Tema 56. Promoción de la salud sexual. Prevención de infecciones de transmisión sexual. Planificación familiar. Embarazos no deseados. Interrupción Voluntaria del Embarazo.

62 min agosto 9, 2026 Media Nuevo

Mira, la salud sexual y reproductiva es una de esas áreas donde la enfermería tiene un papel fundamental y muy directo con las personas. No se trata solo de conocer métodos anticonceptivos o saber administrar la píldora del día después; se trata de entender que detrás de cada consulta hay decisiones…

Tema 56. Promoción de la salud sexual. Prevención de infecciones de transmisión sexual. Planificación familiar. Embarazos no deseados. Interrupción Voluntaria del Embarazo.

Salud sexual y reproductiva, prevención combinada de ITS, anticoncepción, embarazo no planificado e IVE con enfoque enfermero y actualización normativa 2026
Oposición: Enfermero/a – Servicio Andaluz de Salud (SAS)
Bloque: Temario Específico | Última actualización: Agosto 2026
Preparador: Esteban Castro | Material basado en exámenes oficiales SAS

1. INTRODUCCIÓN Y MARCO CONCEPTUAL

La salud sexual no puede reducirse a la ausencia de infecciones, disfunciones o embarazos no deseados. Es una dimensión del bienestar físico, emocional, mental y social relacionada con la sexualidad y exige que las personas puedan vivirla de forma segura, informada, libre de coerción, discriminación y violencia. La salud reproductiva incorpora, entre otros elementos, la capacidad de decidir si se desea tener descendencia, cuándo y con qué intervalo; el acceso a información y métodos anticonceptivos; la atención a la fertilidad; la protección durante el embarazo y el puerperio; y el acceso, dentro del marco legal, a la interrupción voluntaria del embarazo.

Para enfermería, este tema exige integrar conocimientos de promoción de la salud, epidemiología, entrevista clínica, prevención de infecciones, farmacología anticonceptiva, derechos de las personas usuarias, confidencialidad, consentimiento informado y organización del SSPA. La dificultad de examen suele estar en los matices: confundir método anticonceptivo con método protector frente a ITS; memorizar plazos antiguos de anticoncepción de urgencia; aplicar a 2026 reglas de IVE que cambiaron en 2023; considerar universal un cribado que depende del riesgo; o convertir un dato de un examen histórico en una recomendación clínica actual.

Idea rectora: en salud sexual no existe un único riesgo. Hay que distinguir al menos tres objetivos preventivos que pueden coincidir o no: evitar una infección, evitar un embarazo y preservar bienestar, consentimiento y derechos. Un anticonceptivo hormonal puede ser excelente para prevenir embarazo y no proteger frente a ITS; un preservativo aporta doble protección, pero su eficacia depende del uso correcto y no elimina por completo el riesgo de infecciones transmitidas por contacto de piel no cubierta.

La atención debe partir de una historia sexual orientada a necesidades y exposiciones, no de suposiciones por sexo, orientación sexual, identidad de género, estado civil o edad. Cuando es clínicamente pertinente se exploran parejas, prácticas, localizaciones anatómicas expuestas, métodos de barrera, antecedentes de ITS, vacunas, anticoncepción, posibilidad de embarazo, deseo reproductivo, experiencias de violencia o relaciones no consentidas y consumo de sustancias vinculado a prácticas sexuales. El objetivo no es «interrogar sobre intimidad», sino obtener la información mínima necesaria para decidir pruebas, prevención, anticoncepción, derivaciones y educación sanitaria.

La confidencialidad es especialmente relevante. El temor a que se revele información sobre prácticas sexuales, orientación, una ITS, anticoncepción o una solicitud de IVE puede retrasar la consulta y aumentar daño. La entrevista debe realizarse en un espacio que preserve intimidad; se explicará qué información se registra, para qué se utiliza y cuáles son los límites legales de la confidencialidad. En adolescentes, la atención requiere valorar madurez, capacidad para comprender la actuación concreta, protección frente a violencia y marco jurídico del consentimiento, evitando tanto la exclusión automática de la familia como la revelación indiscriminada de información.

Desde el punto de vista normativo, la Ley Orgánica 2/2010, de 3 de marzo, tras la reforma de la Ley Orgánica 1/2023, de 28 de febrero, constituye la referencia central estatal sobre salud sexual y reproductiva e IVE. Convive con la Ley 41/2002 de autonomía del paciente, la normativa de protección de datos, la legislación de salud pública y las reglas sanitarias autonómicas. En Andalucía, la Cartera de Servicios de Atención Primaria incluye información y educación sexual, anticoncepción e interrupción voluntaria del embarazo, y el Plan Andaluz de ITS, VIH y SIDA 2023-2030 (PAITSIDA) constituye la hoja de ruta vigente para promoción, prevención, diagnóstico, atención y reducción del estigma relacionado con VIH e ITS.

Actualización 2026 sobre planificación andaluza: no debe presentarse como ya aprobada una «Estrategia Andaluza de Salud Sexual y Reproductiva 2026-2030» si la fuente consultada todavía la identifica como en elaboración. En febrero y marzo de 2026 la Junta comunicó que la primera estrategia específica estaba en fase final de diagnóstico/formulación y que se preveía su aprobación en el segundo semestre. Para una oposición, diferencia siempre documento vigente de estrategia anunciada o en elaboración.

La perspectiva de derechos no reduce la responsabilidad clínica. Una atención no paternalista debe ser, a la vez, técnicamente rigurosa: confirmar indicaciones y contraindicaciones de anticonceptivos, valorar interacciones, detectar signos de alarma, seleccionar muestras de ITS según el lugar anatómico de exposición, asegurar seguimiento, favorecer el estudio de contactos y evitar demoras en prestaciones sometidas a plazos. El respeto a la autonomía significa proporcionar información suficiente, objetiva y comprensible para que la persona pueda decidir con conocimiento.

OPE SAS 2025, turno libre, pregunta 72: preguntó qué método anticonceptivo previene las enfermedades de transmisión sexual y la plantilla oficial marcó preservativo. La idea continúa vigente, pero conviene formularla con precisión: el preservativo es el método anticonceptivo que también reduce de forma importante la transmisión de ITS, incluido VIH, cuando se usa correcta y consistentemente; no garantiza protección absoluta frente a todas las infecciones transmitidas por contacto con piel o lesiones no cubiertas.

2. PROMOCIÓN DE LA SALUD SEXUAL EN EL SSPA

La promoción de la salud sexual busca aumentar la capacidad de las personas y comunidades para tomar decisiones informadas, desarrollar relaciones respetuosas, prevenir daños y acceder tempranamente a recursos sanitarios. No se limita a una charla sobre anticonceptivos. Incluye alfabetización en salud, consentimiento, comunicación en las relaciones, prevención de violencia, diversidad, placer y bienestar, reducción del estigma, uso correcto de métodos preventivos, vacunación, conocimiento de síntomas y circuitos de consulta.

2.1. Atención Primaria como puerta de entrada

La Cartera de Servicios de Atención Primaria del SAS sitúa la atención relacionada con la salud sexual y la etapa reproductiva dentro de su oferta específica. Esto facilita intervenir antes de que aparezca enfermedad: educación sexual, consejo anticonceptivo, anticoncepción de urgencia, detección de riesgo de ITS, oferta o solicitud de pruebas según indicación, vacunación, detección de violencia, asesoramiento ante embarazo no planificado y acceso al circuito de IVE. Enfermería aporta accesibilidad, continuidad y capacidad educativa, además de colaborar en toma de muestras, vacunación, seguimiento y coordinación.

Una intervención de calidad combina universalismo y proporcionalidad al riesgo. Toda persona puede beneficiarse de información básica sobre salud sexual; sin embargo, la intensidad de la intervención y las pruebas se adaptan a edad, prácticas, antecedentes, exposición, anatomía, objetivos reproductivos y situación clínica. Esto evita dos errores: cribarlo todo a todo el mundo sin indicación y, en el extremo opuesto, esperar a que existan síntomas cuando muchas ITS son asintomáticas.

2.2. Adolescencia y Forma Joven

En adolescentes, el objetivo es crear un entorno accesible y no moralizante. El programa Forma Joven y las actuaciones educativas andaluzas trabajan promoción de hábitos saludables, incluyendo sexualidad y relaciones igualitarias. La entrevista debe permitir abordar consentimiento, presión de grupo, métodos de barrera, anticoncepción, dudas sobre orientación o identidad cuando la persona lo plantee, prevención de ITS, pornografía como fuente no fiable de educación sexual, violencia digital y capacidad para pedir ayuda.

La consulta clínica del adolescente debe favorecer un tiempo de entrevista privada cuando proceda. La privacidad no es un privilegio; mejora la calidad de la información y permite detectar situaciones que no se comunicarían delante de acompañantes. A la vez, existen obligaciones de protección cuando hay sospecha de abuso, explotación, violencia o riesgo grave. En prepuberales, una ITS exige una valoración especialmente cuidadosa y puede obligar a descartar violencia sexual de acuerdo con protocolos específicos.

Clave de entrevista: preguntar «¿qué prácticas has tenido y qué protección utilizaste?» aporta más valor clínico que clasificar a la persona por una etiqueta. Para seleccionar pruebas de clamidia o gonococo puede ser necesario conocer exposición genital, rectal o faríngea, porque una muestra de orina no detecta de forma fiable una infección localizada exclusivamente en otro sitio anatómico.

