntuación total?, ¿cómo se tratan los datos ausentes? Dos cuestionarios pueden medir «función» en escalas opuestas; comparar valores sin conocer la codificación puede invertir la conclusión.

7.2. Tipos de instrumentos

  • Medidas informadas por el paciente (PROM): la información procede directamente del paciente sin reinterpretación del profesional.
  • Medidas informadas por observador: un profesional u observador puntúa signos o conductas.
  • Medidas de rendimiento: exigen ejecutar una tarea estandarizada.
  • Medidas fisiológicas o biométricas: cuantifican una variable mediante dispositivos o pruebas técnicas.

El instrumento adecuado depende del propósito. Una escala válida para comparar grupos en investigación puede no tener precisión suficiente para decidir si una persona concreta ha cambiado. Y un instrumento excelente para detectar cambios puede no ser apropiado para cribado. La pregunta «¿es una escala validada?» es demasiado simple; hay que preguntar validada para qué constructo, población, idioma, contexto y uso.

8. FIABILIDAD, VALIDEZ, ERROR DE MEDIDA Y SENSIBILIDAD AL CAMBIO

La taxonomía COSMIN organiza las propiedades de medida de los instrumentos, especialmente PROM. Para examen interesa comprender cuatro familias: fiabilidad, validez, error de medida y capacidad para detectar cambio. No son sinónimos y ninguna compensa automáticamente el fracaso de otra.

8.1. Fiabilidad

La fiabilidad describe hasta qué punto las puntuaciones son reproducibles en sujetos que no han cambiado. Puede estudiarse como estabilidad temporal (test-retest), concordancia entre evaluadores (interobservador), concordancia del mismo evaluador en distintos momentos o consistencia interna entre ítems que pretenden formar una escala.

Para variables cuantitativas suele emplearse el coeficiente de correlación intraclase (ICC) en diseños adecuados; para categorías, el kappa corrige la concordancia esperable por azar. La correlación de Pearson entre dos evaluadores no es equivalente a concordancia: dos observadores pueden correlacionar perfectamente y mantener un sesgo sistemático de varios puntos.

8.2. Consistencia interna y alfa de Cronbach

El alfa de Cronbach estima interrelación entre ítems bajo determinados supuestos. Un alfa alto no demuestra que el instrumento sea unidimensional ni que sea válido. Puede elevarse simplemente añadiendo ítems redundantes. Antes de interpretar consistencia interna tiene sentido comprobar la estructura dimensional; si una escala mezcla constructos diferentes, exigir que todos sus ítems correlacionen fuertemente puede ser conceptualmente incorrecto.

Trampa: «alfa de Cronbach alto = escala válida». Falso. El alfa informa de consistencia interna; la validez pregunta si el instrumento mide realmente el constructo que pretende medir.

8.3. Validez

La validez de contenido evalúa si los ítems representan adecuadamente el constructo y resultan relevantes, comprensibles y suficientemente completos. Es especialmente importante en PROM: si los pacientes consideran irrelevantes o incomprensibles los ítems, el problema no se arregla con una estadística sofisticada.

La validez estructural analiza si la estructura de las puntuaciones refleja la dimensionalidad del constructo. La validez de constructo contrasta hipótesis sobre relaciones esperadas con otros instrumentos o diferencias entre grupos. La validez de criterio compara con un criterio de referencia adecuado cuando realmente existe un estándar que pueda funcionar como tal.

8.4. Error de medida

El error de medida es la variación sistemática y aleatoria de una puntuación que no corresponde a un cambio real del constructo. El error estándar de medida (SEM) cuantifica imprecisión en unidades de la escala. A partir de él puede estimarse el cambio mínimo detectable (MDC), es decir, una magnitud que debe superarse para considerar improbable que la diferencia se deba solo a error.

8.5. Responsiveness o sensibilidad al cambio

La capacidad de respuesta describe si el instrumento detecta cambios a lo largo del tiempo en el constructo que pretende medir. No debe confundirse con la sensibilidad diagnóstica. Una escala puede ser muy estable cuando el paciente no cambia —buena fiabilidad— y a la vez responder adecuadamente cuando sí cambia. Estas propiedades se complementan.

8.6. Cambio mínimo importante

La diferencia o cambio mínimo importante representa la menor diferencia que los pacientes perciben como relevante o que justificaría, en un contexto dado, una modificación interpretativa. Es un concepto de significado clínico, no de mera significación estadística. El MDC responde «¿es probable que el cambio exceda el error?»; la diferencia mínima importante responde «¿ese cambio importa?». Idealmente, un cambio clínicamente interpretable supera ambos umbrales.

9. CÓMO INTERPRETAR UNA ESCALA CLÍNICA SIN CAER EN TRAMPAS

Una puntuación aislada solo tiene sentido si conocemos el instrumento. El opositor debe acostumbrarse a comprobar cinco preguntas: rango, dirección, unidades, referencia e interpretación del cambio. «Subió cinco puntos» puede representar mejora, empeoramiento o un cambio irrelevante según la escala.

