Tema 24. Técnicas para el diagnóstico y tratamiento en Trabajo Social: entrevista, observación, visita domiciliaria
1. INTRODUCCIÓN: TÉCNICAS, MÉTODOS E INSTRUMENTOS DEL TRABAJO SOCIAL
El Trabajo Social es una disciplina que se fundamenta en métodos contrastados y técnicas científicamente validadas para intervenir sobre los problemas sociales. El marco conceptual del Trabajo Social Sanitario del Servicio Andaluz de Salud define su práctica como «conjunto de técnicas y disciplinas aplicadas por el Trabajador Social Sanitario a través de las cuales recaba información, estudia, interpreta, construye el diagnóstico social sanitario, pauta el plan de trabajo, trata y gestiona los problemas sociales de las personas atendidas».
En el contexto de la sanidad pública andaluza, las tres técnicas fundamentales del Trabajo Social son: la entrevista, la observación y la visita domiciliaria. Estas técnicas no son aisladas, sino que se integran en el método básico del Trabajo Social, que comprende fases de estudio, diagnóstico, planificación, ejecución y evaluación.
Las técnicas de Trabajo Social se caracterizan por ser intencionales, sistemáticas, éticas y evaluables. El/la Trabajador/a Social Sanitario, en su intervención en equipos interdisciplinares (médico/a, enfermera/o, psicólogo/a), utiliza estas técnicas para un doble propósito: el diagnóstico social (comprensión de la situación social de la persona) y el tratamiento (intervención orientada al cambio y la mejora de la calidad de vida).
Este tema desarrolla las características, fases, indicaciones y limitaciones de las tres técnicas fundamentales, y explora cómo se integran en la construcción del diagnóstico social sanitario y en la planificación de la intervención en los diferentes niveles de atención (primaria, especializada, urgencias, hospitalización domiciliaria) del sistema sanitario público andaluz.
2. ORÍGENES Y EVOLUCIÓN DE LAS TÉCNICAS EN TRABAJO SOCIAL: DE MARY RICHMOND A LA ACTUALIDAD
2.1 Mary Richmond y la «Social Diagnosis»
El Trabajo Social moderno nace a finales del siglo XIX y principios del XX como disciplina sistemática. La figura fundamental es Mary Richmond (1861-1928), trabajadora social pionera estadounidense que, en su obra Social Diagnosis (publicada en 1917), estableció los cimientos científicos del Trabajo Social al definir el diagnóstico social como el proceso de conocimiento integral de la situación social de una persona o familia, obtenido a través de técnicas de investigación social.
Richmond introdujo la idea de que el Trabajo Social requería técnicas sistemáticas de recogida de información (entrevista, visita domiciliaria, investigación social) y la construcción de un diagnóstico riguroso que permitiera una intervención fundamentada. Su legado permanece vigente: el método básico que todavía se enseña en las escuelas de Trabajo Social sigue la estructura que ella propuso.
2.2 Evolución en el siglo XX: de la asistencia al método científico
A lo largo del siglo XX, las técnicas del Trabajo Social evolucionaron desde un enfoque principalmente asistencialista (centrado en la caridad y la ayuda material) hacia un enfoque científico-profesional, basado en la valoración sistemática, el análisis contextual y la intervención planificada. Surgen así distintos modelos teóricos (modelo psicodinámico, modelo conductual, modelo sistémico, modelo centrado en la tarea, modelo ecológico) que enriquecen y diversifican el uso de las técnicas.
En la segunda mitad del siglo XX, especialmente tras la reforma psiquiátrica y con la integración del Trabajo Social en el sistema sanitario español (años 70-80), las técnicas se adaptan al contexto hospitalario y de atención primaria, dando lugar al Trabajo Social Sanitario como especialidad.
2.3 Actualidad: técnicas integradas en el método básico y en la práctica interdisciplinar
Hoy, el Trabajo Social Sanitario en el SAS sitúa las técnicas dentro de un marco de intervención holística, centrada en la persona, en derechos, y en la corresponsabilidad. Las técnicas no son aisladas, sino que se integran en procesos asistenciales coordinados (Procesos Asistenciales Integrados, PAI), en planes de coordinación sociosanitaria (Estrategia Andaluza de Coordinación Sociosanitaria) y en equipos interdisciplinares.
3. LA ENTREVISTA: DEFINICIÓN, TIPOS Y FUNCIÓN DIAGNÓSTICA Y TERAPÉUTICA
3.1 Definición y características generales
La entrevista es una técnica de relación interpersonal y recogida de información en la que el/la Trabajador/a Social establece una comunicación verbal estructurada con la persona usuaria (o su familia) con objetivos específicos: obtener información sobre su situación social, evaluar sus problemas y necesidades, construir un vínculo de confianza y facilitar el proceso de cambio.
La entrevista en Trabajo Social se diferencia de una simple conversación o interrogatorio por ser intencional, sistemática, ética y fundamentada teóricamente. El/la profesional guía la entrevista hacia objetivos concretos, recoge datos de forma ordenada, respeta la privacidad y confidencialidad, y establece una relación de ayuda que puede, en sí misma, ser terapéutica.
- Diagnóstica: permite recabar información veraz y profunda sobre la situación social, recursos, potencialidades y limitaciones de la persona.
- Terapéutica: el proceso mismo de la entrevista, si se conduce con empatía, respeto y validación, puede producir cambios en la percepción, comprensión y disposición de la persona hacia el cambio.
