Tema 68. Plan Estratégico de Salud Mental y Adicciones de Andalucía (PESMAA).
1. INTRODUCCIÓN: DEL ENFOQUE ASISTENCIAL AL MODELO DE RECUPERACIÓN
El Plan Estratégico de Salud Mental y Adicciones de Andalucía (PESMAA) representa el documento estratégico de mayor alcance que ha emitido históricamente la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía para orientar la respuesta integral del Sistema Sanitario Público de Andalucía (SSPA) ante los problemas de salud mental y el consumo de sustancias psicoactivas. Su importancia radica no solo en el volumen de población que afecta —la salud mental es responsable del 16 % de la carga global de enfermedad en Europa y hasta el 25 % en algunos grupos vulnerables— sino, sobre todo, en el cambio paradigmático que propone: pasar de un modelo centrado en el diagnóstico y el síntoma a un modelo de recuperación, empoderamiento y participación activa de la persona en su propio proceso.
La reforma psiquiátrica de Andalucía (iniciada en los años 80 y consolidada en sucesivas fases) sentó las bases para este cambio: desinstitucionalizacion, desinstitucionalización, atención comunitaria. Sin embargo, la fragmentación de servicios, la insuficiente coordinación entre niveles y la persistencia de una cultura centrada en lo clínico han hecho necesaria una estrategia que reconducir y unifique toda la intervención según principios actuales de derechos humanos, dignidad y recuperación.
2. ANTECEDENTES, CONTEXTO Y CAMBIO DE PARADIGMA
Para entender por qué el PESMAA fue necesario, hay que conocer el legado y los huecos que la reforma psiquiátrica anterior dejó abiertos. La Ley General de Sanidad de 1986 reconoció la salud mental como un área prioritaria, estableciendo en su artículo 20 que se considerarían problemas de especial interés los referentes a la psiquiatría, el alcoholismo y la toxicomanía. A nivel andaluz, la Ley de Salud de Andalucía (Ley 2/1998) reiteró estos principios y mandató planes integrales en esta área.
Sin embargo, durante décadas la realidad fue otra: continuó habiendo hospitales psiquiátricos monográficos (con lógica de institucionalización), servicios de salud mental comunitarios con deficiente coordinación con Atención Primaria, recursos fragmentados entre lo público, lo privado y el tercer sector, y una participación de la persona en situación de enfermedad mental muy limitada. Simultáneamente, los problemas de consumo de sustancias se abordaban de forma completamente separada, con circuitos propios (programas de drogas) que apenas dialogaban con los servicios de salud mental general.
El cambio de paradigma que propone el PESMAA responde a cuatro transformaciones de fondo:
- De la enfermedad a la salud: no se trata ya solo de tratar la patología sino de promover la salud mental positiva, la resiliencia y factores de protección en la población general.
- De la clínica a la persona: reconocer que la persona con problemas de salud mental tiene derechos, capacidades y el poder de participar en las decisiones sobre su tratamiento y su vida. Esto se conoce como modelo de recuperación o recobro.
- De la institución a la comunidad: la atención debe desenvolvarse lo máximo posible en el entorno de la persona (domicilio, comunidad) y los hospitales psiquiátricos tradicionales deben ceder lugar a estructuras integradas en hospitales generales y redes comunitarias.
- De la fragmentación a la integración: unificar en un solo marco estratégico la salud mental general y las adicciones, reconociendo que frecuentemente coexisten y requieren abordajes simultáneos.
3. OBJETO Y PRINCIPIOS RECTORES DEL PESMAA
El PESMAA es un plan estratégico con horizonte temporal de varios años (se ha actualizado en sucesivas versiones; la más reciente incorpora la experiencia de la pandemia COVID-19 y nuevas prioridades). Su objeto es triple:
- Mejorar la salud mental de la población andaluza en todos sus ámbitos: prevención, promoción, atención clínica e inserción social.
- Garantizar una atención integral y coordinada a personas con problemas de salud mental y/o consumo de sustancias, con independencia de dónde entren en el sistema sanitario.
- Transformar la organización y la cultura profesional del SSPA para hacer realidad el modelo de recuperación, dignidad y respeto de derechos.
