Tema 56. Fisioterapia en procesos oncológicos. Plan de tratamiento fisioterapéutico en pacientes oncológicos. Ejercicio terapéutico en el paciente oncológico. Indicaciones y contraindicaciones.

18 min julio 10, 2026 Media Nuevo

Tema 56. Fisioterapia en procesos oncológicos. Plan de tratamiento fisioterapéutico en pacientes oncológicos. Ejercicio terapéutico en el paciente oncológico. Indicaciones y contraindicaciones

Del diagnóstico a la supervivencia: el papel del fisioterapeuta en el itinerario oncológico del paciente andaluz
Oposición: Fisioterapeuta – Servicio Andaluz de Salud (SAS)
Bloque: Específico | Última actualización: Julio 2026
Preparador: Esteban Castro | Material basado en exámenes oficiales SAS

1. INTRODUCCIÓN

El cáncer es una de las principales causas de morbimortalidad en Andalucía, y los avances diagnósticos y terapéuticos de las últimas décadas han hecho que cada vez más personas sobrevivan al cáncer, aunque con secuelas físicas, funcionales y psicológicas derivadas de la propia enfermedad y de sus tratamientos. Este cambio de paradigma —de una enfermedad terminal a una enfermedad crónica y, en muchos casos, superable— ha situado a la fisioterapia oncológica como un pilar imprescindible del proceso asistencial, y no como un recurso residual o de última instancia.

La fisioterapia oncológica se define como el conjunto de intervenciones fisioterápicas dirigidas a prevenir, minimizar y tratar las alteraciones físicas y funcionales que provoca el cáncer y sus tratamientos (cirugía, quimioterapia, radioterapia, hormonoterapia e inmunoterapia), con el objetivo de preservar la máxima autonomía, capacidad funcional y calidad de vida del paciente en cada etapa del proceso: desde el momento del diagnóstico hasta la supervivencia a largo plazo o, en su caso, los cuidados al final de la vida.

En Andalucía, el marco de referencia para la atención oncológica es el Plan Integral de Oncología de Andalucía (PIOA), que aborda el cáncer desde una perspectiva integral: prevención, cribado, diagnóstico precoz, tratamiento, rehabilitación, seguimiento e investigación, con una red asistencial integrada que garantiza continuidad de cuidados entre los distintos niveles del Sistema Sanitario Público de Andalucía (SSPA). La fisioterapia se integra en esta red como parte de los equipos multidisciplinares de las Unidades de Gestión Clínica de Oncología, Rehabilitación y Atención Primaria.

Idea clave: la fisioterapia oncológica no es una fisioterapia «distinta», sino la aplicación del razonamiento clínico fisioterápico general a un paciente con un perfil de fragilidad y riesgo específico (hematológico, óseo, cardiorrespiratorio y psicológico) que exige adaptar la valoración, la dosificación y la vigilancia de signos de alarma.

El presente tema desarrolla el plan de tratamiento fisioterapéutico del paciente oncológico, con especial atención al ejercicio terapéutico como herramienta central de la intervención, y a sus indicaciones y contraindicaciones, competencia troncal del fisioterapeuta del SAS en cualquier nivel asistencial.

2. IMPACTO FUNCIONAL DE LOS TRATAMIENTOS ONCOLÓGICOS

Para diseñar un plan de tratamiento fisioterapéutico eficaz es imprescindible conocer cómo afecta cada modalidad terapéutica oncológica al sistema musculoesquelético, cardiorrespiratorio y neurológico del paciente.

La cirugía oncológica (mastectomía, linfadenectomía, toracotomía, cirugía abdominopélvica, amputaciones) provoca dolor cicatricial, adherencias, limitación articular, debilidad muscular regional y, cuando se extirpan ganglios linfáticos, riesgo de linfedema secundario. La quimioterapia es cardiotóxica y mielosupresora, y puede provocar neuropatía periférica inducida por quimioterapia (CIPN), pérdida de masa y fuerza muscular (sarcopenia oncológica), fatiga intensa y deterioro cognitivo asociado al tratamiento. La radioterapia produce fibrosis tisular progresiva, retracción cutánea, limitación articular tardía, radiodermitis y, en localizaciones próximas al plexo braquial o lumbosacro, plexopatías actínicas. La hormonoterapia (inhibidores de la aromatasa, antiandrógenos) se asocia a artralgias, mialgias y pérdida de densidad mineral ósea, con mayor riesgo de fractura.

