Tema 45. Técnicas de exploración con RM. Técnicas avanzadas (CardioRM, AngioRM, espectrografía, funcionales / fRM, tractografía, elastografía, enteroRM, etc.). Contraindicaciones y precauciones en RM. Reconstrucciones y post-Procesos. Anatomía de la imagen radiológica por RM y diferencias gráficas entre imágenes normales y patológicas
1. CÓMO SE CONSTRUYE UNA EXPLORACIÓN DE RM
El tema 44 explica por qué existe señal de resonancia, cómo se manipulan los protones y de qué manera los parámetros de secuencia condicionan T1, T2, densidad protónica, difusión, relación señal/ruido y artefactos. El tema 45 parte de esa física y cambia la pregunta: ¿cómo se transforma todo ese repertorio técnico en una exploración concreta, segura, reproducible y clínicamente útil? Esa es la perspectiva adecuada para el TER/TSID. Una RM no es una sucesión rígida de “fotos”; es un protocolo compuesto por localizadores, secuencias anatómicas, secuencias sensibles a un fenómeno fisiológico o patológico, adquisiciones antes y después de contraste cuando están indicadas y, con frecuencia, un postprocesado que convierte los datos brutos en mapas, curvas, reconstrucciones vasculares o mediciones.
La planificación comienza antes de introducir al paciente en el imán. Hay que confirmar identidad y petición, comprender la pregunta clínica, revisar antecedentes relevantes, realizar el cribado de seguridad, conocer la existencia de implantes, dispositivos o cuerpos extraños, valorar la capacidad de colaboración y escoger la bobina y la posición más adecuadas. La exploración debe adaptarse al paciente sin perder el objetivo diagnóstico: una secuencia técnicamente perfecta de una región mal centrada o que no responde a la sospecha clínica es un estudio fallido.
Tras el posicionamiento se obtienen localizadores en uno o varios planos. A partir de ellos se prescriben los cortes verdaderamente diagnósticos. La RM permite adquirir en cualquier plano, pero eso no significa que todos los planos sean equivalentes: en cerebro, columna, articulaciones, pelvis, corazón o vasos existen orientaciones anatómicas de referencia que minimizan el volumen parcial y muestran mejor las estructuras de interés. En estudios complejos, el plano no se define solo respecto a la mesa, sino respecto al propio órgano. La CardioRM es el ejemplo clásico: eje largo, cuatro cámaras y eje corto se orientan siguiendo el corazón, no el eje geométrico del paciente.
El protocolo básico combina información morfológica y contrastes tisulares complementarios. Una misma lesión puede ser discreta en una secuencia y evidente en otra. Por eso la interpretación no se apoya en “si es blanca o negra” de manera aislada, sino en su comportamiento de señal: T1, T2, supresión grasa, difusión y ADC, susceptibilidad, perfusión, realce tras contraste y relación con la anatomía. El técnico debe saber qué pretende demostrar cada secuencia para detectar a tiempo un error de cobertura, movimiento, inversión de fase, saturación defectuosa o selección inadecuada de parámetros.
1.1. Cadena de trabajo que conviene memorizar
- Validar la indicación: qué región y qué pregunta clínica se quieren resolver.
- Cribar seguridad: implantes, dispositivos, cuerpos extraños, embarazo, situación clínica, material externo y necesidad de contraste.
- Preparar al paciente: información, retirada de objetos, ropa compatible, vía venosa cuando proceda, inmovilización y protección auditiva.
- Seleccionar bobina y posición: la región debe quedar dentro de la cobertura útil de la bobina y, siempre que sea posible, centrada respecto al isocentro.
- Localizar y planificar: scouts/localizadores y prescripción de planos anatómicos o funcionales.
- Adquirir: secuencias anatómicas y avanzadas, controlando movimiento, señal, saturación, artefactos y cobertura.
- Revisar antes de sacar al paciente: comprobar que el estudio responde a la indicación y que no falta una serie esencial.
- Postprocesar: reconstrucciones, mapas, curvas, volumetría o análisis funcional según modalidad.
- Archivar y transferir: envío correcto a PACS/RIS, identificación de series y trazabilidad.
Esta secuencia lógica evita dos errores de oposición: creer que el TER/TSID se limita a “colocar y disparar”, y pensar que una técnica avanzada es simplemente otra secuencia. En la práctica, muchas técnicas avanzadas requieren una combinación de preparación específica + adquisición específica + postproceso específico. Si falla uno de los tres, el resultado puede ser no diagnóstico.
2. ANGIO-RM: ESTUDIAR VASOS SIN CONVERTIR LA RM EN UNA ANGIOGRAFÍA CONVENCIONAL
La angiografía por resonancia magnética (AngioRM o MRA) explota propiedades del flujo sanguíneo para representar arterias y venas. Su gran ventaja conceptual es que puede obtener información vascular sin radiación ionizante y, en determinadas técnicas, sin contraste intravenoso. No existe una única AngioRM: hay familias de adquisición distintas y la elección depende del territorio, velocidad y dirección del flujo, necesidad de cuantificación, tiempo disponible y posibilidad de administrar contraste.
2.1. Time of Flight (TOF)
TOF utiliza el fenómeno de entrada de espines no saturados. El tejido estacionario sometido repetidamente a pulsos de radiofrecuencia pierde magnetización longitudinal y se satura; la sangre que entra en el volumen aporta protones “frescos” y conserva una señal relativamente alta. El resultado es un contraste vaso-fondo útil, especialmente en angiografía intracraneal. Puede adquirirse en 2D o 3D. En 3D ofrece mayor resolución espacial y es habitual en vasos intracraneales; en 2D puede ser útil para coberturas amplias o flujo más lento.
Sus limitaciones se comprenden desde la física: el flujo lento, complejo o paralelo al plano de adquisición puede saturarse y simular estenosis u oclusión. Las turbulencias producen pérdida de fase y señal. Por eso el técnico debe revisar no solo las reconstrucciones MIP, sino también los cortes fuente. Una MIP espectacular puede ocultar una causa técnica de ausencia de señal.