Los principios rectores que sustentan todo el plan son:
│
├── Equidad e igualdad
│ ├── Garantizar acceso universal sin barreras
│ ├── Atención sensible a género, diversidad, vulnerabilidad
│ └── Reducción de desigualdades sociales en SM
│
├── Derechos humanos y dignidad
│ ├── Respeto a la autonomía y autodeterminación
│ ├── Participación de la persona en decisiones
│ ├── Consentimiento informado
│ └── Protección ante coerción y estigma
│
├── Recuperación y empoderamiento
│ ├── Foco en capacidades y fortalezas, no solo limitaciones
│ ├── Apoyo para vida significativa e integración comunitaria
│ └── Participación en roles sociales valorados
│
├── Centralidad de la persona
│ ├── Escucha activa de necesidades y preferencias
│ ├── Planes personalizados y flexibles
│ └── Implicación de familia y redes de apoyo
│
├── Coordinación e integración
│ ├── Articulación entre SM y adicciones
│ ├── Conexión primaria-especializada-comunitaria
│ └── Trabajo interdisciplinar y transdisciplinar
│
└── Evidencia y calidad
├── Prácticas basadas en evidencia
├── Evaluación sistemática de resultados
└── Innovación y aprendizaje continuo
4. DIMENSIONES ESTRATÉGICAS Y LÍNEAS DE ACTUACIÓN
El PESMAA se estructura en varias dimensiones que abarcan toda la cascada de intervención:
4.1. Promoción y prevención
No es suficiente tratar la enfermedad mental cuando aparece; hay que actuar aguas arriba. El PESMAA propone programas de promoción de la salud mental positiva (factores de resiliencia, competencias emocionales, apoyo social) en escuelas, lugares de trabajo y comunidades. También define estrategias de prevención primaria (reducción de factores de riesgo como desigualdad, violencia, aislamiento) y prevención secundaria (detección e intervención temprana en grupos vulnerables: infancia, adolescencia, personas bajo estrés).
El/la trabajador/a social sanitario participa en estas fases identificando factores de riesgo social (pobreza, desempleo, falta de vivienda, vulnerabilidad) y diseñando intervenciones comunitarias con organizaciones sociales y administraciones locales.
4.2. Atención clínica eficaz
Para quien entra en el sistema con un problema de salud mental, el PESMAA establece que la atención debe ser accesible, equitativa, integral y basada en evidencia. Esto significa:
- Procesos asistenciales integrados (PAI) que definen la ruta óptima de atención para cada diagnóstico o situación (véase Tema 71).
- Equipos multidisciplinares en cada nivel que incluyan medicina, enfermería, psicología, trabajo social y otros profesionales según necesidad.
- Uso de protocolos y guías de práctica clínica basados en evidencia.
- Coordinación fluida entre niveles de atención para evitar fragmentación.
4.3. Recuperación e inserción
El objetivo final no es remitir síntomas sino que la persona logre una vida significativa integrada en la comunidad. El PESMAA enfatiza programas de rehabilitación psicosocial, empleo con apoyo, vivienda con apoyo, y participación en roles sociales. Es aquí donde la intervención del/la trabajador/a social resulta crucial: es quien conecta la recuperación clínica con la reintegración social.
4.4. Derechos humanos y participación
Reconocer y proteger derechos: confidencialidad, consentimiento informado, libertad de movimiento (contra internamiento involuntario no justificado), participación en decisiones sobre tratamiento, acceso a información. El PESMAA promueve que los propios usuarios y familiares participen en órganos de decisión del servicio (consejos clínicos, comisiones de calidad).
