Tema 15. Demografía sanitaria. Fuentes de información e indicadores demográficos. Análisis de datos. Indicadores de salud: clasificación y utilidad. Análisis de las necesidades de salud. Indicadores demográficos: mortalidad, morbilidad, prevalencia, incidencia. Definición de Calidad de Vida Relacionada con la Salud (CVRS).

46 min julio 24, 2026 Media Nuevo

Tema 15. Demografía sanitaria. Fuentes de información e indicadores demográficos. Análisis de datos. Indicadores de salud: clasificación y utilidad. Análisis de las necesidades de salud. Indicadores demográficos: mortalidad, morbilidad, prevalencia, incidencia. Definición de Calidad de Vida Relacionada con la Salud (CVRS).

Marco conceptual y aplicación práctica de la demografía sanitaria en la planificación y evaluación de necesidades de salud en el SSPA
Oposición: Trabajador/a Social – Servicio Andaluz de Salud (SAS)
Bloque: Específico | Última actualización: Julio 2026
Preparador: Esteban Castro | Material basado en exámenes oficiales SAS

1. INTRODUCCIÓN. CONCEPTO DE DEMOGRAFÍA SANITARIA Y SU IMPORTANCIA EN EL SSPA

La demografía sanitaria es la rama de la demografía que estudia la estructura, composición, dinámicas y cambios de la población en relación con su estado de salud, enfermedad y muerte. Combina el análisis demográfico con datos epidemiológicos y sanitarios para ofrecer una visión integral de cómo envejece, crece o cambia una población y cuáles son sus patrones de salud y morbilidad. Para el/la trabajador/a social sanitario, la demografía sanitaria constituye un marco fundamental de referencia porque orienta la identificación de necesidades sociales, permite priorizar intervenciones y facilita la planificación estratégica de los servicios sociales y sociosanitarios integrados.

En el contexto del Servicio Andaluz de Salud (SSPA), la demografía sanitaria adquiere particular relevancia como herramienta de equidad y coordinación sociosanitaria. La población de Andalucía presenta un perfil demográfico marcado por el envejecimiento progresivo (la edad media en 2023 rondaba 44 años), con una prevalencia creciente de enfermedades crónicas, pluripatología y situaciones de dependencia. El aumento de la proporción de personas mayores de 65 años (en torno al 19% de la población) y especialmente de mayores de 80 años, genera nuevas necesidades de acompañamiento social, cuidados a domicilio, coordinación con servicios sociales y atención a la soledad no deseada, ámbitos en los que el/la trabajador/a social debe intervenir con rigor y con datos que justifiquen sus acciones.

Importancia para el opositor: La demografía sanitaria NO es un tema puramente estadístico o administrativo. Es el fundamento sobre el cual se construye la diagnosis social de una población, equipo o territorio. Cuando el opositor se presente a un ejercicio práctico o una entrevista, deberá ser capaz de argumentar sus propuestas de intervención citando datos demográficos reales (datos de envejecimiento, prevalencia de pluripatología, prevalencia de dependencia, tasas de pobreza relativa, etc.).

Este tema cubre cinco grandes bloques conceptuales: (1) las fuentes de información disponibles en Andalucía y el SNS; (2) la definición y cálculo de indicadores demográficos clásicos (mortalidad, morbilidad, prevalencia, incidencia); (3) la clasificación y utilidad de los indicadores de salud en la evaluación de programas y en la vigilancia epidemiológica; (4) el análisis de necesidades de salud como metodología de determinación de prioridades; y (5) la Calidad de Vida Relacionada con la Salud (CVRS), concepto que amplía la visión biomédica e incorpora la percepción de la persona sobre su estado de salud, su bienestar y su capacidad funcional—exactamente lo que el Trabajo Social debe evaluar y apoyar.

2. FUENTES DE INFORMACIÓN DEMOGRÁFICA Y SANITARIA

La identificación rigurosa de necesidades requiere acceso a fuentes de información de calidad, transparentes y verificables. En el contexto del SSPA y de Andalucía, existe una red compleja pero bien articulada de fuentes demográficas y sanitarias. El/la trabajador/a social debe conocer al menos las principales y saber cómo acceder a ellas, interpretarlas y citarlas en sus informes.

2.1 Fuentes demográficas oficiales

Instituto Nacional de Estadística (INE): es la principal fuente de datos demográficos en España. El INE publica regularmente el Padrón Municipal de Habitantes (dato oficial de población residente), estadísticas de movimiento natural (nacimientos, matrimonios y defunciones), proyecciones de población (indicadores futuros de crecimiento/envejecimiento), y análisis de estructura de hogar. Los datos se distribuyen públicamente a través de su web (www.ine.es) y están segmentados por edad, sexo, provincia y municipio. Para un/a trabajador/a social en un centro sanitario o servicio de salud en Andalucía, acceder a datos del INE es esencial para caracterizar el territorio de cobertura de su equipo.

Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía (IECA): complementa al INE con estadísticas adaptadas al contexto andaluz. El IECA no recopila datos primarios, sino que transforma y adapta los del INE y otras fuentes, ofreciendo desagregaciones territoriales a nivel de municipio, comarca y zona básica de salud. Es una fuente crucial para el trabajo social sanitario en Andalucía.

Registro Civil: fuente oficial de defunciones, muy relevante para el cálculo de indicadores de mortalidad por causa, edad y municipio. El Ministerio de Justicia centraliza estos datos y los pone a disposición de autoridades sanitarias y de investigación.

2.2 Fuentes sanitarias y epidemiológicas

Sistema de Vigilancia Epidemiológica (SVE): red nacional que monitoriza enfermedades transmisibles y no transmisibles. Genera tasas de notificación, brotes y alertas sanitarias. Información disponible en la web del Ministerio de Sanidad y, específicamente en Andalucía, a través de la Escuela Andaluza de Salud Pública (EASP).

Encuesta Europea de Salud en España (EESE): encuesta poblacional que captura información sobre estado de salud percibido, prevalencia de enfermedades crónicas, limitaciones de actividad, acceso a servicios y estilos de vida. Se realiza cada 2-3 años, es de muestreo probabilístico y ofrece datos a nivel autonómico. Es especialmente valiosa porque mide salud subjetiva y CVRS a escala de población.

Encuesta Nacional de Salud (ENS): similar a la EESE pero con cobertura nacional y mayor continuidad. Pregunta sobre discapacidad, limitaciones de actividad, dependencia percibida y uso de servicios sanitarios y sociales. Crucial para estimar prevalencias de dependencia y demanda de servicios.

Conjuntos Mínimos de Datos de Actividad (CMBD): registro administrativo de hospitalización. Cada hospital del SSPA captura diagnósticos, procedimientos, estancias y resultados de cada paciente hospitalizado. Se codifican en CIE (Clasificación Internacional de Enfermedades). Genera tasas de hospitalización por diagnóstico, edad y municipio. Es fuente invaluable de información sobre morbilidad atendida y necesidades.

Sistema de Información de Atención Primaria (SIAP) / DIRAYA: en Andalucía, DIRAYA es el sistema de información integrado del SSPA que captura datos de actividad, diagnósticos (codificados en WONCA—código de la Atención Primaria), consultas, derivaciones y resultados en el nivel primario. El/la trabajador/a social con acceso a DIRAYA puede consultar demografía de su centro, prevalencias de diagnósticos, carga de trabajo y perfiles de casos.

