Tema 41. Fisioterapia respiratoria. Valoración fisioterapéutica del sistema respiratorio. Intervención de fisioterapia en las patologías obstructivas y restrictivas.

26 min julio 8, 2026 Media Nuevo

Tema 41. Fisioterapia respiratoria. Valoración fisioterapéutica del sistema respiratorio. Intervención de fisioterapia en las patologías obstructivas y restrictivas

Del recuerdo anatomofuncional a la práctica clínica: valoración, técnicas de fisioterapia respiratoria e intervención en EPOC, asma, bronquiectasias y enfermedades restrictivas en el SSPA
Oposición: Fisioterapeuta – Servicio Andaluz de Salud (SAS)
Bloque: Temario Específico — Fisioterapia clínica y técnicas | Última actualización: Julio 2026
Preparador: Esteban Castro | Material basado en exámenes oficiales SAS

1. INTRODUCCIÓN: LA FISIOTERAPIA RESPIRATORIA Y EL PAPEL DEL FISIOTERAPEUTA DEL SAS

La fisioterapia respiratoria es el conjunto de técnicas manuales, instrumentales y educativas dirigidas a prevenir, revertir o retrasar el deterioro de la función respiratoria, optimizando el intercambio gaseoso, la mecánica ventilatoria y la tolerancia al esfuerzo del paciente. No es una disciplina aislada: se apoya en el conocimiento de la anatomía y fisiología del aparato respiratorio, en la valoración clínica y funcional, y en la evidencia sobre la eficacia de cada técnica según el tipo de paciente y de patología.

Los objetivos generales de la fisioterapia respiratoria son:

  • Permeabilizar la vía aérea y favorecer el aclaramiento de secreciones bronquiales.
  • Optimizar la relación ventilación/perfusión y mejorar el intercambio gaseoso.
  • Reeducar el patrón ventilatorio y fortalecer la musculatura respiratoria.
  • Mejorar la tolerancia al esfuerzo y la capacidad funcional del paciente.
  • Prevenir complicaciones respiratorias (atelectasias, infecciones, desacondicionamiento) en el paciente agudo, crítico, quirúrgico o crónico.
  • Educar al paciente y a su familia en el autocuidado y el manejo de la enfermedad respiratoria.
Idea clave: la fisioterapia respiratoria no se limita al paciente con patología pulmonar primaria. Interviene también en el paciente neurológico, neuromuscular, quirúrgico, geriátrico, pediátrico y crítico, siempre que exista compromiso real o potencial de la función ventilatoria.

Dentro del Sistema Sanitario Público de Andalucía (SSPA), el fisioterapeuta del Servicio Andaluz de Salud desempeña un papel transversal en el abordaje del paciente respiratorio. Su intervención se despliega en unidades de rehabilitación cardiorrespiratoria, en plantas de hospitalización médico-quirúrgica, en unidades de cuidados intensivos y reanimación, en consultas externas de neumología y rehabilitación, y en atención primaria, donde adquiere especial relevancia el seguimiento domiciliario del paciente crónico (EPOC, oxigenoterapia domiciliaria, ventilación mecánica domiciliaria).

Función del fisioterapeuta del SAS: el fisioterapeuta forma parte del equipo multidisciplinar (neumología, medicina intensiva, enfermería, medicina rehabilitadora, terapia ocupacional, trabajo social) y participa en la valoración, planificación y ejecución del plan de tratamiento respiratorio, así como en la educación sanitaria y en la coordinación entre niveles asistenciales para garantizar la continuidad de los cuidados del paciente respiratorio crónico y agudo.

Este tema desarrolla, de forma integrada, la valoración fisioterapéutica del sistema respiratorio y la intervención de fisioterapia en las patologías obstructivas y restrictivas, dos ejes fundamentales del temario específico de Fisioterapeuta del SAS y de la práctica clínica diaria en cualquier nivel asistencial del SSPA.

2. RECUERDO ANATOMOFISIOLÓGICO APLICADO A LA FISIOTERAPIA RESPIRATORIA

El aparato respiratorio se divide funcionalmente en una zona de conducción (vía aérea superior e inferior, hasta los bronquiolos terminales), donde el aire se acondiciona y no hay intercambio gaseoso, y una zona respiratoria (bronquiolos respiratorios, conductos y sacos alveolares), donde se produce el intercambio de oxígeno y dióxido de carbono a través de la membrana alveolo-capilar.