3.2 Tipos de entrevista según su objetivo y estructura
Existen distintas tipologías de entrevista según su propósito y grado de estructuración:
| Tipo de entrevista | Características y objetivos | Contexto de uso |
|---|---|---|
| Entrevista de acogida | Primera toma de contacto, establecimiento de relación, presentación de servicios, recogida de datos básicos. | Centro de salud, urgencias, nueva derivación. |
| Entrevista de valoración o diagnóstica | Profundización en la situación social, familiar, económica; exploración de problemas y recursos; elaboración de hipótesis diagnósticas. | Tras la acogida, para construcción del diagnóstico social. |
| Entrevista de seguimiento o evaluación | Monitoreo de la evolución, valoración del cumplimiento del plan, detección de nuevos problemas, ajuste de intervención. | Durante toda la intervención, en visitas periódicas. |
| Entrevista de cierre | Evaluación final de cambios, reflexión sobre proceso, generación de autosuficiencia, despedida profesional. | Fin de la intervención o alta del recurso. |
| Entrevista estructurada | Guion predefinido, preguntas cerradas, recogida estandarizada de datos (p. ej., escala de valoración). | Evaluación de dependencia, valoración de riesgo, screening. |
| Entrevista semiestructurada | Guion flexible, mix de preguntas abiertas y cerradas, adaptación al ritmo de la persona. | Entrevista de valoración general en TS sanitario. |
| Entrevista no directiva o abierta | Mínima directividad, preguntas abiertas, escucha activa, énfasis en la expresión libre de la persona. | Orientación centrada en la persona, escucha de sentimientos, apoyo emocional. |
3.3 Fases de la entrevista
Toda entrevista de Trabajo Social, independientemente de su tipo, sigue una estructura de fases que garantiza su sistematicidad:
Fase 1: Preparación y acogida. El/la profesional prepara el espacio (privado, tranquilo, sin interrupciones), revisa la documentación previa, define los objetivos de la entrevista, y recibe a la persona con calidez, presentándose e informando sobre el propósito y los límites de confidencialidad.
Fase 2: Apertura y exploración. Se invita a la persona a narrar su situación, comenzando por preguntas abiertas («Cuénteme qué le trae aquí»). El/la profesional escucha activamente, refleja, valida emociones, y formula preguntas de exploración progresiva para profundizar en aspectos clave (vivienda, recursos económicos, red familiar y social, problemas de salud, acceso a servicios).
Fase 3: Desarrollo y profundización. Se abordan áreas específicas de la valoración social (historia social, genograma, ecomapa, recursos disponibles, situaciones de riesgo). Se pueden aplicar instrumentos estructurados (escalas, cuestionarios) si es necesario.
Fase 4: Síntesis y cierre. Se resume lo conversado, se valida la comprensión mutua, se comunica el siguiente paso (derivación, elaboración de plan, nueva cita), se recuerdan los derechos de confidencialidad y se cierra con claridad y calidez.
3.4 Cualidades y competencias del/la entrevistador/a
El éxito de la entrevista depende en gran medida de las cualidades personales y profesionales del/la Trabajador/a Social. Las competencias clave son:
Escucha activa: capacidad de escuchar sin prejuicios, reflejando lo que se oye y validando emociones. No se trata de oír pasivamente, sino de crear un espacio donde la persona se sienta realmente escuchada.
Empatía: capacidad de ponerse en el lugar de la otra persona, comprendiendo su vivencia sin perder la objetividad profesional. La empatía genera confianza y facilita la revelación de información sensible.
Congruencia: coherencia entre lo que se dice, cómo se dice y la actitud corporal. La persona percibe si el/la profesional es auténtico/a y congruente, o si hay máscaras.
Respeto incondicional: aceptación de la persona sin juicio moral, independientemente de sus decisiones o comportamientos. Es lo que Rogers llamaba «consideración positiva incondicional».
Claridad comunicativa: capacidad de expresarse en lenguaje comprensible, evitando jerga profesional innecesaria, adaptándose al nivel educativo y cultural de la persona.
Capacidad de contención y manejo de emociones: capacidad de tolerar emociones intensas (dolor, rabia, vergüenza) sin reaccionar defensivamente, ofreciendo presencia y apoyo.
- Formular preguntas amenazantes o acusadoras que generen defensas.
- Interrumpir constantemente o cortocircuitar la expresión de la persona.
- Dar consejos precipitados o imponer su punto de vista.
- Revelar información personal o desbordes emocionales propios.
- Tolerar situaciones de abuso verbal o falta de respeto hacia la profesional.
3.5 Registro de la entrevista y documentación
Es fundamental registrar la información obtenida en la entrevista de forma sistemática en la historia social o ficha del usuario, siguiendo los protocolos de documentación del centro. El registro debe ser: objetivo, conciso, relevante, oportuno (hecho poco después de la entrevista) y confidencial (accesible solo a profesionales autorizados, con anotaciones que respeten el secreto profesional).
4. LA OBSERVACIÓN: CONCEPTO, TIPOLOGÍA Y APLICACIÓN EN EL CONTEXTO SANITARIO
4.1 Definición y características
La observación es una técnica de recogida de información mediante la percepción sistemática y directa de comportamientos, interacciones, características del entorno y signos no verbales, sin intervenir activamente en el contexto. A diferencia de la entrevista, que es verbal, la observación se basa en lo que se ve, oye y percibe sin mediar la palabra de la persona.
En Trabajo Social, la observación es especialmente valiosa porque proporciona información que la persona no puede o no quiere comunicar verbalmente, como dinámica familiar conflictiva, signos de abandono o negligencia, capacidad funcional real, estado emocional no explícito, o coherencia entre lo que dice y hace.