INFORMACIÓN: En exámenes y situaciones reales, es frecuente que se mencionen datos del INE, IECA, CMBD, Encuesta Nacional de Salud o DIRAYA. El opositor debe familiarizarse con estas abreviaturas y saber qué tipo de información aporta cada una. No es suficiente conocer que existen; hay que saber qué datos contienen y para qué se usan.

2.3 Registros sanitarios especiales y bases de datos temáticas

Registro de Casos de VIH/Sida: vigilancia especializada de VIH y sida, importante para conocer epidemiología de esta infección y necesidades de atención integral.

Registro de Cáncer de Andalucía (RCA): monitoriza incidencia, supervivencia y mortalidad por cáncer. Esencial para programas de cribado y atención oncológica.

Baremo de Valoración de Dependencia (BVD): base de datos de valoraciones de dependencia, alimentada por equipos de valoración en servicios sociales. Genera prevalencias de dependencia por grado en cada territorio.

Registros de Violencia de Género (Viogen, Violencia de Género Integrado): sistema de vigilancia especial para seguimiento y registros de casos de violencia de género. Andalucía tiene su propia plataforma integrada dentro de protocolos de coordinación sociosanitaria.

3. INDICADORES DEMOGRÁFICOS: MORTALIDAD, MORBILIDAD, PREVALENCIA E INCIDENCIA

Los indicadores demográficos son medidas cuantitativas que describen eventos de población (nacimientos, defunciones, enfermedad, recuperación) en relación con la población total o en riesgo. Son las herramientas cuantitativas fundamentales del análisis demográfico y epidemiológico. Es esencial que el/la trabajador/a social entienda estos conceptos, no para calcularlos (tarea de epidemiólogos), sino para interpretarlos, comunicarlos y usarlos en argumentación profesional.

3.1 Indicadores de mortalidad

Tasa Bruta de Mortalidad (TBM): es el número de defunciones en un año dividido por la población total a mitad de año, expresado por 1.000 habitantes. Fórmula: TBM = (Defunciones anuales / Población media anual) × 1.000. Una TBM alta no siempre significa que una región es «más enferma»—puede deberse simplemente a tener una población más envejecida. En Andalucía, la TBM ronda los 9-10 por 1.000 hab/año, cifra típica de regiones europeas envejecidas.

Tasa de Mortalidad Específica por Edad (TME): número de defunciones en un grupo de edad específico (p. ej., mayores de 65 años) dividido por la población de ese grupo. Muy útil para entender mortalidad en poblaciones vulnerables. Ejemplo: tasa de mortalidad en mayores de 80 años, que es donde concentra la mayor proporción de defunciones.

Tasa de Mortalidad por Causa: defunciones por una causa específica (p. ej., cardiovascular, cáncer, suicidio) divididas por la población total. Permite identificar prioridades en salud pública. Por ejemplo, en Andalucía, las principales causas de muerte son enfermedades cardiovasculares, tumores malignos y enfermedades respiratorias.

Tasa de Mortalidad Prematura (antes de los 75 años): proporción de muertes que ocurren antes de la edad de 75 años. Es indicador de equidad: en territorios con alto riesgo social, la proporción de muertes prematuras es más alta.

Mortalidad Materna y Perinatal: indicadores específicos de calidad de la atención perinatal y de coordinación sociosanitaria en embarazo, parto y puerperio. Crucial para el/la trabajador/a social en ámbito materno-infantil y en detección de vulnerabilidad social.

PREGUNTA FRECUENTE DE EXAMEN: En el examen de Trabajador/a Social SAS 2025 (turno libre) no hay una pregunta específica sobre cálculo de mortalidad, pero sí es importante conocer que la mortalidad es un indicador de necesidad de salud. La población envejecida (característica de Andalucía) generará mayores tasas de mortalidad y, por tanto, mayores necesidades de cuidados paliativos, duelo y apoyo social.

3.2 Indicadores de morbilidad: prevalencia e incidencia

La morbilidad es la presencia de enfermedad o trastorno en una población. A diferencia de la mortalidad (que cuenta eventos definitivos), la morbilidad es un «estado de enfermedad». Hay dos formas principales de medirla:

Prevalencia: es la proporción total de personas que tienen una enfermedad o condición en un momento dado. Fórmula: Prevalencia = (Número de personas con la enfermedad en un momento dado / Población total en ese momento) × 100. Expresa como porcentaje. La prevalencia es una «fotografía» del estado de enfermedad en un punto en el tiempo. Mide casos existentes. Ejemplo: en Andalucía, la prevalencia de diabetes tipo 2 en adultos mayores de 65 años es aproximadamente 20-25% (significa que, de cada 100 mayores de 65, entre 20 y 25 tienen diabetes diagnosticada).

Incidencia: es el número de nuevos casos de enfermedad que aparecen en un período definido (generalmente un año), en una población en riesgo. Fórmula: Incidencia = (Nuevos casos en un período / Población en riesgo en ese período) × 100.000 (se expresa por 100.000 hab/año para enfermedades raras; por 1.000 o 100 para comunes). Mide la velocidad de aparición de la enfermedad. Es indicador de riesgo futuro: una alta incidencia de un problema de salud sugiere que más personas van a enfermar en el futuro próximo, lo que debe traducirse en intensificación preventiva.

PREGUNTA FRECUENTE DE EXAMEN (Pregunta 99, 2025 turno libre): «¿Qué diferencia principal existe entre incidencia y prevalencia?» La respuesta correcta es: «La incidencia mide los casos nuevos y la prevalencia mide los casos existentes» (opción B). Esta es una pregunta de definición pura, muy típica de exámenes de oposición. El opositor DEBE entender que no son lo mismo: una enfermedad crónica tiene alta prevalencia pero puede tener incidencia baja (los casos existentes son muchos, pero la velocidad de nuevos casos es lenta); una enfermedad aguda nueva puede tener incidencia explosiva pero prevalencia baja (muchos casos nuevos, pero la mayoría se recuperan rápido).

Relación entre prevalencia e incidencia: en enfermedades crónicas sin curación, la prevalencia tiende a aumentar si no disminuye la incidencia o si aumenta la supervivencia. Este es el patrón de muchas enfermedades crónicas en Andalucía: incidencia estable o lentamente decreciente (por prevención), pero prevalencia en aumento (porque las personas viven más años con la enfermedad).

3.3 Otros indicadores de morbilidad relevantes

Años de Vida Potencial Perdidos (AVPP): suma de años que una persona hubiera vivido si no hubiera muerto por una causa específica. Pesa más las muertes prematuras. Es indicador de equidad: enfermedades prevalentes en poblaciones pobres generan más AVPP.

Años Vividos con Discapacidad (AVD): medida de años vividos en estado de discapacidad o limitación. Combinado con AVPP forma la carga de enfermedad global (Disability-Adjusted Life Years, DALY).

Carga de Enfermedad (Global Burden of Disease, GBD): métrica global (DALY) que combina mortalidad prematura (AVPP) y morbilidad (AVD). Utilizada por la OMS y agencias internacionales para priorizar problemas de salud global.

