Tema 60. Cinesiterapia: conceptos, clasificación y efectos fisiológicos de la movilización en general y ante la ausencia de ésta. Valoración analítica y funcional articular y muscular. Valoración de la piel y tejidos subyacentes. Cinesiterapia activa: concepto, modalidades, metodología, indicaciones y contraindicaciones. Cinesiterapia pasiva: concepto, modalidades, metodología, indicaciones y contraindicaciones.

21 min julio 10, 2026 Media Nuevo

Tema 60. Cinesiterapia: conceptos, clasificación y efectos fisiológicos de la movilización en general y ante la ausencia de ésta

Valoración analítica y funcional articular, muscular y de tejidos blandos; cinesiterapia activa y pasiva: modalidades, metodología, indicaciones y contraindicaciones
Oposición: Fisioterapeuta – Servicio Andaluz de Salud (SAS)
Bloque: Temario Específico — Fisioterapia clínica y técnicas | Última actualización: Julio 2026
Preparador: Esteban Castro | Material basado en exámenes oficiales SAS

1. INTRODUCCIÓN: CONCEPTO DE CINESITERAPIA

La palabra cinesiterapia procede del griego kinesis (movimiento) y therapeia (tratamiento). Se define como la parte de la fisioterapia que utiliza el movimiento, ya sea provocado por una fuerza externa o generado por la propia contracción muscular del paciente, como agente terapéutico fundamental. Es, junto con la terapia manual, una de las herramientas más antiguas, más transversales y más utilizadas por el/la fisioterapeuta en cualquier ámbito asistencial del Sistema Sanitario Público de Andalucía (SSPA): atención primaria, hospitalaria, rehabilitación, unidades de cuidados críticos, atención domiciliaria o unidades de fisioterapia respiratoria y de suelo pélvico.

El movimiento terapéutico no es un fin en sí mismo, sino un medio para conseguir objetivos concretos: mantener o recuperar la amplitud articular, prevenir o tratar la rigidez y las retracciones, mantener el trofismo de los tejidos, mejorar la fuerza y la resistencia muscular, favorecer la circulación de retorno, estimular la propiocepción y facilitar la reeducación funcional del gesto y de la marcha. Por ello, antes de aplicar cualquier técnica de cinesiterapia, el/la fisioterapeuta del SAS debe realizar una valoración analítica y funcional completa que justifique la indicación, dosifique la técnica y permita medir la evolución del paciente.

CINESITERAPIA

├── Según el origen de la fuerza que produce el movimiento
│ ├── PASIVA → la fuerza es externa al paciente
│ └── ACTIVA → la fuerza es la propia contracción muscular voluntaria

├── Según el objetivo terapéutico
│ ├── Preventiva (evitar rigideces, adherencias, atrofia)
│ ├── Terapéutica (recuperar amplitud, fuerza, función)
│ └── Reeducadora (reintegrar el movimiento al gesto funcional)

└── Según el momento del proceso asistencial
├── Fase de inmovilización o postquirúrgica precoz
├── Fase de recuperación funcional
└── Fase de reintegración a la actividad y prevención de recaídas
Idea clave: la cinesiterapia no es una técnica aislada, sino un continuo terapéutico. La elección entre movilización pasiva, activa asistida, activa libre o activa resistida depende directamente del balance muscular, del estadio de cicatrización tisular y del dolor del paciente, y debe reevaluarse en cada sesión.

2. CLASIFICACIÓN GENERAL DE LA CINESITERAPIA

La clasificación clásica y más preguntada en las oposiciones de Fisioterapeuta del SAS distingue la cinesiterapia según quién o qué genera la fuerza que produce el movimiento del segmento corporal. Es fundamental dominarla porque de ella se derivan directamente las indicaciones, contraindicaciones y la metodología de aplicación que se desarrollan en los epígrafes 9 a 12.

