Tema 44. Fisioterapia en aparato locomotor y traumatología de lesiones musculo-esqueléticas. Valoración fisioterapéutica. Objetivos. Técnicas y procedimientos fisioterapéuticos basados en las terapias manuales y específicas.

20 min julio 9, 2026 Media Nuevo

Tema 44. Fisioterapia en aparato locomotor y traumatología de lesiones musculo-esqueléticas. Valoración fisioterapéutica. Objetivos. Técnicas y procedimientos fisioterapéuticos basados en las terapias manuales y específicas

Del diagnóstico fisioterapéutico a la reeducación funcional: valoración, fases de cicatrización y terapia manual en la lesión musculoesquelética
Oposición: Fisioterapeuta – Servicio Andaluz de Salud (SAS)
Bloque: Temario Específico — Fisioterapia clínica y técnicas | Última actualización: Julio 2026
Preparador: Esteban Castro | Material basado en exámenes oficiales SAS

1. INTRODUCCIÓN

El Tema 44 te sitúa en el núcleo duro de la práctica diaria del fisioterapeuta del Servicio Andaluz de Salud: la patología traumática y musculoesquelética del aparato locomotor. A diferencia del Tema 45 (columna y reeducación postural) o del Tema 47 (reumatología), aquí el foco está en la lesión traumática y de sobrecarga de las extremidades y las estructuras periarticulares: fracturas, esguinces, luxaciones, lesiones musculares y tendinopatías, y en el razonamiento clínico que te permite pasar de la valoración al plan de tratamiento.

Este es uno de los bloques con mayor peso práctico en los exámenes del SAS: no basta con memorizar definiciones, hay que saber razonar casos clínicos —identificar estructuras lesionadas, elegir pruebas específicas, dosificar la terapia manual y secuenciar los objetivos según la fase evolutiva de la lesión—. Las últimas convocatorias han incluido casos prácticos completos (epicondilitis lateral, luxación de hombro, displasia de cadera) que exigen integrar anatomía, semiología y técnica.

Enfoque del tema: domina tres bloques que se entrelazan constantemente en el examen: (1) cómo valoras —anamnesis, inspección, balance articular y muscular, pruebas especiales—; (2) qué objetivos persigues según la fase de cicatrización tisular en la que se encuentra el paciente; y (3) qué técnica manual o específica aplicas y con qué dosificación.

A lo largo del tema encontrarás referencias directas a preguntas de convocatorias reales de Fisioterapeuta del SAS, señaladas con el aviso de examen, para que calibres el nivel de exigencia y el tipo de razonamiento que se te va a pedir.

2. MARCO CONCEPTUAL: EL APARATO LOCOMOTOR Y LA LESIÓN MUSCULOESQUELÉTICA

El aparato locomotor está formado por el sistema óseo, articular, muscular, tendinoso y ligamentoso, junto con las estructuras neurovasculares que lo inervan y lo irrigan. Una lesión musculoesquelética es toda alteración estructural o funcional de alguno de estos tejidos, de origen traumático (macrotraumatismo, un único episodio de fuerza que supera la resistencia tisular) o por sobrecarga (microtraumatismo repetido, sin un episodio único identificable).

Para orientarte, conviene tener clara la clasificación general de las lesiones según el tejido predominantemente afectado:

LESIONES DEL APARATO LOCOMOTOR

├── ÓSEAS
│ └── Fracturas (completas / incompletas, cerradas / abiertas, con o sin desplazamiento)

├── ARTICULARES
│ ├── Esguinces (lesión ligamentosa, grados I-III)
│ ├── Luxaciones (pérdida total del contacto articular)
│ └── Subluxaciones (pérdida parcial del contacto articular)

├── MUSCULARES
│ ├── Contractura (hipertonía dolorosa sin lesión estructural)
│ ├── Elongación / distensión (microrroturas fibrilares, grado I)
│ └── Rotura fibrilar (parcial grado II / completa grado III)

├── TENDINOSAS
│ ├── Tendinitis (fase reactiva, componente inflamatorio)
│ ├── Tendinosis (degeneración del colágeno, sin inflamación relevante)
│ ├── Tenosinovitis (afectación de la vaina sinovial)
│ └── Rotura tendinosa (parcial / completa)

└── BURSALES
└── Bursitis (inflamación de la bolsa serosa)

Esta clasificación no es un ejercicio académico: el tejido predominantemente afectado condiciona el objetivo, la técnica y los tiempos de tratamiento. Un fisioterapeuta que confunde una tendinosis crónica con una tendinitis aguda puede aplicar reposo cuando lo indicado es carga progresiva, o viceversa.