5. OBJETIVOS GENERALES DEL PESMAA
Aunque el PESMAA establece multitud de objetivos operativos y específicos por dispositivo y grupo poblacional, los objetivos generales que articulan todo el plan son:
| Objetivo general | Indicador/Meta |
|---|---|
| 1. Mejorar la salud mental de la población | Reducción de tasas de depresión, ansiedad, suicidio y abuso de sustancias en grupos de riesgo; aumento de percepción de bienestar y calidad de vida. |
| 2. Garantizar acceso equitativo y universal | Reducción de tiempos de respuesta; garantizar que todas las personas, con independencia de sexo, edad, etnia, capacidad o estatus, acceden a atención de calidad. |
| 3. Implementar atención comunitaria | Cierre de instituciones psiquiátricas tradicionales; aumento de recursos y servicios en la comunidad; prevalencia de atención ambulatoria sobre hospitalización. |
| 4. Integración de salud mental y adicciones | Unificación de gestión; protocolos compartidos; abordaje simultáneo en la persona que presenta comorbilidad. |
| 5. Centrar la atención en la persona | Aumento de participación de usuarios en diseño de servicios; planes individualizados con consentimiento informado; satisfacción del usuario. |
| 6. Transformar la organización: UGC y PAI | Todas las estructuras de SM integradas como UGC; protocolos de derivación internos claros; reducción de demoras inter-recursos. |
| 7. Fortalecer atención primaria | Capacitación de equipos de primaria en detección e intervención temprana; conexión clara con especializada; seguimiento compartido. |
| 8. Prevención del suicidio | Reducción de tasa de suicidio consumado; aumento de acceso a atención tras intento; sensibilización de población y profesionales. |
| 9. Atención a población infanto-juvenil | Acceso temprano; continuidad en transición a adultos; abordaje de factores de riesgo social y familiar. |
| 10. Rehabilitación e inserción social | Programas de empleo con apoyo; vivienda con apoyo; participación en actividades significativas. |
6. ESTRUCTURAS, RECURSOS Y DISPOSITIVOS CLAVE
El PESMAA no crea nuevas estructuras ex nihilo, sino que ordena y articula las que existen (conforme al Decreto 77/2008 y posteriores resoluciones de cartera de servicios), integrándolas en un marco coherente. Estos son los dispositivos principales:
6.1. Atención Primaria de Salud (APS)
Es la puerta de entrada, el espacio donde se detectan e intervienen la mayoría de problemas de salud mental leve y moderada. Los equipo de Atención Primaria (medicina de familia, enfermería, trabajo social) deben estar capacitados para identificar depresión, ansiedad, consumo de riesgo de alcohol, y derivar cuando sea necesario. El PESMAA enfatiza que la APS no es pasivo: hace seguimiento, refuerza capacidades de afrontamiento, promueve inclusión social.
6.2. Unidades de Salud Mental Comunitaria (USMC)
Son el núcleo de la atención especializada ambulatoria. Atienden personas con trastornos mentales de moderados a graves, ofrecen psicoterapia, psicofarmacología, intervención psicosocial. Ubicadas territorialmente en zona básica de salud, es donde confluyen derivaciones de primaria y de urgencias. La USMC es una unidad de gestión clínica (UGC) con responsabilidad clínica compartida.
6.3. Unidades de Salud Mental Infanto-Juvenil (USMIJ)
Atienden problemas de salud mental en menores y adolescentes, desde los primeros síntomas (ansiedad de separación, depresión infantil, TDAH, trastornos del comportamiento) hasta trastornos complejos (autismo, trastornos del espectro psicótico temprano). Coordina con educación y servicios de protección de la infancia.
6.4. Unidades de Hospitalización en hospital general
Camas de agudos integradas en hospitales generales (no psiquiátricos monográficos) para internamiento breve de personas en crisis grave. La estancia media es corta (días a semanas); el objetivo es estabilizar la crisis y reiniciar atención comunitaria cuanto antes. Aquí trabaja el equipo interdisciplinar en su máxima intensidad: psiquiatría, médicos de otras especialidades (por comorbilidades), enfermería psiquiátrica, psicología, trabajo social.
6.5. Hospital de día
Programa intensivo de tratamiento y rehabilitación sin internamiento. Personas asisten varias horas al día a actividades de terapia individual y grupal, ocupacional, psicoeducación. Alternativa eficaz a hospitalización para algunos casos y puente de transición tras el alta.
6.6. Comunidades terapéuticas
Dispositivos residenciales para personas con enfermedad mental grave y limitaciones significativas en autonomía social. Ofrecen vivienda con apoyo terapéutico y social intenso. Fundamentales para personas que no pueden independizarse pero están preparadas para vivir fuera del hospital. El PESMAA reorienta las comunidades terapéuticas desde un modelo custodial al de recuperación y preparación para la vida en comunidad.
6.7. Unidades de Trastornos de la Conducta Alimentaria (UTCA)
Recursos especializados para personas con anorexia, bulimia y otros TCA. Ofrecen seguimiento clínico, nutricional, psicológico e intervención familiar.
6.8. Equipos de Tratamiento Comunitario (ETIC)
Equipos móviles que atienden a personas con enfermedad mental grave en su domicilio o entorno, evitando o reduciendo necesidad de hospitalización. Particularmente importante para personas que rechazaban el centro o que están en situación de vulnerabilidad (sinhogarismo, aislamiento).
6.9. Recursos para adicciones
Centros de atención a drogodependencias (CAID), programas de mantenimiento con metadona, comunidades terapéuticas para adicciones, programas de reducción de riesgo. El PESMAA integra estos recursos con la red de SM general.