Indicador Definición Uso en Trabajo Social Sanitario
Prevalencia Casos existentes de enfermedad en un momento dado Estimar demanda de servicios sociales; planificar recursos de acompañamiento
Incidencia Nuevos casos de enfermedad en un período Prever futuros usuarios; intensificar prevención primaria y secundaria
Tasa de Mortalidad Defunciones en un período / población a mitad de período Evaluar necesidad de cuidados paliativos, duelo; justificar recursos terminal care
AVPP/DALY Carga de enfermedad: mortalidad prematura + discapacidad Argumentar prioridad de un problema (equidad): qué enfermedad/población genera más pérdida de años saludables

4. INDICADORES DE SALUD: CLASIFICACIÓN Y UTILIDAD EN LA PLANIFICACIÓN

Un indicador de salud es una medida cuantitativa (o a veces cualitativa) que refleja un atributo de la salud de una población o de un componente del sistema sanitario. No todos los indicadores demográficos son indicadores de salud, aunque muchos lo son. La diferencia es conceptual: un indicador demográfico describe población (estructura, dinámicas); un indicador de salud describe el estado de salud o la performance del sistema. Sin embargo, hay solapamiento: la prevalencia de diabetes es simultáneamente indicador demográfico e indicador de salud.

PREGUNTA FRECUENTE DE EXAMEN (Pregunta 36, 2025 turno libre): «¿Qué es un indicador de salud?» La respuesta correcta (opción D) es: «El que hace referencia a una característica relacionada con la salud de la población, que permite evaluar el cumplimiento de objetivos de salud y hacer comparaciones entre territorios». Esta definición enfatiza que los indicadores sirven para dos cosas clave: (1) medir progreso hacia objetivos (accountability); (2) facilitar comparación (benchmarking). Por ejemplo, si un Plan Andaluz de Salud propone reducir la prevalencia de tabaquismo en adolescentes del 30% al 15% en 5 años, hay que contar con un indicador (encuesta de prevalencia anual) para monitorizar el progreso.

4.1 Clasificación de indicadores de salud

Indicadores de estructura: descripción de recursos disponibles (hospitales, centros de salud, profesionales, camas, equipos). Responden a: ¿con qué contamos? Ejemplo: ratio de trabajadores/as sociales por 100.000 habitantes.

Indicadores de proceso: medidas de actividad y práctica clínica. ¿Qué hacemos? Ejemplo: porcentaje de pacientes con diagnóstico de hipertensión que reciben consejo higiénico-dietético en atención primaria; número de derivaciones a Trabajo Social en un hospital.

Indicadores de resultado (outcome): medidas del efecto de la intervención en la salud de las personas. ¿Qué logramos? Ejemplo: reducción de la prevalencia de hipertensión no controlada tras intervención; reinserción laboral de personas con problema de salud mental; reducción de reingreso hospitalario 30 días post-alta.

Indicadores de impacto: cambios en la salud de la población atribuibles al sistema sanitario en el largo plazo. Muy difíciles de medir (hay muchas variables de confusión). Ejemplo: reducción de mortalidad prematura en un municipio tras 10 años de planes de equidad en salud.

4.2 Otras clasificaciones útiles

Indicadores de equidad: comparan salud/servicios entre grupos sociales o territorios. Ejemplo: diferencia en tasa de mortalidad prematura entre zona desfavorecida (ZNTS) y zona sin desventaja social; ratio de recursos sociales por área básica de salud en zonas pobres vs. zonas ricas.

Indicadores de calidad: miden cumplimiento de estándares de excelencia clínica. Ejemplo: proporción de historias sociales con evaluación de riesgo social documentada; tiempo de respuesta a derivaciones de Trabajo Social.

Indicadores de seguridad del paciente: eventos adversos, complicaciones evitables, reingreso no planeado. Importante para Trabajo Social: reingreso por falta de coordinación sociosanitaria es un evento adverso.

Indicadores de satisfacción y experiencia: encuestas a usuarios sobre calidad percibida, trato, información, acceso. La OMS y el SSPA integran cada vez más estas medidas en sus evaluaciones.

4.3 Utilidad de los indicadores en la planificación

Los indicadores de salud permiten:

(1) Diagnóstico de situación: caracterizar el estado de salud de una población o equipo en un momento dado, identificar fortalezas y debilidades.

(2) Establecimiento de prioridades: decidir en qué problemas de salud invertir recursos. El SAS utiliza indicadores de carga de enfermedad (DALY) y de equidad para priorizar. El/la trabajador/a social debe participar en estas decisiones aportando datos sobre vulnerabilidad social, cargas de cuidador, dependencia percibida.

(3) Fijación de objetivos (metas): establecer targets cuantitativos. Ejemplo: reducir prevalencia de depresión diagnosticada del 12% al 10% en 2 años. Los objetivos sin indicador son promesas vagas; los objetivos con indicador son compromisos medibles.

(4) Monitorización y evaluación: seguir la evolución de la intervención a lo largo del tiempo. Sirven para detectar si el plan funciona o si hay que ajustar.

(5) Rendición de cuentas y comunicación: demostrar resultados a directivos, política, ciudadanía. En el SAS, los datos de indicadores de salud se publican en informes de gestión y planes estratégicos.

(6) Investigación y comparación: benchmarking entre hospitales, entre territorios, entre años. Ejemplo: ¿por qué el Hospital A tiene mejor tasa de reinserción social post-alta que el Hospital B?

5. ANÁLISIS DE DATOS DEMOGRÁFICOS Y SANITARIOS

El análisis de datos es la metodología de transformar datos brutos en información útil para tomar decisiones. Para el/la trabajador/a social, no se espera que sepa hacer análisis estadísticos complejos (es tarea de epidemiólogos y analistas), pero sí debe ser capaz de: (1) interpretar gráficos y tablas; (2) detectar tendencias; (3) reconocer sesgos o limitaciones; (4) formular preguntas inteligentes a los especialistas; (5) argumentar sus propuestas con datos.

5.1 Metodología básica de análisis

Descripción: caracterizar los datos tal como son. ¿Cuántas personas tienen depresión? ¿Cuál es la edad media de mi población de cobertura? ¿Cuál es la prevalencia de dependencia? Se usan medidas de frecuencia (números, proporciones, tasas) y medidas de resumen (media, mediana, rango).

Comparación: contrastar datos entre grupos, territorios o períodos. ¿Hay más incidencia de depresión en mujeres que en hombres? ¿La tasa de hospitalización por insuficiencia cardiaca es más alta en la zona norte que en la zona sur? Se usan ratios, razones, diferencias de tasas.

Asociación: investigar si dos variables están relacionadas (correlación) o si una causa cambios en la otra (causalidad). Ejemplo: ¿está asociada la prevalencia de soledad no deseada con la prevalencia de depresión? ¿El aislamiento social causa aumentos de mortalidad? Requiere análisis multivariante y diseños de investigación robustos.

5.2 Fuentes de error e interpretación crítica

Sesgo de selección: si la muestra no es representativa de la población. Ejemplo: si la Encuesta Nacional de Salud no incluye personas sin hogar, los datos infraestimarán prevalencia de enfermedad mental grave y dependencia en ese subgrupo.

Sesgo de información: si la medición es imprecisa. Ejemplo: si el registro de diagnósticos en DIRAYA varía por equipo (unos registran más, otros menos), los datos no son comparables entre centros.

Variables de confusión: cuando una tercera variable explica la relación observada. Ejemplo: observamos más hospitalizaciones en la zona sur; parecería que la calidad asistencial es peor. Pero si descubrimos que la zona sur tiene población más envejecida, la variable confusora es edad, no calidad. Hay que estratificar (analizar por grupos de edad) para clarificar.

Cambios metodológicos: series históricas pueden no ser comparables si cambia la definición, fuente o cobertura de datos. Ejemplo: si hace 5 años se introdujo un nuevo sistema de registro electrónico, los datos pre y post no son directamente comparables sin ajustes.