2.3. Promoción con perspectiva de equidad

La igualdad formal no garantiza acceso real. Personas jóvenes, migrantes, con discapacidad, con barreras idiomáticas, residentes en entornos rurales, trabajadoras sexuales, personas trans, hombres gais, bisexuales y otros hombres que tienen sexo con hombres, o personas que consumen sustancias vinculadas a encuentros sexuales pueden afrontar obstáculos diferentes. La respuesta no es estigmatizar «colectivos de riesgo», sino reconocer situaciones de mayor probabilidad de exposición o menor acceso a recursos y ofrecer medidas proporcionales.

La educación sanitaria debe ser concreta. «Usa protección» es insuficiente si la persona no sabe colocar un preservativo, cuándo cambiarlo, qué hacer ante una rotura, cómo acceder a anticoncepción de urgencia o dónde solicitar pruebas. También debe evitar mensajes falsos de seguridad: la ausencia de síntomas no excluye ITS; una pareja estable no elimina el riesgo si no se conoce el estado de ambos o existen otras exposiciones; un resultado negativo muy precoz después de una exposición puede requerir repetición según el periodo ventana de la prueba.

2.4. Vacunación como herramienta de salud sexual

La vacunación es una de las intervenciones preventivas más eficaces frente a infecciones relacionadas con la actividad sexual. En Andalucía, el calendario 2026 mantiene vacunación sistemática frente al virus del papiloma humano (VPH) a los 12 años y amplía el rescate para chicas y chicos de 13 a 21 años no vacunados; la información oficial autonómica establece una pauta de una dosis en personas inmunocompetentes de ese rango que no habían recibido ninguna dosis, con pautas específicas en inmunodepresión. La vacuna frente al VHB forma parte igualmente de la prevención de una infección transmisible por sangre y por vía sexual.

La vacunación no sustituye al resto de medidas. Una persona vacunada frente a VPH sigue necesitando preservativo cuando exista riesgo de ITS y, si conserva cérvix, participa en el programa de cribado cervical según criterios vigentes. En Andalucía el programa poblacional de detección precoz de cáncer de cuello uterino se dirige a mujeres de 25 a 65 años; la vacunación reduce riesgo, pero no convierte el cribado en innecesario.

Corrección del material antiguo: no debe enseñarse el cribado de cérvix como una actividad de «prevención de ITS en adolescentes». Es un programa de prevención secundaria de cáncer de cuello uterino con población diana adulta. El VPH es una ITS, pero el objetivo, población y algoritmo del cribado cervical son distintos del cribado de clamidia, gonococo, sífilis o VIH.

En promoción de salud sexual, enfermería también debe trabajar la capacidad para reconocer urgencias: dolor pélvico intenso, fiebre asociada a síntomas genitales, sangrado importante, sospecha de embarazo ectópico, agresión sexual reciente, exposición de alto riesgo al VIH susceptible de profilaxis postexposición, o reacción adversa grave requieren valoración rápida y no deben resolverse solo con consejo telefónico o educación sanitaria.

3. INFECCIONES DE TRANSMISIÓN SEXUAL: EPIDEMIOLOGÍA Y FUNDAMENTOS

Las infecciones de transmisión sexual (ITS) son infecciones cuya vía principal de adquisición es el contacto sexual, aunque varios agentes también pueden transmitirse por sangre, de forma vertical durante embarazo, parto o lactancia, o mediante contacto estrecho piel con piel. Se conocen más de treinta agentes capaces de transmitirse sexualmente. Para oposición interesa comprender la diferencia entre infección y enfermedad: una persona puede portar y transmitir un agente sin presentar síntomas, de ahí que el término ITS sea preferible al histórico «enfermedad de transmisión sexual».

3.1. Situación epidemiológica

España mantiene una tendencia ascendente de varias ITS bacterianas. Los datos nacionales correspondientes a 2024, difundidos por el Ministerio de Sanidad y el Instituto de Salud Carlos III, mostraron más de 37.000 diagnósticos de gonorrea, cerca de 42.000 de clamidia, cerca de 12.000 de sífilis y alrededor de 2.000 de linfogranuloma venéreo. Más importante que memorizar una cifra que cambiará es retener el patrón: gonococia, sífilis y clamidia han aumentado de forma sostenida, con especial impacto en determinados grupos de edad y redes sexuales.

El incremento no tiene una causa única. Intervienen mayor sensibilidad y acceso a pruebas, cambios en prácticas sexuales y redes de contacto, menor uso consistente del preservativo en algunos grupos, movilidad, aplicaciones de contacto, consumo de sustancias en contextos sexuales, desigualdades de acceso, estigma y retraso diagnóstico. La epidemiología debe utilizarse para mejorar la respuesta, no para culpabilizar a poblaciones.

3.2. Asintomáticos y cadena de transmisión

Muchas ITS pueden cursar de forma asintomática o paucisintomática durante periodos prolongados. La clamidia es paradigmática: puede producir infección cervical o rectal sin manifestaciones claras y, si asciende por el tracto genital, contribuir a enfermedad inflamatoria pélvica, infertilidad tubárica o embarazo ectópico. La gonococia también puede ser asintomática, especialmente en determinadas localizaciones; y la sífilis puede entrar en fases latentes sin lesiones aparentes.

Por este motivo, la prevención secundaria no puede depender únicamente de «consultar si aparecen síntomas». El cribado se ofrece según riesgo, exposición, población y recomendaciones vigentes. El documento de consenso español de 2026 sobre diagnóstico y tratamiento de ITS destaca la relevancia del cribado en personas asintomáticas cuando existe probabilidad de exposición y subraya que Atención Primaria es un entorno idóneo para identificar oportunidades perdidas.

3.3. Transmisión y localizaciones anatómicas

El riesgo depende del agente y de la práctica. El VIH se transmite principalmente por exposición sexual a determinados fluidos, sangre y vía vertical; no se transmite por contacto social habitual, saliva en la convivencia, compartir vajilla o picaduras de insectos. Gonococo y clamidia pueden infectar uretra, cérvix, recto y faringe. Herpes simple y VPH pueden transmitirse por contacto con piel o mucosa infectada, incluso en áreas no cubiertas por un preservativo. La sífilis se adquiere por contacto con lesiones infecciosas y también puede transmitirse verticalmente.

Esta anatomía explica por qué la elección de la muestra debe corresponder al sitio de exposición. Una prueba molecular de primera orina puede ser útil para infección uretral, pero no sustituye automáticamente a una muestra faríngea o rectal cuando esas localizaciones estuvieron expuestas. El concepto que debe memorizarse es muestra dirigida por prácticas y localización, no «una prueba única sirve para todas las ITS».

3.4. Prevención primaria, secundaria y terciaria

La prevención primaria evita la adquisición: educación, preservativos, vacunación, PrEP frente a VIH en personas con indicación, reducción de daños, relaciones consentidas y acceso a material preventivo. La prevención secundaria persigue diagnóstico precoz mediante pruebas en personas sintomáticas o cribado de asintomáticas según riesgo. La prevención terciaria reduce complicaciones y transmisión mediante tratamiento, seguimiento, estudio de contactos, adherencia y control de secuelas.

Perla de examen: una ITS asintomática sigue siendo transmisible. Por eso «no tengo síntomas» no equivale a «no tengo infección» y el cribado basado en riesgo puede ser buena práctica aunque el motivo de consulta sea otro.

En Andalucía, el PAITSIDA 2023-2030 organiza esta respuesta desde promoción de salud sexual, prevención del VIH y otras ITS, diagnóstico precoz, atención integral, coordinación entre niveles y reducción del estigma. Para el opositor es más útil dominar sus grandes líneas que memorizar un listado estático de campañas: acceso a recursos preventivos, preservativos y lubricantes, diagnóstico, continuidad asistencial, trabajo comunitario y coordinación entre Atención Primaria y hospitalaria.

4. PRINCIPALES ITS: RECONOCIMIENTO CLÍNICO Y CONSECUENCIAS

El temario no exige convertir al opositor en especialista en infecciosas, pero sí reconocer los patrones clínicos que orientan la valoración, comprender qué infecciones pueden ser silenciosas y saber cuándo derivar o solicitar estudio. En la práctica, los síndromes se solapan y la ausencia de una lesión «típica» no descarta infección. Por ello, los hallazgos se interpretan junto con historia sexual, exploración, pruebas microbiológicas y serológicas.

