Tema 25. La imagen radiológica: Concepto de imagen analógica e imagen digital. Receptores de imagen. Procesamiento de la imagen. Equipos e imagen fluoroscópica/radioscópica, características de la imagen. Intensificador de imagen
1. FORMACIÓN DE LA IMAGEN RADIOLÓGICA: DEL HAZ PRIMARIO A LA INFORMACIÓN DIAGNÓSTICA
1.1. Qué es realmente una imagen radiológica
Una imagen radiológica no es una fotografía directa del interior del cuerpo. Es una representación espacial de diferencias en la interacción de los rayos X con los tejidos. El tubo produce un haz de fotones; ese haz atraviesa al paciente y cada trayectoria pierde una cantidad distinta de fotones en función del espesor, la densidad, la composición atómica y la energía del haz. El receptor no «ve» huesos, pulmones o vísceras: recibe un patrón de radiación remanente. Después, el sistema transforma ese patrón en variaciones de densidad óptica, luminancia o valores digitales que el observador interpreta como anatomía.
La cadena conceptual es, por tanto, sencilla pero fundamental: haz incidente → atenuación diferencial en el paciente → haz remanente → receptor → señal → procesamiento → presentación. Si comprendes esa secuencia, puedes localizar dónde se origina casi cualquier problema de imagen. Una imagen poco contrastada puede deberse al objeto, a radiación dispersa, al receptor, al procesado o a la presentación; una imagen movida suele tener su origen antes de que los datos lleguen al procesador; y una imagen digital demasiado clara u oscura en el monitor puede ser solo un problema de presentación, no necesariamente de exposición.
1.2. Atenuación diferencial y radiación remanente
Cuando el haz atraviesa un volumen corporal, una parte de los fotones continúa en la dirección original sin interaccionar, otra se absorbe y otra se dispersa. Para la formación de imagen interesa sobre todo la distribución de la radiación remanente que alcanza el receptor. Una zona que atenúa mucho deja pasar menos fotones; una zona que atenúa poco deja pasar más. Esa diferencia se convierte en una diferencia de señal. En el sistema película-pantalla tradicional, una mayor exposición del receptor producía una mayor densidad óptica de la película revelada. En un sistema digital, la relación entre señal detectada y aspecto final de la imagen es mucho menos directa porque intervienen calibración, transformaciones matemáticas, curvas de presentación, ventanas y algoritmos.
El concepto de absorción que emplean muchos cuestionarios clásicos debe entenderse en este contexto de atenuación. Físicamente, la atenuación incluye absorción y dispersión; en la terminología docente tradicional de radiografía, se habla con frecuencia de «diferente absorción» para explicar por qué estructuras distintas generan señales distintas. El opositor debe reconocer ambas formas de expresarlo y no dejarse confundir por un distractor que pretenda que la imagen se forma porque todos los tejidos absorben igual.
1.3. De la señal física a la escala de grises
El receptor convierte el patrón de radiación en una señal registrable. En la película radiográfica, el resultado final es una distribución continua de densidades ópticas. En CR, la energía queda almacenada temporalmente en una placa de fósforo fotoestimulable y se libera durante la lectura láser. En DR, el detector plano produce una matriz de señales eléctricas a partir de la radiación, bien mediante conversión indirecta —rayos X a luz y después a carga—, bien mediante conversión directa —rayos X a carga eléctrica en un fotoconductor—. En fluoroscopia, el receptor debe además funcionar de forma dinámica, generando imágenes sucesivas con suficiente rapidez para representar movimiento y guiar procedimientos.
En todos los casos, la imagen que finalmente percibes es una codificación de diferencias de señal. El blanco y el negro no son propiedades intrínsecas de un órgano; son convenciones de presentación. En radiografía convencional se presenta normalmente el aire más oscuro y las estructuras más atenuantes más claras. En digital, esa presentación puede invertirse o modificarse, aunque la convención clínica se mantiene por consistencia interpretativa.
1.4. Imagen estática e imagen dinámica
La radiografía de proyección convencional pretende congelar una situación anatómica en un instante. La fluoroscopia, en cambio, incorpora la dimensión temporal: interesa observar el paso de contraste, la movilidad de una articulación, el avance de una guía, la posición de un catéter o la relación dinámica entre instrumentos y anatomía. Esto cambia las prioridades de la cadena de imagen. En radiografía estática puedes concentrar la exposición en una adquisición breve y optimizar al máximo el detalle; en fluoroscopia debes equilibrar resolución espacial, resolución temporal, ruido y exposición a lo largo de una secuencia.
Por eso una imagen fluoroscópica no debe juzgarse con exactamente el mismo criterio que una radiografía diagnóstica estática. Puede tener más ruido por imagen o una resolución espacial inferior, pero ser adecuada para la tarea clínica porque muestra movimiento en tiempo real. La calidad siempre es calidad para una tarea: la imagen necesaria para colocar un dispositivo no tiene por qué poseer el mismo nivel de detalle que una radiografía destinada a estudiar una microfractura.
2. CALIDAD DE IMAGEN: CONTRASTE, RESOLUCIÓN, RUIDO, NITIDEZ, MAGNIFICACIÓN Y DISTORSIÓN
2.1. Calidad de imagen no significa «imagen bonita»
En radiología, una imagen de calidad es la que contiene la información suficiente para responder a la pregunta clínica con un nivel de exposición justificado y optimizado. La calidad no se resume en una sola magnitud. Se construye mediante un equilibrio entre contraste, resolución espacial, resolución de contraste, ruido, nitidez, distorsión, artefactos y capacidad de visualización. Mejorar un componente puede empeorar otro: aumentar el suavizado reduce ruido pero puede borrar bordes; aumentar la frecuencia espacial de un filtro puede resaltar detalle pero también el ruido; usar magnificación fluoroscópica puede mejorar la visualización de estructuras pequeñas pero exigir un aumento de la tasa de exposición.
2.2. Contraste: diferencia que permite distinguir estructuras
El contraste describe la diferencia de señal o de luminancia entre una estructura y su entorno. Hay que distinguir el contraste del objeto —originado por diferencias de atenuación en el paciente— del contraste registrado y del contraste de presentación. En un sistema analógico, la curva característica de la película condiciona de forma rígida cómo se traducen las exposiciones en densidad óptica. En digital existe una mayor separación entre adquisición y presentación: un rango amplio de señales puede almacenarse y después mapearse a una escala visible mediante algoritmos y ventanas.
