Tema 45. Herramientas para formación y docencia. La Estrategia de Formación del SSPA. Modelo ADDIE de Diseño Instruccional. La Comisión de Formación Continuada de las Profesiones Sanitarias. E-Learning: características y plataforma Moodle de teleformación. Aplicación para la Gestión de la Formación en SAS. Simulación y Debriefing; Ciclo de Kolb; Evaluación de la Formación: el Modelo de los 4 Niveles de Kirkpatrick. Learning Analytics. Resolución para la gestión de la formación continuada en el Servicio Andaluz de Salud.
1. INTRODUCCIÓN: FORMACIÓN, COMPETENCIA Y CALIDAD SANITARIA
La formación de los profesionales constituye una función estratégica de cualquier organización sanitaria. En el Sistema Sanitario Público de Andalucía, en adelante SSPA, no debe contemplarse como una sucesión aislada de cursos, sino como un instrumento dirigido a mantener y mejorar las competencias profesionales, adaptar la organización a los cambios científicos, tecnológicos y normativos, incrementar la seguridad de pacientes y trabajadores y contribuir a la calidad de los servicios públicos. La formación solo adquiere verdadero valor organizativo cuando existe una relación verificable entre una necesidad detectada, una actividad formativa adecuadamente diseñada y una mejora del desempeño profesional.
El entorno sanitario presenta una especial complejidad. Los conocimientos clínicos cambian, aparecen nuevas tecnologías, se modifican los procedimientos administrativos, se implantan sistemas de información corporativos y se aprueban normas que alteran la gestión de personal, la contratación, la protección de datos, la prevención de riesgos o la relación con la ciudadanía. Esta evolución exige que las organizaciones establezcan mecanismos sistemáticos de actualización profesional. Una formación desvinculada de las necesidades reales puede generar actividad, gasto y certificados, pero no necesariamente aprendizaje útil ni mejora de resultados.
La Ley 44/2003, de 21 de noviembre, de ordenación de las profesiones sanitarias, configura la formación continuada como el proceso de enseñanza y aprendizaje activo y permanente al que tienen derecho y obligación los profesionales sanitarios. Su finalidad es actualizar y mejorar conocimientos, habilidades y actitudes ante la evolución científica y tecnológica, las demandas y necesidades sanitarias y el propio funcionamiento del sistema. Esta concepción combina dos dimensiones: una dimensión individual, relacionada con el desarrollo y la competencia del profesional, y una dimensión institucional, vinculada con la calidad, la seguridad, la eficiencia y la capacidad de respuesta del sistema sanitario.
La formación continuada no debe confundirse con la formación universitaria de grado ni con la formación sanitaria especializada. La formación de grado conduce a la obtención del título académico que permite, cuando proceda, acceder a una profesión sanitaria. La formación sanitaria especializada conduce a la obtención de un título oficial de especialista mediante el sistema de residencia. La formación continuada comienza, en sentido jurídico, una vez finalizada la etapa de grado o de especialización y acompaña al profesional durante toda su vida laboral.
Tampoco debe identificarse formación con simple transmisión de información. Una circular, un manual o una sesión informativa pueden resultar útiles, pero una actividad formativa rigurosa exige objetivos de aprendizaje, contenidos, metodología, recursos, evaluación y evidencias de participación o aprovechamiento. El diseño instruccional proporciona el método para articular estos elementos. Entre los modelos más difundidos se encuentra ADDIE, cuyas fases de análisis, diseño, desarrollo, implementación y evaluación permiten ordenar de forma sistemática el ciclo formativo.
Las tecnologías digitales han ampliado las posibilidades de la formación mediante plataformas de gestión del aprendizaje, contenidos multimedia, actividades colaborativas, videoconferencias, simuladores, repositorios y sistemas de análisis de datos. En el SAS, Moodle actúa como plataforma de teleformación y GESFORMA como herramienta de gestión administrativa de los planes y actividades formativas. Son aplicaciones relacionadas, pero no equivalentes: Moodle gestiona principalmente el entorno pedagógico y la actividad de aprendizaje; GESFORMA facilita la planificación, publicación, inscripción, seguimiento administrativo y certificación de la formación.
La simulación constituye otra herramienta de especial interés. Permite reproducir situaciones clínicas, administrativas, comunicativas u organizativas en un entorno controlado, practicar procedimientos y analizar decisiones sin exponer a pacientes o servicios reales a riesgos innecesarios. Su valor no reside únicamente en la fidelidad del simulador. La fase decisiva es el debriefing, durante la cual los participantes reconstruyen lo ocurrido, examinan sus razonamientos, contrastan alternativas y extraen aprendizajes transferibles al puesto de trabajo.
La evaluación cierra el ciclo. El modelo de Kirkpatrick distingue cuatro niveles: reacción, aprendizaje, comportamiento y resultados. Esta clasificación evita reducir la evaluación a una encuesta de satisfacción. Que una actividad agrade a los participantes no demuestra por sí solo que hayan aprendido; que superen un cuestionario tampoco acredita necesariamente que modifiquen su conducta profesional; y un cambio de conducta debe relacionarse, cuando sea posible, con resultados organizativos, asistenciales o de calidad.
Finalmente, el denominado Learning Analytics incorpora técnicas de recogida, medición, análisis e interpretación de datos del aprendizaje. Los registros de acceso, la participación en actividades, el progreso, los intentos de evaluación o los patrones de abandono pueden utilizarse para identificar dificultades y mejorar el diseño. Su utilización, especialmente en una Administración sanitaria, debe respetar la normativa de protección de datos, la proporcionalidad, la transparencia y la prohibición de decisiones injustificadamente discriminatorias.
2. MARCO NORMATIVO DE LA FORMACIÓN CONTINUADA
2.1. Ley de ordenación de las profesiones sanitarias
La Ley 44/2003 constituye la referencia legal estatal básica en materia de formación de los profesionales sanitarios. Su título II comprende la formación pregraduada, la formación especializada y la formación continuada. Los artículos 33 a 36 regulan específicamente esta última, sus principios generales, la Comisión de Formación Continuada y la acreditación de centros, actividades y profesionales.
El artículo 33 establece la definición y los objetivos de la formación continuada. Entre ellos se encuentran garantizar la actualización de los conocimientos profesionales, potenciar la capacidad de utilización de los recursos sanitarios, generalizar el conocimiento de los aspectos científicos, técnicos, éticos, legales, sociales y económicos del sistema, mejorar la percepción del papel social de las profesiones sanitarias y posibilitar el establecimiento de instrumentos de comunicación entre profesionales.
La ley atribuye a las Administraciones sanitarias la responsabilidad de establecer mecanismos que permitan garantizar la actualización permanente de los conocimientos de los profesionales. Los servicios de salud y los centros sanitarios no se limitan, por tanto, a autorizar la asistencia a cursos. Deben identificar necesidades, facilitar oportunidades de aprendizaje y orientar la formación hacia los objetivos del sistema.
2.2. Estatuto Marco del personal estatutario
La Ley 55/2003, de 16 de diciembre, del Estatuto Marco del personal estatutario de los servicios de salud, reconoce la formación continuada como derecho y como deber del personal estatutario. Esta doble configuración es relevante para examen. El profesional tiene derecho a acceder a actividades que favorezcan su cualificación, pero también debe mantener debidamente actualizados los conocimientos y aptitudes necesarios para el correcto ejercicio de la profesión o de las funciones asignadas.
La formación se relaciona además con la carrera profesional, la movilidad, la promoción, la prevención de riesgos laborales y la calidad de la prestación. El tiempo dedicado a determinadas actividades, su consideración dentro o fuera de jornada, la autorización para asistir o la financiación de gastos estarán condicionados por la normativa aplicable, las reglas de gestión interna y las necesidades del servicio.
2.3. Estatuto Básico del Empleado Público
El texto refundido de la Ley del Estatuto Básico del Empleado Público, aprobado por el Real Decreto Legislativo 5/2015, reconoce a los empleados públicos el derecho a la formación continua y a la actualización permanente de sus conocimientos y capacidades profesionales, preferentemente en horario laboral. También incluye entre sus deberes el mantenimiento de la formación y cualificación. Esta regulación alcanza al personal de gestión y servicios, aunque no sea destinatario del sistema de acreditación sanitaria en los mismos términos que las profesiones sanitarias tituladas.
La distinción resulta esencial: en el SAS existen actividades dirigidas a profesionales sanitarios susceptibles de acreditación mediante el sistema de formación continuada de las profesiones sanitarias, actividades destinadas a personal de gestión y servicios y actividades transversales para ambos colectivos. La utilidad de una actividad para el desempeño profesional no implica automáticamente que pueda recibir créditos de formación continuada sanitaria.