La mecánica ventilatoria depende de la acción coordinada de la musculatura respiratoria, la distensibilidad (compliance) pulmonar y torácica, y la resistencia de la vía aérea al flujo aéreo:

  • Diafragma: principal músculo inspiratorio, responsable de aproximadamente el 70-80 % del volumen corriente en reposo.
  • Musculatura inspiratoria accesoria: intercostales externos, escalenos y esternocleidomastoideo, que se reclutan ante un aumento de la demanda ventilatoria o en la insuficiencia respiratoria.
  • Musculatura espiratoria: en reposo la espiración es pasiva (retroceso elástico); en la espiración forzada intervienen los músculos abdominales y los intercostales internos.

El fisioterapeuta debe manejar con soltura los volúmenes y capacidades pulmonares, base para interpretar las pruebas funcionales y planificar la intervención:

Volumen / Capacidad Definición funcional
Volumen corriente (VC) Aire movilizado en una respiración normal, en reposo.
Volumen de reserva inspiratorio (VRI) Aire adicional que puede inspirarse tras una inspiración normal.
Volumen de reserva espiratorio (VRE) Aire adicional que puede espirarse tras una espiración normal.
Volumen residual (VR) Aire que permanece en el pulmón tras una espiración forzada máxima; no se mide con espirometría simple.
Capacidad vital (CV) VRI + VC + VRE; máximo volumen movilizable en una respiración.
Capacidad pulmonar total (CPT) CV + VR; volumen pulmonar máximo tras una inspiración máxima.
Capacidad residual funcional (CRF) VRE + VR; volumen que queda en el pulmón tras una espiración normal.

Finalmente, el aclaramiento mucociliar es el mecanismo fisiológico de defensa por el que el epitelio ciliado y la capa de moco desplazan las partículas y secreciones hacia la vía aérea superior, donde son deglutidas o expulsadas mediante la tos. Cuando este mecanismo se ve superado (hipersecreción, alteración ciliar, tos ineficaz), aparece la indicación de las técnicas de desobstrucción bronquial que se desarrollan más adelante en este tema.

Recuerda: comprender estos conceptos es imprescindible para razonar por qué unas técnicas actúan sobre la vía proximal y otras sobre la vía media-distal, y por qué determinados patrones funcionales (obstructivo o restrictivo) condicionan objetivos de tratamiento distintos.

3. VALORACIÓN FISIOTERAPÉUTICA DEL SISTEMA RESPIRATORIO: ANAMNESIS Y EXPLORACIÓN

Toda intervención de fisioterapia respiratoria debe partir de una valoración sistemática, que combina la anamnesis, la exploración física y, cuando proceda, las pruebas funcionales. Esta valoración determina qué técnicas están indicadas, cuáles deben evitarse y cómo dosificar la intervención.

La anamnesis debe recoger:

  • Antecedentes personales y factores de riesgo (tabaquismo, exposición laboral a irritantes, antecedentes de patología respiratoria o cardiovascular).
  • Presencia y características de la disnea (de esfuerzo, de reposo, ortopnea, disnea paroxística nocturna).
  • Características de la tos: seca o productiva, eficaz o ineficaz, diurna o nocturna.
  • Características del esputo: color, consistencia, volumen, presencia de hemoptisis.
  • Tratamiento farmacológico habitual (broncodilatadores, corticoides inhalados, oxigenoterapia domiciliaria).

La exploración física se estructura en:

  • Inspección: patrón y frecuencia respiratoria, simetría torácica, uso de musculatura accesoria, tiraje (supraclavicular, intercostal, subcostal), coloración de piel y mucosas (cianosis), morfología torácica (tórax en tonel, pectus excavatum o carinatum).
  • Palpación: expansión y simetría torácica, movilidad costal, frémito vocal, puntos dolorosos.
  • Percusión: matidez (condensación, derrame) o hipersonoridad (atrapamiento aéreo, neumotórax).
  • Auscultación pulmonar (desarrollada en la sección siguiente).