2.2. Phase Contrast (PC)
La AngioRM por contraste de fase codifica el desplazamiento de los espines móviles en un cambio de fase. Además de visualizar vasos, permite obtener información de dirección y velocidad del flujo. Requiere seleccionar una sensibilidad de velocidad apropiada (VENC): si se programa muy baja respecto a la velocidad real aparece aliasing de velocidad; si es excesivamente alta se pierde sensibilidad al flujo lento. El principio que debe retener el opositor es que PC no se limita a “ver arterias”: puede cuantificar flujo y, por ello, tiene especial interés en cardiología y evaluación hemodinámica.
2.3. AngioRM con contraste
La angiografía con contraste utiliza habitualmente una adquisición rápida ponderada en T1 durante el paso de un bolo de gadolinio por el territorio vascular. El contraste acorta T1 y hace brillante la sangre en la fase deseada. La sincronización temporal es decisiva: si se adquiere demasiado pronto falta relleno arterial; demasiado tarde puede aparecer contaminación venosa. Pueden emplearse detección automática del bolo, bolos de prueba u otras estrategias de temporización según equipo y protocolo.
El postproceso vascular clásico es la MIP (Maximum Intensity Projection), que proyecta los vóxeles de mayor intensidad y facilita una visión angiográfica. También pueden usarse reformateos multiplanares, reconstrucciones volumétricas y análisis del lumen. La MIP es útil pero no sustituye a las imágenes fuente: una estenosis aparente debe confirmarse en los datos originales.
2.4. Venografía por RM y técnicas emergentes
La misma lógica permite estudiar el sistema venoso mediante MRV. Según el territorio pueden emplearse TOF, contraste de fase o técnicas con contraste. En neuroimagen, además, han ganado relevancia técnicas como arterial spin labeling (ASL) aplicado a angiografía y la imagen de pared vascular (vessel wall imaging), que intenta caracterizar la pared más allá del simple lumen. El ACR, en su parámetro de práctica de MRA de cabeza y cuello revisado en 2025, enumera precisamente TOF sin contraste, MRA con contraste, PC, ASL, imagen de pared y venografía como opciones técnicas.
3. CARDIORM: SINCRONIZACIÓN, PLANOS INTRÍNSECOS Y CARACTERIZACIÓN TISULAR
La CardioRM es una de las aplicaciones más completas de la RM porque combina anatomía, función ventricular, flujo, perfusión y caracterización tisular. El corazón se mueve por dos razones: contracción y respiración. Por eso la calidad depende de controlar ambos movimientos mediante sincronización electrocardiográfica, apneas, navegación respiratoria u otras técnicas de compensación. La programación debe adaptarse al ritmo, la capacidad del paciente para mantener la apnea y la pregunta clínica.
3.1. Planos intrínsecos
Los cortes cardíacos no se describen solo como axial, coronal o sagital. Tras localizadores iniciales se construyen planos ortogonales al eje real del corazón. Los más importantes son:
| Plano | Qué muestra | Utilidad básica |
|---|---|---|
| Eje largo de 2 cámaras | Ventrículo izquierdo y aurícula izquierda | Paredes anterior e inferior; función y morfología |
| 4 cámaras | Ambas aurículas y ambos ventrículos | Comparación de cavidades, válvulas AV, septos |
| Eje corto | Secciones transversales de ambos ventrículos | Volúmenes, masa y fracción de eyección |
| 3 cámaras / tracto de salida VI | VI, AI y raíz aórtica | Tracto de salida y válvula aórtica |
3.2. Sangre blanca y sangre negra
En CardioRM se habla de familias de contraste de flujo. Las técnicas de sangre blanca hacen que la sangre tenga señal alta y son fundamentales para cine y evaluación funcional. Las secuencias equilibradas de eco de gradiente en estado estacionario han sido una herramienta central para obtener imágenes cine con alto contraste entre sangre y miocardio. Permiten seguir el ciclo cardíaco y calcular volúmenes telediastólico y telesistólico, fracción de eyección, masa ventricular y alteraciones segmentarias de la contractilidad.
Las técnicas de sangre negra suprimen la señal de la sangre circulante y resaltan paredes y estructuras. Históricamente se han empleado secuencias spin-echo o técnicas de inversión con preparación específica. La idea de examen es clara: sangre blanca favorece la luz y el movimiento intracavitario; sangre negra favorece pared, grosor y morfología.
3.3. Perfusión y realce tardío
La perfusión miocárdica estudia el paso de contraste a través del miocardio y puede realizarse en reposo y, cuando está indicado y protocolizado, bajo estrés farmacológico. Un defecto de perfusión aparece como una zona con menor realce respecto al miocardio de referencia. La adquisición debe ser rápida y repetida para cubrir varios cortes durante el primer paso del contraste.
El realce tardío (late gadolinium enhancement, LGE) se apoya en diferencias de distribución y lavado del gadolinio entre tejido normal y zonas con expansión del espacio extracelular, como cicatriz o fibrosis. Se emplean técnicas de inversión-recuperación destinadas a anular la señal del miocardio normal. La distribución del realce aporta información etiológica: un patrón subendocárdico o transmural que sigue un territorio coronario orienta a necrosis isquémica; patrones mesocárdicos, subepicárdicos o parcheados pueden sugerir etiologías no isquémicas. Para el técnico, la clave es obtener un “nulling” adecuado del miocardio normal y una cobertura reproducible.
3.4. Mapeo paramétrico y flujo
Las técnicas actuales incorporan mapas T1 y T2 y, cuando procede, estimaciones derivadas de T1 pre y postcontraste. Estos mapas transforman propiedades de relajación en valores cuantitativos por píxel y pueden demostrar alteraciones difusas que no generan una diferencia visual evidente en secuencias convencionales. El contraste de fase permite, además, cuantificar flujo a través de válvulas y grandes vasos.
La Society for Cardiovascular Magnetic Resonance mantiene protocolos estandarizados que integran cine, perfusión, LGE, mapeo y estudios de flujo según indicación. El postprocesado debe seguir criterios reproducibles, porque pequeñas diferencias en el contorneo endocárdico o epicárdico pueden alterar las mediciones volumétricas.