9.1. Efectos suelo y techo

Existe efecto suelo cuando muchos participantes se concentran en el extremo inferior y el instrumento pierde capacidad para detectar empeoramiento adicional. El efecto techo ocurre en el extremo superior y limita la detección de mejora. Son especialmente importantes al elegir instrumentos para poblaciones muy leves o muy graves.

9.2. Cambio estadístico y cambio clínico

Con una muestra grande, una diferencia media de un punto puede ser estadísticamente significativa y clínicamente trivial. En un individuo, una variación puede superar el error de medida y aun así no alcanzar un cambio que importe al paciente. Por eso la interpretación de escalas se beneficia de intervalos de confianza, distribución de puntuaciones, MDC, diferencia mínima importante y contexto clínico.

9.3. Traducción y adaptación cultural

No basta con traducir literalmente un cuestionario. La equivalencia semántica y cultural debe comprobarse. Un ítem sobre una actividad cotidiana puede tener significado diferente entre contextos culturales, edades o sistemas de salud. La validez transcultural estudia si la versión adaptada funciona de forma comparable al instrumento original.

9.4. Feasibility

La mejor propiedad psicométrica no garantiza utilidad práctica. Tiempo de administración, coste, licencias, carga para el paciente, necesidad de formación, accesibilidad digital y modo de puntuación condicionan la viabilidad. Si un instrumento genera tantos datos que nadie revisa sus resultados, su valor asistencial es escaso aunque su validación sea excelente.

10. PRUEBAS DIAGNÓSTICAS: LA TABLA 2×2 QUE ORGANIZA TODO

Para interpretar una prueba diagnóstica, empieza por una tabla 2×2 en la que la prueba se compara con un estado de referencia. Los cuatro resultados posibles son verdaderos positivos (VP), falsos positivos (FP), falsos negativos (FN) y verdaderos negativos (VN).

Enfermedad presente Enfermedad ausente
Prueba positiva Verdadero positivo (VP) Falso positivo (FP)
Prueba negativa Falso negativo (FN) Verdadero negativo (VN)

10.1. Sensibilidad

Sensibilidad = VP / (VP + FN). Responde a la pregunta: entre quienes realmente tienen la enfermedad, ¿qué proporción da positivo? Una sensibilidad alta implica pocos falsos negativos. En nomenclatura clásica también se denomina fracción de verdaderos positivos.

10.2. Especificidad

Especificidad = VN / (VN + FP). Entre quienes no tienen la enfermedad, ¿qué proporción da negativo? Una especificidad alta implica pocos falsos positivos y también puede expresarse como fracción de verdaderos negativos.

10.3. Valores predictivos

VPP = VP / (VP + FP): si la prueba es positiva, probabilidad de que la enfermedad esté presente en la población estudiada. VPN = VN / (VN + FN): si la prueba es negativa, probabilidad de que la enfermedad esté ausente. La dirección de la pregunta cambia: sensibilidad y especificidad parten del estado de enfermedad; los valores predictivos parten del resultado de la prueba.

Medida Pregunta Fórmula Dependencia del contexto
Sensibilidad Si está enfermo, ¿saldrá positiva? VP/(VP+FN) No es función matemática de la prevalencia, aunque puede variar por espectro y diseño
Especificidad Si está sano, ¿saldrá negativa? VN/(VN+FP) No es función matemática de la prevalencia, con igual cautela sobre espectro
VPP Si sale positiva, ¿está enfermo? VP/(VP+FP) Aumenta al aumentar la probabilidad preprueba/prevalencia
VPN Si sale negativa, ¿está sano? VN/(VN+FN) Aumenta cuando disminuye la probabilidad preprueba/prevalencia
FEA Anatomía Patológica · turno libre 2018 · pregunta 15. Preguntó por el término equivalente a sensibilidad de un indicador. La plantilla definitiva marcó A: fracción de verdaderos positivos. Es una perla conceptual directamente reutilizable para este Tema 24.
SnNout y SpPin son atajos, no leyes. Un negativo de una prueba muy sensible ayuda a descartar y un positivo de una muy específica ayuda a confirmar, pero la conclusión depende también de probabilidad preprueba y magnitud de los cocientes de probabilidad.

11. DE LA PROBABILIDAD PREPRUEBA A LA POSPRUEBA: BAYES Y COCIENTES DE PROBABILIDAD

La pregunta clínicamente útil no es «¿qué sensibilidad tiene esta prueba?», sino «¿cuánto cambia lo que pienso después del resultado?». Antes de pedir la prueba ya existe una probabilidad preprueba, estimada por prevalencia, contexto, síntomas, signos, antecedentes y pruebas previas. El resultado modifica esa probabilidad y produce una probabilidad posprueba.