Idea clave: el pronóstico y el plan de tratamiento no dependen solo del tejido lesionado, sino también del mecanismo lesional (macro vs microtraumatismo), del grado de afectación estructural y de factores individuales (edad, comorbilidad, demanda funcional o deportiva).

3. LA VALORACIÓN FISIOTERAPÉUTICA EN TRAUMATOLOGÍA Y APARATO LOCOMOTOR

La valoración fisioterapéutica en traumatología sigue una secuencia estructurada que debes conocer con precisión, porque es la base de cualquier razonamiento clínico posterior:

  • Anamnesis: mecanismo lesional, tiempo de evolución, localización e irradiación del dolor, factores agravantes y de alivio, antecedentes y tratamientos previos.
  • Inspección: actitud antiálgica, deformidad, tumefacción, edema, hematoma, alteraciones de la piel y de la marcha.
  • Palpación: temperatura local, dolor selectivo a la palpación de estructuras óseas, ligamentosas, tendinosas o musculares, presencia de crepitación o de derrame articular.
  • Balance articular (goniometría): medición del recorrido articular activo y pasivo con goniómetro, comparando siempre con el lado sano y valorando la sensación terminal (end-feel).
  • Balance muscular: valoración manual de la fuerza mediante escalas cualitativas o semicuantitativas, siendo la más utilizada la escala de Daniels y Worthingham.
  • Pruebas especiales ortopédicas: tests de estrés ligamentoso, tests de conflicto o pinzamiento, tests de provocación específicos de cada articulación (Neer, Speed, O’Brien en hombro; Cozen, Bowden, Mills en codo; Lachman, cajón en rodilla; Barlow, Ortolani en cadera del lactante).
  • Exploración neurovascular: sensibilidad, reflejos, pulsos distales, especialmente relevante tras traumatismos con riesgo de compresión nerviosa o vascular.
Grado (Daniels y Worthingham) Significado funcional
0 Ausencia de contracción muscular detectable
1 Contracción palpable o visible, sin movimiento articular
2 Movimiento en todo el recorrido con la gravedad eliminada
3 Movimiento en todo el recorrido venciendo la gravedad, sin resistencia añadida
4 Movimiento completo venciendo la gravedad y una resistencia moderada
5 Fuerza normal, vence la resistencia máxima
Referencia a examen: la escala de Daniels y Worthingham (junto con la escala MRC y la de Kendall y McCreary) como método cualitativo de valoración de la fuerza, y la aplicación práctica de sus grados sobre un caso clínico concreto, han aparecido en convocatorias recientes de Fisioterapeuta del SAS (2025).

4. OBJETIVOS DEL TRATAMIENTO SEGÚN LA FASE DE CICATRIZACIÓN

Los objetivos fisioterapéuticos en cualquier lesión musculoesquelética no son fijos: cambian según la fase biológica de cicatrización tisular en la que se encuentra el paciente. Conocer estas fases te permite justificar por qué en un momento aplicas reposo relativo y control del dolor, y en otro, carga progresiva y fortalecimiento.

Fase Duración aproximada Objetivo fisioterapéutico
Inflamatoria 0-5 días Control del dolor y el edema, protección tisular, evitar la inmovilización total prolongada
Proliferativa / fibroblástica 5 días – 3 semanas Movilización controlada y progresiva, estimular la orientación adecuada de las fibras de colágeno, prevenir adherencias
Remodelación 3 semanas – varios meses Recuperación de fuerza, resistencia, propiocepción y gesto funcional; reintegración a la actividad laboral o deportiva

En la práctica, esto se traduce en una progresión de objetivos: primero proteger y controlar la respuesta inflamatoria, después restaurar el rango de movimiento y la calidad tisular, y finalmente recuperar la fuerza, la propiocepción y el gesto específico que el paciente necesita retomar.

Idea clave: tratar una lesión «por delante» de su fase biológica (cargar en exceso en fase inflamatoria) puede reagudizar el proceso; tratarla «por detrás» (inmovilizar más de lo necesario en fase de remodelación) genera rigidez, atrofia y pérdida de función innecesarias.