4. ESPECTROSCOPIA POR RM: DE LA IMAGEN A LA COMPOSICIÓN BIOQUÍMICA
La espectroscopia por resonancia magnética (MRS) aprovecha que los protones de diferentes moléculas no resuenan exactamente a la misma frecuencia. El entorno electrónico produce pequeñas variaciones —desplazamiento químico— que permiten separar señales correspondientes a metabolitos. En lugar de presentar solo una imagen anatómica, el sistema genera un espectro con picos distribuidos sobre un eje de frecuencia normalizado, habitualmente expresado en partes por millón (ppm).
En neuroespectroscopia se analizan, entre otros, metabolitos relacionados con integridad neuronal, membranas celulares y metabolismo energético. No se debe estudiar la lista como si cada pico equivaliera automáticamente a un diagnóstico. La utilidad real procede de relaciones entre metabolitos, patrón global, localización del vóxel, calidad del espectro y contexto clínico. Una espectroscopia mal posicionada, con contaminación de grasa, hueso, líquido o necrosis, puede ser menos útil que una secuencia anatómica convencional.
4.1. Vóxel único y multivóxel
En single voxel spectroscopy se selecciona un volumen concreto dentro de la lesión o tejido. Es relativamente sencilla y permite optimizar homogeneidad. En multivoxel o chemical shift imaging se obtiene una matriz de espectros sobre una región amplia, lo que permite estudiar heterogeneidad espacial, pero aumenta la complejidad del ajuste y del postproceso.
La homogeneidad del campo es crítica. Antes de adquirir se realiza shimming para reducir variaciones de frecuencia dentro del volumen. También se aplican técnicas de supresión de agua y, cuando procede, de grasa. El tamaño y posición del vóxel, el tiempo de eco y la calidad del shim condicionan qué metabolitos se identifican y con qué fiabilidad.
4.2. Aplicaciones
La MRS se utiliza sobre todo como complemento. En encéfalo puede ayudar en caracterización tumoral, valoración de recurrencia frente a cambios postratamiento, trastornos metabólicos y algunas situaciones infecciosas o hipóxico-isquémicas. En próstata, mama, músculo u otros órganos existen aplicaciones, pero su implantación es variable y depende del equipo y experiencia del centro. El opositor debe retener que la espectroscopia aporta información bioquímica/metabólica, no una reconstrucción morfológica convencional.
5. RM FUNCIONAL: SEÑAL BOLD Y MAPAS DE ACTIVACIÓN
La RM funcional cerebral (fRM o fMRI) intenta identificar cambios de actividad neuronal de forma indirecta. La técnica más extendida utiliza el contraste BOLD (Blood Oxygen Level Dependent). Cuando una región cerebral aumenta su actividad, cambia el consumo de oxígeno y se produce una respuesta vascular que modifica la proporción de oxihemoglobina y desoxihemoglobina. Como la desoxihemoglobina tiene propiedades magnéticas que afectan a la señal, secuencias sensibles a susceptibilidad pueden detectar variaciones pequeñas asociadas a la activación.
La fRM no “fotografía neuronas disparando”. Mide una respuesta hemodinámica indirecta y temporalmente más lenta. Por eso el diseño de la tarea y el análisis estadístico son inseparables de la adquisición. En paradigmas motores, de lenguaje o sensoriales pueden alternarse bloques de tarea y reposo. También existe fRM en reposo, que analiza correlaciones espontáneas entre regiones y redes funcionales.
5.1. Preparación y ejecución
Antes de entrar al imán el paciente debe comprender la tarea. La explicación dentro del equipo suele ser insuficiente por ruido, ansiedad y limitación de comunicación. Debe comprobarse la respuesta motora o cognitiva y utilizar sistemas de presentación compatibles con RM. El movimiento de la cabeza es uno de los principales enemigos de la fRM; desplazamientos pequeños pueden generar cambios de señal mucho mayores que el efecto BOLD. La inmovilización, las instrucciones claras y la vigilancia son, por tanto, parte del protocolo técnico.
La adquisición funcional se acompaña de una imagen anatómica de alta resolución sobre la que se superponen los mapas de activación. El postproceso incluye corrección de movimiento, alineamiento, análisis temporal y estadístico. Dependiendo del objetivo, pueden generarse mapas de áreas motoras, lenguaje o redes. En planificación prequirúrgica, estos mapas ayudan a estimar la relación entre una lesión y áreas elocuentes, pero no deben interpretarse como fronteras anatómicas absolutas.
5.2. Limitaciones
El efecto BOLD depende de la respuesta neurovascular. Tumores, malformaciones vasculares, medicación y alteraciones hemodinámicas pueden modificarla. Un mapa “sin activación” no equivale necesariamente a ausencia funcional. Además, las zonas próximas a interfaces aire-hueso —por ejemplo regiones orbitofrontales o temporales inferiores— pueden sufrir pérdidas de señal y distorsión por susceptibilidad.
6. DIFUSIÓN, TENSOR DE DIFUSIÓN Y TRACTOGRAFÍA
La difusión estudia el movimiento microscópico de las moléculas de agua. En una secuencia de difusión se aplican gradientes que hacen que la señal sea sensible a ese movimiento. El grado de sensibilización se resume mediante el factor b: al aumentar b se incrementa la ponderación en difusión, aunque también disminuye la señal disponible y aumenta la vulnerabilidad al ruido y a determinados artefactos. El mapa ADC (coeficiente de difusión aparente) se calcula a partir de adquisiciones con distinta ponderación y ayuda a distinguir restricción verdadera de efectos de brillo T2.
6.1. Restricción de difusión
En el ictus isquémico agudo, la disminución del movimiento del agua intracelular produce típicamente hiperseñal en DWI con descenso de ADC. La pareja DWI + ADC es obligatoria para evitar interpretar como restricción el llamado T2 shine-through, en el que una lesión es brillante en difusión por su alta señal T2 pero no muestra un ADC bajo concordante. La difusión también se usa en tumores, abscesos, médula, próstata, mama y abdomen, con interpretaciones dependientes del tejido y del contexto.
