Tema 73. Lactancia materna. Anatomía y fisiología de la mama. Evaluación y observación de una toma. Cómo colocar el bebé al pecho: crianza biológica. Extracción de leche materna. Donación de leche materna. Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al Nacimiento y a la Lactancia: 10 pasos.

58 min julio 22, 2026 Media Nuevo

Tabla de contenidos

Tema 73. Lactancia materna. Anatomía y fisiología de la mama. Evaluación y observación de una toma. Cómo colocar el bebé al pecho: crianza biológica. Extracción de leche materna. Donación de leche materna. Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al Nacimiento y a la Lactancia: 10 pasos.

Bases anatómicas y fisiológicas, valoración clínica de la toma, apoyo al amamantamiento, extracción, donación e implantación de los Diez Pasos IHAN
Oposición: Matrón/a – Servicio Andaluz de Salud (SAS)
Bloque: Temario Específico — Recién nacido y lactancia | Última actualización: Julio 2026
Preparador: Esteban Castro | Material basado en exámenes oficiales SAS

1. INTRODUCCIÓN Y CONCEPTO DE LACTANCIA MATERNA

La lactancia materna es la alimentación del lactante con leche producida por la glándula mamaria humana, administrada directamente al pecho o después de su extracción. Constituye un fenómeno biológico, nutricional, inmunológico, afectivo y social que implica a la mujer, al recién nacido, a la familia, al sistema sanitario y al entorno comunitario. No debe interpretarse como una conducta exclusivamente instintiva ni como una responsabilidad individual de la madre: aunque existen respuestas neuroconductuales innatas, el amamantamiento es una habilidad que se aprende, se adapta a cada díada y está muy condicionada por la calidad del apoyo profesional y social.

La Organización Mundial de la Salud y UNICEF recomiendan el inicio temprano de la lactancia, la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses y su continuación, junto con una alimentación complementaria adecuada, hasta los dos años o más mientras madre y criatura lo deseen. La expresión lactancia materna exclusiva significa que el lactante recibe leche materna sin otros líquidos ni alimentos, salvo medicamentos, vitaminas, minerales o soluciones de rehidratación cuando estén indicados. La leche puede proceder directamente de la propia madre, haber sido extraída o, en determinadas situaciones clínicas, proceder de una donante a través de un banco de leche humana.

La leche de la propia madre es el alimento de elección porque su composición cambia con la edad gestacional, los días posparto, el momento de la toma y las necesidades del lactante. Además de nutrientes, contiene inmunoglobulinas, lactoferrina, lisozima, oligosacáridos, células vivas, enzimas, hormonas, factores de crecimiento y microorganismos que participan en la maduración intestinal e inmunitaria. La lactancia se asocia con menor incidencia y gravedad de diversas infecciones durante la infancia y contribuye al desarrollo de una microbiota intestinal favorable. Para la mujer facilita la involución uterina inmediata por la liberación de oxitocina y se relaciona, entre otros efectos, con menor riesgo acumulado de cáncer de mama y ovario.

Estos beneficios poblacionales no justifican un asesoramiento culpabilizador. La función profesional consiste en ofrecer información comprensible y basada en la evidencia, identificar barreras, respetar las decisiones informadas y proporcionar cuidados seguros cualquiera que sea el tipo de alimentación elegido. Cuando una mujer desea amamantar, el sistema debe garantizar condiciones que lo hagan posible: contacto piel con piel, no separación innecesaria, alimentación guiada por señales, observación de las tomas, ayuda práctica y continuidad asistencial tras el alta.

La matrona ocupa una posición central en este proceso. Durante el embarazo explora expectativas y experiencias previas, proporciona educación prenatal y detecta factores que pueden dificultar el inicio. En el parto y puerperio inmediato favorece el contacto precoz, protege la primera toma y evita intervenciones no indicadas. Posteriormente evalúa la díada, observa el amamantamiento, enseña técnicas de colocación y extracción, diferencia variaciones normales de problemas clínicos y coordina la derivación cuando existe patología materna o neonatal.

Enfoque asistencial: apoyar la lactancia no equivale a imponerla. La atención debe combinar promoción de la salud, respeto a la autonomía, valoración clínica de la díada y prevención de mensajes culpabilizadores.
Perla de examen: en el examen SAS de Matrón/a 2025, turno libre, pregunta 17, se consideró competencia de la especialista asesorar y apoyar a la madre en el tipo de lactancia elegida. La formulación recuerda que la actuación profesional incluye tanto la promoción de la lactancia materna como el respeto a la decisión informada de la mujer.

2. ANATOMÍA FUNCIONAL DE LA MAMA

La mama es una glándula exocrina especializada situada sobre la pared torácica anterior. Su extensión superficial habitual abarca aproximadamente desde la segunda hasta la sexta costilla y desde el borde esternal hasta la región axilar, aunque existe una gran variabilidad anatómica. Una prolongación de tejido mamario puede dirigirse hacia la axila y recibe el nombre de cola axilar de Spence. La mama descansa principalmente sobre el músculo pectoral mayor y, en menor medida, sobre el serrato anterior.

Externamente se distinguen la piel mamaria, la areola y el pezón. La areola es una zona pigmentada que aumenta de tamaño y se oscurece durante el embarazo. Contiene glándulas sebáceas modificadas, conocidas como glándulas o tubérculos de Montgomery, cuyas secreciones lubrican y protegen la piel y pueden participar en el reconocimiento olfativo del pecho por el recién nacido. El lavado frecuente con jabones, antisépticos o sustancias desengrasantes puede alterar esta protección natural y favorecer irritación o fisuras, por lo que la higiene ordinaria con agua durante el aseo habitual es suficiente.

El pezón contiene fibras musculares lisas y múltiples orificios de salida correspondientes a los conductos galactóforos. Su forma es variable: puede ser prominente, plano o invertido. La apariencia del pezón por sí sola no permite predecir el éxito de la lactancia, porque el lactante no succiona exclusivamente el pezón, sino que realiza un agarre profundo que incluye una porción amplia del tejido areolar y mamario. Los intentos prenatales de endurecer o traccionar el pezón no se recomiendan de forma sistemática.

El parénquima glandular está formado por varios lóbulos, divididos en lobulillos. La unidad funcional es el alveolo mamario. Cada alveolo está revestido por células epiteliales secretoras, denominadas lactocitos, que sintetizan los componentes de la leche a partir de sustancias procedentes de la sangre materna. Alrededor de los lactocitos se disponen células mioepiteliales. Cuando la oxitocina se une a sus receptores, estas células se contraen y desplazan la leche desde los alveolos hacia los conductos.

Los alveolos se agrupan formando lobulillos que drenan a través de una red de conductos ramificados. La anatomía actual considera que los conductos son estructuras dinámicas y compresibles, no simples depósitos rígidos. La mayor parte de la leche se encuentra en el sistema alveolar y ductal profundo, por lo que el vaciamiento depende de una transferencia eficaz y del reflejo de eyección. La compresión excesiva del pecho o una presión inadecuada de los dedos pueden obstaculizar temporalmente el flujo.

El tejido adiposo rodea y separa los componentes glandulares. El tamaño externo de la mama depende en gran medida de la cantidad de grasa y no permite estimar la capacidad de producción. Una mujer con mamas pequeñas puede disponer de tejido glandular suficiente y producir toda la leche necesaria. Lo determinante es la capacidad funcional de la glándula, la regulación hormonal inicial y, después, la extracción frecuente y eficaz de leche.

La mama está sostenida por tejido conjuntivo y ligamentos suspensorios. Su irrigación procede fundamentalmente de ramas de las arterias torácica interna, torácica lateral e intercostales. El drenaje venoso se realiza por redes superficial y profunda. Durante el embarazo aumenta intensamente la vascularización y pueden hacerse visibles venas superficiales prominentes, conocidas clásicamente como red venosa de Haller. El drenaje linfático se dirige principalmente a los ganglios axilares, aunque también participa la cadena mamaria interna.

La sensibilidad cutánea y del complejo areola-pezón desempeña una función fisiológica esencial. La estimulación mecánica generada por el agarre y la succión activa vías aferentes que llegan al hipotálamo. Como respuesta disminuye la inhibición dopaminérgica de la prolactina y se libera oxitocina desde la neurohipófisis. Esta conexión neuroendocrina explica que el dolor, el miedo intenso, la separación y determinados estímulos ambientales puedan interferir transitoriamente en la eyección sin que ello signifique que la mujer carezca de leche.