Modalidad terapéutica Principales efectos musculoesqueléticos y funcionales
Cirugía (mastectomía, linfadenectomía) Dolor cicatricial, adherencias, limitación de hombro, linfedema, síndrome de red axilar
Quimioterapia Fatiga, sarcopenia, CIPN, cardiotoxicidad, deterioro cognitivo, mielosupresión
Radioterapia Fibrosis, retracción cutánea, limitación articular tardía, plexopatía actínica
Hormonoterapia Artralgias, mialgias, osteoporosis y riesgo de fractura
Recuerda: muchos de estos efectos no aparecen de forma inmediata. La fibrosis por radioterapia o el linfedema secundario pueden manifestarse meses o incluso años después de finalizado el tratamiento, por lo que la vigilancia fisioterápica debe mantenerse a largo plazo.

3. VALORACIÓN FISIOTERAPÉUTICA DEL PACIENTE ONCOLÓGICO

La valoración del paciente oncológico exige, además de la exploración fisioterápica convencional (balance articular y muscular, dolor, patrón respiratorio, marcha), una anamnesis oncológica específica: tipo y localización tumoral, estadio, tratamientos recibidos y previstos, comorbilidad, situación hematológica reciente (analítica) y objetivos funcionales del paciente, siempre en coordinación con el equipo oncológico.

Existen escalas e instrumentos específicos que el fisioterapeuta debe manejar con soltura:

Escala / instrumento Qué valora
ECOG Performance Status (0-5) Capacidad funcional global y autonomía para actividades de la vida diaria
Índice de Karnofsky (0-100) Estado funcional general, útil para pronóstico y toma de decisiones terapéuticas
Escala Visual Analógica (EVA) Intensidad del dolor
Perimetría de miembros Diferencia de volumen entre extremidades, cribado y seguimiento del linfedema
Balance muscular (escala de Daniels/MRC) Fuerza muscular segmentaria
Piper Fatigue Scale / FACIT-Fatigue Fatiga relacionada con el cáncer (dimensión conductual, afectiva, sensorial, cognitiva)
Timed Up and Go (TUG) Movilidad funcional y riesgo de caídas
EORTC QLQ-C30 Calidad de vida relacionada con la salud en el paciente oncológico
Atención: antes de iniciar cualquier sesión de ejercicio terapéutico o terapia manual, el fisioterapeuta debe revisar la analítica reciente (hemograma) y el estado clínico del día, ya que los valores hematológicos del paciente oncológico pueden variar de una sesión a otra y condicionan directamente qué se puede y qué no se puede hacer.

4. FASES DEL PLAN DE TRATAMIENTO FISIOTERAPÉUTICO

El plan de tratamiento fisioterapéutico en el paciente oncológico se articula en fases sucesivas, no siempre lineales, que exigen objetivos y estrategias diferenciadas:

CONTINUO ASISTENCIAL ONCOLÓGICO

├── 1. PREHABILITACIÓN (previa a cirugía/tratamiento)
│ → optimizar reserva funcional, educación, ejercicio, fisioterapia respiratoria

├── 2. FASE DE TRATAMIENTO ACTIVO (durante cirugía/QT/RT)
│ → prevención de complicaciones, control del dolor, mantenimiento funcional

├── 3. REHABILITACIÓN POST-TRATAMIENTO
│ → recuperación de amplitud articular, fuerza, linfedema, reincorporación funcional

├── 4. SUPERVIVENCIA A LARGO PLAZO
│ → ejercicio terapéutico continuado, prevención de secuelas tardías, autonomía

└── 5. FASE PALIATIVA / FINAL DE VIDA
→ confort, prevención de complicaciones, calidad de vida

La prehabilitación es la intervención fisioterápica realizada entre el diagnóstico y el inicio del tratamiento (habitualmente la cirugía), con el objetivo de mejorar la condición física, respiratoria y psicológica del paciente para que afronte el tratamiento con mayor reserva funcional y menor riesgo de complicaciones postoperatorias. Incluye ejercicio aeróbico y de fuerza, entrenamiento muscular inspiratorio y educación terapéutica.

Durante la fase de tratamiento activo, el objetivo prioritario es prevenir el deterioro funcional asociado al reposo y a los efectos secundarios (fatiga, mielosupresión), manteniendo al paciente lo más activo que su situación clínica permita. En la fase de rehabilitación post-tratamiento se trabaja de forma más intensiva sobre las secuelas específicas (linfedema, rigidez articular, debilidad). En la supervivencia, el ejercicio terapéutico se convierte en una herramienta de prevención secundaria y de mejora de la calidad de vida a largo plazo. Finalmente, en la fase paliativa, los objetivos se reorientan hacia el confort y la funcionalidad que el paciente pueda mantener, no hacia la recuperación completa.