6.2. Tensor de difusión (DTI)
En sustancia blanca el agua no difunde igual en todas las direcciones. Las membranas axonales y la organización de fibras favorecen el desplazamiento longitudinal respecto al transversal: es difusión anisotrópica. El tensor de difusión modela matemáticamente esa direccionalidad a partir de múltiples direcciones de gradiente y genera parámetros como la anisotropía fraccional y la difusividad.
6.3. Tractografía
La tractografía reconstruye trayectorias probables de haces de sustancia blanca utilizando la información direccional del DTI u otros modelos de difusión. Se representa como fibras o haces coloreados, a menudo codificando su orientación. Sus aplicaciones incluyen planificación neuroquirúrgica, estudio de tumores, malformaciones, traumatismos y enfermedades desmielinizantes o neurodegenerativas.
Es esencial comprender su limitación: la tractografía no fotografía axones individuales. Es un modelo computacional inferido a partir de difusión. Cruces de fibras, edema, infiltración tumoral, baja anisotropía y parámetros del algoritmo pueden interrumpir o desviar trayectorias. Una ausencia de fibras en el mapa puede ser biológica o técnica.
7. ELASTOGRAFÍA POR RM: CONVERTIR PROPAGACIÓN DE ONDAS EN MAPAS DE RIGIDEZ
La elastografía mide propiedades mecánicas del tejido. Puede realizarse con ecografía y con RM. En elastografía por resonancia magnética (MRE) se generan vibraciones mecánicas que producen ondas de cizallamiento dentro del órgano. La RM registra la propagación de esas ondas y un algoritmo de inversión transforma el patrón de onda en un mapa de rigidez denominado elastograma.
El hígado es la aplicación clínica más consolidada. La fibrosis modifica la rigidez del parénquima, y la MRE permite evaluarla de manera no invasiva. La técnica requiere colocar correctamente el dispositivo que transmite vibraciones, comprobar que las ondas se propagan de forma suficiente, adquirir imágenes sensibles al movimiento y revisar los mapas de confianza o calidad antes de aceptar la medición. Un elastograma técnicamente deficiente no debe interpretarse como “hígado blando”.
La RSNA resume la MRE hepática como una técnica que aplica vibraciones, analiza ondas de cizallamiento y obtiene rigidez tisular para valorar fibrosis. Para oposición importa más la cadena causal que los umbrales numéricos: vibración → onda de cizallamiento → codificación en RM → algoritmo de inversión → mapa de rigidez. Los puntos de corte concretos dependen de técnica, frecuencia, fabricante, estado inflamatorio y protocolo; no deben memorizarse sin una fuente específica.
8. ENTERORM Y OTRAS EXPLORACIONES FUNCIONALES O DIRIGIDAS
8.1. EnteroRM
La enterografía por RM está diseñada para estudiar de forma amplia el intestino delgado y su pared, especialmente en enfermedad inflamatoria intestinal. Para que el intestino sea evaluable se busca una distensión luminal adecuada mediante preparación y contraste oral según protocolo del centro. Las secuencias rápidas reducen artefactos de peristaltismo y permiten obtener información morfológica y funcional sin radiación ionizante, ventaja relevante en pacientes jóvenes que requieren controles repetidos.
El estudio valora grosor y señal de pared, edema, ulceración indirecta, realce, estenosis, dilatación preestenótica, fístulas, abscesos y afectación mesentérica. La difusión puede complementar la valoración de actividad inflamatoria. En algunos protocolos se administra contraste intravenoso para evaluar patrón de realce y complicaciones; su uso debe individualizarse.
El ACR incluye entre las indicaciones de MR enterography la enfermedad inflamatoria intestinal conocida, la sospecha de enfermedad de Crohn y otras patologías del intestino delgado. El protocolo puede ampliarse con secuencias pélvicas de alta resolución cuando interesa enfermedad perianal. La preparación y la tolerancia del paciente son decisivas: una distensión insuficiente puede simular engrosamiento o esconder una lesión.
8.2. ColangioRM
Aunque el epígrafe oficial no la enumera expresamente, la colangiopancreatografía por RM (CPRM/MRCP) es un ejemplo clásico de técnica específica. Aprovecha secuencias muy potenciadas en T2: los líquidos estáticos de la vía biliar y conducto pancreático aparecen hiperintensos frente a tejidos de fondo relativamente suprimidos. Permite representar el árbol biliar sin instrumentación endoscópica. Las reconstrucciones MIP pueden mostrar la anatomía global, pero las imágenes fuente son esenciales para evitar errores por superposición.
8.3. UroRM
La uroRM puede combinar técnicas fuertemente potenciadas en T2, que representan líquido urinario incluso sin función renal, con técnicas excretoras tras contraste cuando está indicado. Aporta información anatómica y funcional sin radiación ionizante y puede ser útil en contextos seleccionados, incluido estudio pediátrico.
8.4. RM de mama, próstata y cuerpo entero
La RM de mama se realiza habitualmente con bobina específica y paciente en decúbito prono, combinando secuencias anatómicas, difusión y, en indicaciones concretas, estudio dinámico tras contraste. La RM multiparamétrica de próstata integra T2 de alta resolución, difusión/ADC y perfusión dinámica cuando se utiliza. La RM de cuerpo entero combina coberturas amplias con secuencias rápidas y, a menudo, difusión, especialmente en oncología y algunas enfermedades sistémicas.
Estas exploraciones comparten una idea: “avanzada” no significa necesariamente una física exótica. Muchas veces el avance está en combinar contrastes tisulares, optimizar geometría, sincronizar adquisición y aplicar un postproceso dirigido a una pregunta clínica concreta.