Estructura Característica principal Función durante la lactancia
Alveolo Unidad secretora formada por lactocitos Síntesis de los componentes de la leche
Células mioepiteliales Rodean los alveolos y responden a la oxitocina Contracción y eyección de la leche
Conductos Red ramificada y compresible Conducción de la leche hacia el pezón
Areola Área pigmentada con glándulas de Montgomery Protección cutánea y orientación sensorial del lactante
Pezón Contiene fibras musculares y orificios ductales Salida de la leche y estímulo neuroendocrino
Perla de examen: el examen SAS de Matrón/a 2025, turno libre, pregunta 43, preguntó por el aumento visible de la vascularización mamaria durante la gestación. La denominación clásica correcta es red venosa de Haller; no debe confundirse con los tubérculos de Montgomery, que son glándulas areolares.

3. FISIOLOGÍA DE LA LACTANCIA

La fisiología de la lactancia comprende el desarrollo de la glándula, la diferenciación secretora, el inicio de una producción abundante y el mantenimiento posterior regulado por la extracción de leche. En este proceso participan hormonas placentarias, hipofisarias, tiroideas, suprarrenales y pancreáticas, además del control local ejercido dentro de la propia mama.

3.1. Mamogénesis

La mamogénesis es el crecimiento y desarrollo estructural de la glándula mamaria. Durante la pubertad, los estrógenos estimulan el crecimiento ductal y la progesterona favorece el desarrollo lobuloalveolar. En el embarazo se produce una expansión intensa del tejido glandular bajo la influencia de estrógenos, progesterona, prolactina, lactógeno placentario, insulina, cortisol y hormonas tiroideas. El tejido secretor aumenta y parte del tejido adiposo es sustituido por estructuras alveolares.

Los cambios clínicos pueden incluir aumento del tamaño, sensibilidad, pigmentación de la areola, prominencia de glándulas de Montgomery y mayor vascularización. La ausencia de cambios mamarios durante el embarazo no diagnostica por sí sola insuficiencia glandular, pero debe incorporarse a la historia clínica cuando existen otros factores de riesgo.

3.2. Lactogénesis I o diferenciación secretora

La lactogénesis I comienza durante la gestación, cuando los lactocitos adquieren capacidad secretora y se inicia la producción de calostro. La prolactina está elevada, pero la elevada concentración de progesterona placentaria limita la secreción abundante. Por esta razón puede existir calostro antes del parto sin que se produzca todavía una gran cantidad de leche.

Después de la salida de la placenta descienden bruscamente la progesterona y los estrógenos. Si existe tejido mamario funcional y un entorno endocrino adecuado, este cambio permite que la prolactina ejerza plenamente su efecto secretor.

3.3. Lactogénesis II o activación secretora

La lactogénesis II es el inicio de la secreción copiosa de leche, percibida con frecuencia como subida de la leche. Suele producirse entre aproximadamente las treinta y las setenta y dos horas posteriores al parto, con variabilidad individual. La mujer puede notar aumento de temperatura, peso o plenitud mamaria, aunque la intensidad de estas sensaciones no mide de forma fiable la producción.

La activación secretora puede retrasarse por cesárea, hemorragia posparto, retención de restos placentarios, obesidad, diabetes, hipotiroidismo no controlado, estrés fisiológico intenso, separación de la díada o estimulación mamaria insuficiente. Un retraso exige valorar la causa y aumentar el apoyo, pero no constituye automáticamente una indicación de abandonar la lactancia.

3.4. Lactogénesis III o galactopoyesis

Una vez instaurada la producción, el control se vuelve predominantemente autocrino. La cantidad producida se ajusta a la cantidad extraída: cuanto más frecuente y eficaz sea el vaciamiento, mayor será el estímulo para reponer leche. Cuando la leche permanece acumulada aumenta la presión intramamaria y actúan señales locales inhibitorias, entre ellas el denominado inhibidor de retroalimentación de la lactancia. De forma simplificada, pecho bien drenado produce más rápidamente; pecho persistentemente lleno reduce la síntesis.

La regulación local explica por qué una mama puede producir más que la otra y por qué la extracción adicional aumenta la producción de forma selectiva. También fundamenta el abordaje inicial de muchas hipogalactias: antes de recurrir a galactogogos debe comprobarse la frecuencia de las tomas, el agarre, la transferencia y la eficacia de la extracción.

3.5. Prolactina: síntesis de leche

La prolactina se produce en la adenohipófisis. La succión reduce la liberación hipotalámica de dopamina, que ejerce una inhibición tónica sobre las células lactotropas. Como consecuencia se producen picos de prolactina que estimulan a los lactocitos para sintetizar leche destinada, en buena medida, a tomas posteriores. La respuesta prolactínica es especialmente importante durante las primeras semanas y se favorece mediante tomas frecuentes, incluida la estimulación nocturna.

La lesión hipofisaria grave puede causar agalactia. El síndrome de Sheehan, secundario a necrosis isquémica de la hipófisis tras hemorragia obstétrica grave, puede manifestarse con ausencia de lactogénesis, amenorrea persistente, cansancio, hipotensión y otros signos de hipopituitarismo. Se trata de una situación clínica que requiere estudio endocrinológico, no de una dificultad técnica de la toma.

3.6. Oxitocina: reflejo de eyección

La oxitocina se sintetiza en el hipotálamo y se libera desde la neurohipófisis. Provoca la contracción de las células mioepiteliales y la eyección de la leche. Puede liberarse en varios pulsos durante una misma toma. Algunas mujeres perciben hormigueo, goteo contralateral, sed, relajación o entuertos; otras no notan ninguna señal y mantienen una eyección normal.

La eyección puede ser estimulada por el contacto piel con piel, el llanto o la imagen del bebé y puede inhibirse temporalmente por dolor intenso, frío, ansiedad o sensación de falta de intimidad. Esta inhibición es funcional y reversible: no equivale necesariamente a falta de producción. Un ambiente tranquilo, una postura cómoda, analgesia adecuada y el contacto con el lactante facilitan la respuesta.

Elemento Origen o mecanismo Función principal
Prolactina Adenohipófisis; aumenta tras la succión Síntesis de leche por los lactocitos
Oxitocina Neurohipófisis; respuesta a estímulos sensitivos Contracción mioepitelial y eyección
Descenso de progesterona Salida de la placenta Permite la activación secretora posparto
Control autocrino Grado y frecuencia de vaciamiento Ajusta la producción a la demanda
Perla de examen: en el examen SAS de Matrón/a 2025, turno libre, pregunta 85, y en la prueba aplazada, pregunta 47, se relacionó el fracaso de la instauración de la lactancia con el síndrome de Sheehan. La clave es la insuficiencia hipofisaria posterior a una hemorragia obstétrica grave, con déficit de prolactina y ausencia de lactogénesis.
Ausencia de subida de la leche: si se acompaña de antecedente de hemorragia posparto grave, hipotensión, agalactia y otros síntomas endocrinos, debe descartarse patología hipofisaria. No debe atribuirse sin valoración a una supuesta falta de esfuerzo materno.

4. COMPOSICIÓN Y EVOLUCIÓN DE LA LECHE MATERNA

La leche humana es un fluido biológico dinámico. Su composición cambia según la edad gestacional al nacimiento, el tiempo transcurrido desde el parto, la hora del día, el momento de la toma y las características de la díada. No existe, por tanto, una fórmula fija que reproduzca todas sus propiedades.

4.1. Calostro

El calostro es la secreción de los primeros días. Se produce en pequeñas cantidades adaptadas a la capacidad gástrica y al patrón de alimentación frecuente del recién nacido. Su aspecto suele ser amarillento o anaranjado, aunque puede variar. Presenta una concentración elevada de proteínas defensivas, inmunoglobulina A secretora, lactoferrina, leucocitos y factores de crecimiento, y una proporción de grasa y lactosa diferente de la leche madura.

El pequeño volumen inicial es fisiológico. Debe evitarse interpretar automáticamente como insuficiencia la extracción de pocas gotas, porque el calostro es espeso, se obtiene mejor mediante expresión manual y su volumen no puede estimarse observando únicamente el pecho. Cuando la toma directa no es posible, las gotas pueden recogerse en cuchara, vaso o jeringa según el protocolo.

4.2. Leche de transición y leche madura

La leche de transición aparece durante el cambio desde el calostro hacia la leche madura. Aumenta progresivamente el volumen y se modifican las concentraciones de lactosa, grasa, proteínas y componentes inmunológicos. La leche madura contiene principalmente agua, lactosa, lípidos y proteínas específicas, además de micronutrientes y numerosos componentes bioactivos.

La concentración de grasa varía durante una misma toma y suele aumentar conforme el pecho se vacía. Esta variación no implica la existencia de dos leches separadas que deban administrarse mediante tiempos rígidos. La recomendación práctica es permitir que el lactante mantenga la toma mientras succione y transfiera leche eficazmente y que suelte espontáneamente el pecho, en lugar de cambiarlo por reloj.

