Tema 31. La mejora de la calidad de las organizaciones. Modelo EFQM de excelencia. La gestión por procesos.

59 min agosto 4, 2026 Media Nuevo

Tabla de contenidos

Tema 31. La mejora de la calidad de las organizaciones. Modelo EFQM de excelencia. La gestión por procesos.

Calidad organizativa, excelencia sostenible y gestión integral de procesos aplicada a los servicios digitales y sanitarios
Oposición: Técnico/a de Función Administrativa, Sistemas y Tecnología de la Información – Servicio Andaluz de Salud (SAS)
Bloque: Temario Específico | Última actualización: Agosto 2026
Preparador: Esteban Castro | Material basado en exámenes oficiales SAS

1. INTRODUCCIÓN Y ENCUADRE DEL TEMA

La calidad no es una comprobación final añadida cuando el servicio ya está construido, sino una forma de dirigir la organización. Una entidad pública excelente determina qué resultados necesita obtener, identifica a quién debe aportar valor, diseña procesos capaces de producir ese valor de manera repetible y utiliza evidencias para aprender y corregir. En una organización sanitaria compleja, la calidad conecta la estrategia con la práctica diaria: desde la definición de un proceso asistencial hasta la disponibilidad de un sistema de información, la protección de los datos clínicos, la resolución de una incidencia o la experiencia de una persona que solicita una cita.

Para un Técnico o Técnica de Función Administrativa, opción Sistemas y Tecnología de la Información, este tema tiene una doble dimensión. La primera es organizativa: comprender la mejora continua, la gestión de la calidad total, el Modelo EFQM y la gestión por procesos. La segunda es tecnológica: traducir esos marcos a arquitecturas, servicios, datos, automatización, gobierno TIC, cuadros de mando y trazabilidad. El perfil TFA-STI no se limita a ejecutar tareas técnicas; debe ser capaz de analizar el funcionamiento transversal de la organización, detectar cuellos de botella, formular indicadores, distinguir eficacia de eficiencia y justificar una transformación con datos.

El Modelo EFQM proporciona una visión holística de la organización. Su versión 2025 se articula en tres bloques —Dirección, Ejecución y Resultados— y siete criterios. La lógica REDER permite analizar si los enfoques están fundamentados y alineados, si se despliegan de manera coherente, si se revisan y mejoran, y si los resultados son relevantes, útiles, sostenidos y comparables. La gestión por procesos, por su parte, convierte esa visión en operación: define entradas, actividades, controles, responsables, salidas, clientes, riesgos e indicadores para gestionar un flujo de valor de principio a fin.

La calidad organizativa debe analizarse como un sistema de relaciones causa-efecto. La estrategia orienta los procesos; los procesos consumen capacidades y recursos; su ejecución genera resultados; y los resultados alimentan la revisión de la estrategia y la mejora de los procesos.

En el ámbito del Sistema Sanitario Público de Andalucía, la gestión por procesos se vincula de manera directa con los Procesos Asistenciales Integrados. Su finalidad no es describir únicamente qué hace cada unidad, sino ordenar la atención desde la perspectiva de la persona, promover la continuidad asistencial, reducir la variabilidad injustificada y favorecer decisiones basadas en la mejor evidencia disponible. En el ámbito TIC, el equivalente es gestionar de extremo a extremo servicios como la provisión de accesos, la atención de incidencias, la implantación de una aplicación, el ciclo de un cambio o la explotación de datos para un cuadro de mando.

Este tema distingue cuidadosamente varias ideas que suelen confundirse en el examen. ISO 9001 es una norma de requisitos para un sistema de gestión de la calidad; EFQM es un marco de gestión y evaluación de la excelencia, no una norma de certificación de producto; PDCA es un ciclo de mejora; BPM es una disciplina de gestión; BPMN es una notación formal para modelar procesos; un procedimiento explica cómo ejecutar una actividad, mientras que un proceso explica cómo se transforma una entrada en un resultado de valor. Mantener estas fronteras conceptuales evita respuestas intuitivas pero técnicamente incorrectas.

2. CONCEPTO Y EVOLUCIÓN DE LA CALIDAD

2.1. De la inspección a la excelencia organizativa

La evolución de la calidad puede entenderse como una ampliación progresiva de su objeto. En una primera etapa predominó la inspección: separar al final del proceso los productos conformes de los defectuosos. Este enfoque detecta errores, pero llega tarde, porque el coste ya se ha producido. La siguiente etapa fue el control de calidad, que incorporó técnicas estadísticas para vigilar la variabilidad del proceso y actuar antes de que el defecto se consolidara. Después surgió el aseguramiento de la calidad, centrado en establecer procesos planificados, responsabilidades, documentación y evidencias que proporcionaran confianza en la capacidad de cumplir requisitos.

La gestión de la calidad total amplió el ámbito a toda la organización. La calidad dejó de ser una responsabilidad exclusiva de una unidad de inspección para convertirse en un principio directivo: orientación al cliente, liderazgo, participación de las personas, prevención, gestión por procesos, decisiones basadas en datos y mejora continua. Los modelos de excelencia, entre ellos EFQM, dan un paso adicional: analizan la coherencia entre propósito, cultura, estrategia, grupos de interés, operaciones, transformación y resultados sostenibles.

Etapa Pregunta dominante Mecanismo principal Limitación
Inspección ¿El resultado final es conforme? Revisión y rechazo Detecta tarde y no elimina la causa
Control de calidad ¿El proceso permanece estable? Muestreo y control estadístico Puede centrarse solo en variables técnicas
Aseguramiento ¿Existe un sistema capaz de cumplir? Procesos documentados, auditorías y evidencias Riesgo de burocratización documental
Calidad total ¿Toda la organización crea valor y mejora? Liderazgo, personas, procesos y datos Requiere cambio cultural sostenido
Excelencia ¿La organización logra rendimiento sostenible? Visión sistémica, transformación y resultados Exige madurez y aprendizaje transversal

2.2. Calidad como cumplimiento de requisitos y como creación de valor

La calidad se relaciona con el grado en que las características de un objeto satisfacen requisitos. El término objeto puede referirse a un producto, un servicio, un proceso, un sistema de información, una organización o un recurso. Esta definición obliga a identificar primero los requisitos: legales, funcionales, clínicos, técnicos, de seguridad, accesibilidad, rendimiento, continuidad, privacidad y experiencia de usuario. Sin requisitos explícitos, la expresión «el sistema tiene calidad» es una opinión no verificable.

Sin embargo, cumplir especificaciones no agota el concepto. Un portal puede responder exactamente al documento de requisitos y, a la vez, ser difícil de usar; una aplicación puede estar disponible y no resolver la necesidad del profesional; un proceso puede respetar cada procedimiento departamental y producir un tiempo total inaceptable. Por eso se distinguen varias dimensiones complementarias: calidad diseñada, calidad de conformidad, calidad técnica, calidad percibida, calidad del resultado y calidad organizativa.

  • Calidad diseñada: adecuación de la solución prevista a las necesidades reales y a los riesgos del contexto.
  • Calidad de conformidad: grado en que la ejecución coincide con el diseño y los requisitos aprobados.
  • Calidad técnica: corrección, seguridad, fiabilidad, rendimiento, interoperabilidad y mantenibilidad.
  • Calidad percibida: valoración que realizan pacientes, ciudadanía, profesionales y otros grupos de interés.
  • Calidad del resultado: efecto obtenido, no solo actividad realizada; por ejemplo, resolución efectiva y no mero cierre de un ticket.
  • Calidad organizativa: capacidad estable para aprender, coordinarse y producir resultados sostenibles.
No debe confundirse calidad con lujo, cantidad de funciones o ausencia absoluta de fallos. Una solución de calidad es adecuada a su propósito, cumple los requisitos relevantes, gestiona los riesgos y mantiene un equilibrio justificable entre valor, coste, plazo y sostenibilidad.

2.3. Particularidades de la calidad en el sector público sanitario

En el sector público, el «cliente» no puede interpretarse exclusivamente como comprador. Existen ciudadanía, pacientes, profesionales, órganos de gobierno, reguladores, proveedores, sociedad y generaciones futuras. Sus expectativas pueden ser legítimas pero contradictorias: rapidez, equidad, seguridad, privacidad, transparencia, sostenibilidad y control del gasto. La gestión excelente debe equilibrarlas sin sustituir el interés general por la mera satisfacción inmediata.

La calidad sanitaria incorpora además dimensiones de efectividad clínica, seguridad del paciente, accesibilidad, continuidad, oportunidad, equidad y experiencia. La calidad TIC actúa como capacidad habilitadora de todas ellas. La indisponibilidad de un sistema, una identidad mal asignada, un dato duplicado o una integración defectuosa no son incidentes aislados de tecnología: pueden alterar el flujo asistencial, introducir riesgos, aumentar esperas o deteriorar la confianza. Por ello, la calidad TIC debe gestionarse de manera integrada con el proceso organizativo al que sirve.

La legitimidad pública exige trazabilidad. No basta con afirmar que una mejora funciona; debe poder demostrarse mediante objetivos, indicadores, evidencias, evaluación y rendición de cuentas. Este requisito enlaza directamente con ISO 9001, REDER, la gestión por procesos y los cuadros de mando. La buena gestión evita dos extremos: burocracia sin resultados y agilismo sin control.

3. SISTEMAS DE GESTIÓN DE LA CALIDAD E ISO 9000

3.1. Sistema de gestión de la calidad

Un sistema de gestión de la calidad es el conjunto de elementos interrelacionados mediante los que una organización establece políticas, objetivos y procesos para conseguir resultados coherentes. No equivale a un manual ni a una colección de procedimientos. Incluye gobernanza, responsabilidades, competencias, recursos, información documentada, controles, medición, auditoría, revisión y mejora. Su utilidad reside en convertir expectativas y obligaciones en una forma de trabajo repetible y evaluable.