CINESITERAPIA

├── CINESITERAPIA PASIVA (sin contracción muscular activa del paciente)
│ ├── Relajada
│ │ ├── Manual → realizada por el/la fisioterapeuta
│ │ ├── Autopasiva → el propio paciente la ejecuta con el miembro sano,
│ │ │ un bastón, una polea o un plano deslizante
│ │ └── Instrumental → mecanoterapia pasiva continua (CPM / artromotor)
│ └── Forzada
│ ├── Manual (bajo control médico, a veces con anestesia)
│ └── Instrumental

└── CINESITERAPIA ACTIVA (contracción muscular voluntaria del paciente)
├── Asistida
│ ├── Manual → el/la fisioterapeuta ayuda a completar el recorrido
│ ├── Autoasistida → ayuda del miembro sano, poleoterapia, suspensoterapia
│ └── Instrumental → hidrocinesiterapia, planos deslizantes, poleoterapia
├── Libre
│ └── El paciente vence únicamente la gravedad, sin ayuda ni resistencia
└── Resistida
├── Manual → la resistencia la aplica el/la fisioterapeuta
└── Instrumental → pesas, poleas, bandas elásticas, isocinéticos

Existe además la cinesiterapia activo-asistida especial en piscina (hidrocinesiterapia), donde el empuje del agua actúa como fuerza asistente o resistente según el plano de trabajo, y los ejercicios pendulares (por ejemplo, Codman y Chandler en patología de hombro), que combinan un componente pasivo inicial con la participación activa progresiva del paciente.

Pregunta frecuente de examen: distinguir cinesiterapia activa asistida de cinesiterapia activa libre y resistida según el balance muscular del paciente (escala de Daniels) es uno de los contenidos más repetidos en las convocatorias de Fisioterapeuta del SAS de 2021 y 2023.

3. EFECTOS FISIOLÓGICOS DE LA MOVILIZACIÓN

El movimiento, ya sea pasivo o activo, provoca efectos beneficiosos sobre prácticamente todos los sistemas del organismo. Conocerlos es lo que permite al/a la fisioterapeuta argumentar clínicamente por qué se moviliza a un paciente encamado, a un paciente intervenido quirúrgicamente o a un paciente con una patología crónica del aparato locomotor.

Sistema o tejido Efecto fisiológico de la movilización
Cartílago y sinovial articular El movimiento genera un efecto de «bomba» que favorece la difusión del líquido sinovial y la nutrición del cartílago (avascular), previene la formación de adherencias intraarticulares y mantiene la elasticidad capsuloligamentosa.
Músculo Mantiene el trofismo y la extensibilidad de las fibras musculares, previene la atrofia por desuso, mejora la circulación local (bomba muscular) y previene contracturas y retracciones.
Tejido conjuntivo (piel, fascias, tendones) Mantiene la orientación y la elasticidad de las fibras de colágeno, previene la fibrosis y las adherencias entre planos de deslizamiento.
Sistema circulatorio y linfático El efecto de bomba muscular favorece el retorno venoso y linfático, reduciendo el riesgo de éstasis, edema y trombosis venosa profunda (TVP).
Sistema óseo La carga mecánica activa estimula la actividad osteoblástica y contribuye a mantener la densidad mineral ósea (ley de Wolff).
Sistema respiratorio La movilización general, especialmente la activa, mejora la ventilación pulmonar y reduce el riesgo de atelectasias y complicaciones respiratorias en el paciente encamado.
Sistema nervioso Estimula los receptores articulares, musculares y cutáneos (información propioceptiva), mantiene el esquema corporal y facilita los procesos de reeducación motora y control neuromuscular.
Efecto neurofisiológico añadido: tanto la cinesiterapia pasiva como la activa producen un efecto analgésico, mediado tanto por la activación del sistema de la compuerta espinal (teoría de Melzack y Wall) como por la activación del sistema modulador descendente del dolor. También puede acompañarse de respuestas autonómicas, con frecuencia de tipo simpático, según la intensidad y la técnica empleada.

4. EFECTOS DE LA AUSENCIA DE MOVIMIENTO: EL SÍNDROME DE INMOVILISMO

El tema exige de forma explícita conocer los efectos de la movilización «y ante la ausencia de ésta». La inmovilización prolongada, ya sea por encamamiento, inmovilización terapéutica postquirúrgica o postraumática, o por enfermedad neurológica, produce el llamado síndrome de inmovilismo o de desacondicionamiento físico, con repercusiones negativas en prácticamente todos los sistemas. Es precisamente la prevención de este síndrome uno de los objetivos principales de la cinesiterapia precoz.