4.3. Componentes inmunológicos y bioactivos

La inmunoglobulina A secretora ayuda a proteger las superficies mucosas sin generar una respuesta inflamatoria intensa. La lactoferrina capta hierro y limita su disponibilidad para determinados microorganismos. La lisozima posee actividad antimicrobiana. Los oligosacáridos de la leche humana actúan como prebióticos, favorecen determinadas poblaciones bacterianas y pueden funcionar como receptores señuelo que dificultan la adhesión de patógenos.

La leche contiene macrófagos, linfocitos, células epiteliales, citocinas, enzimas, nucleótidos, hormonas y factores de crecimiento. Parte de esta complejidad se altera por la pasteurización, aunque la leche donada pasteurizada conserva ventajas importantes frente a los sucedáneos para recién nacidos vulnerables cuando no se dispone de suficiente leche de la propia madre.

4.4. Leche de madre de prematuro

La leche producida después de un parto prematuro presenta inicialmente una composición adaptada, con diferencias en proteínas, minerales y factores inmunitarios. En prematuros de muy bajo peso puede ser necesario fortificar la leche humana para cubrir necesidades elevadas de proteínas, calcio, fósforo y otros nutrientes. La fortificación no transforma la leche materna en un alimento inadecuado, sino que complementa sus nutrientes conforme al protocolo neonatal.

4.5. Factores que modifican la composición

La dieta materna influye en algunos ácidos grasos y micronutrientes, pero la calidad global de la leche suele mantenerse dentro de márgenes adecuados incluso cuando la alimentación no es perfecta. No se justifican dietas restrictivas rutinarias ni la exclusión preventiva de alimentos sin indicación clínica. La mujer lactante necesita una dieta variada, hidratación según sed y corrección de déficits específicos cuando proceda.

Determinados medicamentos y sustancias pueden pasar a la leche en cantidades variables. La compatibilidad debe comprobarse con fuentes fiables, valorando dosis, vía, vida media, edad del lactante y riesgo clínico. Suspender la lactancia de manera automática ante cualquier tratamiento puede causar más perjuicio que mantenerla con un medicamento compatible o con una alternativa segura.

Principio de prioridad: para un recién nacido ingresado, la primera opción es la leche de su propia madre, directamente o extraída. Cuando no está disponible en cantidad suficiente y existe indicación clínica, la leche humana donada procedente de un banco es la alternativa preferente en los grupos de mayor vulnerabilidad.

5. INICIO DE LA LACTANCIA Y ALIMENTACIÓN A DEMANDA

El inicio de la lactancia comienza antes de la primera toma. La información prenatal, la experiencia del parto, el contacto piel con piel, la ausencia de separación y la respuesta del equipo condicionan la confianza y las oportunidades de aprendizaje. En un recién nacido estable se debe facilitar el contacto piel con piel inmediato e ininterrumpido con la madre, posponiendo las actividades rutinarias que puedan realizarse sin separación.

Durante el contacto piel con piel, el recién nacido atraviesa una secuencia de comportamientos de adaptación: relajación inicial, movimientos de manos y boca, búsqueda, desplazamiento hacia el pecho, olfateo, lamido y agarre. El tiempo necesario es variable. La intervención profesional debe proteger el entorno, garantizar la seguridad, observar y ayudar cuando sea preciso sin forzar la cabeza del bebé contra el pecho.

La primera toma debe apoyarse tan pronto como sea posible, respetando la situación clínica de madre y recién nacido. Cuando no puede producirse una toma efectiva, se mantiene el piel con piel si es seguro, se enseña a reconocer señales tempranas y se valora la extracción de calostro. En caso de separación por ingreso neonatal, la estimulación mamaria debe iniciarse precozmente mediante extracción manual o mecánica según las circunstancias.

5.1. Alimentación guiada por señales

La lactancia a demanda o responsiva significa ofrecer el pecho en respuesta a las señales del lactante y permitir que la toma finalice de forma espontánea, sin imponer horarios ni duraciones fijas. También incluye responder a las necesidades maternas, por ejemplo ofreciendo el pecho si existe plenitud incómoda o necesidad de aumentar la estimulación.

Las señales precoces de hambre incluyen movimientos oculares, aumento de actividad, apertura de la boca, giro de la cabeza, búsqueda, movimientos de lengua y manos hacia la boca. El llanto es una señal tardía. Cuando el bebé llora intensamente puede ser necesario calmarlo y favorecer el contacto antes de intentar el agarre.

Durante los primeros días son habituales tomas muy frecuentes y agrupadas. No existe una duración universal correcta. Algunos lactantes realizan tomas breves y eficaces; otros necesitan más tiempo. La valoración debe centrarse en el agarre, la succión, la deglución, la evolución ponderal y la eliminación, no en un cronómetro.

5.2. Oferta de los pechos

Se permite que el lactante permanezca en el primer pecho mientras mantenga una succión profunda con deglución. Cuando suelta espontáneamente puede ofrecerse el segundo. Si no lo desea, la siguiente toma puede iniciarse por el pecho menos drenado. Alternar obligatoriamente cada pocos minutos puede impedir que se complete el vaciamiento y dificulta interpretar las señales de saciedad.

5.3. Alojamiento conjunto

El alojamiento conjunto durante las veinticuatro horas permite que la madre observe las señales tempranas, responda con rapidez y adquiera seguridad. También reduce la administración no indicada de suplementos y facilita el aprendizaje. La separación solo debe realizarse por una necesidad clínica real y durante el menor tiempo posible.

5.4. Suplementación

Los suplementos de fórmula, agua o suero glucosado no deben administrarse de forma rutinaria a recién nacidos sanos amamantados. Cuando existe una indicación médica, debe explicarse a la familia el motivo, la duración prevista y el plan para proteger la producción. Siempre que sea posible se prioriza calostro o leche extraída de la propia madre; en determinados recién nacidos se utilizará leche donada y, si no está disponible o no está indicada, fórmula adaptada.

La suplementación sin estimulación adicional reduce la extracción de leche y puede disminuir la producción. Por eso, cuando el bebé no mama eficazmente y recibe un suplemento, debe valorarse la extracción del pecho con una frecuencia aproximada a las tomas que se están sustituyendo.

Programar o limitar las tomas: imponer intervalos rígidos o retirar al bebé antes de que finalice puede reducir el vaciamiento, favorecer estasis de leche y contribuir a ingurgitación, obstrucción y mastitis.
Perla de examen: el examen SAS de Matrón/a 2025, turno libre, pregunta 92, y la prueba aplazada, pregunta 50, identificaron la limitación programada de la duración de las tomas como factor de riesgo de mastitis. La prevención se basa en alimentación responsiva y transferencia eficaz, no en horarios rígidos.

6. EVALUACIÓN Y OBSERVACIÓN DE UNA TOMA

La evaluación de la lactancia debe considerar conjuntamente a la mujer, al lactante y su interacción. Una observación aislada no sustituye la historia clínica ni la evolución, pero permite detectar problemas de postura, agarre, succión o transferencia que pueden corregirse antes de que aparezcan dolor, pérdida ponderal excesiva o abandono precoz.

6.1. Anamnesis materna

La historia debe recoger deseo y expectativas, experiencias previas, información recibida, tipo de parto, analgesia, hemorragia, contacto piel con piel, momento de la primera toma, separaciones, suplementos, uso de tetinas, frecuencia de estimulación y apoyos disponibles. También se valoran cirugía mamaria, traumatismos, alteraciones endocrinas, medicación, consumo de sustancias y cambios mamarios durante la gestación.

Se pregunta por dolor, localización, inicio y relación con la toma; sensación de plenitud; cambios en el pezón; fiebre; áreas enrojecidas; percepción de eyección y preocupaciones sobre la cantidad de leche. La percepción materna es importante, pero debe contrastarse con signos objetivos.

6.2. Valoración del lactante

Se revisan edad gestacional, peso de nacimiento, evolución ponderal, estado de alerta, tono, coloración, anatomía oral, movilidad lingual, coordinación succión-deglución-respiración, micciones, deposiciones y signos de hidratación. La ictericia, somnolencia marcada, hipotonía, dificultad respiratoria o incapacidad para despertarse y alimentarse exigen valoración clínica.

La pérdida de peso debe interpretarse según horas de vida, tipo de parto, balance de líquidos y evolución. Una cifra aislada no decide por sí sola la conducta. Una pérdida elevada o mantenida requiere observar una toma, revisar la transferencia, valorar hidratación e ictericia y establecer seguimiento estrecho.