En agosto de 2026, la norma de fundamentos y vocabulario es ISO 9000:2026, publicada en mayo de 2026. La norma de requisitos certificable continúa siendo ISO 9001:2015, junto con su Enmienda 1 de 2024 sobre acción climática, mientras la sexta edición prevista para septiembre de 2026 se encuentra en fase final de publicación. Esta situación temporal es importante: no debe presentarse una edición futura como ya vigente ni seguir citando ISO 9000:2015 como versión actual.

ISO 9000 proporciona fundamentos y vocabulario; ISO 9001 establece requisitos para el sistema de gestión. La certificación es voluntaria y la realiza una entidad certificadora independiente, no ISO.

3.2. Principios de gestión de la calidad

La familia ISO 9000 se apoya en siete principios de gestión de la calidad. Los principios no son cláusulas aisladas, sino ideas que orientan la interpretación del sistema:

  1. Enfoque al cliente: comprender necesidades actuales y futuras, cumplir requisitos y procurar superar expectativas justificadas.
  2. Liderazgo: establecer unidad de propósito, dirección, condiciones de participación y coherencia entre lo declarado y lo ejecutado.
  3. Compromiso de las personas: disponer de personas competentes, empoderadas y comprometidas en todos los niveles.
  4. Enfoque a procesos: gestionar actividades como procesos interrelacionados que forman un sistema.
  5. Mejora: mantener una orientación permanente a aumentar la capacidad y el rendimiento.
  6. Toma de decisiones basada en la evidencia: analizar datos fiables, contexto y conocimiento, reconociendo la incertidumbre.
  7. Gestión de las relaciones: administrar relaciones con partes interesadas, especialmente proveedores y partners, para sostener la creación de valor.

Aplicados a un servicio TIC, estos principios implican conocer el proceso asistencial o administrativo que se soporta, definir niveles de servicio relevantes, formar a los equipos, controlar dependencias, medir resultados y gestionar activamente a proveedores. Un cuadro de mando que mide solo tickets cerrados contradice el enfoque al cliente si no informa de resolución, reincidencia, impacto o satisfacción.

3.3. Estructura operativa de ISO 9001

ISO 9001 utiliza una estructura común a los sistemas de gestión. Sus bloques operativos son contexto de la organización, liderazgo, planificación, apoyo, operación, evaluación del desempeño y mejora. La norma incorpora el enfoque a procesos y el pensamiento basado en riesgos. Esto significa que la organización debe identificar los procesos necesarios, sus entradas y salidas, secuencia e interacción, criterios, métodos, recursos, responsabilidades, riesgos, oportunidades y evaluación.

Bloque Pregunta de gestión Ejemplo TFA-STI
Contexto ¿Qué factores y partes interesadas condicionan el sistema? Dependencia de sistemas clínicos, normativa y proveedores
Liderazgo ¿Quién asume responsabilidad y orienta la calidad? Gobierno de servicios y patrocinio directivo
Planificación ¿Qué riesgos, oportunidades y objetivos se gestionan? Riesgo de indisponibilidad o degradación de datos
Apoyo ¿Qué recursos, competencias y documentación se necesitan? Capacidad técnica, base de conocimiento y herramientas
Operación ¿Cómo se planifica y controla la prestación? Flujo de incidencias, cambios, pruebas y despliegues
Evaluación ¿Cómo sabemos si el sistema funciona? KPI, auditoría, revisión y análisis de tendencias
Mejora ¿Cómo se corrige y eleva el desempeño? Acción correctiva, automatización y rediseño

3.4. Riesgos, información documentada y auditoría

El pensamiento basado en riesgos no obliga a aplicar una metodología única, pero sí a anticipar condiciones que puedan impedir resultados. En un proceso de altas de usuarios pueden existir riesgos de identidad incorrecta, privilegio excesivo, incumplimiento de plazo, ausencia de trazabilidad y permanencia de permisos tras el cese. Cada riesgo debe relacionarse con controles, responsables y evidencias. Un control sin evidencia verificable puede existir de manera informal, pero resulta difícil de gobernar y auditar.

La información documentada debe aportar valor. Documentar no significa describir cada gesto, sino conservar lo necesario para operar, demostrar conformidad y aprender. En un proceso TIC suelen ser relevantes el modelo del proceso, la matriz de responsabilidades, los criterios de prioridad, las reglas de escalado, los procedimientos técnicos, los registros de ejecución, las decisiones de cambio y los informes de rendimiento.

La auditoría interna evalúa si el sistema se ajusta a los requisitos propios y a los de la norma, y si está implantado y mantenido eficazmente. Una auditoría no se limita a comprobar documentos: contrasta diseño, práctica y resultado. Sus hallazgos deben distinguir conformidad, no conformidad, observación y oportunidad de mejora de acuerdo con el esquema aplicado.

ISO 9001 no obliga a certificar la organización, no certifica productos concretos y no garantiza por sí sola resultados excelentes. Verifica la conformidad de un sistema de gestión con requisitos; la calidad real depende de la eficacia de los procesos y de sus resultados.

4. MEJORA CONTINUA: MÉTODOS Y HERRAMIENTAS

4.1. Mejora, corrección, acción correctiva e innovación

Mejorar significa aumentar la capacidad para cumplir requisitos o lograr resultados. Debe diferenciarse de la corrección, que elimina un problema detectado; de la acción correctiva, que elimina su causa para evitar la repetición; y de la innovación, que introduce una novedad significativa en valor, proceso, tecnología o modelo de prestación. Cerrar una incidencia reiniciando un servicio es corrección; analizar la causa de los reinicios y eliminarla es acción correctiva; rediseñar la arquitectura para eliminar el punto único de fallo puede ser mejora o innovación según su alcance.

4.2. Ciclo PDCA

El ciclo PDCA —Plan, Do, Check, Act— es uno de los modelos esenciales de mejora. En Planificar se define el problema, se estudia la situación, se fijan objetivos, hipótesis, indicadores, responsables y plan de actuación. En Hacer se ejecuta el plan, preferiblemente mediante un piloto controlado cuando el riesgo lo aconseje, y se recogen datos. En Comprobar se comparan los resultados con los objetivos y se analizan desviaciones. En Actuar se estandariza lo que funciona, se corrige lo que no funciona y se inicia un nuevo ciclo.

En la OPE 2025 TFA-STI, promoción interna, pregunta 1, se preguntó en qué fase de PDCA se implanta el plan a pequeña escala para recopilar datos. La respuesta fue Hacer, porque la prueba controlada y la captura de evidencia pertenecen a la ejecución del plan.

PDCA no debe interpretarse como una secuencia burocrática que se ejecuta una sola vez. Es iterativo y puede aplicarse a distintos niveles: estrategia, sistema de gestión, proceso, proyecto, producto o incidente. Su calidad depende de la hipótesis y de la medición. Sin una línea base y un criterio de éxito, «Hacer» se convierte en actividad y «Comprobar» en opinión.

4.3. Lean, Kaizen, Six Sigma y DMAIC

Lean busca maximizar valor y reducir desperdicio en el flujo. En servicios, el desperdicio aparece como esperas, transferencias, duplicidades, sobreprocesamiento, errores, inventario de solicitudes pendientes, movimientos de información, trabajo parcialmente terminado y desaprovechamiento del conocimiento. La velocidad no se obtiene presionando cada actividad, sino eliminando colas, retrabajo y decisiones innecesarias.

Kaizen describe una cultura de mejora continua basada en pequeños cambios sostenidos y participación de las personas. No excluye innovaciones radicales, pero insiste en que la excelencia se construye también con aprendizaje cotidiano. Six Sigma se orienta a reducir variabilidad y defectos mediante análisis cuantitativo. Su ciclo DMAIC estructura la mejora de procesos existentes: Definir, Medir, Analizar, Mejorar y Controlar.

Lean y Six Sigma pueden combinarse. Lean mejora el flujo y reduce desperdicio; Six Sigma profundiza en la variabilidad y las causas. La elección depende del problema. Un tiempo alto debido a colas entre unidades requiere análisis de flujo; un porcentaje inestable de errores de identificación exige analizar variabilidad, condiciones y causas.

4.4. Herramientas básicas de análisis

Herramienta Finalidad Aplicación TIC
Diagrama de Pareto Priorizar categorías por frecuencia o impacto Identificar familias que concentran incidencias
Ishikawa Ordenar causas potenciales Analizar fallos por personas, método, tecnología, datos y entorno
Cinco porqués Profundizar desde el síntoma hacia causas Evitar cerrar el análisis en «error humano»
Hoja de recogida Capturar datos con criterios homogéneos Registrar momento, servicio, versión y condición del fallo
Histograma Visualizar distribución Distribución de tiempos de resolución
Dispersión Explorar relación entre variables Carga concurrente y tiempo de respuesta
Control estadístico Distinguir variación común y especial Estabilidad de latencia o volumen de errores
Mapa de procesos Visualizar secuencia, actores y decisiones Flujo de alta, cambio o incidencia

El análisis causal debe evitar soluciones prematuras. Si un ticket se resuelve tarde, la causa puede estar en la clasificación, la ausencia de datos, la asignación, la dependencia de un proveedor, la ventana de cambio o un diseño que genera recurrencia. El diagrama de Ishikawa ayuda a ampliar hipótesis; los datos permiten descartarlas o confirmarlas. El uso ritual de una herramienta sin evidencia no constituye mejora basada en hechos.

4.5. Estandarización y sostenibilidad de la mejora

Una mejora no está consolidada hasta que se integra en la forma habitual de trabajar. Esto requiere actualizar el proceso, los criterios, la formación, la automatización, los indicadores y la base de conocimiento. También exige comprobar efectos no deseados. Reducir el tiempo de resolución mediante cierres prematuros mejoraría un indicador local, pero empeoraría la tasa de reapertura y la experiencia del usuario.

