Tema 30. Terminología de la anatomía humana. Anatomía general y radiológica. Posiciones. Planos y líneas de referencia. Proyecciones radiológicas. Reconocimiento e identificación de las estructuras anatómicas, las características anatomofisiológicas y patológicas básicas para establecer diferencias entre imágenes normales y patológicas

42 min septiembre 12, 2026 Media Nuevo

Tema 30. Terminología de la anatomía humana. Anatomía general y radiológica. Posiciones. Planos y líneas de referencia. Proyecciones radiológicas. Reconocimiento e identificación de las estructuras anatómicas, las características anatomofisiológicas y patológicas básicas para establecer diferencias entre imágenes normales y patológicas

El lenguaje espacial de la radiología: localizar, posicionar, proyectar y reconocer la anatomía normal antes de identificar sus alteraciones
Oposición: Técnico/a Especialista en Radiodiagnóstico (SAS)
Bloque: Específico · Anatomía radiológica y técnica radiográfica por regiones (30-38) | Última actualización: Septiembre 2026
Preparador: Esteban Castro | Material basado en exámenes oficiales SAS

1. INTRODUCCIÓN: LA ANATOMÍA COMO LENGUAJE DE LA IMAGEN

La anatomía radiológica no consiste únicamente en memorizar nombres de huesos, órganos o articulaciones. Para un/a Técnico/a Especialista en Radiodiagnóstico, la anatomía constituye un sistema de coordenadas que permite colocar al paciente, orientar el haz, seleccionar el receptor, centrar una exploración, comprobar si se ha incluido la región solicitada y decidir si la imagen obtenida representa de forma adecuada las estructuras que se pretendían estudiar.

Por eso, antes de aprender las proyecciones específicas de extremidad superior, extremidad inferior, tórax, abdomen, cráneo, pelvis o columna de los temas siguientes, es imprescindible dominar un lenguaje común: posición anatómica, anterior, posterior, medial, lateral, proximal, distal, plano sagital, plano coronal, plano transversal, decúbito, bipedestación, proyección AP, PA, lateral, oblicua, axial y tangencial. Si ese vocabulario no está asentado, una instrucción técnica aparentemente sencilla puede interpretarse al revés.

El propio perfil profesional del Técnico Superior en Imagen para el Diagnóstico y Medicina Nuclear refleja esta competencia. El Real Decreto 770/2014 incluye entre sus competencias profesionales diferenciar imágenes normales y patológicas a niveles básicos aplicando criterios anatómicos y verificar la calidad de las imágenes médicas obtenidas. En el módulo de Anatomía por la Imagen aparecen expresamente la posición anatómica, los ejes y planos de referencia, los términos de posición, dirección y movimiento, las regiones corporales, las referencias anatómicas superficiales, las proyecciones y las normas de lectura de imágenes diagnósticas.

Este tema es la gramática de los temas 31-38. Aquí debes aprender qué significa una posición, un plano, una proyección y una referencia anatómica. En los temas regionales se aplicará ese lenguaje a hombro, extremidades, tórax, abdomen, cráneo, pelvis y columna.

Conviene además separar dos actividades que a veces se confunden. El TER/TSID debe ser capaz de reconocer las estructuras que aparecen en la imagen, evaluar su representación técnica y distinguir a nivel básico patrones normales de alteraciones evidentes. Eso no equivale a emitir el diagnóstico radiológico definitivo ni a sustituir el informe facultativo. El reconocimiento anatómico sirve para saber si la exploración es técnicamente válida, para adaptar el procedimiento cuando sea necesario y para detectar situaciones que requieran comunicar un hallazgo o una incidencia conforme al protocolo de la unidad.

En este tema se utilizará como terminología anatómica de referencia la Terminologia Anatomica, segunda edición, del FIPAT, y para posicionamiento radiográfico las ediciones actuales de los manuales de Bontrager/Lampignano y Merrill. El objetivo no es aprender una lista de definiciones aisladas, sino construir una representación espacial del cuerpo que puedas trasladar inmediatamente a cualquier exploración.

2. TERMINOLOGÍA ANATÓMICA Y POSICIÓN ANATÓMICA

2.1. Por qué es necesaria una terminología normalizada

Una descripción anatómica debe ser inequívoca. Expresiones coloquiales como «más arriba», «hacia dentro», «al otro lado» o «por detrás» pueden cambiar de significado según cómo esté colocado el paciente. La terminología anatómica evita esa ambigüedad porque las relaciones espaciales se definen respecto a una posición anatómica convencional, no respecto a la postura circunstancial del paciente en la mesa.

Así, aunque un paciente esté en decúbito prono, el esternón continúa siendo anterior respecto a la columna vertebral. Si está en decúbito lateral, el corazón continúa siendo medial respecto a los pulmones. Y si eleva el brazo por encima de la cabeza, el codo continúa siendo proximal respecto a la muñeca. La referencia anatómica no gira con nuestra perspectiva visual.

La terminología internacional se organiza en torno a nombres anatómicos estandarizados. Para el opositor importa especialmente evitar una proliferación innecesaria de epónimos cuando existe un término anatómico descriptivo. Los epónimos siguen apareciendo en radiología —Towne, Waters, Caldwell, Schüller, Rhese, Settegast— porque designan métodos o proyecciones históricas, pero la estructura anatómica debe identificarse preferentemente mediante su denominación anatómica.

2.2. Posición anatómica

La posición anatómica es la posición convencional desde la que se describen las relaciones del cuerpo humano. El sujeto se considera:

  • de pie y erguido;
  • con la cabeza y la mirada dirigidas hacia delante;
  • con los miembros superiores situados a ambos lados del tronco;
  • con las palmas de las manos orientadas hacia delante;
  • con los miembros inferiores extendidos;
  • con los pies dirigidos hacia delante.

Esta posición tiene una consecuencia que aparece repetidamente en preguntas de anatomía: en posición anatómica, el radio es lateral y el cúbito/ulna es medial; el primer dedo de la mano es lateral respecto al quinto; en el miembro inferior, la tibia es medial respecto al peroné/fíbula.

La posición anatómica no significa que todas las radiografías se hagan de pie. Es únicamente la referencia espacial convencional desde la que se nombran estructuras y relaciones. Una exploración puede realizarse en supino, prono, bipedestación o decúbito lateral sin que cambie qué estructura es anterior, posterior, medial o lateral.