11.1. Cociente de probabilidad positivo

LR+ = sensibilidad / (1 − especificidad). Indica cuánto más probable es un resultado positivo en una persona enferma que en una no enferma. Cuanto mayor, más capacidad tiene un positivo para aumentar la probabilidad de enfermedad.

11.2. Cociente de probabilidad negativo

LR− = (1 − sensibilidad) / especificidad. Indica cuánto más probable es un resultado negativo en una persona enferma que en una no enferma. Cuanto más se aproxima a cero, más reduce un negativo la probabilidad de enfermedad.

11.3. Forma de Bayes con odds

La actualización puede hacerse con odds: odds preprueba × LR = odds posprueba. Para pasar de probabilidad a odds: p/(1−p). Para volver de odds a probabilidad: odds/(1+odds). En el examen pueden darte una tabla o pedir una interpretación, más que exigir cálculos complejos; lo importante es comprender que la misma prueba produce probabilidades posprueba diferentes cuando parte de riesgos basales diferentes.

11.4. Ejemplo

Imagina una prueba con LR+ de 10. En una población de riesgo bajo con probabilidad preprueba del 1%, las odds son aproximadamente 0,0101; tras un positivo pasan a 0,101 y la probabilidad posprueba ronda el 9%. El mismo LR+ aplicado a una probabilidad preprueba del 30% genera odds preprueba de 0,429; multiplicadas por 10 dan 4,29 y una probabilidad posprueba cercana al 81%. La prueba no ha cambiado: ha cambiado el contexto clínico.

Idea de alto rendimiento: una prueba no tiene un «significado» único; tiene una capacidad de modificar probabilidades. Interpretar un resultado sin estimar riesgo preprueba es perder la mitad del razonamiento.

12. VALORES PREDICTIVOS, PREVALENCIA Y ESPECTRO CLÍNICO

Los valores predictivos dependen de la frecuencia de enfermedad en la población a la que se aplica la prueba. Si la enfermedad es rara, incluso una prueba con buen rendimiento puede generar muchos falsos positivos. Esto explica por qué un test útil en una consulta especializada puede ser decepcionante como cribado indiscriminado.

12.1. Ejemplo numérico

Supón 10.000 personas, prevalencia del 1%, sensibilidad del 99% y especificidad del 99%. Habrá 100 enfermos: 99 verdaderos positivos y 1 falso negativo. Entre 9.900 no enfermos habrá 9.801 verdaderos negativos y 99 falsos positivos. Total de positivos: 198. Solo 99 son verdaderos. El VPP es 50%, aunque sensibilidad y especificidad sean del 99%.

Si aplicas la misma prueba en una población con mayor probabilidad preprueba, el VPP aumenta. Por eso la selección clínica previa y el uso dirigido de pruebas pueden aportar más valor que el cribado universal de bajo riesgo. El principio es bayesiano: no se interpreta el test en vacío.

12.2. Sensibilidad y especificidad: matiz importante

En la enseñanza clásica se consideran propiedades independientes de la prevalencia. Esa distinción es útil y examinable, pero no debe transformarse en la idea de que son invariantes en cualquier población. El efecto espectro puede cambiar el rendimiento observado si varían gravedad, estadio, comorbilidad o distribución de diagnósticos alternativos. Una prueba evaluada en casos muy evidentes y controles completamente sanos puede parecer mejor que cuando se usa en pacientes consecutivos con diagnósticos difíciles.

12.3. Sesgo de verificación

Existe sesgo de verificación cuando no todos los participantes reciben el patrón de referencia o cuando la decisión de verificar depende del resultado de la prueba índice. Por ejemplo, si solo se confirma con una técnica invasiva a quienes dan positivo, los falsos negativos pueden quedar ocultos y la sensibilidad estimada resultar artificialmente alta.

12.4. Sesgo de incorporación

Ocurre cuando la prueba evaluada forma parte del propio patrón usado para definir si existe enfermedad. Se genera circularidad: el resultado de la prueba contribuye a determinar el «verdadero» estado con el que después se compara. La evaluación de exactitud debe mantener una separación razonable entre prueba índice y estándar de referencia.

13. CURVAS ROC, PUNTO DE CORTE Y BALANCE SENSIBILIDAD-ESPECIFICIDAD

Muchas pruebas producen un resultado continuo. Convertirlo en positivo o negativo exige un punto de corte. Si bajas el umbral, detectas más enfermos y aumenta sensibilidad, pero también clasificas como positivos a más sanos y baja especificidad. Si subes el umbral, ocurre lo contrario. No existe un corte universalmente «mejor» al margen de las consecuencias de falsos positivos y falsos negativos.

13.1. Curva ROC

La curva ROC representa sensibilidad frente a 1−especificidad para los diferentes puntos de corte. Permite visualizar el intercambio entre ambos componentes. El área bajo la curva (AUC) resume capacidad discriminativa: cuánto separa la prueba a sujetos con y sin el estado de interés a través de sus valores.