4.2 Tipología de observación
Observación estructurada vs. no estructurada. La observación puede ser planificada (con pautas o categorías predefinidas a observar) o libre (abierta, atenta a lo que surge). En Trabajo Social Sanitario se combina ambas: se observa con intención, pero permaneciendo abierto a lo no esperado.
Observación participante vs. no participante. La observación no participante es la más común en Trabajo Social Sanitario: el/la profesional observa desde fuera del proceso (cómo interactúa la familia durante una entrevista conjunta, cómo deambula un paciente por la sala de espera, cómo se mueve en su domicilio durante la visita). La observación participante implica mayor implicación del profesional (acompañar a la persona a un recurso, observar mientras se colabora en una tarea).
Observación clínica vs. ecológica. La observación clínica se centra en signos y síntomas (estado de ánimo, capacidad cognitiva, signos de abuso). La observación ecológica atiende al contexto ambiental (infravivienda, escasez de recursos, saneamiento, seguridad, acceso).
4.3 Áreas clave de observación en Trabajo Social Sanitario
Apariencia y presentación personal: higiene, vestimenta adecuada a la estación y contexto social, cuidado del aspecto, signos de descuido (puede indicar depresión, falta de autocuidado, negligencia).
Comportamiento y afecto: expresión facial, tono de voz, postura corporal, contacto visual, coherencia emoción-contenido verbal, signos de ansiedad, tristeza, irritabilidad o embotamiento emocional.
Dinámica relacional: en entrevistas conjuntas, cómo interactúan la persona con su familia, quién habla, quién domina, si hay respeto mutuo o tensión, cómo el cuidador/a principal interactúa con la persona dependiente.
Capacidad funcional: cómo se mueve, capacidad de autocuidado, autonomía en actividades de la vida diaria, necesidad de ayuda técnica o personal.
Contexto ambiental y vivienda: accesibilidad, seguridad, saneamiento, disponibilidad de alimentos, hacinamiento, barreras arquitectónicas, espacios de descanso y recreación.
Red familiar y social: presencia de cuidadores, visitantes, interacción con el entorno, aislamiento o integración social aparente.
4.4 Sesgos y limitaciones de la observación
La observación, aunque valiosa, está siempre mediada por la percepción y los sesgos del observador. El/la profesional puede proyectar sus propios valores, prejuicios o expectativas en lo que observa. Por ello es fundamental:
Autorreflexión: reconocer los propios sesgos, valores y reacciones emocionales ante lo observado, para no distorsionar la información.
Triangulación: cruzar la observación con datos de la entrevista, la documentación anterior, y las observaciones de otros miembros del equipo interdisciplinar.
Especificidad: registrar lo observado de forma concreta y objetiva («la persona camina con dificultad, necesitando el apoyo de la barandilla») en lugar de interpretaciones globales vagas («la persona está abandonada»).
Contexto: comprender que la observación en un momento es una fotografía, no una película completa. La misma persona puede verse diferente en distintos contextos (puede estar deprimida en el hospital pero animada en casa) o en diferentes momentos.
5. LA VISITA DOMICILIARIA: TÉCNICA FUNDAMENTAL DE INTERVENCIÓN EN CONTEXTO
5.1 Definición y características distintivas
La visita domiciliaria es una técnica de Trabajo Social Sanitario que consiste en el desplazamiento del/la profesional al lugar de residencia (o en situaciones de sinhogarismo, al lugar donde la persona pasa su día) para observar el contexto de vida real, recabar información contextualizada, realizar valoración social integral, y ejecutar intervenciones directas en el domicilio.
La visita domiciliaria se caracteriza por ser contextualizada (los problemas se ven en su entorno real, no en la artificial neutralidad del despacho), integral (el profesional percibe la totalidad de la situación: vivienda, recursos, dinámicas familiares, integración social), y participativa (se realiza en el territorio de la persona, lo que invierte el poder: ella está en su espacio, no en el espacio del profesional).
5.2 Funciones y objetivos de la visita domiciliaria
Función diagnóstica: Recogida de información sobre la situación real de vivienda, condiciones ambientales, seguridad, accesibilidad, disponibilidad de recursos (agua, electricidad, servicios básicos), y dinámicas de convivencia. Valoración del riesgo social real (maltrato, negligencia, aislamiento, infravivienda).
Función de intervención directa: Enseñanza de habilidades de autocuidado (higiene, preparación de alimentos, manejo de dinero), facilitación de acceso a recursos locales, coordinación con servicios sociales, establecimiento de apoyos informales (voluntarios, vecinos), organización de cuidados informales.
Función de evaluación ambiental: Identificación de barreras arquitectónicas, necesidad de adaptaciones, riesgos de seguridad (escaleras sin barandillas, piso resbaladizo, cables), necesidad de tecnologías de apoyo.
Función relacional y de vínculo: Encuentro de carácter más igualitario, donde la relación se construye en territorio de la persona. Refuerzo de la alianza terapéutica. Aumento de la accesibilidad para personas que no acuden a servicios (personas con agorafobia, personas mayores con movilidad limitada, personas en situación de exclusión).
Función de coordinación y articulación en red: La visita permite al/a la trabajador/a social ver el territorio, conectar con recursos locales, coordinarse con vecinos, cuidadores informales, servicios locales, construyendo redes de apoyo comunitarias.
5.3 Fases de la visita domiciliaria
Fase 1: Preparación. El/la profesional revisa la documentación, clarifica los objetivos concretos de la visita, prepara la información a llevar (folletos, formularios), planifica el itinerario si es necesario, verifica si hay restricciones de seguridad o protocolos especiales (persona con antecedentes violentos, situación de maltrato, sospecha de ilegalidad), e informa a la familia o persona sobre la fecha y hora de la visita (respetando su autonomía y privacidad, a no ser que sea una situación de riesgo urgente).