2.3. Anatomía regional y sistemática

El cuerpo puede estudiarse siguiendo dos grandes enfoques complementarios. La anatomía sistemática agrupa estructuras según sistemas —óseo, articular, muscular, cardiovascular, respiratorio, digestivo, urinario, nervioso, endocrino—. La anatomía regional analiza todas las estructuras que coinciden en una región concreta, por ejemplo cuello, tórax, abdomen o pelvis.

La radiología combina ambos enfoques. Una radiografía de tórax no muestra únicamente el aparato respiratorio: incluye costillas, clavículas, columna, partes blandas, diafragma, mediastino, corazón, vasos y pulmones. Una TC abdominal representa simultáneamente aparato digestivo, urinario, sistema vascular, musculatura, esqueleto y tejido adiposo. La capacidad de reconocer estas relaciones espaciales es precisamente lo que convierte la anatomía general en anatomía por la imagen.

3. TÉRMINOS DE RELACIÓN, DIRECCIÓN Y MOVIMIENTO

3.1. Superior e inferior

Superior, craneal o cefálico indica una localización más próxima al extremo de la cabeza. Inferior o caudal indica una localización más próxima a los pies. El tórax es superior al abdomen; la pelvis es inferior al abdomen; el diafragma se sitúa inferior a los pulmones.

En radiología, «cefálico» y «caudal» también se utilizan para indicar la dirección de una angulación del rayo central. Un rayo angulado cefálicamente se dirige hacia la cabeza del paciente; uno angulado caudalmente se orienta hacia los pies. Este uso técnico no debe confundirse con la posición anatómica de una estructura.

3.2. Anterior y posterior

Anterior o ventral indica proximidad a la superficie frontal del cuerpo. Posterior o dorsal señala proximidad a la espalda. El esternón es anterior al corazón; la columna torácica es posterior al corazón; la rótula es anterior al extremo distal del fémur.

Estos términos dan nombre a las dos proyecciones básicas de radiografía convencional. En una proyección anteroposterior (AP), el haz entra por la superficie anterior y sale por la posterior. En una posteroanterior (PA), entra por la superficie posterior y emerge por la anterior.

3.3. Medial y lateral

Medial significa más próximo al plano medio del cuerpo. Lateral indica mayor alejamiento del plano medio. El corazón es medial a los pulmones; los pulmones son laterales al mediastino; el quinto dedo de la mano es medial respecto al pulgar en posición anatómica.

No debe confundirse lateral como término anatómico con una proyección lateral. Una estructura puede ser anatómicamente lateral y aparecer en cualquier tipo de proyección.

3.4. Proximal y distal

Son especialmente útiles en los miembros. Proximal significa más próximo al punto de origen o unión del miembro con el tronco; distal, más alejado. El hombro es proximal al codo, el codo es proximal a la muñeca y las falanges distales se encuentran más alejadas del tronco que las proximales.

Los términos también pueden emplearse en estructuras tubulares. Puede hablarse, por ejemplo, de segmento proximal y distal de un vaso o de un conducto, siempre tomando como referencia anatómica su origen o recorrido.

3.5. Superficial y profundo

Superficial describe una estructura próxima a la superficie corporal; profundo, una estructura situada más internamente. La piel es superficial respecto a la musculatura y el pulmón es profundo respecto a la parrilla costal.

Esta relación tiene importancia técnica porque muchas referencias de centraje son marcas superficiales que se utilizan para estimar la localización de estructuras profundas. El técnico no ve directamente el centro de una vértebra lumbar durante la colocación, por lo que utiliza relieves palpables como la cresta ilíaca o el borde costal.

3.6. Ipsilateral y contralateral

Ipsilateral significa situado en el mismo lado del cuerpo; contralateral, en el lado contrario. El miembro superior derecho y el miembro inferior derecho son ipsilaterales. El pulmón derecho y el pulmón izquierdo son contralaterales.

3.7. Interno, externo, central y periférico

En órganos o cavidades pueden emplearse términos como interno y externo. En estructuras organizadas alrededor de un centro son útiles central y periférico. No son intercambiables de manera automática con medial y lateral: cada pareja expresa una relación espacial diferente.

3.8. Términos de movimiento

Movimiento Concepto Ejemplo
Flexión Disminución habitual del ángulo entre segmentos Flexionar el codo
Extensión Aumento del ángulo o retorno desde la flexión Extender la rodilla
Abducción Alejamiento respecto al plano medio Separar el brazo del tronco
Aducción Aproximación hacia el plano medio Acercar el brazo al cuerpo
Rotación interna Giro hacia el plano medio Rotación interna del miembro inferior
Rotación externa Giro alejándose del plano medio Rotación externa del hombro
Pronación Rotación del antebrazo que orienta la palma posteriormente en posición anatómica Colocar la mano en pronación
Supinación Rotación que devuelve la palma anteriormente Colocar la palma hacia arriba con el antebrazo horizontal
Dorsiflexión Movimiento del pie hacia la superficie anterior de la pierna Elevar el antepié
Flexión plantar Movimiento del pie alejándolo de la cara anterior de la pierna Ponerse de puntillas
Inversión Orientación de la planta del pie hacia medial Movimiento del retropié
Eversión Orientación de la planta hacia lateral Movimiento contrario a la inversión
Una rotación del paciente no es lo mismo que una angulación del tubo. Puedes obtener una proyección oblicua girando al paciente con rayo perpendicular, angulando el haz con el paciente recto o combinando ambas maniobras. En el examen debes identificar qué elemento se está modificando.

4. REGIONES CORPORALES, CAVIDADES Y TOPOGRAFÍA

4.1. División general del cuerpo

Desde un punto de vista topográfico, el cuerpo puede dividirse en cabeza, cuello, tronco, miembros superiores y miembros inferiores. El tronco comprende tórax, abdomen, pelvis y región dorsal. Esta división general sirve como primer nivel de localización antes de descender a regiones más concretas.

El esqueleto también se organiza en dos grandes componentes. El esqueleto axial comprende cráneo, columna vertebral y caja torácica. El esqueleto apendicular comprende las cinturas escapular y pélvica y los huesos de los miembros.

4.2. Cavidades corporales

Las grandes cavidades proporcionan un marco espacial especialmente útil en TC y RM:

  • Cavidad craneal: contiene el encéfalo y sus cubiertas.
  • Canal vertebral: contiene la médula espinal, raíces y estructuras asociadas.
  • Cavidad torácica: incluye las cavidades pleurales y el mediastino.
  • Cavidad abdominal: aloja gran parte del aparato digestivo y órganos retroperitoneales.
  • Cavidad pélvica: contiene estructuras urinarias, genitales y digestivas distales.