2.4. Real Decreto 1142/2007
El Real Decreto 1142/2007, de 31 de agosto, determina la composición y las funciones de la Comisión de Formación Continuada de las Profesiones Sanitarias y regula el sistema de acreditación. La Comisión es el órgano colegiado encargado de armonizar los criterios generales, mínimos y comunes aplicables en el Sistema Nacional de Salud. Está integrada por representantes de la Administración General del Estado y de las comunidades autónomas.
El modelo es descentralizado en su gestión y coordinado en sus criterios. Las comunidades autónomas ejercen competencias de acreditación dentro de su ámbito, pero deben respetar los criterios comunes acordados. Ello favorece que los créditos concedidos puedan ser reconocidos en el conjunto del Sistema Nacional de Salud y evita que cada territorio configure un sistema completamente independiente.
2.5. Normativa andaluza
En Andalucía, el Decreto 203/2003, de 8 de julio, regula el procedimiento de acreditación de las actividades de formación continuada de las profesiones sanitarias. La gestión técnica del modelo andaluz se articula a través de los órganos y entidades competentes de la Administración sanitaria autonómica, con participación de la Agencia de Calidad Sanitaria de Andalucía en las funciones técnicas que le correspondan.
En el ámbito interno del Servicio Andaluz de Salud, la Resolución 0194/2017, de la Dirección General de Profesionales, establece reglas para la gestión de la formación continuada. La resolución ordena aspectos como la planificación, las responsabilidades de los órganos de formación, las modalidades de actividades, la selección y participación de profesionales, la evaluación, la certificación, la gestión económica y la utilización de los sistemas corporativos.
Junto a estas disposiciones deben considerarse la normativa de protección de datos, accesibilidad, propiedad intelectual, contratación pública, transparencia, prevención de riesgos laborales y seguridad de la información. Una plataforma de aprendizaje no se sitúa fuera del ordenamiento administrativo: trata datos personales, puede incorporar contenidos protegidos, requiere recursos tecnológicos y genera evidencias administrativas sobre participación y certificación.
3. ESTRATEGIA DE FORMACIÓN DEL SSPA
3.1. Concepto y función estratégica
La Estrategia de Formación del Sistema Sanitario Público de Andalucía configura el marco para orientar las políticas formativas del conjunto de centros, instituciones y profesionales del sistema. Su finalidad es superar una concepción fragmentada basada exclusivamente en catálogos de cursos y avanzar hacia un modelo integrado en la estrategia general de la organización, vinculado con las competencias, la innovación, la calidad y los resultados.
La estrategia formativa parte de una idea fundamental: la formación debe estar al servicio de las necesidades de salud de la población y de las prioridades del SSPA. Esto implica relacionar los planes de formación con las estrategias sanitarias, los contratos programa, los planes de calidad, la seguridad del paciente, la transformación digital, los nuevos modelos asistenciales y las necesidades de gestión. Las actividades no se seleccionan únicamente por su atractivo o por la demanda espontánea, sino por su capacidad para cerrar brechas de competencia relevantes.
La Estrategia de Formación 2022-2025 fue elaborada a partir de un análisis de la situación de los procesos formativos y de los retos de futuro. Aunque los periodos formales de las estrategias pueden concluir, sus principios metodológicos siguen siendo útiles mientras no sean sustituidos por un nuevo marco: orientación a resultados, aprendizaje permanente, innovación metodológica, digitalización, colaboración, evaluación y gestión del conocimiento.
3.2. Formación basada en competencias
Una competencia profesional integra conocimientos, habilidades, actitudes, valores y capacidad de actuación en un contexto determinado. No basta con saber describir un procedimiento; el profesional competente debe poder aplicarlo correctamente, reconocer sus límites, comunicarse, adoptar decisiones y responder ante situaciones imprevistas.
La formación basada en competencias comienza identificando qué desempeño se espera y qué distancia existe respecto de la situación real. A partir de esa brecha se formulan objetivos observables. Por ejemplo, en lugar de plantear como objetivo genérico que el alumno «conozca la contratación menor», puede establecerse que, al finalizar, sea capaz de identificar los límites y requisitos aplicables, distinguir el contrato menor del fraccionamiento indebido y tramitar correctamente la documentación exigible.
Este enfoque influye en la metodología y en la evaluación. Los conocimientos pueden comprobarse mediante pruebas objetivas, pero las habilidades exigen tareas, casos, demostraciones o simulaciones. Las actitudes y comportamientos requieren observación, seguimiento y análisis contextual. La evaluación debe corresponderse con el tipo de competencia que se pretende desarrollar.
3.3. Integración con la gestión del conocimiento
La formación es uno de los componentes de la gestión del conocimiento, pero no el único. El conocimiento organizativo se crea, comparte, aplica y conserva mediante comunidades de práctica, protocolos, procedimientos normalizados, repositorios, sesiones, bibliotecas, redes profesionales, proyectos de innovación y análisis de experiencias. Una estrategia madura combina estas herramientas para evitar que el conocimiento quede concentrado en determinadas personas o se pierda cuando cambian de puesto.
Los profesionales con experiencia pueden actuar como docentes, tutores o referentes. La docencia interna permite adaptar los contenidos a los procesos reales del centro y favorece el intercambio entre iguales. Sin embargo, debe garantizarse la calidad: dominar una materia no implica automáticamente saber enseñarla. El docente necesita competencias de comunicación, planificación, dinamización, evaluación y uso de tecnologías educativas.
3.4. Equidad y accesibilidad
La estrategia debe procurar que las oportunidades de formación lleguen a profesionales de diferentes centros, categorías, turnos y territorios. La teleformación reduce determinadas barreras geográficas y horarias, pero puede crear otras relacionadas con la competencia digital, la conectividad o la accesibilidad. Por ello, el diseño debe atender a la diversidad de usuarios y evitar que la transformación digital excluya a quienes presentan mayores dificultades.
La accesibilidad no consiste únicamente en permitir el acceso técnico a una plataforma. Los documentos deben ser legibles, las imágenes relevantes deben disponer de alternativas textuales, los vídeos deben incorporar subtitulado cuando resulte necesario, la navegación debe ser coherente y las actividades no deben depender de acciones imposibles de realizar con tecnologías de apoyo. El lenguaje claro mejora la experiencia de todos los participantes.
3.5. Innovación y evaluación
La innovación formativa no equivale a introducir tecnología de forma indiscriminada. Una videoconferencia expositiva de varias horas puede reproducir las limitaciones de una clase tradicional. La innovación debe responder a una necesidad pedagógica: aprendizaje basado en problemas, aula invertida, microaprendizaje, simulación, gamificación, recursos interactivos, comunidades de práctica o itinerarios personalizados.
La estrategia exige evaluar no solo la satisfacción, sino también el aprendizaje, la transferencia y, cuando sea viable, los resultados. La información obtenida debe retroalimentar la planificación. De este modo se establece un ciclo de mejora continua: necesidades, objetivos, diseño, ejecución, evaluación, análisis y nueva planificación.
4. PLANIFICACIÓN Y DETECCIÓN DE NECESIDADES FORMATIVAS
4.1. La detección de necesidades
La detección de necesidades formativas es el punto de partida de una planificación rigurosa. Una necesidad formativa puede definirse como la diferencia entre las competencias requeridas para un desempeño adecuado y las competencias disponibles en un colectivo. No toda necesidad organizativa es una necesidad de formación. Antes de programar un curso debe analizarse si el problema deriva realmente de una carencia de conocimientos o habilidades o si obedece a falta de recursos, errores de organización, instrucciones contradictorias, sobrecarga de trabajo o deficiencias del sistema de información.
Esta distinción evita utilizar la formación como respuesta automática a cualquier incidencia. Si un procedimiento no puede cumplirse porque la aplicación informática falla, impartir un curso no solucionará el problema. Si existe una aplicación correcta pero los usuarios desconocen su funcionamiento, la formación sí puede ser adecuada. Cuando concurren varios factores, la actividad formativa debe integrarse con medidas organizativas y tecnológicas.
4.2. Fuentes de información
Las necesidades pueden identificarse mediante encuestas, entrevistas, grupos focales, análisis de puestos, mapas de competencias, evaluaciones del desempeño, resultados de auditorías, indicadores de calidad, incidentes de seguridad, reclamaciones, cambios normativos, implantación de tecnologías, planes estratégicos y propuestas de unidades o comisiones. Cada fuente aporta una perspectiva distinta.