ITS / agente Manifestaciones orientativas Problema clave Prevención principal
Clamidia — Chlamydia trachomatis Frecuentemente asintomática; uretritis, cervicitis, proctitis EIP, infertilidad tubárica, ectópico; reinfección Preservativo, cribado según riesgo, tratamiento y contactos
Gonococia — Neisseria gonorrhoeae Uretritis, cervicitis, secreción; infección rectal o faríngea a veces asintomática Resistencia antimicrobiana, EIP, infección diseminada Preservativo, diagnóstico por localización, contactos
Sífilis — Treponema pallidum Chancro habitualmente indoloro; después exantema y afectación sistémica; fases latentes Neurosífilis, afectación cardiovascular, transmisión congénita Preservativo reduce riesgo; serología, tratamiento y contactos
Tricomoniasis — Trichomonas vaginalis Puede ser asintomática; vaginitis, flujo, irritación Persistencia y reinfección si no se abordan contactos Barrera, diagnóstico y tratamiento indicado
Herpes genital — VHS-1/VHS-2 Vesículas o úlceras dolorosas, recurrencias; también infección asintomática Latencia viral, recurrencias, transmisión sin lesión visible Barrera reduce riesgo; evitar contacto con lesiones activas
VPH Habitualmente asintomático; verrugas por tipos de bajo riesgo; lesiones precancerosas por tipos oncogénicos Cáncer cervical y otros cánceres anogenitales/orofaríngeos Vacunación, barrera, cribado cervical según programa
VIH Primoinfección a veces inespecífica; fase asintomática prolongada sin tratamiento Inmunodeficiencia si no se trata; transmisión evitable con estrategias combinadas Preservativo, pruebas, PrEP/PPE cuando proceda, tratamiento eficaz
VHB Puede ser asintomático o hepatitis aguda Cronicidad, cirrosis y hepatocarcinoma Vacunación, barrera, prevención de exposición a sangre

4.1. Clamidia

Chlamydia trachomatis es una causa frecuente de cervicitis y uretritis. La clínica puede incluir disuria, secreción uretral, flujo o sangrado postcoital, pero un porcentaje importante de infecciones no produce síntomas. En personas con exposición anal puede existir proctitis y en exposición oral puede detectarse infección faríngea. La relevancia enfermera reside en no tranquilizar en exceso por ausencia de síntomas y en facilitar pruebas adecuadas según riesgo.

En personas con útero y trompas, una infección ascendente puede producir enfermedad inflamatoria pélvica (EIP). Dolor pélvico, fiebre, dolor a la movilización cervical, sangrado anormal o dolor con relaciones requieren valoración médica; el retraso de tratamiento incrementa riesgo de secuelas. Tras el diagnóstico, el abordaje debe incluir educación sobre adherencia al tratamiento prescrito, prevención de nuevas exposiciones, estudio o notificación de contactos conforme al circuito y recomendación de reevaluación cuando así lo establezca la guía.

4.2. Gonococia

Neisseria gonorrhoeae puede producir uretritis con secreción purulenta y disuria, cervicitis, infección rectal o faríngea. La infección faríngea es clínicamente importante por su frecuente ausencia de síntomas y por su papel en persistencia y dinámica de resistencias. La resistencia antimicrobiana es un problema mundial, razón por la que no se deben perpetuar pautas antiguas de tratamiento memorizadas de manuales desactualizados. El opositor debe distinguir la identificación del agente y el síndrome de la pauta terapéutica, que se consulta en el documento de consenso vigente.

Evita memorizar dosis de gonococia de temas antiguos: las recomendaciones han cambiado por resistencia antimicrobiana. Si una pregunta fija una pauta, debe contrastarse con la guía nacional vigente de ITS y con protocolos locales. Este Tema 56 prioriza prevención, detección y cuidados; no reutiliza dosis históricas no verificadas.

4.3. Sífilis

La sífilis está causada por Treponema pallidum. La presentación clásica de la sífilis primaria es un chancro indoloro en el punto de inoculación, acompañado o no de adenopatías. La lesión puede pasar inadvertida si está en vagina, cérvix, recto u orofaringe. La fase secundaria puede producir exantema, lesiones mucosas, adenopatías y síntomas generales; después puede existir latencia. Las formas neurológicas pueden aparecer en distintas fases y la infección durante el embarazo puede causar sífilis congénita.

El diagnóstico se basa fundamentalmente en serología y la interpretación combina pruebas treponémicas y no treponémicas según el algoritmo. El documento español de consenso 2026 mantiene la penicilina como referencia terapéutica. Para enfermería son prioritarios el cumplimiento, la educación sobre reacciones esperables, el seguimiento serológico indicado y el abordaje de contactos. Una lesión que ha desaparecido no significa que la infección se haya curado espontáneamente.

Dato clásico que sigue vigente: Treponema pallidum causa la sífilis y el chancro primario es habitualmente indoloro. La trampa consiste en confundirlo con lesiones dolorosas de otras etiologías o creer que la desaparición del chancro supone curación.

4.4. Herpes genital

El herpes genital puede deberse a VHS-1 o VHS-2. La primoinfección sintomática puede cursar con vesículas y úlceras dolorosas, disuria, adenopatías y síntomas generales. Tras la infección, el virus queda latente y puede reactivarse. Existe eliminación viral sin lesiones visibles, de modo que la transmisión no se limita a los brotes clínicos. Los antivirales reducen duración y gravedad de episodios y, cuando se usan como terapia supresora en casos indicados, reducen recurrencias y riesgo de transmisión, pero no erradican la latencia.

La educación debe incluir reconocimiento del pródromo, evitar contacto sexual con lesiones o síntomas de brote, uso de preservativo como reducción —no eliminación— del riesgo y consulta específica en embarazo por las implicaciones neonatales.

4.5. Virus del papiloma humano

El VPH es extremadamente frecuente. La mayoría de las infecciones son transitorias y se aclaran espontáneamente, pero la persistencia de tipos oncogénicos puede originar lesiones precancerosas y cáncer. Los tipos que producen verrugas no son necesariamente los mismos que concentran el riesgo oncogénico. El preservativo reduce exposición, pero no cubre toda la superficie cutánea susceptible; por eso la prevención del VPH descansa especialmente en vacunación y, para cáncer de cérvix, cribado poblacional.

En Andalucía, el cribado cervical es poblacional para mujeres de 25 a 65 años y utiliza citología y/o detección de VPH conforme al algoritmo y grupo de edad. No debe confundirse la presencia de VPH con cáncer: una prueba positiva identifica infección por tipos de interés y determina el siguiente paso del programa, no un diagnóstico automático de neoplasia.

4.6. VIH y hepatitis víricas

El VIH tiene una historia natural transformada por el tratamiento antirretroviral. El diagnóstico precoz permite iniciar tratamiento, preservar salud y evitar transmisión. El principio indetectable = intransmisible (I=I) resume la evidencia de que una persona con VIH en tratamiento que mantiene carga viral indetectable de forma sostenida no transmite el VIH por vía sexual. Esto debe enseñarse junto con adherencia, seguimiento y atención libre de estigma.

La hepatitis B puede transmitirse sexualmente y por sangre; la vacunación es una herramienta esencial. La hepatitis C es fundamentalmente una infección de transmisión sanguínea, aunque puede existir transmisión sexual en determinadas circunstancias, especialmente cuando hay exposición a sangre o prácticas traumáticas. No existe vacuna frente al VHC. Clasificar todas las hepatitis como «ITS equivalentes» es incorrecto: comparten algunas vías, pero el peso de cada vía de transmisión y las medidas preventivas no son idénticos.

4.7. Síndromes que obligan a pensar en ITS

  • Uretritis: disuria y/o secreción uretral.
  • Cervicitis: flujo mucopurulento, sangrado postcoital o intermenstrual, friabilidad cervical.
  • Úlcera genital: valorar sífilis, herpes y otras causas; dolor y morfología orientan, pero no sustituyen pruebas.
  • Proctitis: dolor anorectal, tenesmo, secreción o sangrado tras exposición rectal.
  • Dolor pélvico con factores de riesgo: descartar EIP y embarazo ectópico, entre otras causas.
  • Exantema con afectación palmoplantar y contexto compatible: considerar sífilis secundaria.

5. PREVENCIÓN COMBINADA DE LAS ITS

La prevención eficaz de ITS es combinada: ninguna intervención aislada cubre todos los agentes, todas las prácticas y todas las personas. Integra métodos de barrera, vacunación, pruebas y tratamiento precoz, estudio de contactos, estrategias biomédicas frente al VIH, reducción de daños, educación sexual, acceso a servicios y disminución del estigma.

5.1. Preservativos y barreras

Los preservativos externos e internos reducen de forma importante el riesgo de VIH y de la mayoría de ITS cuando se utilizan correcta y consistentemente desde el inicio hasta el final de la práctica sexual. También previenen embarazo. Debe elegirse tamaño y material adecuados, comprobar integridad y fecha de uso, colocar antes del contacto genital susceptible de transmisión y emplear uno nuevo para cada acto sexual. Con preservativos de látex, lubricantes acuosos o de silicona reducen fricción y riesgo de rotura; productos oleosos pueden deteriorar el látex.

El mensaje debe ser preciso: «reduce significativamente el riesgo» es mejor que «protege al 100 %». Herpes, sífilis o VPH pueden transmitirse por contacto con zonas no cubiertas. La barrera oral de látex puede utilizarse para determinadas prácticas orales. No se recomienda superponer dos preservativos externos ni utilizar simultáneamente uno externo y uno interno, porque el roce puede favorecer fallos.

OPE SAS 2025, pregunta 72 — actualizada: la opción correcta continúa siendo preservativo. El anillo vaginal y la píldora previenen embarazo, no ITS; el diafragma es un método anticonceptivo de barrera cervical, pero no se considera método eficaz de prevención de ITS.

5.2. Vacunación

La vacunación frente a VPH y VHB debe revisarse dentro de la historia preventiva. En personas con prácticas o circunstancias específicas también pueden existir indicaciones de vacunación frente a hepatitis A o mpox conforme a calendario y recomendaciones de salud pública vigentes. La enfermera no debe inferir que una persona «no necesita» una vacuna por edad sin revisar antecedentes, indicaciones de rescate o grupos de riesgo.