6.3. Condiciones de la observación

La observación debe realizarse con consentimiento y privacidad, evitando corregir cada movimiento desde el inicio. Primero se observa cómo se colocan espontáneamente madre y bebé. Después se pregunta qué siente la mujer y se ofrece ayuda práctica. Es preferible enseñar mediante indicaciones verbales y demostraciones sobre el propio cuerpo de la profesional o un muñeco, evitando manipular el pecho o la cabeza del bebé sin permiso.

6.4. Postura y alineación

La madre debe estar estable y cómoda, con hombros relajados y apoyo suficiente. El cuerpo del bebé permanece próximo y orientado hacia la madre. Oreja, hombro y cadera se mantienen alineados. La cabeza está libre para realizar una ligera extensión cervical. El pecho se aproxima al bebé y no al contrario mediante una flexión forzada de la espalda materna.

6.5. Signos de buen agarre

  • La boca está ampliamente abierta.
  • El mentón contacta con el pecho.
  • La cabeza está ligeramente extendida y la nariz queda libre o roza suavemente la mama.
  • El labio inferior está evertido.
  • Se observa habitualmente más areola por encima del labio superior que por debajo.
  • La madre no presenta dolor persistente ni sensación de pinzamiento.
  • El pezón sale redondeado, sin forma de cuña, aplastamiento ni línea de compresión.

6.6. Signos de succión y transferencia eficaz

Al inicio pueden aparecer succiones rápidas que desencadenan el reflejo de eyección. Después se observan succiones más profundas y lentas, con pausas y degluciones visibles o audibles. Las mejillas permanecen redondeadas, sin hundimiento marcado. El lactante mantiene un patrón coordinado y progresivamente relaja manos y brazos.

Son signos favorables el ablandamiento del pecho, la ausencia de dolor, la liberación espontánea del pezón, la relajación y satisfacción del bebé y una evolución adecuada de micciones, deposiciones y peso. Retirar el bebé del pecho por decisión de la madre no es, por sí mismo, un indicador de transferencia.

6.7. Signos de dificultad

Se consideran hallazgos de alarma el dolor que persiste durante toda la toma, chasquidos, mejillas hundidas, agarre superficial, pezón deformado, ausencia de deglución, tomas persistentemente ineficaces, somnolencia extrema, incapacidad para mantener el agarre, escasas eliminaciones, orina concentrada, pérdida ponderal preocupante o ausencia de recuperación posterior.

6.8. Herramientas estandarizadas

Las fichas de observación estructurada disminuyen la variabilidad entre profesionales y facilitan el registro. Entre las herramientas conocidas se encuentran la Ficha para la Observación de la Toma de la Unión Europea, los instrumentos OMS-UNICEF y la escala LATCH.

LATCH es un acrónimo de cinco componentes: agarre, deglución audible, tipo de pezón, comodidad de la mama y el pezón, y ayuda necesaria para mantener la posición. Cada componente recibe una puntuación de cero a dos, con una puntuación total máxima de diez. Sirve para organizar la observación y detectar necesidad de apoyo, pero no debe utilizarse de forma aislada como diagnóstico de suficiencia de leche.

Componente LATCH Aspecto valorado
L — Latch Calidad del agarre
A — Audible swallowing Deglución audible
T — Type of nipple Características del pezón
C — Comfort Comodidad, dolor y estado mamario
H — Hold Ayuda requerida para colocar al bebé
Perla de examen: la prueba aplazada SAS de Matrón/a 2025, pregunta 122, preguntó por las herramientas recomendadas para evaluar una toma y consideró válidas la ficha de observación de la Unión Europea, LATCH y la ficha OMS-UNICEF. La clave es que ninguna sustituye la valoración clínica integral.
Perla de examen: el examen SAS de Matrón/a 2025, turno libre, pregunta 152, solicitó identificar qué hallazgo no representa transferencia eficaz. La acción de que la madre retire al bebé no demuestra transferencia; se espera que, tras una toma efectiva, el lactante pueda soltar espontáneamente el pezón y quede relajado.

7. COLOCACIÓN DEL BEBÉ AL PECHO Y CRIANZA BIOLÓGICA

No existe una postura universalmente superior. La mejor es aquella que permite comodidad materna, estabilidad del lactante, agarre profundo y transferencia eficaz. El profesional debe ayudar a la mujer a encontrar una posición funcional y no obligarla a reproducir una figura rígida.

7.1. Principios comunes

La madre se coloca cómoda, con espalda, brazos y pies apoyados cuando lo necesite. El bebé permanece próximo, con abdomen orientado hacia el cuerpo materno. La cabeza y el tronco están alineados y la nariz se sitúa inicialmente a la altura del pezón. El cuello conserva capacidad para extenderse ligeramente.

Para favorecer un agarre profundo se roza el labio superior con el pezón y se espera una apertura amplia. Entonces se aproxima el bebé al pecho con el mentón por delante. La mandíbula inferior abarca una porción amplia de la areola inferior. No se empuja la nuca, porque la flexión cervical dificulta abrir la boca y respirar con comodidad.

Si la mujer necesita sujetar el pecho puede utilizar una mano en forma de C, manteniendo los dedos alejados de la areola. La presión en forma de tijera junto al pezón puede limitar el tejido disponible y comprimir conductos.

7.2. Postura de cuna

El bebé descansa sobre el antebrazo del mismo lado del pecho ofrecido, con la cabeza próxima al pliegue del codo. Resulta cómoda cuando la lactancia está instaurada, aunque durante los primeros intentos puede ofrecer menos control sobre la cabeza y el acercamiento.

7.3. Cuna cruzada

La madre sostiene al bebé con el brazo contrario al pecho ofrecido y controla la zona escapular y cervical con la mano. La otra mano sostiene el pecho si es necesario. Facilita guiar el acercamiento y observar el agarre, por lo que puede ser útil en prematuros tardíos, bebés pequeños o dificultades iniciales.

7.4. Balón de rugby

El cuerpo del lactante queda al costado de la madre, bajo su brazo, con los pies dirigidos hacia atrás. Puede resultar útil tras cesárea, en mamas voluminosas, lactancia gemelar o cuando se desea evitar presión abdominal. Requiere apoyo suficiente para que el cuerpo no cuelgue y para que la cabeza no sea empujada hacia el pecho.

7.5. Decúbito lateral

Madre y bebé se sitúan de lado, enfrentados y próximos. Puede facilitar el descanso y las tomas nocturnas, pero el profesional debe proporcionar información de seguridad: superficie firme, ausencia de huecos, almohadas y ropa alejadas del lactante, y prevención especial en presencia de sedación, tabaquismo, alcohol, drogas, prematuridad o bajo peso.

7.6. Posición vertical

El lactante se coloca sentado o semivertical frente al pecho. Puede ser útil en bebés con dificultades de coordinación, determinadas alteraciones anatómicas o preferencia por mayor control cefálico. Debe mantenerse la alineación y evitar que el peso recaiga sobre la mandíbula.

7.7. Crianza biológica o afianzamiento espontáneo

La crianza biológica, también denominada afianzamiento espontáneo o posición semirreclinada, utiliza posturas maternas reclinadas y el contacto ventral del bebé sobre el cuerpo de la madre. La mujer se coloca entre sentada y tumbada, bien apoyada, y el recién nacido en prono sobre su torso, con libertad para movilizar cabeza y extremidades.

La gravedad mantiene al bebé en contacto con la madre en lugar de separarlo del pecho. El apoyo corporal estimula reflejos neonatales de búsqueda, gateo, cabeceo y agarre. Las manos y los pies pueden actuar como puntos de estabilidad. La madre guía y protege sin dirigir de forma rígida cada movimiento.

Esta postura puede favorecer el agarre espontáneo, reducir la necesidad de sostener todo el peso y ser especialmente útil durante los primeros días, en presencia de dolor, agarres repetidamente superficiales o dificultades tras intervenciones obstétricas. No consiste en dejar al bebé sin vigilancia ni en colocar su cara hundida contra el pecho. La vía aérea debe permanecer observable y el cuerpo estable.

7.8. Corrección del agarre

Si el agarre duele o no hay transferencia, se interrumpe el vacío introduciendo suavemente un dedo limpio por la comisura de la boca y se vuelve a intentar. Tirar del bebé sin romper el sellado puede lesionar el pezón. La corrección debe centrarse en la causa: posición distante, cabeza flexionada, apertura insuficiente, acercamiento dirigido hacia el pezón en lugar de hacia el pecho o inestabilidad corporal.

Crianza biológica: madre semirreclinada, bebé en prono sobre su cuerpo, contacto amplio y libertad de movimientos. No es una postura pasiva, sino un entorno que facilita respuestas neuroconductuales innatas y el agarre espontáneo.
Manipulación de la cabeza: no debe empujarse la nuca contra el pecho. La presión posterior flexiona el cuello, dificulta la apertura amplia y puede provocar rechazo o lucha durante el agarre.