La mejora sostenible combina tres preguntas: ¿ha mejorado el resultado?, ¿se mantiene en el tiempo? y ¿no se ha trasladado el problema a otro proceso, grupo de interés o riesgo?

5. MEDICIÓN, INDICADORES Y CONTROL DEL RENDIMIENTO

5.1. Medir actividad, producto, resultado e impacto

La medición debe seguir la cadena lógica de creación de valor. Los recursos permiten realizar actividades; las actividades producen salidas; las salidas contribuyen a resultados; y los resultados generan impactos. Confundir estos niveles conduce a cuadros de mando volumétricos que no explican el rendimiento. El número de tickets cerrados es actividad o producción; el porcentaje resuelto correctamente es resultado; la reducción de interrupciones del trabajo clínico es impacto.

Nivel Pregunta Ejemplo
Entrada ¿Qué recursos o demanda recibe el proceso? Solicitudes, personal disponible, capacidad
Actividad ¿Qué se ejecuta? Diagnósticos, validaciones, despliegues
Salida ¿Qué entrega inmediata se produce? Cuenta creada, cambio implantado, informe
Resultado ¿Qué efecto directo se consigue? Acceso correcto y oportuno, servicio restaurado
Impacto ¿Qué valor organizativo se genera? Continuidad, seguridad, reducción de espera

5.2. Eficacia, eficiencia, calidad y productividad

Eficacia es el grado en que se realizan las actividades planificadas y se alcanzan los resultados previstos. Eficiencia relaciona el resultado con los recursos utilizados. Productividad relaciona salidas con entradas, pero no informa por sí sola de su calidad. Un equipo puede cerrar más incidencias por persona y ser menos eficaz si aumentan las reaperturas o quedan sin resolver las de mayor impacto.

La evaluación debe equilibrar dimensiones. En un servicio TIC suelen ser relevantes disponibilidad, fiabilidad, tiempo de respuesta, tiempo de restauración, cumplimiento de acuerdos, resolución en primer contacto, recurrencia, satisfacción, seguridad, coste y deuda técnica. Ningún indicador aislado representa el sistema completo.

5.3. Diseño de indicadores

Un indicador útil debe estar vinculado a un objetivo y disponer de definición operativa. La ficha debe aclarar nombre, propósito, fórmula, unidad, fuente, periodicidad, responsable, segmentación, meta, umbrales, tratamiento de datos ausentes y decisiones asociadas. Sin esta disciplina, dos áreas pueden calcular «tiempo de resolución» de forma distinta y comparar cifras incompatibles.

Los indicadores leading o anticipatorios informan de condiciones que preceden al resultado; los lagging o retrospectivos describen resultados ya obtenidos. La cobertura de pruebas, el porcentaje de cambios revisados o la carga pendiente pueden anticipar incidentes; la indisponibilidad registrada o las reclamaciones son indicadores retrospectivos. Un buen cuadro combina ambos para no limitarse a explicar el pasado.

Una meta no convierte automáticamente una métrica en KPI. Un KPI es un indicador clave ligado a una prioridad estratégica o a un resultado crítico. Medir todo produce ruido; seleccionar sin definir produce ambigüedad.

5.4. Propiedades de los datos y segmentación

La calidad de la decisión depende de la calidad del dato. Deben considerarse exactitud, completitud, consistencia, oportunidad, unicidad, validez y trazabilidad. Además, un promedio puede ocultar desigualdad o colas. Conviene segmentar por servicio, prioridad, centro, canal, tipo de usuario, proveedor o causa, siempre que el tratamiento respete la protección de datos y la finalidad legítima.

La mediana y los percentiles son especialmente útiles en tiempos de respuesta, porque las distribuciones suelen ser asimétricas. Un promedio aceptable puede coexistir con una cola de casos extremadamente lentos. La visualización de tendencia, dispersión y límites de control ayuda a distinguir cambios reales de fluctuaciones aleatorias.

5.5. Cuadro de mando y revisión

El cuadro de mando debe facilitar decisiones, no decorar informes. Cada indicador debe tener propietario, contexto, tendencia, objetivo, comparación y explicación. La reunión de revisión debe analizar causas, riesgos, acciones y aprendizaje. Cuando un indicador se desvía, la primera respuesta no debe ser buscar culpables, sino verificar el dato, entender el proceso y determinar si existe variación especial o un cambio estructural.

SELECT service,
       COUNT(*) AS incident_count,
       AVG(resolution_minutes) AS avg_resolution_minutes
FROM incident
WHERE opened_at >= DATE '2026-01-01'
GROUP BY service;

La consulta anterior ilustra una agregación básica, pero no constituye por sí sola un KPI bien diseñado. Faltan reglas de inclusión, tratamiento de incidentes abiertos, calendario de servicio, prioridades, percentiles y control de calidad de la fuente. La ingeniería del dato y la definición funcional deben avanzar juntas.

6. EVOLUCIÓN DEL MODELO EFQM Y VERSIÓN 2025

6.1. Naturaleza del modelo

EFQM es un marco de gestión reconocido internacionalmente para comprender la organización como un sistema, gestionar el cambio y mejorar el rendimiento. No prescribe una única estructura ni una tecnología concreta. Formula preguntas sobre por qué existe la organización, cómo ejecuta su propósito y estrategia y qué resultados obtiene. Su carácter no prescriptivo permite aplicarlo a organizaciones públicas, sanitarias, educativas, privadas o sin ánimo de lucro.

El valor del modelo está en la relación entre sus partes. Una organización no obtiene excelencia acumulando iniciativas independientes; necesita coherencia entre propósito, cultura, estrategia, grupos de interés, propuesta de valor, operación, transformación y resultados. EFQM ayuda a identificar fortalezas, oportunidades de mejora, relaciones causales y prioridades de transformación.

6.2. Del modelo histórico al EFQM 2025

Las versiones históricas del Modelo EFQM utilizaban nueve criterios divididos en agentes facilitadores y resultados. Entre los facilitadores aparecían liderazgo, estrategia, personas, alianzas y recursos, y procesos, productos y servicios. Esta estructura sigue siendo relevante para interpretar preguntas de convocatorias anteriores, pero no debe confundirse con la versión vigente 2025.

En el examen TFA-STI SAS 2019, turno libre, pregunta 24, se preguntaron los criterios agentes facilitadores del modelo histórico. La opción correcta enumeraba liderazgo, personas, estrategia, alianzas y recursos, y procesos, productos y servicios. Es una perla histórica: la versión 2025 ya no se estructura en cinco facilitadores y cuatro resultados, sino en tres bloques y siete criterios.

El Modelo EFQM 2025 mantiene tres grandes bloques: Dirección, Ejecución y Resultados. Contiene siete criterios y veintinueve subcriterios o partes de criterio. Refuerza el rendimiento sostenible, el liderazgo tecnológico, la resiliencia, la continuidad, la innovación, el análisis de ecosistema y la distinción entre resultados estratégicos y operativos. La lógica global puede resumirse mediante tres preguntas: por qué existe la organización y qué dirección elige; cómo ejecuta; y qué ha logrado y pretende lograr.

6.3. Estructura y puntuación de 2025

Bloque Criterio Puntos
Dirección 1. Propósito, visión y estrategia 100
Dirección 2. Cultura de la organización y liderazgo 100
Ejecución 3. Implicar a los grupos de interés 100
Ejecución 4. Crear valor sostenible 200
Ejecución 5. Gestionar el funcionamiento y la transformación 100
Resultados 6. Percepción de los grupos de interés 200
Resultados 7. Rendimiento estratégico y operativo 200

La distribución total es 200 puntos para Dirección, 400 para Ejecución y 400 para Resultados. Esta ponderación corrige una confusión frecuente en materiales antiguos que asignan 150 puntos a los criterios 3, 4 o 5 o 300 puntos al criterio 6. En el modelo 2025, el criterio 4 pesa 200; los criterios 3 y 5, 100 cada uno; y los criterios 6 y 7, 200 cada uno.

El Modelo EFQM 2025 se compone de 7 criterios y 29 partes de criterio. Su puntuación máxima es 1.000: Dirección 200, Ejecución 400 y Resultados 400.

6.4. EFQM frente a ISO 9001

ISO 9001 y EFQM son complementarios, pero responden a finalidades distintas. ISO 9001 contiene requisitos auditables para establecer y mantener un sistema de gestión de la calidad. EFQM es un marco amplio de diagnóstico y transformación organizativa. Una entidad puede aplicar EFQM sin certificarse en ISO 9001, estar certificada en ISO 9001 sin tener una evaluación EFQM o integrar ambos enfoques.

ISO 9001 pregunta si el sistema cumple requisitos y es eficaz; EFQM amplía la mirada hacia propósito, cultura, ecosistema, grupos de interés, transformación, sostenibilidad y resultados comparados. La certificación ISO no otorga automáticamente un nivel EFQM, ni el reconocimiento EFQM sustituye las obligaciones normativas o los controles específicos de un sistema de gestión.

7. EFQM 2025: BLOQUE DIRECCIÓN

El bloque Dirección responde al «por qué». Establece los fundamentos que orientan la organización: propósito, visión, estrategia, cultura y liderazgo. Una dirección clara evita que la transformación se convierta en una suma de proyectos sin prioridad común. En un entorno sanitario, permite conectar la misión de servicio público con decisiones sobre procesos, datos, capacidades digitales, seguridad, sostenibilidad y experiencia.