5.3. Diagnóstico precoz y cribado

El cribado de ITS se individualiza. El documento nacional de consenso de 2026 recomienda considerar cribado en personas que lo solicitan, al iniciar o cambiar relaciones sexuales, ante conductas que incrementan la probabilidad de adquisición, en contactos de ITS y en poblaciones donde la prevalencia o exposición justifican una estrategia proactiva. La periodicidad depende de la frecuencia de exposición y del agente. Por ello es incorrecto fijar en un tema general una regla universal como «VIH anual para todo adolescente sexualmente activo».

Las pruebas deben ajustarse a la infección y sitio anatómico: técnicas de amplificación de ácidos nucleicos para clamidia/gonococo en muestras adecuadas, serologías para VIH y sífilis, y pruebas específicas para hepatitis según indicación. La interpretación del VIH debe considerar el tipo de prueba y el periodo ventana; una exposición muy reciente puede requerir repetición. La enfermera debe saber explicar que «negativo» significa que no se detectó infección con esa prueba en ese momento, no que cualquier exposición futura quede cubierta.

5.4. PrEP y profilaxis postexposición frente al VIH

La profilaxis preexposición (PrEP) consiste en administrar antirretrovirales a personas sin VIH con riesgo significativo de adquisición como parte de un programa que incluye prueba de VIH, seguimiento, evaluación de ITS, función renal u otros controles según el régimen y educación sanitaria. No previene otras ITS ni el embarazo, por lo que no sustituye preservativos, vacunación o anticoncepción cuando sean pertinentes.

La profilaxis postexposición (PPE) se valora después de una exposición reciente con riesgo de VIH. Es una actuación tiempo-dependiente: ante una exposición de alto riesgo la prioridad enfermera es facilitar valoración urgente, no esperar a que aparezcan síntomas ni programar una consulta ordinaria tardía. El circuito debe contemplar además VHB, VHC, embarazo, anticoncepción de urgencia y violencia sexual cuando corresponda.

PrEP no es PPE: la PrEP se utiliza antes de exposiciones previsibles o repetidas dentro de un programa preventivo; la PPE se inicia después de una exposición concreta y debe valorarse con urgencia. Ninguna sustituye el abordaje de otras ITS.

5.5. Tratamiento como prevención y estudio de contactos

Diagnosticar y tratar una ITS disminuye complicaciones y corta cadenas de transmisión. El estudio de contactos permite que las parejas expuestas reciban información, pruebas y tratamiento cuando proceda. Debe hacerse respetando confidencialidad y utilizando el circuito autorizado; la enfermera puede reforzar la notificación aportando información clara, evitando lenguaje culpabilizador y explicando que una reinfección es posible si una pareja permanece sin diagnosticar o tratar.

En VIH, el tratamiento antirretroviral con supresión viral sostenida constituye también prevención sexual. En ITS bacterianas, el tratamiento adecuado del caso y contactos debe acompañarse de indicaciones sobre abstinencia temporal o uso de barrera durante el periodo establecido por la pauta y la guía. No se deben improvisar plazos genéricos porque varían según infección y tratamiento.

5.6. Reducción de daños y prevención estructural

La prevención incluye facilitar acceso a preservativos y lubricantes, pruebas de baja barrera, vacunación, circuitos sin estigma, atención a consumo de sustancias y educación digital. En contextos de chemsex, la valoración puede incorporar patrón de consumo, consentimiento, duración de sesiones, prácticas, inyección, salud mental, sueño y exposición a ITS. El objetivo es reducir daño y vincular a recursos, no retirar atención si la persona no acepta un cambio total de conducta.

La violencia sexual modifica por completo la prioridad: seguridad, atención urgente, consentimiento para exploraciones y pruebas, preservación de evidencias cuando proceda, profilaxis de infecciones, anticoncepción de urgencia, apoyo psicológico y activación del protocolo correspondiente. Este contenido se desarrolla con mayor profundidad en el Tema 53, pero debe conectarse con salud sexual porque la prevención secundaria tras una agresión es tiempo-dependiente.

6. VALORACIÓN Y CUIDADOS DE ENFERMERÍA ANTE ITS

La actuación enfermera ante sospecha o riesgo de ITS debe combinar competencia técnica y seguridad relacional. Una persona puede consultar por disuria, flujo, lesión, dolor, exposición sin síntomas, rotura de preservativo, notificación de una pareja o simple deseo de cribado. La respuesta no debe depender de juicios sobre el motivo ni de la apariencia.

6.1. Anamnesis sexual estructurada

La entrevista comienza explicando por qué se hacen preguntas íntimas y ofreciendo confidencialidad dentro de los límites legales. Una estructura práctica explora: número y tipo de parejas recientes; prácticas vaginales, anales y orales; uso de barreras y momento de uso; sitio anatómico expuesto; antecedentes de ITS; pruebas previas; vacunación; uso de PrEP; fecha y características de la última exposición; síntomas; posibilidad de embarazo; anticoncepción; consumo de sustancias asociado a encuentros; y situaciones de coerción o violencia.

Debe evitarse un lenguaje que presuponga heterosexualidad o monogamia. Preguntas como «¿con qué tipo de prácticas has tenido exposición?» son más útiles que «¿tienes novio?». La anamnesis se adapta a la persona: no es necesario preguntar todos los ítems en cada contacto si no aportan valor clínico.

6.2. Valoración clínica y selección de pruebas

Se registran inicio y evolución de síntomas, dolor, fiebre, sangrado, secreciones, lesiones cutáneas, síntomas urinarios, dolor pélvico o testicular, embarazo posible y tratamientos recientes. La exploración genital o anal solo se realiza si está indicada, con consentimiento y privacidad. En pruebas de clamidia/gonococo, la localización de la muestra debe cubrir las exposiciones relevantes; en VIH y sífilis, las serologías y su momento se interpretan con el periodo ventana y la clínica.

En una persona sintomática, el objetivo no es esperar necesariamente a todos los resultados si el protocolo indica tratamiento sindrómico o empírico; esa decisión corresponde al profesional prescriptor según guía. Enfermería asegura toma correcta de muestras, identificación, transporte, información sobre resultados y seguimiento.

6.3. Educación sanitaria después del diagnóstico

La educación debe responder a preguntas concretas: qué infección es, cómo se transmite, qué síntomas puede producir, si puede estar presente sin síntomas, cómo se trata, cómo evitar reinfección, qué deben hacer los contactos, cuándo reanudar relaciones y qué signos requieren reconsulta. Se explicará que un diagnóstico de ITS no demuestra infidelidad reciente: algunas infecciones pueden permanecer asintomáticas o latentes y la fecha de adquisición puede ser incierta.

Cuando exista tratamiento, se valora adherencia, alergias, interacciones y efectos adversos relevantes. En infecciones con seguimiento microbiológico o serológico, se programa o facilita la cita. Si el resultado es negativo pero la exposición fue demasiado reciente o persiste riesgo, se explica cuándo repetir.

6.4. Signos de alarma

Derivación o valoración urgente

  • Dolor pélvico intenso, fiebre, vómitos o deterioro general con sospecha de EIP.
  • Dolor testicular agudo o tumefacción: descartar torsión y otras causas urgentes.
  • Embarazo posible con dolor abdominal, síncope o sangrado: descartar embarazo ectópico.
  • Síntomas neurológicos u oculares en contexto compatible con sífilis.
  • Exposición reciente de alto riesgo a VIH susceptible de PPE.
  • Agresión sexual reciente o situación de violencia.
  • Reacción alérgica grave o toxicidad relevante tras tratamiento.

6.5. Confidencialidad, notificación y registro

Las ITS pueden estar sujetas a vigilancia epidemiológica y los profesionales deben cumplir los sistemas de declaración aplicables sin confundir vigilancia con divulgación de información a terceros. En la historia clínica se registra lo necesario para asistencia, continuidad y salud pública conforme a normativa. La información sobre contactos se maneja con especial cautela.

La enfermera debe evitar estigma en el lenguaje: «persona con VIH» en lugar de etiquetas despersonalizadoras; «práctica con riesgo» en lugar de «persona promiscua»; «pareja o parejas» sin asumir modelo relacional. El modo de comunicar influye en adherencia y retorno al sistema.

6.6. Secuencia práctica en Atención Primaria

  1. Identificar motivo, síntomas y posibles urgencias.
  2. Garantizar intimidad y obtener historia sexual dirigida.
  3. Valorar embarazo, anticoncepción y violencia cuando sea pertinente.
  4. Seleccionar o facilitar pruebas según agente, exposición y localización.
  5. Aplicar vacunación y medidas preventivas indicadas.
  6. Coordinar prescripción/tratamiento y estudio de contactos.
  7. Programar resultados, repetición de pruebas o seguimiento.
  8. Registrar de forma objetiva y confidencial.

7. PLANIFICACIÓN FAMILIAR Y CONSEJO ANTICONCEPTIVO

La planificación familiar permite decidir de forma libre e informada si se desea embarazo, cuándo y con qué intervalo. El consejo anticonceptivo moderno no consiste en seleccionar «el mejor método» de forma abstracta, sino en encontrar el método más adecuado para una persona concreta en un momento concreto, teniendo en cuenta eficacia, seguridad, reversibilidad, preferencias, patrón menstrual, comorbilidad, medicación, riesgo de ITS, deseo reproductivo, posibilidad de adherencia, privacidad y acceso.