Las necesidades percibidas por los profesionales son importantes, pero no suficientes. Un profesional puede demandar formación en materias de su interés y no identificar una carencia que desconoce. Por ello se combinan necesidades sentidas, necesidades normativas, necesidades comparativas y necesidades demostradas por resultados. La triangulación mejora la validez del diagnóstico.
| Tipo de necesidad | Origen | Ejemplo en el SAS |
|---|---|---|
| Normativa | Nueva ley, reglamento, resolución o instrucción | Formación sobre una reforma del procedimiento administrativo |
| Organizativa | Objetivos estratégicos o modificación de procesos | Implantación de un nuevo circuito de compras |
| Tecnológica | Nueva aplicación o actualización funcional | Uso de una nueva versión de GESFORMA o de un sistema corporativo |
| Profesional | Brecha de competencia individual o colectiva | Dificultades para elaborar indicadores o informes de gestión |
| De calidad y seguridad | Auditorías, incidentes, reclamaciones o resultados | Errores repetidos en identificación o protección de datos |
4.3. Priorización
Los recursos son limitados, por lo que no todas las necesidades pueden atenderse simultáneamente. La priorización puede considerar la gravedad del problema, el número de profesionales afectados, la urgencia, el riesgo para pacientes o trabajadores, la relación con objetivos estratégicos, la existencia de obligaciones normativas, la posibilidad de transferencia y la viabilidad económica y técnica.
También debe evitarse la duplicación. Antes de crear una actividad nueva se comprueba si existe ya un curso corporativo, un recurso reutilizable o una oferta de otro centro. La coordinación entre unidades mejora la eficiencia y facilita la homogeneidad de criterios.
4.4. Formulación de objetivos
Los objetivos deben describir el resultado de aprendizaje esperado, no la actividad del docente. «Explicar Moodle» describe una actuación docente; «configurar una actividad de evaluación en Moodle aplicando criterios de calificación y retroalimentación» describe una capacidad del participante. Los objetivos claros orientan contenidos, metodología y evaluación.
Resulta útil que sean específicos, medibles, alcanzables, relevantes y delimitados temporalmente. En formación compleja pueden distinguirse objetivos generales y específicos. Los verbos deben elegirse de acuerdo con el nivel cognitivo: identificar, diferenciar, aplicar, analizar, diseñar, evaluar o crear.
4.5. Plan de formación
El plan de formación traduce las prioridades en una programación ordenada. Incluye diagnóstico, objetivos, actividades, destinatarios, modalidad, duración, calendario, docentes, recursos, presupuesto, sistema de evaluación e indicadores. Debe contemplar tanto actividades internas como formación externa cuando esta resulte necesaria.
Un plan no es una lista estática. Durante su ejecución pueden aparecer cambios normativos, necesidades urgentes o dificultades de cobertura. La modificación debe justificarse y registrarse, manteniendo la trazabilidad administrativa y presupuestaria.
5. MODELO ADDIE DE DISEÑO INSTRUCCIONAL
5.1. Concepto
ADDIE es un modelo sistemático de diseño instruccional cuyo nombre procede de las iniciales de sus cinco fases en inglés: Analysis, Design, Development, Implementation y Evaluation. En español se corresponden con análisis, diseño, desarrollo, implementación y evaluación. No constituye una norma jurídica ni un procedimiento administrativo obligatorio, sino un marco metodológico para organizar la creación de experiencias de aprendizaje.
Aunque suele representarse linealmente, su aplicación adecuada es iterativa. Los resultados de una fase pueden obligar a revisar decisiones anteriores. Por ejemplo, durante el desarrollo puede comprobarse que un recurso previsto es técnicamente inviable; durante la implementación pueden detectarse problemas de accesibilidad; y la evaluación puede revelar que los objetivos estaban mal formulados.
5.2. Fase de análisis
En la fase de análisis se determina qué problema se pretende resolver, quiénes son los destinatarios, qué competencias necesitan, cuáles poseen, en qué contexto aprenderán y qué restricciones existen. Se estudian las características profesionales, experiencia previa, disponibilidad, competencia digital, número de participantes, turnos y dispersión territorial.
También se analizan los recursos: presupuesto, tiempo, docentes, plataforma, aulas, simuladores, soporte técnico y materiales existentes. En un entorno sanitario deben considerarse la continuidad asistencial, la confidencialidad, la seguridad y la posibilidad real de liberar a los profesionales para participar.
El producto de esta fase es un diagnóstico formativo. Si el análisis concluye que el problema no se resuelve mediante formación, el proceso debe reconducirse. Esta es una de las aportaciones más importantes de ADDIE: obliga a justificar la intervención antes de producir contenidos.
5.3. Fase de diseño
En la fase de diseño se establece la arquitectura pedagógica. Se formulan objetivos, se seleccionan contenidos, se decide la secuencia, se eligen metodologías y actividades, se define la modalidad y se diseña la evaluación. También se establece la duración estimada, los criterios de superación y el tipo de retroalimentación.
Debe existir alineamiento entre objetivos, actividades y evaluación. Si el objetivo es que el alumno aplique un procedimiento, una prueba limitada a recordar definiciones será insuficiente. Resultará más adecuado presentar un supuesto práctico, una tarea o una simulación.
| Objetivo | Actividad coherente | Evaluación coherente |
|---|---|---|
| Recordar una norma | Lectura guiada y preguntas breves | Prueba objetiva |
| Aplicar un procedimiento | Caso práctico paso a paso | Resolución de un supuesto |
| Desarrollar una habilidad | Demostración, práctica o simulación | Lista de comprobación u observación |
| Mejorar el trabajo en equipo | Simulación colaborativa y debriefing | Rúbrica de conducta y análisis reflexivo |
5.4. Fase de desarrollo
Durante el desarrollo se crean o adaptan los recursos previstos: guías, presentaciones, vídeos, cuestionarios, casos, contenidos SCORM, simulaciones, foros, rúbricas y manuales. También se configura el curso en la plataforma y se realizan pruebas técnicas y pedagógicas.
El contenido debe ser correcto, actualizado, comprensible y adecuado a los destinatarios. En materias jurídicas se verifica la vigencia normativa; en contenidos clínicos, la evidencia y los protocolos; en aplicaciones informáticas, la correspondencia con la versión implantada. Debe evitarse la utilización de datos reales identificables en capturas, casos o ejercicios.
Antes de la publicación puede realizarse una revisión por expertos o una prueba piloto. La revisión técnica comprueba enlaces, navegación, compatibilidad y accesibilidad. La revisión pedagógica examina claridad, carga de trabajo, coherencia y dificultad.
5.5. Fase de implementación
La implementación consiste en poner en marcha la actividad. Incluye convocatoria, inscripción, selección, matriculación, comunicación, soporte, docencia, dinamización y seguimiento. En esta fase se materializa la coordinación entre GESFORMA, Moodle, docentes, unidad de formación y participantes.
Una buena implementación anticipa incidencias: instrucciones de acceso, requisitos técnicos, calendario, canales de consulta, recuperación de credenciales, normas de participación y criterios de evaluación. En actividades síncronas deben preverse ausencias, problemas de conexión y mecanismos de registro.
5.6. Fase de evaluación
La evaluación se aplica durante todo el modelo. La evaluación formativa permite corregir el diseño mientras se desarrolla o ejecuta; la evaluación sumativa valora los resultados al finalizar. Pueden analizarse satisfacción, aprendizaje, participación, abandonos, transferencia, impacto y eficiencia.
Los datos obtenidos no deben archivarse sin más. Se comparan con los objetivos y se adoptan decisiones: mantener la actividad, modificar contenidos, cambiar metodología, reforzar tutorías, ajustar la duración o suprimir una oferta que no responde a necesidades.
│
├── ANÁLISIS
│ ├── Necesidad y brecha de competencia
│ ├── Destinatarios y contexto
│ └── Recursos, riesgos y restricciones
│
├── DISEÑO
│ ├── Objetivos
│ ├── Secuencia y metodología
│ └── Evaluación y criterios de superación
│
├── DESARROLLO
│ ├── Elaboración de contenidos
│ ├── Configuración tecnológica
│ └── Revisión y prueba piloto
│
├── IMPLEMENTACIÓN
│ ├── Convocatoria y matriculación
│ ├── Docencia, tutoría y soporte
│ └── Seguimiento de la ejecución
│
└── EVALUACIÓN
├── Formativa durante el proceso
├── Sumativa al finalizar
└── Retroalimentación y mejora
6. COMISIÓN DE FORMACIÓN CONTINUADA DE LAS PROFESIONES SANITARIAS
6.1. Fundamento
La Comisión de Formación Continuada de las Profesiones Sanitarias fue creada para coordinar y armonizar el sistema de formación continuada en el Sistema Nacional de Salud. La Ley 44/2003 la configura como un órgano colegiado de las Administraciones públicas y el Real Decreto 1142/2007 desarrolla su composición y funciones.
Su existencia responde a la distribución territorial de competencias sanitarias. Las comunidades autónomas gestionan la acreditación de actividades en sus respectivos ámbitos, pero resulta necesario establecer criterios comunes que garanticen coherencia, calidad y reconocimiento mutuo.
6.2. Composición
La Comisión cuenta con representación de los ministerios estatales afectados y de cada una de las comunidades autónomas presentes en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud. La composición refleja su naturaleza de órgano de coordinación interadministrativa.