  • Sistema articular: rigidez, retracción capsular, formación de adherencias, disminución del líquido sinovial y degeneración progresiva del cartílago por falta de nutrición, pudiendo llegar a la anquilosis.
  • Sistema muscular: atrofia por desuso, pérdida de proteínas contráctiles, disminución de la fuerza y de la resistencia, y acortamiento o retracción muscular según la posición mantenida.
  • Sistema óseo: osteoporosis por desuso, con desmineralización y disminución de la densidad mineral ósea.
  • Piel y tejido conjuntivo: pérdida de elasticidad, fibrosis, adherencias entre planos, y riesgo aumentado de úlceras por presión en zonas de apoyo.
  • Sistema circulatorio: éstasis venoso, edema declive y riesgo elevado de trombosis venosa profunda (TVP) y de tromboembolismo pulmonar.
  • Sistema respiratorio: hipoventilación, acúmulo de secreciones, atelectasias y mayor riesgo de neumonía.
  • Sistema cardiovascular: disminución de la capacidad aeróbica, intolerancia ortostática y desacondicionamiento cardiovascular.
  • Ámbito psicológico y cognitivo: desorientación, ansiedad, pérdida de autonomía percibida y, en personas mayores, mayor riesgo de síndrome confusional agudo.
Atención clínica: los efectos deletéreos de la inmovilización aparecen de forma muy precoz (la pérdida de fuerza muscular puede iniciarse en menos de una semana de reposo absoluto), lo que justifica la movilización precoz, activa o pasiva, como estándar de buena práctica en cualquier unidad del SAS, incluidas las unidades de críticos.

5. VALORACIÓN ANALÍTICA ARTICULAR

Antes de indicar cualquier técnica de cinesiterapia, el/la fisioterapeuta debe realizar una valoración articular analítica, que incluye la medición objetiva del balance articular (BA) mediante goniometría (con goniómetro universal, inclinómetro o, cada vez más, aplicaciones digitales), tanto en el movimiento activo como en el pasivo, y siempre comparando con el lado sano o con valores de referencia poblacionales.

Además de la amplitud en grados, es imprescindible valorar la sensación terminal o «end-feel», es decir, la resistencia que el fisioterapeuta percibe al final del recorrido pasivo. Sus tipos principales son:

  • Sensación terminal ósea o dura: tope brusco, sin elasticidad (por ejemplo, extensión de codo por contacto óseo del olécranon).
  • Sensación terminal elástica o capsular: tope firme pero con cierta elasticidad, propia del estiramiento normal de la cápsula y los ligamentos.
  • Sensación terminal blanda o de contacto de partes blandas: tope progresivo por el contacto de masas musculares (por ejemplo, flexión de codo o de rodilla).
  • Sensación terminal patológica (espasmódica, vacía por dolor, o de bloqueo elástico): siempre debe alertar sobre una posible lesión estructural o proceso inflamatorio.

También forma parte de la valoración articular el análisis del juego articular o «joint play» (movimientos accesorios de deslizamiento, rodamiento y separación que no son voluntarios, pero que son necesarios para que el movimiento fisiológico se produzca con normalidad), así como la valoración del dolor a la movilización mediante escalas validadas como la Escala Visual Analógica (EVA).

Idea clave: la valoración articular no debe limitarse a medir grados. La combinación de amplitud, sensación terminal y presencia de dolor es lo que permite decidir si un paciente puede iniciar cinesiterapia activa o necesita, todavía, cinesiterapia pasiva.

6. VALORACIÓN ANALÍTICA MUSCULAR

La valoración muscular determina la capacidad contráctil del paciente y es el criterio clínico principal para decidir qué tipo de cinesiterapia activa está indicada (asistida, libre o resistida). El instrumento de referencia es el balance muscular manual (BM), y la escala más utilizada en la práctica clínica y en el temario oficial del SAS es la escala de Daniels, de 0 a 5:

Grado Descripción
0 Ausencia de contracción muscular visible o palpable.
1 Esbozo o indicio de contracción (visible o palpable) sin que se produzca movimiento articular efectivo.
2 Movimiento completo, pero solo si se elimina la acción de la gravedad (por ejemplo, en el plano horizontal).
3 Movimiento completo contra la gravedad, sin resistencia externa añadida.
4 Movimiento completo contra la gravedad y contra una resistencia manual moderada.
5 Fuerza normal: movimiento completo contra la gravedad y contra una resistencia máxima.

Junto al balance muscular manual, la valoración muscular analítica se completa con la dinamometría (medición objetiva de la fuerza), la perimetría (medición de circunferencias para detectar atrofia por comparación con el lado sano) y la valoración del tono muscular, especialmente relevante en el paciente neurológico, mediante escalas como la Escala de Ashworth modificada para la espasticidad.