Una AUC alta no garantiza utilidad clínica. Dos pruebas con AUC parecida pueden comportarse de forma diferente en el rango de cortes relevante. Además, la utilidad depende de disponibilidad, coste, daño, consecuencias de errores y cambio real en decisiones. La discriminación es una propiedad importante, pero no equivale a beneficio clínico.

13.2. Elegir el corte según la consecuencia del error

Cuando un falso negativo tiene consecuencias graves y existe una prueba confirmatoria posterior, puede priorizarse sensibilidad. Cuando un falso positivo conduce a una intervención dañina o irreversible, puede priorizarse especificidad. En cribado suele buscarse alta sensibilidad, pero también se necesita suficiente especificidad para no inundar de falsos positivos una población de baja prevalencia.

Trampa de examen: «el punto de corte que maximiza sensibilidad y especificidad es siempre el óptimo». No. El corte clínico depende del balance de consecuencias, prevalencia, propósito de la prueba y umbrales de actuación.

14. APLICACIÓN CLÍNICA DE UNA PRUEBA: UMBRALES, UTILIDAD Y SESGOS

Antes de pedir una prueba, formula qué harás con cada resultado. Si el resultado positivo y el negativo conducen a la misma conducta, la prueba tiene escaso valor decisional. Pedir pruebas «por completar estudio» sin una pregunta clínica favorece hallazgos incidentales, cascadas diagnósticas e intervenciones de bajo valor.

14.1. Umbral de prueba y umbral de tratamiento

De forma conceptual existen tres zonas. Por debajo de una probabilidad muy baja puede ser razonable no seguir estudiando. En una zona intermedia una prueba puede mover la probabilidad lo suficiente para cambiar conducta. Por encima de un umbral alto, puede ser razonable actuar sin más pruebas si el tratamiento está indicado y el coste de retrasarlo supera el valor de confirmar. Estos umbrales dependen del problema, riesgos y preferencias.

14.2. Exactitud no es utilidad

Una prueba puede detectar correctamente una alteración y no mejorar resultados si no existe una intervención útil, si el hallazgo produce sobretratamiento o si el tiempo y daño del procedimiento superan su beneficio. La evaluación completa pregunta por exactitud, impacto en decisiones, resultados para el paciente y balance beneficio-daño.

14.3. Pruebas secuenciales

En estrategias en serie, un resultado positivo puede requerir confirmación con una prueba más específica. En estrategias paralelas, varias pruebas pueden aumentar sensibilidad a costa de más falsos positivos. El diseño se elige según el objetivo. En cribado poblacional es frecuente separar una fase sensible de detección y una fase confirmatoria más específica.

14.4. Comunicación del resultado

Decir «la prueba es positiva» no equivale a decir «usted tiene la enfermedad». El paciente necesita comprender probabilidad posprueba, posibilidad de falsos positivos, pasos confirmatorios y consecuencias. Lo mismo ocurre con un resultado negativo: puede reducir mucho el riesgo sin llevarlo a cero. La forma correcta de explicar depende del riesgo basal y de lo que cambiará la conducta.

15. CALIDAD DE VIDA RELACIONADA CON LA SALUD: QUÉ ES Y QUÉ NO ES

La calidad de vida es un concepto amplio y subjetivo. La Organización Mundial de la Salud la vincula a la percepción de la posición de la persona en su vida dentro de su contexto cultural y sistema de valores, en relación con objetivos, expectativas, estándares y preocupaciones. La Calidad de Vida Relacionada con la Salud (CVRS) acota el concepto a las dimensiones de la vida que se ven afectadas por el estado de salud, enfermedad o intervenciones sanitarias.

CVRS no es sinónimo de ausencia de enfermedad. Dos personas con la misma gravedad biomédica pueden puntuar de forma distinta por adaptación, apoyo, síntomas, función, expectativas o contexto. Tampoco es equivalente a «calidad de la atención». Una persona puede recibir una atención técnicamente excelente y mantener una CVRS muy deteriorada por la enfermedad.

15.1. Dimensiones

Según el instrumento, se exploran movilidad o función física, capacidad para autocuidado y actividades habituales, dolor, salud emocional, energía, relaciones sociales y percepción global de salud. No todos los cuestionarios contienen las mismas dimensiones; por eso sus puntuaciones no son intercambiables.

15.2. Por qué medirla

La mortalidad y los eventos clínicos no capturan todo el efecto de la asistencia. En enfermedades crónicas o tratamientos con beneficios y toxicidades, la CVRS puede mostrar diferencias relevantes aunque supervivencia sea similar. También permite observar desenlaces que solo la persona puede valorar directamente, como fatiga, limitación o bienestar.

15.3. Respuesta shift

La valoración de calidad de vida puede cambiar porque cambie el estado de salud, pero también porque la persona reajuste expectativas, valores o criterios internos. Este fenómeno, denominado response shift, recuerda que los PROM reflejan experiencias humanas y no son termómetros físicos. No invalida la medición; obliga a interpretarla en contexto.