7.1. Criterio 1: Propósito, visión y estrategia

El criterio 1 tiene cinco partes. La primera define propósito y visión. El propósito expresa por qué existe la organización y qué impacto pretende generar; la visión describe el estado futuro aspirado. No son lemas decorativos: deben orientar prioridades, decisiones y resultados. En un área TIC sanitaria, el propósito no puede reducirse a «mantener sistemas», porque la tecnología debe contribuir a una atención segura, continua, accesible y basada en información fiable.

La segunda parte exige comprender el ecosistema, las capacidades propias y los retos principales. El ecosistema incluye normativa, ciudadanía, profesionales, proveedores, redes, servicios compartidos, tecnologías emergentes, amenazas, disponibilidad presupuestaria y dependencias. Analizarlo permite anticipar escenarios y no planificar como si la organización fuera aislada.

La tercera parte identifica y comprende necesidades de los grupos de interés clave. No basta con una encuesta genérica. Debe segmentarse, priorizarse y comprender cómo cada grupo influye y contribuye al valor. La cuarta desarrolla y adapta la estrategia; la quinta diseña e implanta un sistema de gestión del rendimiento y de gobierno que conecte objetivos, responsabilidades, decisiones, revisión y rendición de cuentas.

Parte Contenido esencial Pregunta para TIC
1.1 Define propósito y visión ¿Qué valor público habilita la función digital?
1.2 Comprende ecosistema, capacidades y retos ¿Qué dependencias y disrupciones condicionan los servicios?
1.3 Entiende necesidades de grupos de interés ¿Qué necesitan pacientes, profesionales, reguladores y proveedores?
1.4 Desarrolla y adapta la estrategia ¿Cómo se prioriza el porfolio y se revisa ante cambios?
1.5 Gobierno y gestión del rendimiento ¿Quién decide, mide, rinde cuentas y corrige?

7.2. Criterio 2: Cultura de la organización y liderazgo

El criterio 2 contiene cuatro partes: dirigir la cultura y reforzar valores; crear condiciones para el cambio; estimular creatividad e innovación; y unir a los grupos de interés con el propósito, la visión y la estrategia. La cultura se manifiesta en conductas reales: cómo se comunica un riesgo, cómo se trata un error, si se comparte conocimiento, si se premia la prevención o solo la respuesta heroica y si las decisiones respetan los valores declarados.

El liderazgo no se limita a puestos directivos. El modelo impulsa liderazgo distribuido: personas capaces de asumir responsabilidad, facilitar colaboración y sostener el cambio. En TIC, el liderazgo técnico debe traducir complejidad a decisiones comprensibles, advertir riesgos sin bloquear de forma automática y evitar que la urgencia erosione controles esenciales.

Crear condiciones para el cambio implica explicar necesidad, beneficios, riesgos y ritmo; eliminar barreras; desarrollar competencias; escuchar resistencias y gestionar impactos. La creatividad no es improvisación. Requiere un entorno seguro para experimentar, criterios para seleccionar ideas, recursos, aprendizaje y mecanismos para escalar lo que demuestra valor.

Aplicación: cambio en el proceso de provisión de accesos

Una organización decide sustituir solicitudes por correo por un flujo corporativo trazable. La dimensión tecnológica incluye formulario, reglas, integración, firma o validación y auditoría. La dimensión cultural incluye clarificar responsabilidades, evitar dobles canales, formar a responsables, explicar por qué se elimina la práctica informal y medir el impacto. Sin liderazgo y gestión del cambio, el nuevo sistema coexistirá con el correo y producirá más complejidad.

En EFQM, liderazgo y cultura no son «recursos humanos» aislados. Son condiciones sistémicas que determinan si la estrategia se ejecuta, si los procesos se respetan y si la organización aprende de los datos y los errores.

8. EFQM 2025: BLOQUE EJECUCIÓN

El bloque Ejecución responde al «cómo». Una organización puede tener un propósito convincente y una estrategia bien redactada, pero fracasar al relacionarse con sus grupos de interés, diseñar la propuesta de valor o equilibrar operación y transformación. Los criterios 3, 4 y 5 examinan esa capacidad de convertir dirección en resultados.

8.1. Criterio 3: Implicar a los grupos de interés

El criterio 3 contempla cinco grupos: clientes; personas; inversores y reguladores; sociedad; y partners y proveedores. En una administración sanitaria, la terminología debe adaptarse sin perder el contenido. Los clientes incluyen ciudadanía, pacientes y usuarios de servicios; las personas son profesionales; inversores y reguladores se traducen en órganos de gobierno, financiación, control y regulación; la sociedad representa el impacto colectivo; y los partners y proveedores forman parte del ecosistema de prestación.

Implicar no significa únicamente informar. Incluye construir relaciones, escuchar, segmentar necesidades, establecer compromisos, desarrollar talento, mantener confianza, colaborar y gestionar contribuciones mutuas. El criterio 3 tiene 100 puntos y permite ponderar los cinco grupos dentro de límites: ninguno debe quedar por debajo del 10 % ni superar el 40 %, lo que obliga a reconocer pluralidad y evita que un único grupo monopolice el análisis.

8.2. Criterio 4: Crear valor sostenible

El criterio 4 es el de mayor peso individual junto con los dos criterios de resultados: 200 puntos. Sus cuatro partes son definir la propuesta de valor y cómo se crea; comunicar y «vender» la propuesta; elaborarla y entregarla; y diseñar e implantar la experiencia global. En el sector público, «vender» debe interpretarse como comunicar la oferta y facilitar que las personas comprendan, accedan y utilicen correctamente el servicio.

La propuesta de valor debe responder a necesidades presentes y futuras, incorporar sostenibilidad, ética, innovación y tecnología y considerar el ciclo completo de la experiencia. En un servicio digital no basta con entregar funcionalidad. El valor incluye accesibilidad, facilidad, seguridad, privacidad, continuidad, soporte, claridad y capacidad de evolución.

La experiencia global se analiza mediante puntos de contacto. En un proceso de solicitud digital, el usuario interpreta instrucciones, se identifica, aporta información, recibe confirmación, consulta estado, responde a subsanaciones y obtiene resolución. Cada punto puede generar valor o fricción. El diseño de servicio y el mapa de viaje ayudan a observar el proceso desde la perspectiva del usuario, mientras BPMN describe con precisión la lógica de ejecución.

8.3. Criterio 5: Gestionar el funcionamiento y la transformación

El criterio 5 tiene cinco partes: gestionar el funcionamiento; transformar la organización para el futuro; impulsar innovación y tecnología; aprovechar información y conocimiento basados en datos; y gestionar activos y recursos. La idea central es la ambidestreza organizativa: operar hoy con fiabilidad y, al mismo tiempo, cambiar para seguir siendo viable mañana.

Gestionar el funcionamiento exige procesos claros, indicadores, control de riesgos, continuidad, gestión de proyectos y cartera, capacidades y respuesta basada en hechos. La transformación requiere escenarios, priorización, arquitectura objetivo, gestión del cambio y beneficios medibles. La tecnología no se valora por novedad, sino por su capacidad de crear valor vinculado a la estrategia, reducir riesgos, mejorar sostenibilidad o habilitar nuevas formas de prestación.

La información y el conocimiento deben ser gobernados como activos. Esto incluye calidad, seguridad, privacidad, interoperabilidad, metadatos, trazabilidad, disponibilidad y aprendizaje. La organización excelente no depende de conocimiento tácito concentrado en pocas personas; captura, comparte y actualiza conocimiento crítico.

Parte Foco Evidencia posible
5.1 Funcionamiento Procesos, riesgos, indicadores, continuidad, revisión
5.2 Transformación futura Hoja de ruta, capacidades objetivo, beneficios y cambio
5.3 Innovación y tecnología Experimentación, selección, escalado y evaluación
5.4 Información y conocimiento Gobierno del dato, conocimiento y analítica
5.5 Activos y recursos Personas, finanzas, infraestructura, tecnología y proveedores
En EFQM 2025, gestionar el funcionamiento y la transformación no son objetivos opuestos. La organización excelente protege la operación crítica mientras construye capacidades futuras, y utiliza automatización, datos y aprendizaje para liberar capacidad de transformación.

9. EFQM 2025: BLOQUE RESULTADOS Y PUNTUACIÓN

El bloque Resultados responde al «qué». No evalúa lo que la organización declara hacer, sino las evidencias de percepción y rendimiento que demuestran el efecto de sus enfoques. Los resultados deben ser relevantes para la estrategia y los grupos de interés, estar bien definidos, segmentados, ser fiables y mostrar tendencia, objetivos, comparación y confianza en el futuro.

9.1. Criterio 6: Percepción de los grupos de interés

El criterio 6 tiene 200 puntos y cinco partes de criterio: percepción de clientes; personas; inversores y reguladores; sociedad; y partners y proveedores. Mide cómo perciben estos grupos a la organización. La percepción puede recogerse mediante encuestas, entrevistas, grupos focales, análisis de reclamaciones, valoraciones, escucha y otras fuentes válidas. No debe confundirse con un indicador interno de rendimiento.

Por ejemplo, el tiempo medido de resolución es rendimiento; la valoración del usuario sobre rapidez y claridad es percepción. Ambos pueden divergir. Una reducción técnica del tiempo medio puede no mejorar la percepción si el usuario carece de información o si los casos complejos siguen acumulando espera.

La ponderación entre los cinco grupos sigue reglas similares a las del criterio 3, permitiendo adaptar el modelo al contexto sin excluir grupos relevantes. La segmentación es esencial: la percepción global puede ocultar diferencias entre perfiles, centros, canales o servicios.

9.2. Criterio 7: Rendimiento estratégico y operativo

El criterio 7 tiene 200 puntos. Integra resultados objetivos vinculados al propósito, la visión y la estrategia y resultados operativos que demuestran capacidad de ejecución. El modelo 2025 distingue cuatro categorías: cumplimiento de expectativas de grupos de interés y contribución; economía y finanzas; funcionamiento y transformación; y sostenibilidad.