Junto al pleno pueden existir órganos técnicos y grupos de trabajo encargados de preparar criterios, valorar cuestiones especializadas y formular propuestas. Las profesiones sanitarias y otros agentes pueden participar a través de los mecanismos previstos, pero la competencia formal corresponde a la Comisión y a los órganos de acreditación autorizados.
6.3. Funciones
Entre sus funciones se encuentran detectar y analizar necesidades de formación continuada, proponer programas o actuaciones, establecer criterios generales y comunes para la acreditación, coordinar las actuaciones de las Administraciones y estudiar mecanismos de reconocimiento de la formación.
También interviene en la definición de criterios relativos a los créditos, a los requisitos de las actividades y a la utilización de los distintivos del sistema. La Comisión no organiza necesariamente cada curso ni expide directamente todos los certificados. Su función principal es normativa, coordinadora y armonizadora dentro del sistema.
6.4. Profesiones destinatarias
El sistema de acreditación se refiere a la formación continuada de las profesiones sanitarias reconocidas por el ordenamiento. Debe comprobarse que la actividad se dirige a profesionales incluidos en su ámbito y que los contenidos guardan relación con el ejercicio profesional. Una actividad puede ser útil para el personal del SAS y, sin embargo, no reunir las condiciones para obtener acreditación sanitaria.
Las actividades de formación básica de estudiantes, la formación sanitaria especializada durante la residencia y los programas que conducen a títulos académicos oficiales se sitúan en marcos distintos. Tampoco todo contenido transversal genera automáticamente créditos para cualquier profesión sanitaria: deben analizarse destinatarios, pertinencia y relación con las competencias profesionales.
7. ACREDITACIÓN DE LA FORMACIÓN CONTINUADA
7.1. Finalidad de la acreditación
La acreditación constituye un procedimiento de evaluación externa mediante el cual se comprueba que una actividad de formación continuada reúne determinados requisitos de calidad. No equivale a una mera autorización para impartir un curso ni garantiza por sí sola que todos los asistentes obtengan el certificado. La actividad debe haber sido acreditada y cada participante debe cumplir los requisitos de asistencia, participación o aprovechamiento establecidos.
La acreditación aporta transparencia y comparabilidad. Permite valorar el diseño pedagógico, la pertinencia, los objetivos, la metodología, la evaluación y la organización. El número de créditos no depende exclusivamente de la duración. El sistema combina un componente cuantitativo relacionado con las horas efectivas de formación y un componente cualitativo derivado de la valoración de la actividad.
7.2. Solicitud y evaluación
La entidad proveedora presenta la solicitud ante el órgano competente, acompañada de la información necesaria: título, justificación, objetivos, destinatarios, contenidos, metodología, duración, calendario, docentes, recursos y sistema de evaluación. La solicitud debe formularse con la antelación exigida, pues la acreditación pretende valorar una actividad previamente planificada y no regularizar retrospectivamente una formación ya finalizada.
Los evaluadores examinan la coherencia del diseño. Se valora que la necesidad esté justificada, que los objetivos sean claros, que la metodología sea adecuada, que los docentes posean competencia y que la evaluación permita verificar el logro. También se revisan posibles conflictos de interés y la independencia de los contenidos.
7.3. Criterios de calidad
La calidad no se identifica con la cantidad de materiales o con el prestigio del ponente. Una actividad breve y bien focalizada puede ser más útil que un programa extenso y desestructurado. Los criterios suelen atender a la pertinencia, los objetivos, la organización, la metodología, la evaluación y la adecuación de los recursos.
En teleformación se examina además la tutorización, la interacción, el control de participación, el tiempo estimado de dedicación, la usabilidad y la evaluación. Limitarse a colocar documentos en una plataforma no constituye necesariamente un diseño de e-learning de calidad.
7.4. Certificación
El certificado debe identificar la actividad, la entidad organizadora, las fechas, la modalidad, la duración y, cuando proceda, los créditos concedidos. La expedición debe apoyarse en evidencias: asistencia, conexión, realización de actividades, evaluación o cualquier otro requisito previsto.
Debe diferenciarse el certificado de asistencia del certificado de aprovechamiento. El primero acredita la participación mínima exigida; el segundo añade la superación de una evaluación. La denominación y los requisitos deben estar definidos antes de iniciar la actividad y aplicarse de forma homogénea.
7.5. Control y responsabilidades
La entidad proveedora debe conservar la documentación y facilitar las actuaciones de comprobación. La utilización indebida de logotipos, créditos o expresiones que induzcan a creer que una actividad está acreditada puede dar lugar a responsabilidades y a la retirada del reconocimiento.
Los datos de participación deben ser fiables. No puede certificarse a una persona que no haya cumplido los requisitos por razones de cortesía, jerarquía o interés. La certificación es un acto con efectos profesionales y administrativos, por lo que exige objetividad, trazabilidad y control.
8. E-LEARNING Y MODALIDADES DE FORMACIÓN DIGITAL
8.1. Concepto
El e-learning es una modalidad de enseñanza y aprendizaje mediada por tecnologías digitales, normalmente a través de Internet y de una plataforma de gestión del aprendizaje. Permite distribuir contenidos, realizar actividades, establecer comunicación, evaluar y registrar el progreso. Su elemento definitorio no es solo la distancia física, sino la integración pedagógica de recursos tecnológicos.
La teleformación puede ser síncrona, cuando docentes y participantes coinciden temporalmente mediante videoconferencia o aula virtual, o asíncrona, cuando cada participante accede en momentos diferentes. Muchas actividades combinan ambos formatos.
8.2. Modalidades relacionadas
- Formación presencial: docentes y participantes coinciden en espacio y tiempo.
- E-learning: el proceso se desarrolla principalmente en línea.
- Blended learning: combina componentes presenciales y virtuales.
- Aula virtual: sesión síncrona a distancia mediante herramientas de comunicación.
- Microlearning: contenidos breves orientados a objetivos muy concretos.
- Mobile learning: aprendizaje diseñado para dispositivos móviles.
- Autoformación: aprendizaje autónomo con escasa o nula intervención tutorial, siempre que el diseño lo permita.
La selección debe responder a los objetivos. Una actualización normativa puede impartirse en línea; una habilidad manual compleja requerirá práctica presencial o simulada; una competencia de trabajo en equipo puede beneficiarse de sesiones síncronas y análisis colectivo.
8.3. Ventajas
El e-learning aporta flexibilidad temporal y geográfica, escalabilidad, reutilización de contenidos, actualización rápida, acceso a recursos diversos y registro detallado de la actividad. En una organización extensa como el SAS permite llegar a profesionales de múltiples centros sin multiplicar desplazamientos.
También facilita itinerarios diferenciados. Un cuestionario inicial puede orientar al participante hacia contenidos de refuerzo; las actividades pueden adaptarse al ritmo; y los foros permiten compartir experiencias entre centros.
8.4. Limitaciones y riesgos
La flexibilidad exige autonomía y organización. La ausencia de contacto directo puede aumentar el abandono, especialmente cuando los contenidos son extensos, la navegación es confusa o la tutoría es insuficiente. La brecha digital afecta a quienes poseen menor competencia tecnológica o dificultades de acceso.
Otro riesgo es la falsa participación. Permanecer conectado no demuestra atención ni aprendizaje. Por ello se combinan registros de acceso con tareas significativas, evaluaciones, participación y productos elaborados. Los controles deben ser proporcionados y no convertirse en vigilancia invasiva.
La sobrecarga cognitiva aparece cuando se acumulan textos, vídeos, enlaces y actividades sin jerarquía. Los contenidos deben fragmentarse, señalizarse y relacionarse con objetivos claros. La calidad visual no compensa una mala arquitectura pedagógica.
8.5. Estándares de interoperabilidad
SCORM es un conjunto de especificaciones que facilita empaquetar contenidos y comunicarlos con una plataforma de aprendizaje. Permite que un recurso desarrollado con una herramienta compatible pueda incorporarse a diferentes LMS y transmitir datos como estado de finalización, puntuación o tiempo.
No debe confundirse SCORM con Moodle. Moodle es una plataforma; SCORM es un estándar de contenidos interoperables. Tampoco toda actividad de Moodle tiene que estar empaquetada como SCORM: la plataforma dispone de recursos y actividades nativas.
9. PLATAFORMA MOODLE DE TELEFORMACIÓN
9.1. Moodle como LMS
Moodle es un sistema de gestión del aprendizaje o LMS, expresión procedente de Learning Management System. Es software libre y modular, permite crear espacios formativos, organizar contenidos, matricular participantes, establecer actividades, evaluar y obtener informes. Su arquitectura basada en cursos, usuarios, roles, recursos, actividades y bloques facilita adaptarlo a distintos modelos pedagógicos.
En el ámbito del SAS, Moodle se utiliza como soporte de teleformación. La configuración concreta, la versión instalada y las integraciones pueden variar, por lo que las preguntas de oposición suelen centrarse en sus conceptos y funcionalidades generales, no en la posición exacta de un botón.