7.1. Decisión compartida

La consulta comienza preguntando qué espera la persona del método: máxima eficacia, control del ciclo, no usar hormonas, evitar una toma diaria, mantener privacidad, lograr un embarazo pronto tras suspenderlo, disminuir sangrado o dolor, o protección frente a ITS. Las preferencias tienen peso real. Un método con gran eficacia teórica puede fallar en la práctica si su uso resulta incompatible con la vida cotidiana; por ello, los métodos de larga duración reducen el componente de error del usuario, pero no deben imponerse.

La información debe ser equilibrada: eficacia en uso habitual, forma de uso, efectos esperables, efectos adversos, riesgos poco frecuentes pero graves, interacción con medicamentos, retorno de fertilidad, necesidad de revisiones y conducta ante olvidos o incidencias. Debe explicarse qué cambios de sangrado son previsibles para evitar abandonos innecesarios. En menores y jóvenes, el método se elige con los mismos principios de seguridad y autonomía, adaptando la comunicación y garantizando confidencialidad.

7.2. Doble protección

La doble protección combina un método anticonceptivo eficaz con preservativo cuando existe riesgo de ITS. Por ejemplo, un implante o DIU puede ofrecer una prevención del embarazo muy robusta, mientras el preservativo añade reducción del riesgo de VIH y otras ITS. No se debe enseñar «doble método» como obligación moral, sino como estrategia clínica según riesgos y objetivos.

Anticoncepción ≠ prevención de ITS: píldora, parche, anillo, inyectable, implante, DIU, diafragma y esterilización no protegen frente a VIH u otras ITS. El preservativo es el método anticonceptivo que también actúa como barrera frente a la transmisión sexual de muchas infecciones.

7.3. Historia mínima antes de prescribir

Antes de recomendar un método hormonal se revisan antecedentes personales y familiares relevantes, tensión arterial cuando corresponda, tabaquismo, migraña —especialmente con aura—, tromboembolismo, cardiopatía, hipertensión, enfermedad hepática, cáncer hormonodependiente, puerperio/lactancia, medicación inductora enzimática y posibilidad de embarazo. La necesidad de exploración física o pruebas complementarias depende del método; pedir analíticas o citología de forma rutinaria sin indicación puede crear barreras innecesarias.

Los criterios médicos de elegibilidad de la OMS organizan condiciones clínicas por categorías de seguridad. El principio de oposición es reconocer que la contraindicación de un componente no invalida todas las opciones. Una persona que no puede usar estrógenos puede ser candidata a un método de solo gestágeno o no hormonal según su condición concreta.

7.4. Adolescentes

La edad joven por sí sola no constituye una contraindicación para métodos reversibles de larga duración. En adolescentes pueden utilizarse preservativos, métodos hormonales, implantes o DIU si cumplen criterios de elegibilidad y la persona los acepta. La conversación debe incluir prevención de ITS y anticoncepción de urgencia. El antiguo enfoque de limitar a adolescentes a «píldora o preservativo» es incompleto y no refleja las opciones actuales.

Una consulta por anticoncepción ofrece además oportunidad para detectar coerción reproductiva: presión de una pareja para mantener relaciones, sabotaje de preservativos, ocultación o retirada de métodos, impedimento para acceder a anticoncepción o imposición de embarazo. La respuesta debe priorizar seguridad, autonomía y recursos de apoyo.

7.5. Puerperio y lactancia

El riesgo tromboembólico del puerperio y el posible efecto de estrógenos sobre la lactancia condicionan el momento de inicio de anticoncepción hormonal combinada. Los métodos de solo gestágeno y los DIU disponen de opciones compatibles con lactancia según momento y criterios clínicos. No debe memorizarse una frase absoluta como «los estrógenos están contraindicados durante toda la lactancia»: la elegibilidad depende de semanas posparto, lactancia, riesgo tromboembólico y guía vigente.

El método de amenorrea de la lactancia (MELA) solo ofrece eficacia anticonceptiva alta cuando concurren simultáneamente las condiciones establecidas: amenorrea, lactancia exclusiva o casi exclusiva con tomas frecuentes y lactante menor de seis meses. Al perderse cualquiera de los criterios, se necesita otro método. La ovulación puede preceder a la primera menstruación, por lo que esperar a «que vuelva la regla» no es una estrategia segura.

OPE SAS 2021, turno libre, pregunta 88: preguntó por las vías de administración de los anticonceptivos hormonales combinados. La respuesta oficial fue todas: vía oral, transdérmica y vaginal. La información sigue vigente: existen píldora combinada, parche transdérmico y anillo vaginal combinado.

8. MÉTODOS ANTICONCEPTIVOS: ELECCIÓN, EFICACIA Y SEGURIDAD

Los métodos anticonceptivos pueden clasificarse en barrera, hormonales combinados, solo gestágeno, dispositivos intrauterinos, métodos permanentes y métodos basados en conocimiento de la fertilidad. Para examen interesa distinguir mecanismo, dependencia del usuario, reversibilidad, protección frente a ITS y contraindicaciones relevantes.

Método Tipo Dependencia del usuario Protege frente a ITS Aspecto clave
Preservativo externo/interno Barrera Alta: en cada relación Sí, reduce riesgo de muchas ITS Uso correcto desde inicio a fin
Píldora combinada Estrógeno + gestágeno Diaria No Revisar contraindicaciones a estrógeno
Parche Combinado Periódica No Mismos riesgos principales del componente estrogénico
Anillo vaginal Combinado Periódica No No es método barrera frente a ITS
Píldora solo gestágeno Gestágeno Diaria No Útil cuando el estrógeno no es adecuado en muchos casos
Implante Gestágeno de larga duración Muy baja No Muy alta eficacia; sangrado irregular frecuente
DIU de cobre Intrauterino no hormonal Muy baja No Alta eficacia; puede aumentar sangrado/dismenorrea
DIU con levonorgestrel Intrauterino hormonal Muy baja No Alta eficacia; suele reducir sangrado
Ligadura tubárica Permanente Nula tras procedimiento No Decisión con intención definitiva
Vasectomía Permanente Nula tras confirmación de eficacia No No es inmediata: requiere control posterior

8.1. Anticoncepción hormonal combinada

Los métodos combinados contienen un estrógeno y un gestágeno y actúan principalmente inhibiendo la ovulación, además de modificar moco cervical y endometrio. Existen formulaciones orales, transdérmicas y vaginales. Pueden mejorar regularidad menstrual, dismenorrea y otros síntomas, pero el componente estrogénico aumenta el riesgo trombótico en determinadas circunstancias.

Entre las condiciones que obligan a una valoración especialmente cuidadosa o pueden contraindicar métodos combinados se encuentran antecedentes de tromboembolismo venoso o trombofilia, migraña con aura, hipertensión grave, determinados periodos posparto, enfermedad cardiovascular significativa y tabaquismo a partir de determinadas edades y niveles de consumo. La regla útil es: si existe un factor de riesgo vascular importante, no se prescribe por rutina; se revisan criterios de elegibilidad.

La eficacia en uso real depende de adherencia. Olvidos, retraso en inicio de nuevo envase o interacciones con inductores enzimáticos pueden reducir protección. No deben utilizarse reglas simplificadas de «tres horas ya está absorbida» para cualquier episodio de vómitos o diarrea; la conducta depende del preparado, tiempo transcurrido y persistencia del cuadro, y debe seguirse el prospecto o guía específica.

8.2. Métodos de solo gestágeno

Incluyen píldoras, implantes e inyectables, entre otros. Al no contener estrógeno, son opciones importantes en personas en las que éste no es apropiado. Sus perfiles no son idénticos: varían dosis, vía, intervalo y efectos sobre sangrado o retorno de fertilidad. El sangrado irregular es frecuente con varios métodos y debe explicarse antes de iniciarlos para mejorar continuidad.

El implante subdérmico es un método reversible de larga duración y muy alta eficacia. Su principal ventaja práctica es que elimina el error de una toma diaria; su principal motivo de consulta suele ser el patrón de sangrado. La inserción y retirada requieren profesional entrenado y consentimiento informado según procedimiento institucional.

8.3. Dispositivos intrauterinos

Los DIU de cobre y los sistemas intrauterinos con levonorgestrel son métodos reversibles de larga duración y se encuentran entre las opciones anticonceptivas más eficaces. La OMS señala menos de un embarazo por 100 mujeres durante el primer año de uso. El DIU de cobre no contiene hormonas y puede utilizarse también como anticoncepción de urgencia; el DIU con levonorgestrel tiene además efecto de reducción del sangrado menstrual en muchas usuarias.

Antes de insertar se descarta razonablemente embarazo y se valora riesgo de infección genital activa, alteraciones uterinas que impidan colocación y otras contraindicaciones. Una ITS previa ya tratada o un antecedente de embarazo ectópico no deben convertirse automáticamente en una prohibición de por vida; la elegibilidad se individualiza con criterios vigentes. La inserción no causa infertilidad por sí misma. La fertilidad retorna rápidamente tras la retirada.