El diafragma constituye el principal límite anatómico entre las cavidades torácica y abdominal. En la imagen radiológica interesa no solo reconocer órganos aislados sino comprender qué estructuras se relacionan entre sí y qué desplazamientos pueden producirse cuando aparece una masa, una colección, hiperinsuflación, pérdida de volumen o una alteración del contenido de una cavidad.

4.3. División topográfica del abdomen

La superficie abdominal puede dividirse de forma simplificada en cuatro cuadrantes mediante un plano vertical medio y un plano horizontal que atraviesa aproximadamente la región umbilical: cuadrante superior derecho, superior izquierdo, inferior derecho e inferior izquierdo.

La división anatómica clásica más detallada utiliza nueve regiones:

Fila superior Fila media Fila inferior
Hipocondrio derecho Epigastrio Hipocondrio izquierdo
Flanco derecho Región umbilical o mesogastrio Flanco izquierdo
Fosa ilíaca derecha Hipogastrio Fosa ilíaca izquierda
En el examen de 2018 (turno libre), pregunta 19, se preguntó en cuántas regiones se divide clásicamente la superficie del abdomen. La correcta era la A: nueve regiones. Conviene distinguir esta división de la simplificación clínica en cuatro cuadrantes.

4.4. Topografía y radiología

La topografía superficial es fundamental porque el técnico centra sobre un paciente real y no sobre una imagen anatómica transparente. Muchas estructuras internas se localizan mediante puntos óseos palpables, pliegues, bordes y líneas imaginarias. Sin embargo, estas relaciones son aproximadas: la anatomía cambia con talla, edad, constitución, posición, respiración, embarazo, patología y variaciones individuales.

Por tanto, una referencia topográfica sirve para iniciar un posicionamiento, pero debe comprobarse mediante la anatomía observable, el campo luminoso, los localizadores del equipo y, cuando proceda, la imagen de planificación.

5. PLANOS, EJES Y SECCIONES ANATÓMICAS

5.1. Plano sagital

Un plano sagital es cualquier plano vertical que divide el cuerpo en porciones derecha e izquierda. El plano sagital medio o plano mediano atraviesa exactamente la línea media y divide el cuerpo en mitades derecha e izquierda. Los planos paralelos al mediano pero desplazados lateralmente son planos parasagitales.

En posicionamiento radiográfico, la expresión plano sagital medio aparece continuamente. Puede pedirse que sea perpendicular al receptor, paralelo a la mesa o centrado respecto a la línea media del bucky. Si el plano sagital medio está rotado respecto a la posición requerida, aparecerá una asimetría que puede simular alteraciones o impedir una correcta valoración.

5.2. Plano coronal o frontal

El plano coronal es vertical y divide el cuerpo en una porción anterior y otra posterior. El plano medio coronal atraviesa aproximadamente el centro del cuerpo. Los movimientos de abducción y aducción se describen fundamentalmente en relación con este plano.

5.3. Plano transversal, horizontal o axial

El plano transversal es perpendicular a los planos sagital y coronal y divide el cuerpo en porciones superior e inferior. En TC y RM se utiliza habitualmente el término axial para las secciones transversales.

Es importante distinguir aquí dos usos de la palabra axial. Una imagen axial de TC es una sección transversal del cuerpo. Una proyección axial radiográfica, en cambio, indica que el rayo central está angulado respecto al eje longitudinal de la estructura que se estudia. Son conceptos relacionados con la geometría, pero no equivalentes.

5.4. Plano oblicuo

Un plano oblicuo no es paralelo a ninguno de los tres planos anatómicos principales. Las reconstrucciones multiplanares de TC y RM pueden orientarse de forma oblicua para seguir una estructura anatómica que no se dispone exactamente en un plano ortogonal, como determinados vasos, articulaciones o conductos.

5.5. Ejes anatómicos

Los movimientos corporales se producen alrededor de ejes. De forma simplificada:

Plano principal Eje perpendicular Movimientos característicos
Sagital Transversal o laterolateral Flexión y extensión
Coronal Anteroposterior Abducción y aducción
Transversal Longitudinal Rotaciones

Para el TER, comprender la relación entre planos y ejes facilita ejecutar instrucciones como «rotación interna», «oblicuar 45 grados», «alinear el plano sagital medio», «mantener la línea interpupilar perpendicular» o «angulación cefálica del rayo central» sin aprender cada maniobra como un gesto aislado.

Plano, eje y proyección son conceptos diferentes. El plano describe una división espacial del cuerpo; el eje, una dirección alrededor de la cual puede producirse movimiento; la proyección describe la trayectoria del haz de rayos X a través del paciente.

6. POSICIONES DEL PACIENTE EN RADIODIAGNÓSTICO

6.1. Bipedestación y sedestación

En bipedestación el paciente permanece de pie. Esta posición aprovecha el efecto de la gravedad y permite valorar relaciones anatómicas que cambian respecto al decúbito. En exploraciones torácicas y abdominales puede ser especialmente útil para demostrar niveles hidroaéreos, desplazamientos por gravedad o distribución de aire y líquido.

La sedestación permite estudiar a pacientes que no toleran la bipedestación. Debe describirse correctamente porque estar sentado no garantiza que el tronco esté completamente vertical ni que el detector esté paralelo al plano anatómico deseado.

6.2. Decúbito supino

En decúbito supino el paciente se encuentra tumbado sobre la espalda, con la superficie posterior en contacto con la mesa. Es una de las posiciones más utilizadas en radiografía convencional, TC y procedimientos intervencionistas.

La gravedad modifica la distribución de órganos, líquidos y aire. Por ello, una imagen realizada en supino no debe interpretarse como geométricamente equivalente a una obtenida en bipedestación, incluso cuando ambas sean AP.

6.3. Decúbito prono

En decúbito prono el paciente yace sobre la superficie anterior del cuerpo. Algunas exploraciones lo utilizan para aproximar determinadas estructuras al receptor, desplazar contenido intestinal, modificar la distribución de contraste o conseguir una geometría concreta.

6.4. Decúbito lateral

En decúbito lateral el paciente se apoya sobre uno de sus lados. Debe especificarse cuál: decúbito lateral derecho si el lado derecho está apoyado y decúbito lateral izquierdo si se apoya el izquierdo.

Cuando se combina el decúbito con un haz horizontal, la gravedad permite demostrar niveles entre materiales de diferente densidad y pequeñas cantidades de gas libre que pueden pasar inadvertidas con otras orientaciones.

En el examen de 2018 (turno libre), pregunta 59, se preguntó la razón principal para realizar una proyección abdominal en decúbito lateral con rayo horizontal. La correcta era la C: demostrar la presencia de aire libre y niveles líquidos. La clave no es simplemente tumbar al paciente, sino utilizar la gravedad junto con un haz horizontal.