La radiación dispersa degrada el contraste porque añade al receptor señal que no conserva correctamente la información espacial del haz primario. La colimación, las rejillas cuando están indicadas y la correcta geometría contribuyen a controlar este efecto. No obstante, el tratamiento exhaustivo de los factores de exposición corresponde al tema 24; aquí debes retener la consecuencia sobre la imagen: más dispersión implica menor contraste útil.
2.3. Resolución espacial, nitidez y función de transferencia
La resolución espacial es la capacidad del sistema para representar por separado estructuras pequeñas y próximas. En el lenguaje tradicional de examen aparece también el término nitidez. Conceptualmente, la nitidez se refiere a la precisión con que se representan los bordes; la resolución espacial expresa hasta qué tamaño o separación pueden distinguirse detalles. En sistemas digitales, el tamaño del elemento detector, la matriz, el campo de visión, la geometría y la respuesta del sistema contribuyen al resultado. Un píxel pequeño no garantiza por sí solo gran resolución si el resto de la cadena introduce borrosidad.
Una forma rigurosa de describir cómo un sistema conserva el detalle es la MTF o función de transferencia de modulación: expresa qué proporción del contraste de un patrón se mantiene a distintas frecuencias espaciales. No necesitas convertir el tema en un tratado de física matemática, pero sí entender la idea: los detalles grandes corresponden a frecuencias espaciales bajas y los muy pequeños a frecuencias altas; todo sistema pierde capacidad para transferir contraste conforme aumenta la frecuencia espacial.
2.4. Resolución de contraste, ruido y relación señal-ruido
La resolución de contraste es la capacidad para diferenciar estructuras cuyas señales son muy parecidas. El enemigo principal es el ruido. El ruido cuántico o moteado aparece por la naturaleza estadística del número de fotones detectados: si llegan pocos fotones útiles, las fluctuaciones relativas son mayores y la imagen se hace más granulada. En digital, el ruido puede disimularse parcialmente con procesamiento, pero no desaparece gratis: un filtrado demasiado agresivo puede eliminar detalle real.
La relación señal-ruido (SNR) compara la magnitud de la señal útil con la variabilidad del ruido. La relación contraste-ruido (CNR) incorpora la diferencia entre dos tejidos respecto al ruido y se aproxima mejor a muchas tareas diagnósticas. En el estudio de detectores también aparece la eficiencia cuántica de detección (DQE), que indica con qué eficiencia un receptor utiliza la información de los fotones incidentes para formar la imagen. Estos conceptos ayudan a comprender por qué dos detectores expuestos de forma similar pueden producir niveles distintos de calidad.
2.5. Borrosidad: geométrica, cinética y por absorción
La borrosidad es la pérdida de definición de los límites. La borrosidad geométrica depende del tamaño del foco y de la geometría foco-objeto-receptor: aumenta al separar el objeto del receptor y disminuye al aumentar la distancia foco-objeto. La borrosidad cinética se produce por movimiento del paciente, del órgano o del sistema durante la adquisición; cuando el movimiento es relevante, ningún procesado posterior puede reconstruir de forma fiable el borde original. La borrosidad por absorción, término clásico que aparece repetidamente en el corpus del SAS, se relaciona con que la absorción no es idéntica en el centro y en los bordes de determinadas estructuras, por lo que el límite no se proyecta como una transición infinitamente abrupta.
2.6. Magnificación y distorsión
La imagen radiográfica es una proyección geométrica y, por tanto, suele estar magnificada. El factor de magnificación puede expresarse como la relación entre distancia foco-receptor y distancia foco-objeto. La magnificación aumenta cuando crece la distancia objeto-receptor y cuando disminuye la distancia foco-receptor. Para acercar el tamaño de la imagen al tamaño real interesa, dentro de las posibilidades clínicas, aproximar el objeto al receptor y alejar el foco del receptor.
La distorsión implica que la forma, la longitud o la relación espacial de la imagen no reproduce fielmente al objeto. Puede aparecer por falta de paralelismo entre objeto y receptor, por angulación del haz o por situar la región de interés lejos del rayo central. En una geometría ideal, la estructura de interés se mantiene paralela al receptor, próxima a él y centrada respecto al haz. La distorsión no se corrige simplemente cambiando brillo o contraste: es un error geométrico introducido durante la adquisición.
2.7. Interfase, paralelaje y artefactos de borde
En la imagen radiográfica, el límite entre estructuras contiguas de diferente atenuación puede denominarse interfase. El paralelaje describe el cambio aparente de posición relativo cuando se desplaza el foco o el objeto, principio que históricamente se ha utilizado para localización. Estos conceptos aparecen menos en la práctica digital cotidiana, pero siguen siendo examinables porque pertenecen a la geometría fundamental de la imagen.
3. IMAGEN ANALÓGICA E IMAGEN DIGITAL: DIFERENCIAS QUE SÍ IMPORTAN EN EL EXAMEN
3.1. Señal continua frente a señal muestreada y cuantificada
Una imagen analógica representa la información mediante una magnitud física continua. En la radiografía pantalla-película, cada punto de la película puede adquirir una densidad óptica dentro de un continuo determinado por la emulsión y el procesado. Una imagen digital, en cambio, se representa mediante números organizados en una matriz. El espacio se divide en elementos discretos —píxeles— y a cada uno se le asigna un valor numérico que representa la señal medida. La digitalización exige dos operaciones conceptuales: muestreo, que divide el espacio en posiciones discretas, y cuantificación, que asigna cada medición a uno de un conjunto finito de valores.
Esta diferencia tiene consecuencias enormes. En analógico, adquisición, procesamiento y presentación están íntimamente ligadas: la película expuesta y revelada es a la vez receptor, soporte, archivo y medio de visualización. En digital, esas funciones se separan. El detector adquiere, el sistema procesa, el PACS almacena y el monitor presenta. Esa separación permite optimizar cada fase y manipular la presentación sin repetir la exposición, pero también introduce nuevos puntos de fallo: calibración del detector, procesamiento incorrecto, selección inadecuada de ventana, problemas de monitor o errores de transferencia.
3.2. Matriz, píxel y profundidad de bits
Una imagen digital está formada por una matriz de filas y columnas. El número total de píxeles es el producto de ambas dimensiones. Si el campo de visión se mantiene constante, aumentar el número de elementos de la matriz reduce el tamaño de píxel y puede permitir representar detalles espaciales más pequeños, siempre que el detector y el resto de la cadena tengan resolución suficiente. La profundidad de bits determina cuántos valores numéricos distintos puede codificar cada píxel: con n bits pueden representarse 2n niveles. Esto no equivale automáticamente al número de grises que el ojo verá de forma simultánea en el monitor, porque la presentación selecciona y transforma parte del rango disponible.
