Tema 34. Metodología en intervención en Fisioterapia asistencial. Valoración y exploración de Fisioterapia: anamnesis, inspección, valoración articular, muscular y dolor. Registros de Fisioterapia: Historia de Fisioterapia e Informe de Alta. Valoración funcional y analítica en Fisioterapia.

18 min julio 6, 2026 Media Nuevo

Tema 34. Metodología en intervención en Fisioterapia asistencial. Valoración y exploración de Fisioterapia: anamnesis, inspección, valoración articular, muscular y dolor. Registros de Fisioterapia: Historia de Fisioterapia e Informe de Alta. Valoración funcional y analítica en Fisioterapia

El razonamiento clínico del fisioterapeuta: de la entrevista al alta, pasando por la exploración analítica y funcional
Oposición: Fisioterapeuta – Servicio Andaluz de Salud (SAS)
Bloque: Temario Específico — Gestión, salud pública e investigación sanitaria | Última actualización: Julio 2026
Preparador: Esteban Castro | Material basado en exámenes oficiales SAS

1. INTRODUCCIÓN: LA METODOLOGÍA EN LA INTERVENCIÓN DE FISIOTERAPIA ASISTENCIAL

Toda intervención de Fisioterapia asistencial se organiza como un proceso clínico secuencial, no como una sucesión de técnicas aisladas. Este proceso —análogo al modelo de razonamiento clínico de otras disciplinas sanitarias— exige que el fisioterapeuta recoja información, la interprete, formule un diagnóstico de Fisioterapia propio (distinto del diagnóstico médico) y diseñe una intervención mensurable y reevaluable. Trabajar sin esta metodología —empezar a tratar sin haber valorado, o tratar sin objetivos explícitos— es una fuente de error clínico y de mala praxis documental.

La secuencia metodológica aceptada en la consulta de Fisioterapia es la siguiente:

PROCESO DE ATENCIÓN DE FISIOTERAPIA

├── 1. VALORACIÓN
│ ├── Anamnesis (entrevista clínica)
│ └── Exploración física: inspección, valoración articular, muscular, del dolor y funcional

├── 2. DIAGNÓSTICO DE FISIOTERAPIA
│ └── Interpretación de los hallazgos → identificación de deficiencias, limitaciones
│ de actividad y restricciones de participación (marco CIF)

├── 3. PLAN TERAPÉUTICO
│ └── Objetivos a corto/medio/largo plazo + selección de técnicas y dosificación

├── 4. INTERVENCIÓN
│ └── Aplicación del tratamiento planificado

└── 5. EVALUACIÓN DEL PROCESO / REEVALUACIÓN
└── Comparación con la valoración inicial → continuar, modificar o dar el ALTA
Idea clave: el orden valoración → diagnóstico fisioterápico → plan terapéutico → evaluación del proceso no es intercambiable. No puede diseñarse un plan de tratamiento sin haber valorado y diagnosticado previamente, ni puede evaluarse el proceso antes de haber intervenido.
Pregunta frecuente de examen: las convocatorias de Fisioterapeuta del SAS (Turno Libre 2021) han preguntado explícitamente por el orden correcto de esta secuencia clínica, siendo la respuesta «valoración, diagnóstico fisioterápico, diseñar plan terapéutico, evaluación del proceso».

Cada una de las fases de valoración exige instrumentos y técnicas específicas —anamnesis, inspección, valoración articular, muscular, del dolor y funcional— que se desarrollan en los epígrafes siguientes, junto con los dos documentos que dejan constancia formal de todo el proceso: la Historia de Fisioterapia y el Informe de Alta.

2. LA ANAMNESIS EN FISIOTERAPIA

La anamnesis es la entrevista clínica estructurada mediante la cual el fisioterapeuta obtiene, de manera verbal, la información subjetiva del paciente. Es el primer contacto y condiciona todo el proceso posterior: una anamnesis incompleta genera hipótesis diagnósticas erróneas y, en consecuencia, planes terapéuticos mal dirigidos.