En TIC, el rendimiento estratégico puede incluir avance de capacidades digitales, reducción de riesgo estructural, interoperabilidad o mejora de la experiencia. El rendimiento operativo puede incluir disponibilidad, recuperación, cumplimiento de servicio, calidad del dato, éxito de cambios y capacidad de soporte. Debe evitarse medir proyectos por porcentaje de tareas completadas sin comprobar adopción, beneficios o impacto.

9.3. Resultado, objetivo, tendencia y comparación

Un dato aislado no demuestra excelencia. REDER analiza tendencias positivas o rendimiento sostenido, objetivos ambiciosos y alcanzados, comparaciones externas pertinentes y confianza en el futuro. La comparación no debe ser decorativa. Requiere equivalencia de definición, población, periodo y contexto. Comparar disponibilidad entre servicios con criticidad, horario o arquitectura distintos puede inducir conclusiones falsas.

La confianza en el futuro se sustenta en relaciones causa-efecto, indicadores anticipatorios, capacidad, riesgos y patrones. No se deduce de prolongar una línea. Una organización puede mostrar buenos resultados recientes y carecer de resiliencia si depende de personas clave, tecnología obsoleta o proveedor único.

Resultados de percepción y resultados de rendimiento no son intercambiables. El criterio 6 recoge lo que los grupos de interés perciben; el criterio 7 recoge medidas estratégicas y operativas objetivas.

9.4. Lectura integrada del modelo

Los resultados deben poder relacionarse con los enfoques. Si mejora la satisfacción tras rediseñar un proceso, la organización debe demostrar la secuencia: necesidad identificada, enfoque diseñado, despliegue, medición, revisión y resultado. Sin trazabilidad causal, la mejora puede deberse a factores externos. EFQM no exige causalidad experimental perfecta, pero sí una explicación razonable basada en evidencia.

La puntuación máxima de 1.000 no es el objetivo único. El valor principal de la evaluación es identificar puntos fuertes, oportunidades de mejora y prioridades. Una puntuación sin plan de mejora puede producir reconocimiento, pero no aprendizaje. Del mismo modo, una autoevaluación cualitativa rigurosa puede ser útil aunque no se asigne una cifra.

10. HERRAMIENTA DE DIAGNÓSTICO REDER

10.1. Lógica general

REDER es la herramienta de diagnóstico y evaluación asociada al Modelo EFQM. El acrónimo se recuerda como Resultados, Enfoques, Desplegar, Evaluar y Revisar. En la versión 2025, las tablas operativas para Dirección y Ejecución organizan el análisis en Enfoque, Despliegue y Evaluación, Revisión y mejora. Para Resultados se utilizan Relevancia y utilidad y Rendimiento.

En el examen TFA-STI SAS 2021, turno libre, pregunta 17, se preguntó el nombre de la herramienta de diagnóstico del Modelo EFQM. La respuesta correcta fue REDER: Resultados, Enfoques, Desplegar, Evaluar y Revisar.

La lógica comienza por determinar los resultados que la organización necesita alcanzar. A continuación diseña enfoques sólidos para lograrlos, los despliega en las áreas pertinentes y los evalúa, revisa y mejora. El orden conceptual evita implantar iniciativas por moda sin definir el resultado esperado.

RESULTADOS DESEADOS


ENFOQUES FUNDAMENTADOS Y ALINEADOS


DESPLIEGUE COHERENTE Y FLEXIBLE


EVALUACIÓN, REVISIÓN Y MEJORA

└──────────► APRENDIZAJE Y NUEVO CICLO

10.2. REDER para Dirección y Ejecución

El Enfoque se valora mediante dos atributos. Debe estar sólidamente fundamentado: lógica clara, respuesta a necesidades y diseño adaptable al futuro. También debe estar alineado con el propósito, la visión y la estrategia e integrado con otros enfoques. Un procedimiento copiado de otra entidad puede estar documentado, pero no fundamentado si no responde al contexto propio.

El Despliegue debe estar implantado de forma coherente y oportuna en las áreas pertinentes y ser flexible para adaptarse. La existencia de un piloto no demuestra despliegue total; la imposición uniforme tampoco demuestra calidad si ignora riesgos y contextos diferenciados.

La Evaluación, revisión y mejora analiza si la organización recoge y comprende feedback sobre eficacia y eficiencia, y si utiliza las conclusiones para mejorar e innovar. La revisión debe generar decisiones y aprendizaje, no limitarse a presentar indicadores.

Elemento Atributos 2025 Pregunta diagnóstica
Enfoque Sólidamente fundamentado; alineado ¿Existe lógica, evidencia y coherencia estratégica?
Despliegue Implantado; flexible ¿Se aplica donde corresponde y se adapta?
Evaluación, revisión y mejora Analizado y comprendido; asimilado y mejorado ¿Se aprende y se transforma el enfoque?

10.3. REDER para Resultados

La Relevancia y utilidad exige un conjunto de resultados vinculado a expectativas y rendimiento, revisado y mejorado, con datos oportunos, fiables, precisos y segmentados. El Rendimiento se analiza mediante tendencia, objetivos, comparación y confianza en el futuro.

Las reglas de puntuación incorporan atributos dominantes. En Dirección y Ejecución, la puntuación global no puede superar la del atributo «sólidamente fundamentado». En Resultados, no puede superar la puntuación de «relevante». La lógica es clara: un despliegue amplio no compensa un enfoque sin fundamento, y una tendencia favorable no compensa resultados irrelevantes.

Elemento Atributos Riesgo frecuente
Relevancia y utilidad Relevante; útil Medir lo disponible en vez de lo necesario
Rendimiento Tendencias; objetivos; comparación; confianza futura Mostrar una cifra aislada sin contexto

10.4. Autoevaluación y evaluación externa

La autoevaluación puede realizarse con distintos niveles de profundidad. Requiere equipo representativo, recopilación de evidencias, consenso, identificación de fortalezas y oportunidades y priorización de acciones. La puntuación no es obligatoria en una autoevaluación, aunque puede ayudar a establecer línea base y medir progreso. En una evaluación externa, la puntuación la realizan evaluadores conforme a la metodología.

Una buena oportunidad de mejora debe ser concreta y relacionarse con el efecto esperado. «Mejorar la comunicación» es demasiado genérico. «Definir un mecanismo único de notificación de cambios críticos, con segmentación por perfiles, confirmación de recepción y medición de comprensión» permite diseñar acción, responsable e indicador.

REDER no es una lista de comprobación documental. Evalúa la madurez del sistema de gestión y la coherencia entre lo que se pretende lograr, lo que se hace, cómo se despliega, cómo se aprende y qué resultados se obtienen.

11. FUNDAMENTOS DE LA GESTIÓN POR PROCESOS

11.1. Concepto de proceso

Un proceso es un conjunto de actividades interrelacionadas que utiliza entradas para proporcionar un resultado previsto. La definición incluye transformación, propósito, límites y resultado. Una lista de tareas no constituye por sí sola un proceso si no se conoce qué inicia el flujo, qué valor entrega, para quién, bajo qué controles y con qué criterios de éxito.

Los elementos habituales son entradas, salidas, actividades, recursos, controles, riesgos, roles, proveedores, clientes, eventos de inicio y fin e indicadores. Las entradas pueden ser información, materiales, personas, decisiones o eventos. Las salidas deben ser verificables. Un «correo enviado» puede ser salida de una actividad, pero no necesariamente el resultado del proceso si la finalidad era autorizar un acceso.

Ejemplo: provisión de un acceso corporativo

Entrada: solicitud identificada y justificada. Transformación: validación de identidad, necesidad, perfil, autorizaciones, segregación y ejecución. Salida: acceso configurado y comunicado. Resultado: profesional habilitado en plazo con privilegio adecuado y trazabilidad. Controles: autenticación, autorización, mínimo privilegio, caducidad, auditoría y revocación.

11.2. Gestión funcional y gestión horizontal

La organización funcional agrupa especialidades y facilita competencia técnica, autoridad y asignación de recursos. Su limitación aparece cuando el flujo cruza departamentos: cada unidad puede optimizar su actividad y empeorar el tiempo o el resultado global. La gestión por procesos introduce una mirada horizontal de extremo a extremo y un responsable del resultado completo.

Gestionar por procesos no elimina departamentos. Integra la especialización vertical con la coordinación horizontal. El responsable funcional mantiene capacidades y personas; el propietario del proceso gestiona el flujo, los objetivos, las interfaces, los riesgos y la mejora. El conflicto se resuelve mediante gobernanza clara, no suprimiendo uno de los dos ejes.

11.3. Tipos de procesos

Una clasificación habitual distingue procesos estratégicos, operativos o clave y de soporte. Los estratégicos determinan dirección, políticas y control. Los clave generan valor directo para el destinatario y expresan la razón de ser. Los de soporte proporcionan capacidades, recursos o servicios necesarios. La clasificación depende del ámbito: la gestión de incidencias puede ser soporte para un hospital y proceso clave para un centro de servicios TIC.

Tipo Finalidad Ejemplos en un entorno sanitario
Estratégico Orientar y gobernar Planificación, calidad, gobierno del dato, riesgos
Clave Crear valor directo Atención asistencial, diagnóstico, prescripción, continuidad
Soporte Proporcionar capacidades TIC, compras, mantenimiento, personas, logística

11.4. Principios de la gestión por procesos

  • Orientación al resultado y al destinatario: el proceso se diseña desde el valor esperado.
  • Visión extremo a extremo: se incluyen esperas, transferencias e interfaces, no solo tareas internas.
  • Responsabilidad: existe propietario con autoridad y rendición de cuentas suficientes.
  • Estandarización proporcionada: se controla lo crítico sin impedir adaptación justificada.
  • Medición: se utilizan indicadores de flujo, calidad, resultado y riesgo.
  • Mejora continua: el proceso se revisa por evidencia y cambios de contexto.
  • Gestión sistémica: se consideran interacciones y efectos sobre otros procesos.
En la OPE 2025 TFA-STI, promoción interna, pregunta 21, se preguntó qué técnica permite mapear visualmente un flujo de trabajo. La respuesta fue el mapeo de procesos, porque representa etapas, actores, decisiones y relaciones desde el inicio hasta el fin.