3.3. Latitud y rango dinámico
La película radiográfica tiene una latitud de exposición relativamente limitada: solo un intervalo de exposiciones produce densidades ópticas útiles. Fuera de él, la película queda demasiado clara o demasiado oscura y la información se pierde. Los sistemas digitales poseen, en general, un rango dinámico más amplio y pueden registrar diferencias de exposición que después se presentan mediante procesamiento. Por eso una imagen digital puede mantener una apariencia visual aceptable pese a una exposición excesiva; el brillo final puede normalizarse algorítmicamente.
Esa ventaja también crea un riesgo educativo importante: una imagen digital «bonita» no demuestra una exposición correcta. El sistema puede compensar la presentación y ocultar sobreexposición. La optimización exige revisar los indicadores de exposición y seguir protocolos, no juzgar la dosis por el brillo del monitor. Este fenómeno se conoce habitualmente como tendencia a la «deriva de dosis» o dose creep cuando, con el tiempo, se incrementan las exposiciones para evitar ruido sin que la imagen parezca sobreexpuesta.
3.4. Contraste en analógico y digital
En película, el contraste final depende en gran medida de la respuesta sensitométrica del sistema película-pantalla y del procesado. Una vez revelada, la película ofrece poca capacidad para modificar la presentación. En digital, el contraste puede ajustarse mediante curvas de transformación y ventanas. Esto no significa que el contraste del objeto deje de importar: la información que el detector recibe sigue dependiendo de la atenuación y de la dispersión. Lo que cambia es que el sistema digital puede redistribuir los valores adquiridos en la escala de grises visible.
3.5. Ventajas y limitaciones comparativas
| Aspecto | Imagen analógica | Imagen digital |
|---|---|---|
| Representación | Magnitud física continua | Matriz de valores discretos |
| Receptor clásico | Pantalla-película | CR o detector plano DR |
| Latitud | Más limitada | Generalmente más amplia |
| Procesamiento posterior | Muy limitado tras el revelado | Amplio: LUT, ventana, filtros, zoom y otras operaciones |
| Archivo y distribución | Soporte físico | Archivo electrónico e integración PACS/DICOM |
| Riesgo típico | Error de exposición visible en la película | Sobreexposición enmascarada por normalización del brillo |
| Repetición | Puede ser necesaria por presentación inadecuada | El posprocesado evita algunas repeticiones, no las debidas a información ausente |
4. RECEPTORES DE IMAGEN: PANTALLA-PELÍCULA, CR, DR Y DETECTORES DINÁMICOS
4.1. Función del receptor
El receptor es el componente que transforma el patrón de radiación remanente en una señal utilizable. Su calidad condiciona cuánta información del haz se conserva, cuánto ruido se añade, qué detalle puede resolverse y qué rango de exposiciones puede registrarse. Un buen receptor debe aprovechar eficazmente los fotones incidentes, aportar poco ruido propio, tener respuesta uniforme, conservar el contraste espacial y ser estable en el tiempo. En digital, además, necesita calibraciones que corrijan variaciones entre elementos detectores y aseguren que una señal física similar produzca una respuesta numérica comparable.
4.2. Sistema pantalla-película
En el sistema analógico clásico, el receptor combina pantallas de refuerzo y película radiográfica dentro de un chasis opaco a la luz. La pantalla convierte rayos X en luz; esa luz impresiona la emulsión fotográfica y, tras el revelado, aparece la imagen visible. La película contiene simultáneamente la información y el medio de visualización. La principal fortaleza histórica del sistema fue su alta resolución espacial; sus limitaciones incluyen latitud reducida, dependencia del procesado químico y falta de flexibilidad después del revelado.
Como el tema 26 desarrolla exhaustivamente emulsión, tipos de película, pantallas, chasis y revelado, aquí basta con situar este sistema en la clasificación: es un receptor analógico e indirecto, porque los rayos X se transforman primero en luz y la luz actúa sobre la película.
4.3. Radiografía computarizada (CR)
La CR utiliza una placa de fósforo fotoestimulable alojada normalmente en un chasis. Tras la exposición, la placa contiene una imagen latente energética. El lector la estimula mediante un haz láser; el fósforo libera luz proporcional a la energía almacenada; un sistema fotoeléctrico convierte esa luz en señal eléctrica y el equipo digitaliza la información. Después de la lectura, la placa se borra para reutilizarse.
Desde el punto de vista de flujo de trabajo, la CR fue una tecnología puente: conservaba gran parte de la logística de los chasis pero sustituía la película y el revelado por lectura digital. Al ser digital, permite procesamiento y archivo electrónico. Sin embargo, exige transportar el chasis al lector y tiene etapas mecánicas que no existen en un detector plano integrado.
4.4. Radiografía digital directa (DR): conversión indirecta y directa
En los detectores planos de DR hay que distinguir dos mecanismos. En la conversión indirecta, un centelleador convierte primero los rayos X en luz y una matriz de fotodiodos transforma la luz en carga eléctrica. En la conversión directa, un material fotoconductor convierte los rayos X directamente en pares de carga que son recogidos por la matriz electrónica. En ambos casos, la carga de cada elemento se lee y se convierte en un valor digital.
Esta distinción es una trampa terminológica frecuente. «DR» puede usarse en sentido clínico para la adquisición digital integrada frente a CR, pero dentro de DR existen detectores de conversión directa e indirecta. Que un sistema sea «radiografía digital directa» en el flujo de trabajo no obliga a que su física sea de conversión directa.
4.5. Detectores dinámicos para fluoroscopia
La fluoroscopia necesita un receptor capaz de producir secuencias de imágenes. Históricamente, el elemento central fue el intensificador de imagen, que convierte el patrón de rayos X en una imagen luminosa intensificada y la acopla a una cámara de televisión o cadena digital. Los sistemas modernos emplean en gran medida detectores planos dinámicos, capaces de adquirir imágenes repetidas y enviar la señal directamente a la cadena digital. La IAEA, en su publicación de 2025 sobre procedimientos intervencionistas guiados por fluoroscopia, describe el intensificador como una tecnología analógica más antigua y señala la amplia disponibilidad actual de FPD en sistemas digitales.