16. INSTRUMENTOS DE CVRS: GENÉRICOS, ESPECÍFICOS Y UTILIDADES

16.1. Instrumentos genéricos

Los instrumentos genéricos permiten comparar personas con enfermedades diferentes o con población general. Su ventaja es la comparabilidad; su posible limitación, una menor sensibilidad para problemas muy específicos. Ejemplos conocidos son SF-36/SF-12, WHOQOL-BREF y EQ-5D, aunque no miden exactamente lo mismo ni deben tratarse como equivalentes.

El EQ-5D describe salud mediante cinco dimensiones: movilidad, autocuidado, actividades habituales, dolor/malestar y ansiedad/depresión. Sus versiones más utilizadas difieren en el número de niveles de respuesta por dimensión. Incluye además una escala visual analógica (EQ VAS) de salud autopercibida. El perfil descriptivo puede convertirse en un valor de utilidad mediante conjuntos de valores específicos.

16.2. Instrumentos específicos

Se diseñan para una enfermedad, síntoma, región corporal, función o población concreta. Su contenido puede ser más relevante para ese problema y detectar mejor cambios específicos. Como contrapartida, permiten menos comparación entre enfermedades y sus puntuaciones no suelen transformarse directamente en utilidades para evaluación económica.

Tipo Ventaja Limitación Uso típico
Genérico de perfil Compara dimensiones entre problemas distintos Puede perder detalle específico Seguimiento global, investigación, comparación poblacional
Genérico de preferencia Puede generar utilidades Resume salud con estructura limitada AVAC/QALY y evaluación económica
Específico Alta relevancia para un problema concreto Comparabilidad externa menor Ensayos, práctica especializada, respuesta a tratamiento

16.3. Instrumento correcto para la pregunta correcta

No existe «el mejor cuestionario de calidad de vida» en abstracto. La elección depende del constructo, población, idioma, modo de administración, propiedades de medida y finalidad. Para comparar carga global entre enfermedades puede interesar un genérico; para detectar un cambio específico tras una intervención, un instrumento de enfermedad puede ser más sensible; para análisis coste-utilidad se requiere una medida capaz de producir utilidades adecuadas.

17. PROM, PREM, UTILIDAD Y RESULTADOS QUE IMPORTAN AL PACIENTE

17.1. PROM

Un Patient-Reported Outcome Measure recoge directamente del paciente información sobre su estado de salud, síntomas, función o calidad de vida, sin interpretación de la respuesta por un profesional. El valor de un PROM es captar desenlaces que pueden ser invisibles en analíticas o imágenes. No sustituye la evaluación clínica; añade una perspectiva diferente.

17.2. PREM

Un Patient-Reported Experience Measure mide experiencia con la atención: comunicación, coordinación, accesibilidad, trato, información o participación. No debe confundirse con resultado de salud. Una buena experiencia no garantiza mejoría clínica y una mala experiencia puede coexistir con un resultado biomédico favorable.

17.3. Utilidad y AVAC

La utilidad expresa la preferencia por un estado de salud en una escala que habitualmente sitúa 1 en salud plena y 0 en muerte, pudiendo algunos estados valorarse por debajo de 0 según el sistema. Combinada con duración permite calcular años de vida ajustados por calidad (AVAC/QALY). El AVAC integra cantidad y calidad de vida y es característico del análisis coste-utilidad.

Conviene distinguir la utilidad de una puntuación de CVRS. Un SF-36 no es simplemente «un QALY». Un cuestionario específico tampoco genera automáticamente utilidades. La transformación requiere instrumentos o algoritmos diseñados para ello.

17.4. Resultados clínicos tradicionales frente a resultados centrados en la persona

La medicina puede mostrar una mejoría en biomarcadores sin una mejoría perceptible en función o síntomas. También puede ocurrir lo contrario. Un marco centrado en resultados relevantes integra supervivencia, eventos, síntomas, capacidad, CVRS, efectos adversos y carga terapéutica. La elección de desenlaces debe reflejar qué consecuencias son importantes para la decisión, no solo cuáles son fáciles de medir.

18. TOMA DE DECISIONES COMPARTIDA: CONCEPTO Y PROCESO

La toma de decisiones compartida (TDC) es un proceso colaborativo en el que profesional y paciente trabajan juntos para elegir entre opciones de atención, integrando evidencia sobre beneficios, daños y consecuencias con preferencias, valores, circunstancias y objetivos de la persona. Es especialmente relevante cuando existen varias alternativas clínicamente razonables y ninguna es universalmente superior en todos los desenlaces que importan.

No es «informar y que el paciente firme», ni «que el paciente decida solo», ni «convencerlo de la opción que el médico ya eligió». La responsabilidad se comparte de forma asimétrica pero complementaria: el profesional aporta conocimiento técnico y recomendación razonada; el paciente aporta experiencia, prioridades y preferencias. La decisión final emerge de ambos tipos de información.