8. DETECCIÓN Y ABORDAJE INICIAL DE DIFICULTADES

La mayoría de las dificultades requiere valorar primero la toma. Aplicar tratamientos locales sin corregir agarre, transferencia o frecuencia suele producir mejorías incompletas. El abordaje debe identificar la causa, proteger la alimentación del lactante, mantener la producción y aliviar el dolor.

8.1. Dolor y lesiones del pezón

Una sensibilidad transitoria al inicio puede aparecer, pero el dolor intenso o persistente no debe normalizarse. Las causas frecuentes son agarre superficial, tracción del pezón, posición inestable, retirada sin romper el vacío o uso traumático del extractor. También deben considerarse dermatitis, infección, vasoespasmo, anquiloglosia sintomática y dolor neuropático.

La forma del pezón al finalizar orienta: un pezón redondeado sugiere menor compresión; un pezón aplanado, blanquecino o en forma de cuña indica presión anómala. Se corrige postura y agarre, se favorece cicatrización en ambiente limpio y se evita el uso indiscriminado de antisépticos. Las pezoneras no son una solución universal y requieren indicación, ajuste y seguimiento.

8.2. Ingurgitación

La ingurgitación es una congestión mamaria difusa por aumento de leche, vascularización y edema. La mama aparece tensa, brillante y dolorosa; la areola puede endurecerse y dificultar el agarre. Se favorecen tomas frecuentes, contacto piel con piel y extracción suficiente para ablandar la areola. La presión inversa suavizante puede desplazar temporalmente el edema alrededor del pezón.

El frío local entre tomas puede reducir edema y dolor. El calor intenso o prolongado puede aumentar la inflamación; si se utiliza calor suave antes de la toma debe ser breve y orientado al confort.

8.3. Inflamación localizada y mastitis

El espectro de la mastitis incluye estasis, inflamación y, en algunos casos, infección bacteriana. Puede presentarse con área dolorosa, eritema, edema y síntomas sistémicos. El tratamiento temprano incluye descanso, hidratación, analgesia y antiinflamatorios compatibles, además de mantener una extracción fisiológica de leche.

No se recomienda masajear con fuerza ni intentar vaciar repetidamente el pecho hasta dejarlo completamente vacío, porque la hiperestimulación y el traumatismo pueden aumentar edema y producción. La lactancia suele poder continuar. La fiebre persistente, empeoramiento, fluctuación, inmunodepresión o falta de respuesta requieren valoración médica para descartar infección bacteriana o absceso.

8.4. Percepción de hipogalactia

La preocupación por falta de leche es frecuente. No son criterios fiables que el pecho esté blando, que deje de gotear, que el bebé demande con frecuencia o que la extracción con sacaleches obtenga poco volumen. La bomba no reproduce exactamente la capacidad del lactante y la plenitud disminuye cuando la producción se regula.

Los datos relevantes son evolución ponderal, hidratación, micciones, deposiciones, estado clínico, deglución y transferencia observada. Si existe ingesta insuficiente se establece un plan: mejorar agarre, aumentar tomas, favorecer compresión mamaria durante succión ineficaz, extraer después o entre tomas y suplementar cuando esté indicado, priorizando la leche de la propia madre.

Las causas pueden ser preglandulares, como trastornos hormonales; glandulares, como hipoplasia mamaria significativa o cirugía; y posglandulares, como estimulación insuficiente, separación, horarios rígidos o mala transferencia. Las causas posglandulares son especialmente importantes porque son potencialmente modificables.

8.5. Galactogogos

Los galactogogos farmacológicos no sustituyen la evaluación. Antes de plantearlos deben corregirse frecuencia, técnica y vaciamiento y descartarse causas endocrinas o medicamentosas. Su utilización exige indicación clínica, valoración de riesgos, información a la mujer y seguimiento. No deben recomendarse productos herbales como si fueran inocuos, ya que su composición, eficacia e interacciones pueden ser inciertas.

8.6. Anquiloglosia

La presencia de frenillo lingual visible no implica necesariamente disfunción. Debe evaluarse la movilidad, el agarre, la transferencia, el dolor y el crecimiento. Cuando existe limitación funcional significativa se requiere valoración experta y consideración individualizada de las opciones terapéuticas. La frenotomía no debe indicarse solo por la apariencia anatómica.

8.7. Signos de alarma neonatal

  • Dificultad para despertarse o mantener la alimentación.
  • Hipotonía, fiebre, dificultad respiratoria o cianosis.
  • Orina muy escasa o concentrada y signos de deshidratación.
  • Ictericia intensa o progresiva acompañada de mala ingesta.
  • Pérdida ponderal excesiva o ausencia de recuperación según evolución.
  • Vómitos biliosos, rechazo persistente o signos de enfermedad.
Perla de examen: el examen SAS de Matrón/a 2025, turno libre, pregunta 82, identificó la domperidona como galactogogo. Para la práctica clínica, la respuesta de examen debe completarse con una idea esencial: ningún galactogogo debe emplearse antes de observar la toma, optimizar el vaciamiento y valorar riesgos y causas de la baja producción.
Mastitis y extracción: continuar la lactancia suele ser seguro, pero no debe recomendarse un vaciamiento agresivo, masajes profundos ni sobreestimulación. El empeoramiento sistémico o la sospecha de absceso requieren valoración clínica.

9. EXTRACCIÓN DE LECHE MATERNA: INDICACIONES Y PLANIFICACIÓN

La extracción permite obtener leche cuando el bebé no puede mamar directamente, cuando la transferencia es insuficiente o cuando la mujer necesita almacenar leche. Es además una herramienta terapéutica para iniciar, mantener o aumentar la producción.

9.1. Indicaciones

  • Separación por ingreso materno o neonatal.
  • Prematuridad, enfermedad o dificultad para coordinar succión, deglución y respiración.
  • Necesidad de administrar calostro cuando la primera toma no es eficaz.
  • Alivio de ingurgitación y ablandamiento de la areola.
  • Mantenimiento de la producción durante una pausa temporal de la toma directa.
  • Aumento de la estimulación ante transferencia insuficiente.
  • Reincorporación laboral o ausencia programada.
  • Donación a un banco de leche humana.
  • Inducción de lactancia o relactación dentro de un plan especializado.

9.2. Elección del método

La elección depende del objetivo, el momento posparto, la frecuencia prevista, la disponibilidad y la preferencia de la mujer. La extracción manual es especialmente útil para el calostro porque permite recoger pequeñas gotas y no requiere equipo. Un extractor manual puede ser suficiente para uso ocasional. Si se necesitan extracciones frecuentes o se pretende establecer la producción durante una separación, un extractor eléctrico doble puede reducir tiempo y aumentar estimulación.

No existe un método superior para todas las mujeres. La técnica elegida debe ser eficaz y no dolorosa. La cantidad obtenida en una sesión varía y no debe utilizarse de forma aislada para juzgar la capacidad de producir leche.

9.3. Inicio de la extracción

Cuando el recién nacido no puede mamar, la extracción debe comenzar lo antes posible tras estabilizar a la madre. En prematuridad o ingreso neonatal, la precocidad y la frecuencia de la estimulación influyen en el establecimiento de la producción. La extracción manual inicial puede combinarse con bomba eléctrica.

9.4. Frecuencia

Para sustituir completamente la succión del bebé se intenta reproducir un patrón frecuente, incluyendo alguna sesión nocturna. El número exacto se individualiza según respuesta, edad del lactante y objetivo. Es preferible evitar intervalos prolongados durante las primeras semanas. Cuando se busca aumentar la producción pueden añadirse sesiones breves o emplearse extracción doble.

9.5. Preparación

Antes de la extracción se realiza higiene de manos con agua y jabón. No es necesario lavar el pecho antes de cada sesión ni desechar las primeras gotas. El material debe estar limpio y manipularse según las instrucciones y el protocolo del centro.

La mujer debe colocarse cómoda y con intimidad. El contacto piel con piel, mirar al bebé, una fotografía, una prenda con su olor, la respiración lenta y un masaje suave pueden facilitar la eyección. El dolor debe investigarse; aumentar indiscriminadamente la potencia del extractor no mejora la producción y puede lesionar.

9.6. Registro

En el hospital, cada recipiente se identifica de forma inequívoca con datos de madre y lactante, fecha y hora de extracción y, cuando proceda, medicación o condiciones especiales. La trazabilidad es esencial para evitar errores de administración. En el domicilio basta con seguir las instrucciones del centro y etiquetar claramente la fecha.

Situación práctica: si el recién nacido está ingresado y no mama, el plan no debe limitarse a entregar un sacaleches. La matrona enseña la técnica, comprueba el tamaño del embudo, programa una frecuencia realista, observa una sesión y coordina el transporte seguro de la leche.