4.6. Qué determina el rendimiento de un receptor
Al valorar un receptor debes integrar varios conceptos. La sensibilidad describe cuánta señal produce para una exposición determinada. La uniformidad exige que elementos equivalentes respondan de manera similar. La resolución espacial depende del tamaño del elemento y de la propagación de luz o carga. El ruido electrónico y el ruido cuántico limitan la detectabilidad de bajo contraste. La DQE resume la eficiencia con la que el detector conserva la relación señal-ruido disponible en el haz incidente. La MTF cuantifica la transferencia de contraste según la frecuencia espacial.
No es necesario que un TER calcule diariamente estas funciones, pero sí debe comprender qué explican. Un detector con muchos píxeles pequeños puede tener peor rendimiento de bajo contraste si el ruido es elevado; un detector con gran DQE puede alcanzar una calidad adecuada con menos fotones que otro menos eficiente; y un procesado agresivo puede modificar la apariencia sin cambiar la MTF física del sistema de adquisición.
Rayos X remanentes → conversión física → señal → lectura → digitalización/presentación
Pantalla-película: rayos X → luz → emulsión → revelado → densidad óptica
CR: rayos X → energía almacenada en fósforo → estimulación láser → luz → señal digital
DR indirecta: rayos X → luz → fotodiodo → carga → matriz digital
DR directa: rayos X → carga en fotoconductor → matriz digital
Intensificador: rayos X → luz → electrones → luz intensificada → cámara/procesamiento
FPD dinámico: rayos X → carga/señal digital → secuencia fluoroscópica
5. PROCESAMIENTO DE LA IMAGEN: DE LOS DATOS BRUTOS A LA PRESENTACIÓN CLÍNICA
5.1. Tres fases: corrección, transformación y presentación
En un sistema digital, el dato que sale del detector no suele ser la imagen que se muestra al profesional. El procesamiento puede dividirse conceptualmente en preprocesamiento o corrección del detector, procesamiento de la imagen y presentación. El preprocesamiento compensa defectos físicos conocidos: offset, diferencias de ganancia entre elementos, píxeles defectuosos o variaciones de uniformidad. El procesamiento transforma la señal para hacerla más adecuada a una tarea clínica: reconocimiento del campo, análisis del histograma, ajuste de contraste, realce de bordes, reducción de ruido o compensación de rango dinámico. La presentación aplica la ventana, el nivel, el zoom y las condiciones de visualización.
5.2. Correcciones de offset, ganancia y píxeles defectuosos
Cada elemento de un detector digital puede responder de forma ligeramente distinta. Además, los circuitos electrónicos generan una señal basal incluso sin exposición. La corrección de offset resta esa señal basal; la corrección de ganancia normaliza diferencias de sensibilidad; y los mapas de defectos permiten interpolar o sustituir la información de píxeles que no funcionan correctamente. Sin estas calibraciones, una imagen uniforme del haz podría aparecer con bandas, manchas o patrones fijos que se confundirían con anatomía.
Para el TER/TSID, la consecuencia práctica es que los artefactos repetitivos en la misma posición del detector deben hacer pensar en un problema del receptor o de calibración, no en el paciente. La repetición indiscriminada no soluciona un píxel muerto ni una línea defectuosa.
5.3. Histograma y reconocimiento del campo
Los sistemas digitales analizan la distribución de valores de señal para identificar qué parte corresponde a la anatomía útil y cómo debe presentarse. El histograma representa cuántos píxeles poseen cada rango de valores. A partir de él, el algoritmo puede seleccionar una región relevante y aplicar una transformación apropiada. Una colimación inadecuada, múltiples campos sobre un mismo receptor, material muy radiopaco fuera de la región esperada o una anatomía extraordinariamente atípica pueden confundir el reconocimiento automático y producir una presentación incorrecta aunque la exposición física sea razonable.
5.4. LUT, ventana y nivel
Una LUT o tabla de consulta transforma valores de entrada en valores de salida. Puede usarse para adaptar el aspecto de la imagen a una exploración determinada. La ventana selecciona qué intervalo de valores se distribuye a lo largo de la escala visible; el nivel sitúa el centro de ese intervalo. Una ventana estrecha asigna toda la escala de grises a un rango pequeño y produce mayor contraste visual; una ventana ancha incluye un rango mayor y produce más tonos de gris con menor contraste entre valores cercanos.
Modificar ventana y nivel no cambia la exposición que recibió el paciente ni la información física ya adquirida. Es una operación de presentación. Puede revelar detalles que estaban dentro del rango registrado pero poco visibles en una presentación inicial. No puede corregir movimiento, mala proyección, colimación incorrecta ni un receptor saturado.
5.5. Realce de bordes y reducción de ruido
Los algoritmos de realce de bordes aumentan el contraste de cambios espaciales rápidos, haciendo más evidentes determinados límites. Si se exageran, pueden crear halos, sobreimpulsos o una apariencia artificial que simule pequeñas líneas. Los filtros de suavizado o reducción de ruido disminuyen variaciones aleatorias, pero también pueden borrar estructuras finas. El procesamiento multiescala intenta tratar de forma diferente componentes de distintos tamaños, preservando detalle a la vez que comprime grandes diferencias de señal.
La regla de examen y de práctica es la misma: todo filtro intercambia información. Un sistema puede presentar una imagen más agradable, pero una apariencia más lisa no equivale necesariamente a más información diagnóstica. El TER debe conocer el protocolo de procesamiento de su equipo y evitar manipulación excesiva que dificulte una interpretación reproducible.
5.6. Procesamiento temporal en fluoroscopia
La fluoroscopia añade una dimensión que no existe en una radiografía estática: el tiempo. Los sistemas pueden promediar información de varios fotogramas para reducir ruido. El filtrado temporal recursivo mejora la apariencia cuando la escena cambia poco, pero introduce persistencia o lag: parte de la información de imágenes anteriores permanece en la actual. Si se utiliza en una escena con movimiento rápido, puede producir estelas y dificultar la localización precisa de un instrumento.
También se utiliza la retención de la última imagen —last image hold— para mantener en el monitor la imagen fluoroscópica más reciente cuando cesa la irradiación. Su utilidad es enorme: permite revisar posición y planificar el siguiente movimiento sin mantener el haz activo. No debe confundirse con una nueva adquisición ni con una imagen de mayor calidad obtenida a mayor exposición.