Fase 2: Acceso y acogida. El/la profesional se presenta, explica nuevamente el motivo de la visita, solicita consentimiento para entrar en el domicilio (a no ser que sea una intervención coercitiva por riesgo), y establece límites claros sobre duración y confidencialidad. Se negocia dónde conversar con privacidad, si es necesario.
Fase 3: Observación y exploración contextualizada. El/la profesional observa el domicilio, nota detalles (limpieza, orden, condiciones de seguridad, recursos alimentarios visibles, medicinas, ayudas técnicas, hacinamiento, etc.) y, de forma flexible, realiza preguntas sobre la vida cotidiana: cómo se organiza el día, quién realiza qué tareas, cómo se cubren necesidades básicas, relación con recursos (servicios de salud, servicios sociales, empleo, educación), integración en la comunidad.
Fase 4: Intervención directa si procede. Dependiendo del objetivo, puede realizarse enseñanza de habilidades, acompañamiento a recurso local, facilitación de trámites, o movilización de recursos informales.
Fase 5: Cierre y acuerdos. El/la profesional resume lo conversado, valida observaciones, comunica los siguientes pasos (seguimiento, derivación, coordinación con otros servicios), recuerda derechos de privacidad y confidencialidad, y acuerda próxima cita si procede. Se refuerza el vínculo de confianza.
5.4 Indicaciones y contraindicaciones de la visita domiciliaria
Indicaciones principales: Personas con discapacidad o movilidad limitada que no pueden acudir al centro; situaciones de sospecha de maltrato, negligencia o riesgo social que requieren observación; personas con diagnóstico psiquiátrico con agorafobia o aislamiento; seguimiento de personas con problemas crónicos de salud; planificación del alta hospitalaria; situaciones de sinhogarismo; personas en situación de exclusión social; evaluación de necesidad de cuidados o adaptaciones ambientales.
Contraindicaciones relativas o que requieren precaución: Situaciones de violencia doméstica activa (requiere protocolo específico, posible acompañamiento, garantizar seguridad de la profesional); antecedentes de agresión por parte de la persona; sospecha de actividad delictiva en el domicilio; contexto de tráfico de drogas u otros riesgos; hacinamiento extremo que impida acceso seguro. En estos casos, la visita debe realizarse con medidas especiales de seguridad, posible acompañamiento de otro profesional, o contacto previo con fuerzas de seguridad si es necesario.
- Informar a su superior/a sobre el riesgo detectado.
- Planificar acompañamiento si es necesario.
- Contar con protocolos claros de actuación ante amenaza o agresión.
- Ser capaz de frenar o posponer una visita si el riesgo es inminente.
- Acceder a apoyo emocional/debriefing tras una situación de riesgo o trauma.
5.5 La visita domiciliaria en el contexto del SAS: coordinación sociosanitaria
En el Servicio Andaluz de Salud, la visita domiciliaria es un pilar de la coordinación sociosanitaria, especialmente en Atención Primaria (APS) y en programas de Hospitalización Domiciliaria (HD). El/la Trabajador/a Social realiza visitas conjuntas con enfermería comunitaria, médico/a de familia, o profesionales de servicios sociales, para una valoración integral y coordinada.
7. DEL DIAGNÓSTICO AL TRATAMIENTO: PLANIFICACIÓN E INTERVENCIÓN SOCIAL
7.1 Del diagnóstico a la planificación
Construido el diagnóstico social, el paso siguiente es la planificación de la intervención, que especifica:
Objetivos SMART: Específicos (concretos, no genéricos), Medibles (evaluables con indicadores), Alcanzables (realistas, acordes con recursos disponibles), Relevantes (importantes para la persona), y Temporalizados (con fechas o plazos).
Ejemplo de objetivo SMART: No es «mejorar la situación familiar». Sí es «establecer, en 3 meses, mediante 2 sesiones conjuntas de mediación familiar, acuerdos sobre distribución de tareas de cuidado entre la madre y su hijo adulto».
Estrategias de intervención: ¿Qué técnicas se utilizarán? (entrevista motivacional, terapia familiar, derivación a recurso, acompañamiento, enseñanza de habilidades, medidas de protección).
Recursos necesarios: ¿Qué recursos formales e informales se movilizarán? (servicios sociales, voluntariado, familia, grupos de autoayuda, recursos económicos).
Responsables: ¿Quién hace qué? (TS, enfermería, servicios sociales, familia, la propia persona).
Plazos de revisión: ¿Cada cuándo se evaluará el progreso?
7.2 La intervención social del/la Trabajador/a Social Sanitario
La intervención se realiza en múltiples niveles:
Nivel individual: Intervención directa con la persona (entrevista de apoyo, orientación, enseñanza de habilidades de afrontamiento, apoyo en toma de decisiones, facilitación de acceso a derechos y recursos).
Nivel familiar: Intervención con la familia (sesiones conjuntas, mediación de conflictos, enseñanza de roles y comunicación, apoyo a cuidadores, fortalecimiento de vínculos).
Nivel grupal: Derivación o facilitación de participación en grupos socioeducativos (GRUSE para malestar emocional, grupos de apoyo, talleres de habilidades).
Nivel comunitario: Articulación de recursos comunitarios, coordinación con servicios locales, movilización de apoyos informales, conexión con organizaciones (vecinales, de voluntariado, culturales).