18.1. Cuándo es especialmente útil

  • Cuando varias opciones tienen beneficios y daños diferentes.
  • Cuando el balance depende de cuánto valora la persona determinados desenlaces.
  • Cuando existe incertidumbre relevante sobre resultados.
  • En decisiones de cribado, pruebas diagnósticas o tratamientos sensibles a preferencias.
  • Cuando «no hacer nada» o mantener conducta actual es una alternativa legítima.

No todas las situaciones admiten el mismo grado de deliberación. En una emergencia inesperada con necesidad de actuación inmediata, el margen puede ser mínimo. La TDC tampoco sustituye los procedimientos legales cuando la persona carece de capacidad para decidir. La clave de examen es evitar absolutismos: el ideal participativo se adapta al contexto clínico y jurídico.

18.2. Modelo de tres conversaciones

Un modelo práctico organiza el proceso en tres fases. Choice/team talk: dejar claro que existe una decisión y que se trabajará conjuntamente. Option talk: describir opciones con beneficios, daños, incertidumbres y carga. Decision talk: explorar preferencias y ayudar a llegar a una elección coherente con lo que importa al paciente.

El orden es importante. Si el paciente no sabe que existe una elección, no puede participar. Si las opciones se presentan de forma sesgada, la exploración de preferencias queda condicionada. Y si se pregunta por preferencias antes de que la persona entienda los desenlaces, la respuesta puede reflejar intuiciones mal informadas.

18.3. Enfoque SHARE

El enfoque SHARE de AHRQ utiliza cinco pasos: buscar la participación del paciente, ayudarle a explorar y comparar opciones, valorar sus valores y preferencias, alcanzar una decisión conjunta y evaluar posteriormente la decisión. Su interés para oposición no está en memorizar una sigla aislada, sino en reconocer que la decisión compartida es un proceso revisable: una elección puede cambiar cuando aparecen nuevos datos, cambia el estado clínico o la persona reevalúa prioridades.

19. AYUDAS A LA DECISIÓN Y COMUNICACIÓN DE RIESGOS

Las ayudas para la decisión del paciente son herramientas que complementan la consulta. Presentan de forma estructurada opciones, resultados, probabilidades e incertidumbres y ayudan a clarificar valores. Pueden ser impresas, digitales, vídeos o formatos interactivos. No son folletos promocionales y no deben recomendar una única opción como si la decisión ya estuviera tomada.

Los estándares actuales exigen que sean basadas en evidencia, equilibradas, relevantes para la decisión y actualizables. Deben declarar opciones, incluida la posibilidad de no intervenir cuando sea clínicamente legítima, explicar beneficios y daños y apoyar la reflexión sobre qué consecuencias importan más a la persona.

19.1. Comunicar riesgo: números que no engañen

La forma de presentar un riesgo modifica decisiones. Decir que una intervención «reduce el riesgo un 50%» puede sonar mucho más impresionante que decir que lo reduce «de 2 de cada 100 a 1 de cada 100», aunque describan el mismo efecto. Para decisiones compartidas, se recomienda priorizar riesgos absolutos y frecuencias naturales, mantener el mismo denominador y especificar el periodo temporal.

Forma Ejemplo Valor comunicativo
Riesgo relativo «Reduce el riesgo un 50%» Útil científicamente, pero puede magnificar percepción si se presenta solo
Riesgo absoluto «Pasa de 2 en 100 a 1 en 100» Permite dimensionar el efecto real
Frecuencia natural «1 de cada 100» Suele ser más intuitiva que porcentajes aislados
Encuadre dual «97 de 100 sin evento; 3 de 100 con evento» Reduce sesgo por presentar solo supervivencia o solo mortalidad

19.2. Pictogramas e icon arrays

Los gráficos de iconos ayudan a representar frecuencias y a comparar opciones. Son especialmente útiles cuando los riesgos son pequeños y los porcentajes resultan abstractos. Deben usar denominadores consistentes y evitar elementos visuales que exageren diferencias.

19.3. Clarificación de valores

Las preferencias no son una casilla previa e inmutable. Se construyen al comprender opciones y anticipar consecuencias. Las ayudas pueden preguntar, por ejemplo, cuánto preocupa un efecto adverso, cuánto se valora evitar controles frecuentes o qué peso tiene preservar función. El objetivo no es convertir valores en una fórmula matemática, sino hacer explícitas las razones que inclinan la elección.

19.4. Herramientas españolas

El Programa de Guías de Práctica Clínica del SNS dispone de un Manual metodológico para aplicar recomendaciones de GPC a la toma de decisiones compartida, editado en 2022. En España, la plataforma PyDeSalud ofrece herramientas de ayuda para decisiones en distintos problemas de salud y explica que estas intervenciones complementan el asesoramiento profesional mediante información sobre opciones, balance de beneficios y riesgos y clarificación de preferencias.