9.2. Estructura básica
El curso es la unidad organizativa principal. Dentro de él, los contenidos pueden distribuirse por temas, semanas, módulos o unidades. Los recursos presentan información; las actividades exigen una actuación del participante.
| Elemento | Función | Ejemplo |
|---|---|---|
| Recurso | Presentar o enlazar información | Página, archivo, libro, URL |
| Actividad | Solicitar participación o producción | Cuestionario, tarea, foro, taller |
| Bloque | Mostrar información complementaria | Calendario, progreso, navegación |
| Calificación | Registrar resultados de evaluación | Puntuación de cuestionarios y tareas |
| Finalización | Controlar condiciones de progreso | Visualizar un recurso o superar una prueba |
9.3. Roles y permisos
Moodle utiliza un sistema de roles y capacidades. El administrador posee competencias globales de configuración; el gestor puede administrar categorías o cursos según los permisos; el profesor diseña y dinamiza; el profesor sin permiso de edición participa en docencia sin modificar la estructura; y el estudiante accede a los contenidos y actividades.
Los roles son contextuales. Un usuario puede ser profesor en un curso y estudiante en otro. La aplicación del principio de mínimo privilegio exige conceder solo las capacidades necesarias.
9.4. Recursos
Entre los recursos se encuentran archivos, carpetas, páginas, libros, etiquetas y enlaces. Deben utilizarse atendiendo a la usabilidad. Un libro permite estructurar contenidos en capítulos; una página evita descargas innecesarias; un archivo puede ser adecuado cuando el participante necesita conservar o imprimir un documento.
Los documentos deben incorporar títulos significativos y versiones controladas. Cuando se actualiza una norma, debe retirarse o señalarse la versión obsoleta para evitar que los profesionales utilicen información incorrecta.
9.5. Actividades
El cuestionario permite preguntas de elección múltiple, respuesta breve, verdadero o falso y otros tipos. Puede configurarse el número de intentos, la retroalimentación, el orden aleatorio y los límites temporales. La tarea permite entregar documentos o textos. El foro soporta discusión asíncrona. La consulta recoge una elección rápida. La encuesta obtiene información mediante instrumentos predefinidos. El taller facilita evaluación entre iguales.
La selección debe basarse en la finalidad. Un foro sin una consigna clara suele generar mensajes superficiales; un cuestionario puede utilizarse para evaluación diagnóstica, formativa o sumativa; una tarea requiere criterios explícitos y, preferentemente, una rúbrica.
9.6. Seguimiento y finalización
Moodle registra eventos relacionados con accesos y actividades. Los informes permiten analizar participación y progreso. La finalización puede depender de la visualización, la obtención de una calificación, el envío de una tarea o el cumplimiento de otras condiciones.
Estos registros constituyen indicios, no pruebas absolutas de aprendizaje. Abrir un recurso no demuestra lectura comprensiva. La evaluación combina datos de actividad con evidencias de desempeño.
9.7. Banco de preguntas
El banco permite organizar preguntas en categorías y reutilizarlas en cuestionarios. La aleatorización reduce la copia y genera pruebas diferentes. Las preguntas deben revisarse para asegurar claridad, una sola respuesta válida y distractores plausibles. Cuando se modifica una norma, debe comprobarse si las preguntas han quedado obsoletas.
9.8. Seguridad y protección de datos
La plataforma trata datos identificativos, participación, mensajes, calificaciones y registros de actividad. Debe aplicarse control de accesos, confidencialidad, conservación limitada y uso compatible con la finalidad formativa. Los docentes no deben descargar o difundir listados sin necesidad.
Los casos y capturas utilizados en cursos sanitarios deben anonimizarse. El hecho de que el aula sea corporativa no autoriza a incluir historias clínicas o datos personales reales cuando no resulten imprescindibles.
10. APLICACIÓN PARA LA GESTIÓN DE LA FORMACIÓN EN EL SAS
10.1. Concepto y finalidad
GESFORMA es la herramienta corporativa destinada a la gestión de los planes de formación continuada de los profesionales del Servicio Andaluz de Salud. El sistema facilita la publicación de la oferta, la solicitud de actividades, la gestión de participantes, el seguimiento administrativo y la certificación.
Existe una estructura de GESFORMA vinculada a los centros proveedores de formación. El profesional debe acceder al entorno correspondiente y, para determinados procedimientos como la formación externa, utilizar el GESFORMA de su centro de origen. La existencia de distintos portales no elimina la orientación corporativa del sistema.
10.2. Funciones
- Registrar planes, actividades y ediciones.
- Publicar convocatorias y catálogos.
- Definir destinatarios, requisitos y plazas.
- Gestionar solicitudes y criterios de selección.
- Generar listados de admitidos, reservas y excluidos.
- Registrar asistencia y resultados.
- Gestionar docentes y colaboraciones.
- Emitir certificados o diplomas.
- Obtener informes e indicadores.
- Tramitar, cuando proceda, solicitudes de formación externa.
10.3. Ciclo administrativo de una actividad
La gestión comienza con la inclusión de la actividad en el plan o con la autorización de una actividad sobrevenida. Se registran denominación, objetivos, modalidad, fechas, duración, destinatarios, plazas, docentes, financiación y evaluación. Posteriormente se publica la convocatoria y se abre el plazo de solicitud.
Finalizado el plazo se aplica el criterio de selección definido. Deben evitarse decisiones arbitrarias. Pueden utilizarse prioridad profesional, adecuación al puesto, orden de solicitud, distribución por unidades o necesidad organizativa. Los criterios deben ser públicos y aplicados de forma homogénea.
Tras la selección se comunican admisiones, reservas y exclusiones. La renuncia temprana permite cubrir plazas. Las ausencias injustificadas pueden recibir el tratamiento previsto por las reglas internas, especialmente cuando han impedido participar a otros profesionales.
Durante la actividad se registran incidencias, asistencia y evaluación. Al finalizar se comprueba el cumplimiento de requisitos y se emiten certificados. La documentación alimenta la memoria del plan y los indicadores de actividad.
10.4. Formación interna y externa
La formación interna es organizada o gestionada por el propio SAS o sus centros. La formación externa procede de entidades ajenas y puede requerir autorización, financiación, permiso o comisión de servicio conforme a su naturaleza. El interés individual no basta para generar derecho al abono de matrícula, desplazamiento o manutención.
La solicitud debe justificar la relación con el puesto y la utilidad para la organización. Cuando existe oferta interna equivalente, puede priorizarse esta por razones de eficiencia. Tras la asistencia pueden exigirse certificado, memoria, justificación económica o transferencia del conocimiento adquirido.
10.5. Integración con Moodle
En actividades de teleformación, GESFORMA y Moodle intervienen en momentos complementarios. GESFORMA puede gestionar la convocatoria, las solicitudes y la certificación; Moodle aloja contenidos y actividades y registra el progreso pedagógico. La integración evita duplicidades, pero exige revisar que la identidad de los participantes y los resultados se transfieran correctamente.
Una incidencia de sincronización no debe resolverse certificando sin evidencias. Deben recuperarse los registros disponibles, comprobar tareas, consultar al equipo técnico y documentar la decisión.
10.6. Datos e indicadores
GESFORMA proporciona información para evaluar los planes: número de actividades, participantes, horas, distribución por categorías, tasa de ocupación, asistencia, abandono, satisfacción y costes. Debe evitarse confundir indicadores de actividad con resultados. Un aumento de matrículas indica mayor volumen, no necesariamente mayor impacto.
Los informes deben interpretarse considerando el contexto. Una actividad obligatoria puede mostrar alta participación y satisfacción moderada; un curso voluntario especializado puede tener pocas plazas y gran transferencia. Las comparaciones requieren definiciones homogéneas.
11. SIMULACIÓN Y DEBRIEFING
11.1. Concepto de simulación
La simulación es una metodología experiencial que recrea situaciones reales o potenciales para practicar, evaluar o analizar actuaciones en un entorno controlado. Puede emplear pacientes simulados, maniquíes, programas informáticos, juegos de rol, casos administrativos, escenarios de emergencia o reproducciones de sistemas de información.
Su finalidad no es entretener ni demostrar quién comete menos errores. Busca generar una experiencia significativa que permita examinar conocimientos, habilidades técnicas, comunicación, liderazgo, toma de decisiones y coordinación.
11.2. Fidelidad
La fidelidad expresa el grado de semejanza con la realidad. Puede ser física, funcional, psicológica o conceptual. Un simulador tecnológicamente complejo no garantiza mejor aprendizaje. La fidelidad necesaria depende del objetivo. Para entrenar una conversación difícil puede ser más importante la autenticidad del papel interpretado que disponer de equipamiento avanzado.