Nivel sistémico/de gestión: Coordinación interdisciplinar y sociosanitaria, gestión de recursos, advocacy (abogacía) por los derechos de la persona, coordinación con servicios sociales, agilización de trámites administrativos.
7.3 Técnicas específicas de intervención
Counseling / Apoyo psicosocial: Relación de ayuda mediante escucha, validación, exploración de sentimientos, identificación de estrategias de afrontamiento propias, refuerzo de fortalezas.
Educación sanitaria / Enseñanza de habilidades: Provisión de información sobre salud, recursos, derechos; enseñanza de habilidades de autocuidado (gestión de medicación, higiene, dieta), de afrontamiento emocional, de resolución de problemas.
Mediación familiar: Facilitación de comunicación y acuerdos en conflictos familiares, redistribución de roles, apoyo en procesos de duelo o cambio familiar.
Derivación y acompañamiento: Identificación de recursos adecuados, facilitación del acceso (contacto inicial, acompañamiento a primera cita), seguimiento de derivación.
Defensa de derechos (advocacy): Apoyo en la reclamación o garantía de derechos (pensiones, prestaciones sociales, vivienda, atención sanitaria), contacto con instituciones, acompañamiento legal si es necesario.
Movilización de recursos informales: Identificación y activación de recursos de la familia, amigos, comunidad; facilitación de participación en organizaciones o voluntariado; fortalecimiento de redes naturales.
Gestión de recursos formales: Coordinación con servicios (sociales, de vivienda, empleo, educación, salud mental), seguimiento de derivaciones, acuerdos de coordinación sociosanitaria.
8. APLICACIÓN PRÁCTICA INTEGRADA: CASO CLÍNICO DE INTERVENCIÓN MULTITÉCNICA
Caso: María, mujer de 72 años, vive sola en un barrio periférico tras la muerte de su marido hace 3 años. Tiene diabetes tipo 2 y artrosis severa que le limita la movilidad. Vive en un piso en tercera planta sin ascensor. Sus dos hijos viven en otra ciudad y apenas la visitan. Acude al centro de salud derivada por su médico por incumplimiento de tratamiento y desnutrición progresiva. Refiere sentirse sola, sin energía, y que «todo es muy difícil».
8.1 Fase de acogida y entrevista inicial (en el centro de salud)
El/la TS realiza entrevista de acogida y valoración inicial: escucha la historia de vida de María, explora sus problemas percibidos (soledad, dificultad en autocuidado, dolor), sus recursos (relación con sus hijos, pensión suficiente aunque ajustada, historia de autonomía), sus expectativas («volver a estar bien»). Observa su aspecto (cierta dejadez en apariencia, cansancio), su afecto (tristeza, desesperanza), su capacidad cognitiva (lúcida, con buena memoria). Aplica la Escala de Gijón de riesgo social, que arroja puntuación de riesgo moderado. Identifica necesidad de visita domiciliaria urgente.
8.2 Visita domiciliaria coordinada
El/la TS realiza visita domiciliaria junto con enfermería comunitaria. Observan: Piso oscuro, poco ventilado, en piso tercero sin ascensor; cocina con poca comida fresca (latas de conserva, poco más); baño con barreras (ducha sin adaptación, sin agarraderas); domicilio sucio, con ropa sin lavar; plantas secas (indicador de abandono). Entrevista en domicilio: María explica que desde que su marido murió, todo le cuesta, que antes su marido hacía la compra y la cocina, que ella está perdida. Cuenta que sus hijos le ofrecen ayuda pero «no quiere ser una carga». Refiere dolor en rodillas al subir escaleras (barreras arquitectónicas). Enfermería valora medicación (la guarda pero no siempre toma), y TS valora red social (aislamiento importante: sin amigos cercanos, sin participación en actividades).
8.3 Construcción del diagnóstico social sanitario
Problemas identificados: Situación de dependencia social asociada a duelo no resuelto y soledad; limitaciones de movilidad que impiden autocuidado; riesgo de desnutrición; aislamiento social severo; vivienda no adaptada a limitaciones funcionales. Fortalezas: Capacidad intelectual y psicológica conservadas; relación familiar (hijos con disponibilidad de apoyo, aunque con limitaciones de distancia); ingresos suficientes; historia de autonomía previa. Recursos disponibles: Equipo de APS, servicios sociales locales, voluntariado de acompañamiento, programas de comidas a domicilio, posibilidad de adaptación de vivienda con subvenciones, grupos de viudas en la asociación cultural local.
8.4 Plan de intervención acordado
Objetivo 1 (2 meses): Recuperar estabilidad nutricional y cumplimiento terapéutico. Estrategias: Derivación a Servicio de Comidas a Domicilio (ayuda a domicilio para compra y preparación); enseñanza por enfermería sobre diabetes y medicación; entrevista motivacional del TS sobre percepción de salud. Responsables: enfermería (medicación), TS (motivación y coordinación). Indicador: cumplimiento medicación ≥80%, ingesta adecuada valorada por peso.
Objetivo 2 (3 meses): Reducir aislamiento social y apoyar duelo. Estrategias: Derivación a grupo de viudas en asociación cultural local; facilitación por TS de asistencia a primera sesión (acompañamiento); orientación sobre GRUSE (grupo socioeducativo) como recurso de malestar emocional. Responsables: TS (acompañamiento), psicólogo/a si hay disponibilidad. Indicador: participación en al menos 4 sesiones de grupo.