10. TÉCNICAS DE EXTRACCIÓN MANUAL Y MECÁNICA

10.1. Extracción manual

La expresión manual es económica, silenciosa y siempre disponible. Permite adaptar la presión a las sensaciones de la mujer y resulta eficaz para pequeñas cantidades de calostro.

  1. Lavarse las manos y preparar un recipiente limpio.
  2. Colocarse cómoda e intentar activar el reflejo de eyección mediante contacto, respiración o masaje suave.
  3. Situar pulgar e índice a varios centímetros de la base del pezón, por detrás del borde areolar o en la zona donde se palpa tejido glandular.
  4. Presionar suavemente hacia la pared torácica, sin deslizar los dedos sobre la piel.
  5. Comprimir pulgar e índice entre sí de manera rítmica y liberar.
  6. Rotar la posición de los dedos alrededor de la mama para drenar diferentes áreas.
  7. Cambiar de pecho cuando disminuya el flujo y alternar varias veces si es necesario.

La maniobra no consiste en tirar del pezón ni en estrujar la mama. Puede requerir varios ciclos antes de que aparezcan gotas. El calostro puede recogerse directamente con una jeringa desde el borde del pezón, evitando aspirar con fuerza sobre el tejido.

10.2. Extractores manuales

Funcionan mediante una palanca o pistón que crea presión negativa. Son útiles para extracciones ocasionales y ofrecen control directo del ritmo. Deben desmontarse y limpiarse conforme a las instrucciones. Una válvula deteriorada o un montaje incorrecto disminuyen la succión.

10.3. Extractores eléctricos

Pueden ser simples o dobles. La extracción simultánea de ambos pechos reduce el tiempo y puede aumentar la estimulación hormonal. Los equipos hospitalarios de circuito cerrado están diseñados para uso compartido con accesorios individuales; un extractor doméstico no debe compartirse si el fabricante no lo autoriza.

10.4. Tamaño del embudo

El pezón debe moverse libremente dentro del túnel sin rozamiento intenso. Una pequeña cantidad de areola puede entrar, pero no debe aspirarse gran parte del tejido ni producir edema, blanqueamiento o dolor. Un embudo demasiado pequeño comprime y roza; uno demasiado grande arrastra tejido y reduce eficacia. Puede necesitarse un tamaño diferente en cada pecho.

10.5. Ajuste de potencia

Se comienza con una succión baja y se aumenta hasta alcanzar el máximo nivel confortable, nunca hasta el dolor. Los programas de estimulación rápida pretenden iniciar la eyección y después pasan a ciclos más lentos de extracción. La potencia máxima del aparato no equivale a máxima producción.

10.6. Extracción combinada

El masaje suave, la compresión manual durante el bombeo y la expresión manual al finalizar pueden aumentar el volumen, especialmente en madres de prematuros. La técnica debe evitar presiones profundas y dolorosas.

10.7. Limpieza del equipo

Las piezas en contacto con la leche se lavan después de cada uso conforme a las indicaciones del fabricante y al protocolo aplicable. Deben secarse completamente al aire en una superficie limpia. En lactantes prematuros, inmunodeprimidos o ingresados pueden exigirse procedimientos adicionales de desinfección o esterilización.

10.8. Problemas frecuentes

Problema Posible causa Actuación inicial
Dolor o rozamiento Embudo pequeño, vacío excesivo o mala colocación Recentrar el pezón, reducir potencia y revisar tamaño
Entra demasiada areola Embudo grande o vacío elevado Revisar talla y nivel de succión
Poco o ningún flujo Reflejo inhibido, montaje incorrecto o válvula defectuosa Favorecer relajación y comprobar el equipo
Disminución progresiva Frecuencia insuficiente o intervalos prolongados Revisar el plan de extracción y la causa clínica
Extracción indolora: ni la expresión manual ni el sacaleches deben producir lesión. El dolor obliga a revisar técnica, presión, tamaño del embudo y estado del pezón.

11. CONSERVACIÓN, TRANSPORTE Y ADMINISTRACIÓN DE LA LECHE EXTRAÍDA

La seguridad depende de la higiene, la temperatura, el tiempo, el recipiente y la correcta identificación. Las recomendaciones pueden variar ligeramente entre guías y según se trate de un recién nacido sano en domicilio o de un prematuro hospitalizado. En el hospital prevalece siempre el protocolo del centro.

11.1. Recipientes

Pueden utilizarse recipientes limpios aptos para uso alimentario, de vidrio o plástico adecuado, y bolsas específicas para leche materna. Deben cerrar correctamente. No se emplean bolsas domésticas no diseñadas para este fin. En unidades neonatales se utilizan los recipientes facilitados o autorizados por el banco o el hospital.

Se almacenan cantidades pequeñas para evitar desperdicios y se deja espacio para la expansión al congelarse. Cada recipiente se fecha. En el hospital se añaden los identificadores exigidos.

11.2. Enfriamiento

Si la leche no va a utilizarse de inmediato debe refrigerarse cuanto antes. Se coloca en la zona posterior y central del frigorífico, donde la temperatura es más estable, no en la puerta. Para añadir leche de otra extracción es prudente enfriar previamente la nueva leche y combinarla cuando ambas estén a temperatura semejante. La fecha de conservación será la de la porción más antigua.

11.3. Tiempos orientativos

Para uso doméstico pueden aplicarse criterios conservadores. La leche recién extraída se conserva aproximadamente hasta cuatro horas a temperatura ambiente moderada y hasta cuatro días en un frigorífico que mantenga unos cuatro grados. En congelador separado puede conservarse durante meses; utilizarla alrededor de los seis meses preserva mejor su calidad, aunque determinados protocolos aceptan periodos más prolongados.

Las guías españolas han incluido rangos más amplios bajo condiciones de higiene y temperatura controladas. Para evitar errores, la mujer debe recibir por escrito las recomendaciones del servicio que realiza el seguimiento. En prematuros y recién nacidos enfermos se aplican límites específicos más estrictos.

Situación Criterio práctico conservador Observaciones
Temperatura ambiente moderada Hasta unas 4 horas Reducir el tiempo si el ambiente es cálido
Frigorífico a unos 4 °C Hasta unos 4 días Guardar en zona posterior, no en la puerta
Congelador independiente Preferentemente alrededor de 6 meses Seguir el protocolo según temperatura real
Descongelada en frigorífico Utilizar dentro de las 24 horas siguientes a la descongelación completa No volver a congelar

11.4. Transporte

Se utiliza una bolsa o nevera térmica limpia con acumuladores de frío. Los recipientes permanecen cerrados, identificados y protegidos. En el hospital se registra recepción, temperatura y trazabilidad conforme al protocolo. Para donación, la cadena de frío y el material son los indicados por el banco.

11.5. Descongelación y calentamiento

La leche puede descongelarse lentamente en el frigorífico o atemperarse bajo agua templada. No debe hervirse ni calentarse en microondas, porque el calentamiento es irregular, puede producir quemaduras y deteriora componentes bioactivos. Tampoco se recomienda calentar directamente sobre el fuego.

La grasa se separa y forma una capa. Se mezcla mediante movimientos suaves de rotación, sin agitación vigorosa. La leche humana puede presentar diferencias de color u olor sin que ello implique deterioro. Si existen dudas sobre conservación o cadena de frío, se desecha según el protocolo.

11.6. Leche ofrecida al bebé

La saliva contamina la leche que ha estado en contacto con la boca. El resto de una toma debe utilizarse dentro del intervalo indicado por el protocolo y no almacenarse durante periodos prolongados. Servir pequeñas cantidades permite añadir más si el bebé mantiene hambre.

11.7. Métodos de administración

La leche extraída puede administrarse mediante vaso, cuchara, jeringa, suplementador al pecho, sonda o biberón, según edad, situación clínica y objetivo. No existe un método único para todos los casos. Si se utiliza biberón se enseña alimentación pausada y responsiva, sosteniendo al bebé semivertical y respetando señales de pausa y saciedad.

Seguridad: no descongelar en microondas, no hervir, no volver a congelar leche completamente descongelada y no aplicar automáticamente las pautas domésticas a prematuros o recién nacidos hospitalizados.

12. DONACIÓN DE LECHE MATERNA Y BANCOS DE LECHE HUMANA

Un banco de leche humana es un servicio sanitario especializado que selecciona donantes, recibe, procesa, analiza, conserva y distribuye leche humana con garantías de calidad, seguridad y trazabilidad. Su finalidad es proporcionar leche donada a recién nacidos que la necesitan cuando la leche de su propia madre no está disponible o resulta insuficiente.

12.1. Principios

La donación es voluntaria, altruista y no remunerada. La leche no se obtiene mediante intercambios comerciales. El banco protege la confidencialidad de donantes y receptores y registra todo el recorrido desde la extracción hasta la administración.