Ayuda a la decisión ≠ sustituto del profesional. Su función es mejorar calidad de la deliberación, no desplazar la conversación clínica ni convertir una elección compleja en un test automático.

20. APLICACIÓN EN EL SSPA Y SITUACIÓN EN 2026

En Andalucía, la relación clínica y la participación del paciente se apoyan en el marco estatal de autonomía y en líneas institucionales que han promovido humanización, información comprensible, participación y decisiones compartidas. El Plan de Humanización del SSPA publicado en 2021 incluyó como línea relacional la escucha activa, comunicación, decisiones compartidas y corresponsabilidad. Su horizonte temporal inicial ya ha finalizado, por lo que no debe presentarse mecánicamente como «plan 2021-2024 vigente» sin comprobar la actualización institucional.

A agosto de 2026, el portal del SAS sigue incluyendo el Plan de humanización dentro de «Planes y Estrategias», y el entorno Humanización Andalucía mantiene la continuidad operativa de esta línea. Para el examen conviene separar el documento publicado en 2021 de la continuidad de las políticas de humanización: citar una fecha antigua como si fuera un instrumento nuevo es distinto de reconocer que sus principios siguen presentes en la organización.

La propia formación corporativa del SSPA muestra la actualidad del contenido: Gesforma ha ofertado durante 2026 ediciones de «Herramientas para la toma de decisiones compartidas», incluidas ediciones en agosto y septiembre. No es una norma ni sustituye una estrategia, pero es un indicador práctico de que estas competencias siguen siendo objeto de desarrollo profesional.

20.1. Relación con otros temas comunes

El Tema 24 conecta con el Tema 13 en derechos, información y autonomía; con el Tema 17 en uso apropiado de pruebas; con el Tema 19 en interpretación estadística; con el Tema 22 en integración de evidencia con preferencias; y con el Tema 23 en ética, profesionalismo y deliberación. Esta transversalidad explica que una pregunta de sensibilidad pueda aparecer en distintos bloques conceptuales según la convocatoria.

20.2. Registro en la historia clínica

Documentar una decisión compartida no significa copiar toda la conversación. Deben quedar los elementos clínicamente relevantes: problema, opciones consideradas, información de riesgos significativa, preferencias que condicionan la elección, decisión y plan de seguimiento. La trazabilidad es especialmente importante cuando se elige entre alternativas razonables con balances diferentes o cuando se rechaza una opción recomendada.

21. PERLAS VERIFICADAS DE EXAMEN Y TRAMPAS PREVISIBLES

FEA Anatomía Patológica · turno libre 2018 · pregunta 15: sensibilidad = fracción de verdaderos positivos (respuesta A en la plantilla definitiva). Aunque Anatomía Patológica no incluye actualmente este Tema 24 en su común 11-23, la pregunta oficial es una evidencia útil del tipo de concepto que el SAS convierte en test.

El corpus adjunto de Anatomía Patológica no puede aportar perlas específicas de entrevista, CVRS o toma compartida del actual Tema 24 porque esa categoría pertenece al grupo de laboratorio y diagnóstico y no tiene este tema común. Forzar citas de esas materias sería incumplir el criterio del proyecto: una perla solo se cita cuando el examen realmente pregunta el concepto.

21.1. Trampas que debes detectar

  • Fiabilidad ≠ validez. Repetir el mismo error de forma constante puede ser fiable y no válido.
  • Alfa de Cronbach ≠ validez global. Mide consistencia interna bajo supuestos.
  • Responsiveness de una escala ≠ sensibilidad de una prueba diagnóstica.
  • VPP/VPN sí cambian con la prevalencia o probabilidad preprueba.
  • Sensibilidad alta no significa que un positivo confirme. Lo que favorece el descarte es un resultado negativo cuando el LR− es suficientemente bajo.
  • Especificidad alta no significa que todo positivo sea verdadero. En prevalencias muy bajas puede persistir un VPP modesto.
  • AUC alta ≠ utilidad clínica demostrada.
  • CVRS ≠ calidad de atención.
  • PROM ≠ PREM. Uno mide resultado percibido; el otro, experiencia de atención.
  • Toma compartida ≠ delegar la decisión.
  • Consentimiento informado ≠ firma.
  • Riesgo relativo aislado puede sesgar percepción. Para pacientes, comunica también riesgo absoluto.