Una anamnesis completa en Fisioterapia debe recoger, como mínimo, los siguientes bloques de información:

  • Datos de filiación: edad, sexo, profesión, actividad física habitual y ocupación, relevantes por su relación con demandas mecánicas y funcionales.
  • Motivo de consulta: el problema referido por el paciente en sus propias palabras.
  • Historia de la enfermedad actual: inicio (agudo/insidioso), mecanismo lesional si lo hay, evolución temporal, factores agravantes y atenuantes, tratamientos previos y respuesta a ellos.
  • Antecedentes personales: patologías previas, cirugías, medicación actual, comorbilidades (diabetes, patología cardiorrespiratoria, osteoporosis) que puedan condicionar la intervención.
  • Antecedentes familiares relevantes para el cuadro (enfermedades reumáticas, neurológicas hereditarias).
  • Hábitos y estilo de vida: actividad física, sedentarismo, tabaquismo, sueño, factores psicosociales.
  • Expectativas y objetivos del paciente respecto al tratamiento, elemento esencial para pactar objetivos realistas y centrados en la persona.
Banderas rojas (red flags): durante la anamnesis el fisioterapeuta debe estar alerta ante signos de alarma que sugieran patología grave subyacente —pérdida de peso inexplicada, dolor nocturno no mecánico, fiebre, alteración de esfínteres, clínica neurológica progresiva o antecedente oncológico—. Su presencia obliga a derivar al médico responsable antes de iniciar o continuar el tratamiento fisioterápico.

La anamnesis debe complementarse con una escucha activa y con preguntas abiertas al inicio (que no induzcan la respuesta) y cerradas al final (para precisar datos concretos), evitando el sesgo de confirmación de la primera hipótesis diagnóstica.

3. LA INSPECCIÓN: OBSERVACIÓN ESTÁTICA Y DINÁMICA

La inspección es la primera técnica de exploración física: consiste en observar visualmente al paciente, sin contacto manual, para detectar alteraciones morfológicas, posturales o del movimiento. Se divide clásicamente en dos momentos:

  • Inspección estática: se realiza con el paciente en bipedestación, sedestación y decúbito, valorando alineación postural (en los tres planos), simetría de referencias óseas (hombros, escápulas, crestas ilíacas), presencia de deformidades (escoliosis, genu varo/valgo, pie plano/cavo), atrofias musculares, edema, cambios tróficos de la piel, cicatrices y color/temperatura cutánea.
  • Inspección dinámica: analiza al paciente en movimiento —marcha, transferencias, gestos funcionales— buscando patrones compensatorios, asimetrías, pérdida de fluidez o dolor asociado al movimiento.

El análisis de la marcha es una de las exploraciones dinámicas más rentables clínicamente, porque cada patrón patológico orienta hacia una estructura o déficit concreto:

Patrón de marcha Hallazgo característico
Marcha en steppage o equina Pie caído (déficit de dorsiflexores) con elevación exagerada de la rodilla para evitar el arrastre de la punta del pie
Marcha antiálgica Acortamiento de la fase de apoyo en el miembro doloroso
Marcha atáxica Base de sustentación aumentada, irregular, con inestabilidad
Marcha en Trendelenburg Caída de la pelvis contralateral por insuficiencia del glúteo medio
Referencia de examen: la identificación del patrón «equino o steppage» como caída del pie con elevación exagerada de rodilla ha sido preguntada en convocatorias de Fisioterapeuta del SAS (Turno Libre 2021).

4. VALORACIÓN ARTICULAR: GONIOMETRÍA Y BALANCE ARTICULAR

El balance articular (BA) mide el rango de movimiento (ROM) disponible en una articulación, tanto de forma activa (movimiento realizado por el propio paciente) como pasiva (movilizado por el fisioterapeuta). Su instrumento de referencia es el goniómetro universal, formado por un cuerpo con transportador graduado y dos brazos (fijo y móvil) que se alinean con los ejes longitudinales de los segmentos proximal y distal, situando el eje del goniómetro sobre el eje de movimiento articular.

Concepto clave: todo balance articular se referencia desde la posición anatómica (posición 0° o neutra). Esta convención universal es la que permite comparar mediciones entre exploradores, entre sesiones y con los valores normativos de referencia, aunque en la práctica muchas mediciones se realicen en decúbito o sedestación por comodidad del paciente.
Pregunta frecuente de examen: el hecho de que la posición anatómica sea la referencia conceptual del balance articular (y no el decúbito o la sedestación) ha sido objeto de pregunta directa en convocatorias SAS (Turno Libre 2021).