Tras la inserción se explican cambios esperables y signos de alarma: dolor intenso o progresivo, fiebre, sangrado anormal importante, sospecha de embarazo o imposibilidad de localizar hilos cuando previamente se identificaban requieren valoración según el contexto. El riesgo de enfermedad inflamatoria pélvica está ligado fundamentalmente a una infección existente en el momento de la inserción, no a que el dispositivo «genere infección» de forma crónica.

8.4. Métodos permanentes

La esterilización tubárica y la vasectomía se plantean con intención definitiva. La vasectomía impide el paso de espermatozoides al eyaculado, pero la eficacia no es inmediata: se requiere un periodo y control seminal según protocolo antes de abandonar otro método. No altera la producción de testosterona ni causa por sí misma impotencia. La esterilización tubárica tampoco protege frente a ITS.

8.5. Métodos basados en conocimiento de la fertilidad

Los métodos que identifican días fértiles a partir del ciclo, temperatura o moco cervical pueden ser aceptables para algunas personas motivadas, pero son más dependientes del usuario y de la regularidad del patrón. El coito interrumpido también depende fuertemente de uso correcto y no protege frente a ITS. En consejo anticonceptivo deben explicarse diferencias entre eficacia perfecta y habitual sin ridiculizar preferencias.

Trampa frecuente: «más eficaz» no significa «más apropiado para todo el mundo». La selección anticonceptiva combina elegibilidad médica y preferencia. Un método de larga duración puede ser excelente, pero necesita consentimiento libre; un preservativo puede ser menos eficaz para embarazo en uso habitual que un DIU, pero añade protección frente a ITS.

9. ANTICONCEPCIÓN DE URGENCIA

La anticoncepción de urgencia (AU) se utiliza después de una relación sexual sin protección o de un fallo del método: rotura o deslizamiento de preservativo, olvidos anticonceptivos relevantes, expulsión o problema con un método, o agresión sexual sin cobertura anticonceptiva. Su objetivo es prevenir que se establezca un embarazo; no interrumpe un embarazo ya implantado y no es un método abortivo.

9.1. Métodos disponibles

Método Ventana de uso Dato clave
DIU de cobre Hasta 120 horas (5 días) tras la relación sin protección en la indicación estándar Método de AU más eficaz; continúa como anticoncepción de larga duración
Acetato de ulipristal 30 mg Hasta 120 horas (5 días) Tomar lo antes posible; si vómitos en las 3 horas siguientes, repetir dosis
Levonorgestrel 1,5 mg Hasta 72 horas (3 días) Tomar lo antes posible, preferiblemente dentro de 12 horas; si vómitos en 3 horas, repetir dosis

El DIU de cobre es la forma más eficaz de anticoncepción de urgencia y ofrece protección anticonceptiva continuada. Requiere valorar elegibilidad para inserción, descartar embarazo y contar con un circuito capaz de colocarlo a tiempo. Las píldoras de urgencia son más accesibles y no requieren procedimiento, pero su eficacia disminuye con el retraso y no protegen las relaciones posteriores del mismo ciclo.

El acetato de ulipristal es un modulador del receptor de progesterona y está autorizado en España hasta 120 horas. El levonorgestrel está autorizado dentro de las primeras 72 horas. Ambos actúan fundamentalmente retrasando o inhibiendo la ovulación cuando aún es posible; no son eficaces para interrumpir un embarazo establecido.

Actualización frente a material antiguo del SSPA: algunas páginas asistenciales andaluzas publicadas en 2022 describen únicamente levonorgestrel en las primeras 72 horas. Para una pregunta farmacológica actual hay que incorporar la ficha técnica vigente de AEMPS: ulipristal 30 mg hasta 120 horas y levonorgestrel 1,5 mg hasta 72 horas, además del DIU de cobre como opción hasta 5 días.

9.2. Valoración enfermera

Se registra fecha y hora aproximada de la relación, momento del ciclo si se conoce, método usado y tipo de fallo, otras relaciones sin protección en el ciclo, posibilidad de embarazo previo, lactancia, medicación concomitante —sobre todo inductores enzimáticos—, alergias y riesgo de ITS o violencia. No debe exigirse una prueba de embarazo para retrasar innecesariamente la AU cuando el protocolo permita actuar; la historia determina si existe posibilidad de embarazo previo y si se necesita prueba o seguimiento.

Después de la AU oral se explica que una nueva relación sin protección puede producir embarazo. También se orienta sobre cómo iniciar o reanudar anticoncepción regular, teniendo en cuenta que tras ulipristal existe una interacción farmacodinámica con anticonceptivos que contienen gestágeno y la secuencia de reinicio debe seguir la ficha técnica o guía vigente. Mientras se establece protección, se recomienda barrera.

9.3. Seguimiento

La menstruación puede adelantarse o retrasarse. Si existe retraso significativo, síntomas de embarazo o sangrado anormal, se realizará prueba y valoración. Dolor abdominal intenso con embarazo positivo requiere descartar embarazo ectópico. La consulta de AU es además una oportunidad para revisar un método regular de mayor eficacia si la persona lo desea, ofrecer preservativos, valorar pruebas de ITS y actualizar vacunación.

Dato que suele caer: la anticoncepción de urgencia no protege frente a ITS y no interrumpe un embarazo existente. «Píldora del día después» es una denominación engañosa si hace creer que solo puede tomarse al día siguiente: debe utilizarse cuanto antes dentro de la ventana del preparado.

9.4. Inductores enzimáticos

Determinados fármacos que inducen enzimas hepáticas pueden reducir la exposición a anticonceptivos hormonales de urgencia. En estos casos, el DIU de cobre puede ser la opción preferente si es adecuado y aceptado. Las fichas técnicas establecen alternativas específicas para levonorgestrel cuando el DIU no puede utilizarse. Debido a que la lista de inductores y recomendaciones puede cambiar, una pregunta clínica debe resolverse con ficha técnica actual y no con una regla memorizada de un tema antiguo.

10. EMBARAZO NO PLANIFICADO: PREVENCIÓN Y ABORDAJE

Un embarazo no planificado es aquel que ocurre antes de lo deseado o cuando no se deseaba embarazo. No debe confundirse automáticamente con «embarazo no querido»: los sentimientos pueden cambiar y la persona puede decidir continuar o interrumpir. El papel sanitario es ofrecer información y apoyo sin dirigir la decisión.

10.1. Prevención

La prevención combina acceso a educación sexual, disponibilidad de métodos eficaces, consejo centrado en preferencias, continuidad de suministros, manejo correcto de olvidos, anticoncepción de urgencia accesible y detección de barreras económicas, culturales o relacionales. La mayor parte de los fallos no se explica por desconocimiento puro: influyen adherencia, efectos adversos, ambivalencia, privacidad, violencia de pareja, dificultades de cita y discontinuidad de recetas.

La enfermera puede anticiparse preguntando en contactos clínicos pertinentes: «¿te gustaría quedarte embarazada en el próximo año?». Una respuesta afirmativa orienta hacia preparación preconcepcional; una negativa o duda permite ofrecer anticoncepción. Esta estrategia evita presuponer que toda persona en edad fértil desea embarazo o, a la inversa, que toda persona con enfermedad crónica debe evitarlo.

10.2. Confirmación y datación inicial

Ante retraso menstrual o sospecha se realiza una prueba de embarazo en el momento adecuado. Un resultado negativo demasiado precoz puede requerir repetición. Si es positivo, la edad gestacional se estima inicialmente desde la fecha de última menstruación cuando es fiable y se confirma con criterios clínicos o ecográficos cuando está indicado. Dolor unilateral, síncope, dolor de hombro, sangrado importante o inestabilidad obligan a descartar embarazo ectópico.

10.3. Consejo de opciones

La persona debe recibir información objetiva sobre opciones disponibles: continuar embarazo y acceso a atención prenatal, apoyos sociales o adopción cuando proceda, e interrupción voluntaria del embarazo dentro del marco legal. La neutralidad no significa frialdad; se puede explorar qué necesita para decidir, ofrecer tiempo compatible con los plazos, responder preguntas y facilitar el circuito elegido.

Debe evitarse el lenguaje culpabilizador («¿por qué no te cuidaste?») y reconocer que ningún método reversible tiene eficacia absoluta en uso real. También es importante valorar seguridad: embarazo derivado de violencia sexual, coerción reproductiva, riesgo de daño por pareja o presión familiar pueden requerir intervención adicional.

10.4. Enfoque en adolescentes

En una menor embarazada se valoran edad, madurez, entorno seguro, riesgo de abuso o explotación y marco jurídico. Para IVE, la Ley Orgánica 2/2010 en su redacción vigente establece que a partir de los 16 años se puede interrumpir voluntariamente el embarazo sin consentimiento de representantes legales. Por debajo de 16 años se aplica el régimen del artículo 9.3.c de la Ley 41/2002 y existen reglas específicas para situaciones de desamparo y discrepancia.

No memorices la reforma de 2015 como vigente: entre 2015 y 2023 las menores de 16 y 17 años estuvieron sometidas a un régimen más restrictivo. La Ley Orgánica 1/2023 modificó de nuevo la regulación: hoy, desde los 16 años, no se necesita consentimiento de representantes legales para la IVE.

10.5. Continuidad después de la decisión

Si se continúa el embarazo, se inicia atención prenatal y medidas preconcepcionales que aún sean relevantes, evitando exposiciones de riesgo. Si se opta por IVE, el circuito debe activarse sin demora por la naturaleza tiempo-dependiente de la prestación. Después de una IVE se ofrecerá anticoncepción si la mujer lo desea; la ovulación puede recuperarse rápidamente y un nuevo embarazo es posible antes de la siguiente menstruación.