11.3. Fases
Una actividad suele comprender preparación, prebriefing, desarrollo del escenario y debriefing. La preparación define objetivos, guion, recursos, roles y criterios de observación. El prebriefing presenta el entorno, las reglas, la confidencialidad y el compromiso de respeto. El escenario genera la experiencia. El debriefing transforma esa experiencia en aprendizaje.
11.4. Seguridad psicológica
Los participantes deben sentirse capaces de actuar, preguntar y reconocer errores sin temor a humillación. La seguridad psicológica no elimina la exigencia ni impide evaluar; establece un marco de respeto orientado a aprender. El facilitador explica que la simulación reproduce un contexto y que los errores serán analizados de forma constructiva.
La confidencialidad favorece la participación. Lo aprendido puede compartirse, pero las actuaciones individuales no deben utilizarse para ridiculizar. Cuando la simulación tiene finalidad evaluativa, esta circunstancia y los criterios deben comunicarse expresamente.
11.5. Debriefing
El debriefing es una conversación estructurada posterior al escenario. Los participantes reconstruyen lo sucedido, expresan percepciones, analizan decisiones y formulan alternativas. El facilitador no se limita a revelar la respuesta correcta; ayuda a descubrir los modelos mentales que guiaron la actuación.
Existen diferentes estructuras. Una secuencia habitual comprende reacción o descripción, análisis y síntesis o aplicación. En la primera fase se reduce la tensión y se obtiene una visión compartida; en el análisis se examinan acciones y razonamientos; en la aplicación se identifican aprendizajes y compromisos transferibles.
11.6. Preguntas del facilitador
Las preguntas abiertas resultan más productivas que las acusatorias. «¿Qué información estabas utilizando en ese momento?» permite conocer el razonamiento; «¿por qué lo hiciste mal?» genera defensa. El facilitador puede combinar observación y curiosidad: describe una conducta concreta, explica su preocupación y solicita la perspectiva del participante.
11.7. Simulación administrativa
La simulación también es útil para TFA de Administración General. Puede recrearse una mesa de contratación, la gestión de una reclamación, un incidente de protección de datos, la implantación de una aplicación, una entrevista de selección o la coordinación ante una caída de sistemas. Estas actividades permiten entrenar procedimientos y habilidades no clínicas.
Ejemplo de simulación administrativa
Un equipo recibe una incidencia: se ha enviado por error un listado de profesionales a destinatarios no autorizados. Los participantes deben contener la incidencia, identificar al responsable interno, conservar evidencias, valorar el riesgo y organizar las comunicaciones. En el debriefing se analiza qué información utilizó cada participante, cómo se distribuyeron funciones y qué barreras organizativas evitarían la repetición.
12. CICLO DE APRENDIZAJE EXPERIENCIAL DE KOLB
12.1. Fundamento
David A. Kolb desarrolló un modelo de aprendizaje experiencial según el cual el conocimiento se construye mediante la transformación de la experiencia. Aprender no consiste únicamente en vivir una situación. La experiencia debe observarse, conceptualizarse y utilizarse para orientar nuevas acciones.
El ciclo comprende cuatro momentos: experiencia concreta, observación reflexiva, conceptualización abstracta y experimentación activa. Se representa como un proceso circular porque la nueva experimentación genera otra experiencia que puede analizarse.
12.2. Experiencia concreta
Es la participación en una situación o tarea. Puede ser un escenario de simulación, un caso, una práctica, una incidencia real o una actividad colaborativa. La experiencia proporciona datos, emociones y consecuencias sobre los que trabajar.
La mera exposición no garantiza aprendizaje. Dos personas pueden vivir la misma situación y extraer conclusiones diferentes. Por ello se necesita la siguiente fase.
12.3. Observación reflexiva
El participante revisa qué ocurrió, qué hizo, qué resultados obtuvo y qué factores influyeron. Se consideran distintas perspectivas. El debriefing facilita esta observación mediante preguntas y retroalimentación.
La reflexión debe basarse en hechos y razonamientos, no solo en juicios globales. En lugar de concluir «trabajamos mal», se identifica que no se compartió una información crítica o que no se asignó un responsable.
12.4. Conceptualización abstracta
La experiencia se conecta con principios, modelos o normas. El participante formula explicaciones y reglas generalizables. En un escenario de contratación puede relacionar lo ocurrido con los principios de publicidad e integridad; en una emergencia, con un protocolo de comunicación.
Esta fase evita que el aprendizaje quede limitado al caso concreto. Se construye una explicación transferible a situaciones semejantes.
12.5. Experimentación activa
El participante aplica las conclusiones en una nueva situación. Puede repetir el escenario, modificar un procedimiento o probar una estrategia en el puesto. La experimentación permite comprobar si la conceptualización era útil.
La transferencia requiere oportunidades, apoyo y condiciones organizativas. Un profesional puede aprender una técnica correcta y no aplicarla si el entorno mantiene barreras o incentivos contrarios.
| Fase de Kolb | Pregunta orientadora | Aplicación en simulación |
|---|---|---|
| Experiencia concreta | ¿Qué hemos vivido? | Desarrollo del escenario |
| Observación reflexiva | ¿Qué ocurrió y cómo lo interpretamos? | Descripción y análisis |
| Conceptualización abstracta | ¿Qué principios explican lo ocurrido? | Relación con normas, modelos y evidencia |
| Experimentación activa | ¿Qué haremos de forma diferente? | Nuevo escenario o aplicación al puesto |
13. EVALUACIÓN DE LA FORMACIÓN: MODELO DE KIRKPATRICK
13.1. Finalidad
El modelo de Donald Kirkpatrick organiza la evaluación de la formación en cuatro niveles: reacción, aprendizaje, comportamiento y resultados. Su utilidad consiste en diferenciar evidencias que a menudo se confunden. Cada nivel responde a una pregunta distinta y requiere instrumentos específicos.
Los niveles no deben interpretarse como compartimentos completamente aislados ni como una garantía causal automática. Una reacción positiva puede facilitar el aprendizaje, pero no lo prueba. El aprendizaje es necesario para determinados cambios de conducta, pero pueden intervenir factores organizativos. Los resultados dependen de múltiples variables además de la formación.
13.2. Nivel 1: reacción
Evalúa cómo perciben los participantes la actividad: satisfacción, relevancia, organización, docentes, metodología, recursos y condiciones. Se obtiene normalmente mediante cuestionarios al finalizar, aunque pueden utilizarse entrevistas o comentarios cualitativos.
La reacción aporta información para mejorar la experiencia, pero tiene limitaciones. Un curso exigente puede recibir una valoración inferior y generar mayor aprendizaje; una actividad entretenida puede gustar sin producir competencia. Las preguntas deben ser concretas y relacionadas con el diseño, no limitarse a una puntuación global.
13.3. Nivel 2: aprendizaje
Mide el cambio en conocimientos, habilidades o actitudes. Se utilizan pruebas, tareas, casos, demostraciones, simulaciones o evaluaciones antes y después. La elección depende de los objetivos.
Una prueba final sin medida inicial demuestra desempeño al finalizar, pero no cuantifica necesariamente el cambio producido por la actividad. Cuando sea posible, se comparan resultados previos y posteriores. También debe garantizarse que la prueba sea válida y no se limite a preguntas triviales.
13.4. Nivel 3: comportamiento
Examina si el aprendizaje se transfiere al puesto de trabajo. Puede evaluarse mediante observación, auditorías, entrevistas, indicadores de cumplimiento, revisión de expedientes o valoración de responsables y compañeros. Debe transcurrir un periodo suficiente para que el cambio pueda manifestarse.
La transferencia depende del entorno. El participante necesita oportunidad para aplicar, apoyo de responsables, recursos y coherencia de los procedimientos. Si el sistema informático impide ejecutar lo aprendido, la ausencia de cambio no significa necesariamente que la formación haya fracasado pedagógicamente.
13.5. Nivel 4: resultados
Analiza los efectos finales relevantes para la organización: mejora de calidad, reducción de errores, tiempos de respuesta, seguridad, satisfacción ciudadana, eficiencia o resultados asistenciales. Es el nivel más próximo a la justificación estratégica de la formación y el más difícil de atribuir.
Para sostener una relación causal deben considerarse otros cambios simultáneos. Si descienden los incidentes después de un curso y de una modificación tecnológica, no puede atribuirse todo el efecto a la formación. Pueden emplearse series temporales, grupos de comparación o análisis cualitativos.
| Nivel | Pregunta | Instrumentos | Ejemplo |
|---|---|---|---|
| 1. Reacción | ¿Cómo valoran la actividad? | Encuesta y comentarios | Utilidad percibida |
| 2. Aprendizaje | ¿Qué han aprendido? | Prueba, tarea o simulación | Resolución correcta de casos |
| 3. Comportamiento | ¿Aplican lo aprendido? | Observación, auditoría e indicadores | Cumplimiento del procedimiento |
| 4. Resultados | ¿Qué mejora organizativa se obtiene? | Indicadores de calidad, coste o seguridad | Reducción de errores |
13.6. Evaluación económica
Algunas ampliaciones incorporan el retorno de la inversión como nivel adicional. Compara beneficios monetizados con costes. No forma parte de los cuatro niveles originales de Kirkpatrick y no todos los efectos sanitarios pueden traducirse adecuadamente a dinero. La evaluación económica debe utilizarse con prudencia y complementarse con resultados de calidad, equidad y seguridad.
