Tema 67. Electroterapia: concepto. Clasificación de las corrientes eléctricas más utilizadas en fisioterapia. Acoplamiento entre el aparato de electroterapia y el paciente: factores a tener en cuenta. Normas de seguridad en el manejo de aparatos de electroterapia
1. INTRODUCCIÓN
La electroterapia es una de las herramientas terapéuticas más utilizadas por el fisioterapeuta en los distintos niveles asistenciales del Sistema Sanitario Público de Andalucía: atención primaria, unidades de rehabilitación de hospitales y centros de especialidades, unidades de suelo pélvico, traumatología, neurología o cuidados paliativos. Conocer en profundidad sus fundamentos físicos, su clasificación, los factores que condicionan el acoplamiento entre el aparato y el paciente y, sobre todo, las normas de seguridad en su manejo, no es solo un contenido teórico de oposición: es una competencia clínica que el fisioterapeuta del SAS aplica cada día, con implicaciones directas en la seguridad del paciente y en la calidad asistencial.
Este tema es, además, uno de los más recurrentes en las convocatorias de Fisioterapeuta del SAS. En los exámenes de 2021 (turno libre), 2023 y 2025 han aparecido de forma reiterada preguntas sobre corriente galvánica, corrientes diadinámicas de Bernard, TENS en sus distintas modalidades, corriente de Träbert, iontoforesis, corrientes interferenciales y sus contraindicaciones, así como sobre los factores que condicionan la impedancia cutánea y la colocación de electrodos. Por ello, dominar este tema con rigor clínico tiene un peso específico muy alto de cara a la prueba.
2. CONCEPTO DE ELECTROTERAPIA Y FUNDAMENTOS FÍSICOS
La electroterapia se define como la aplicación de energía electromagnética, en sus distintas formas y frecuencias, al organismo humano con fines terapéuticos, buscando producir respuestas biológicas y fisiológicas aprovechables en los tejidos disfuncionales. Esta definición es más completa que otras parciales que la limitan a un único tipo de corriente o a un único efecto (por ejemplo, reducirla solo a su finalidad analgésica), y es precisamente esa amplitud conceptual la que suele evaluarse en el examen.
Para comprender y clasificar correctamente las corrientes eléctricas empleadas en fisioterapia es imprescindible manejar algunos parámetros físicos básicos:
- Intensidad: cantidad de corriente que circula, medida en miliamperios (mA); determina la magnitud de la respuesta biológica.
- Frecuencia: número de ciclos por segundo, medida en hercios (Hz); es el criterio principal de clasificación de las corrientes.
- Periodo: tiempo que tarda en completarse un ciclo de la corriente; es el inverso de la frecuencia (a mayor frecuencia, menor periodo).
- Forma de impulso: rectangular, triangular o exponencial, entre otras; condiciona la respuesta neuromuscular y la tolerancia del paciente.
- Polaridad: presencia o no de un polo positivo (ánodo) y un polo negativo (cátodo) definidos, característica propia de la corriente continua.
Un fundamento físico especialmente relevante en electroterapia es la ley de Joule, que explica la producción de calor cuando una corriente eléctrica atraviesa un conductor con resistencia, como son los tejidos biológicos. La cantidad de calor generado depende de la intensidad de corriente, de la resistencia del tejido y del tiempo de aplicación. Este principio es la base fisiológica de ciertos efectos térmicos asociados a algunas modalidades de electroterapia y explica también por qué el control de la intensidad y del tiempo de exposición es un elemento central de la seguridad en su aplicación.
3. CLASIFICACIÓN DE LAS CORRIENTES ELÉCTRICAS EN FISIOTERAPIA
El criterio de clasificación más utilizado en fisioterapia para ordenar las corrientes eléctricas es su frecuencia. De forma clásica se distinguen tres grandes grupos: corrientes de baja frecuencia, de media frecuencia y de alta frecuencia. Esta clasificación es la que con más frecuencia aparece en el examen, por lo que conviene fijarla con precisión.