Esta valoración debe integrarse, siempre que sea posible, dentro del marco de la Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud (CIF), considerando no solo la función y estructura corporal (mecánica ventilatoria, intercambio gaseoso), sino también la limitación en la actividad (tolerancia al esfuerzo, actividades de la vida diaria) y la restricción en la participación social del paciente.

Referencia a examen: en convocatorias recientes de Fisioterapeuta del SAS se ha preguntado por los sistemas que debe incluir la valoración del paciente crítico antes de la movilización: cardiovascular, respiratorio, neurológico y neuromusculoesquelético, de forma conjunta, para garantizar la seguridad de la intervención.

4. AUSCULTACIÓN PULMONAR Y SIGNOS CLÍNICOS DE ALARMA

La auscultación pulmonar es una herramienta clínica esencial y de bajo coste para orientar el diagnóstico fisioterapéutico. Se distinguen los ruidos respiratorios normales (murmullo vesicular, soplo laringo-traqueal) de los ruidos añadidos, cuya presencia orienta hacia distintos procesos patológicos.

Ruido añadido Mecanismo / significado clínico
Sibilancias Paso de aire por vía aérea estrechada; típicas del broncoespasmo (asma, EPOC).
Roncus Vibración por secreciones en vías de mayor calibre; suelen modificarse con la tos.
Crepitantes finos (tipo velcro) Apertura brusca de alvéolos colapsados; característicos de la fibrosis pulmonar y otras enfermedades intersticiales.
Crepitantes gruesos Movilización de secreciones en vías de mayor calibre; frecuentes en neumonía o edema pulmonar.
Roce pleural Fricción entre las hojas pleurales inflamadas; se asocia a dolor pleurítico.

Junto a la auscultación, el fisioterapeuta debe estar entrenado en reconocer los signos clínicos de alarma que obligan a suspender o modificar la sesión y avisar al equipo médico: disnea de instauración súbita, cianosis, desaturación mantenida por debajo de los valores habituales del paciente, taquipnea marcada con uso intenso de musculatura accesoria, inestabilidad hemodinámica (hipotensión, taquicardia o arritmia significativas) y alteración del nivel de consciencia.

Precaución: ante inestabilidad hemodinámica, sospecha de neumotórax no drenado, hemoptisis franca activa o deterioro brusco del estado del paciente, debe suspenderse cualquier técnica de fisioterapia respiratoria y priorizarse la valoración médica urgente.

5. PRUEBAS FUNCIONALES RESPIRATORIAS Y ESCALAS DE VALORACIÓN

Las pruebas funcionales complementan la exploración clínica y permiten objetivar el grado de afectación respiratoria, orientar el patrón ventilatorio (obstructivo o restrictivo) y monitorizar la evolución del paciente.

La espirometría forzada aporta los parámetros más utilizados en la práctica clínica: la capacidad vital forzada (FVC), el volumen espiratorio forzado en el primer segundo (FEV1) y el cociente FEV1/FVC (índice de Tiffeneau), clave para diferenciar el patrón obstructivo del restrictivo. La espirometría simple, en cambio, permite obtener la capacidad vital y sus subdivisiones, pero no mide el volumen residual ni la capacidad pulmonar total, para lo cual son necesarias técnicas complementarias como la pletismografía corporal o la dilución de gases.

La presión inspiratoria máxima (PIM) y la presión espiratoria máxima (PEM) valoran la fuerza de la musculatura respiratoria. La PIM se mide habitualmente con el paciente sentado, boquilla bien sellada, realizando una inspiración máxima y rápida contra un sistema cerrado u ocluido; es una medida especialmente relevante en el paciente neuromuscular, en el paciente crítico y en la valoración del destete de la ventilación mecánica.

La ventilación voluntaria máxima (MVV) expresa el volumen máximo de aire que una persona puede movilizar —no solo inspirar— mediante una ventilación voluntaria, rápida y profunda, mantenida durante un minuto.