5. FISIOTERAPIA EN LAS FRACTURAS

Una fractura es la pérdida de continuidad de un hueso. Se clasifican, entre otros criterios, en cerradas o abiertas (si hay comunicación con el exterior), completas o incompletas, y según su patrón (transversa, oblicua, espiroidea, conminuta) y su desplazamiento. El hueso consolida siguiendo un proceso biológico secuencial que debes conocer:

CONSOLIDACIÓN ÓSEA

├── 1. Fase inflamatoria (hematoma fracturario) — primeros días
├── 2. Callo blando (fibrocartilaginoso) — 1ª-3ª semana
├── 3. Callo duro (óseo, mineralización) — 3ª-8ª semana
└── 4. Remodelación ósea — meses, hasta recuperar la arquitectura previa

El papel del fisioterapeuta varía según el momento:

  • Fase de inmovilización: ejercicios isométricos de la musculatura inmovilizada, movilización activa de articulaciones libres, control postural y prevención de complicaciones circulatorias.
  • Tras retirar la inmovilización: recuperación progresiva del balance articular, fortalecimiento muscular escalonado, trabajo propioceptivo y, si afecta al miembro inferior, reeducación de la marcha.
  • Postquirúrgico (osteosíntesis, prótesis): el protocolo depende de la estabilidad de la fijación y de las indicaciones del cirujano; suele iniciarse con movilización precoz protegida para prevenir la rigidez articular.
Signos de alarma: dolor desproporcionado, aumento de tensión de la extremidad, parestesias o palidez distal obligan a descartar un síndrome compartimental; fiebre, calor local intenso o supuración obligan a descartar infección. Ante estos signos, deriva de inmediato al facultativo responsable.
Referencia a examen: un caso práctico de la convocatoria 2025 planteaba qué complicación postquirúrgica había que vigilar tras una fractura de meseta tibial intervenida: la respuesta correcta era la artrofibrosis de rodilla, por la limitación de movilidad derivada de la inflamación, la inmovilización y el proceso cicatricial. Otras complicaciones a tener presentes son el retardo de consolidación, la pseudoartrosis y el síndrome de dolor regional complejo (Sudeck).

6. FISIOTERAPIA EN LOS ESGUINCES Y LAS LESIONES LIGAMENTOSAS

El esguince es la lesión de un ligamento por un movimiento articular que supera su rango fisiológico, sin llegar a producir pérdida del contacto articular. Se clasifica en tres grados según la magnitud de la lesión:

Grado Afectación Clínica
I (leve) Distensión microscópica de fibras, sin rotura macroscópica Dolor leve, mínima tumefacción, sin inestabilidad
II (moderado) Rotura parcial de fibras ligamentosas Dolor, edema, equimosis e inestabilidad leve-moderada
III (grave) Rotura completa del ligamento Inestabilidad franca, puede requerir valoración quirúrgica

En la fase aguda, el abordaje clásico se resume en el acrónimo PRICE (Protección, Reposo, Hielo, Compresión, Elevación). La evidencia actual matiza este esquema con el concepto POLICE (Protección, Carga Óptima -Optimal Loading- en lugar de reposo absoluto, Hielo, Compresión, Elevación), que promueve una carga mecánica controlada y precoz para favorecer una cicatrización de mejor calidad.

POLICE frente a PRICE: el reposo absoluto prolongado retrasa la recuperación funcional y favorece la atrofia; la carga óptima y progresiva, adaptada a la tolerancia del paciente, es hoy el criterio preferente en el manejo de la lesión ligamentosa aguda.

Superada la fase aguda, el objetivo central pasa a ser el trabajo propioceptivo (planos inestables, superficies propioceptivas, reeducación del control neuromuscular), esencial para prevenir recidivas, especialmente en el esguince de tobillo, la lesión ligamentosa más frecuente en la práctica clínica.

7. FISIOTERAPIA EN LAS LESIONES MUSCULARES Y LAS TENDINOPATÍAS

Las lesiones musculares se clasifican, de menor a mayor gravedad, en contractura (hipertonía dolorosa reactiva sin lesión estructural demostrable), elongación o distensión (microrroturas fibrilares, grado I) y rotura fibrilar, parcial (grado II) o completa (grado III). El tratamiento fisioterapéutico sigue la misma lógica de fases de cicatrización descrita en el epígrafe 4: control del dolor y el edema en fase aguda, movilización progresiva y trabajo excéntrico en fase de remodelación, y reintegración funcional o deportiva al final del proceso.