│
├── BAJA FRECUENCIA (por debajo de 1.000 Hz)
│ ├── Corriente galvánica o continua
│ ├── Corriente farádica
│ ├── TENS (convencional, burst/ráfagas, acupuntural)
│ ├── Corrientes diadinámicas de Bernard
│ ├── Corriente de Träbert
│ └── Corrientes exponenciales (músculo denervado)
│
├── MEDIA FRECUENCIA (entre 1.000 y 500.000 Hz; uso clínico habitual 2.000-10.000 Hz)
│ ├── Corrientes interferenciales
│ └── Corrientes rusas (Kots)
│
└── ALTA FRECUENCIA (por encima de 500.000 Hz)
├── Onda corta
└── Microondas
Además de la frecuencia, las corrientes pueden clasificarse según otros criterios complementarios: por su polaridad (corrientes continuas con polaridad neta frente a corrientes alternas sin polaridad fija), por su forma de onda (rectangular, triangular, exponencial) y por su finalidad terapéutica predominante (analgésica, excitomotora, trófica o de introducción de sustancias, como en la iontoforesis).
| Grupo | Rango de frecuencia | Ejemplos principales | Finalidad terapéutica habitual |
|---|---|---|---|
| Baja frecuencia | < 1.000 Hz | Galvánica, farádica, TENS, diadinámicas, Träbert | Analgesia, excitomotricidad, iontoforesis |
| Media frecuencia | 1.000 – 500.000 Hz (clínica: 2.000-10.000 Hz) | Interferenciales, corrientes rusas | Analgesia profunda, potenciación muscular |
| Alta frecuencia | > 500.000 Hz | Onda corta, microondas | Efecto térmico profundo (diatermia) |
4. CORRIENTES DE BAJA FRECUENCIA
Las corrientes de baja frecuencia son, con diferencia, las más preguntadas en el examen y las de uso más cotidiano en la consulta de fisioterapia. Dentro de este grupo destacan las siguientes modalidades:
Corriente galvánica o continua. Se define como una corriente unidireccional, ininterrumpida durante al menos un segundo, con una polaridad neta definida: un ánodo (polo positivo) y un cátodo (polo negativo). No cambia de sentido de forma repetida, a diferencia de las corrientes alternas. Es la base física de la iontoforesis, que se desarrolla en el epígrafe siguiente.
Corriente farádica. Corriente de baja frecuencia empleada clásicamente en forma de trenes de impulsos para provocar contracción muscular en músculo con inervación conservada, siendo menos útil en músculo denervado, donde se prefieren impulsos triangulares de mayor duración.
Corrientes diadinámicas o de Bernard. Son corrientes moduladas de baja frecuencia que combinan formas monofásicas y difásicas con finalidad analgésica y excitomotora. La modulación y la alternancia entre modalidades ayudan a reducir el fenómeno de acomodación del tejido nervioso, lo que mejora la eficacia de la aplicación mantenida en el tiempo.
TENS (estimulación eléctrica nerviosa transcutánea). Es probablemente la modalidad más preguntada en el examen. Existen varias submodalidades con mecanismos de acción distintos:
| Modalidad TENS | Frecuencia | Duración de impulso | Mecanismo principal |
|---|---|---|---|
| Convencional | Alta (80-100 Hz) | Corta | Gate control (fibras Aβ), parestesia cómoda, analgesia rápida y de corta duración |
| Burst / ráfagas | Trenes de alta frecuencia agrupados a baja frecuencia | Variable | Liberación de opioides endógenos, contracción muscular tolerable, analgesia más lenta pero más duradera |
| Acupuntural | Baja (1-4 Hz) | Larga | Similar al burst, analgesia prolongada de tipo reflejo |
Corriente de Träbert. Corriente analgésica de baja frecuencia caracterizada por impulsos rectangulares de 2 ms de duración con pausas de 5 ms, lo que da una frecuencia aproximada de 142-143 Hz. Se aplica de forma continuada y su combinación de tiempos (2 ms de impulso / 5 ms de pausa) es el dato técnico mnemotécnico clave para el examen.
Corrientes exponenciales. Impulsos de subida progresiva (triangulares o exponenciales) y de mayor duración, indicados en la estimulación de músculo denervado, donde la fibra muscular sin inervación no responde adecuadamente a impulsos rectangulares breves.
5. CORRIENTES DE MEDIA FRECUENCIA
Las corrientes de media frecuencia se sitúan clásicamente entre 1.000 y 500.000 Hz, aunque en la práctica clínica las modalidades más utilizadas trabajan en rangos de 2.000 a 10.000 Hz. Su principal ventaja frente a las corrientes de baja frecuencia es que atraviesan la piel con menor resistencia y, por tanto, con menor molestia cutánea, permitiendo llegar a tejidos más profundos con mayor comodidad para el paciente.
Corrientes interferenciales. Se generan a partir de dos corrientes de media frecuencia de frecuencias ligeramente distintas que, al interferir entre sí en el interior del tejido, producen una frecuencia de batido de baja frecuencia percibida de forma profunda. De este modo se combinan las ventajas de la media frecuencia (baja resistencia cutánea, mayor confort) con los efectos biológicos propios de la baja frecuencia (analgésicos y excitomotores).