12. IVE: MÉTODOS, CUIDADOS DE ENFERMERÍA Y SEGUIMIENTO

La IVE puede realizarse mediante métodos farmacológicos o procedimientos instrumentales/quirúrgicos. La elección depende de edad gestacional, situación clínica, disponibilidad, contraindicaciones, preferencias informadas y protocolo del centro. La ley garantiza información sobre ambos métodos y los centros deben disponer de ellos conforme a requisitos sanitarios. En un temario de enfermería debe enseñarse el proceso de cuidados y los signos de alarma, evitando convertir el tema en una prescripción farmacológica descontextualizada.

12.1. Valoración previa

Antes de la intervención se confirma embarazo y edad gestacional por los medios establecidos, se revisan antecedentes, alergias, medicación, cirugías, trastornos hemorrágicos, grupo sanguíneo cuando proceda, síntomas que puedan sugerir embarazo ectópico y riesgo de ITS. Se valora estado emocional sin patologizar la decisión y se explora la existencia de coerción. Debe verificarse que la información y el consentimiento se han obtenido adecuadamente.

La preparación incluye explicar qué ocurrirá, opciones analgésicas, sangrado y dolor esperables, duración aproximada, necesidad de acompañamiento si se emplea sedación, control posterior y acceso a ayuda. La anticipación reduce ansiedad y permite distinguir un efecto esperable de una complicación.

12.2. IVE farmacológica

La IVE farmacológica utiliza medicamentos que bloquean el soporte hormonal del embarazo y provocan contracciones uterinas y expulsión. Los regímenes concretos varían según edad gestacional y protocolo; deben prescribirse y administrarse conforme a guía vigente. El sangrado y los cólicos son esperables y pueden ser superiores a una menstruación. Enfermería prepara a la mujer para reconocer la evolución normal, administrar o enseñar analgesia prescrita y facilitar un canal de consulta.

La respuesta no es idéntica en todas las mujeres. Si el aborto no se completa, persiste embarazo o existe sangrado problemático puede requerirse medicación adicional o procedimiento instrumental. Por ello es esencial que la mujer comprenda cómo se confirma la finalización según protocolo y cuándo debe reconsultar.

12.3. IVE instrumental o quirúrgica

Los procedimientos instrumentales evacuan el contenido uterino mediante técnicas apropiadas a la edad gestacional. En gestaciones tempranas, la aspiración es una técnica de referencia en guías internacionales; en edades gestacionales mayores se emplean procedimientos adaptados y preparación cervical cuando corresponda. Los cuidados incluyen verificación de identidad y consentimiento, preparación, analgesia/anestesia, asepsia, monitorización según sedación y protocolo, vigilancia del sangrado, dolor y constantes, y criterios de alta.

No debe perpetuarse la idea de que el legrado uterino agudo es la técnica rutinaria preferente en todas las IVE tempranas. Las guías actuales favorecen métodos farmacológicos o aspiración según contexto. Cuando una pregunta histórica utiliza terminología antigua, se conserva su respuesta oficial solo como referencia de convocatoria y se añade nota de actualización.

12.4. Cuidados posteriores

Al alta se entrega información verbal y escrita comprensible: sangrado y molestias esperables, analgesia indicada, higiene, actividad, retorno a relaciones según recuperación y recomendaciones del centro, anticoncepción, seguimiento y signos de alarma. Las pautas no deben presentarse como prohibiciones rituales sin evidencia; se individualizan según método y evolución.

Signos de alarma tras una IVE

  • Dolor abdominal intenso, progresivo o que no responde al tratamiento indicado.
  • Fiebre persistente o mal estado general que haga sospechar infección.
  • Sangrado muy abundante, síntomas de anemia o inestabilidad.
  • Síncope, mareo intenso o dolor localizado que obligue a descartar complicaciones.
  • Persistencia de síntomas de embarazo o sospecha de embarazo en evolución.
  • Cualquier situación en la que la mujer perciba deterioro clínico importante.

La información oficial de Andalucía recomienda atención urgente ante dolor abdominal intenso, fiebre alta o sangrado claramente superior al menstrual que no cede. Los umbrales concretos deben comunicarse según protocolo del centro y situación individual. La clave enfermera es que la mujer sepa dónde y cómo pedir ayuda sin demora.

12.5. Anticoncepción post-IVE

La fertilidad puede recuperarse rápidamente tras una IVE. Por tanto, si la mujer desea evitar un nuevo embarazo debe ofrecerse anticoncepción de forma inmediata o precoz según método elegido y protocolo. La recomendación debe ser voluntaria; la IVE no justifica presionar para aceptar un método de larga duración o esterilización.

Muchos métodos pueden iniciarse de forma inmediata tras una IVE no complicada, pero el momento de inserción de un DIU o inicio de determinados preparados depende del método de aborto, edad gestacional y ausencia de infección u otras contraindicaciones. Se utilizarán guías de anticoncepción postaborto vigentes.

12.6. Salud emocional

No existe una respuesta emocional única. Algunas mujeres experimentan alivio, otras tristeza, ambivalencia o malestar, y muchas combinan emociones. La atención debe normalizar la diversidad de reacciones sin asumir que toda IVE causa un trastorno psicológico ni negar apoyo a quien lo necesita. Se exploran señales de depresión, ansiedad intensa, violencia, coerción o falta de red cuando existan indicios y se facilita atención específica.

12.7. Prevención de infección y Rh

Los protocolos pueden incluir cribado de ITS y profilaxis antibiótica en determinadas técnicas, así como valoración del grupo Rh y necesidad de inmunoprofilaxis anti-D según edad gestacional y recomendaciones vigentes. Dado que las recomendaciones sobre anti-D en abortos muy precoces han evolucionado internacionalmente, no debe fijarse en un tema general una pauta universal sin referirla al protocolo nacional y autonómico actualizado.

12.8. Secuencia de cuidados enfermeros

  1. Acogida sin juicios, verificación de privacidad y necesidades de comunicación.
  2. Comprobación de documentación clínica, consentimiento y edad gestacional.
  3. Valoración de antecedentes, alergias, medicación, dolor, sangrado y riesgo de ectópico/ITS.
  4. Información sobre método, sensaciones esperables, analgesia y alternativas.
  5. Preparación y monitorización según procedimiento.
  6. Vigilancia posprocedimiento y detección precoz de complicaciones.
  7. Información de alta, signos de alarma y canal de contacto.
  8. Oferta de anticoncepción post-IVE y prevención de ITS si la mujer la desea.
  9. Seguimiento clínico y emocional según necesidad.

13. PREGUNTAS PREVIAS DEL SAS Y ACTUALIZACIÓN DE SUS CONTENIDOS

Los exámenes anteriores son útiles para identificar conceptos de alto rendimiento, pero no deben utilizarse como fuente clínica autónoma. En este tema hay dos preguntas recientes del SAS cuya respuesta oficial continúa vigente y una pregunta de 2021 sobre vías anticonceptivas que también se mantiene válida. Al mismo tiempo, el material de partida incorpora preguntas de convocatorias antiguas sobre IVE que necesitan una revisión explícita por los cambios de 2015 y 2023. El HTML original se ha utilizado como semilla temática, pero sus respuestas no se han heredado automáticamente.

13.1. OPE 2025, pregunta 72: preservativo e ITS

Pregunta oficial: «¿Cuál de estos métodos anticonceptivos previene las enfermedades de transmisión sexual?» Opciones: anillo vaginal, diafragma, preservativo, píldora. Respuesta oficial C: preservativo.

Estado 2026: VIGENTE. La OMS sigue señalando que el preservativo es el método anticonceptivo que simultáneamente previene embarazo y reduce la transmisión de ITS, incluido VIH. El matiz que debe añadirse es que la protección frente a ITS no es absoluta, sobre todo para agentes transmitidos por contacto de piel o lesiones fuera del área cubierta.

13.2. OPE 2025, pregunta 73: requisitos comunes de IVE

Pregunta oficial: médico especialista preferiblemente en obstetricia y ginecología o bajo su dirección; centro sanitario público o privado acreditado; consentimiento expreso, informado y por escrito. Respuesta oficial D: todas las opciones.

Estado 2026: VIGENTE. La redacción coincide con el artículo 13 del texto consolidado de la Ley Orgánica 2/2010 tras la reforma de 2023. Es una pregunta de máxima prioridad porque la ley enumera literalmente los tres requisitos.

13.3. OPE 2021, pregunta 88: vías de anticoncepción combinada

Pregunta oficial: los tratamientos anticonceptivos hormonales combinados pueden administrarse por vía transdérmica, oral o vaginal. Respuesta oficial D: todas son correctas.

Estado 2026: VIGENTE. Continúan existiendo píldora combinada, parche transdérmico y anillo vaginal. La vía de administración no elimina las contraindicaciones relacionadas con el componente estrogénico.

13.4. Preguntas antiguas sobre menores de 16-17 años e IVE

Información histórica potencialmente desactualizada: cualquier pregunta de 2015-2022 que afirme que una mujer de 16 o 17 años necesita necesariamente consentimiento de representantes legales refleja la reforma de 2015. Desde el 2 de marzo de 2023, el artículo 13 bis permite la IVE a partir de 16 años sin consentimiento de representantes legales.