9. CONTRAINDICACIONES Y PRECAUCIONES: DECIDIR SI SE PUEDE ENTRAR, EXPLORAR Y COMPLETAR EL ESTUDIO
La seguridad en RM no se basa en una lista fija de “sí/no”, sino en identificar los riesgos del campo magnético estático, los gradientes, la radiofrecuencia, el ruido, los criógenos y la interacción con dispositivos. La clasificación moderna de implantes y objetos debe evitar expresiones imprecisas como “todo metal está contraindicado” o “todo marcapasos impide una RM”. La pregunta correcta es: ¿qué objeto o dispositivo es, cómo está etiquetado, bajo qué condiciones se ha probado y se cumplen esas condiciones en este equipo y protocolo?
La FDA y los estándares de etiquetado distinguen:
| Etiqueta | Significado práctico | Conducta |
|---|---|---|
| MR Safe | No plantea peligros conocidos en el entorno RM definido por la clasificación | Puede introducirse conforme a su uso previsto |
| MR Conditional | Es seguro únicamente bajo condiciones especificadas | Verificar identidad del dispositivo y cumplir todas las condiciones |
| MR Unsafe | Presenta un riesgo inaceptable en el entorno RM | No introducir en la sala del imán / no explorar si el implante es incompatible |
Las condiciones de un dispositivo MR Conditional pueden incluir intensidad de campo, gradiente espacial, límites relacionados con RF/SAR, tipo de bobina, posición, tiempo de exploración u otras restricciones. Si el dispositivo no está identificado de forma positiva o no existe información fiable de seguridad, no se debe “suponer compatible” por apariencia o por experiencia previa.
9.1. Zonas de seguridad
La organización por zonas crea barreras progresivas para impedir que personas u objetos no cribados lleguen al imán. El modelo clásico ACR/SERAM establece cuatro zonas:
- Zona I: área de libre acceso, fuera del entorno controlado de RM.
- Zona II: interfaz entre el área pública y las zonas controladas; se inicia recepción y cribado.
- Zona III: acceso restringido y controlado por personal de RM; desde aquí existe riesgo serio de acceso no supervisado a Zona IV.
- Zona IV: sala del imán, donde se encuentra el equipo y persiste el campo magnético.
9.2. Cribado: múltiples barreras
El cribado debe incluir interrogatorio/documentación y revisión por personal entrenado. Deben preguntarse cirugías e implantes, dispositivos electrónicos, clips, válvulas, prótesis, bombas, neuroestimuladores, implantes cocleares, fragmentos metálicos, cuerpos extraños oculares, heridas por metralla, parches y objetos externos. El cribado se aplica también a acompañantes, anestesia, mantenimiento, limpieza, emergencias y cualquier profesional que vaya a entrar en áreas restringidas.
Los detectores de metales pueden servir como barrera adicional, pero no sustituyen la revisión de seguridad. Un detector no identifica las condiciones MR Conditional de un implante ni distingue por sí solo si un objeto es seguro para entrar. La SERAM insiste en combinar formularios, revisión humana y controles físicos.
9.3. Efecto proyectil y campo estático
El imán está activo de forma permanente en los sistemas superconductores habituales. Objetos ferromagnéticos pueden acelerarse hacia el centro del campo y convertirse en proyectiles. Bombonas de oxígeno, carros, herramientas, tijeras, llaves o determinados equipos pueden causar lesiones graves. Por eso los equipos de emergencia destinados a entrar en Zona IV deben estar identificados y ser compatibles.
9.4. Gradientes: ruido y estimulación
Los gradientes cambian rápidamente y generan el ruido acústico característico. La protección auditiva es una medida obligada del protocolo. Los gradientes también pueden inducir estimulación nerviosa periférica. El paciente debe disponer de comunicación y mecanismo de aviso. Mareo o sensaciones transitorias pueden relacionarse con movimiento en campos magnéticos intensos, especialmente al desplazar al paciente o al personal cerca del imán.
9.5. Radiofrecuencia y quemaduras
La energía de RF puede producir calentamiento. El riesgo aumenta con la formación de bucles conductores, contacto piel-piel, cables mal dispuestos, objetos metálicos, parches y determinados implantes. Debe evitarse que brazos o piernas formen circuitos cerrados, aislar puntos de contacto cuando sea necesario, disponer cables rectos y alejados de la piel según recomendaciones del fabricante y utilizar únicamente accesorios compatibles. Muchas incidencias notificadas en RM son térmicas.
9.6. Quench y criógenos
Un quench es la pérdida brusca de superconductividad con ebullición rápida del criógeno y caída del campo. Puede producirse accidentalmente o provocarse en una emergencia extrema mediante el sistema previsto por el fabricante. No es un “botón de parada rutinario”. Un quench puede dañar el equipo, generar grandes costes y, si la evacuación de helio falla, desplazar oxígeno y crear riesgo de asfixia y sobrepresión.
9.7. Embarazo
La RM no utiliza radiación ionizante. El embarazo, por sí solo, no convierte la RM en una técnica prohibida. La indicación clínica debe estar justificada y se aplica prudencia, especialmente con técnicas no imprescindibles y con contraste. Para el personal embarazado, la política de seguridad debe distinguir trabajar en la unidad de estar presente dentro de la sala durante la adquisición. El ruido y las exposiciones a campos variables durante el escaneo justifican medidas específicas del centro.
9.8. Contraste con gadolinio
Los agentes basados en gadolinio se estudian con detalle en el tema 46. Aquí basta con recordar que la necesidad de contraste debe justificarse, el tipo de agente y la función renal pueden ser relevantes y existe una asociación histórica entre determinados agentes y fibrosis sistémica nefrogénica en insuficiencia renal avanzada. Las recomendaciones actuales diferencian agentes por estabilidad y riesgo. No debe administrarse de forma automática “porque el protocolo lo lleva”; cada exploración y paciente deben revisarse.
9.9. Claustrofobia, dolor, sedación y pacientes críticos
La claustrofobia puede impedir el estudio o generar movimiento. La información previa, espejos, comunicación, música, técnicas de respiración y equipos de geometría más abierta pueden ayudar. Si se requiere sedación, la monitorización y el material deben ser compatibles con RM y se aplican los protocolos institucionales de sedación. Los pacientes críticos exigen verificar compatibilidad de monitores, bombas, ventiladores, líneas y accesorios antes de acceder a Zona IV.