14. LEARNING ANALYTICS
14.1. Concepto
Learning Analytics es la medición, recopilación, análisis y comunicación de datos sobre los estudiantes y sus contextos con el fin de comprender y optimizar el aprendizaje y los entornos en los que se produce. Integra pedagogía, estadística, visualización, ciencia de datos y tecnologías educativas.
Su finalidad no es acumular datos, sino apoyar decisiones. Un cuadro de mando puede alertar de participantes que dejan de acceder, mostrar preguntas con elevado índice de error o identificar unidades con baja finalización. La interpretación debe conducir a una intervención: tutoría, revisión de contenidos o ajuste del calendario.
14.2. Fuentes de datos
- Accesos y sesiones.
- Visualización de recursos.
- Participación en foros.
- Entrega de tareas.
- Intentos y resultados de cuestionarios.
- Progreso y finalización.
- Consultas a tutores.
- Encuestas de satisfacción.
- Datos administrativos de GESFORMA.
- Indicadores posteriores de transferencia o resultado.
Los datos deben integrarse con cuidado. Una misma persona puede aparecer en varios sistemas; las definiciones de abandono o finalización deben ser homogéneas; y los registros técnicos pueden contener errores.
14.3. Tipos de análisis
El análisis descriptivo indica qué ha ocurrido: número de accesos, calificaciones o tasa de finalización. El diagnóstico intenta explicar por qué: dificultad de un módulo, carga de trabajo o ausencia de tutoría. El predictivo estima qué puede ocurrir, por ejemplo, riesgo de abandono. El prescriptivo propone acciones.
Las predicciones no son certezas. Un algoritmo puede clasificar erróneamente y reproducir sesgos. Las decisiones relevantes no deben adoptarse automáticamente sin revisión humana, especialmente cuando puedan afectar a derechos o evaluaciones profesionales.
14.4. Indicadores
Un indicador debe ser útil, definido y accionable. La tasa de finalización puede calcularse dividiendo quienes completan entre quienes comienzan o entre quienes se matriculan; ambas fórmulas producen resultados distintos. La memoria debe especificar el denominador.
También se analizan el tiempo de dedicación, la progresión, la distribución de calificaciones, la dificultad de preguntas, la discriminación de ítems, la participación y la secuencia de navegación. Ningún indicador aislado refleja toda la experiencia.
14.5. Privacidad y ética
La utilización debe respetar los principios de licitud, finalidad, minimización, exactitud, conservación limitada, integridad y confidencialidad. Los participantes deben conocer qué datos se recogen y con qué finalidad. No deben reutilizarse registros para evaluaciones disciplinarias o finalidades incompatibles sin base jurídica.
La minimización obliga a utilizar solo datos necesarios. La seudonimización reduce riesgos, aunque no convierte automáticamente los datos en anónimos. Los informes públicos deben impedir la reidentificación.
La transparencia algorítmica es especialmente importante en modelos predictivos. Deben revisarse variables, precisión, falsos positivos y efectos sobre grupos. Un sistema destinado a ofrecer apoyo no debe convertirse en un mecanismo opaco de exclusión.
14.6. Aplicaciones
Learning Analytics puede detectar abandono temprano, personalizar itinerarios, mejorar recursos, evaluar preguntas, dimensionar tutorías y relacionar formación con indicadores profesionales. También permite realizar evaluación formativa del propio programa.
Su uso debe mantener una orientación pedagógica. Aumentar el número de clics no es un objetivo educativo. La métrica debe relacionarse con aprendizaje significativo y transferencia.
15. RESOLUCIÓN PARA LA GESTIÓN DE LA FORMACIÓN CONTINUADA EN EL SAS
15.1. Finalidad
La Resolución 0194/2017, de la Dirección General de Profesionales del Servicio Andaluz de Salud, establece un marco común para la gestión de la formación continuada en el ámbito del organismo. Su finalidad es homogeneizar procedimientos, responsabilidades, criterios y sistemas de información, garantizando que la actividad formativa responda a la estrategia y se gestione con eficiencia, transparencia y trazabilidad.
La resolución debe interpretarse junto con la normativa estatal y autonómica sobre formación, acreditación, personal, jornada, gestión económica y protección de datos. No sustituye las normas de rango superior, sino que ordena la gestión interna del SAS.
15.2. Estructuras responsables
La gestión se distribuye entre los órganos centrales competentes en materia de profesionales, las direcciones de los centros, las unidades de formación, las comisiones o estructuras asesoras y los responsables de las actividades. Cada nivel cumple funciones de planificación, coordinación, autorización, ejecución, control y evaluación.
Las unidades de formación actúan como soporte técnico y administrativo. Participan en la detección de necesidades, elaboración del plan, gestión de convocatorias, coordinación docente, acreditación, seguimiento, certificación y memoria. No deben reducirse a una oficina de expedición de diplomas.
15.3. Planificación
Los centros elaboran planes de formación vinculados a sus objetivos y a las prioridades corporativas. La planificación debe basarse en necesidades y prever actividades, destinatarios, metodología, calendario, recursos, evaluación y financiación.
Las propuestas procedentes de unidades se valoran conforme a criterios comunes. La inclusión en el plan no depende únicamente del orden de petición. Se atiende al impacto, la necesidad, el número de destinatarios, la urgencia y la disponibilidad.
15.4. Modalidades y tipos de actividades
La gestión puede comprender cursos, talleres, seminarios, sesiones, jornadas, formación en línea, entrenamiento mediante simulación y otras actividades. La denominación debe corresponderse con su estructura. Un taller implica participación práctica; una jornada suele orientarse a difusión e intercambio; un curso desarrolla un programa organizado con objetivos y evaluación.
Las actividades pueden ser presenciales, virtuales o mixtas. La modalidad debe registrarse correctamente porque afecta a la asistencia, el seguimiento, la duración y la certificación.
15.5. Participación y selección
Las convocatorias deben identificar destinatarios, plazas, requisitos, criterios de selección, fechas y condiciones. La selección debe ser objetiva y compatible con las necesidades de los servicios. Puede establecerse reserva de plazas, distribución por unidades o prioridad para colectivos directamente afectados.
La admisión no equivale automáticamente a autorización de ausencia del puesto. Cuando la actividad coincide con la jornada, deben cumplirse las reglas de autorización y garantizarse las necesidades del servicio.
15.6. Docentes
Los docentes deben reunir competencia en la materia y capacidad formativa. La selección se justifica y se documenta. Las retribuciones o compensaciones se someten a las reglas presupuestarias y de incompatibilidades aplicables.
La propiedad intelectual de los materiales y las condiciones de reutilización deben aclararse. La Administración no puede difundir indefinidamente contenidos ajenos sin disponer de los derechos necesarios.
15.7. Asistencia y evaluación
Las actividades establecen requisitos de asistencia o participación. En presencial se utilizan sistemas de control; en teleformación, registros, tareas y finalización. El control debe ser fiable y proporcionado.
La evaluación del aprendizaje se corresponde con los objetivos. Además se valora la actividad para mejorar futuras ediciones. Las incidencias y modificaciones deben registrarse.
15.8. Certificación
Solo se certifica a quienes cumplen las condiciones. Los datos del certificado deben coincidir con la actividad registrada. Cuando existe acreditación, se incorporan los créditos en los términos autorizados, sin alterarlos.
La firma, numeración y conservación de certificados se gestionan mediante los procedimientos establecidos. La emisión electrónica facilita la autenticidad y recuperación, pero requiere controles de identidad e integridad.
15.9. Gestión económica
La formación puede generar gastos de docencia, materiales, desplazamientos, alojamiento, alquileres o servicios tecnológicos. Todos deben responder a presupuesto, autorización y justificación. La programación de una actividad no supone por sí misma autorización de cualquier gasto.
La formación externa financiada exige valorar pertinencia, inexistencia de alternativas y disponibilidad. Los gastos se justifican según las reglas aplicables.
15.10. Evaluación del plan
Al cierre se elabora una memoria que analiza ejecución, participantes, horas, distribución, satisfacción, aprendizaje, costes y grado de cumplimiento. La memoria no debe limitarse a sumar cursos; identifica desviaciones, necesidades no atendidas y propuestas de mejora.
16. APLICACIÓN PRÁCTICA PARA EL TÉCNICO DE FUNCIÓN ADMINISTRATIVA
16.1. Planificación
El TFA puede participar en el análisis de necesidades, elaboración del plan y definición de indicadores. Su aportación es especialmente relevante para traducir prioridades estratégicas en procedimientos viables, presupuestos, calendarios y responsabilidades.