6.5. Posiciones oblicuas

Cuando el plano coronal o el sagital del paciente forma un ángulo con el receptor hablamos de posición oblicua. La nomenclatura se establece según la superficie corporal que queda más próxima al receptor:

  • OAD/RAO: oblicua anterior derecha.
  • OAI/LAO: oblicua anterior izquierda.
  • OPD/RPO: oblicua posterior derecha.
  • OPI/LPO: oblicua posterior izquierda.

Esta regla es fundamental. Una OAD no significa que se esté estudiando necesariamente una estructura derecha. El nombre describe qué superficie del paciente se encuentra más próxima al receptor. Qué estructura se demuestra mejor dependerá de la región y de la geometría particular de la proyección.

6.6. Posiciones especiales

Además de las anteriores pueden encontrarse posiciones semierectas, Trendelenburg, anti-Trendelenburg, Fowler, posiciones funcionales o adaptadas a traumatismos. Para el estudio de la técnica radiográfica, lo importante es describirlas sin ambigüedad indicando siempre cómo está el paciente, qué superficie está apoyada, cómo se orienta el receptor y cuál es la dirección del haz.

No deduzcas una proyección únicamente por la postura. Un paciente en supino puede recibir un haz AP perpendicular, AP axial, lateral con rayo horizontal o una proyección oblicua. La posición del paciente y la trayectoria del haz deben describirse por separado.

7. PROYECCIONES RADIOLÓGICAS Y DIRECCIÓN DEL RAYO CENTRAL

7.1. Qué es una proyección

En radiografía, la proyección describe la dirección que sigue el rayo central desde que entra en el paciente hasta que sale de él y alcanza el receptor. Este concepto es distinto de la posición del paciente. Una misma posición puede permitir distintas proyecciones y una misma proyección puede, en determinadas circunstancias, obtenerse con adaptaciones diferentes.

7.2. Proyección anteroposterior

En una AP, el haz entra por la superficie anterior y sale por la posterior. Habitualmente el receptor se encuentra detrás del paciente. Es frecuente en pacientes encamados, estudios portátiles y numerosas exploraciones del esqueleto.

La geometría puede modificar el aspecto de las estructuras. Por ejemplo, una estructura situada más alejada del detector sufrirá mayor magnificación que otra más próxima. Por ello una imagen AP no debe considerarse intercambiable con una PA desde el punto de vista morfológico.

7.3. Proyección posteroanterior

En una PA, el haz entra por posterior y sale por anterior. El tórax convencional en bipedestación es el ejemplo clásico: la pared anterior se sitúa contra el detector, lo que contribuye a reducir la magnificación de estructuras anteriores como el corazón respecto a una adquisición AP realizada con geometría diferente.

7.4. Proyección lateral

En una proyección lateral el haz atraviesa el cuerpo desde un lado hacia el otro. La denominación derecha o izquierda suele hacer referencia al lado del paciente colocado más próximo al receptor. Esta información importa porque modifica la magnificación relativa de estructuras que no están exactamente en el plano medio.

7.5. Proyección oblicua

La proyección oblicua permite separar estructuras que se superponen en AP, PA o lateral. Puede obtenerse girando al paciente, modificando el receptor, orientando el haz o combinando estos elementos. El objetivo geométrico es proyectar estructuras de interés sin la superposición que presentan en las posiciones ortogonales.

7.6. Proyección axial

Una proyección se denomina axial cuando el rayo central presenta una angulación significativa respecto al eje longitudinal de la región estudiada. Puede ser AP axial, PA axial o axial asociada a otras posiciones. La dirección debe completarse indicando si la angulación es cefálica o caudal.

7.7. Proyección tangencial

En una proyección tangencial el rayo central roza una superficie curva para mostrar una estructura sin superposición o perfilar una superficie determinada. Se utiliza en distintas regiones óseas y articulaciones.

7.8. Rayo central, punto de centraje y colimación

Una descripción técnica completa debe diferenciar:

  • Dirección del rayo central: AP, PA, lateral, oblicua, axial, tangencial.
  • Angulación: perpendicular, cefálica, caudal o con un ángulo determinado.
  • Punto de centraje: lugar anatómico hacia el que se dirige el rayo central.
  • Campo de irradiación: área delimitada por la colimación.
  • Receptor: posición, orientación y relación con la anatomía.

La imagen correcta depende de que estos elementos estén coordinados. Un buen centraje con una rotación incorrecta puede ser insuficiente; una buena posición con un campo mal colimado puede excluir la anatomía; y un receptor correctamente colocado con una angulación errónea puede deformar la estructura.

Regla de examen: AP y PA describen por dónde entra y por dónde sale el haz. «Supino», «prono» y «bipedestación» describen al paciente. «Cefálico» y «caudal» describen la dirección de una angulación. No mezcles los tres niveles.

8. PUNTOS, PLANOS Y LÍNEAS DE REFERENCIA

8.1. Referencias anatómicas superficiales

Las referencias superficiales permiten trasladar al exterior del paciente la localización aproximada de estructuras internas. Entre las más utilizadas se encuentran relieves óseos palpables, bordes costales, apófisis, crestas y articulaciones.

Su valor es práctico: el TER no necesita «adivinar» dónde está una vértebra u órgano, sino relacionarlo con referencias reproducibles. Sin embargo, estas relaciones no son absolutas. La complexión, edad, obesidad, deformidades, escoliosis, hipercifosis, inspiración, espiración y posición pueden modificar la correspondencia.

8.2. Referencias del tronco

Entre las referencias clásicas utilizadas en posicionamiento se encuentran la escotadura yugular, el ángulo esternal, el apéndice xifoides, el borde costal inferior, la cresta ilíaca, la espina ilíaca anterosuperior y la sínfisis púbica. Los manuales de posicionamiento proporcionan niveles vertebrales aproximados que facilitan el centraje.

El tribunal ha preguntado de manera directa estas correspondencias, por lo que interesa aprenderlas en el contexto de la técnica y no como una lista desligada de la exploración.

En la convocatoria APES de 2023 (turno libre), pregunta 20, se preguntó a qué nivel vertebral se corresponde aproximadamente la espina ilíaca anterosuperior en ausencia de variantes anatómicas. La correcta era la D: S1-S2. La palabra «aproximadamente» es importante: se trata de una referencia topográfica, no de una coordenada invariable.
En el examen de 2025 (turno libre), pregunta 20, el tribunal preguntó la correspondencia aproximada del borde costal inferior. La correcta era la B: L2-L3. Este tipo de pregunta demuestra que las marcas superficiales son contenido específico de examen.