10. RECONSTRUCCIONES Y POSTPROCESOS
En RM, la imagen diagnóstica es el resultado de reconstruir los datos del espacio K mediante transformadas matemáticas. Pero el epígrafe “reconstrucciones y postprocesos” se refiere sobre todo a los procedimientos realizados después de la reconstrucción primaria para facilitar interpretación, cuantificar fenómenos o crear nuevas representaciones. Es importante distinguir dato adquirido de representación derivada.
10.1. MPR y reformateos
Cuando se dispone de una adquisición tridimensional isotrópica o casi isotrópica, pueden generarse reformateos multiplanares (MPR) en planos distintos al original sin nueva adquisición. Los MPR oblicuos y curvos siguen estructuras como vasos, conductos o articulaciones. Si los vóxeles son muy anisotrópicos, el reformateo pierde calidad en el eje de peor resolución.
10.2. MIP y MinIP
La MIP selecciona los valores de señal más altos a lo largo de cada línea de proyección y es útil en angiografía o conductos hiperintensos. La MinIP hace lo contrario y puede resaltar estructuras de baja señal. Ambas son representaciones proyectivas: superponen información y pueden ocultar detalles. Siempre deben revisarse junto con las imágenes fuente.
10.3. Volumen rendering
El renderizado volumétrico asigna opacidades y propiedades visuales a un rango de intensidades para crear una representación tridimensional. Es útil para relaciones anatómicas complejas, planificación y comunicación, pero no aumenta la información adquirida. Una reconstrucción 3D visualmente llamativa no corrige un estudio con movimiento o mala cobertura.
10.4. Sustracción
En estudios dinámicos puede restarse una adquisición precontraste de otra postcontraste para resaltar el realce. Es frecuente en mama y angiografía con contraste. La sustracción exige registro espacial adecuado: si el paciente se mueve entre series aparecen contornos positivos y negativos que pueden simular realce.
10.5. Mapas cuantitativos
ADC, perfusión, T1/T2 mapping, elastografía, mapas funcionales y parámetros de DTI son productos derivados. Cada mapa tiene una cadena matemática concreta y una escala propia. El técnico debe comprobar si la reconstrucción ha usado todas las series necesarias y si existen errores de movimiento, registro o segmentación.
10.6. Postprocesado cardíaco
En CardioRM se segmentan bordes endocárdicos y epicárdicos, se calculan volúmenes, fracción de eyección y masa; en contraste de fase se dibujan regiones de interés para obtener curvas de flujo; en perfusión y LGE pueden aplicarse análisis semicuantitativos o cuantitativos. La estandarización del contorneo y del tratamiento de músculos papilares o trabeculaciones es importante para reproducibilidad.
10.7. Tractografía y fRM
En tractografía, el “haz” es el resultado de un algoritmo que integra direcciones locales de difusión. En fRM, el mapa de activación surge de análisis estadístico temporal y se superpone a la anatomía. Ambos son ejemplos paradigmáticos de que el postproceso puede parecer más intuitivo que el dato de origen y, precisamente por eso, inducir a sobreinterpretación.
11. ANATOMÍA POR RM Y DIFERENCIAS ENTRE IMAGEN NORMAL Y PATOLÓGICA
La RM destaca por su contraste de tejidos blandos. Para reconocer patología hay que dominar primero el aspecto normal en varias secuencias. La anatomía no cambia, pero sí cambia su señal. Una estructura puede ser brillante en T1 y oscura en T2, o al revés, y la supresión grasa o del líquido altera deliberadamente ese patrón. Por eso el opositor debe aprender “tejido + secuencia + contexto”, no una lista universal de colores.
11.1. Encéfalo
En T1 la sustancia blanca suele ser relativamente más hiperintensa que la gris y el LCR es hipointenso. En T2, el LCR es hiperintenso y la sustancia gris suele ser relativamente más brillante que la blanca. FLAIR suprime la señal del LCR, haciendo más visibles muchas lesiones periventriculares o corticales con aumento de agua. DWI/ADC permite detectar restricción.
Normal: simetría de hemisferios y ganglios basales, sistema ventricular sin efecto de masa, surcos acordes a la edad, línea media centrada, señal esperada de sustancia blanca y gris. Patológico: masa, edema, desplazamiento de línea media, hidrocefalia, lesiones desmielinizantes, hemorragia con comportamiento dependiente de fase temporal y secuencia, restricción de difusión, realce anormal o alteración vascular.
En ictus isquémico agudo la combinación clásica es hiperintensidad en DWI y ADC disminuido. En un absceso, la cavidad purulenta puede restringir intensamente. En tumores, la difusión, perfusión y espectroscopia pueden añadir información a la morfología y al patrón de realce.
11.2. Columna y médula
En T1 se valoran bien médula ósea grasa, anatomía vertebral y planos grasos; en T2 destacan líquido y edema. Secuencias con supresión grasa hacen evidentes edema óseo, inflamación y lesiones. El LCR hiperintenso en T2 delimita la médula. Una hernia discal se analiza por su relación con canal, recesos y raíces, no solo por el aspecto del disco.
Normal: alineación vertebral, altura y señal discal acordes a edad, canal permeable, médula homogénea y cono medular sin alteraciones. Patológico: protrusión/extrusión discal, estenosis, edema de médula ósea, fractura, lesión intramedular, siringomielia, tumor o infección. La pérdida de señal T2 del disco suele acompañar degeneración, pero debe correlacionarse con morfología.
11.3. Sistema musculoesquelético
La cortical ósea carece de protones móviles suficientes y aparece de muy baja señal en prácticamente todas las secuencias. La médula ósea grasa es hiperintensa en T1 y se suprime en técnicas sensibles a grasa. Tendones y ligamentos normales suelen tener baja señal; un aumento de señal intratendinosa, discontinuidad o retracción pueden indicar lesión, aunque deben distinguirse artefactos como el ángulo mágico en localizaciones y secuencias susceptibles.