El orden de preferencia nutricional es: leche de la propia madre, directa o extraída; leche humana donada procesada cuando existe indicación; y fórmula adaptada cuando las anteriores no están disponibles o están contraindicadas. La leche donada no pretende sustituir el apoyo a la madre del recién nacido ingresado. El banco y la unidad neonatal deben continuar ayudándola a establecer su propia producción.

12.2. Receptores

Los principales receptores son prematuros de muy bajo peso, recién nacidos con riesgo de enterocolitis necrosante, patología digestiva, cardiopatías, situaciones posquirúrgicas u otras enfermedades graves. La indicación y priorización se realizan conforme a criterios clínicos, disponibilidad y protocolo del banco.

12.3. Selección de donantes

Puede ser donante una mujer sana que amamanta, mantiene hábitos compatibles y dispone de leche excedente después de cubrir las necesidades de su propio hijo. Se realiza entrevista clínica, consentimiento informado y estudio serológico. Se revisan enfermedades, medicación, suplementos, consumo de tabaco, alcohol y drogas, exposiciones y prácticas que puedan comprometer la seguridad.

Una medicación no excluye siempre la donación, pero el banco aplica criterios más restrictivos que los utilizados para amamantar al propio hijo, porque la leche se destina a receptores muy vulnerables. La donante debe comunicar cualquier enfermedad, fiebre, mastitis, nueva medicación, vacunación o cambio de hábitos.

12.4. Extracción domiciliaria

El banco proporciona instrucciones y, habitualmente, recipientes e identificación. La donante realiza higiene de manos, utiliza material limpio, evita tocar el interior del recipiente y congela o refrigera según el procedimiento. Se registra la fecha de extracción y se mantiene la cadena de frío hasta la entrega.

12.5. Procesamiento

La leche recibida se inspecciona, registra y almacena. El procesamiento puede incluir descongelación controlada, homogeneización, análisis microbiológico y pasteurización. La pasteurización Holder, utilizada ampliamente, mantiene la leche alrededor de 62,5 °C durante treinta minutos y después realiza un enfriamiento rápido. Este procedimiento reduce el riesgo microbiológico, aunque disminuye parte de la actividad de determinados componentes.

Después se realizan controles, se divide en lotes y se congela hasta su distribución. Cada lote queda vinculado a la donante, al procesamiento y a los receptores, permitiendo retirada y seguimiento si se detecta una incidencia.

12.6. Seguridad y trazabilidad

La leche compartida informalmente fuera de un banco no ofrece las mismas garantías. Puede existir contaminación, conservación inadecuada, exposición a medicamentos o transmisión de agentes infecciosos. El profesional debe informar sin estigmatizar y recomendar el circuito sanitario regulado.

12.7. Red andaluza

En Andalucía existen bancos y centros vinculados a la captación, recepción o distribución de leche humana. El Banco Regional de Leche Materna del Hospital Universitario Virgen del Rocío trabaja con centros integrados en la red, y otros hospitales andaluces disponen de bancos o circuitos de colaboración. La organización concreta puede actualizarse, por lo que las posibles donantes deben contactar con su unidad neonatal o banco de referencia.

Donación segura: la leche donada para uso clínico debe proceder de un banco, con selección de la donante, procesamiento, control microbiológico, conservación y trazabilidad.
Leche compartida informalmente: no equivale a leche de banco. La ausencia de cribado, pasteurización y control de la cadena de frío puede exponer al receptor a riesgos evitables.

13. INICIATIVA PARA LA HUMANIZACIÓN DE LA ASISTENCIA AL NACIMIENTO Y A LA LACTANCIA

La Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al Nacimiento y a la Lactancia, conocida como IHAN, es la adaptación española de la Baby-friendly Hospital Initiative promovida por OMS y UNICEF. Su objetivo es que los servicios de maternidad y atención neonatal implanten prácticas organizativas y clínicas que protejan, promuevan y apoyen la lactancia, respetando al mismo tiempo a las mujeres que no amamantan.

La revisión de 2018 reorganizó los Diez Pasos en dos grupos: procedimientos críticos de gestión y prácticas clínicas clave. El paso 1 se subdivide en tres componentes. Esta estructura es particularmente relevante para el examen.

13.1. Procedimientos críticos de gestión

13.1.1. Paso 1a: Código Internacional

Cumplir plenamente el Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna y las resoluciones posteriores de la Asamblea Mundial de la Salud. El centro evita promoción comercial, muestras gratuitas, publicidad encubierta y conflictos de interés que condicionen la información a las familias.

13.1.2. Paso 1b: política escrita

Disponer de una política escrita de alimentación infantil que se comunique de forma habitual al personal y a las familias. La política debe ser accesible, coherente con la evidencia y aplicarse en todos los turnos y unidades.

13.1.3. Paso 1c: monitorización

Establecer sistemas continuos de monitorización y gestión de datos. No basta con redactar protocolos: deben medirse prácticas y resultados, detectar desviaciones e implantar mejoras.

13.1.4. Paso 2: competencia del personal

Asegurar que el personal tenga conocimientos, competencia y habilidades suficientes para apoyar la lactancia. La formación debe incluir demostración práctica y evaluación de competencias, no limitarse a asistencia a sesiones teóricas.

13.2. Prácticas clínicas clave

13.2.1. Paso 3: información prenatal

Conversar con las mujeres embarazadas y sus familias sobre la importancia y el manejo de la lactancia. La educación prenatal aborda beneficios, contacto piel con piel, señales de hambre, alimentación responsiva, alojamiento conjunto, extracción y fuentes de apoyo.

13.2.2. Paso 4: contacto piel con piel e inicio temprano

Facilitar contacto piel con piel inmediato e ininterrumpido y apoyar el inicio de la lactancia tan pronto como sea posible. Las actuaciones rutinarias se realizan sobre la madre o se posponen cuando la estabilidad clínica lo permite.

13.2.3. Paso 5: apoyo práctico

Ayudar a las madres a iniciar y mantener la lactancia y a manejar las dificultades frecuentes. Incluye observación de tomas, enseñanza de colocación y agarre, expresión manual y plan de seguimiento.

13.2.4. Paso 6: evitar suplementos no indicados

No proporcionar a los recién nacidos amamantados alimentos o líquidos distintos de la leche materna salvo indicación médica. Cuando se suplementa se registra la indicación y se protege la producción.

13.2.5. Paso 7: alojamiento conjunto

Permitir que madres y recién nacidos permanezcan juntos y practiquen alojamiento conjunto las veinticuatro horas. La separación debe justificarse clínicamente.

13.2.6. Paso 8: alimentación responsiva

Apoyar a las madres para reconocer y responder a las señales de alimentación. No se imponen horarios rígidos ni límites arbitrarios a la duración de las tomas.

13.2.7. Paso 9: biberones, tetinas y chupetes

Informar sobre el uso y los riesgos de biberones, tetinas y chupetes. La revisión de 2018 enfatiza el asesoramiento informado y el uso clínicamente razonado, en lugar de una prohibición descontextualizada.

13.2.8. Paso 10: alta y continuidad

Coordinar el alta para que las familias accedan oportunamente a apoyo y atención continuada. Incluye comunicación entre hospital y atención primaria, citas precoces, grupos de apoyo y vías de consulta ante dificultades.

Paso Contenido esencial Grupo
1a Cumplimiento del Código Internacional Gestión
1b Política escrita de alimentación infantil Gestión
1c Monitorización y gestión de datos Gestión
2 Competencia y habilidades del personal Gestión
3 Información prenatal Práctica clínica
4 Piel con piel e inicio temprano Práctica clínica
5 Inicio, mantenimiento y dificultades Práctica clínica
6 Sin suplementos salvo indicación Práctica clínica
7 Alojamiento conjunto permanente Práctica clínica
8 Reconocimiento de señales y respuesta Práctica clínica
9 Consejo sobre biberones, tetinas y chupetes Práctica clínica
10 Alta coordinada y apoyo continuado Práctica clínica
Perla de examen: el examen SAS de Matrón/a 2025, turno libre, pregunta 91, preguntó qué actuación de la revisión IHAN 2018 es un procedimiento crítico de gestión. La respuesta fue asegurar que el personal disponga de conocimientos, competencia y habilidades suficientes, contenido del paso 2.
Perla de examen: la prueba aplazada SAS de Matrón/a 2025, pregunta 123, relacionó el alojamiento conjunto durante las veinticuatro horas con el paso 7. No debe confundirse con el paso 8, que se refiere a reconocer y responder a las señales de alimentación.