Las tendinopatías merecen una mención específica porque el modelo conceptual ha cambiado en las últimas décadas. Clásicamente se hablaba de «tendinitis» asumiendo un proceso inflamatorio; hoy se entiende como un continuo que va desde una fase reactiva hasta una tendinosis degenerativa:

  • Tendinitis: componente inflamatorio, más propio de la fase reactiva inicial.
  • Tendinosis: degeneración del colágeno, desorganización de las fibras y neovascularización, sin infiltrado inflamatorio relevante; predomina en la tendinopatía crónica.
  • Tenosinovitis: inflamación de la vaina sinovial que envuelve al tendón.

Un ejemplo clínico muy preguntado es la epicondilitis lateral («codo de tenista»), que afecta principalmente al extensor radial corto del carpo (ECRB) junto con el tendón extensor común. Se explora mediante pruebas de provocación como la maniobra de Cozen (extensión resistida de muñeca con el codo en extensión, reproduciendo el dolor epicondíleo), la prueba de Bowden y la prueba de Mills.

Referencia a examen: un caso práctico de la convocatoria 2025 desarrollaba en profundidad la epicondilitis lateral: estructura afectada (ECRB), pruebas de provocación (Cozen, Bowden, Mills), la técnica de manipulación de Mills (muñeca en flexión y pronación, codo casi en extensión, impulso final de alta velocidad y baja amplitud) y la dosificación de una movilización con movimiento del concepto Mulligan (3-5 series de 6-10 repeticiones por sesión).
Precaución: el ejercicio excéntrico y la terapia manual están contraindicados o deben posponerse en fases muy reactivas con dolor irritable elevado; forzar la carga en ese momento puede empeorar el cuadro en lugar de favorecer la remodelación tendinosa.

8. FISIOTERAPIA EN LAS LUXACIONES ARTICULARES

La luxación es la pérdida completa del contacto entre las superficies articulares (a diferencia de la subluxación, donde el contacto se pierde solo parcialmente). Requiere reducción, habitualmente por parte del facultativo, seguida de un periodo de inmovilización cuya duración depende de la articulación, la gravedad y las estructuras asociadas lesionadas.

El ejemplo paradigmático en el temario y en el examen es la luxación glenohumeral: la luxación anterior es, con diferencia, la más frecuente, producida típicamente por un mecanismo de abducción, extensión y rotación externa forzada. Una complicación neurológica característica es la lesión del nervio axilar (circunflejo), que se manifiesta con hipoestesia en la cara lateral del hombro y el tercio proximal del brazo (signo de la «charretera») y debilidad del deltoides.

Referencia a examen: la convocatoria 2025 incluía un caso práctico de luxación anterior de hombro en el que se preguntaba por el tipo de luxación más frecuente (anterior), el nervio en riesgo (axilar), la semana aproximada de inicio del tratamiento fisioterapéutico tras la reducción e inmovilización (en torno a la 3ª semana, según evolución clínica) y la prueba específica para descartar lesión del labrum glenoideo asociada: la prueba de O’Brien (active compression test).

Tras la fase de inmovilización, el tratamiento fisioterapéutico progresa desde el control del dolor y la movilización protegida, hasta el fortalecimiento del manguito rotador y de la musculatura estabilizadora de la escápula, y finalmente el trabajo propioceptivo, fundamental para prevenir la inestabilidad recidivante, especialmente en pacientes jóvenes y deportistas.

9. TÉCNICAS DE TERAPIA MANUAL

La terapia manual agrupa el conjunto de técnicas en las que el fisioterapeuta aplica sus manos, con finalidad diagnóstica y terapéutica, sobre las estructuras del aparato locomotor. Es uno de los pilares del tratamiento en traumatología y aparato locomotor:

TÉCNICAS DE TERAPIA MANUAL

├── MASOTERAPIA
│ └── Masaje transverso profundo (Cyriax): perpendicular a las fibras, en tendinopatías y lesiones musculoligamentosas

├── MOVILIZACIÓN ARTICULAR (pasiva, dentro o al límite del rango)
│ ├── Concepto Kaltenborn: tracción y deslizamientos según la regla cóncavo-convexo
│ └── Concepto Maitland: oscilaciones graduadas I-IV según amplitud y zona del recorrido

├── MANIPULACIÓN (impulso de alta velocidad y baja amplitud)
│ └── Manipulación de Mills (epicondilitis lateral)

└── CONCEPTO MULLIGAN
└── Movilización con movimiento (MWM): deslizamiento sostenido + movimiento activo del paciente