7. COORDINACIÓN SOCIOSANITARIA E INTERSECTORIALIDAD
La salud mental no es un problema puramente clínico. Los problemas de salud mental coexisten con y, a menudo, derivan de problemas sociales: pobreza, desempleo, vivienda inadecuada, violencia, aislamiento social, discriminación. Por eso el PESMAA insiste en que los servicios de salud mental deben estar coordinados con servicios sociales (como contempla la Estrategia Andaluza de Coordinación Sociosanitaria) y con otros sectores (educación, justicia, empleo, vivienda).
La coordinación operativa se articula a través de:
- Derivación mutua y protocolizada entre USMC y servicios sociales comunitarios; entre servicios de SM e inclusión laboral.
- Planes sociosanitarios integrados para personas con diagnóstico dual (enfermedad mental + problema social severo): la idea es que el mismo equipo (o equipos altamente coordinados) aborde ambas dimensiones simultáneamente.
- Comisiones de coordinación a nivel territorial (zona básica, comarca) donde se reúnen profesionales de SM, servicios sociales, educación y otros, para alinear criterios, resolver casos complejos y planificar mejoras.
- Participación del trabajador/a social en el equipo de SM no como un añadido sino como profesional clave que aporta valoración social, conocimiento de recursos comunitarios, mediación con la familia, enlace con servicios sociales.
El PESMAA establece que el/la trabajador/a social sanitario de un servicio de SM debe estar preparado para:
- Identificar y valorar necesidades sociales (vivienda, empleo, renta básica, apoyo familiar).
- Activar recursos de servicios sociales: atención domiciliaria, centros de día, prestaciones de dependencia, asesoramiento legal en capacidad.
- Trabajar con familias: psicoeducación sobre la enfermedad mental, apoyo en la aceptación del diagnóstico, mediación en relaciones conflictivas, prevención de sobrecarga del cuidador.
- Promover inserción laboral y ocupacional: orientación, búsqueda de empleo con apoyo, acceso a ocupaciones significativas en la comunidad.
- Reducción de estigma: facilitar participación en roles sociales valorados, luchar contra prejuicios, promover autodefensa de usuarios.
8. SALUD MENTAL INFANTO-JUVENIL EN EL PESMAA
El PESMAA dedica especial atención a menores y adolescentes, reconociendo que la mayoría de trastornos mentales en adultos tienen su inicio en la infancia o adolescencia, y que la intervención temprana es crítica para el pronóstico. La estrategia infanto-juvenil contempla:
8.1. Detección e intervención temprana
La USMIJ recibe derivaciones de pediatría, educación, servicios sociales y familias. Los problemas más frecuentes son ansiedad de separación, depresión infantil, TDAH, trastornos del comportamiento, y en adolescentes, cuadros depresivos, ansiedad generalizada, riesgo de suicidio. El PESMAA enfatiza que no debe medicalizarse lo que es reacción normal a estrés ambiental (acoso escolar, conflictos familiares, transición de cambios puberales), pero sí debe detectarse cuando hay signos de trastorno.
8.2. Abordaje de violencia y adversidad en la infancia
El PESMAA reconoce que la violencia (intrafamiliar, escolar, de género en adolescentes) es un factor generador de problemas de SM graves y persistentes. Por eso propone protocolos de coordinación con servicios de protección de la infancia, educación y policía. El/la TS sanitario tiene un rol importante en la identificación de indicadores de riesgo, en la valoración de la capacidad de protección del entorno familiar, y en la derivación a servicios de protección cuando procede.
8.3. Continuidad en transición a adultos
Muchos adolescentes que están en seguimiento en USMIJ cumplen 18 años sin tener garantizado el continuo en la red de adultos. El PESMAA exige que haya planes de transición individualizados que preparen tanto al joven como a la familia para el cambio de equipo, con solapamiento temporal de atención y coordinación clara.
9. ABORDAJE INTEGRAL DE ADICCIONES Y CONSUMO DE SUSTANCIAS
Uno de los cambios más importantes que introduce el PESMAA es la unificación de adicciones con salud mental general. Históricamente había sido una área segregada (con sus propios CAID, sus propios tratamientos), lo que generaba discontinuidad asistencial para la persona que presentaba tanto un trastorno mental como un problema de consumo —una realidad muy frecuente (comorbilidad).
El PESMAA plantea que:
- Las adicciones son trastornos mentales: requieren los mismos principios de dignidad, recuperación y derecho a participar en la toma de decisiones que otros trastornos mentales.