ATENCIÓN: El análisis de datos es una herramienta poderosa, pero es fácil manipularlo involuntariamente (o voluntariamente). Gráficos con escalas truncadas, comparaciones entre poblaciones no ajustadas por edad, o selección de un período que favorece un argumento, son ejemplos de distorsiones comunes. El/la trabajador/a social debe entrenarse en leer críticamente informes y gráficos, nunca aceptar una cifra sin preguntarse: ¿de dónde viene?, ¿cómo se midió?, ¿hay cambios metodológicos?, ¿están ajustados?, ¿es comparable con otras regiones?

5.3 Herramientas informáticas y software

Hoy en día, el análisis de datos en sanidad se realiza con herramientas estadísticas especializadas: SPSS, R, Python, Stata, SAS (software, no del SAS). A nivel de usuario no especialista (gerentes, clínicos, trabajadores/as sociales), se usan plataformas de Business Intelligence (BI) como Tableau, Power BI, QlikView, que permiten crear dashboards interactivos. En Andalucía, el SAS tiene plataformas internas de análisis de datos de DIRAYA y otras fuentes. El/la trabajador/a social, aunque no use directamente estas herramientas, debe conocer su existencia y saber solicitar informes específicos a profesionales de análisis o epidemiología.

6. ANÁLISIS DE LAS NECESIDADES DE SALUD DE LA POBLACIÓN

El análisis de necesidades de salud (ANS) es una metodología estratégica que utiliza demografía, epidemiología, datos de servicios y consulta con stakeholders para caracterizar qué problemas de salud y qué grupos de población requieren intervención, y así justificar y priorizar inversiones. Es una actividad casi exacta a la «diagnosis social» que hace el/la trabajador/a social a nivel individual, pero trasladada a nivel poblacional y territorial. El ANS es el fundamento de la planificación sanitaria en el SSPA.

6.1 Componentes de un análisis de necesidades de salud

(1) Análisis demográfico: estructura y dinámicas de población. ¿Cuántos habitantes, qué edades, qué sexo, qué densidad de población? ¿Crecimiento o declive? ¿Migraciones?

(2) Análisis epidemiológico: prevalencia, incidencia, mortalidad por problemas de salud. ¿Qué enfermedades son más frecuentes? ¿Qué grupos de edad o sexo están más afectados? Requiere datos de registros sanitarios, vigilancia epidemiológica, encuestas de salud.

(3) Análisis socioeconómico: factores determinantes de salud—nivel de renta, desempleo, educación, tipo de vivienda, acceso a agua potable, saneamiento, etc. A menudo, la prevalencia de un problema de salud correlaciona más fuertemente con desigualdad social que con factores biológicos. El trabajo social está en el corazón de esta evaluación.

(4) Análisis de recursos existentes: oferta de servicios (hospitales, centros de salud, servicios sociales), profesionales, equipamientos, accesibilidad. ¿Qué hay? ¿Es suficiente? ¿Está bien distribuido?

(5) Análisis de demanda: utilización real de servicios—quién acude, con qué frecuencia, qué problemas trae. Es dato «tirado del mundo real», generado por los registros de actividad de hospitales y centros de salud.

(6) Percepción comunitaria: qué piensa la población, qué problemas siente como prioritarios, qué barreras identifica. Se captura mediante encuestas, grupos focales, consulta con asociaciones, consejales, líderes comunitarios.

(7) Análisis de brechas (gaps): comparación entre demanda (lo que hay), oferta (lo que se proporciona) y necesidad (lo que se debería proporcionar según criterios científicos). Las brechas identifican dónde intervenir.

6.2 Necesidad real vs. necesidad expresada vs. necesidad percibida

En epidemiología social, se distingue entre tipos de necesidad:

Necesidad normativa: la definida por expertos según criterios científicos (ej., según guías clínicas, una persona con HTA no controlada tiene necesidad de tratamiento farmacológico, dieta y ejercicio). Es objetiva pero a menudo no coincide con lo que la persona siente.

Necesidad percibida: lo que la persona cree que necesita (ej., si alguien con HTA no se siente enfermo, puede no percibir necesidad). Subjetiva, pero importante porque motiva la acción.

Necesidad expresada: cuando la persona actúa sobre su necesidad percibida, típicamente pidiendo un servicio (ej., solicitando cita con médico). Es indicador de demanda.

Necesidad no cubierta: diferencia entre necesidad normativa y servicios recibidos. A menudo es consecuencia de barreras (distancia, costo, información, discriminación). En territorios desaventajados, la brecha entre necesidad y cobertura es mayor.

IMPORTANCIA PARA EL TRABAJO SOCIAL: El/la trabajador/a social identifica necesidades NO expresadas (personas que las tienen pero no piden), NO percibidas (personas en riesgo que no se dan cuenta) y trabaja para que se expresen y se cubran. Esto es especialmente crítico en grupos vulnerables: personas mayores aisladas, personas sin hogar, personas sin papeles, personas con discapacidad que no acceden a servicios, etc. El análisis de necesidades es la justificación científica de por qué el Trabajo Social es necesario.

6.3 Indicadores de necesidad y planes de acción

Un análisis de necesidades bien hecho desemboca en un documento que:

• Identifica los 3-5 problemas de salud/sociales prioritarios, argumentados por carga de enfermedad, grupos afectados, equidad, factibilidad de intervención.

• Define objetivos sanitarios operacionales para los próximos 3-5 años (ej., reducir prevalencia de depresión del 15% al 12%).

• Propone estrategias de intervención integrada (promoción, prevención, atención, recuperación).

• Especifica responsables, recursos, indicadores de monitorización.

• Establece mecanismos de coordinación intersectorial y comunitaria.

El Plan Andaluz de Salud, los Planes Integrales de Andalucía (plan de atención a la diabetes, plan de enfermedades mentales, etc.) y los Planes marco de zonas desfavorecidas son ejemplos de productos derivados de análisis de necesidades.

7. CALIDAD DE VIDA RELACIONADA CON LA SALUD (CVRS): CONCEPTO, MEDICIÓN E IMPORTANCIA

La Calidad de Vida Relacionada con la Salud (CVRS) es un concepto amplio que incorpora la percepción subjetiva de la persona sobre su salud, su capacidad funcional, su bienestar físico y mental, y su satisfacción con la vida. Es un concepto multidimensional que va más allá del modelo biomédico (presencia/ausencia de enfermedad) e integra la vivencia de la persona. Para el Trabajo Social, la CVRS es central: el objetivo de la intervención no es solo curar enfermedad, sino mejorar la calidad de vida percibida y la capacidad funcional.

7.1 Definición de CVRS según la OMS

PREGUNTA FRECUENTE DE EXAMEN (Pregunta 10, 2025 turno libre): «¿Cómo define la Organización Mundial de la Salud (OMS) la Calidad de Vida Relacionada con la Salud (CVRS)?» La respuesta correcta (opción B) es: «Como la percepción del individuo sobre su posición en la vida dentro del contexto de los sistemas de cultura y valores en que vive, en relación con sus objetivos, expectativas, estándares e intereses». Esta definición, tomada del instrumento WHOQOL (World Health Organization Quality of Life) de la OMS, es la más utilizada en investigación y práctica clínica. Enfatiza: (1) subjetividad (la percepción de la persona); (2) contexto cultural y social; (3) comparación con expectativas propias.