Objetivo 3 (1 mes): Adaptar vivienda a limitaciones. Estrategias: Solicitud conjunta de valoración de necesidad de adaptaciones; información sobre subvenciones para accesibilidad; instalación de agarraderas en baño (recurso simple); exploración de posibilidad de mudanza a piso más accesible. Responsables: TS (gestoría), servicios sociales (subvenciones). Indicador: al menos agarraderas instaladas; solicitud de adaptación presentada.
Objetivo 4 (continuado): Fortalecer red familiar. Estrategias: Entrevista conjunta con María y sus hijos (presencial o telefónica) para clarificar qué apoyo pueden dar, normalizar que hay apoyos profesionales, reforzar rol de los hijos en apoyo emocional (no solo material). Responsables: TS (mediación). Indicador: frecuencia de visitas o contacto aumentada.
8.5 Seguimiento y evaluación
A los 2 meses: revisión de cumplimiento terapéutico (mejora detectada en peso y valores de glucemia), evaluación de participación en grupo (asiste irregularmente, pero refiere beneficio). A los 3 meses: María está menos aislada, ha establecido amistad en el grupo de viudas, casa adaptada, participa en actividades de la asociación. Médico nota mejora en cumplimiento farmacológico y en glucemias. Se acuerda seguimiento cada 2 meses durante 1 año, con evaluación anual posterior. Se cierra a los 12 meses con María de alta, pero con derivación a Servicio de Teleasistencia por si alguna emergencia, y contacto periódico con grupo de viudas.
9. CONSIDERACIONES ÉTICAS Y PROFESIONALES EN LA APLICACIÓN DE TÉCNICAS
9.1 Principios éticos fundamentales
Respeto a la autonomía: La persona tiene derecho a tomar decisiones sobre su vida, incluso decisiones que el/la profesional puede considerar «no ideales». El/la TS facilita información, pero respeta la autodeterminación. Solo en caso de riesgo grave para la persona o terceros, se activa intervención coercitiva (notificación a autoridades competentes).
Beneficencia: Actuar en beneficio de la persona. Toda técnica aplicada debe justificarse como potencialmente beneficiosa.
No maleficencia: Evitar dañar. La entrevista puede generar angustia si toca temas traumáticos; la visita domiciliaria puede invasiva si no se conduce con respeto; la observación puede ser humillante si se percibe como juicio. Es responsabilidad del/la profesional minimizar daño potencial.
Justicia: Igualdad de trato, no discriminación, acceso a recursos proporcionado al need, equidad en distribución de servicios.
9.2 Secreto profesional y confidencialidad
El/la Trabajador/a Social está obligado/a por ley a mantener el secreto profesional sobre información sensible obtenida en las técnicas de intervención. Esta obligación tiene límites legales:
Obligación de comunicación / notificación: Cuando el/la profesional tiene sospecha o conocimiento de: maltrato infantil, maltrato a personas mayores o personas con discapacidad, abandono, abuso sexual, o riesgo inminente de suicidio, está obligado/a a comunicar a autoridades competentes (Fiscalía, policía, servicios de protección infantil) incluso si la persona lo solicita expresamente que no lo haga. No es una decisión discrecional: es un deber legal.
Protección de datos: La historia social y los registros de valoración son datos de especial sensibilidad (datos de salud). El/la profesional debe cumplir obligaciones de la Ley Orgánica 3/2018 de Protección de Datos: acceso restringido a personal autorizado, ficheros encriptados, no compartir información sin consentimiento (a no ser que sea por riesgo o coordinación sanitaria necesaria), permitir a la persona acceso a su historia, rectificación de datos erróneos.
- Con consentimiento informado de la persona (escrito, en caso de datos sensibles).
- Cuando hay orden judicial que lo exija.
- Por obligación legal de comunicación (maltrato, riesgo, delito).
- Para la atención sanitaria coordinada (equipo multidisciplinar, coordinación sociosanitaria, hospital).
- Cuando el riesgo o daño es inminente (riesgo de suicidio, homicidio).
9.3 Reflexión sobre sesgos y contratransferencia
El/la Trabajador/a Social es un ser humano con sus propios valores, traumas, miedos, prejuicios. Durante la entrevista, la observación y la visita domiciliaria, estos factores pueden interferir. Es fundamental la reflexión crítica sobre cómo los propios sesgos pueden distorsionar la percepción: prejuicios sobre género, origen étnico, clase social, orientación sexual, discapacidad, apariencia, pueden llevar a diagnósticos injustos o intervenciones inadecuadas.
Contratransferencia: Es la reacción emocional que el/la profesional experimenta ante la persona. Puede ser empatía genuina, pero también puede ser rechazo, compasión excesiva, identificación proyectiva, rabia. Reconocer estas reacciones permite al profesional no actuar desde ellas, sino desde la razón clínica.
La supervisión clínica es una herramienta esencial para explorar estos procesos y mejorar la práctica.
9.4 Uso coercitivo de técnicas: el límite ético
Hay situaciones donde la técnica se aplica sin consentimiento: entrada en domicilio sin permiso en sospecha de desamparo infantil, solicitud de antecedentes penales para valorar riesgo. Estas aplicaciones coercitivas tienen limitación ética y legal: solo son lícitas cuando hay riesgo grave para la persona o terceros, y solo en el grado necesario. No son «interrogatorios» sino intervenciones protectoras.
El/la profesional debe documentar claramente el riesgo que justifica la medida coercitiva, informar a la persona (cuando es seguro hacerlo) sobre por qué se realiza, y remitir a autoridades si es necesario. La coerción no debe nunca cruzar líneas de respeto a la dignidad.