Normal: continuidad de tendones y ligamentos, cartílago de grosor conservado, médula homogénea, ausencia de derrame significativo y musculatura simétrica. Patológico: edema óseo, desgarros, roturas, tendinopatía, derrame, sinovitis, lesiones osteocondrales y masas.
11.4. Abdomen y pelvis
El hígado normal presenta señal relativamente homogénea. La grasa, el hierro, el edema y las lesiones focales alteran su comportamiento. La difusión ayuda a detectar lesiones, pero la restricción no es sinónimo de malignidad. En páncreas, riñón, útero, ovarios y próstata la RM multiparamétrica combina morfología, difusión y patrones de realce.
En riñón, tras contraste se suceden fases de realce que permiten valorar perfusión y excreción. En pelvis femenina, la alta resolución T2 diferencia capas y planos. En próstata, la zona periférica normal suele mostrar señal alta en T2, mientras que lesiones clínicamente significativas pueden mostrar baja señal focal y restricción, siempre integradas con la localización y el resto del estudio.
11.5. Corazón y vasos
En cine, el miocardio debe contraerse de forma coordinada y las cavidades cambian de volumen durante el ciclo. Las alteraciones segmentarias de movimiento sugieren disfunción. En LGE, el miocardio normal correctamente anulado es oscuro; el tejido con retención de contraste aparece brillante. En AngioRM, un vaso normal mantiene continuidad y calibre esperable; una pérdida focal de señal puede ser estenosis real o artefacto de flujo y debe verificarse en imágenes fuente.
11.6. Principios gráficos para distinguir normal de patológico
| Signo | Interpretación posible | Comprobación |
|---|---|---|
| Asimetría nueva | Masa, edema, atrofia, variación anatómica | Comparar planos y secuencias |
| Cambio focal de señal | Edema, grasa, sangre, fibrosis, tumor | Comportamiento T1/T2/supresión/difusión |
| Restricción DWI + ADC bajo | Alta celularidad o limitación del agua, según contexto | Excluir shine-through y artefacto |
| Realce postcontraste | Vascularización o alteración de barrera/permeabilidad | Comparar precontraste, patrón y cronología |
| Efecto de masa | Lesión expansiva, edema, colección | Desplazamiento de estructuras y volumen |
| Pérdida de señal vascular | Estenosis/oclusión o artefacto de flujo | Revisar fuente y otra técnica |
12. APLICACIÓN PRÁCTICA DEL TER/TSID
12.1. Antes del estudio
El técnico recibe la solicitud y confirma que el protocolo previsto responde a la indicación. Revisa la entrevista de seguridad y no acepta respuestas ambiguas ante implantes: “llevo un marcapasos desde hace años” no es suficiente para decidir. Debe localizar la tarjeta o documentación, identificar fabricante/modelo y activar el circuito establecido. Lo mismo ocurre con bombas, neuroestimuladores, implantes cocleares, clips o dispositivos de origen desconocido.
Se retiran objetos personales y se cambia al paciente según política del centro. El teléfono, reloj, tarjetas, llaves, monedas, horquillas, audífonos y otros objetos deben quedarse fuera de las áreas de riesgo. Se explica el ruido, la duración aproximada y la importancia de permanecer inmóvil. En estudios con apneas o tareas se ensaya previamente la colaboración. En CardioRM, explicar las apneas antes de colocar al paciente reduce repeticiones. En fRM, la tarea debe entenderse antes de entrar.
12.2. Posicionamiento y bobinas
La bobina debe cubrir la región de interés y quedar correctamente conectada y centrada. Una bobina demasiado alejada reduce señal. El paciente se inmoviliza sin crear bucles piel-piel. Se coloca protección auditiva y sistema de alarma. Los cables se disponen según instrucciones del fabricante, sin formar lazos ni quedar en contacto inadecuado con la piel.
12.3. Durante la adquisición
El técnico revisa localizadores y corrige centrado antes de lanzar series largas. Debe vigilar el movimiento y adaptar el orden de secuencias: si el paciente tolera mal el estudio, conviene priorizar las series imprescindibles. En AngioRM se comprueba cobertura vascular y sincronización; en CardioRM, calidad del ECG y apneas; en difusión, distorsión y señal; en enterografía, distensión; en espectroscopia, posición del vóxel y shim; en fRM, ejecución de la tarea.
12.4. Control de calidad inmediato
Antes de retirar la vía o sacar al paciente, se verifica que las series esenciales están completas. Hay que comprobar que el mapa ADC se ha reconstruido, que las fases cardiacas están disponibles, que el estudio angiográfico no está contaminado por una fase equivocada, que el espectro tiene calidad suficiente, que el mapa funcional se ha generado si el flujo de trabajo lo exige y que las reconstrucciones necesarias pueden hacerse con los datos obtenidos.
12.5. Incidencias
Si el paciente presenta dolor, calor localizado, sensación de quemadura, disnea o ansiedad intensa, la adquisición se interrumpe y se evalúa. Si aparece un objeto ferromagnético peligroso dentro de la sala, no se improvisa una extracción tirando de él contra el campo. Se sigue el procedimiento de emergencia. El quench solo se contempla en las situaciones excepcionales definidas por el protocolo.
12.6. Caso integrado: ictus
En un protocolo de ictus por RM, una secuencia DWI puede mostrar lesión aguda y el ADC confirmar restricción. FLAIR aporta información complementaria sobre lesión y edema; secuencias sensibles a susceptibilidad detectan hemorragia o productos hemáticos; AngioRM evalúa arterias; perfusión puede estimar alteraciones hemodinámicas. El técnico debe adquirir con rapidez, minimizar movimiento y no confundir la utilidad de cada serie. No todas las instituciones usan RM como primera modalidad en ictus, pero cuando se utiliza, la lógica multimodal es esa.