La OMS reconoce que la CVRS es diferente de «estado de salud»: una persona puede tener un diagnóstico de enfermedad crónica (ej., diabetes controlada) pero percibir buena CVRS porque está integrada socialmente, trabaja, tiene relaciones. Inversamente, una persona sin diagnóstico claro puede percibir mala CVRS si se siente aislada, sin propósito o discriminada. Esta disociación es muy frecuente y es donde interviene el Trabajo Social.

7.2 Dimensiones de la CVRS

Aunque hay variabilidad en las clasificaciones, la mayoría de instrumentos incluyen:

Dimensión Componentes Relevancia para TS
Física Dolor, fatiga, sueño, energía, capacidad de movimiento, actividades de la vida diaria (AVD) Evaluación de dependencia, diseño de apoyos; coordinación con cuidadores
Psicológica Estado de ánimo, autoestima, concentración, memoria, presencia de ansiedad/depresión Detección de salud mental comorbida; apoyo emocional; derivación a SM
Social Relaciones familiares, amistad, rol social, participación comunitaria, apoyo social CORE del TS: red social, recursos comunitarios, inclusión, combate de soledad
Espiritual/Existencial Sentido de vida, propósito, creencias, conexión con algo mayor Especialmente en final de vida, envejecimiento, duelo; respeto a valores
Funcional (laboral/roles) Capacidad de trabajar, estudiar, cuidar, participar en actividades significativas Rehabilitación, reinserción laboral, adaptación funcional post-crisis

7.3 Medición de la CVRS: instrumentos principales

WHOQOL (World Health Organization Quality of Life): instrumento desarrollado por la OMS en 1993, disponible en versión completa (WHOQOL-100, 100 ítems) y versión abreviada (WHOQOL-BREF, 26 ítems). Mide en escala de 0-100. Validado en múltiples idiomas y culturas, es el estándar de referencia internacional. En el SSPA y en investigación sanitaria española se usa frecuentemente.

SF-36 (Short Form 36): instrumento genérico de 36 ítems que mide 8 dimensiones (función física, limitación por rol físico, dolor corporal, salud general, energía/fatiga, función social, limitación emocional, salud mental). Muy usado en investigación clínica y evaluación de resultados. Versiones más cortas: SF-12, SF-8.

EQ-5D (EuroQol Five Dimensions): instrumento de 5 ítems muy breve: movilidad, autocuidado, actividades cotidianas, dolor/malestar, ansiedad/depresión. Práctico para evaluación rápida. Genera un índice de 0 a 1 (donde 1 = salud perfecta). Utilizado en decisiones de coste-efectividad de intervenciones sanitarias.

APGAR familiar: aunque no mide CVRS global, es muy relevante para trabajadores/as sociales. Mide satisfacción familiar en 5 dimensiones: Adaptación, Participación, Graditud/Afecto, Resolución, Tiempo compartido. Con 5 preguntas simples, detecta disfunción familiar que afecta CVRS.

Duke-UNC: escala corta de apoyo social percibido. Mide tamaño de red social, tipo de apoyo (emocional, instrumental, confidencial). Muy usada en atención primaria para identificar aislamiento.

Escalas de depresión/ansiedad (PHQ-9, GAD-7): aunque son instrumentos específicos de salud mental, también capturan CVRS psicológica. Ampliamente usados en atención primaria e integrados en DIRAYA.

INFORMACIÓN: El/la trabajador/a social no tiene que ser experto en todos estos instrumentos, pero sí debe conocer que existen, cuándo se usan y cómo interpretarlos. Si en un informe de Trabajo Social se cita «puntuación SF-36 de 45 puntos», el profesional debe saber que esto es bajo (rango 0-100) e indica CVRS degradada. Si se cita «APGAR familiar de 3» (rango 0-10), esto es alarma de disfunción severa. Estas escalas, cuando están disponibles en historias clínicas electrónicas (DIRAYA), son datos que complementan el juicio clínico del TS.

7.4 CVRS y resultados de salud: importancia en evaluación de intervenciones

En medicina moderna, los «outcomes» (resultados) incluyen cada vez más medidas de CVRS. Ejemplo: después de una intervención quirúrgica, no es suficiente decir «el 95% de pacientes se recuperaron sin complicaciones»; también interesa saber si su CVRS mejoró, si recuperaron función, si se reintegraron al trabajo y las relaciones sociales. Esto es especialmente cierto en enfermedades crónicas: en diabetes, el objetivo no es solo que la glucosa esté controlada, sino que la persona tenga energía, estado de ánimo bueno, pueda hacer actividades que ama.

El Trabajo Social tiene un rol protagónico en esta evaluación: el/la TS recoge información sobre cómo la persona vive con su condición, si tiene apoyo, si se siente aislada, si ha tenido que abandonar roles significativos. Esta información se integra en el proceso de atención y orienta intervenciones de apoyo social, rehabilitación funcional y adaptación.

En los Procesos Asistenciales Integrados (PAI) del SSPA, el componente de Trabajo Social incluye indicadores de CVRS: reinserción social post-alta, mantenimiento de independencia, calidad de vida percibida a los 3-6 meses. Estos indicadores justifican la inversión en Trabajo Social porque demuestran que reduce morbilidad, mejora resultados y genera valor.

8. DIMENSIONES DE LA CALIDAD DE VIDA Y SU RELACIÓN CON EL TRABAJO SOCIAL SANITARIO

El Trabajo Social sanitario opera fundamentalmente en tres dimensiones que atraviesan toda la CVRS:

8.1 Dimensión social: integración, red de apoyo y capital social

El Trabajo Social es experto en movilización de recursos sociales. Una persona con una enfermedad crónica severa pero con una red fuerte de familia, amigos, acceso a servicios de apoyo y participación en comunidad, probablemente tendrá mejor CVRS que una persona con enfermedad leve pero completamente aislada. El/la TS evalúa:

Tamaño y composición de red familiar y social: ¿con quién cuenta? ¿disponibilidad de cuidadores? ¿calidad de relaciones?

Apoyo social funcional: apoyo emocional (alguien que escucha, que valida), apoyo instrumental (ayuda en tareas, cuidado), apoyo informativo (orientación), apoyo evaluativo (consejo).

Acceso a recursos comunitarios: servicios sociales, programas de apoyo, asociaciones, voluntariado, transporte, vivienda adaptada.

Capital social: confianza en instituciones, pertenencia comunitaria, reciprocidad, participación cívica. Territorios con bajo capital social sufren más morbilidad y mortalidad por todas las causas, incluso ajustando por renta.

La soledad no deseada es un indicador de fracaso en esta dimensión y es problema creciente en Andalucía, especialmente en personas mayores. El Tema 57 (envejecimiento) y el Tema 60 (duelo) profundizan en esto. Aquí subrayo que la detección de aislamiento y la movilización de apoyo es parte central de la evaluación de CVRS.

8.2 Dimensión funcional y de adaptación: de la dependencia a la autonomía

Incluso si una persona tiene enfermedad, si logra mantener capacidad funcional (hacer actividades significativas, tener roles, ser útil), su CVRS puede ser aceptable. El/la TS trabaja en adaptación funcional:

Evaluación de AVD (Actividades de la Vida Diaria): autocuidado (higiene, alimentación), movilidad, continencia.

Evaluación de AIVD (Actividades Instrumentales de la Vida Diaria): compra, cocina, limpieza, gestión de medicamentos, transporte, gestión económica.

Evaluación de roles significativos: trabajo, familia, ocio, voluntariado, participación social.