5. FISIOTERAPIA EN EL CÁNCER DE MAMA Y LINFEDEMA

El cáncer de mama es, por su elevada incidencia y supervivencia, el paradigma de la fisioterapia oncológica en nuestro medio. Tras la cirugía (tumorectomía o mastectomía) con linfadenectomía axilar o biopsia del ganglio centinela, pueden aparecer dos complicaciones características: el síndrome de la red axilar (cording), con cordones fibrosos palpables y dolorosos que limitan la abducción de hombro, y el linfedema secundario de miembro superior, por alteración del drenaje linfático.

El linfedema se clasifica, según la Sociedad Internacional de Linfología, en estadios progresivos:

Estadio Características
0 (latente) Transporte linfático alterado sin edema clínicamente evidente
I Edema con fóvea, reversible con la elevación del miembro
II Edema que no revierte solo con elevación; fóvea variable; fibrosis progresiva
III Elefantiasis linfostática, fibrosis extensa, cambios cutáneos, sin fóvea

El tratamiento conservador de referencia es la Terapia Descongestiva Compleja (TDC), que combina cuatro pilares: drenaje linfático manual (DLM), vendaje multicapa de baja elasticidad, cuidados de la piel y ejercicios descongestivos, y se desarrolla en dos fases: una fase intensiva, con sesiones diarias de DLM y vendaje multicapa hasta estabilizar el volumen, y una fase de mantenimiento, en la que el vendaje se sustituye por una prenda de compresión y el paciente asume el autocuidado. El método Vodder de DLM emplea maniobras específicas —círculos fijos, rotatorios, dador y bombeo— aplicadas con presión suave siguiendo el sentido del drenaje linfático.

Referencia a examen: el temario de linfedema es muy preguntado en las convocatorias de Fisioterapeuta del SAS (turno libre 2021): identificación de la TDC como tratamiento de un linfedema estadio II, la fase en la que se emplea el vendaje multicapa (intensiva, no mantenimiento), la nomenclatura de las maniobras de Vodder y la afirmación de que el ejercicio bien pautado no debe evitarse en el linfedema, sino adaptarse.
Contraindicaciones del drenaje linfático manual: infección activa o erisipela en la zona, trombosis venosa profunda no descartada, insuficiencia cardíaca descompensada y neoplasia activa no controlada en la zona de drenaje (valorar siempre con el equipo oncológico).

Frente a la creencia clásica de evitar el ejercicio ante el riesgo de linfedema, la evidencia actual respalda el ejercicio progresivo, estructurado y supervisado (incluido el trabajo de fuerza) como seguro y beneficioso, siempre adaptado al estadio, la tolerancia y el uso de compresión durante la actividad.

6. EJERCICIO TERAPÉUTICO EN EL PACIENTE ONCOLÓGICO

El ejercicio terapéutico es, hoy, la intervención con mayor nivel de evidencia dentro de la fisioterapia oncológica: mejora la fatiga, la función física, la composición corporal, la calidad de vida, la adherencia al tratamiento oncológico y, en algunos tumores, se asocia a mejor supervivencia. Los consensos internacionales (como el ACSM Roundtable on Exercise and Cancer Prevention) recomiendan que, salvo contraindicación específica, todo paciente oncológico debería mantenerse físicamente activo durante y después del tratamiento.

Tipo de ejercicio Objetivo principal Dosificación orientativa
Aeróbico Capacidad cardiorrespiratoria, fatiga, ánimo 3-5 días/semana, intensidad moderada, 20-30 min, progresivo
Fuerza/resistencia muscular Sarcopenia, densidad ósea, autonomía funcional 2-3 días/semana, grandes grupos musculares, carga progresiva
Flexibilidad Amplitud articular, fibrosis postquirúrgica/radioterapia Diario, estiramientos mantenidos, especialmente en la zona tratada
Equilibrio y propiocepción Prevención de caídas (CIPN, deterioro funcional) 2-3 días/semana, progresión de la base de sustentación
Idea clave: el ejercicio en el paciente oncológico debe ser individualizado, progresivo y supervisado, ajustando volumen e intensidad al momento del ciclo de tratamiento, a los valores analíticos y a la tolerancia subjetiva (escala de esfuerzo percibido), no a una pauta estándar.