Corrientes rusas (Kots). Corrientes de media frecuencia moduladas en forma de ráfagas, empleadas fundamentalmente con finalidad de potenciación y fortalecimiento muscular, especialmente en el ámbito deportivo y en programas de recuperación funcional tras inmovilización o cirugía.
6. EFECTOS SEGÚN POLARIDAD E IONTOFORESIS
La corriente galvánica, al tener polaridad neta definida, produce efectos fisiológicos diferentes bajo cada uno de sus polos. Este es un contenido muy preguntado, ya que suele plantearse en forma de pregunta directa sobre «qué efecto se asocia al ánodo» o «qué efecto se asocia al cátodo».
| Polo | Nombre | Efectos principales |
|---|---|---|
| Positivo | Ánodo | Vasoconstricción, efecto sedante/analgésico relativo, disminución de la excitabilidad tisular |
| Negativo | Cátodo | Vasodilatación, efecto excitante e irritativo, aumento de la excitabilidad tisular |
Iontoforesis. Es una técnica que aprovecha la corriente continua (galvánica) para introducir sustancias ionizadas a través de la piel, mediante el principio físico de repulsión de cargas del mismo signo entre el electrodo activo y el ion terapéutico (por ejemplo, un antiinflamatorio o un anestésico local cargado eléctricamente). Se atribuye clásicamente a Leduc, a comienzos del siglo XX. Sus indicaciones más habituales incluyen procesos inflamatorios localizados y control analgésico, y sus contraindicaciones coinciden en gran medida con las de la corriente galvánica: piel lesionada en la zona de aplicación, alergia conocida al fármaco a introducir y ausencia de sensibilidad cutánea que impida detectar molestias.
7. ACOPLAMIENTO ENTRE EL APARATO Y EL PACIENTE: FACTORES A TENER EN CUENTA
Uno de los aspectos más prácticos del tema, y con gran peso en el examen, es el conjunto de factores que condicionan un correcto acoplamiento entre el aparato de electroterapia y el paciente. Un acoplamiento deficiente reduce la eficacia terapéutica, aumenta las molestias del paciente y puede incrementar el riesgo de lesiones cutáneas (quemaduras por densidad de corriente excesiva en puntos de mal contacto).
| Factor | Influencia sobre el acoplamiento |
|---|---|
| Material del electrodo | Condiciona la conductividad eléctrica y la distribución homogénea de la corriente |
| Tamaño del electrodo | Influye en la densidad de corriente por unidad de superficie y en la resistencia de paso |
| Humedad de la piel / gel conductor | Modifica el contacto eléctrico y reduce la impedancia cutánea |
| Colocación anatómica y punto motor | Determina la eficacia de la contracción muscular y el confort del paciente |
| Fijación de los electrodos | Evita despegamientos parciales que concentran la corriente en un punto (riesgo de quemadura) |
| Estado e integridad de la piel | La presencia de heridas, vello abundante o alteraciones de sensibilidad modifica el acoplamiento y el riesgo |
La resistencia o impedancia en la interfase electrodo-piel depende, por tanto, del material del electrodo, de su tamaño, del grado de humedad de la piel y de la calidad del contacto, habitualmente mejorada mediante gel conductor. En estimulación eléctrica neuromuscular, además, la colocación de los electrodos debe buscar la contracción más eficaz y confortable posible, para lo cual es fundamental localizar el punto motor del músculo: estimular cerca de este punto reduce la intensidad necesaria para obtener respuesta y mejora tanto la eficacia como la tolerancia del paciente. Una colocación inespecífica, sin esta referencia anatómica, suele ser menos efectiva y más molesta.
8. CONTRAINDICACIONES Y PRECAUCIONES
Conocer las contraindicaciones de la electroterapia es una competencia de seguridad clínica esencial del fisioterapeuta del SAS, y un contenido de alta rentabilidad en el examen. Conviene distinguir entre contraindicaciones absolutas y relativas.
| Tipo | Situaciones |
|---|---|
| Absolutas | Marcapasos o desfibrilador implantado (aplicación próxima al tórax o al dispositivo); procesos trombóticos o tromboflebitis en la zona; neoplasia maligna activa en la zona de tratamiento; aplicación transtorácica o transcerebral; gestación (zona abdominal/lumbosacra y seno carotídeo); heridas abiertas o infección cutánea activa en la zona de electrodos; ausencia o alteración grave de la sensibilidad cutánea en la zona |
| Relativas | Epilepsia; alteraciones de la coagulación; piel muy sensible o irritada; presencia de material de osteosíntesis (según técnica); pacientes con dificultad para comunicar molestias durante la sesión |
Una precaución con especial relevancia clínica es la de las pacientes gestantes: debe evitarse la aplicación de electroestimulación sobre el tronco y el abdomen, así como sobre el seno carotídeo, por el riesgo de desencadenar respuestas reflejas (por ejemplo, alteraciones tensionales) y por la posible afectación fetal. Esta precaución debe conocerla cualquier fisioterapeuta que atienda a mujeres embarazadas, tanto en unidades de suelo pélvico como en consultas generales de fisioterapia.