10. DISTINCIÓN ENTRE INTERVENCIONES INDIVIDUALES, GRUPALES E INDIRECTAS
Las técnicas de entrevista, observación y visita domiciliaria pueden utilizarse en tres niveles de intervención que no son mutuamente excluyentes, sino complementarios:
10.1 Intervención individual-familiar
Es la relación de ayuda 1:1 (o con la familia) entre el/la TS y la persona usuaria. Las técnicas de entrevista y visita domiciliaria son fundamentales aquí. El diagnóstico es individual, el plan es personalizado. Ejemplos: apoyo a persona en duelo, planificación del alta hospitalaria, mediación familiar en conflicto de distribución de cuidados, apoyo a persona con diagnóstico de enfermedad crónica.
10.2 Intervención grupal o socioeducativa
El/la TS facilita o coordina la participación de la persona en grupos (GRUSE de malestar emocional, grupos de viudas, talleres de habilidades parentales, grupos de padres de hijos con necesidades especiales). La entrevista se utiliza para valorar si la persona es candidata y para hacer seguimiento. La observación se utiliza durante las sesiones para evaluar dinámica grupal. No es técnica directa sino coordinación y facilitación de acceso a un recurso grupal.
10.3 Intervención indirecta o de gestión
El/la TS no trabaja directamente con la persona, sino que coordina recursos, contacta instituciones, gesiona prestaciones. Ejemplos: solicitud de pensión de invalidez en nómina de la persona, coordinación con servicios sociales para derivación a recurso de acogida, seguimiento de derivación a programa de empleo. Se basa en la información recogida en técnicas previas (entrevista, observación) pero su ejecución es gestión administrativa y coordinación.
11. REGISTRO, DOCUMENTACIÓN E HISTORIA SOCIAL: LA MEMORIA TÉCNICA DE LA INTERVENCIÓN
11.1 Importancia del registro en Trabajo Social Sanitario
La documentación de lo observado, diagnosticado e intervenido a través de las técnicas es fundamental por varias razones:
Continuidad asistencial: Otros profesionales (enfermería, médico, psicólogo/a) que vean después a la persona necesitan acceso a la valoración social, diagnóstico e intervención realizada. El registro hace posible la continuidad.
Rigor profesional: Documentar obliga al/a la profesional a reflexionar sobre lo que ha visto, diagnosticado, y decidido. Clarifica el pensamiento clínico.
Evaluación y auditoría: La documentación permite evaluar si se cumplieron objetivos, si la intervención fue efectiva, permite auditoría de calidad, acreditación de centros.
Protección legal: Ante conflictos o reclamaciones, la documentación es prueba de que el/la profesional actuó conforme a estándares de práctica, con diligencia y cuidado.
Investigación y evidencia: Los datos registrados permiten investigación (epidemiología social, evaluación de programas, estudios de cohorte de pacientes con problemas sociales específicos).
11.2 La historia social: componentes y estructura
La historia social es el documento donde el/la TS registra toda la información y procesos de intervención. Sus componentes típicos son:
Datos demográficos: Identificación, edad, género, familia, contactos.
Motivo de derivación: Por qué acude a TS, quién la deriva, problema presentado.
Historia social: Narración de la vida de la persona (infancia, trayectoria educativa y laboral, historia familiar, eventos significativos, traumas).
Situación actual: Problemas percibidos, recursos, limitaciones, contexto de vida (vivienda, ingresos, familia, salud, empleo).
Evaluación social: Resultado de las técnicas aplicadas (entrevista, observación, visita), síntesis diagnóstica.
Plan de intervención: Objetivos, estrategias, recursos, responsables, plazos.
Notas de seguimiento: Cada contacto (entrevista, visita, llamada) se registra: fecha, contenido, observaciones, cambios detectados, ajustes del plan.
Evaluación y cierre: Al finalizar intervención, valoración de cumplimiento de objetivos, cambios obtenidos, derivaciones realizadas, cierre.
11.3 Principios de buena documentación
Objetividad: Registrar hechos observados o relatados, no interpretaciones vagas. En lugar de «persona descuidada», registrar «vivienda con suciedad visible, ropa sin lavar, comida putrefacta en cocina».
Concisión: Registrar lo relevante, no la transcripción completa de la entrevista. Ser eficiente en lenguaje.
Oportunidad: Registrar durante o inmediatamente después de la técnica, mientras la información es fresca. Registros demorados pierden precisión.
Legibilidad: Redacción clara, sin abreviaturas confusas, letra legible o digitado. Cualquier profesional debe poder entender el registro.
Confidencialidad: Acceso restringido, ficheros encriptados en sistemas electrónicos, documentación en papel en espacios seguros.
Respetuoso con la persona: Lenguaje respetuoso, no estigmatizante, no patologizante innecesariamente. Evitar etiquetas («esquizofrénica», «maltratadora»); usar «persona con diagnóstico de esquizofrenia», «persona con antecedentes de violencia».
11.4 Sistemas de información: DIRAYA, BDU, CMBD en el SAS
En el Servicio Andaluz de Salud, la documentación de TS se registra en:
DIRAYA: El sistema de información clínico-sanitario integrado del SAS. El/la TS documenta en la sección de Trabajo Social la valoración social, diagnóstico, plan e intervenciones.
Base de Datos de Usuarios (BDU): Registro identificativo de usuarios del SSPA.
CMBD (Conjunto Mínimo Básico de Datos): En hospitalización, recogida de variables de actividad para contabilidad y auditoría.
El/la TS tiene responsabilidad de asegurar que sus registros sean completos, actualizados y accesibles para el equipo interdisciplinar según protocolos de privacidad.