8.3. Líneas craneales

El cráneo necesita referencias especiales porque pequeñas variaciones de flexión, extensión o rotación producen cambios importantes en la proyección de órbitas, peñascos, senos, base craneal y estructuras faciales.

Entre las líneas de referencia habituales se encuentran:

Línea Referencia general Utilidad
Orbitomeatal (OML) Relaciona el canto orbitario externo con el meato acústico externo Referencia principal en numerosas proyecciones craneales
Infraorbitomeatal (IOML) Relaciona el margen infraorbitario con el meato acústico externo Alternativa de posicionamiento y referencia basal
Acantomeatal (AML) Desde el acantion hacia el meato acústico externo Especialmente útil en proyecciones faciales y sinusales
Glabelomeatal (GML) Desde la glabela hacia el meato acústico externo Referencia de flexo-extensión craneal
Mentomeatal (MML) Desde el mentón hacia el meato acústico externo Referencia en extensiones específicas de cabeza
Interpupilar Une ambas pupilas Controla inclinación lateral y simetría de la cabeza
En el examen de 2018 (turno libre), pregunta 74, se preguntó qué línea no pertenece a las líneas observadas como referencias del plano lateral del cráneo. La correcta era la C: línea interpupilar. Glabelomeatal, acantomeatal e infraorbitomeatal son referencias definidas en la visión lateral.
En el examen de 2025 (turno libre), pregunta 19, se preguntó cuál es la línea más importante para el correcto centraje de las radiografías de cráneo. La correcta era la D: línea orbitomeatal. Es una de las referencias que debes reconocer de inmediato cuando una proyección especifica flexión o angulación de la cabeza.

8.4. Puntos craneofaciales

Además de las líneas, existen puntos anatómicos de superficie utilizados como referencias: glabela, nasion, acantion, mentón, gonion, vértex y meato acústico externo, entre otros. Su reconocimiento permite construir las líneas descritas y reproducir el posicionamiento.

No memorices una línea solo por sus siglas. En examen pueden escribir el nombre completo, utilizar una denominación tradicional o describir los dos puntos que une. Debes saber físicamente dónde empieza y termina.

9. ANATOMÍA RADIOLÓGICA: DE LA ESTRUCTURA TRIDIMENSIONAL A LA IMAGEN

9.1. Radiografía convencional: una proyección bidimensional

La anatomía humana es tridimensional, mientras que la radiografía convencional transforma un volumen en una representación bidimensional. Todos los tejidos atravesados por el haz se proyectan sobre el mismo receptor. El resultado es una imagen basada en superposición, diferente de una fotografía de la superficie corporal.

Esta característica explica por qué una sola proyección suele ser insuficiente para localizar una estructura en profundidad. Dos objetos situados a diferentes distancias del receptor pueden proyectarse sobre el mismo punto de la imagen. Por ello, la radiología convencional utiliza habitualmente proyecciones ortogonales o complementarias.

La superposición no es necesariamente un defecto. Determinadas proyecciones están diseñadas precisamente para hacer coincidir estructuras y comprobar simetrías; otras buscan separarlas. El técnico debe conocer cuál es el resultado anatómico previsto.

9.2. Magnificación y distorsión

La representación radiográfica depende de la geometría entre foco, objeto y receptor. Una estructura separada del receptor presenta mayor magnificación; una estructura no paralela al receptor puede aparecer acortada o elongada. Esto explica que dos imágenes del mismo órgano obtenidas con técnicas o posiciones diferentes no sean directamente equivalentes.

Una aparente diferencia de tamaño puede deberse a una modificación geométrica y no necesariamente a una alteración anatómica. Antes de considerar patológica una imagen, debe comprobarse que la proyección es comparable.

9.3. Anatomía seccional en TC y RM

La TC y la RM reducen el problema de superposición al generar imágenes seccionales. La anatomía debe entonces reconstruirse mentalmente en los tres planos principales. Un mismo órgano cambia de forma según se observe en axial, coronal o sagital.

La interpretación anatómica requiere identificar primero puntos de orientación constantes: columna, esternón, grandes vasos, músculos, órganos sólidos, cavidades y esqueleto. Después se analiza la relación entre estructuras contiguas.

En visualización radiológica se utiliza habitualmente la convención de presentar las imágenes axiales como si el observador mirara al paciente desde sus pies hacia la cabeza, por lo que el lado derecho del paciente aparece a la izquierda de la pantalla. El marcador de orientación y los datos DICOM deben comprobarse siempre antes de asignar lateralidad.

9.4. Anatomía en RM

En RM la misma anatomía puede presentar apariencias muy diferentes dependiendo de la secuencia. Por eso el reconocimiento no debe basarse únicamente en «claro» u «oscuro». Primero se identifica la forma, posición y relación anatómica y después se analiza la señal de acuerdo con la ponderación empleada.

9.5. Anatomía ecográfica

En ecografía, la imagen depende de la orientación del transductor y de la interacción del ultrasonido con los tejidos. Una estructura tubular puede verse circular en un corte transversal y alargada en uno longitudinal. Por tanto, reconocer la anatomía exige comprender el plano real que está produciendo el transductor.

9.6. Anatomía y modalidad

No existe una única «imagen» de una estructura. El hueso cortical, la grasa, el músculo, el aire, los vasos y los líquidos presentan características diferentes en radiografía, TC, RM y ecografía. La anatomía es la misma; lo que cambia es la forma en que cada técnica codifica sus propiedades físicas.

Para reconocer una estructura no empieces por su tonalidad. Empieza por su localización, forma, relaciones y continuidad. La intensidad radiográfica, la atenuación de TC, la señal de RM y la ecogenicidad son propiedades de imagen distintas.

10. RECONOCIMIENTO SISTEMÁTICO DE ESTRUCTURAS ANATÓMICAS

10.1. Primer paso: verificar qué imagen estamos viendo

Antes de reconocer anatomía debe verificarse la identidad técnica de la imagen. Una lectura segura empieza respondiendo:

  • ¿Qué paciente y qué exploración corresponden a la imagen?
  • ¿Cuál es el lado derecho y cuál el izquierdo?
  • ¿Qué región anatómica se ha estudiado?
  • ¿Qué modalidad se ha utilizado?
  • ¿Qué proyección o plano estamos observando?
  • ¿Está la anatomía solicitada completamente incluida?
  • ¿Hay rotación, movimiento, artefactos o errores de centraje?