Movilización de apoyos: cuidadores formales (servicio de ayuda a domicilio), recursos tecnológicos (alarma, teléfono adaptado), adaptación del entorno (rampa, asiento elevado).

La escala de Barthel (0-100) y la de Lawton-Brody (AIVD) son instrumentos de uso común en valoración geriátrica que el/la TS debe conocer e interpretar.

8.3 Dimensión psicosocial: bienestar mental, propósito y sentido

La presencia de enfermedad es generador de estrés psicosocial: ansiedad por el futuro, duelo por pérdida de salud/funcionalidad, baja autoestima, aislamiento. El/la TS contribuye a:

Apoyo emocional: escucha activa, validación, contención en momentos de crisis.

Educación sanitaria y psicoeducación: explicar la enfermedad, desmitificar, empoderar a la persona para el autocuidado.

Intervención en crisis: cuando la persona está en descompensación emocional (duelo, angustia, suicidio).

Búsqueda de significado y propósito: especialmente en enfermedades crónicas y final de vida, ayudar a la persona a encontrar sentido, conectar con valores, redefinir roles.

Prevención y derivación de salud mental: detectar depresión, ansiedad, trastorno adaptativo y derivar a servicios especializados.

La humanización (Tema 30) es valor central aquí: ver a la persona en su totalidad, con sus temores, esperanzas y dignidad, no solo como un diagnóstico.

9. DESIGUALDADES EN SALUD E INDICADORES DE EQUIDAD SOCIAL

Las desigualdades en salud son diferencias en estado de salud, acceso a servicios y resultados entre grupos sociales (por clase social, raza/etnia, género, territorio, edad). No son casuales: son principalmente resultado de diferencias en determinantes sociales (educación, trabajo, ingresos, vivienda, discriminación). Las desigualdades en salud son injustas, prevenibles y una de las responsabilidades centrales del SSPA es reducirlas. La Ley de Salud de Andalucía y el Plan Andaluz de Salud tienen como eje transversal la equidad.

9.1 Determinantes sociales de la salud

La OMS define determinantes sociales como «las circunstancias en que las personas nacen, crecen, trabajan, viven y envejecen, y las redes de apoyo en que confían». Incluyen:

Determinantes económicos: ingresos, empleabilidad, acceso a trabajo decente, protección social, vivienda.

Educación: alfabetización, comprensión sanitaria, capacidad de autodeterminación.

Factores ambientales: acceso a agua potable, aire limpio, espacios verdes, seguridad del entorno.

Discriminación: por sexo, raza, orientación sexual, origen migrante, discapacidad.

Acceso a servicios: proximidad, asequibilidad económica (ausencia de copagos), disponibilidad de intérpretes, culturalmente competentes.

Estos determinantes no son uniformes: alguien nacido en un barrio desfavorecido (ZNTS—Zona con Necesidades de Transformación Social) tiene menos probabilidad de acceder a educación de calidad, empleo bien remunerado y vivienda digna, lo que genera cascada de desventajas en salud. Vivir en pobreza correlaciona fuertemente con más prevalencia de enfermedades crónicas, depresión, adicciones, mortalidad prematura.

9.2 Indicadores de desigualdad y de equidad

Diferencia absoluta: resta simple entre tasas. Ejemplo: si la tasa de mortalidad cardiovascular en zona rica es 50 por 100.000 y en zona pobre es 100 por 100.000, la diferencia absoluta es 50 por 100.000.

Razón o ratio: cociente entre tasas. En el ejemplo anterior, la razón sería 100/50 = 2.0, interpretable como «la mortalidad cardiovascular en zona pobre es el doble que en zona rica».

Índice de desigualdad (Gini, Atkinson, etc.): medidas complejas que resumen la desigualdad general en una población. Valores altos indican mayor desigualdad.

Esperanza de vida ajustada por desigualdad (EVAJA): mide años de vida esperados, ajustando por desigualdad dentro de la población. Comunidades con EVAJA baja tienen tanto mortalidad alta como distribución muy inequitativa.

En Andalucía, los estudios de desigualdad demuestran que viven menos años, con más enfermedad, en zonas desfavorecidas (ZNTS) que en zonas sin desventaja. El SSPA ha establecido como objetivo reducir esta brecha en un 10% en 5 años (plan estratégico reciente). El trabajo social es responsable de la identificación de estas desigualdades a nivel de personas y comunidades, y de la advocay (defensa) de recursos para reducirlas.

9.3 Sesgo de género en indicadores demográficos y sanitarios

Las mujeres y los hombres tienen perfiles demográficos y sanitarios distintos:

Esperanza de vida: las mujeres viven en promedio 6-7 años más que los hombres, pero esos años adicionales tienen más prevalencia de enfermedades crónicas (multimorbilidad), dependencia y soledad (muchas viudas viviendo solas).

Morbilidad: mujeres tienen más depresión, ansiedad, trastornos alimentarios; hombres tienen más conductas de riesgo (accidentes, suicidio consumado).

Roles de cuidado: las mujeres son principalmente cuidadoras (de hijos, ancianos, enfermos), con impacto en su propia salud (agotamiento, depresión).

Violencia: violencia de pareja/sexual afecta principalmente a mujeres, con impacto grave en CVRS y salud mental.

Acceso a servicios: diferencias en búsqueda de ayuda (hombres menos propensos a consultar), en tiempo dedicado a cuidados propios.

El SSPA y el Trabajo Social deben diseñar intervenciones sensibles al género, reconociendo estas diferencias y trabajando por equidad de género (no igualdad ciega).

10. APLICACIÓN PRÁCTICA DE INDICADORES DEMOGRÁFICOS Y SANITARIOS EN LA INTERVENCIÓN DEL TRABAJADOR/A SOCIAL

La demografía sanitaria no es teoría abstracta: es herramienta operativa que el/la trabajador/a social usa cotidianamente. Ejemplos concretos:

10.1 En atención primaria

Escenario: El centro de salud de La Paz, zona desfavorecida de una capital, atiende a 5.000 personas. El/la trabajador/a social recibe un informe del equipo de primaria: «hemos detectado que el 35% de mayores de 65 años presenta depresión probable (PHQ-9 ≥ 10 puntos). Muchos refieren aislamiento, viudedad reciente, limitaciones funcionales. Pedimos valoración de necesidades sociales».

Acción del TS:

1. Extrae datos demográficos del centro: ¿cuántos mayores de 65 años hay? (por DIRAYA o padrón del centro). Si son 800, y el 35% tiene depresión probable, son ~280 personas con necesidad detectada.

2. Realiza estratificación de riesgo: ¿quiénes son los más vulnerables? (viudos, sin cuidador, bajo apoyo social, trastornos somáticos, antecedentes de suicidio). Prioriza contactar a los 50-100 de mayor riesgo.

3. Valora red social (usando herramientas como ecomapa, genograma, escala Duke-UNC) e identifica recursos disponibles (programas de abuelas cuidadoras, asociaciones de viudas, actividades de ocio comunitario, servicio de comidas, transporte, etc.).

4. Documenta en informe social: «Prevalencia de depresión probable 35% (280 de 800), estratificación de riesgo realizada, recursos identificados: tasa de cobertura actual en programas de apoyo social 20% (160 personas). Brecha no cubierta: 120 personas. Recomendación: reforzar programa de promoción de apoyo social, visitas domiciliarias a aislados, coordinación con servicios sociales municipales».