12. MAPA CONCEPTUAL DEL TEMA
TÉCNICAS DE INTERVENCIÓN EN TRABAJO SOCIAL SANITARIO │ ├─ ENTREVISTA │ ├─ Tipos: Acogida | Valoración | Seguimiento | Cierre │ ├─ Estructura: Acogida → Exploración → Desarrollo → Cierre │ ├─ Funciones: Diagnóstica + Terapéutica │ ├─ Competencias: Escucha activa | Empatía | Congruencia | Respeto │ └─ Registro: Historia social, notas de progreso │ ├─ OBSERVACIÓN │ ├─ Tipología: Estructurada/No | Participante/No | Clínica/Ecológica │ ├─ Áreas clave: Apariencia | Comportamiento | Dinámica relacional │ │ Capacidad funcional | Contexto ambiental │ ├─ Ventajas: Información no verbal | Triangulación diagnóstica │ ├─ Limitaciones: Sesgos del observador | Contexto limitado │ └─ Registro: Notas objetivas, no interpretativas │ ├─ VISITA DOMICILIARIA │ ├─ Características: Contextualizada | Integral | Participativa │ ├─ Funciones: Diagnóstica | Intervención directa | Evaluación ambiental │ │ Relacional | Coordinación en red │ ├─ Fases: Preparación → Acogida → Observación → Intervención → Cierre │ ├─ Indicaciones: Personas con limitaciones | Riesgo social | Exclusión │ ├─ Contraindicaciones: Riesgo de violencia (con protocolo) │ └─ Seguridad: Derecho a seguridad personal del/la profesional │ └─ INTEGRACIÓN EN MÉTODO BÁSICO ├─ Estudio (técnicas de recogida de información) ├─ Diagnóstico social sanitario │ ├─ Información demográfica | Salud | Familia | Economía │ ├─ Vivienda | Red social | Recursos | Riesgos │ └─ Instrumentos: Genograma | Ecomapa | Escalas | BVD ├─ Planificación de intervención │ ├─ Objetivos SMART | Estrategias | Recursos | Responsables │ └─ Niveles: Individual | Familiar | Grupal | Comunitario | Sistémico ├─ Ejecución/Intervención │ ├─ Técnicas: Counseling | Educación | Mediación | Derivación │ │ Advocacy | Movilización recursos | Gestión │ └─ Documentación en DIRAYA └─ Evaluación y cierre ÉTICA Y PROFESIONALISMO │ ├─ Principios: Autonomía | Beneficencia | No maleficencia | Justicia ├─ Consentimiento informado ├─ Secreto profesional y confidencialidad (con límites legales) ├─ Obligación de notificación: Maltrato | Abuso | Riesgo ├─ Reflexión sobre sesgos y contratransferencia └─ Documentación objetiva, oportuna, confidencial
13. REFERENCIAS NORMATIVAS Y BIBLIOGRÁFICAS
- Ley Orgánica 3/2018 de Protección de Datos Personales y garantía de derechos digitales (LOPD).
- Ley 41/2002 de autonomía del paciente, derechos y obligaciones en materia de información y documentación clínica.
- Ley 1/1998 de los Derechos y la Atención al Menor de Andalucía.
- Ley 9/2016 de Servicios Sociales de Andalucía.
- Ley 39/2006 de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia.
- Ley 2/2010 de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción del Embarazo de Andalucía.
- Decreto 143/2007 de 19 de junio por el que se establece la ordenación de los servicios de atención social especializada.
- Decreto 1/2013, de 8 de enero, por el que se unifican los servicios de atención social especializada del Sistema Público de Servicios Sociales de Andalucía.
- Estrategia Andaluza de Coordinación Sociosanitaria (SAS + Consejería de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación).
- Protocolo Andaluz para la Actuación Sanitaria ante la Violencia de Género (actualizado 2022, SAS).
- Plan Estratégico de Salud Mental de Andalucía (PESMAA) (2018-2023).
- Procesos Asistenciales Integrados (PAI) del Servicio Andaluz de Salud: documentos de garantía clínica.
- Norma técnica de Hospitalizacion Domiciliaria, Junta de Andalucía, Consejería de Salud.
- Colom, D. (2003). Trabajo Social Sanitario: definición del rol en atención especializada. Revista de Trabajo Social y Salud.
- Richmond, M. (1917). Social Diagnosis. Russell Sage Foundation.
- Rogers, C. (1961). On Becoming a Person. Houghton Mifflin.
- Butryn, Z. T. (1976). The Nature of Social Work. Macmillan.
- Fundación de Educación para la Salud (Fesalud). Material de enseñanza sobre técnicas de entrevista y consejería en TS sanitario.
- Colegio Oficial de Trabajadores Sociales de Andalucía. Código Deontológico de la Profesión de Trabajador/a Social. Boletín Oficial de Andalucía.
- Federación de Asociaciones de Trabajadores Sociales de Andalucía (FATSA). Documentos de posición sobre secreto profesional y ética en TS sanitario.
- Escala de Gijón — Instrumento de detección de riesgo social en personas mayores.
- Escala de Zarit — Evaluación de sobrecarga del cuidador.
- Baremo de Valoración de la Dependencia (BVD) — Ley 39/2006, método de valoración de grados de dependencia.
- APGAR familiar (Smilkstein, 1978) — Evaluación de función familiar.
- Escala Duke-UNC de apoyo social percibido.
observación
visita domiciliaria
diagnóstico social sanitario
técnicas de Trabajo Social
intervención social
método básico
valoración social
historia social
genograma y ecomapa
entrevista terapéutica
coordinación sociosanitaria