5.7. Procesamiento, archivo y presentación estandarizada
Una vez procesada, la imagen se integra en el ecosistema de información radiológica. DICOM define estructuras y servicios para almacenar, transmitir y presentar imágenes médicas. Su parte PS3.14 establece una función estándar de visualización de escala de grises (GSDF) para favorecer una apariencia consistente en distintos sistemas de presentación. El estándar no sustituye el control de calidad del monitor, pero proporciona una respuesta de luminancia estandarizada basada en la percepción visual humana.
Esto recuerda una idea esencial: la calidad de la imagen no termina en el detector. Un monitor mal calibrado, una luminancia insuficiente, reflejos ambientales o una respuesta tonal incorrecta pueden ocultar información que sí está presente en el archivo. Adquisición, procesamiento y visualización forman una única cadena diagnóstica.
6. FLUOROSCOPIA O RADIOSCOPIA: EQUIPO, CADENA DE IMAGEN Y MODOS DE FUNCIONAMIENTO
6.1. Concepto
La fluoroscopia o radioscopia es una técnica de imagen con rayos X que permite observar de forma dinámica estructuras internas, instrumentos o medios de contraste. La FDA la describe como una imagen continua de rayos X mostrada en un monitor, análoga a una «película» de rayos X. En la práctica moderna, la adquisición puede ser continua o pulsada y la presentación se construye a partir de una secuencia de imágenes. Su valor no está solo en mostrar anatomía, sino en mostrar cambios y guiar acciones en tiempo real.
6.2. Cadena básica de un equipo fluoroscópico
La cadena moderna puede resumirse como generador y tubo de rayos X → filtración y colimación → paciente → rejilla cuando procede → receptor dinámico → electrónica de lectura → procesador → monitor. En los sistemas clásicos, el receptor es un intensificador de imagen acoplado a una cámara. En los sistemas actuales, suele ser un detector plano dinámico. El tubo y el receptor están geométricamente coordinados; en un arco en C, ambos extremos del arco mantienen su relación mientras el conjunto rota o angula alrededor del paciente.
La proximidad del receptor al paciente es importante. Reducir la distancia paciente-receptor mejora la geometría y, en muchos sistemas, ayuda a evitar incrementos innecesarios de exposición provocados por el control automático. La posición del tubo respecto al operador y al paciente también condiciona la distribución de radiación dispersa, aspecto que se desarrolla en protección radiológica.
6.3. Fluoroscopia continua y pulsada
En fluoroscopia continua, la generación de rayos X se mantiene durante la observación, aunque la cadena electrónica forme imágenes a una frecuencia determinada. En fluoroscopia pulsada, los rayos X se emiten en pulsos separados y el sistema construye la secuencia a partir de esos fotogramas. La fluoroscopia pulsada permite adaptar la resolución temporal a la tarea clínica y puede contribuir a la optimización cuando se selecciona una frecuencia adecuada, pero no debe interpretarse como garantía automática de menor dosis: el equipo puede modificar la intensidad de cada pulso para mantener la calidad.
La elección depende de la rapidez del movimiento que se quiere representar. Una maniobra lenta tolera una frecuencia temporal menor que una estructura móvil rápida. Reducir demasiado la frecuencia puede generar movimiento entrecortado o perder eventos transitorios; aumentarla sin necesidad incrementa la cantidad de información y, potencialmente, la exposición. La optimización consiste en usar la calidad temporal necesaria, no la máxima disponible.
6.4. Control automático de tasa de exposición y brillo
La fluoroscopia debe mantener una señal útil en el receptor a pesar de que cambien el espesor del paciente, la proyección o la presencia de material muy atenuante. Los sistemas emplean un control automático de tasa de exposición —AERC— o funciones históricamente denominadas control automático de brillo. El sistema analiza la señal de imagen y ajusta parámetros de generación para mantener un nivel apropiado. El operador no debe confundir ese automatismo con una autorización para ignorar la geometría: aumentar espesor, alejar el receptor o activar magnificación puede hacer que el equipo eleve la exposición para compensar.
Esta es una de las razones por las que la fluoroscopia exige comprender la respuesta del equipo. El sistema intenta preservar la imagen; si el operador introduce una condición desfavorable, el resultado puede ser una exposición mayor sin que el monitor parezca más oscuro.
6.5. Modos de adquisición y herramientas
Además del modo fluoroscópico de baja dosis relativa, los equipos pueden disponer de adquisición radiográfica digital, cine, seriografía, sustracción digital, roadmapping, retención de última imagen y almacenamiento de secuencias. Cada modo tiene un objetivo y un coste de exposición distinto. Una imagen de adquisición destinada a documentación diagnóstica suele exigir mayor calidad por fotograma que la fluoroscopia de guiado. Por eso es un error mantener un modo de alta calidad cuando la tarea solo requiere navegación.
La sustracción digital utiliza una imagen máscara previa al contraste y la resta de imágenes posteriores para resaltar vasos opacificados. El método aumenta la sensibilidad al movimiento: si la anatomía cambia de posición entre máscara e imagen contrastada, aparece artefacto de registro. El roadmap mantiene una referencia vascular para guiar instrumental. La retención de última imagen permite consultar una posición sin irradiar de nuevo.
6.6. Características de la imagen fluoroscópica
La imagen fluoroscópica se caracteriza por un compromiso entre resolución temporal, resolución espacial, resolución de contraste y ruido. Como cada fotograma puede formarse con menos fotones que una radiografía estática, el ruido cuántico adquiere gran importancia. La integración temporal reduce ruido pero puede empeorar la representación de movimiento. La magnificación puede mejorar la visualización espacial, pero en un intensificador reduce la ganancia global y hace que el control automático aumente la tasa de exposición.
También son relevantes el lag o persistencia temporal, el desenfoque por movimiento, los artefactos de sustracción, la uniformidad del campo y la respuesta del monitor. En intensificadores clásicos aparecen además distorsiones geométricas propias de su estructura; los detectores planos reducen muchas de ellas.
6.7. Magnificación electrónica
En un intensificador de imagen, el modo de magnificación utiliza una zona central más pequeña del fósforo de entrada. Como la misma pantalla de salida representa un campo de visión menor, las estructuras se muestran ampliadas y suele mejorar la resolución espacial aparente. Sin embargo, disminuye la ganancia de minificación y el control automático compensa aumentando la exposición. La publicación IAEA de 2025 sobre fluoroscopia intervencionista recalca precisamente esta relación: campo menor, mejor resolución, menor ganancia del intensificador y mayor tasa de exposición para compensar.