11.5. Procedimiento, proceso, proyecto y servicio

Un procedimiento describe una forma especificada de realizar una actividad o proceso. Un proceso transforma entradas en resultados repetibles. Un proyecto es temporal y crea un resultado único. Un servicio facilita resultados y valor de manera continuada. Implantar una plataforma es proyecto; operar la provisión de accesos es proceso; el conjunto de capacidades de identidad puede prestarse como servicio; y las instrucciones para verificar una solicitud forman un procedimiento.

Confundir proceso con procedimiento conduce a documentar instrucciones locales sin gestionar el resultado de extremo a extremo. Confundir proceso con proyecto conduce a tratar como temporal una capacidad que necesita gobierno y mejora continuos.

12. ARQUITECTURA, GOBIERNO Y DOCUMENTACIÓN DE PROCESOS

12.1. Mapa y arquitectura de procesos

El mapa de procesos representa, a alto nivel, los procesos de la organización y sus relaciones. No debe confundirse con un diagrama detallado. Su finalidad es mostrar el sistema: qué procesos orientan, cuáles crean valor y cuáles soportan. La arquitectura de procesos añade jerarquía y descomposición, desde macroprocesos hasta procesos, subprocesos, actividades y tareas.

ORGANIZACIÓN

├── PROCESOS ESTRATÉGICOS
│ ├── Planificación y gobierno
│ ├── Gestión de riesgos
│ └── Calidad y mejora

├── PROCESOS CLAVE
│ ├── Atención y continuidad asistencial
│ ├── Diagnóstico y tratamiento
│ └── Relación con ciudadanía

└── PROCESOS DE SOPORTE
├── Sistemas y servicios TIC
├── Personas y competencias
├── Compras y logística
└── Infraestructura y mantenimiento

La arquitectura debe evitar dos extremos: un mapa tan genérico que no permita gobernar y una descomposición tan detallada que resulte inmanejable. El nivel adecuado depende de las decisiones. Para asignar propietarios se trabaja con procesos; para automatizar una tarea se necesita detalle de actividades, datos y reglas.

12.2. Ficha de proceso

La ficha de proceso resume los elementos de gobierno. Debe incluir finalidad, alcance, inicio, fin, entradas, proveedores, salidas, destinatarios, propietario, participantes, normativa, riesgos, controles, recursos, documentación e indicadores. La ficha no sustituye al modelo de flujo, pero evita que el diagrama quede sin contexto.

Elemento Pregunta
Finalidad ¿Qué resultado de valor justifica el proceso?
Alcance ¿Dónde empieza y termina?
Propietario ¿Quién responde del rendimiento extremo a extremo?
Entradas y salidas ¿Qué recibe y qué entrega?
Riesgos y controles ¿Qué puede impedir el resultado y cómo se controla?
Indicadores ¿Cómo se evalúan eficacia, eficiencia y calidad?
Interacciones ¿De qué procesos depende y a cuáles alimenta?

12.3. SIPOC y voz del cliente

SIPOC estructura Proveedores, Entradas, Proceso, Salidas y Clientes. Es útil en fases iniciales para acordar alcance y contexto sin entrar todavía en detalle. Su fortaleza es hacer visibles las relaciones de suministro y las expectativas de salida. Su limitación es que no modela decisiones, excepciones ni temporización.

La voz del cliente o del grupo de interés debe traducirse a características medibles. «Quiero que sea fácil» puede concretarse en tasa de finalización, errores de formulario, pasos, necesidad de soporte y accesibilidad. La transformación desde necesidad a requisito evita diseñar a partir de preferencias internas.

12.4. Responsabilidades y gobierno

El propietario del proceso define objetivos, coordina interfaces, revisa indicadores, impulsa mejora y eleva decisiones. No tiene que ejecutar todas las actividades ni dirigir jerárquicamente a todos los participantes. La matriz RACI puede aclarar quién es responsable de ejecutar, quién rinde cuentas, quién es consultado y quién informado. Debe aplicarse con prudencia: múltiples «accountable» diluyen responsabilidad y una matriz excesiva se vuelve burocrática.

La gobernanza establece foros, frecuencia, escalados, derechos de decisión y relación con riesgos, calidad y arquitectura. En procesos críticos se requiere distinguir decisiones operativas, tácticas y estratégicas. Un incidente se gestiona operativamente; una tendencia recurrente puede requerir problema y cambio; una obsolescencia estructural exige decisión estratégica y porfolio.

12.5. Riesgo y control integrados en el proceso

El riesgo debe modelarse cerca de la actividad donde puede materializarse. Cada control debe responder a un riesgo, tener responsable y producir evidencia. Los controles pueden ser preventivos, detectivos o correctivos; manuales o automatizados. Un control automatizado reduce variabilidad, pero introduce dependencia tecnológica y necesita supervisión.

La segregación de funciones, el mínimo privilegio, la validación de datos, las reglas de aprobación, la conciliación, los registros y la monitorización son controles habituales. El diseño debe evitar controles redundantes que no añaden seguridad y generan espera. La mejora busca un control eficaz y proporcionado, no la eliminación indiscriminada de controles.

La ficha, el mapa y el modelo BPMN son artefactos complementarios. El mapa muestra el sistema; la ficha gobierna el proceso; BPMN describe su comportamiento; los indicadores y registros demuestran su rendimiento.

13. MODELADO DE PROCESOS CON BPMN

13.1. BPMN 2.0.2

Business Process Model and Notation es la notación estandarizada por Object Management Group para representar procesos de negocio. La versión formal vigente de OMG es BPMN 2.0.2, adoptada en enero de 2014 y publicada también como ISO/IEC 19510:2013. Su finalidad es ofrecer una notación comprensible para perfiles de negocio y suficientemente precisa para perfiles técnicos.

BPMN no es una metodología de mejora ni un motor de ejecución. Es una notación con semántica definida. Puede utilizarse en análisis, documentación, diseño y automatización, pero el valor depende de la calidad del modelo. Un diagrama visualmente atractivo puede ser semánticamente incorrecto.

13.2. Elementos básicos

Categoría Elementos Función
Objetos de flujo Eventos, actividades, gateways Describir comportamiento
Datos Objetos de datos, entradas, salidas, almacenes Representar información utilizada o producida
Conexiones Flujo de secuencia, flujo de mensaje, asociaciones Relacionar elementos
Swimlanes Pools y lanes Representar participantes y responsabilidades
Artefactos Grupos y anotaciones Añadir contexto sin alterar el flujo

Los eventos representan algo que sucede. Pueden ser de inicio, intermedios o fin y tener tipos como mensaje, temporizador, error, señal o escalado según contexto. Las actividades representan trabajo: tareas o subprocesos. Los gateways controlan divergencia y convergencia, pero no realizan trabajo.

13.3. Tareas y subprocesos

BPMN define tipos de tarea como usuario, servicio, script, manual, envío, recepción y regla de negocio. Un subproceso puede mostrarse expandido o colapsado. «Colapsado» es un estado de representación de un subproceso, no un tipo de tarea.

En el examen TFA-STI SAS 2021, turno libre, pregunta 44, se pidió identificar una actividad no definida en BPMN. La respuesta fue «tarea colapsada»: BPMN permite subprocesos colapsados, pero no existe ese tipo de tarea.

La actividad de llamada reutiliza un proceso o tarea global. Debe distinguirse del subproceso embebido, cuyo ciclo de vida forma parte del proceso padre. Esta diferencia es relevante en reutilización y gobierno de modelos.

13.4. Gateways y decisiones

El gateway exclusivo basado en datos selecciona una alternativa según condiciones. El paralelo activa todas las ramas sin evaluar condiciones. El inclusivo puede activar una o varias. El basado en eventos espera que ocurra uno de varios eventos alternativos. Elegir el gateway incorrecto altera la semántica y puede producir bloqueos o ejecuciones duplicadas.

Un rombo no significa siempre «decisión». En BPMN, el marcador interior determina el tipo de gateway. El paralelo no evalúa condiciones; sincroniza o divide flujos concurrentes.

13.5. Pools, lanes y flujos

Un pool representa un participante. Las lanes subdividen responsabilidades dentro de un participante. El flujo de secuencia conecta elementos dentro de un mismo pool. El flujo de mensaje representa comunicación entre participantes distintos y, por tanto, cruza pools. No debe utilizarse flujo de secuencia entre pools.

Una colaboración muestra participantes y sus procesos o interacciones mediante pools y flujos de mensaje. Una coreografía se centra directamente en los intercambios entre participantes y representa cada interacción como actividad de coreografía. No es correcto reducir la diferencia a «interno» frente a «B2B» de forma absoluta; ambas pueden modelar participantes organizativos distintos, pero ofrecen perspectivas diferentes.

13.6. Datos en BPMN

BPMN contempla objetos de datos, entradas, salidas, colecciones, almacenes y asociaciones de datos. Los objetos de datos muestran información necesaria o producida durante una actividad, pero no sustituyen un modelo de datos detallado. Un almacén representa persistencia más allá de la instancia del proceso.

En el examen TFA-STI SAS 2021, turno libre, pregunta 45, se abordó la definición de datos en BPMN. La idea que debe retenerse es que BPMN sí contempla objetos de datos, entradas, salidas, colecciones, almacenes y asociaciones; las opciones de aquella pregunta eran incompletas y por ello la plantilla marcó «ninguna de las anteriores».