Algunos valores de referencia orientativos, ampliamente recogidos en la literatura goniométrica clásica, son:

Articulación / movimiento Rango orientativo
Flexión de hombro 0°–180°
Flexión de codo 0°–150°
Flexión de cadera 0°–120°
Flexión de rodilla 0°–135°
Dorsiflexión de tobillo 0°–20°

El fisioterapeuta debe distinguir siempre si la limitación de movilidad tiene un tope articular duro (óseo, capsular) o un tope elástico (muscular, por dolor o por defensa), pues esta distinción orienta el diagnóstico y la técnica de tratamiento a emplear.

5. VALORACIÓN MUSCULAR: BALANCE MUSCULAR MANUAL (DANIELS-WORTHINGHAM)

El balance muscular (BM) o test muscular manual valora la capacidad de un músculo o grupo muscular para generar tensión y producir movimiento contra la gravedad y/o una resistencia externa. La escala más utilizada en la práctica clínica y en la literatura de oposición es la de Daniels y Worthingham, graduada de 0 a 5:

Grado Hallazgo
0 Ausencia total de contracción muscular
1 Esbozo de contracción (trace), visible o palpable, sin movimiento articular
2 Movimiento completo eliminando la gravedad (en el plano horizontal)
3 Movimiento completo contra la gravedad, sin vencer resistencia externa añadida
4 Movimiento completo contra la gravedad, venciendo una resistencia externa parcial/moderada
5 Movimiento completo contra la gravedad, venciendo una resistencia externa máxima (normal)
Aplicación clínica directa: el grado 3 (vencer gravedad sin resistencia) es el umbral que marca el paso de la cinesiterapia activa asistida/activa libre a la cinesiterapia activa resistida. Con grados 4-5 el paciente tolera con seguridad el trabajo resistido; con grados ≤2 se prioriza el trabajo activo-asistido o con gravedad eliminada.
Precaución de examen: conviene no confundir el grado 2 (movimiento completo eliminando la gravedad) con el grado 3 (movimiento completo contra la gravedad sin resistencia): esta distinción ha generado confusión en preguntas de convocatorias SAS y es uno de los puntos más preguntados de toda la escala.

Existen también escalas afines de valoración cualitativa de la fuerza (MRC, Kendall-McCreary), y escalas específicas de tono muscular como la de Ashworth (y su versión modificada), que no deben confundirse con el balance muscular: el balance mide fuerza voluntaria, el tono mide resistencia al estiramiento pasivo.

6. VALORACIÓN DEL DOLOR

El dolor es el motivo de consulta más frecuente en Fisioterapia y su valoración exige combinar datos subjetivos (lo que el paciente refiere) con datos objetivos de la exploración (palpación, provocación mecánica).

  • Escala Visual Analógica (EVA): línea de 10 cm sin marcas intermedias, en cuyo extremo izquierdo consta «sin dolor» y en el derecho «el peor dolor imaginable»; el paciente marca la intensidad percibida. Es la escala más utilizada por su simplicidad y sensibilidad al cambio.
  • Escala Numérica del Dolor (EN): variante numerada de 0 a 10, de aplicación más rápida en consulta.
  • Cuestionario de dolor de McGill: valora dimensiones sensorial, afectiva y evaluativa del dolor mediante descriptores verbales, útil en dolor crónico complejo.
  • Palpación: permite localizar puntos gatillo miofasciales, contracturas, derrame articular, cambios de temperatura y tono, y reproducir el dolor referido por el paciente.
Distinción clínica relevante: el dolor mecánico (mejora con el reposo, empeora con la actividad) orienta hacia patología musculoesquelética abordable por Fisioterapia; el dolor no mecánico o inflamatorio (nocturno, en reposo, con signos sistémicos) es una bandera roja que exige valoración médica.

La valoración del dolor no debe limitarse a una medida puntual: su reevaluación seriada con el mismo instrumento es el indicador más directo de la eficacia del tratamiento y sustenta la decisión de alta o de modificación del plan terapéutico.

7. LA HISTORIA DE FISIOTERAPIA: CONCEPTO, MARCO LEGAL Y CONTENIDO

La Historia de Fisioterapia es el registro documental, dentro de la historia clínica del paciente, que recoge de forma ordenada la valoración, el diagnóstico fisioterápico, el plan terapéutico, la intervención realizada y su evolución. No es un documento accesorio: constituye la garantía de continuidad asistencial, de trazabilidad legal de la actuación profesional y de comunicación entre los miembros del equipo multidisciplinar.