Pregunta frecuente de examen: el SAS pregunta de forma reiterada la correspondencia exacta entre el grado de la escala de Daniels y la modalidad de cinesiterapia activa indicada: grado 2 → activa asistida; grado 3 → activa libre; grados 4-5 → activa resistida.

7. VALORACIÓN FUNCIONAL

La valoración analítica (articular y muscular) es imprescindible, pero resulta insuficiente si no se acompaña de una valoración funcional, que evalúa la capacidad real del paciente para realizar tareas y actividades de la vida diaria (AVD), integrando el movimiento articular y la fuerza muscular en un gesto con sentido funcional. Este enfoque se apoya en el modelo de la Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud (CIF) de la OMS, que valora al paciente en sus tres niveles: estructura y función corporal, actividad y participación.

Entre los instrumentos más utilizados en la práctica del/de la fisioterapeuta del SAS se encuentran:

  • El Índice de Barthel, para valorar la independencia en las actividades básicas de la vida diaria.
  • El Índice de Lawton y Brody, para las actividades instrumentales.
  • El análisis funcional de la marcha (velocidad, simetría, ayudas técnicas necesarias).
  • Escalas específicas por región corporal o patología (por ejemplo, escalas de función de hombro, rodilla o columna).
Idea clave: el objetivo final de la cinesiterapia nunca es «ganar grados» o «ganar balance muscular» de forma aislada, sino traducir esa ganancia analítica en una mejora funcional real y medible para el paciente.

8. VALORACIÓN DE LA PIEL Y LOS TEJIDOS SUBYACENTES

Antes de movilizar cualquier segmento, especialmente en el paciente postquirúrgico, postraumático o con patología cutánea, es obligatorio valorar el estado de la piel y de los tejidos subyacentes, ya que condicionan tanto la indicación como la intensidad de la técnica.

  • Inspección y palpación de la piel: color, temperatura, trofismo, elasticidad y presencia de lesiones.
  • Cicatrices: valoración de su adherencia a planos profundos, retracción, sensibilidad y grado de maduración (una cicatriz reciente e inmadura contraindica el estiramiento agresivo).
  • Edema: valoración mediante perimetría comparativa y del signo de la fóvea (godet), que orienta sobre el tipo de edema y su evolución.
  • Sensibilidad: exploración de la sensibilidad superficial (táctil, térmica, dolorosa) y profunda (propioceptiva), fundamental porque un déficit sensitivo aumenta el riesgo de lesión al aplicar cinesiterapia forzada.
  • Deslizamiento de los planos tisulares: valoración de la movilidad de la fascia y del tejido subcutáneo respecto a los planos profundos, especialmente relevante tras cirugía.
  • Zonas de riesgo de úlceras por presión: en el paciente encamado o con movilidad reducida, integrando la valoración cutánea dentro del plan de prevención.
Atención: nunca se debe aplicar cinesiterapia forzada ni estiramiento intenso sobre una cicatriz reciente, un trayecto con alteración de la sensibilidad no filiada, o una zona con signos de infección o dehiscencia. Ante la duda, se debe consultar con el equipo médico antes de progresar la técnica.

9. CINESITERAPIA PASIVA: CONCEPTO, MODALIDADES Y METODOLOGÍA

La cinesiterapia pasiva es aquella en la que el movimiento del segmento corporal se produce por una fuerza externa al paciente (el/la fisioterapeuta, un aparato de mecanoterapia, la gravedad o el propio paciente utilizando otro segmento), sin que exista contracción muscular voluntaria de la musculatura del segmento movilizado.

Sus modalidades principales son:

  • Pasiva relajada manual: el/la fisioterapeuta moviliza el segmento dentro del arco de movimiento disponible, sin dolor y respetando la barrera fisiológica.
  • Autopasiva: el propio paciente realiza el movimiento pasivo del segmento afecto con ayuda del miembro sano, de un bastón, de una polea o de un plano deslizante.
  • Instrumental (mecanoterapia pasiva continua): mediante dispositivos de movimiento pasivo continuo (CPM, del inglés Continuous Passive Motion, también llamados artromotores o férulas de Salter), muy utilizados en el postoperatorio precoz de prótesis articulares.
  • Pasiva forzada: sobrepasa la amplitud alcanzable de forma activa, pero sin sobrepasar nunca el límite anatómico; requiere indicación médica expresa y, en ocasiones, se realiza bajo anestesia (movilización bajo anestesia, MBA).