En los detectores planos, la magnificación se gestiona de forma diferente porque no existe la misma geometría de fósforo de entrada y salida. Puede utilizarse un campo menor del detector y técnicas de agrupamiento o lectura específica. Aunque el comportamiento físico no sea idéntico al intensificador, la idea de optimización permanece: seleccionar un campo de visión menor puede mejorar detalle, pero no es una herramienta neutra respecto a ruido y exposición.
7. INTENSIFICADOR DE IMAGEN: ESTRUCTURA, FUNCIONAMIENTO, GANANCIA Y ARTEFACTOS
7.1. Por qué fue decisivo
La fluoroscopia primitiva exigía observar directamente una pantalla fluorescente con muy poca luminancia. El intensificador de imagen revolucionó la técnica porque convirtió el patrón de rayos X transmitido por el paciente en una imagen luminosa mucho más intensa, susceptible de ser captada por una cámara y mostrada en un monitor. Permitió trabajar con mejores condiciones visuales, registrar imágenes y separar físicamente al operador de la pantalla de observación.
Aunque hoy los detectores planos dominan gran parte de los sistemas fluoroscópicos modernos, el intensificador sigue siendo contenido obligatorio del temario y continúa presente en equipos móviles y sistemas antiguos. La IAEA de 2025 lo califica como tecnología analógica más antigua y describe su persistencia sobre todo en arcos en C móviles y algunos equipos fijos de generaciones previas.
7.2. Componentes del intensificador
El intensificador es un tubo al vacío que contiene una cadena de conversión muy característica:
- Ventana de entrada: permite el paso de los rayos X con la menor atenuación posible y mantiene el vacío del tubo.
- Fósforo de entrada: convierte los rayos X incidentes en fotones de luz. En muchos intensificadores se emplea una estructura de yoduro de cesio que canaliza la luz y favorece la resolución.
- Fotocátodo: está íntimamente asociado al fósforo de entrada y emite electrones en proporción a la luz recibida, conservando el patrón espacial de la imagen.
- Electrodos de enfoque: generan un campo electrostático que dirige los electrones desde la gran superficie de entrada hacia la pequeña pantalla de salida.
- Ánodo acelerador: atrae y acelera los electrones hacia la salida. Su abertura central permite que el haz electrónico alcance el fósforo de salida.
- Fósforo de salida: transforma de nuevo la energía de los electrones en luz, obteniéndose una imagen pequeña pero muy luminosa.
- Acoplamiento óptico y cámara: la imagen de salida se conduce a la cámara o cadena de vídeo/digitalización para presentarla en monitor.
7.3. Secuencia de conversión
La secuencia puede memorizarse como X → luz → electrones → luz. Los rayos X alcanzan el fósforo de entrada y generan luz; la luz libera electrones del fotocátodo; los electrones son acelerados y focalizados; finalmente chocan con el fósforo de salida y generan una imagen luminosa. La intensidad aumenta por dos mecanismos: se aceleran los electrones y, además, la información recogida en una gran superficie de entrada se concentra en una superficie de salida mucho menor.
Rayos X remanentes
↓
Fósforo de entrada → luz
↓
Fotocátodo → electrones
↓
Electrodos de enfoque + ánodo → aceleración y focalización
↓
Fósforo de salida → luz intensa
↓
Cámara / digitalización → procesamiento → monitor
7.4. Ganancia de minificación y ganancia de flujo
La ganancia de brillo explica por qué la pantalla de salida es mucho más luminosa que la entrada. Tradicionalmente se describe como el producto de ganancia de minificación y ganancia de flujo. La ganancia de minificación surge al concentrar los electrones procedentes de un campo de entrada grande en una pantalla de salida pequeña; idealmente se relaciona con el cuadrado del cociente entre los diámetros de entrada y salida. La ganancia de flujo refleja el aumento de luz producido por cada electrón acelerado al alcanzar el fósforo de salida.
La ganancia total no permanece constante para siempre. El envejecimiento de los fósforos y del fotocátodo reduce la eficiencia; el control automático puede compensarlo aumentando la exposición, de modo que un intensificador envejecido puede mantener una apariencia de brillo aceptable a costa de mayor irradiación. Esta es una razón para incluir su rendimiento en los programas de control de calidad.
7.5. Inversión y enfoque de la imagen
La geometría electrostática hace que los electrones emitidos por cada punto del fotocátodo converjan de forma controlada hacia la pantalla de salida. El sistema debe mantener la correspondencia espacial para que la anatomía no se mezcle. Los electrones cruzan el eje durante el trayecto, por lo que la imagen electrónica experimenta una inversión; la cadena óptica y de vídeo presenta finalmente la orientación adecuada al usuario. Lo importante para el examen no es dibujar cada trayectoria, sino entender que los electrodos de enfoque actúan como una lente electrónica.
7.6. Distorsión en acerico o pincushion
La distorsión en acerico es característica del intensificador. La superficie de entrada es curvada, mientras que la imagen de salida se presenta sobre un plano; los rayos X que alcanzan regiones periféricas inciden con geometría distinta y la imagen de objetos rectos tiende a curvarse hacia los bordes. La distorsión es mayor en la periferia y disminuye cuando se utiliza una zona central más pequeña, como ocurre en modo de magnificación.
7.7. Distorsión en S y campos magnéticos
Los electrones dentro del intensificador son partículas cargadas y su trayectoria puede desviarse por campos magnéticos externos, incluido el campo magnético terrestre. El resultado puede ser una distorsión en S o una deformación espacial de la imagen. El blindaje magnético del intensificador reduce este efecto, pero explica por qué un intensificador puede comportarse de modo distinto según su orientación espacial.
7.8. Viñeteado, glare y pérdida de contraste
El viñeteado describe una disminución de brillo y, a menudo, de resolución hacia la periferia del campo. El veiling glare o velo se debe a dispersión de rayos X, luz y electrones dentro del sistema y reduce el contraste, porque añade señal no localizada correctamente. La IAEA 2025 identifica la pérdida de contraste por dispersión interna y la distorsión geométrica del fósforo curvo entre las principales desventajas del intensificador.
Estos artefactos ayudan a diferenciar una alteración del equipo de una alteración anatómica. Si el defecto sigue siempre la misma geometría del receptor o aumenta hacia la periferia del campo, debes pensar en la cadena de imagen. La uniformidad se comprueba con fantomas y procedimientos de control de calidad, no con repeticiones aleatorias sobre pacientes.