Debe comprobar la coherencia entre la actividad y el plan, la competencia del órgano que autoriza, la disponibilidad presupuestaria y la adecuación de la modalidad.
16.2. Expediente administrativo
La actividad genera documentación: propuesta, memoria, autorización, acreditación, designación de docentes, convocatoria, selección, control de asistencia, evaluación, facturas y certificados. La gestión documental debe garantizar integridad, acceso restringido, conservación y trazabilidad.
Los datos personales se limitan a los necesarios. Los listados públicos no deben mostrar información excesiva. Las comunicaciones se realizan por canales autorizados.
16.3. Gestión de GESFORMA
El TFA puede configurar actividades, revisar solicitudes, generar listados, registrar resultados y preparar certificados. Debe conocer el flujo, pero también sus límites: no alterar calificaciones, acreditar asistencia inexistente ni aplicar criterios distintos de los publicados.
16.4. Coordinación con Moodle
En teleformación se coordina matrícula, acceso, soporte y transferencia de resultados. Las incidencias deben clasificarse: credenciales, contenido, evaluación, sincronización o conectividad. La respuesta debe asignarse al equipo competente y quedar registrada.
16.5. Contratación y gasto
Cuando se contratan servicios docentes, plataformas o materiales, se aplica la normativa de contratación pública. No puede fraccionarse el objeto para eludir procedimientos. Deben definirse prestaciones, criterios, precio, propiedad intelectual, protección de datos y seguridad.
16.6. Indicadores
El TFA puede elaborar cuadros de mando con plazas ofertadas, solicitudes, ocupación, asistencia, abandono, coste, satisfacción, aprendizaje y transferencia. Cada indicador debe disponer de definición, fuente, periodicidad y responsable.
Debe distinguir actividad, eficiencia, calidad y resultado. «Número de cursos» mide actividad; «coste por participante» aporta eficiencia; «aprendizaje» mide un efecto inmediato; «reducción de errores» se acerca al resultado organizativo.
16.7. Caso integrado
Implantación de una nueva aplicación
Un hospital implantará una herramienta de gestión de expedientes. El análisis identifica perfiles y tareas. El diseño establece objetivos diferenciados para administradores, tramitadores y responsables. Se desarrollan vídeos breves, casos y un entorno de prueba. GESFORMA gestiona convocatoria y selección; Moodle aloja los módulos. La implementación combina autoformación y talleres. El nivel 1 de Kirkpatrick mide utilidad; el nivel 2, resolución de casos; el nivel 3, uso correcto; el nivel 4, reducción de incidencias. Learning Analytics detecta módulos con abandono y permite mejorarlos.
17. CONCLUSIONES E IDEAS CLAVE
La formación continuada es un derecho y un deber profesional y, al mismo tiempo, una responsabilidad de las organizaciones sanitarias. Debe responder a necesidades demostradas y contribuir al mantenimiento de competencias, la calidad, la seguridad, la eficiencia y la adaptación al cambio.
La Estrategia de Formación del SSPA proporciona el marco general. Los planes de formación concretan prioridades y actividades. La detección de necesidades evita programar cursos sin utilidad. ADDIE ofrece una secuencia metodológica para analizar, diseñar, desarrollar, implementar y evaluar.
La Comisión de Formación Continuada armoniza criterios comunes en el Sistema Nacional de Salud. La acreditación evalúa la calidad de las actividades destinadas a profesiones sanitarias. Los créditos no son una simple equivalencia automática de horas.
El e-learning amplía el acceso y la flexibilidad, pero exige diseño, tutoría, interacción, evaluación, accesibilidad y soporte. Moodle es el LMS que soporta la experiencia pedagógica; GESFORMA gestiona el ciclo administrativo de la formación en el SAS.
La simulación genera una experiencia controlada y el debriefing permite transformarla en aprendizaje. El ciclo de Kolb explica esta transformación mediante experiencia, reflexión, conceptualización y experimentación.
Kirkpatrick distingue reacción, aprendizaje, comportamiento y resultados. Learning Analytics amplía la capacidad de analizar el proceso, detectar dificultades y personalizar apoyos, siempre con protección de datos, transparencia y supervisión humana.
- ADDIE: análisis, diseño, desarrollo, implementación y evaluación.
- Kolb: experiencia concreta, observación reflexiva, conceptualización abstracta y experimentación activa.
- Kirkpatrick: reacción, aprendizaje, comportamiento y resultados.
- Moodle: gestión pedagógica del aprendizaje.
- GESFORMA: gestión administrativa de los planes y actividades.
- Debriefing: reflexión estructurada posterior a la simulación.
- Learning Analytics: análisis de datos para comprender y mejorar el aprendizaje.
- Acreditación: evaluación externa de la calidad de la actividad, no mera suma de horas.
18. MAPA CONCEPTUAL
│
├── FUNDAMENTO
│ ├── Derecho y deber profesional
│ ├── Actualización de competencias
│ └── Calidad, seguridad y resultados
│
├── MARCO
│ ├── Ley 44/2003
│ ├── Ley 55/2003
│ ├── EBEP
│ ├── RD 1142/2007
│ ├── Decreto 203/2003 de Andalucía
│ └── Resolución SAS 0194/2017
│
├── ESTRATEGIA Y PLANIFICACIÓN
│ ├── Prioridades del SSPA
│ ├── Detección de necesidades
│ ├── Planes de formación
│ └── Competencias e indicadores
│
├── DISEÑO ADDIE
│ ├── Análisis
│ ├── Diseño
│ ├── Desarrollo
│ ├── Implementación
│ └── Evaluación
│
├── ACREDITACIÓN
│ ├── Comisión de Formación Continuada
│ ├── Criterios comunes
│ ├── Evaluación cualitativa y cuantitativa
│ └── Certificación de participantes
│
├── TECNOLOGÍA
│ ├── Moodle
│ │ ├── Cursos, recursos y actividades
│ │ ├── Evaluación y calificaciones
│ │ └── Seguimiento del aprendizaje
│ └── GESFORMA
│ ├── Planificación y convocatoria
│ ├── Solicitudes y selección
│ ├── Asistencia y resultados
│ └── Certificación e informes
│
├── APRENDIZAJE EXPERIENCIAL
│ ├── Simulación
│ ├── Debriefing
│ └── Kolb
│ ├── Experiencia concreta
│ ├── Observación reflexiva
│ ├── Conceptualización abstracta
│ └── Experimentación activa
│
├── EVALUACIÓN KIRKPATRICK
│ ├── Nivel 1: Reacción
│ ├── Nivel 2: Aprendizaje
│ ├── Nivel 3: Comportamiento
│ └── Nivel 4: Resultados
│
└── LEARNING ANALYTICS
├── Datos de participación y progreso
├── Detección de abandono
├── Mejora y personalización
└── RGPD, ética y supervisión humana
19. REFERENCIAS NORMATIVAS Y BIBLIOGRÁFICAS
- Ley 44/2003, de 21 de noviembre — Ley de ordenación de las profesiones sanitarias; formación continuada y Comisión de Formación Continuada.
- Ley 55/2003, de 16 de diciembre — Estatuto Marco del personal estatutario de los servicios de salud; derechos y deberes en materia de formación.
- Real Decreto Legislativo 5/2015, de 30 de octubre — Texto refundido de la Ley del Estatuto Básico del Empleado Público.
- Real Decreto 1142/2007, de 31 de agosto — Composición y funciones de la Comisión de Formación Continuada y sistema de acreditación.
- Decreto 203/2003, de 8 de julio — Procedimiento de acreditación de actividades de formación continuada de las profesiones sanitarias en Andalucía.
- Resolución 0194/2017 de la Dirección General de Profesionales del SAS — Gestión de la formación continuada en el ámbito del Servicio Andaluz de Salud.
- Estrategia de Formación del Sistema Sanitario Público de Andalucía 2022-2025 — Marco estratégico de planificación, innovación y evaluación formativa.
- Reglamento (UE) 2016/679 — Reglamento General de Protección de Datos, aplicable al tratamiento de datos en plataformas de aprendizaje.
- Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre — Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales.
- Kolb, David A. — Experiential Learning: Experience as the Source of Learning and Development.
- Kirkpatrick, Donald L. y Kirkpatrick, James D. — Modelo de evaluación de cuatro niveles.
- Moodle — Documentación funcional del sistema de gestión del aprendizaje.
- Servicio Andaluz de Salud — Portal corporativo de formación y accesos a GESFORMA de los centros.
Estrategia de Formación SSPA
ADDIE
Comisión de Formación Continuada
Moodle
GESFORMA
simulación
debriefing
ciclo de Kolb
Kirkpatrick
Learning Analytics
TFA Administración General SAS