Aplicada a la disciplina, la Historia de Fisioterapia debe incluir, como mínimo:

  • Datos de identificación del paciente y del proceso asistencial (derivación, fecha, profesional responsable).
  • Anamnesis completa.
  • Exploración física: inspección, valoración articular, muscular, del dolor y, cuando proceda, valoración funcional específica (respiratoria, cardiovascular, neurológica, del suelo pélvico, etc.).
  • Diagnóstico de Fisioterapia, formulado en términos de deficiencias, limitaciones de actividad y restricciones de participación.
  • Objetivos terapéuticos a corto, medio y largo plazo, pactados con el paciente.
  • Plan de tratamiento y registro evolutivo de cada sesión (técnicas aplicadas, dosificación, tolerancia, incidencias).
  • Consentimiento informado, cuando la técnica lo requiera.
Referencia a examen: en un caso práctico de suelo pélvico posparto, la convocatoria SAS (Turno Libre 2021) estableció que la historia clínica debe registrar datos administrativos, anamnesis y valoración toracoabdominal y perineal completa (inspección, palpación y exploración intracavitaria cuando esté indicada y consentida), frente a opciones que restringían el registro solo a la valoración perineal.
Precaución: un registro incompleto o ambiguo en la Historia de Fisioterapia no solo compromete la calidad asistencial: en caso de reclamación o responsabilidad patrimonial, la ausencia de documentación se interpreta habitualmente en contra del profesional.

8. EL INFORME DE ALTA DE FISIOTERAPIA

El Informe de Alta es el documento que cierra el proceso asistencial de Fisioterapia. Resume de forma sintética la valoración inicial, el tratamiento aplicado y el resultado obtenido, y traslada al paciente y al resto del equipo sanitario la información necesaria para garantizar la continuidad de cuidados.

El contenido habitual de un Informe de Alta de Fisioterapia incluye:

  • Datos de filiación y motivo de derivación a Fisioterapia.
  • Resumen de la valoración inicial (hallazgos articulares, musculares, del dolor y funcionales).
  • Diagnóstico de Fisioterapia y objetivos planteados.
  • Tratamiento aplicado (técnicas, número de sesiones, dosificación).
  • Resultado final, expresado siempre que sea posible con datos comparativos pre/post obtenidos con las mismas escalas empleadas en la valoración inicial (por ejemplo, EVA, balance articular/muscular, escalas funcionales).
  • Grado de cumplimiento de los objetivos y criterio de alta (por objetivos alcanzados, por estabilización del cuadro, por alta voluntaria o por derivación a otro nivel asistencial).
  • Recomendaciones al paciente para el mantenimiento de los resultados (ejercicio domiciliario, medidas de autocuidado, pautas de reconsulta).
Idea clave: el Informe de Alta no es un simple cierre administrativo: es la prueba objetiva de la efectividad de la intervención fisioterápica y el vehículo de comunicación con Atención Primaria u otros especialistas para garantizar la continuidad asistencial.

9. LA VALORACIÓN FUNCIONAL EN FISIOTERAPIA: LA CIF

La valoración funcional no pregunta «¿cuánto mueve esta articulación?» sino «¿qué puede y qué no puede hacer esta persona en su vida real?». El marco de referencia internacional para estructurar esta mirada es la Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud (CIF), de la Organización Mundial de la Salud.

CIF — MODELO BIOPSICOSOCIAL

├── FUNCIONAMIENTO Y DISCAPACIDAD
│ ├── Funciones y estructuras corporales → deficiencias (ej.: pérdida de balance articular)
│ └── Actividad y participación → limitaciones/restricciones (ej.: no puede subir escaleras)

└── FACTORES CONTEXTUALES
├── Ambientales → barreras arquitectónicas, apoyo social, recursos sanitarios
└── Personales → edad, motivación, afrontamiento, estilo de vida
Aportación al diagnóstico de Fisioterapia: la CIF permite formular un diagnóstico funcional que va más allá del déficit anatómico, integrando cómo el problema afecta al desempeño real del paciente y qué factores ambientales o personales lo modulan.
Pregunta frecuente de examen: convocatorias recientes del SAS (2023 y 2025) han preguntado directamente por la estructura de la CIF (estructuras y funciones corporales + actividad y participación + factores contextuales) y por sus objetivos (base científica común, lenguaje unificado y codificación sistemática del funcionamiento, la discapacidad y la salud).