La metodología de aplicación de la cinesiterapia pasiva sigue siempre los mismos principios: posición cómoda y estable del paciente, toma o fijación proximal firme y toma distal precisa sobre el segmento a movilizar, movimiento lento, controlado y progresivo, siempre dentro de un rango indoloro, respetando los tres tiempos del movimiento (puesta en tensión progresiva, mantenimiento breve al final del recorrido y retorno controlado). La técnica se combina con frecuencia con maniobras de estiramiento suave (stretching) al final del recorrido articular disponible.

Idea clave: en la cinesiterapia pasiva, el/la fisioterapeuta controla en todo momento la velocidad, la amplitud y la dirección del movimiento. El dolor es siempre la señal de alarma para detener o reducir la intensidad de la técnica.

10. CINESITERAPIA PASIVA: INDICACIONES Y CONTRAINDICACIONES

Indicaciones Contraindicaciones
Parálisis o paresias que impiden la contracción muscular voluntaria (balance muscular 0-1) Fracturas no consolidadas o articulaciones inestables
Fases iniciales postquirúrgicas o postraumáticas, según protocolo Procesos inflamatorios o infecciosos articulares en fase aguda
Prevención de rigideces y adherencias en inmovilización prolongada Osificación heterotópica en fase evolutiva activa
Pacientes en coma o en unidades de críticos (movilización precoz) Luxaciones recientes no aseguradas
Preparación previa a la cinesiterapia activa Dolor agudo intenso desencadenado por la movilización
Tras cirugía articular con protocolo específico de CPM (por ejemplo, prótesis de rodilla) Reparaciones tendinosas o ligamentosas recientes, antes del plazo de cicatrización indicado
Atención, contraindicación clave: nunca se debe forzar el recorrido articular en presencia de una fractura no consolidada, una luxación reciente sin asegurar, o sobre una sutura tendinosa o ligamentosa antes del plazo biológico de cicatrización establecido por el equipo quirúrgico. El respeto de los tiempos de cicatrización tisular es prioritario sobre la ganancia rápida de amplitud.

11. CINESITERAPIA ACTIVA: CONCEPTO, MODALIDADES Y METODOLOGÍA

La cinesiterapia activa es aquella en la que el movimiento se produce mediante la contracción muscular voluntaria del propio paciente, con o sin ayuda o resistencia externa añadida. Sus objetivos principales son recuperar o mantener la función muscular, facilitar los movimientos articulares, incrementar la fuerza y la potencia, y mejorar la coordinación neuromuscular; en ningún caso su finalidad es limitar el recorrido articular.

Sus modalidades, directamente relacionadas con el balance muscular del paciente (escala de Daniels), son:

  • Activa asistida (indicada aproximadamente en balance muscular 2): el movimiento voluntario del paciente es ayudado por una fuerza externa —manual del fisioterapeuta, autoasistida con el miembro sano, poleoterapia, suspensoterapia con eslingas, o el empuje del agua en hidrocinesiterapia— porque el paciente todavía no es capaz de vencer la gravedad.
  • Activa libre (balance muscular 3): el paciente realiza el movimiento venciendo únicamente la gravedad, sin ayuda ni resistencia añadida.
  • Activa resistida (balance muscular 4-5): se añade una resistencia externa, manual o instrumental (pesas, poleas, bandas elásticas, aparatos isocinéticos), con el objetivo de incrementar la fuerza y la potencia muscular.

La metodología de la cinesiterapia activa resistida se apoya en métodos clásicos de dosificación, muy preguntados en convocatorias anteriores del SAS:

  • Método De Lorme y Watkins: trabajo dinámico progresivo en tres series de diez repeticiones, al 50 %, al 75 % y al 100 % de la resistencia máxima que el paciente puede vencer diez veces (10 RM), de menor a mayor carga.
  • Método de Mac Govern y Luscombe (u Oxford): similar al anterior, pero invierte el orden de las cargas, trabajando de mayor a menor resistencia.
  • Método de Troisier: trabajo estático intermitente, que alterna contracciones isométricas mantenidas con periodos de reposo, a diferencia de los métodos anteriores, que son dinámicos.
  • Ejercicios de Codman y de Chandler: ejercicios pendulares, de componente inicialmente pasivo-asistido y progresivamente activo, muy utilizados en el hombro doloroso o rígido para disminuir el dolor y mantener la movilidad en fases iniciales.
Pregunta frecuente de examen: diferenciar el método De Lorme-Watkins (dinámico, de menor a mayor carga) del método de Troisier (estático intermitente) y de los ejercicios de Codman-Chandler (pendulares de hombro) es un contenido clásico en las convocatorias de Fisioterapeuta del SAS.