Este paso evita uno de los errores más graves: interpretar correctamente una anatomía que corresponde al lado, paciente, plano o proyección equivocados.

10.2. Segundo paso: identificar referencias constantes

En cada región existen estructuras fácilmente reconocibles que actúan como «anclas» espaciales. En una imagen torácica pueden ser columna, costillas, clavículas y diafragma. En abdomen, columna, pelvis, contornos renales o gas intestinal. En una imagen de miembro, los huesos largos y las superficies articulares. En TC craneal, calota, línea media y sistema ventricular.

Una vez reconocidas estas referencias, las demás estructuras se localizan por relación: anterior a, posterior a, medial a, lateral a, superior a, inferior a.

10.3. Tercer paso: comprobar simetría cuando deba existir

La simetría es muy útil, pero debe manejarse con criterio. Muchas estructuras corporales son aproximadamente simétricas, aunque numerosos órganos no lo son. Además, una asimetría radiográfica puede deberse simplemente a rotación.

Antes de atribuir significado patológico a una diferencia entre ambos lados debe comprobarse la posición. Por ejemplo, una rotación torácica puede modificar la apariencia de mediastino, clavículas y campos pulmonares. Una pelvis rotada cambia la forma aparente de agujeros obturadores, alas ilíacas y articulaciones.

10.4. Cuarto paso: valorar continuidad y alineación

Los contornos óseos, líneas corticales, articulaciones y relaciones normales ofrecen patrones continuos. Una interrupción, escalón, desplazamiento o pérdida de congruencia puede sugerir una alteración. La primera obligación técnica es comprobar que esa discontinuidad no sea consecuencia de superposición o mala posición.

10.5. Quinto paso: tamaño, forma y posición

Una estructura anatómica normal presenta un rango esperado de tamaño, morfología y localización. Las alteraciones pueden manifestarse como aumento o disminución de tamaño, deformidad, desplazamiento o aparición de una estructura donde no se espera.

Sin embargo, tamaño y forma son especialmente sensibles a la proyección. Una estructura situada más lejos del receptor puede aparentar mayor tamaño. Una oblicuidad puede ensanchar o acortar un contorno. Por eso el análisis anatómico siempre debe realizarse después de conocer la geometría.

10.6. Sexto paso: densidad, atenuación, señal o ecogenicidad

Una vez situada correctamente la anatomía pueden analizarse sus características físicas en la modalidad correspondiente:

  • en radiografía se valora la radiolucidez y radiopacidad relativa;
  • en TC se analiza la atenuación;
  • en RM se estudia la intensidad de señal según la secuencia;
  • en ecografía se valora la ecogenicidad y la transmisión del sonido.

La palabra «densidad» se emplea históricamente en radiografía, pero conviene evitar trasladarla sin matices a todas las modalidades.

10.7. Lectura ordenada

La principal ventaja de utilizar siempre la misma secuencia de revisión es reducir omisiones. En una radiografía musculoesquelética, por ejemplo, puede seguirse una secuencia de alineación, corticales, trabeculación, articulaciones y partes blandas. En tórax se utiliza otra adaptada a pulmones, pleura, mediastino, corazón, diafragma y esqueleto.

El tema 30 no pretende sustituir los esquemas específicos que se estudiarán en cada región, sino dejar una regla general: una imagen no debe inspeccionarse saltando directamente al punto llamativo. La revisión sistemática es parte de la calidad.

11. DIFERENCIACIÓN BÁSICA ENTRE IMAGEN NORMAL Y PATOLÓGICA

11.1. Qué significa «normal»

Una imagen normal no es una fotografía idéntica en todos los pacientes. Existe variabilidad relacionada con edad, sexo biológico, desarrollo, constitución, respiración, posición y variantes anatómicas. Por tanto, normalidad significa que las estructuras y relaciones se encuentran dentro de un rango compatible con la anatomía esperada para esa persona y esa técnica.

Para diferenciar una imagen normal de una patológica a nivel básico se estudian fundamentalmente:

  • presencia o ausencia de estructuras esperadas;
  • localización;
  • simetría cuando corresponda;
  • tamaño;
  • forma y contorno;
  • continuidad;
  • alineación;
  • relaciones entre órganos o huesos;
  • características de densidad, atenuación, señal o ecogenicidad;
  • presencia de material, gas, líquido, calcificación o masas en localizaciones anómalas.

11.2. Alteraciones óseas básicas

En el esqueleto pueden reconocerse patrones básicos sin realizar un diagnóstico etiológico definitivo. Una fractura puede producir interrupción cortical, línea radiolúcida, desplazamiento o angulación. Una luxación implica pérdida de congruencia articular. Los procesos degenerativos pueden acompañarse de cambios en el espacio articular, esclerosis o formación ósea marginal.

También pueden encontrarse alteraciones de la densidad mineral, lesiones predominantemente líticas o escleróticas, deformidades y reacciones periósticas. La identificación técnica de un cambio no implica establecer por sí sola la enfermedad causante.

11.3. Alteraciones de partes blandas

Las partes blandas proporcionan información que a menudo se infravalora al concentrarse únicamente en los huesos. Aumento de volumen, desplazamiento de planos grasos, gas en localizaciones no esperadas, calcificaciones o cuerpos extraños pueden ser signos relevantes.

11.4. Alteraciones torácicas básicas

En el tórax, la diferenciación general entre normal y patológico puede basarse en cambios de transparencia pulmonar, aparición de opacidades, alteraciones pleurales, modificaciones de contornos mediastínicos, cambios del tamaño aparente de la silueta cardiaca o alteraciones del diafragma.

Antes de considerar anormal una silueta cardiomediastínica debe verificarse si la imagen es PA o AP, si existe rotación y si la inspiración ha sido adecuada. La técnica modifica la anatomía aparente.

11.5. Alteraciones abdominales básicas

En abdomen se valoran la distribución del gas, los contornos de órganos visibles, líneas grasas, calcificaciones, masas, niveles hidroaéreos y presencia de gas en localizaciones anómalas. Una vez más, la posición es determinante: el aire libre y los niveles pueden hacerse evidentes al utilizar bipedestación o decúbito con haz horizontal.

11.6. Alteraciones en TC

En TC pueden detectarse cambios de atenuación, tamaño y morfología con mayor precisión espacial que en radiografía convencional. Una estructura hipodensa o hiperdensa solo adquiere significado después de identificar qué tejido debería ocupar esa región y si se ha utilizado contraste.