La pulsioximetría permite estimar de forma no invasiva la saturación de oxígeno de la hemoglobina (SatO2). Los valores normales se sitúan habitualmente en torno o por encima del 95 %; una saturación mantenida por debajo de estos valores, y especialmente por debajo del 90-92 %, orienta hacia insuficiencia respiratoria y debe interpretarse siempre junto con la clínica del paciente.

Escala Utilidad
mMRC (Medical Research Council modificada) Gradúa la disnea (0-4) según la limitación funcional que provoca.
Escala de Borg modificada Cuantifica la percepción de disnea o esfuerzo (0-10) durante o tras el ejercicio.
Prueba de la marcha de los 6 minutos (6MWT) Valora la capacidad funcional y la tolerancia al esfuerzo submáximo.
MRC Sum Score (MRC-SS) Detecta debilidad muscular adquirida en el paciente crítico (puntuación máxima 60).
Referencia a examen: las convocatorias de Fisioterapeuta del SAS han preguntado, entre otros aspectos, por la técnica de medición de la PIM, por lo que mide realmente la MVV (volumen movilizado en un minuto, no solo inspirado) y por las limitaciones de la espirometría simple frente a la forzada.

6. CLASIFICACIÓN GENERAL DE LAS TÉCNICAS DE FISIOTERAPIA RESPIRATORIA

Antes de desarrollar cada técnica en detalle, conviene tener una visión de conjunto de cómo se organiza el arsenal terapéutico de la fisioterapia respiratoria, en función del objetivo principal que persigue cada grupo de técnicas.

TÉCNICAS DE FISIOTERAPIA RESPIRATORIA

├── DESOBSTRUCCIÓN DE LA VÍA AÉREA
│ ├── Vía proximal → drenaje postural, percusión/clapping, vibraciones, ELPr, tos dirigida y asistida
│ └── Vía media-distal → ciclo activo de la respiración (ACBT), drenaje autógeno, ELTGOL, TEF, dispositivos PEP (Flutter, Acapella, Cornet)

├── REEXPANSIÓN Y REEDUCACIÓN VENTILATORIA
│ ├── Respiración diafragmática y costal dirigida
│ ├── Inspirometría incentivada
│ └── Freno labial (pursed-lip breathing) y reeducación del patrón respiratorio

├── ENTRENAMIENTO DE LA MUSCULATURA RESPIRATORIA
│ ├── Entrenamiento de la musculatura inspiratoria (umbral de presión)
│ └── Entrenamiento de la musculatura espiratoria

└── APOYO INSTRUMENTAL Y VENTILATORIO
├── Aerosolterapia y humidificación
├── Ventilación mecánica no invasiva (VMNI) como coadyuvante
└── Hiperinsuflación manual/mecánica e insuflación-exuflación mecánica (cough assist)

Esta clasificación no es rígida: en la práctica clínica, un mismo paciente puede beneficiarse de técnicas de varios grupos combinadas dentro de una misma sesión, en función de su valoración individual, su patología (obstructiva o restrictiva), su edad y su grado de colaboración.

Idea clave: la elección de la técnica depende de dónde se localiza el problema (vía proximal frente a vía media-distal), de si el paciente puede colaborar activamente (técnicas activas en el adulto frente a técnicas pasivas en el lactante) y del objetivo terapéutico prioritario en cada momento evolutivo.

7. TÉCNICAS DE DESOBSTRUCCIÓN BRONQUIAL DE LA VÍA AÉREA PROXIMAL

Estas técnicas están indicadas cuando la acumulación de secreciones se localiza en la tráquea y los bronquios de mayor calibre, y buscan movilizarlas hacia la vía aérea superior para su expulsión mediante la tos o la aspiración.

El drenaje postural emplea posiciones gravitacionales específicas para cada segmento broncopulmonar, favoreciendo el desplazamiento de las secreciones por efecto de la gravedad. Su eficacia aislada es limitada y suele combinarse con otras técnicas manuales.

Indicaciones Contraindicaciones
Bronquiectasias con hipersecreción Reflujo gastroesofágico grave
Fibrosis quística Hipertensión intracraneal
Atelectasia por tapón mucoso Inestabilidad hemodinámica reciente
Bronquitis crónica hipersecretora Postoperatorio inmediato de cirugía torácica o abdominal alta, según criterio médico

La percusión torácica (clapping) y las vibraciones manuales se aplican de forma manual sobre la pared torácica para desprender las secreciones adheridas a la mucosa bronquial. Deben emplearse con precaución, o evitarse, en pacientes con osteoporosis grave, fracturas costales recientes o riesgo de sangrado.