22. REPASO DE ALTO RENDIMIENTO

ACTO CLÍNICO
├── ESCUCHAR
│ ├── agenda
│ ├── relato + perspectiva
│ ├── empatía
│ └── comprensión → teach-back
├── MEDIR
│ ├── clinimetría
│ │ ├── fiabilidad
│ │ ├── validez
│ │ ├── error de medida
│ │ └── responsiveness
│ └── PROM / CVRS
├── INTERPRETAR
│ ├── sensibilidad = VP/(VP+FN)
│ ├── especificidad = VN/(VN+FP)
│ ├── VPP = VP/(VP+FP)
│ ├── VPN = VN/(VN+FN)
│ ├── LR+ = S/(1-E)
│ └── LR− = (1-S)/E
└── DECIDIR
├── probabilidad preprueba → resultado → probabilidad posprueba
├── opciones razonables
├── riesgos absolutos + frecuencias naturales
├── valores y preferencias
└── decisión compartida + reevaluación

22.1. Diez frases que debes poder reconstruir sin mirar

  1. La comunicación clínica modifica la calidad de la información diagnóstica.
  2. La entrevista combina estructura con flexibilidad y debe cerrar con plan y red de seguridad.
  3. La fiabilidad pregunta por reproducibilidad; la validez, por si se mide lo que se pretende medir.
  4. El cambio mínimo detectable se relaciona con error; el cambio mínimo importante, con relevancia.
  5. La sensibilidad es la fracción de verdaderos positivos entre los enfermos.
  6. Los valores predictivos dependen de la probabilidad preprueba.
  7. Los cocientes de probabilidad actualizan riesgo preprueba a riesgo posprueba.
  8. La curva ROC muestra el intercambio sensibilidad-especificidad al mover el corte.
  9. La CVRS es multidimensional y debe medirse con instrumentos apropiados al objetivo.
  10. La decisión compartida integra evidencia y preferencias; no transfiere toda la responsabilidad al paciente.

23. VIGENCIA, FUENTES Y PALABRAS CLAVE

23.1. Vigencia a agosto de 2026

  • Temario FEA SAS: el Tema 24 figura en categorías clínicas como Medicina Intensiva y Nefrología con el enunciado oficial sobre acto clínico, clinimetría, pruebas diagnósticas, CVRS y preferencias.
  • Ley 41/2002, de 14 de noviembre: se utiliza su texto consolidado vigente, especialmente artículos 4, 5, 8 y 10.
  • COSMIN: se ha contrastado la terminología con el manual y recursos actuales sobre propiedades de medida de PROM, incluyendo fiabilidad, validez, error de medida y responsiveness.
  • WHOQOL: se emplea la definición de calidad de vida y el marco de instrumentos de la OMS como referencia conceptual.
  • EQ-5D: se comprueba la descripción oficial de sus cinco dimensiones y EQ VAS.
  • NICE NG197: guía de decisión compartida publicada en 2021 y aún listada sin sustitución, con recomendaciones sobre ayudas a la decisión y comunicación de riesgos.
  • AHRQ SHARE: enfoque de cinco pasos, con página revisada en 2025.
  • GuíaSalud: Manual metodológico de 2022 para aplicar recomendaciones de GPC a toma de decisiones compartida.
  • SSPA: Plan de Humanización publicado en 2021; su periodo original no debe confundirse con una nueva edición. En 2026 el SAS mantiene formación corporativa recurrente sobre herramientas de TDC.

23.2. Referencias principales

  1. España. Ley 41/2002, de 14 de noviembre, básica reguladora de la autonomía del paciente y de derechos y obligaciones en materia de información y documentación clínica. Arts. 4, 5, 8 y 10.
  2. Servicio Andaluz de Salud. Temarios de Facultativo/a Especialista de Área de categorías clínicas. Tema 24 del bloque común.
  3. COSMIN. Manuales y taxonomía de propiedades de medida para Patient-Reported Outcome Measures; recursos actualizados 2025-2026.
  4. World Health Organization. WHOQOL: Measuring Quality of Life.
  5. EuroQol Research Foundation. EQ-5D-3L y documentación del sistema descriptivo y EQ VAS.
  6. NICE. Shared decision making. Guideline NG197, 2021.
  7. Agency for Healthcare Research and Quality. The SHARE Approach: Shared Decisionmaking Tools and Training.
  8. Programa de Guías de Práctica Clínica en el SNS. Aplicación de las Recomendaciones de las GPC a la Toma de Decisiones Compartida. Manual Metodológico, 2022.
  9. PyDeSalud. Herramientas de ayuda para la toma de decisiones compartida.
  10. Consejería de Salud y Familias. Plan de Humanización del Sistema Sanitario Público de Andalucía, publicación 2021.

23.3. Palabras clave

Acto clínico · relación médico-paciente · entrevista clínica · agenda compartida · escucha activa · empatía · teach-back · consentimiento informado · clinimetría · PROM · PREM · fiabilidad · ICC · kappa · alfa de Cronbach · validez · error de medida · SEM · MDC · cambio mínimo importante · responsiveness · sensibilidad · especificidad · valores predictivos · LR+ · LR− · probabilidad preprueba · probabilidad posprueba · Bayes · curva ROC · AUC · calidad de vida relacionada con la salud · CVRS · EQ-5D · WHOQOL · utilidad · AVAC/QALY · toma de decisiones compartida · patient decision aids · riesgo absoluto · frecuencias naturales · clarificación de valores.

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Elaborado por Esteban Castro Palomo. Actualizado el agosto 30, 2026.