- El abordaje debe ser simultáneo: no se trata de tratar primero el consumo y luego la depresión, sino de diseñar un plan integral que adrese ambos problemas a la vez.
- La derivación y coordinación deben ser fluidas: si una persona llega a la USMC con depresión y consumo de alcohol, debe poder acceder a tratamiento de ambas cosas en el mismo equipo o con derivación rápida y bien coordinada al CAID, con historia compartida.
- Reducción de riesgo es una estrategia legítima: no siempre es posible la abstinencia desde el primer día. El PESMAA reconoce que mantener a una persona en tratamiento de substitución (metadona) mientras se trabaja motivación para la abstinencia es mejor que perderla por perfeccionismo terapéutico.
El/la trabajador/a social sanitario interviene en adicciones identificando factores de vulnerabilidad social (pobreza, desempleo, aislamiento), promoviendo adherencia al tratamiento, enlazando con recursos de empleo y vivienda, y apoyando la recuperación comunitaria (grupos de apoyo mutuo, asociaciones).
11. APLICACIÓN PRÁCTICA: CASO DE INTERVENCIÓN
Caso: Jorge, 42 años, diagnosticado hace 15 años de trastorno bipolar. Ingresa en la unidad de agudos con primer episodio maníaco en años (se ha dejado la medicación hace seis meses). Vive con su padre de 78 años, ambedores pensionistas, en vivienda de alquiler con dificultades económicas. Hace dos años perdió su empleo (fue despedido por absentismo laboral durante un episodio depresivo). No tiene red social; su hermana vive fuera de Andalucía.
El equipo de SM (psiquiatra, enfermería, psicología, trabajo social) diseña un plan integral:
Fase 1: Hospitalización (semanas 1-3)
- Psiquiatría: ajuste de medicación, estabilización del episodio maníaco.
- Psicología: valoración cognitiva, evaluación del riesgo suicida (frecuente tras manía), apoyo emocional.
- Enfermería: control de signos vitales, educación sobre fármacos, apoyo en ABVD.
- Trabajo Social: valoración social (situación económica, vivienda, apoyo familiar); exploración de prestaciones sociales (incapacidad temporal, luego permanente si procede); contacto con servicios sociales municipales para valoración de necesidades; exploración de capacidad del padre para ejercer de cuidador (sobrecarga). Entrevista con familia para psicoeducación (¿por qué dejó medicación? ¿Cómo reconocer signos de alerta?).
Fase 2: Transición (semanas 3-8)
- Jorge empieza a reducir hospitalización parcial en hospital de día (programa psicoeducativo, actividades ocupacionales).
- Trabajo Social continúa: acompaña a Jorgea la USMC para conocer su equipo de seguimiento; inicia gestiones de prestaciones; contacta con centros de día de servicios sociales para que Jorge tenga ocupación y apoyo social durante el día.
- Caso coordinado con servicios sociales municipales: se valora si el padre está sobrecargado y se propone un servicio de atención domiciliaria para acompañamiento diario del padre.
Fase 3: Seguimiento comunitario
- Derivación a USMC, donde continúa seguimiento psiquiátrico mensual.
- Trabajo Social en USMC: seguimiento de adherencia a medicación (porque en el pasado ha abandonado); apoyo a motivación de empleo; facilitación de acceso a programa de empleo con apoyo si Jorge está motivado; monitorización de bienestar del padre; comunicación periódica con servicios sociales municipales si hay nuevas necesidades (prestaciones, vivienda, apoyo psicosocial).
Este caso ilustra cómo el PESMAA integra:
- Continuidad: hospitalización → hospital de día → atención ambulatoria, todo bajo coordinación.
- Equipo multidisciplinar: cada profesional aporta su perspectiva, el TS aporta la perspectiva social e intersectorial.
- Recuperación: no se limita a estabilizar, sino a apoyar que Jorge vuelva a tener vida significativa (empleo, ocupación, apoyo familiar sin dependencia).
- Coordinación sociosanitaria: el equipo de SM trabaja con servicios sociales, no en paralelo.