7.9. Modo de magnificación en el intensificador
Los intensificadores de campo múltiple permiten seleccionar una región central menor del fósforo de entrada. Los electrodos cambian el enfoque electrónico para que esa región ocupe toda la pantalla de salida. El resultado es una imagen magnificada con mayor resolución espacial en la región central y menor distorsión periférica. El coste es la reducción de la ganancia de minificación; el control automático aumenta la tasa de exposición para conservar la señal. Por ello, la magnificación debe utilizarse cuando la necesidad de detalle la justifique.
8. DETECTORES PLANOS EN FLUOROSCOPIA Y TRANSICIÓN TECNOLÓGICA
8.1. Del intensificador al detector plano dinámico
La fluoroscopia digital moderna ha sustituido en gran parte el intensificador por detectores de panel plano (FPD). La publicación IAEA Human Health Series nº 48 de 2025 señala que estos sistemas están ampliamente disponibles y siguen evolucionando, mientras que el intensificador permanece principalmente en arcos en C móviles y algunos sistemas fijos antiguos. La transición es relevante para el opositor porque el temario conserva el intensificador como tecnología fundamental, pero la práctica actual exige reconocer ambos receptores.
8.2. Conversión directa e indirecta
Los FPD fluoroscópicos pueden basarse en conversión directa o indirecta. En la directa, un fotoconductor transforma la energía de los rayos X en cargas eléctricas que se desplazan bajo un campo eléctrico y son leídas por la matriz. En la indirecta, un centelleador convierte primero los rayos X en luz; fotodiodos y electrónica de lectura transforman esa luz en señal eléctrica. El principio es el mismo que en detectores de radiografía digital, pero la electrónica debe permitir lectura repetida y rápida.
8.3. Ventajas geométricas
Al ser planos, estos detectores eliminan la distorsión en acerico causada por la superficie curvada del intensificador y no sufren la misma distorsión en S por trayectoria de electrones dentro de un tubo al vacío. Ofrecen una geometría más estable, un formato compacto y una integración directa con la cadena digital. También facilitan campos de visión amplios sin la volumetría del intensificador.
8.4. No son perfectos
Los detectores planos tienen sus propios problemas: píxeles defectuosos, falta de uniformidad, lag, ruido electrónico, saturación, artefactos por calibración o cambios en respuesta con el tiempo. Necesitan mapas de corrección y controles de uniformidad. La ausencia de distorsión en acerico no significa ausencia total de artefactos. Además, al ser digitales y tener gran rango dinámico, pueden ocultar exposiciones elevadas si el usuario se guía únicamente por el aspecto de la imagen.
8.5. Comparación orientativa
| Característica | Intensificador de imagen | Detector plano dinámico |
|---|---|---|
| Cadena de conversión | X → luz → electrones → luz → cámara | X → luz/carga → señal digital |
| Geometría | Entrada curvada, salida pequeña | Superficie plana matricial |
| Distorsión en acerico | Característica | No es propia del detector plano |
| Influencia de campos magnéticos | Puede producir distorsión de la trayectoria electrónica | No presenta el mismo mecanismo de distorsión en S |
| Magnificación | Cambio del campo de entrada y enfoque electrónico | Selección/lectura de campo y procesamiento digital |
| Estado tecnológico | Tecnología más antigua, aún presente | Tecnología ampliamente implantada en sistemas modernos |
9. APLICACIÓN PRÁCTICA PARA EL TER/TSID: CÓMO RAZONAR UNA IMAGEN ANTES DE REPETIRLA
9.1. Separar adquisición, procesamiento y visualización
Ante una imagen deficiente, la primera pregunta no debería ser «¿repito?», sino «¿en qué fase se ha producido el problema?». Si el paciente se movió, falta anatomía o la proyección es incorrecta, el defecto está en la adquisición y el posprocesado no lo resuelve. Si la anatomía está incluida y los datos parecen adecuados pero el contraste visual no permite valorar la zona, puede bastar con ajustar ventana o seleccionar otra presentación. Si el defecto aparece siempre en la misma posición del detector, sospecha calibración, suciedad, píxel o línea defectuosa.
9.2. Imagen demasiado ruidosa
Cuando domina el ruido cuántico, debes pensar en insuficiente número de fotones útiles respecto a la tarea. La solución no es aumentar automáticamente la exposición en cada paciente; primero hay que comprobar técnica, tamaño del paciente, colimación, receptor, rejilla cuando proceda, protocolo y procesamiento. Un detector moderno puede ofrecer herramientas de reducción de ruido, pero si la SNR de origen es insuficiente, el filtrado solo suavizará la apariencia y puede borrar detalles.
9.3. Imagen borrosa
Si toda la anatomía está desplazada o los bordes aparecen duplicados, piensa en movimiento. Si la borrosidad aumenta con la distancia objeto-receptor, piensa en geometría. Si determinados bordes anatómicos aparecen graduales por la propia forma del objeto, recuerda la borrosidad por absorción. Diferenciar estos mecanismos evita aplicar soluciones inútiles.
9.4. Imagen magnificada o deformada
Una imagen demasiado magnificada sugiere objeto separado del receptor o distancia foco-receptor insuficiente. Una distorsión de forma sugiere falta de paralelismo, angulación o descentramiento. La corrección se realiza modificando geometría antes de exponer de nuevo. En fluoroscopia con intensificador, una deformación periférica sistemática puede ser propia del receptor y no del posicionamiento.
9.5. Fluoroscopia: usar la información, no irradiar por inercia
En fluoroscopia, la gestión del tiempo y de las herramientas del sistema es parte del trabajo técnico. La retención de última imagen permite revisar sin irradiar; la colimación limita campo y dispersión; la selección de frecuencia de pulso adapta resolución temporal; la magnificación se reserva para el detalle que lo exige; y el receptor se aproxima al paciente dentro de la geometría permitida. El objetivo es que cada segundo de fluoroscopia produzca información necesaria para la maniobra.
9.6. Indicadores digitales y apariencia engañosa
En un sistema digital, el brillo final suele normalizarse. Por tanto, no puedes deducir exposición únicamente mirando si la imagen está clara u oscura. Debes usar el indicador de exposición del sistema, conocer el rango previsto para el protocolo y valorar el ruido junto con la información clínica. Una imagen excesivamente expuesta puede parecer excelente y, precisamente por eso, favorecer una deriva progresiva hacia técnicas mayores de las necesarias.