11.7. Alteraciones en RM

En RM el concepto de «hiperintenso» o «hipointenso» es siempre relativo a una secuencia. Una lesión puede ser hiperintensa en T2 e hipointensa en T1, y ese cambio forma parte de su caracterización. Por ello no debe afirmarse que una estructura «es blanca en RM» sin especificar la secuencia.

11.8. Alteraciones en ecografía

En ecografía se estudian morfología, ecogenicidad, homogeneidad, contornos, contenido, transmisión posterior y relación con estructuras vecinas. Los líquidos simples suelen mostrar un patrón diferente al de tejidos sólidos, pero la interpretación debe integrar todos los criterios y no una sola característica.

Reconocer no equivale a diagnosticar. Para el TER/TSID, el objetivo es saber que la anatomía no presenta el aspecto esperado, comprobar que no se trate de un error técnico y actuar según el protocolo. El diagnóstico definitivo corresponde al facultativo responsable.

12. VARIANTES, ERRORES DE POSICIONAMIENTO Y FALSAS IMÁGENES PATOLÓGICAS

12.1. Variantes anatómicas

Una variante anatómica es una configuración diferente de la más frecuente pero compatible con normalidad. Las variantes pueden afectar número, forma, posición o relaciones de estructuras. En radiología son relevantes porque pueden simular fracturas, masas, alteraciones articulares o cambios patológicos.

El técnico debe conocer que existen variantes y evitar conclusiones precipitadas. Cuando una imagen inesperada no coincide con el patrón habitual, una conducta segura es comprobar proyección, lateralidad, antecedentes y estudios previos y comunicar la incidencia cuando corresponda.

12.2. Rotación

La rotación es una de las fuentes más frecuentes de falsa asimetría. Puede:

  • hacer aparentar diferente tamaño entre estructuras simétricas;
  • modificar la anchura aparente del mediastino;
  • cambiar la relación entre articulaciones;
  • alterar la superposición de estructuras;
  • simular desplazamientos.

Para detectarla se utilizan referencias anatómicas bilaterales. Una imagen técnicamente incorrecta debe reconocerse antes de interpretarla como patológica.

12.3. Flexión y extensión no deseadas

En cráneo y columna, pequeñas variaciones de flexión o extensión cambian la relación entre estructuras. La utilización correcta de líneas de referencia evita que una proyección diseñada para mostrar una zona determinada termine representando otra geometría.

12.4. Magnificación

La magnificación depende de la distancia entre estructura y receptor y de la geometría del haz. Puede producir aparentes aumentos de tamaño. Su importancia es especialmente evidente cuando se comparan proyecciones diferentes.

12.5. Movimiento

El movimiento produce pérdida de nitidez y puede borrar corticales finas, trabeculación, bordes pulmonares o pequeños detalles. Antes de atribuir una falta de definición a patología debe valorarse si existe movimiento.

12.6. Superposición

La superposición de anatomía normal puede producir imágenes complejas. Dos estructuras normales superpuestas pueden generar una radiopacidad aparente inexistente en otra proyección. El motivo de obtener una segunda proyección es muchas veces separar esas estructuras.

12.7. Artefactos externos

Ropa, botones, cremalleras, electrodos, cables, objetos metálicos, pelo, pliegues cutáneos y material externo pueden producir imágenes que interfieren con la anatomía. El técnico debe retirar los elementos evitables y reconocer los inevitables.

12.8. Error de lateralidad

Una imagen anatómicamente perfecta con lateralidad incorrecta constituye un problema grave de identificación. El marcador de lado debe corresponder inequívocamente al paciente y a la región estudiada. La orientación mostrada por la estación de trabajo no sustituye a una identificación correcta durante la adquisición.

12.9. Comparación entre imágenes

Cuando se compara una exploración actual con una previa deben comprobarse modalidad, proyección, posición y fase respiratoria. Una diferencia técnica puede simular evolución clínica. La comparación solo es válida si se entiende qué cambió entre ambas adquisiciones.

Antes de llamar patológico a algo, descarta una explicación geométrica. Rotación, mala inspiración, magnificación, superposición, inclinación, movimiento o centrado incorrecto pueden modificar notablemente la apariencia de la anatomía.

13. APLICACIÓN PROFESIONAL DEL TER/TSID E IDEAS CLAVE

13.1. Antes de la exposición

La anatomía guía toda la preparación técnica. El TER/TSID debe interpretar la solicitud, identificar la región, elegir el posicionamiento, localizar las referencias superficiales, colocar el receptor y definir el rayo central. Si existe limitación funcional, dolor o inmovilización, debe adaptar la técnica sin perder el objetivo anatómico.

Una proyección no consiste en «poner al paciente como dice el protocolo» de forma mecánica. Debe entenderse qué estructura intenta mostrar y qué relaciones geométricas pretende conseguir. Esa comprensión permite adaptar la exploración en pacientes con traumatismos, deformidades, movilidad reducida o dispositivos.

13.2. Durante la adquisición

El técnico controla que no se produzca movimiento, que el paciente mantenga la posición requerida y que la respiración se ajuste a la exploración. También verifica que el campo incluya la anatomía necesaria y que no existan elementos externos evitables.

13.3. Después de la exposición

La imagen debe evaluarse antes de dar por finalizada la exploración. Esta evaluación comprende:

  • identificación correcta;
  • marcador de lateralidad;
  • proyección realizada;
  • cobertura anatómica;
  • centrado;
  • rotación;
  • nitidez;
  • visualización de las estructuras requeridas;
  • presencia de artefactos;
  • coherencia general con el aspecto anatómico esperado.

La repetición no debe ser automática ante cualquier imperfección. Debe valorarse si la imagen cumple el objetivo diagnóstico y, cuando exista duda, seguir el procedimiento establecido por la unidad, evitando exposiciones innecesarias.

13.4. El nivel de reconocimiento exigible

El Real Decreto 770/2014 define expresamente como competencia profesional del técnico diferenciar imágenes normales y patológicas a niveles básicos aplicando criterios anatómicos. Esto justifica que la oposición pregunte estructuras, relaciones, líneas, niveles topográficos y características básicas de normalidad.

No se espera únicamente que el opositor memorice nombres. Debe ser capaz de razonar: si una estructura es medial o lateral, qué lado estará más próximo al detector, cómo cambia la magnificación entre AP y PA, qué efecto produce una rotación y qué referencia anatómica sirve para centrar.