12.7. Caso integrado: masa cerebral prequirúrgica
Un estudio puede combinar T1, T2/FLAIR, difusión, susceptibilidad, contraste, perfusión, espectroscopia, fRM y DTI/tractografía. La anatomía define la lesión; difusión y perfusión aportan características; espectroscopia estudia metabolismo; fRM localiza activación relacionada con tareas; tractografía modela la relación con haces de sustancia blanca. El postproceso integra mapas y reconstrucciones. La dificultad técnica crece porque cada módulo tiene artefactos y supuestos propios.
12.8. Caso integrado: CardioRM
Tras localizadores se orientan ejes cardíacos. Las series cine en eje corto cubren ambos ventrículos para cuantificación; vistas de 2, 3 y 4 cámaras muestran anatomía y movimiento. Según indicación pueden añadirse perfusión, flujo por contraste de fase, mapeo T1/T2 y realce tardío. El técnico controla sincronización ECG, apneas, cobertura y calidad. El postproceso calcula volúmenes y función y analiza los mapas y el realce.
13. IDEAS CLAVE DE OPOSICIÓN
- AngioRM: TOF, contraste de fase y técnicas con contraste son familias distintas. TOF explota entrada de espines; PC codifica movimiento y puede cuantificar flujo.
- CardioRM: necesita sincronización y planos intrínsecos. El eje corto muestra ambos ventrículos y es fundamental para volumetría.
- Sangre blanca / negra: describen contraste de flujo, no planos anatómicos.
- Espectroscopia: genera espectros de metabolitos; depende de homogeneidad, supresión y correcta selección del vóxel.
- fRM: BOLD es una medida indirecta hemodinámica de actividad; el mapa aparece tras postprocesado.
- Difusión: mayor factor b = mayor ponderación en difusión. Restricción verdadera suele combinar DWI alta y ADC bajo.
- DTI/tractografía: modelan direccionalidad y trayectorias probables; no muestran axones de forma directa.
- Elastografía: existe en ecografía y RM; en MRE se generan ondas de cizallamiento y mapas de rigidez.
- EnteroRM: la distensión del intestino y el control del movimiento son esenciales; permite evaluar enfermedad de Crohn sin radiación ionizante.
- Seguridad: verificar MR Safe / MR Conditional / MR Unsafe. “Tiene metal” o “tiene marcapasos” no bastan como decisión.
- Zonas: I, II, III y IV. La Zona IV es la sala del imán.
- Quench: medida excepcional; no es el botón rutinario de parada.
- Embarazo: la RM no emite radiación ionizante. Las precauciones se relacionan con el entorno electromagnético, ruido y, cuando procede, contraste.
- Postproceso: MPR, MIP, volumen, sustracción y mapas derivados reorganizan o cuantifican información; no corrigen una adquisición deficiente.
- Anatomía: la señal es dependiente de secuencia. Nunca identificar patología solo por ser “blanca” u “oscura”.
14. MAPA CONCEPTUAL
RM clínica avanzada
→ Preparación: indicación + cribado de seguridad + bobina + posición + colaboración
→ Adquisición:
• Vasos → TOF / PC / contraste → AngioRM
• Corazón → ECG + planos intrínsecos + cine / perfusión / LGE / flujo → CardioRM
• Metabolismo → desplazamiento químico → espectroscopia
• Función cerebral → BOLD → fRM
• Movimiento del agua → DWI / ADC → DTI → tractografía
• Mecánica tisular → ondas de cizallamiento → elastografía
• Intestino → distensión + secuencias rápidas / difusión / contraste según protocolo → enteroRM
→ Postproceso: MPR / MIP / 3D / sustracción / mapas / cuantificación
→ Interpretación técnica: anatomía normal + patrón de señal + artefactos + calidad
→ Seguridad transversal: zonas I-IV + MR Safe/Conditional/Unsafe + RF/gradientes/ruido + quench + contraste
15. FUENTES Y VIGENCIA
Vigencia comprobada: septiembre de 2026. Para seguridad se prioriza la referencia más reciente del American College of Radiology y se mantiene la guía visual SERAM que figura expresamente en el temario de la categoría y fue citada por el propio examen SAS.
- American College of Radiology (ACR). Manual on MR Safety, edición 2026. Referencia actual de seguridad RM del ACR.
- SERAM. Seguridad en RM: una guía visual, diciembre de 2021. Guía española de zonificación y buenas prácticas; citada expresamente en examen oficial SAS.
- U.S. Food and Drug Administration (FDA). Testing and Labeling Medical Devices for Safety in the Magnetic Resonance (MR) Environment, guía final, octubre de 2023; y recursos de seguridad de MRI para profesionales. Clasificación MR Safe, MR Conditional y MR Unsafe.
- ASTM F2503-26. Standard Practice for Marking Medical Devices and Other Items for Safety in the Magnetic Resonance Environment, edición 2026.
- ACR–ASNR–SNIS–SPR. Practice Parameter for the Performance of Magnetic Resonance Angiography (MRA) of the Head and Neck, revisión 2025.
- ACR–SABI–SAR–SPR. Practice Parameter for the Performance of Magnetic Resonance (MR) Enterography, documento vigente consultado en 2026.
- ACR–ASNR–SPR. Practice Parameter for the Performance and Interpretation of Magnetic Resonance Spectroscopy of the Central Nervous System, documento vigente consultado en 2026.
- Society for Cardiovascular Magnetic Resonance (SCMR). Standardized cardiovascular magnetic resonance imaging (CMR) protocols: 2020 update.
- SCMR. Standardized Image Interpretation and Post-Processing in Cardiovascular Magnetic Resonance – 2020.
- Radiological Society of North America (RSNA). Revisión de 2024 sobre interpretación, aplicaciones y técnica de elastografía hepática por RM.
- Westbrook C, Talbot J. MRI in Practice. 5.ª edición. Wiley-Blackwell, 2018. Manual de referencia para principios, optimización, artefactos, imagen vascular y seguridad.
- Exámenes oficiales SAS de Técnico/a Especialista en Radiodiagnóstico: 2018 libre, 2021 libre, APES 2023 y 2025 libre, con respuestas contrastadas frente a plantillas definitivas del proyecto.