13.7. Buenas prácticas de modelado

  • Definir alcance, propósito y audiencia antes de modelar.
  • Nombrar actividades con verbo y objeto: «Validar solicitud».
  • Nombrar eventos como estados o hechos: «Solicitud recibida».
  • Mostrar excepciones relevantes sin convertir el diagrama en un manual técnico.
  • Usar subprocesos para controlar complejidad y reutilización.
  • Validar el modelo con quienes ejecutan y reciben el proceso.
  • Mantener versión, propietario y relación con requisitos e indicadores.
POOL: UNIDAD SOLICITANTE
Inicio ──► Preparar solicitud ──► Enviar mensaje

│ flujo de mensaje

POOL: UNIDAD PROVEEDORA
Mensaje recibido ──► Validar ──► ¿Conforme?
├── Sí ──► Ejecutar ──► Fin
└── No ──► Solicitar subsanación

14. CICLO BPM, AUTOMATIZACIÓN Y ANALÍTICA DE PROCESOS

14.1. BPM como disciplina

Business Process Management es una disciplina de gestión que combina estrategia, personas, procesos, datos y tecnología para descubrir, modelar, ejecutar, medir y mejorar procesos. No debe confundirse con BPMN, que es una notación, ni con BPMS, que es una plataforma tecnológica. Una organización puede practicar BPM sin automatización y puede adquirir una suite BPMS sin gestionar realmente por procesos.

El ciclo BPM suele incluir identificación, descubrimiento, análisis, rediseño, implantación, monitorización y mejora. Las fases se retroalimentan. La identificación selecciona procesos prioritarios; el descubrimiento describe el estado actual; el análisis localiza problemas y causas; el rediseño define el estado futuro; la implantación cambia organización y tecnología; la monitorización observa ejecución; y la mejora ajusta el sistema.

14.2. Del modelo AS-IS al TO-BE

El modelo AS-IS representa cómo funciona realmente el proceso, incluidas excepciones, canales informales y esperas. El TO-BE describe el diseño objetivo. Saltar directamente al futuro suele automatizar supuestos y ocultar causas. La comparación debe justificar qué se elimina, simplifica, estandariza, automatiza o controla.

El análisis de valor clasifica actividades que aportan valor al destinatario, actividades necesarias por regulación o control y actividades que no aportan valor. No todo lo que el usuario no percibe es desperdicio: la auditoría o la validación de seguridad pueden ser necesarias. El reto es ejecutarlas con proporcionalidad y eficiencia.

14.3. BPMS, workflow, motores de reglas y DMN

Un BPMS permite modelar, orquestar, ejecutar y monitorizar procesos. Normalmente integra formularios, tareas humanas, servicios, reglas, eventos, persistencia, auditoría y cuadros de mando. Un motor de workflow puede tener alcance más limitado. Las reglas de decisión complejas conviene separarlas del flujo mediante un modelo explícito; Decision Model and Notation puede complementar BPMN para representar decisiones y tablas de decisión.

La automatización debe preservar separación entre lógica de proceso, reglas, datos e integración. Un flujo rígido con reglas incrustadas en código dificulta adaptación y auditoría. La arquitectura adecuada permite versionar, probar y explicar cambios.

14.4. RPA y automatización de tareas

Robotic Process Automation automatiza interacciones repetitivas con interfaces existentes. Es útil cuando no existe API o la integración estructural no es viable a corto plazo. Sin embargo, no sustituye el rediseño ni una arquitectura sostenible. Automatizar una tarea innecesaria consolida desperdicio; automatizar una interfaz inestable crea fragilidad.

La decisión debe considerar volumen, estabilidad, reglas, excepciones, criticidad, datos, seguridad, mantenimiento y retorno. Una automatización necesita propietario, monitorización, control de credenciales, tratamiento de errores y continuidad.

14.5. Process mining y event logs

La minería de procesos reconstruye y analiza el comportamiento real a partir de registros de eventos. Un event log necesita, como mínimo, identificador de caso, actividad y marca temporal; puede incluir recurso, coste, canal y atributos del caso. Sus técnicas principales son descubrimiento, comprobación de conformidad y mejora o enriquecimiento.

case_id,activity,timestamp,resource
A102,Receive request,2026-06-01T08:14:00Z,Portal
A102,Validate identity,2026-06-01T08:19:00Z,IdentityTeam
A102,Approve role,2026-06-01T09:02:00Z,ServiceOwner
A102,Provision access,2026-06-01T09:11:00Z,Automation

El descubrimiento obtiene un modelo desde los datos. La conformidad compara el comportamiento observado con un modelo esperado. La mejora incorpora información de rendimiento. La utilidad depende de la semántica y calidad del log: si distintas actividades usan la misma etiqueta o se reutiliza un identificador de caso, el análisis será engañoso.

14.6. Indicadores de flujo

El tiempo de ciclo mide el intervalo desde inicio hasta fin; el tiempo de trabajo mide actividad efectiva; la espera representa inactividad entre pasos; el throughput es el número de casos completados por unidad de tiempo; el trabajo en curso representa casos abiertos; y la tasa de retrabajo mide repeticiones. La eficiencia del ciclo del proceso relaciona tiempo de valor con tiempo total, pero debe interpretarse con cuidado en servicios donde parte del control necesario no es valor percibido.

La ley de Little relaciona, en un sistema estable, trabajo en curso, tasa de salida y tiempo medio. Su uso ayuda a comprender que aumentar casos abiertos sin capacidad eleva el tiempo. No es una licencia para ignorar variabilidad, prioridades o inestabilidad.

14.7. Observabilidad y mejora operacional

En procesos digitales, la observabilidad combina logs, métricas y trazas para entender estado y comportamiento. Debe correlacionarse con el caso de negocio sin exponer datos indebidamente. Los indicadores técnicos se conectan con resultados: una latencia no es solo una métrica de infraestructura si retrasa la decisión clínica.

La automatización no convierte por sí sola un proceso en excelente. Antes de automatizar hay que simplificar, eliminar causas de retrabajo, definir excepciones, asegurar datos y establecer gobierno del cambio.

15. APLICACIÓN EN EL SSPA Y EN LA FUNCIÓN TIC DEL SAS

15.1. Procesos Asistenciales Integrados

Los Procesos Asistenciales Integrados constituyen una aplicación característica de la gestión por procesos en el Sistema Sanitario Público de Andalucía. Nacieron para incorporar la visión de la persona al conjunto del equipo asistencial, mejorar la continuidad, apoyar la práctica en la mejor evidencia disponible y reducir variabilidad. Incluyen procesos asistenciales y procesos de soporte comunes.

En el examen TFA-STI SAS 2019, turno libre, pregunta 48, se preguntó cómo se había implantado la gestión por procesos en el SSPA. La respuesta correcta fue mediante el diseño e implantación de los Procesos Asistenciales Integrados.

Un PAI no es una aplicación informática. Es un modelo organizativo y asistencial que define recorrido, actuaciones, responsabilidades, criterios y estándares. Los sistemas de información deben soportarlo: registrar datos relevantes, facilitar continuidad, interoperar, alertar, medir y evitar duplicidades. Confundir el proceso con el sistema que lo soporta es una trampa frecuente.

15.2. Calidad y procesos TIC como parte del valor sanitario

La función TIC interviene en procesos de identidad, puesto de trabajo, soporte, comunicaciones, integración, datos, desarrollo, pruebas, despliegue, continuidad, ciberseguridad y proveedores. Cada uno debe vincularse con un servicio y con el proceso sanitario o administrativo al que contribuye. La priorización no puede basarse solo en número de usuarios o presión percibida; debe considerar impacto asistencial, riesgo, obligaciones y dependencia.

El enfoque de proceso permite superar la división entre desarrollo, sistemas, comunicaciones, seguridad, datos y soporte. Una incidencia crítica atraviesa detección, registro, clasificación, diagnóstico, escalado, restauración, comunicación, cierre, revisión y aprendizaje. Si cada equipo mide únicamente su tramo, puede desaparecer la responsabilidad por el resultado completo.

15.3. Caso integrado: proceso de gestión de incidencias críticas

El evento de inicio es la detección o notificación de una interrupción relevante. La entrada incluye síntomas, servicio, usuarios afectados, momento, canal y evidencia. El objetivo inmediato es restaurar el servicio con seguridad; el objetivo posterior es aprender y reducir recurrencia. Los actores pueden incluir centro de atención, equipos técnicos, propietario del servicio, seguridad, proveedores y comunicación.

  1. Detectar y registrar: crear un caso único, evitar duplicados y conservar trazabilidad.
  2. Clasificar y priorizar: estimar impacto y urgencia con criterios predefinidos.
  3. Diagnosticar y coordinar: establecer liderazgo operativo, hipótesis y líneas de trabajo.
  4. Restaurar: aplicar solución o workaround controlado y verificar recuperación.
  5. Comunicar: informar con periodicidad, audiencia y contenido adecuados.
  6. Cerrar: validar resultado, documentación y evidencias.
  7. Revisar: analizar causa, controles, detección, respuesta y acciones.

Los indicadores deben equilibrar velocidad, calidad y aprendizaje: tiempo hasta detección, tiempo hasta coordinación, tiempo de restauración, porcentaje de comunicaciones en plazo, reincidencia, acciones cerradas, satisfacción y efecto asistencial. La reducción del tiempo de cierre no es suficiente si se cierran casos sin validación.