Esta actualización es especialmente importante porque el material antiguo del Tema 56 menciona preguntas de convocatorias 2013-2015 y explicaciones que mezclan regímenes normativos diferentes. Para preparar 2026 se estudia la respuesta histórica solo si se quiere comprender esa convocatoria, pero nunca se traslada al presente sin nota.

13.5. Preguntas antiguas sobre plazo de reflexión

Derogado como requisito: el plazo obligatorio de reflexión de tres días existente en la redacción original del artículo 14 fue eliminado por la Ley Orgánica 1/2023. También dejó de ser requisito previo la entrega obligatoria de información sobre ayudas a la maternidad. La mujer puede pedir esa información, pero no condiciona el acceso.

13.6. Anticoncepción de urgencia: actualización farmacológica

En temas antiguos es frecuente que «píldora postcoital» equivalga exclusivamente a levonorgestrel 1,5 mg hasta 72 horas. Esa respuesta es incompleta hoy. La AEMPS mantiene levonorgestrel hasta 72 horas, pero también existen preparados de ulipristal 30 mg hasta 120 horas, y el DIU de cobre puede utilizarse como anticoncepción de urgencia hasta cinco días y es la opción más eficaz. Por tanto, la pregunta debe leerse con atención: si pregunta por un preparado concreto, se aplica su ficha técnica; si pregunta por «anticoncepción de urgencia» en general, deben contemplarse las tres opciones.

13.7. Cribado de ITS en adolescentes

El material de partida asocia reglas rígidas de cribado al antiguo Programa de Salud Infantil y Adolescente. En 2026 es más correcto estudiar el criterio del documento nacional de consenso de ITS: la indicación y periodicidad del cribado dependen de prácticas, exposición, edad, antecedentes y epidemiología. Una persona joven puede beneficiarse de cribado aun sin síntomas; pero no existe una única prueba universal con la misma periodicidad para todos los adolescentes sexualmente activos.

13.8. Diez datos de alta rentabilidad

  1. Preservativo: anticoncepción + reducción del riesgo de ITS; no protección absoluta.
  2. Clamidia y gonococo pueden ser asintomáticos y extragenitales.
  3. VPH: vacunación preventiva; cribado cervical no equivale a cribado de ITS.
  4. Anticoncepción combinada: vías oral, transdérmica y vaginal.
  5. DIU e implante: métodos reversibles de larga duración y muy alta eficacia.
  6. AU: DIU de cobre hasta 5 días; ulipristal hasta 120 h; levonorgestrel hasta 72 h.
  7. AU no es abortiva y no protege relaciones posteriores.
  8. IVE a petición de la mujer: primeras 14 semanas.
  9. Desde 16 años: IVE sin consentimiento de representantes legales.
  10. La IVE se considera procedimiento sanitario de urgencia por su sujeción a plazos.

14. MAPA CONCEPTUAL

SALUD SEXUAL Y REPRODUCTIVA
|
+– PROMOCION
| +– Derechos, consentimiento, intimidad
| +– Educacion sexual y relaciones saludables
| +– Forma Joven / Atencion Primaria
| +– Equidad y reduccion del estigma
|
+– ITS
| +– Bacterianas: clamidia, gonococo, sifilis
| +– Virales: VIH, VPH, herpes, VHB
| +– Muchas pueden ser asintomaticas
| +– Diagnostico segun agente + sitio de exposicion
| +– Prevencion combinada
| +– Preservativo
| +– Vacunacion VPH/VHB
| +– Cribado segun riesgo
| +– PrEP/PPE VIH
| +– Tratamiento + contactos
|
+– PLANIFICACION FAMILIAR
| +– Decision compartida
| +– Doble proteccion si riesgo ITS
| +– Combinados: oral / parche / anillo
| +– Solo gestageno
| +– LARC: implante / DIU
| +– Permanentes: vasectomia / esterilizacion tubarica
|
+– ANTICONCEPCION DE URGENCIA
| +– DIU cobre: hasta 120 h
| +– Ulipristal 30 mg: hasta 120 h
| +– Levonorgestrel 1,5 mg: hasta 72 h
| +– No interrumpe embarazo establecido
|
+– EMBARAZO NO PLANIFICADO
| +– Confirmar embarazo y edad gestacional
| +– Detectar ectopico / violencia / coercion
| +– Consejo neutral de opciones
|
+– IVE – LO 2/2010 modificada por LO 1/2023
+– Requisitos art. 13
+– Desde 16 anos sin consentimiento parental
+– Peticion de la mujer: <= 14 semanas +-- Causas medicas: art. 15 +-- Sin reflexion obligatoria de 3 dias +-- Farmacologica o quirurgica +-- Objecion individual de implicados directos +-- Intimidad y confidencialidad +-- Procedimiento sanitario de urgencia por plazos

15. REFERENCIAS NORMATIVAS Y BIBLIOGRÁFICAS

15.1. Normativa estatal

  • Ley Orgánica 2/2010, de 3 de marzo, de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo. Texto consolidado vigente.
  • Ley Orgánica 1/2023, de 28 de febrero, por la que se modifica la Ley Orgánica 2/2010.
  • Ley 41/2002, de 14 de noviembre, básica reguladora de la autonomía del paciente y de derechos y obligaciones en materia de información y documentación clínica.
  • Reglamento (UE) 2016/679 y Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de protección de datos personales y garantía de los derechos digitales.
  • Ley Orgánica 10/2022, de 6 de septiembre, de garantía integral de la libertad sexual, para los aspectos relacionados con violencia sexual.

15.2. Planificación y documentos del SNS

  • Ministerio de Sanidad — Plan de Prevención y Control de la infección por el VIH y las ITS 2021-2030.
  • Ministerio de Sanidad y sociedades científicas — Documento de Consenso sobre diagnóstico y tratamiento de las infecciones de transmisión sexual en adultos, niños y adolescentes, actualización publicada en 2026.
  • Ministerio de Sanidad / Instituto de Salud Carlos III — Vigilancia epidemiológica de las infecciones de transmisión sexual en España, informe con datos 2024.
  • Ministerio de Sanidad — Programa y documentos de profilaxis preexposición frente al VIH (PrEP) en España.
  • Ministerio de Sanidad — Guía Común del Sistema Nacional de Salud sobre Interrupción Voluntaria del Embarazo, 2025.

15.3. Andalucía y SSPA

  • Plan Andaluz de ITS, VIH y SIDA 2023-2030 (PAITSIDA).
  • Servicio Andaluz de Salud — Cartera de Servicios de Atención Primaria, apartado 2.6: información y educación sexual, anticoncepción e interrupción voluntaria del embarazo.
  • Junta de Andalucía — Información general de la Interrupción Voluntaria del Embarazo, actualizada tras la Ley Orgánica 1/2023.
  • Servicio Andaluz de Salud — Programa de Detección Precoz de Cáncer de Cuello de Útero, población diana 25-65 años.
  • Servicio Andaluz de Salud / Junta de Andalucía — Calendario de Vacunaciones e Inmunizaciones de Andalucía 2026 y vacunación frente a VPH en adolescentes de 12 a 21 años.
  • Forma Joven y programas andaluces de promoción de hábitos de vida saludable en el ámbito educativo, con contenidos de sexualidad y relaciones igualitarias.
  • Estrategia Andaluza de Salud Sexual y Reproductiva — en proceso de elaboración/formulación en las comunicaciones oficiales consultadas en 2026; no citar como aprobada mientras no exista publicación oficial de aprobación.

15.4. Organismos y guías internacionales

  • Organización Mundial de la Salud — Family planning/contraception methods, actualización 2025.
  • Organización Mundial de la Salud — Condoms, actualización 2025.
  • Organización Mundial de la Salud — Intrauterine devices (IUDs), actualización 2026.
  • Organización Mundial de la Salud — Emergency contraception.
  • Organización Mundial de la Salud — Abortion care guideline, 2022, y materiales de implementación posteriores.
  • Organización Mundial de la Salud — Medical eligibility criteria for contraceptive use, edición vigente.
  • Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS/CIMA) — fichas técnicas vigentes de levonorgestrel 1,5 mg y acetato de ulipristal 30 mg para anticoncepción de urgencia.

15.5. Exámenes oficiales utilizados

  • Examen oficial SAS Enfermero/a 2025, turno libre — pregunta 72, preservativo y prevención de ITS; letra contrastada con plantilla definitiva.
  • Examen oficial SAS Enfermero/a 2025, turno libre — pregunta 73, requisitos comunes de IVE; letra contrastada con plantilla definitiva.
  • Examen oficial SAS Enfermero/a 2021, turno libre — pregunta 88, vías de administración de anticonceptivos hormonales combinados; no anulada.
salud sexual
salud reproductiva
ITS
VIH
VPH
clamidia
gonococia
sífilis
preservativo
anticoncepción
DIU
anticoncepción de urgencia
ulipristal
levonorgestrel
IVE
Ley Orgánica 2/2010
Ley Orgánica 1/2023
PAITSIDA 2023-2030
enfermería
SSPA

Pon a prueba lo aprendido

Banco con 32 preguntas sobre este tema. Genera un quiz aleatorio cuando quieras.

Test completo →

Elaborado por Esteban Castro Palomo. Actualizado el agosto 9, 2026.