La espiración lenta prolongada (ELPr) es una maniobra pasiva, realizada por el fisioterapeuta con una presión toracoabdominal suave y mantenida, a bajo flujo y bajo volumen pulmonar. Está especialmente indicada en lactantes y niños pequeños que no pueden colaborar activamente, y su objetivo es movilizar secreciones de la vía aérea media hacia la proximal.

La tos dirigida es una espiración forzada violenta, que puede realizarse de forma voluntaria y controlada; constituye además un acto reflejo de defensa que se origina a partir de zonas reflejas tusígenas intrabronquiales. Cuando el paciente no puede generar una tos eficaz —por debilidad muscular, dolor o alteración del nivel de consciencia—, se recurre a la tos asistida, manual (compresión toracoabdominal sincronizada con la espiración) o mecánica, mediante dispositivos de insuflación-exuflación mecánica (cough assist).

Referencia a examen: se ha preguntado específicamente por las características de la ELPr (técnica pasiva, a bajo flujo, en población pediátrica no colaboradora) y por la definición completa de la tos como acto voluntario y reflejo a la vez.

8. TÉCNICAS DE DESOBSTRUCCIÓN BRONQUIAL DE LA VÍA AÉREA MEDIA Y DISTAL

Cuando las secreciones se localizan en la vía aérea media y distal, se emplean técnicas que, a diferencia de las anteriores, requieren generalmente la colaboración activa del paciente adulto o adolescente.

El ciclo activo de la respiración (ACBT) combina tres fases repetidas de forma cíclica: control respiratorio (respiración relajada a volumen corriente), ejercicios de expansión torácica (inspiraciones profundas) y la técnica de espiración forzada (TEF o «huff»), que consiste en una o dos espiraciones forzadas con la glotis abierta, sin llegar a toser de forma incontrolada.

El drenaje autógeno es una técnica más sofisticada que moviliza las secreciones en tres fases sucesivas —despegar, recoger y evacuar— realizadas a distintos volúmenes pulmonares (bajo, medio y alto), mediante espiraciones controladas y lentas que el propio paciente autorregula según la sensación de secreciones.

El ELTGOL (espiración lenta total con glotis abierta en decúbito lateral) combina el decúbito lateral, con el pulmón infralateral en posición declive, con una espiración lenta y controlada realizada con la glotis abierta, evitando el colapso precoz de la vía aérea. Es especialmente útil en la vía aérea media y distal del paciente colaborador.

Los dispositivos de presión espiratoria positiva (PEP, Flutter, Acapella, Cornet) generan una resistencia oscilante durante la espiración que estabiliza la vía aérea, evita su colapso precoz y facilita, mediante la vibración transmitida, el desprendimiento de las secreciones adheridas.

Idea clave: mientras que las técnicas de vía proximal (drenaje postural, ELPr) suelen ser pasivas y aplicables en el paciente no colaborador, las técnicas de vía media-distal (ACBT, drenaje autógeno, ELTGOL, dispositivos PEP) exigen comprensión y participación activa, por lo que su indicación depende directamente de la capacidad cognitiva y de colaboración del paciente.

9. REEDUCACIÓN RESPIRATORIA Y ENTRENAMIENTO DE LA MUSCULATURA RESPIRATORIA

Junto a las técnicas de desobstrucción, la fisioterapia respiratoria incluye un segundo gran bloque orientado a optimizar el patrón ventilatorio y la fuerza y resistencia de la musculatura respiratoria.

La respiración diafragmática busca potenciar el descenso diafragmático y reducir el trabajo de la musculatura accesoria, mientras que la respiración costal dirigida facilita la expansión selectiva de determinadas regiones torácicas, útil tras cirugía o en zonas hipoventiladas. El freno labial (pursed-lip breathing), especialmente en el paciente con EPOC, consiste en espirar con los labios semicerrados para generar una resistencia que retrasa el colapso precoz de la vía aérea espiratoria y mejora la sensación de disnea.