13.5. Perlas para el examen

  • Posición anatómica: es la referencia universal aunque el paciente esté tumbado o girado.
  • AP/PA: describen la trayectoria del rayo, no la postura.
  • Supino/prono/lateral: describen la posición del paciente.
  • Axial: en proyección radiográfica implica angulación del rayo; en TC/RM suele referirse a un plano transversal.
  • OML: referencia fundamental en posicionamiento craneal.
  • Línea interpupilar: controla inclinación lateral, pero no es una de las líneas longitudinales del perfil craneal.
  • Decúbito + rayo horizontal: permite aprovechar la gravedad para mostrar niveles y gas libre.
  • Imagen normal: no significa idéntica en todos los pacientes; hay variantes y diferencias constitucionales.
  • Primero técnica, después anatomía: una mala posición puede simular patología.
  • Reconocimiento básico no es diagnóstico: el técnico evalúa anatomía y calidad de imagen dentro de su competencia.
Secuencia mental para cualquier pregunta de posicionamiento: 1) identifica la posición del paciente; 2) identifica el plano que debe alinearse; 3) determina por dónde entra y sale el haz; 4) comprueba si existe angulación; 5) localiza el punto de centraje; 6) piensa qué estructura se intenta liberar de superposiciones.

14. MAPA CONCEPTUAL

ANATOMÍA Y POSICIONAMIENTO RADIOLÓGICO

├── TERMINOLOGÍA ANATÓMICA
│ ├── Posición anatómica
│ ├── Superior / inferior
│ ├── Anterior / posterior
│ ├── Medial / lateral
│ ├── Proximal / distal
│ └── Superficial / profundo

├── PLANOS
│ ├── Sagital
│ │ └── Sagital medio
│ ├── Coronal
│ ├── Transversal / axial
│ └── Oblicuo

├── POSICIÓN DEL PACIENTE
│ ├── Bipedestación
│ ├── Sedestación
│ ├── Supino
│ ├── Prono
│ ├── Lateral
│ └── Oblicuas
│ ├── OAD
│ ├── OAI
│ ├── OPD
│ └── OPI

├── PROYECCIÓN = TRAYECTORIA DEL HAZ
│ ├── AP
│ ├── PA
│ ├── Lateral
│ ├── Oblicua
│ ├── Axial
│ │ ├── Cefálica
│ │ └── Caudal
│ └── Tangencial

├── REFERENCIAS ANATÓMICAS
│ ├── Superficiales
│ │ ├── Borde costal
│ │ ├── Cresta ilíaca
│ │ └── EIAS
│ └── Craneales
│ ├── OML
│ ├── IOML
│ ├── AML
│ ├── GML
│ └── Línea interpupilar

├── ANATOMÍA POR LA IMAGEN
│ ├── Radiografía → superposición 2D
│ ├── TC → anatomía seccional / atenuación
│ ├── RM → anatomía seccional / señal
│ └── Ecografía → planos dependientes del transductor

└── NORMAL FRENTE A PATOLÓGICO
├── Localización
├── Tamaño
├── Forma
├── Simetría
├── Continuidad
├── Alineación
├── Relaciones anatómicas
└── Antes de concluir
├── Comprobar posición
├── Comprobar proyección
├── Descartar rotación
├── Descartar movimiento
└── Descartar artefactos

15. VIGENCIA DE FUENTES

Terminología anatómica: se ha utilizado como referencia la Terminologia Anatomica, segunda edición, Federative International Programme for Anatomical Terminology (FIPAT), publicada en 2019 y adoptada por la Asamblea General de la International Federation of Associations of Anatomists en 2020.

Posicionamiento radiográfico: se han utilizado como referencias docentes actuales Textbook of Radiographic Positioning and Related Anatomy, 11.ª edición, de Lampignano y Kendrick, publicada por Elsevier/Mosby en 2024, y Merrill’s Atlas of Radiographic Positioning and Procedures, 16.ª edición, de Rollins y Curtis, publicada por Elsevier en 2025.

Anatomía general: se toma como referencia actual Gray’s Anatomy: The Anatomical Basis of Clinical Practice, 43.ª edición, editada por Standring y Tubbs, Elsevier, 2025.

Perfil profesional: Real Decreto 770/2014, de 12 de septiembre, por el que se establece el título de Técnico Superior en Imagen para el Diagnóstico y Medicina Nuclear, modificado por el Real Decreto 500/2024. La actualización de 2024 afecta, entre otros aspectos, a elementos de ordenación del título y no elimina la competencia de reconocimiento anatómico básico utilizada como fundamento de este tema.

Exámenes oficiales SAS: perlas contrastadas con las plantillas definitivas incluidas en el corpus del proyecto: 2018 turno libre, APES 2023 y 2025 turno libre. La prueba aplazada de la OEP 2021-22 se ha utilizado únicamente como material de contraste y no se cita como perla al no estar publicada en el sistema de validación de escapa.es.

16. REFERENCIAS NORMATIVAS Y BIBLIOGRÁFICAS

  • Real Decreto 770/2014, de 12 de septiembre — establece el título de Técnico Superior en Imagen para el Diagnóstico y Medicina Nuclear y sus enseñanzas mínimas. Incluye la competencia de diferenciar imágenes normales y patológicas a niveles básicos aplicando criterios anatómicos.
  • Real Decreto 500/2024, de 21 de mayo — modifica determinados reales decretos reguladores de títulos de Formación Profesional de grado superior, entre ellos el RD 770/2014.
  • FIPAT. Terminologia Anatomica. 2nd ed. Federative International Programme for Anatomical Terminology, 2019; adoptada por la IFAA en 2020.
  • Lampignano J, Kendrick LE. Textbook of Radiographic Positioning and Related Anatomy. 11th ed. Elsevier/Mosby, 2024.
  • Rollins JH, Curtis T. Merrill’s Atlas of Radiographic Positioning and Procedures. 16th ed. Elsevier, 2025.
  • Standring S, Tubbs SR, eds. Gray’s Anatomy: The Anatomical Basis of Clinical Practice. 43rd ed. Elsevier, 2025.
  • Servicio Andaluz de Salud. Cuestionario oficial Técnico/a Especialista en Radiodiagnóstico, turno libre 2018, con plantilla definitiva.
  • Servicio Andaluz de Salud. Cuestionario oficial Técnico/a Especialista en Radiodiagnóstico, APES 2023, con plantilla definitiva.
  • Servicio Andaluz de Salud. Cuestionario oficial Técnico/a Especialista en Radiodiagnóstico, turno libre 2025, con plantilla definitiva.
posición anatómica
anatomía radiológica
plano sagital
plano coronal
plano axial
proyección AP
proyección PA
decúbito
línea orbitomeatal
referencias anatómicas
rayo central
normal y patológico

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Elaborado por Esteban Castro Palomo. Actualizado el septiembre 12, 2026.