9. NORMAS DE SEGURIDAD EN EL MANEJO DE APARATOS DE ELECTROTERAPIA
La seguridad en el manejo de los aparatos de electroterapia se apoya en tres pilares: la revisión del equipo, la valoración previa del paciente y la supervisión activa durante la sesión.
Revisión del equipo. Antes de cada uso, el fisioterapeuta debe comprobar el buen estado de cables, conectores y electrodos, la ausencia de deterioro en el aislamiento, el correcto funcionamiento de los mandos de intensidad y la calibración periódica del aparato conforme a las revisiones de mantenimiento del servicio de electromedicina del centro.
Valoración previa del paciente. Antes de aplicar cualquier corriente es imprescindible: informar al paciente sobre la técnica y las sensaciones esperadas; explorar la sensibilidad cutánea de la zona a tratar; comprobar la integridad de la piel (ausencia de heridas, dermatitis o alteraciones tróficas); retirar objetos metálicos de la zona; descartar contraindicaciones absolutas y relativas; y aplicar el gel conductor de forma homogénea junto con una fijación adecuada de los electrodos.
Durante la sesión. El incremento de la intensidad debe ser siempre progresivo y guiado por la percepción y la referencia verbal del propio paciente, nunca impuesto de forma brusca por el terapeuta. No debe superarse el umbral doloroso salvo indicación expresa de la técnica. El paciente debe permanecer bajo supervisión durante toda la aplicación, sin quedar solo con el aparato encendido sin posibilidad de aviso ante molestias. Finalizada la sesión, deben registrarse en la historia clínica el tipo de corriente, los parámetros aplicados (intensidad, frecuencia, tiempo, localización) y la tolerancia del paciente.
10. PAPEL DEL FISIOTERAPEUTA DEL SAS EN LA APLICACIÓN SEGURA DE ELECTROTERAPIA
Dentro de la cartera de servicios del Sistema Sanitario Público de Andalucía, el fisioterapeuta es el profesional responsable de la indicación, aplicación y supervisión de las distintas modalidades de electroterapia, dentro de un plan de tratamiento individualizado y basado en la mejor evidencia disponible. Esta responsabilidad incluye seleccionar la corriente más adecuada según el objetivo terapéutico (analgesia, potenciación muscular, trofismo tisular), adaptar los parámetros a las características de cada paciente y garantizar en todo momento su seguridad.
El registro sistemático de los parámetros aplicados en la historia clínica electrónica del paciente permite la trazabilidad del tratamiento, facilita la continuidad asistencial entre distintos profesionales y sesiones, y sustenta tanto la seguridad clínica como la evaluación de la calidad del servicio prestado. Asimismo, el fisioterapeuta del SAS debe mantener una formación continuada sobre las nuevas tecnologías y evidencias en electroterapia, participar en la elaboración y actualización de protocolos de su unidad, y coordinarse con el resto del equipo multidisciplinar (medicina rehabilitadora, enfermería, terapia ocupacional) para un abordaje integral y seguro del paciente.
11. REFERENCIAS NORMATIVAS Y BIBLIOGRÁFICAS
- Rodríguez Martín, J.M. — Electroterapia en Fisioterapia. Referencia clásica sobre fundamentos físicos, clasificación de corrientes y modalidades de electroterapia.
- Cameron, M.H. — Agentes físicos en rehabilitación. Referencia sobre fundamentos, indicaciones y contraindicaciones de los agentes electrofísicos.
- Plaja, J. — Analgesia por medio de la electricidad. Referencia específica sobre corrientes analgésicas (TENS, diadinámicas, Träbert).
- Exámenes oficiales de Fisioterapeuta del Servicio Andaluz de Salud (convocatorias 2021 turno libre, 2023 y 2025) — fuente de contextualización de las preguntas tipo incluidas en este tema.
corriente galvánica
TENS
diadinámicas de Bernard
corriente de Träbert
corrientes interferenciales
iontoforesis
punto motor
impedancia cutánea
contraindicaciones electroterapia
seguridad eléctrica
fisioterapeuta SAS