La inspirometría incentivada, mediante dispositivos que proporcionan retroalimentación visual del volumen o flujo inspiratorio, se emplea sobre todo en la prevención de atelectasias en el paciente postquirúrgico, especialmente tras cirugía torácica y abdominal alta.

El entrenamiento de la musculatura inspiratoria (EMI), habitualmente mediante dispositivos de umbral de presión (threshold), dosificados como un porcentaje de la PIM del paciente, está indicado en pacientes con debilidad de la musculatura inspiratoria, en programas de rehabilitación respiratoria del paciente EPOC y en el paciente con dificultad para el destete de la ventilación mecánica. De forma análoga, puede entrenarse la musculatura espiratoria, especialmente relevante en pacientes con tos ineficaz.

Técnica Indicación principal
Freno labial EPOC, para evitar el colapso espiratorio precoz de la vía aérea
Inspirometría incentivada Prevención de atelectasias postquirúrgicas
Entrenamiento muscular inspiratorio (umbral de presión) Debilidad muscular respiratoria, rehabilitación respiratoria, apoyo al destete
Precaución: el entrenamiento de la musculatura respiratoria debe dosificarse de forma progresiva y controlada; una carga excesiva en un paciente inestable puede provocar fatiga muscular y empeorar, en lugar de mejorar, la función ventilatoria.

10. FISIOTERAPIA RESPIRATORIA Y VENTILACIÓN MECÁNICA: VMNI Y VMI

El fisioterapeuta respiratorio interviene tanto en pacientes sometidos a ventilación mecánica no invasiva (VMNI), como la BiPAP o la CPAP, como en pacientes con ventilación mecánica invasiva (VMI) a través de tubo endotraqueal o traqueostomía.

Los objetivos de la VMNI (BiPAP) incluyen disminuir o sustituir un trabajo respiratorio excesivo, tratar la hipoventilación alveolar, mejorar la transferencia alvéolo-capilar de oxígeno y favorecer la ventilación alveolar minuto. En ningún caso su objetivo es incrementar el trabajo respiratorio del paciente, que sería contrario al fin terapéutico de la técnica.

En el paciente con VMI, el fisioterapeuta trabaja de forma coordinada con el equipo de medicina intensiva y enfermería en varios frentes:

  • Valoración multisistémica previa a la movilización: estabilidad cardiovascular, situación respiratoria, estado neurológico y capacidad neuromuscular.
  • Movilización precoz, para prevenir el desacondicionamiento y la debilidad adquirida en UCI.
  • Técnicas de fisioterapia respiratoria adaptadas al paciente sedado o parcialmente colaborador.
  • Apoyo al proceso de destete de la ventilación mecánica, incluyendo el entrenamiento de la musculatura inspiratoria.

La retención de secreciones en el paciente crítico intubado está favorecida por la presencia de una vía aérea artificial, una humidificación inadecuada de los gases inspirados, la inmovilidad prolongada, el posicionamiento inadecuado, la sedación y analgesia profundas y la afectación del reflejo tusígeno. Frente a esto, la movilización precoz y los cambios posturales frecuentes actúan como medida preventiva, no como factor de riesgo.

Para detectar la debilidad adquirida en UCI se utiliza la escala MRC Sum Score, que valora de forma bilateral la abducción de hombro, la flexión de codo y la extensión de muñeca en miembros superiores, y la flexión de cadera, la extensión de rodilla y la dorsiflexión de tobillo en miembros inferiores, con una puntuación máxima de 60; una puntuación inferior a 48 orienta hacia debilidad adquirida en el paciente crítico.

Entre las técnicas dirigidas a modificar el flujo espiratorio en el paciente con VMI se encuentran la hiperinsuflación manual o mecánica, la insuflación-exuflación mecánica y la ventilación percusiva intrapulmonar; el drenaje postural, en cambio, actúa por efecto gravitacional y no modifica de forma directa el flujo espiratorio.

Referencia a examen: es un contenido recurrente en las convocatorias de Fisioterapeuta del SAS la combinación de movilización precoz, fisioterapia respiratoria y entrenamiento de la musculatura respiratoria como abordaje tras una VMI prolongada, así como el detalle exacto de los grupos musculares valorados por la MRC-SS.