El fisioterapeuta debe explicar al paciente que la fatiga inducida por el ejercicio moderado no es perjudicial y que, paradójicamente, el reposo prolongado agrava la fatiga relacionada con el cáncer y acelera la pérdida de masa muscular.

7. INDICACIONES, CONTRAINDICACIONES Y PRECAUCIONES

La seguridad es un pilar central de la fisioterapia oncológica. El fisioterapeuta debe conocer las banderas rojas que obligan a modificar, posponer o contraindicar el ejercicio y determinadas técnicas manuales.

Parámetro / situación clínica Recomendación de precaución
Trombocitopenia (plaquetas bajas) Precaución con carga y contacto por debajo de 50.000/µL; evitar ejercicio de resistencia intenso por debajo de 20.000-30.000/µL
Neutropenia severa Evitar entornos con riesgo de infección (piscinas, gimnasios comunitarios) y priorizar higiene extrema
Anemia severa (Hb muy baja) Limitar el ejercicio aeróbico intenso; priorizar actividades de baja intensidad y monitorizar síntomas
Metástasis óseas Evitar cargas de alto impacto y torsiones bruscas por riesgo de fractura patológica
Fiebre o infección activa Posponer la sesión hasta resolución del cuadro
Catéter venoso central / portacath Evitar ejercicios de resistencia intensa del miembro implicado y movimientos bruscos que desplacen el dispositivo
Disnea severa / derrame pleural Adaptar intensidad, priorizar posiciones de confort y técnicas respiratorias
Caquexia extrema / mal estado general Priorizar objetivos de confort y movilización mínima sobre el entrenamiento de alta exigencia
Atención: ninguna de estas situaciones es, por sí sola, una contraindicación absoluta del movimiento; la mayoría son contraindicaciones relativas que exigen adaptar la intervención, no suspenderla, salvo indicación médica expresa.
Recuerda: la valoración del riesgo debe repetirse en cada sesión, especialmente en pacientes en tratamiento activo con quimioterapia, cuyos parámetros hematológicos fluctúan según el ciclo.

8. FISIOTERAPIA RESPIRATORIA ONCOLÓGICA

La fisioterapia respiratoria adquiere especial relevancia en el paciente sometido a cirugía torácica (lobectomía, neumonectomía) por cáncer de pulmón, y en pacientes con afectación pulmonar por metástasis o toxicidad del tratamiento. La prehabilitación respiratoria, con entrenamiento muscular inspiratorio y ejercicio aeróbico previo a la cirugía, reduce el riesgo de complicaciones postoperatorias (atelectasias, neumonía).

En el postoperatorio inmediato, las técnicas fundamentales son la espirometría incentivada, los ejercicios de expansión costal, las técnicas de aclaramiento de secreciones (drenaje autógeno, presión espiratoria positiva) y, sobre todo, la movilización precoz, que reduce el riesgo de complicaciones tromboembólicas y respiratorias y acelera la recuperación funcional.

Momento Técnicas prioritarias
Prequirúrgico (prehabilitación) Entrenamiento muscular inspiratorio, ejercicio aeróbico, educación en tos y expectoración
Postoperatorio inmediato Espirometría incentivada, expansiones costales, movilización precoz, control del dolor para permitir la tos eficaz
Postoperatorio tardío Reeducación de la mecánica ventilatoria, reentrenamiento al esfuerzo

9. FATIGA Y DOLOR RELACIONADOS CON EL CÁNCER

La fatiga relacionada con el cáncer (Cancer-Related Fatigue, CRF) es un síntoma multifactorial, persistente y subjetivo de cansancio físico, emocional o cognitivo, desproporcionado a la actividad realizada y que no mejora con el descanso. Es uno de los síntomas más prevalentes y de mayor impacto en la calidad de vida del paciente oncológico. A diferencia de la fatiga fisiológica, no se resuelve con reposo, por lo que la estrategia de «ahorrar energía» evitando toda actividad resulta, paradójicamente, contraproducente.

Idea clave: el ejercicio terapéutico es, actualmente, la intervención no farmacológica con mayor evidencia para el manejo de la fatiga relacionada con el cáncer, por delante de otras estrategias como el ahorro energético aislado o la relajación.

El manejo fisioterapéutico de la CRF combina ejercicio aeróbico y de fuerza progresivos, técnicas de conservación de energía y priorización de actividades, higiene del sueño y educación terapéutica sobre la naturaleza del síntoma.