15.4. Aplicación de EFQM y REDER al caso

Elemento Aplicación
Propósito y estrategia Proteger continuidad y seguridad del servicio sanitario
Grupos de interés Profesionales, pacientes, dirección, reguladores y proveedores
Valor sostenible Restauración rápida, información fiable y reducción de recurrencia
Funcionamiento y transformación Operar la respuesta y modernizar capacidades de detección y resiliencia
Percepción Confianza, claridad y valoración de la respuesta
Rendimiento Disponibilidad, tiempos, recurrencia, riesgo y acciones
REDER Diseñar, desplegar, revisar y mejorar el enfoque con resultados

15.5. Calidad del software, datos e interoperabilidad

La calidad de un proceso digital depende de la calidad del software y de los datos. Deben gestionarse requisitos funcionales y no funcionales, pruebas, configuración, versiones, cambios, observabilidad y mantenibilidad. Los datos requieren definición, validación, trazabilidad, seguridad y ciclo de vida. La interoperabilidad evita que el proceso se fragmente en transcripciones y conciliaciones manuales.

La protección de datos y la seguridad no son controles externos al proceso; forman parte del diseño de valor y riesgo. El principio de minimización, el control de acceso, la trazabilidad y la resiliencia deben incorporarse desde el análisis. Una mejora de usabilidad que expone información indebidamente no es mejora de calidad.

15.6. Gobierno de proveedores y contratos

Los proveedores participan en procesos, pero la responsabilidad por el servicio público no se externaliza. Deben definirse resultados, interfaces, niveles de servicio, evidencias, seguridad, continuidad, propiedad del conocimiento y salida. Los acuerdos basados solo en actividad —horas o tickets— pueden desalinearse del valor. Conviene incluir indicadores de resultado, calidad y mejora, sin diseñar incentivos que fomenten cierres prematuros o fragmentación.

15.7. Hoja de ruta de mejora

Una hoja de ruta razonable comienza por seleccionar procesos críticos, asignar propietarios, definir alcance y resultados, obtener línea base, modelar el estado actual, analizar riesgos y fricciones y diseñar mejoras priorizadas. Después se pilota, despliega, mide y revisa. La madurez crece cuando el proceso se integra con arquitectura, datos, seguridad, porfolio, competencias y gobierno.

El valor del TFA-STI consiste en conectar organización y tecnología: traducir necesidades en procesos, procesos en requisitos, requisitos en soluciones, ejecución en datos y datos en decisiones de mejora.

16. SÍNTESIS E IDEAS CLAVE PARA EL EXAMEN

16.1. Distinciones esenciales

Conceptos Diferencia clave
ISO 9000 / ISO 9001 Fundamentos y vocabulario / requisitos certificables del sistema
ISO 9001 / EFQM Norma de requisitos / marco de excelencia y diagnóstico
PDCA / REDER Ciclo general de mejora / lógica de evaluación del Modelo EFQM
BPM / BPMN / BPMS Disciplina / notación / plataforma tecnológica
Proceso / procedimiento Transformación orientada a resultado / forma especificada de ejecutar
Proceso / proyecto Repetible y permanente / temporal y único
Eficacia / eficiencia Logro del resultado / relación entre resultado y recursos
Percepción / rendimiento Valoración de grupos de interés / medida objetiva estratégica u operativa
Flujo de secuencia / mensaje Dentro de un pool / entre participantes o pools

16.2. Cifras y estructuras que deben memorizarse

  • EFQM 2025: tres bloques, siete criterios y veintinueve partes de criterio.
  • Puntuación: Dirección 200, Ejecución 400 y Resultados 400; total 1.000.
  • Criterios: 1 y 2, 100 puntos cada uno; 3, 100; 4, 200; 5, 100; 6 y 7, 200 cada uno.
  • REDER para Dirección y Ejecución: enfoque; despliegue; evaluación, revisión y mejora.
  • REDER para Resultados: relevancia y utilidad; rendimiento.
  • BPMN vigente de OMG: 2.0.2; publicación ISO/IEC 19510:2013.
  • ISO 9000 vigente: 2026; ISO 9001 vigente en agosto de 2026: 2015 con Enmienda 1:2024, pendiente de sustitución por la edición 2026 prevista para septiembre.

16.3. Trampas habituales

  • Responder con los nueve criterios históricos cuando la pregunta se refiere a EFQM 2025.
  • Asignar 150 puntos a los criterios 3, 4 o 5 en la versión 2025.
  • Tratar REDER como ciclo idéntico a PDCA.
  • Confundir resultado de percepción con indicador interno.
  • Considerar BPMN un motor de ejecución o BPM una notación.
  • Usar flujo de secuencia entre pools.
  • Considerar «tarea colapsada» un tipo de tarea BPMN.
  • Automatizar antes de simplificar el proceso y gestionar excepciones.
  • Medir volumen de actividad como si fuera valor o impacto.

El hilo conductor del tema es la gestión basada en evidencia. La calidad define requisitos y valor; EFQM aporta visión sistémica; REDER evalúa madurez; la gestión por procesos organiza el flujo; BPMN lo representa; la automatización lo ejecuta; y los indicadores permiten aprender. La excelencia aparece cuando estas piezas son coherentes y se traducen en resultados sostenibles para los grupos de interés.

Para resolver preguntas complejas, identifica primero el nivel: principio de calidad, norma de requisitos, criterio EFQM, atributo REDER, elemento de proceso o símbolo BPMN. La mayoría de distractores mezclan niveles correctos en contextos incorrectos.

17. MAPA CONCEPTUAL

MEJORA DE LA CALIDAD ORGANIZATIVA

├── FUNDAMENTOS
│ ├── Requisitos y valor
│ ├── Orientación a grupos de interés
│ ├── Liderazgo y personas
│ ├── Evidencia y riesgos
│ └── Mejora continua

├── SISTEMA DE GESTIÓN
│ ├── ISO 9000:2026 …….. fundamentos y vocabulario
│ ├── ISO 9001:2015 …….. requisitos vigentes en agosto 2026
│ ├── PDCA ……………… planificar, hacer, comprobar, actuar
│ └── Auditoría y revisión .. conformidad, eficacia y mejora

├── MODELO EFQM 2025
│ ├── DIRECCIÓN (200)
│ │ ├── C1 Propósito, visión y estrategia (100)
│ │ └── C2 Cultura y liderazgo (100)
│ ├── EJECUCIÓN (400)
│ │ ├── C3 Grupos de interés (100)
│ │ ├── C4 Valor sostenible (200)
│ │ └── C5 Funcionamiento y transformación (100)
│ └── RESULTADOS (400)
│ ├── C6 Percepción (200)
│ └── C7 Rendimiento estratégico y operativo (200)

├── REDER
│ ├── Resultados deseados
│ ├── Enfoque fundamentado y alineado
│ ├── Despliegue implantado y flexible
│ ├── Evaluación, revisión y mejora
│ └── Resultados relevantes, útiles y sostenidos

├── GESTIÓN POR PROCESOS
│ ├── Entradas → actividades → salidas → resultados
│ ├── Propietario, riesgos, controles e indicadores
│ ├── Estratégicos, clave y soporte
│ ├── Mapa, ficha, SIPOC y RACI
│ └── Mejora extremo a extremo

├── BPM Y TECNOLOGÍA
│ ├── BPM …….. disciplina
│ ├── BPMN 2.0.2 . notación
│ ├── BPMS ……. ejecución y monitorización
│ ├── RPA …….. automatización de tareas
│ └── Process mining .. análisis de eventos reales

└── APLICACIÓN SSPA/SAS
├── Procesos Asistenciales Integrados
├── Calidad y continuidad de servicios TIC
├── Gobierno del dato, seguridad e interoperabilidad
└── Medición, aprendizaje y transformación sostenible

18. REFERENCIAS NORMATIVAS Y BIBLIOGRÁFICAS

  • EFQM, Modelo EFQM 2025 — estructura de Dirección, Ejecución y Resultados; siete criterios, veintinueve partes y metodología REDER.
  • Club Excelencia en Gestión — documentación de evaluación EFQM 2025 y aplicación del esquema REDER en España.
  • ISO 9000:2026 — Quality management — Fundamentals and vocabulary.
  • ISO 9001:2015 — Quality management systems — Requirements.
  • ISO 9001:2015/Amd 1:2024 — Climate action changes.
  • ISO 19011:2018 — Guidelines for auditing management systems.
  • ISO 31000:2018 — Risk management — Guidelines.
  • OMG, BPMN 2.0.2 — Business Process Model and Notation, formal version adopted in January 2014.
  • ISO/IEC 19510:2013 — Information technology — Object Management Group Business Process Model and Notation.
  • OMG, DMN — Decision Model and Notation, para modelar decisiones complementarias a los procesos.
  • Real Decreto 951/2005, de 29 de julio — marco general para la mejora de la calidad en la Administración General del Estado.
  • Junta de Andalucía, Procesos Asistenciales Integrados — guía de diseño, mejora continua y catálogo de procesos del Sistema Sanitario Público de Andalucía.
  • Servicio Andaluz de Salud — documentación de evaluación de normas de calidad de Procesos Asistenciales Integrados.
  • Agencia de Calidad Sanitaria de Andalucía — modelos y programas de certificación y mejora de la calidad en el SSPA.
  • W. Edwards Deming — fundamentos del ciclo de mejora y gestión sistémica de la calidad.
  • Joseph M. Juran — planificación, control y mejora de la calidad.
  • Kaoru Ishikawa — herramientas de calidad, análisis causal y participación.
  • Michael Hammer y James Champy — reingeniería y orientación transversal a procesos.
  • ABPMP, BPM Common Body of Knowledge — disciplina, gobierno y ciclo de vida de Business Process Management.
calidad
EFQM 2025
REDER
ISO 9001
PDCA
gestión por procesos
BPM
BPMN 2.0.2
indicadores
mejora continua
PAI
SAS

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Elaborado por Esteban Castro Palomo. Actualizado el agosto 4, 2026.