11. INTERVENCIÓN DE FISIOTERAPIA EN LAS PATOLOGÍAS OBSTRUCTIVAS

El patrón ventilatorio obstructivo se caracteriza por un cociente FEV1/FVC disminuido, con frecuencia asociado a atrapamiento aéreo y aumento del volumen residual. Engloba, entre otras, la EPOC, el asma y las bronquiectasias.

En la EPOC, la intervención de fisioterapia se enmarca dentro de los programas de rehabilitación respiratoria y persigue reducir la disnea, mejorar la tolerancia al esfuerzo y la calidad de vida. Combina entrenamiento aeróbico y de fuerza, entrenamiento de la musculatura respiratoria, técnicas de desobstrucción bronquial cuando existe hipersecreción, y educación en estrategias como el freno labial. Los criterios amplios de indicación de un programa de rehabilitación respiratoria incluyen al paciente con enfermedad respiratoria crónica sintomática, al paciente sometido a cirugía torácica o abdominal, y al paciente candidato o receptor de trasplante pulmonar.

En el asma, el papel de la fisioterapia se centra en la fase estable: educación en la técnica inhalatoria, entrenamiento de la respiración diafragmática, control del patrón ventilatorio ante el esfuerzo y prescripción de ejercicio físico adaptado. En la crisis asmática aguda grave debe priorizarse el tratamiento farmacológico y evitarse cualquier técnica que pueda aumentar la fatiga o el broncoespasmo.

En las bronquiectasias, tanto en el adulto como en el paciente pediátrico, se combinan de forma individualizada la aerosolterapia, la respiración diafragmática y las técnicas de aclaramiento mucociliar (drenaje postural, ACBT, ELTGOL, dispositivos PEP), según los objetivos terapéuticos de cada sesión y el grado de colaboración del paciente.

Patología Objetivo principal de la fisioterapia
EPOC Reducir disnea, entrenar musculatura respiratoria y periférica, controlar hipersecreción
Asma Educación, control del patrón respiratorio y del broncoespasmo inducido por ejercicio en fase estable
Bronquiectasias Aclaramiento mucociliar combinado y prevención de infecciones respiratorias de repetición
Precaución: el ejercicio físico y el entrenamiento respiratorio están contraindicados durante una crisis asmática aguda grave o cualquier situación de inestabilidad respiratoria; deben posponerse hasta la estabilización clínica del paciente.

12. INTERVENCIÓN DE FISIOTERAPIA EN LAS PATOLOGÍAS RESTRICTIVAS

El patrón ventilatorio restrictivo se caracteriza por una disminución de la capacidad pulmonar total, con un cociente FEV1/FVC normal o incluso aumentado. Puede tener origen parenquimatoso, neuromuscular o de la caja torácica.

Parámetro Patrón obstructivo Patrón restrictivo
FEV1/FVC Disminuido Normal o aumentado
Capacidad pulmonar total (CPT) Normal o aumentada (atrapamiento aéreo) Disminuida
Volumen residual (VR) Aumentado Normal o disminuido

Entre las causas de patrón restrictivo destacan las enfermedades pulmonares intersticiales (fibrosis pulmonar, alveolitis fibrosante difusa o síndrome de Hamman-Rich), las enfermedades neuromusculares (síndrome de Guillain-Barré, esclerosis lateral amiotrófica, distrofias musculares), las deformidades de la caja torácica (cifoescoliosis), la obesidad y determinadas patologías pleurales.

En las enfermedades neuromusculares, el objetivo prioritario de la fisioterapia respiratoria es mantener los volúmenes pulmonares y la distensibilidad toracopulmonar, entrenar la musculatura respiratoria residual, y aplicar técnicas de tos asistida (manual o mecánica) ante la debilidad progresiva de la musculatura espiratoria. El síndrome de Guillain-Barré, polirradiculoneuropatía inflamatoria aguda de curso subagudo, puede comprometer la musculatura respiratoria, por lo que requiere una vigilancia estrecha de parámetros como la PIM y la capacidad vital.