10. ESCALAS E INSTRUMENTOS DE VALORACIÓN FUNCIONAL

La valoración funcional se operativiza mediante escalas e instrumentos validados, cada uno específico de un dominio. Confundir el dominio que mide cada escala es uno de los errores más frecuentes en el examen y en la práctica clínica:

Dominio Escala / instrumento Qué mide
Actividades básicas de la vida diaria (ABVD) Índice de Barthel / Índice de Katz Independencia en aseo, vestido, alimentación, transferencias, continencia
Actividades instrumentales (AIVD) Escala de Lawton-Brody Uso del teléfono, manejo de dinero, compras, tareas domésticas
Discapacidad lumbar Índice de Discapacidad de Oswestry Repercusión del dolor lumbar en actividades cotidianas (10 secciones, 6 opciones cada una)
Hombro Escala de Constant-Murley Dolor, actividades de la vida diaria, movilidad y fuerza
Extremidad superior QuickDASH Discapacidad y síntomas mediante 11 ítems abreviados del DASH original
Cadera y rodilla WOMAC Dolor, rigidez y función física en artrosis
Equilibrio y marcha / riesgo de caídas Tinetti (máx. 28: 16 equilibrio + 12 marcha), Berg, Downton Riesgo de caídas mediante tareas estáticas y dinámicas, o factores de riesgo asociados
Esfuerzo percibido / disnea Escala de Borg Percepción subjetiva del esfuerzo, útil para dosificar intensidad en rehabilitación cardiorrespiratoria
Nivel de conciencia Escala de Glasgow Apertura ocular, respuesta verbal y respuesta motora
Precisión de examen: el QuickDASH tiene 11 ítems (no 15), la Oswestry tiene 10 secciones con 6 opciones cada una (no 20 preguntas) y el Tinetti puntúa un máximo de 28 puntos (16 de equilibrio + 12 de marcha). Estos matices numéricos han sido objeto de distractores explícitos en convocatorias del SAS.

La selección de la escala no es arbitraria: debe ajustarse al dominio explorado, a la región anatómica o al problema de salud del paciente, y debe mantenerse constante entre la valoración inicial y las reevaluaciones para que los resultados sean comparables.

11. VALORACIÓN ANALÍTICA Y VALORACIÓN FUNCIONAL: INTEGRACIÓN CLÍNICA

La valoración analítica mide de forma objetiva y segmentaria estructuras o funciones concretas: el balance articular de una rodilla, el balance muscular del cuádriceps, la intensidad del dolor en un punto determinado. La valoración funcional, en cambio, evalúa la capacidad global de la persona para llevar a cabo actividades significativas (caminar, subir escaleras, vestirse, volver al trabajo).

Por qué importan ambas: un déficit analítico no siempre se traduce en limitación funcional relevante (una pequeña pérdida de balance articular puede ser irrelevante para las actividades del paciente), y viceversa: una limitación funcional puede tener un origen analítico difuso o multifactorial. El razonamiento clínico del fisioterapeuta consiste precisamente en relacionar ambos niveles.

La CIF proporciona el puente conceptual entre ambos niveles: las deficiencias de estructuras y funciones corporales (nivel analítico) se relacionan con las limitaciones de actividad y restricciones de participación (nivel funcional), moduladas por factores contextuales. En la práctica asistencial del SAS, un plan terapéutico completo debe documentar y reevaluar sistemáticamente ambos niveles, y ambos deben quedar reflejados de forma coherente en la Historia de Fisioterapia y en el Informe de Alta.

Recuerda: reevaluar con los mismos instrumentos que se usaron en la valoración inicial es la única manera de demostrar, con datos objetivos, la efectividad de la intervención fisioterápica.

12. REFERENCIAS NORMATIVAS Y BIBLIOGRÁFICAS

  • Ley 41/2002, de 14 de noviembre, básica reguladora de la autonomía del paciente y de derechos y obligaciones en materia de información y documentación clínica — definiciones de historia clínica e informe de alta.
  • Organización Mundial de la Salud. Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud (CIF).
  • Hislop, H. J.; Montgomery, J. — Daniels y Worthingham: Técnicas de balance muscular.
  • Norkin, C. C.; White, D. J. — Goniometría: evaluación de la movilidad articular.
  • Viel, É. — El diagnóstico fisioterápico: concepto, metodología y aplicación.
  • Servicio Andaluz de Salud. Documentación clínica y registros del proceso asistencial de Fisioterapia.
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Elaborado por Esteban Castro Palomo. Actualizado el julio 6, 2026.