El dolor oncológico puede ser nociceptivo (óseo, visceral), neuropático (por infiltración tumoral o por CIPN) o mixto. El fisioterapeuta contribuye a su manejo mediante educación en neurociencia del dolor, TENS, ejercicio adaptado y terapia manual, siempre con precaución en zonas con metástasis óseas o alteración de la sensibilidad, y en coordinación con las unidades de dolor y cuidados paliativos cuando el dolor es de difícil control.

10. FISIOTERAPIA EN CUIDADOS PALIATIVOS ONCOLÓGICOS

En la fase paliativa, el objetivo del plan de tratamiento fisioterapéutico cambia radicalmente: ya no se busca la recuperación funcional completa, sino el máximo confort, la funcionalidad residual y la calidad de vida del paciente, respetando siempre sus deseos, su pronóstico y los de su familia o cuidadores.

Objetivos de la fisioterapia paliativa: alivio sintomático (dolor, disnea, edema), prevención de complicaciones asociadas a la inmovilidad (úlceras por presión, contracturas, trombosis venosa profunda), mantenimiento de las transferencias y de la movilidad que el paciente pueda tolerar, y apoyo y educación a la familia/cuidadores.

Entre las intervenciones más habituales se encuentran la movilización pasiva y activo-asistida, el posicionamiento terapéutico, las técnicas de conservación de energía, el manejo conservador del linfedema en fase avanzada (con abordaje adaptado, priorizando el confort sobre la reducción de volumen) y las técnicas de posicionamiento y control respiratorio para aliviar la disnea, síntoma muy frecuente y angustiante en el final de la vida.

La comunicación con el paciente y la familia, la flexibilidad para adaptar objetivos día a día y la coordinación estrecha con el equipo de cuidados paliativos son competencias tan relevantes como la técnica fisioterápica en sí misma.

11. EL FISIOTERAPEUTA DEL SAS EN LA ATENCIÓN ONCOLÓGICA

La atención al paciente oncológico en Andalucía se articula a través del Plan Integral de Oncología de Andalucía (PIOA) y del correspondiente Proceso Asistencial Integrado (PAI) de Cáncer, que definen el recorrido del paciente por el sistema sanitario y las responsabilidades de cada profesional implicado, incluido el fisioterapeuta.

El fisioterapeuta del SAS interviene en distintos niveles asistenciales: en el ámbito hospitalario, dentro de las Unidades de Gestión Clínica de Rehabilitación, colaborando con oncología médica, oncología radioterápica y cirugía; en rehabilitación ambulatoria, en el seguimiento de secuelas (linfedema, limitación articular); y en Atención Primaria, donde puede intervenir en la fase de supervivencia y en el soporte domiciliario de pacientes en fase avanzada, en coordinación con los equipos de cuidados paliativos.

En la práctica del SAS: el trabajo del fisioterapeuta oncológico es intrínsecamente multidisciplinar: exige comunicación fluida con oncología médica y radioterápica, cirugía, enfermería, psicooncología y trabajo social, y una actualización constante de la información clínica del paciente (analíticas, pruebas de imagen, plan terapéutico vigente) antes de cada intervención.
Referencia a examen: convocatorias recientes (SAS 2023 y 2025) han preguntado tanto por las áreas subsidiarias de intervención fisioterápica recogidas en la Cartera de Servicios de Atención Hospitalaria de Rehabilitación (aparato locomotor, amputados, suelo pélvico) como por las prioridades de actuación del Plan Integral de Oncología de Andalucía, especialmente la red asistencial integrada y la continuidad de cuidados.

12. REFERENCIAS NORMATIVAS Y BIBLIOGRÁFICAS

  • Plan Integral de Oncología de Andalucía (PIOA) — Consejería de Salud, Junta de Andalucía.
  • Proceso Asistencial Integrado (PAI) de Cáncer — Servicio Andaluz de Salud.
  • Resolución de 2 de agosto de 2024, Dirección General de Personal del SAS — Temario de Fisioterapeuta del SAS.
  • Campbell, K. L. et al. — Exercise Guidelines for Cancer Survivors: Consensus Statement (ACSM Roundtable on Exercise and Cancer Prevention).
  • International Society of Lymphology — Consensus Document on the Diagnosis and Treatment of Peripheral Lymphedema.
  • Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) — Guías clínicas de manejo de secuelas y rehabilitación oncológica.
  • National Comprehensive Cancer Network (NCCN) — Guideline on Cancer-Related Fatigue.
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Elaborado por Esteban Castro Palomo. Actualizado el julio 10, 2026.