En la enfermedad pulmonar intersticial, la fisioterapia se orienta al entrenamiento al esfuerzo adaptado, al control de la disnea y al manejo educativo de la enfermedad, dado que las técnicas de desobstrucción bronquial tienen aquí un papel secundario, salvo sobreinfección concomitante.

Idea clave: diferenciar el patrón obstructivo del restrictivo mediante los parámetros funcionales es el primer paso para adecuar los objetivos y las técnicas de fisioterapia respiratoria a cada paciente, evitando aplicar de forma indiscriminada un protocolo único a patologías con mecanismos fisiopatológicos opuestos.

13. FISIOTERAPIA RESPIRATORIA EN EL PACIENTE CRÍTICO, QUIRÚRGICO Y PEDIÁTRICO: EL PAPEL DEL FISIOTERAPEUTA DEL SAS

En el paciente quirúrgico, especialmente tras cirugía torácica y abdominal alta, la fisioterapia respiratoria preoperatoria y postoperatoria (inspirometría incentivada, movilización precoz, técnicas de expansión torácica) reduce el riesgo de atelectasias y de complicaciones respiratorias postoperatorias.

En el paciente crítico, la intervención exige una valoración conjunta de los sistemas cardiovascular, respiratorio, neurológico y neuromuscular antes de cualquier movilización, garantizando así la seguridad del paciente. La fisioterapia respiratoria en UCI puede incluir movilización precoz, técnicas de desobstrucción adaptadas, prevención de la debilidad adquirida y apoyo al destete de la ventilación mecánica.

En pediatría, las técnicas se adaptan a la edad y a la capacidad de colaboración del niño: la ELPr y la tos provocada son las técnicas de elección en el lactante no colaborador, mientras que a partir de determinada edad pueden introducirse técnicas activas similares a las del adulto, siempre con la participación de la familia en el proceso terapéutico.

Caso ilustrativo: paciente adulto que ha precisado ventilación mecánica invasiva prolongada tras una neumonía grave por COVID-19. El abordaje de fisioterapia recomendado en la fase de rehabilitación combina movilización precoz, técnicas de fisioterapia respiratoria para el aclaramiento de secreciones y entrenamiento de la musculatura respiratoria, de forma conjunta y progresiva, con el objetivo de reducir el desacondicionamiento físico, favorecer el aclaramiento mucociliar y facilitar el destete ventilatorio.

El desempeño del fisioterapeuta del SAS en todos estos contextos —quirúrgico, crítico, crónico y pediátrico— se enmarca en un modelo de atención integral y coordinada dentro del SSPA: colaboración estrecha con neumología, medicina intensiva, cirugía, pediatría y atención primaria; participación en la educación sanitaria del paciente y su familia; y contribución a la continuidad asistencial entre el hospital y el domicilio, especialmente relevante en el paciente respiratorio crónico con oxigenoterapia o ventilación mecánica domiciliaria.

Función del fisioterapeuta del SAS: en las unidades de rehabilitación cardiorrespiratoria y en las UCI/reanimación del SSPA, el fisioterapeuta participa activamente en los protocolos de movilización precoz y en los programas de rehabilitación respiratoria, integrando su valoración e intervención dentro del plan terapéutico global diseñado por el equipo multidisciplinar.

14. REFERENCIAS NORMATIVAS Y BIBLIOGRÁFICAS

  • Resolución de 2 de agosto de 2024, de la Dirección General de Personal del SAS — Temario oficial de la categoría Fisioterapeuta del Servicio Andaluz de Salud.
  • Postiaux, G. — Fisioterapia respiratoria en el niño: las técnicas de tratamiento dirigidas por la clínica.
  • Giménez, M.; Servera, E.; Vergara, P. — Prevención y rehabilitación en patología respiratoria crónica.
  • West, J. B. — Fisiología respiratoria.
  • Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) — Guías y normativas sobre rehabilitación respiratoria, EPOC y ventilación mecánica no invasiva.
  • American Association for Respiratory Care (AARC) — Guías clínicas de práctica en fisioterapia y cuidados respiratorios.
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Fisioterapeuta SAS

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Elaborado por Esteban Castro Palomo. Actualizado el julio 8, 2026.