14. PAPEL DE LA MATRONA, CONTINUIDAD ASISTENCIAL E IDEAS CLAVE

El apoyo eficaz requiere continuidad desde el embarazo hasta el domicilio. La información aislada no sustituye la observación y la ayuda práctica. La matrona actúa como profesional de referencia y coordina con obstetricia, pediatría, neonatología, enfermería pediátrica, medicina de familia, endocrinología, farmacia y unidades especializadas.

14.1. Durante el embarazo

Explora intención, expectativas, experiencias previas, red de apoyo y barreras laborales o sociales. Informa sobre contacto piel con piel, alojamiento conjunto, señales de hambre, lactancia responsiva, extracción manual y recursos disponibles. Evita centrar la preparación únicamente en beneficios teóricos.

14.2. Durante el parto y puerperio inmediato

Protege el contacto precoz, mantiene la vigilancia clínica sin separación innecesaria y facilita el agarre espontáneo. Comprueba que no se administren suplementos sin indicación y registra las actuaciones. Tras cesárea se buscan posiciones cómodas y se evita asumir que la cirugía impide el inicio temprano.

14.3. Durante la hospitalización

Realiza anamnesis, explora a la mujer y al bebé, observa tomas y registra postura, agarre, transferencia, dolor y necesidades de ayuda. Enseña extracción manual antes del alta. Proporciona un plan específico si existe pérdida ponderal elevada, ictericia, prematuridad tardía, dolor o suplementación.

14.4. Al alta

La familia debe conocer señales de alimentación adecuada, signos de alarma, conservación de leche, recursos de consulta y fecha de seguimiento. La comunicación con atención primaria evita mensajes contradictorios. Las dificultades deben revisarse pronto, especialmente tras alta precoz, cesárea, separación, pérdida ponderal preocupante o lactogénesis retrasada.

14.5. Visita puerperal y domiciliaria

La visita permite observar la lactancia en el entorno real, revisar apoyos, descanso, salud emocional y condiciones sociales. Se explora el pecho cuando existe indicación y se comprueba la evolución del recién nacido. La intervención temprana mejora confianza y continuidad.

14.6. Comunicación

Se emplea escucha activa, lenguaje no culpabilizador y toma de decisiones compartida. En lugar de ordenar, se pregunta qué desea la mujer y se ofrecen alternativas. La ayuda manual exige permiso explícito. La mujer debe participar en la formulación del plan y conocer qué indicadores determinarán si funciona.

14.7. Seguridad

La promoción nunca debe retrasar la atención a un recién nacido enfermo o con ingesta insuficiente. La protección de la lactancia y la seguridad clínica son objetivos complementarios. Cuando se necesita suplemento se administra, se investiga la causa y se establece estimulación mamaria para preservar la producción.

Ideas clave para el repaso:

  • La prolactina sintetiza leche y la oxitocina produce su eyección.
  • La producción se mantiene principalmente mediante extracción frecuente y eficaz.
  • El buen agarre incluye boca abierta, mentón en el pecho, alineación y ausencia de dolor persistente.
  • La deglución, la relajación y el ablandamiento mamario orientan a transferencia eficaz.
  • La crianza biológica utiliza una posición materna semirreclinada y al bebé en prono sobre su cuerpo.
  • La extracción precoz es esencial si madre y lactante están separados.
  • La leche donada debe proceder de bancos con selección, procesamiento y trazabilidad.
  • En los Diez Pasos revisados, los pasos 1 y 2 son procedimientos críticos de gestión.
  • El alojamiento conjunto es el paso 7 y la alimentación responsiva el paso 8.
Perla de examen: la lactancia se evalúa mediante la díada, no mediante un único signo. El opositor debe relacionar historia clínica, postura, agarre, transferencia, eliminaciones y evolución ponderal antes de diagnosticar hipogalactia.

15. MAPA CONCEPTUAL

LACTANCIA MATERNA

├── ANATOMÍA
│ ├── Alveolos → lactocitos → síntesis
│ ├── Células mioepiteliales → eyección
│ ├── Conductos → transporte
│ └── Areola y pezón → agarre y estímulo neuroendocrino

├── FISIOLOGÍA
│ ├── Mamogénesis → desarrollo glandular
│ ├── Lactogénesis I → calostro durante la gestación
│ ├── Lactogénesis II → activación tras descenso de progesterona
│ ├── Lactogénesis III → regulación autocrina
│ ├── Prolactina → producción
│ └── Oxitocina → reflejo de eyección

├── INICIO
│ ├── Piel con piel inmediato e ininterrumpido
│ ├── Primera toma temprana
│ ├── Alojamiento conjunto
│ └── Alimentación responsiva y sin horarios rígidos

├── OBSERVACIÓN DE LA TOMA
│ ├── Postura y alineación
│ ├── Agarre profundo y sin dolor
│ ├── Succión rítmica con deglución
│ ├── Transferencia y saciedad
│ ├── Micciones, deposiciones y peso
│ └── Herramientas → ficha UE · OMS-UNICEF · LATCH

├── COLOCACIÓN
│ ├── Cuna
│ ├── Cuna cruzada
│ ├── Rugby
│ ├── Decúbito lateral
│ ├── Vertical
│ └── Crianza biológica → madre semirreclinada + bebé en prono

├── EXTRACCIÓN
│ ├── Manual → calostro y uso inmediato
│ ├── Sacaleches manual → uso ocasional
│ ├── Eléctrico doble → separación o extracción frecuente
│ ├── Embudo adecuado y vacío confortable
│ └── Higiene, identificación y cadena de frío

├── DONACIÓN
│ ├── Voluntaria y altruista
│ ├── Selección y serología
│ ├── Procesamiento y pasteurización
│ ├── Control microbiológico
│ └── Trazabilidad y distribución a recién nacidos vulnerables

└── IHAN 2018
├── Gestión → Paso 1a, 1b, 1c y Paso 2
└── Clínica → Pasos 3 a 10

16. REFERENCIAS NORMATIVAS Y BIBLIOGRÁFICAS

  • Organización Mundial de la Salud y UNICEF — Implementation Guidance: Protecting, Promoting and Supporting Breastfeeding in Facilities Providing Maternity and Newborn Services. Revised Baby-friendly Hospital Initiative, 2018.
  • Organización Mundial de la Salud y UNICEF — Ten Steps to Successful Breastfeeding, revisión de 2018.
  • Organización Mundial de la Salud — Guideline: Protecting, Promoting and Supporting Breastfeeding in Facilities Providing Maternity and Newborn Services.
  • Grupo de trabajo de la Guía de Práctica Clínica sobre Lactancia Materna — Guía de Práctica Clínica sobre Lactancia Materna. Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad; Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias del País Vasco, 2017.
  • GuíaSalud. Sistema Nacional de Salud — Recomendaciones sobre inicio, postura, agarre, observación de la toma, extracción y conservación de leche materna.
  • IHAN España — Criterios globales y procedimientos de acreditación de hospitales y centros de salud adaptados a la revisión OMS-UNICEF de 2018.
  • IHAN España — Documentos para la implantación de los Diez Pasos para una Feliz Lactancia Natural.
  • Servicio Andaluz de Salud — Proceso Asistencial Integrado Embarazo, Parto y Puerperio.
  • Servicio Andaluz de Salud — Protocolos de atención al puerperio, recién nacido y apoyo a la lactancia materna.
  • Servicio Andaluz de Salud — Información y procedimientos de los bancos de leche materna y centros colaboradores de Andalucía.
  • Federación de Asociaciones de Matronas de España — Matroguía de cuidados en el puerperio y recomendaciones de apoyo a la lactancia.
  • Academy of Breastfeeding Medicine — Protocolos clínicos sobre suplementación, mastitis, hipogalactia y manejo de dificultades de lactancia.
  • Lawrence, R. A. y Lawrence, R. M. — Breastfeeding: A Guide for the Medical Profession.
  • Wambach, K. y Spencer, B. — Breastfeeding and Human Lactation.
  • International Lactation Consultant Association — Clinical Guidelines for the Establishment of Exclusive Breastfeeding.
  • Asociación Española de Pediatría — Recomendaciones del Comité de Nutrición y Lactancia Materna.
  • European Foundation for the Care of Newborn Infants — Recomendaciones sobre leche de la propia madre y leche humana donada en recién nacidos prematuros.
  • European Milk Bank Association — Recomendaciones para la organización, procesamiento, seguridad y trazabilidad de bancos de leche humana.
lactancia materna
prolactina y oxitocina
observación de la toma
escala LATCH
agarre al pecho
crianza biológica
extracción de leche
conservación de leche materna
banco de leche humana
donación de leche materna
Diez Pasos IHAN
Matrón/a SAS

Pon a prueba lo aprendido

Banco con 18 preguntas sobre este tema. Genera un quiz aleatorio cuando quieras.

Test completo →