5. Participa en diseño de intervención integrada: promoción de salud (charlas, talleres), prevención secundaria (detección sistemática de depresión en toda persona mayor, cribado de riesgo de suicidio), atención (derivación a salud mental, tratamiento farmacológico si procede), recuperación (facilitar reintegración social, retorno a actividades).

6. Define indicadores de monitorización: prevalencia de depresión trimestral (¿va bajando?), número de personas en contacto con programa de apoyo social (¿sube?), tasa de reinserción en actividades comunitarias, reducción de visitas por crisis emocional en urgencias.

10.2 En hospital

Escenario: El Hospital Comarcal atiende a población de tres municipios (65.000 habitantes), con prevalencia de enfermedades crónicas pluripatológicas del 28% (dato de prevalencia de PAIPEC—Plan Andaluz de Atención Integrada a Pacientes con Pluripatología). El/la trabajador/a social recibe derivaciones de altas: 40 pacientes/mes con pluripatología requieren planificación al alta.

Acción del TS:

1. Caracteriza la población: edad media (datos CMBD), tipo de diagnósticos (códigos CIE), comorbilidades más frecuentes, lugar de residencia (urbano/rural), contexto socioeconomico (si disponible mediante cruce de datos).

2. Evalúa necesidades post-alta: funcionalidad (escala Barthel), necesidad de cuidador, aislamiento social, necesidad de servicios sociales (ayuda a domicilio, teleassistencia, residencia).

3. Calcula tasa de reingresos a 30 días (indicador de calidad): si es alta, sugiere que la planificación al alta no es suficiente (falta de seguimiento, cuidador desbordado, recursos insuficientes).

4. Diseña intervención: coordinación con servicios sociales municipales, derivaciones a recursos de convalecencia, entrenamiento de cuidadores, telemedicina post-alta, seguimiento telefónico en días 3, 7, 14 post-alta.

5. Documenta: «Población pluripatológica n=40/mes. Prevalencia de aislamiento social 45% (18 pacientes). Tasa de reingresos pre-intervención 18% (7.2 pacientes). Post-intervención (a los 6 meses): 10% (4 pacientes). Ahorro de reingresos evitados: 12 pacientes × 8 días media estancia × 3.000€/día = ~288.000€. Retorno de inversión en TS documentado».

10.3 En un territorio/área básica de salud

Escenario: El Área Básica de Salud Sierra rural atiende a 2.500 habitantes dispersos en 4 municipios, con 38% mayores de 65 años (sobrerepresentación por éxodo rural de jóvenes). Prevalencia de soledad no deseada estimada: 22% (dato de Encuesta Nacional de Salud adaptada). Equipo multidisciplinar ha decidido hacer diagnóstico social comunitario del territorio.

Acción del TS:

1. Realiza análisis demográfico: pirámide poblacional del territorio (envejecimiento extremo), proyecciones de población (¿seguirá envejeciendo?), migración neta (¿hay retorno de jóvenes?).

2. Caracteriza epidemiología local: tasas de incidencia/prevalencia de enfermedades crónicas (hipertensión, diabetes, EPOC), tasa de mortalidad por causa, datos de hospitalización (CMBD), datos de visitas a primaria (DIRAYA).

3. Mapea recursos sociales existentes: si hay asociación de jubilados, servicio de ayuda a domicilio municipal, programa de transporte rural, teléfono de la esperanza, voluntariado, etc.

4. Consulta comunitaria: entrevistas con alcaldes, trabajadores/as sociales municipales, líder de asociación de vecinos, médicos, enfermeros, personas mayores. ¿Cuál es su percepción de necesidades? ¿Barreras de acceso?

5. Sintetiza en informe de diagnóstico social: «Territorio con envejecimiento extremo (38% ≥65 años vs. 19% media autonómica). Prevalencia de soledad no deseada 22% (estimado ~550 personas). Recursos de apoyo social: insuficientes (1 programa formal vs. 10 municipios más poblados de categoría equivalente). Brecha: 500+ personas en potencial necesidad no cubierta. Recomendación: plan integral de intervención comunitaria (actividades de ocio, programas de voluntariado, refuerzo de servicios de cuidado, telemedicina para acceso a especialistas)».

6. Participa en diseño e implementación: actividades semanales de convivencia, programa de abuelas cuidadoras de nietos (multiplica cuidadores disponibles), videoconferencias con especialistas rurales, red de cuidadores comunitarios capacitados, coordinación multisectorial.

11. SISTEMAS DE INFORMACIÓN PARA LA CAPTURA Y ANÁLISIS DE DATOS DEMOGRÁFICOS EN ANDALUCÍA

El/la trabajador/a social del SSPA debe conocer los sistemas de información principales a través de los cuales se capturan y analizan datos demográficos y sanitarios.

11.1 DIRAYA (Sistema de Información de Atención Sanitaria de Andalucía)

DIRAYA es la historia clínica electrónica integrada del SSPA. Captura datos de atención primaria, atención especializada, urgencias y atención sociosanitaria. Es la fuente de datos clínicos más completa de cada paciente andaluz. Para Trabajo Social:

Datos demográficos: edad, sexo, municipio, unidad familiar (en algunas versiones), profesión.

Diagnósticos codificados (WONCA en AP, CIE-10 en especializada): permite ver prevalencia de problemas de salud.

Prestaciones y recursos: derivaciones, consultas realizadas, procedimientos.

Actividad de Trabajo Social: si está integrada, se registra aquí la actividad de TS (consultas, informe social, derivaciones).

Generación de reportes: el SSPA puede extraer datos agregados para calcular indicadores.

INFORMACIÓN: DIRAYA es confidencial y está bajo protección de datos (RGPD, Ley Orgánica 3/2018). El/la TS accede solo a datos de pacientes bajo su responsabilidad. Usar DIRAYA para fines distintos al cuidado (ej., análisis poblacional sin anonimización) requiere aprobación de comisiones de ética e investigación.

11.2 BDU (Base de Datos de Usuarios)

Base de datos de usuarios del SSPA con datos demográficos, de afiliación, de historia de utilización. Menos detallada que DIRAYA, pero permite análisis de población a nivel masivo (análisis de toda una región).

11.3 CMBD (Conjunto Mínimo de Datos de Actividad)

Base de datos de hospitalizaciones: cada ingreso genera un registro con diagnóstico principal (codificado CIE-10), diagnósticos secundarios, procedimientos, edad, sexo, lugar de residencia, resultado (alta, traslado, muerte). Permite analizar prevalencia de hospitalizaciones por causa, tasas de reingresos, indicadores de calidad. Fuente esencial para identificar prevalencia de enfermedades que requieren intervención hospitalaria.

11.4 Sistemas de vigilancia epidemiológica (SVE)

Red que monitoriza enfermedades de notificación obligatoria (infecciosas: tuberculosis, sida, hepatitis, brotes de gastroenteritis) e indicadores de enfermedades crónicas (cáncer, diabetes). Genera alertas y reportes periódicos.

11.5 Registros temáticos

Registro de Cáncer, Registro de VIH/Sida, Registro de Enfermedades Raras, Baremo de Valoración de Dependencia, Registro de Violencia de Género. Cada uno es una ventana a un problema específico.

11.6 Encuestas poblacionales

Encuesta Nacional de Salud, Encuesta Europea de Salud, encuestas locales de satisfacción/necesidades. Generan datos de salud percibida, de CVRS, de uso de servicios. Se publican cada 2-3 años.