9.7. Monitores y condiciones de observación
Antes de atribuir una pérdida de contraste al detector, revisa el sistema de presentación. Un monitor con luminancia inadecuada, reflejos, suciedad, mala calibración o ajuste incorrecto de ventana puede degradar la percepción. DICOM PS3.14 define una función estándar de escala de grises para favorecer consistencia de presentación, pero su eficacia depende de que el equipo de visualización se mantenga y verifique.
10. IDEAS CLAVE, MAPA CONCEPTUAL Y TRAMPAS DE EXAMEN
10.1. Las diez ideas que debes poder explicar sin mirar apuntes
- La imagen radiográfica nace de la atenuación diferencial del haz en el paciente y del patrón de radiación remanente que alcanza el receptor.
- La imagen analógica usa una señal continua; la digital muestrea el espacio y cuantifica la señal en una matriz de píxeles.
- En digital, adquisición y presentación están separadas: una imagen visualmente correcta no demuestra una exposición correcta.
- La calidad combina contraste, resolución espacial, resolución de contraste, ruido, nitidez, geometría y ausencia de artefactos.
- El ruido cuántico reduce la detectabilidad de bajo contraste; un filtro puede ocultarlo visualmente, pero no inventar información.
- Para reducir magnificación: objeto cerca del receptor y distancia foco-receptor grande. Para evitar distorsión: objeto paralelo al receptor y centrado.
- Los receptores principales son pantalla-película, CR, DR de conversión indirecta/directa, intensificador y FPD dinámico.
- La fluoroscopia proporciona información dinámica y utiliza control automático, modos pulsados/continuos, retención de última imagen y diferentes modos de adquisición.
- El intensificador sigue la secuencia X → luz → electrones → luz y presenta ganancia de minificación y de flujo.
- El modo de magnificación del intensificador mejora detalle pero reduce ganancia y puede aumentar la tasa de exposición; no es equivalente a ampliar una imagen en el monitor.
10.2. Trampas frecuentes
| Trampa | Respuesta que debes fijar |
|---|---|
| «Una imagen digital clara significa baja exposición» | Falso: el brillo puede normalizarse en el procesamiento. |
| «DR significa siempre conversión directa» | Falso: DR puede usar conversión indirecta o directa. |
| «Zoom digital y magnificación fluoroscópica son lo mismo» | Falso: el zoom solo amplía datos ya adquiridos; la magnificación modifica adquisición/campo. |
| «Ventana estrecha = más tonos de gris» | Falso: ventana estrecha = menos tonos repartidos en un rango menor y mayor contraste visual. |
| «El posprocesado corrige movimiento» | Falso: puede modificar apariencia, no recuperar el detalle perdido por movimiento. |
| «El intensificador convierte rayos X directamente en una señal digital» | Falso: primero convierte X en luz, luego en electrones y otra vez en luz. |
| «Los FPD tienen distorsión en acerico» | No como mecanismo propio: es característica geométrica del intensificador curvo. |
| «La fluoroscopia sirve solo para aparato digestivo» | Falso: se usa también en intervencionismo, cardiología, urología, ginecología, cirugía y otras áreas. |
10.3. Mapa conceptual del tema
Haz de rayos X → paciente → atenuación diferencial → radiación remanente
↓
RECEPTOR
Analógico: pantalla-película
Digital: CR / DR directa / DR indirecta
Dinámico: intensificador / FPD
↓
SEÑAL → correcciones → procesamiento → ventana/LUT → monitor/PACS
↓
CALIDAD
contraste + resolución + ruido + nitidez + geometría + artefactos
FLUOROSCOPIA
secuencia temporal + control automático + pulsos + LIH + adquisición/cine/DSA
↓
INTENSIFICADOR
X → luz → electrones → luz intensa
ganancia = minificación × flujo
artefactos: acerico · S · viñeteado · glare
10.4. Perlas de examen reunidas
El patrón histórico del SAS en este bloque es muy claro. Pregunta tanto la física básica —formación por absorción diferencial— como la terminología de calidad —nitidez, borrosidad, interfase, paralelaje—, la geometría de magnificación y distorsión, la ventana digital y las aplicaciones de la fluoroscopia. La estrategia de estudio debe combinar conceptos y relaciones causales, no definiciones aisladas.
11. FUENTES Y VIGENCIA
11.1. Fuentes técnicas utilizadas
- International Atomic Energy Agency (IAEA). Quality Assurance and Optimization for Fluoroscopically Guided Interventional Procedures. IAEA Human Health Series No. 48, Viena, 2025. Fuente actual para cadena fluoroscópica, receptores, intensificador, FPD, magnificación y calidad de imagen en fluoroscopia.
- International Atomic Energy Agency (IAEA). Diagnostic Radiology Physics: A Handbook for Teachers and Students. Viena, 2014. Manual de referencia para física de calidad de imagen, detectores, radiografía digital y fluoroscopia.
- FDA. Fluoroscopy, página de Medical X-ray Imaging, consultada en septiembre de 2026. Referencia institucional para definición y aplicaciones generales de la fluoroscopia.
- DICOM Standards Committee / NEMA. DICOM PS3.14, Grayscale Standard Display Function, edición vigente consultada en 2026. Referencia para presentación estandarizada de escala de grises.
- Exámenes oficiales del Servicio Andaluz de Salud de 2018, 2021, APES 2023 y 2025, con respuestas contrastadas con plantillas definitivas del proyecto. Las perlas incluidas en este tema reproducen únicamente la convocatoria, número, letra y concepto necesario para orientar el estudio.
11.2. Vigencia y actualización
Estado revisado: septiembre de 2026. La física fundamental de formación de imagen, geometría, digitalización e intensificación es estable. La parte que más cambia es la tecnología del receptor fluoroscópico: el intensificador sigue siendo materia de examen y permanece en determinados equipos, pero los detectores planos dinámicos son la tecnología predominante en sistemas modernos. La IAEA 2025 debe considerarse la referencia prioritaria de actualización para este apartado. DICOM PS3.14 continúa vigente como referencia de presentación de escala de grises.
Este tema no necesita basarse en una norma jurídica específica para definir la física de la imagen. La protección radiológica, los límites, los niveles de referencia y las obligaciones normativas se desarrollan en los temas 14-18 y 24. Cuando aquí se menciona optimización, se hace para explicar la relación entre calidad de imagen y funcionamiento del equipo, sin duplicar ese desarrollo normativo.