12. CINESITERAPIA ACTIVA: INDICACIONES Y CONTRAINDICACIONES

Indicaciones Contraindicaciones
Debilidad muscular con balance muscular ≥ 2, adecuando la modalidad al grado Balance muscular < 3 para la modalidad activa libre o resistida (indicar entonces activa asistida)
Tras un periodo de inmovilización, para revertir la atrofia y la debilidad Dolor agudo o proceso inflamatorio activo en la zona a trabajar
Reeducación funcional y de la marcha Procesos infecciosos activos
Prevención de la atrofia por desuso Inestabilidad articular no protegida o no consolidada
Mejora de la fuerza, la resistencia y la potencia muscular (activa resistida, Daniels 4-5) Fracturas recientes no consolidadas
Patología crónica del aparato locomotor y fase de recuperación motora en patología neurológica Riesgo cardiovascular no controlado (por ejemplo, cardiopatía grave descompensada) para el ejercicio resistido intenso
Atención: la cinesiterapia activa resistida solo está indicada cuando el paciente puede vencer la gravedad y, además, tolerar una resistencia externa (balance muscular 4-5 de la escala de Daniels). En fases de dolor agudo o inflamación activa, debe evitarse o adaptarse a una modalidad de menor exigencia, generalmente pasiva o activa asistida.

13. EL PAPEL DEL/DE LA FISIOTERAPEUTA DEL SAS EN LA APLICACIÓN DE LA CINESITERAPIA

En el desempeño diario dentro del Servicio Andaluz de Salud, la cinesiterapia constituye una de las competencias nucleares del/de la fisioterapeuta, presente en prácticamente todos los procesos asistenciales integrados (PAI) que incluyen atención fisioterápica: patología osteoarticular y traumatológica, rehabilitación cardiorrespiratoria, neurorrehabilitación, atención al paciente crítico, fisioterapia obstétrica y de suelo pélvico, o atención a personas mayores en el ámbito sociosanitario.

En la práctica asistencial del SAS, el/la fisioterapeuta:

  • Realiza la valoración inicial (articular, muscular, funcional y de tejidos blandos) que justifica clínicamente el plan de tratamiento y queda registrada en la historia de salud digital del paciente (Diraya).
  • Selecciona la modalidad de cinesiterapia (pasiva, activa asistida, libre o resistida) más adecuada según el balance muscular, el estadio de cicatrización tisular, el dolor y los objetivos funcionales pactados con el paciente.
  • Dosifica y progresa el tratamiento de forma individualizada, reevaluando en cada sesión la respuesta del paciente y ajustando la técnica.
  • Coordina la intervención con el resto del equipo interdisciplinar (medicina rehabilitadora, traumatología, enfermería, terapia ocupacional), especialmente en el paciente hospitalizado, crítico o postquirúrgico.
  • Educa al paciente y a su entorno cuidador en la realización de ejercicios de cinesiterapia autopasiva o autoasistida como parte del programa domiciliario.
  • Aplica criterios de movilización precoz y segura, fundamentales en la prevención del síndrome de inmovilismo en las unidades de hospitalización y de cuidados críticos.
Idea clave: la cinesiterapia, lejos de ser una técnica «básica» o menor, exige del/de la fisioterapeuta del SAS un razonamiento clínico continuo: valorar, decidir la modalidad correcta, dosificar, reevaluar y progresar, siempre con el objetivo de una recuperación funcional real del paciente.

14. REFERENCIAS NORMATIVAS Y BIBLIOGRÁFICAS

  • Xhardez, Y. — Vademécum de Kinesioterapia y de Reeducación Funcional. Capítulos sobre cinesiterapia activa y pasiva.
  • Daniels, L.; Worthingham, C. — Pruebas funcionales musculares: técnicas de exploración manual (escala de balance muscular).
  • Kaltenborn, F. M. — Movilización manual de las articulaciones: conceptos de sensación terminal y juego articular.
  • Kisner, C.; Colby, L. A. — Ejercicio terapéutico: fundamentos y técnicas. Cinesiterapia pasiva y activa, principios de dosificación.
  • Organización Mundial de la Salud. — Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud (CIF).
  • Servicio Andaluz de Salud. — Procesos Asistenciales Integrados con atención fisioterápica y protocolos de movilización precoz.
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Elaborado por Esteban Castro Palomo. Actualizado el julio 10, 2026.