11.7 Sistemas de información municipales

Algunos municipios grandes tienen sistemas propios de servicios sociales que capturan información de personas atendidas, tipo de prestaciones, resultados. Coordinación entre SSPA y municipios requiere intercambio de datos (bajo protección de privacidad).

El/la trabajador/a social debe saber que existen estos sistemas, a quién solicitar acceso (departamento de análisis, epidemiología), y qué tipo de información contienen. Acceso a datos puede ayudar a argumentar propuestas de intervención con evidencia.

12. MAPA CONCEPTUAL DEL TEMA

DEMOGRAFÍA SANITARIA

├─ FUENTES DE INFORMACIÓN
│ ├─ Demográficas: INE, IECA, Registro Civil
│ ├─ Sanitarias: DIRAYA, CMBD, Vigilancia Epidemiológica
│ └─ Especiales: Encuestas (ENS, EESE), Registros Temáticos (Cáncer, VIH, etc.)

├─ INDICADORES DEMOGRÁFICOS
│ ├─ Mortalidad: TBM, TME por edad/causa, mortalidad prematura
│ ├─ Morbilidad: Prevalencia (casos existentes), Incidencia (casos nuevos)
│ └─ Carga de Enfermedad: AVPP, AVD, DALY

├─ INDICADORES DE SALUD
│ ├─ Clasificación: Estructura, Proceso, Resultado, Impacto
│ ├─ Especiales: Equidad, Calidad, Seguridad del Paciente, Satisfacción
│ └─ Utilidad: Diagnóstico, Priorización, Objetivos, Monitorización

├─ ANÁLISIS DE NECESIDADES DE SALUD (ANS)
│ ├─ Componentes: Demográfica, Epidemiológica, Socioeconómica, Recursos, Demanda, Percepción
│ ├─ Tipos de necesidad: Normativa, Percibida, Expresada, No cubierta
│ └─ Producto: Plan de Acción integrada

├─ CALIDAD DE VIDA RELACIONADA CON LA SALUD (CVRS)
│ ├─ Definición OMS: Percepción del individuo sobre su posición en la vida
│ ├─ Dimensiones: Física, Psicológica, Social, Espiritual, Funcional
│ └─ Medida: WHOQOL, SF-36, EQ-5D, APGAR familiar, Duke-UNC

├─ DESIGUALDADES EN SALUD
│ ├─ Determinantes Sociales: Economía, Educación, Ambiente, Discriminación, Acceso
│ ├─ Indicadores de Desigualdad: Diferencia Absoluta, Razón, Índices (Gini, Atkinson)
│ └─ Sesgos: Género, Clase Social, Etnia, Territorio, Edad

└─ APLICACIÓN EN TRABAJO SOCIAL
├─ Identificación de necesidades poblacionales y territoriales
├─ Estratificación de riesgo y priorización de intervenciones
├─ Diseño de programas integrados con indicadores de resultado
├─ Evaluación de impacto (indicadores de reinserción, CVRS, equidad)
└─ Advocacy basada en datos: justificar inversión, reclamar recursos

13. REFERENCIAS NORMATIVAS Y BIBLIOGRÁFICAS

  • Ley 14/1986, de 25 de abril, General de Sanidad — Establece principios generales del sistema de salud español e incluye mandato de análisis de necesidades de salud.
  • Ley 2/1998, de 15 de junio, de Salud de Andalucía — Legislación autonómica que establece objetivos de salud pública, acceso equitativo y participación en planificación. Base legal del SSPA.
  • Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales — Regulación de protección de datos; relevante para confidencialidad de historias clínicas, registros epidemiológicos y análisis poblacionales.
  • Decreto 358/2010, de 30 de julio, por el que se establece la composición, funciones y funcionamiento de las Unidades de Gestión Clínica de los centros de especialidades hospitalarias y establecimientos de gestión clínica del Servicio Andaluz de Salud — Marco de gestión clínica que incorpora indicadores de salud, calidad y Trabajo Social.
  • Plan Andaluz de Salud 2022-2028 — Documento de planificación estratégica del SSPA; incluye análisis de situación demográfica y sanitaria de Andalucía, objetivos basados en indicadores y estrategias integradas. Consultable en web del SAS.
  • Estrategia Andaluza para la Coordinación Sociosanitaria (s.f.) — Marco de integración entre servicios sociales y sanitarios; incluye análisis de necesidades compartidas y coordinación mediante indicadores comunes.
  • WHO (1946). Constitución de la Organización Mundial de la Salud — Define salud como «estado de completo bienestar físico, mental y social, no solo ausencia de enfermedad». Sigue siendo definición de referencia.
  • WHOQOL Group (1998). Development of the World Health Organization WHOQOL-BREF Quality of Life Assessment. Psychological Medicine, 28(3), 551-558. — Instrumento de medida de CVRS de referencia internacional.
  • Ware JE Jr. (1995). SF-36 Health Survey. Medical Outcomes Study — Instrumento SF-36, estándar en medida de CVRS genérica en investigación clínica.
  • EuroQol Group (1990). EQ-5D: A standardized instrument for use as a measure of health outcome. Health Policy, 16(3), 199-208. — Instrumento EQ-5D, breve y práctico, usado en decisiones de coste-efectividad.
  • Barsky AJ, Saintfort R, Rogers MP, Borus JF (2002). Nonspecific medication side effects and the nocebo phenomenon. JAMA, 287(5), 622-627. — Sobre el papel de la percepción subjetiva y la calidad de vida percibida en resultados de salud.
  • Marmot M, Wilkinson RG (2006). Social Determinants of Health. Oxford University Press — Referencia clásica sobre determinantes sociales y desigualdades en salud.
  • Dahlgren G, Whitehead M (1991). Policies and Strategies to Promote Social Equity in Health. Instituto Karolinska, Suecia. — Modelo de estratificación de determinantes sociales en la salud (modelo de capas).
  • INE (Instituto Nacional de Estadística). Web www.ine.es — Datos demográficos oficiales, actualizados continuamente. Fuente primaria de información poblacional.
  • IECA (Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía). Web www.ieca.junta-andalucia.es — Datos estadísticos específicos de Andalucía, adaptados a nivel de municipio y comarca.
  • Consejería de Salud y Consumo (SSPA). Sistemas de Información: DIRAYA, BDU, CMBD, SVE — Documentación técnica y acceso restringido a profesionales del SAS. Consultar con coordinador de informática clínica o analista de datos.
  • Murcia Peña MJ, Montesinos Llopis R (2012). Indicadores de Salud en España. Consejería de Salud, Junta de Andalucía — Documento de referencia sobre definición y cálculo de indicadores en el SSPA.
  • Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). Encuesta Nacional de Salud — Datos longitudinales de salud percibida, incapacidad, uso de servicios en España.
  • Castelló A, Sala M, Martínez X, et al. (2014). Equity in health care access: The case of preventive services in Catalonia. International Journal for Equity in Health, 13(1), 34. — Ejemplo de análisis de equidad en acceso a servicios de salud pública.
  • CCAFYDE. Cuerpo de Trabajadores Sociales de la Administración. Código Deontológico del Trabajo Social en España — Marco ético que incluye responsabilidad de equidad, confidencialidad y orientación a necesidades de la comunidad.
demografía sanitaria
indicadores demográficos
prevalencia e incidencia
indicadores de salud
análisis de necesidades de salud
CVRS Calidad de Vida Relacionada con la Salud
desigualdades en salud
determinantes sociales de la salud
DIRAYA sistemas de información
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Elaborado por Esteban Castro Palomo. Actualizado el julio 24, 2026.