12. MAPA CONCEPTUAL DEL PESMAA
│
├── Paradigma: Recuperación, dignidad, derechos humanos
│
├── Dimensiones estratégicas
│ ├── Promoción y prevención (SM positiva, factores de riesgo)
│ ├── Atención clínica (PAI, equipos multidisciplinares)
│ ├── Recuperación e inserción (empleo, vivienda, roles sociales)
│ └── Derechos humanos y participación
│
├── Estructuras de atención
│ ├── Atención Primaria (puerta de entrada, seguimiento)
│ ├── USMC (especializada ambulatoria)
│ ├── USMIJ (infanto-juvenil)
│ ├── Hospitalización en hospital general
│ ├── Hospital de día
│ ├── Comunidades terapéuticas
│ ├── UTCA (trastornos alimentarios)
│ ├── ETIC (equipos comunitarios)
│ └── Recursos de adicciones (CAID, metadona, CT adicciones)
│
├── Organización: UGC + PAI
│ ├── UGC Salud Mental (integración de todos los dispositivos)
│ └── PAI (rutas por diagnóstico/grupo: ansiedad-depresión, TMG, TCA, espectro autista, etc.)
│
├── Coordinación transversal
│ ├── Intersectorial (educación, justicia, empleo, vivienda)
│ ├── Coordinación sociosanitaria (SM + servicios sociales)
│ └── Comisiones territoriales SM + SS + educación
│
├── Rol profesional del/la Trabajador/a Social Sanitario
│ ├── Valoración social integral
│ ├── Intervención psicosocial y mediación familiar
│ ├── Coordinación con recursos sociales
│ ├── Educación, prevención, lucha anti-estigma
│ ├── Promoción de derechos y recuperación
│ └── Participación en decisiones clínicas (no subordinado)
│
└── Indicadores de éxito
├── Reducción de tasas de depresión, ansiedad, suicidio
├── Aumento de satisfacción de usuarios
├── Reducción de hospitalizaciones innecesarias
├── Aumento de empleo e inclusión social
└── Reducción de desigualdades en acceso a SM
13. REFERENCIAS NORMATIVAS Y BIBLIOGRÁFICAS
- Ley General de Sanidad (Ley 14/1986, de 25 de abril) — Artículo 20 sobre atención a la salud mental como área prioritaria.
- Ley de Salud de Andalucía (Ley 2/1998, de 15 de junio) — Mandata planes integrales en salud mental.
- Ley Orgánica 3/2006, de 3 de mayo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres — Aplicable a perspectiva de género en salud mental.
- Ley Orgánica 8/2021, de 4 de junio, de protección integral a la infancia y la adolescencia frente a la violencia — Artículos sobre actuación ante violencia infantil en contexto de SM.
- Ley Orgánica 3/2021, de 24 de marzo, de regulación de la eutanasia — Regulación del acceso a procedimientos de fin de vida (aplicable a algunos casos de SM grave).
- Ley 2/2010, de 8 de abril, de derechos y garantías de la dignidad de la persona en el proceso de la muerte — Voluntad vital anticipada, cuidados paliativos.
- Ley 9/2016, de 27 de diciembre, de Servicios Sociales de Andalucía — Marco para coordinación sociosanitaria.
- Ley 39/2006, de 14 de diciembre, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia — SAAD, prestaciones para personas con dependencia derivada de enfermedad mental grave.
- Decreto 77/2008, de 4 de marzo, de ordenación administrativa y funcional de los servicios de salud mental y adiciones en Andalucía — Ordenación de dispositivos, UGC, objetivos.
- Resoluciones anuales de Cartera de Servicios del Servicio Andaluz de Salud — Especificación de servicios que comprende cada dispositivo de SM.
- Plan Estratégico de Salud Mental y Adicciones de Andalucía (PESMAA) — Documento estratégico de referencia (actualizado según versión vigente).
- Estrategia Andaluza de Coordinación Sociosanitaria — Protocolo de coordinación entre SM y servicios sociales.
- Protocolo Andaluz para la Actuación Sanitaria ante la Violencia de Género — Aplicable a personas con SM que viven violencia de género.
- Plan Nacional de Salud Mental (Ministerio de Sanidad) — Marco estatal que inspira el PESMAA.
- Convención de Naciones Unidas sobre Derechos de las Personas con Discapacidad (2006) — Fundamento de derechos en SM.
- Código Deontológico del Trabajo Social en España — Ética y principios profesionales aplicables al TS en SM.
- Libro Blanco de la Reforma Psiquiátrica (Ministerio de Sanidad, 1985) — Antecedente histórico de la descentralización y atención comunitaria.
- Manuales de Trabajo Social Sanitario — Ramos, J. y Fernández, J. (2012). Trabajo Social en Salud Mental; Moreno, M. (2015). Intervención Psicosocial en Salud Mental.
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