Dentro de la movilización articular, la clasificación en grados de Maitland es de las más preguntadas:

Grado Descripción
I Oscilación de pequeña amplitud al inicio del recorrido disponible
II Oscilación de gran amplitud dentro del recorrido, sin llegar al límite
III Oscilación de gran amplitud que alcanza el límite del recorrido disponible
IV Oscilación de pequeña amplitud al final del recorrido, en el límite de la resistencia tisular

El concepto Kaltenborn se basa en la regla cóncavo-convexo para determinar la dirección del deslizamiento articular durante la movilización, combinada con grados de tracción (I: anula la compresión sin separar superficies; II: tensa la cápsula; III: estira la cápsula y las estructuras periarticulares).

El concepto Mulligan combina un deslizamiento pasivo sostenido, aplicado por el fisioterapeuta, con un movimiento activo indoloro realizado por el propio paciente; es especialmente útil cuando el dolor limita la movilización clásica.

Contraindicaciones de la manipulación articular: osteoporosis severa, fracturas recientes no consolidadas, inestabilidad articular franca, procesos infecciosos o tumorales locales, y signos neurológicos de alarma (por ejemplo, sospecha de síndrome de cola de caballo en manipulación vertebral). Ante cualquier duda, prioriza técnicas de menor grado o deriva para valoración médica.

10. CINESITERAPIA Y EJERCICIO TERAPÉUTICO

La cinesiterapia es el uso terapéutico del movimiento. Se clasifica según el grado de participación del paciente:

  • Pasiva: el fisioterapeuta moviliza el segmento sin participación activa del paciente; indicada en fases muy iniciales o cuando existe contraindicación para la contracción activa.
  • Activo-asistida: el paciente inicia el movimiento y el fisioterapeuta ayuda a completar el recorrido.
  • Activa: el paciente realiza el movimiento contra la resistencia de la gravedad, sin ayuda ni resistencia añadida.
  • Resistida: se añade una resistencia externa (manual, con lastres, bandas elásticas o dispositivos isocinéticos) para el fortalecimiento progresivo.

Un criterio muy relevante en la progresión del ejercicio terapéutico es la distinción entre cadena cinética abierta (el segmento distal se mueve libremente en el espacio, sin apoyo, con menor exigencia de estabilidad articular) y cadena cinética cerrada (el segmento distal permanece fijo y apoyado, generando cargas de compresión articular y activación simultánea de varios grupos musculares, más funcional y habitualmente mejor tolerada en fases iniciales tras la lesión).

La progresión típica del ejercicio terapéutico avanza desde el trabajo isométrico (sin movimiento articular, útil cuando el movimiento está contraindicado o es doloroso), pasando por el trabajo isotónico (concéntrico y excéntrico, este último especialmente relevante en la remodelación tendinosa), hasta el trabajo isocinético en fases avanzadas de fortalecimiento controlado.

Completan el arsenal terapéutico el trabajo propioceptivo (planos inestables, perturbaciones controladas), las técnicas de facilitación neuromuscular propioceptiva (FNP o método Kabat), que trabajan mediante diagonales de movimiento combinando varios planos, y las técnicas de energía muscular, que emplean la contracción activa del paciente contra una resistencia controlada del fisioterapeuta para ganar rango articular o relajar musculatura hipertónica.

Idea clave: la progresión del ejercicio terapéutico debe ser individualizada y guiada por la respuesta del paciente (dolor, inflamación, funcionalidad), no por un calendario rígido predeterminado.

11. APLICACIÓN PRÁCTICA POR REGIONES ARTICULARES FRECUENTES

Aplicar lo anterior a las regiones que con más frecuencia aparecen en la práctica clínica y en el examen te ayuda a fijar el razonamiento:

  • Hombro: patología del manguito rotador (tendinopatía, rotura), luxación glenohumeral (predominio de la luxación anterior, riesgo de lesión del nervio axilar), capsulitis adhesiva («hombro congelado»). Pruebas específicas: Neer y Hawkins-Kennedy (pinzamiento subacromial), Speed (porción larga del bíceps), O’Brien (labrum).
  • Codo: epicondilitis lateral (ECRB, pruebas de Cozen y Bowden, manipulación de Mills) y epitrocleítis o «codo de golfista» (afectación de la musculatura flexopronadora, mecanismo inverso al de la epicondilitis).
  • Cadera: coxartrosis, fracturas de cadera en el paciente mayor (con alto impacto funcional y necesidad de movilización precoz), prótesis total de cadera, y en el ámbito pediátrico, la displasia del desarrollo de la cadera, explorada mediante las maniobras de Barlow (provoca la luxación de una cadera inestable mediante aducción y presión axial posterior) y Ortolani (reduce una cadera luxada mediante abducción).
  • Rodilla: lesiones ligamentosas (ligamento cruzado anterior, colaterales), meniscopatías, fracturas periarticulares (con riesgo de artrofibrosis postquirúrgica) y prótesis total de rodilla.
  • Tobillo y pie: el esguince lateral de tobillo (ligamento peroneoastragalino anterior) es la lesión ligamentosa más frecuente en la práctica asistencial, con un papel central del trabajo propioceptivo en la prevención de recidivas.
Referencia a examen: la maniobra de Barlow para la displasia de cadera del lactante ha sido preguntada de forma directa en la convocatoria 2025, exigiendo distinguirla con precisión de la maniobra de Ortolani.

12. EL FISIOTERAPEUTA DEL SAS ANTE LA PATOLOGÍA DEL APARATO LOCOMOTOR

Dentro del Sistema Sanitario Público de Andalucía, el fisioterapeuta que atiende patología traumatológica y del aparato locomotor no actúa de forma aislada, sino integrado en un equipo multidisciplinar junto a traumatólogos, rehabilitadores, terapeutas ocupacionales, enfermería y, cuando procede, trabajo social. Sus funciones, enmarcadas en la Ley 44/2003 de ordenación de las profesiones sanitarias y en la cartera de servicios del SSPA, incluyen:

  • Valoración fisioterapéutica y establecimiento de un diagnóstico fisioterapéutico funcional (distinto del diagnóstico médico), base del plan de tratamiento.
  • Diseño, aplicación y reevaluación del plan de tratamiento, ajustándolo a la evolución clínica y funcional del paciente.
  • Continuidad asistencial entre atención primaria y especializada, evitando duplicidades y garantizando la coherencia del abordaje a lo largo de todo el proceso.
  • Educación terapéutica del paciente: información sobre su lesión, pautas de autocuidado, ergonomía y prevención de recidivas.
  • Prevención de complicaciones asociadas a la inmovilización y al desuso, y facilitación de la reincorporación laboral, social o deportiva.
  • Registro de la actividad en los sistemas de información corporativos del SSPA, imprescindible para la trazabilidad clínica y la gestión de la calidad asistencial.
Idea clave para el examen: el fisioterapeuta no prescribe tratamiento farmacológico ni establece el diagnóstico médico definitivo; su ámbito de responsabilidad es la valoración funcional, el diseño y la aplicación del tratamiento fisioterapéutico, y la educación terapéutica del paciente, siempre dentro de un trabajo coordinado con el resto del equipo.

13. REFERENCIAS NORMATIVAS Y BIBLIOGRÁFICAS

  • Resolución de 2 de agosto de 2024, de la Dirección General de Personal del SAS — Temario oficial de la categoría Fisioterapeuta.
  • Ley 44/2003, de 21 de noviembre, de ordenación de las profesiones sanitarias — Funciones y competencias del fisioterapeuta.
  • Kisner, C. y Colby, L. A. — Ejercicio terapéutico: fundamentos y técnicas.
  • Cyriax, J. — Textbook of Orthopaedic Medicine (masaje transverso profundo, diagnóstico diferencial de tejidos blandos).
  • Maitland, G. D. — Manipulación periférica y vertebral (grados de movilización).
  • Kaltenborn, F. M. — Movilización manual de las articulaciones (regla cóncavo-convexo, grados de tracción).
  • Mulligan, B. — Manual Therapy: NAGS, SNAGS, MWM (concepto de movilización con movimiento).
  • Brotzman, S. B. y Manske, R. C. — Rehabilitación ortopédica clínica.
  • Cook, J. L. y Purdam, C. R. — Modelo del continuo de la tendinopatía.
aparato locomotor
traumatología
valoración fisioterapéutica
terapia manual
cinesiterapia
esguince
fractura
luxación
tendinopatía
Maitland Mulligan
Fisioterapeuta SAS

Pon a prueba lo aprendido

Banco con 20 preguntas sobre este tema. Genera un quiz aleatorio cuando quieras.

Test completo →

Elaborado por Esteban Castro Palomo. Actualizado el julio 9, 2026.