Tema 57. Patología de la pleura y el mediastino. Enfermedades no neoplásicas y neoplasias. Citología e histología.

45 min agosto 31, 2026 Media Nuevo

Tema 57. Patología de la pleura y el mediastino. Enfermedades no neoplásicas y neoplasias. Citología e histología

De la reacción mesotelial al mesotelioma y de la localización mediastínica al diagnóstico integrado
Oposición: FEA Anatomía Patológica (SAS)
Bloque: Específico · Patología por órganos y sistemas (51-84) | Última actualización: Agosto 2026
Preparador: Esteban Castro | Material basado en exámenes oficiales SAS y fuentes WHO/CAP/IMIG vigentes

1. INTRODUCCIÓN Y MAPA DIAGNÓSTICO

La pleura y el mediastino comparten una característica que explica por qué este tema es especialmente rentable en Anatomía Patológica: el diagnóstico depende tanto de la topografía como de la morfología. En una biopsia pleural, la primera decisión no es «qué tumor parece», sino si estamos ante una proliferación mesotelial, un carcinoma metastásico o pulmonar, un tumor mesenquimal, una lesión inflamatoria o una combinación de procesos. En una masa mediastínica, el dato que organiza todo el diferencial es el compartimento anatómico en el que se origina, y solo después entran en juego la edad, la clínica, la histología, los marcadores séricos, la inmunohistoquímica y la biología molecular.

La WHO Classification of Tumours: Thoracic Tumours, 5.ª edición, 2021 es el marco taxonómico principal para las neoplasias pleurales y torácicas. La edición introdujo cambios que no son cosméticos: retiró el prefijo «malignant» de los términos diffuse mesothelioma y localized mesothelioma, incorporó el mesotelioma in situ, rebautizó el antiguo «well-differentiated papillary mesothelioma» como well-differentiated papillary mesothelial tumor, formalizó la gradación del mesotelioma epitelioide y dio más peso a BAP1, MTAP y CDKN2A para separar proliferaciones benignas de malignas. Estas modificaciones están resumidas por Dacic et al. en la revisión de la WHO 2021 (J Thorac Oncol 2022; PMID: 35026477).

Cambio de edición que debes llevar al examen: la terminología actual WHO 5.ª (2021) habla de mesotelioma difuso, no de «mesotelioma maligno difuso», aunque los exámenes SAS anteriores y una parte de la literatura clínica sigan usando «mesotelioma maligno pleural». Si el enunciado reproduce una pregunta antigua, reconoce el concepto; si redactas un diagnóstico actual, usa la nomenclatura WHO vigente.

La segunda actualización obligatoria afecta a la estadificación. El contrato inicial del proyecto citaba AJCC/UICC 8.ª porque era la referencia histórica del temario, pero a agosto de 2026 el CAP Protocol for Diffuse Pleural Mesothelioma v5.0.1.0, junio de 2025, de uso obligatorio CAP desde marzo de 2026, declara expresamente AJCC Version 9. La versión 9 de TNM para mesotelioma pleural entró en vigor el 1 de enero de 2025. Por tanto, este tema utiliza AJCC 9 cuando habla de estadificación actual y reserva AJCC 8 para interpretar material histórico. El propio CAP 2025 es la fuente operativa de referencia.

Desde el punto de vista práctico, conviene estudiar el tema como una secuencia de decisiones:

PLEURA / MEDIASTINO: SECUENCIA DIAGNÓSTICA
├── 1. ¿Dónde está la lesión?
│ ├── Pleura difusa o nodular
│ └── Mediastino → prevascular / visceral / paravertebral (ITMIG)
├── 2. ¿Es inflamatoria/reactiva o neoplásica?
│ ├── Pleura → invasión + arquitectura + BAP1/MTAP/CDKN2A si procede
│ └── Mediastino → correlación radiológica + tipo de muestra
├── 3. Si es neoplásica, ¿qué linaje?
│ ├── Mesotelial
│ ├── Epitelial metastásico/pulmonar
│ ├── Mesenquimal
│ ├── Linfoide
│ ├── Germinal
│ └── Neurogénico / tímico
└── 4. ¿Qué dato cambia pronóstico o estadio?
├── Mesotelioma epitelioide → grado histológico
├── Mesotelioma difuso → AJCC 9
└── Tumor fibroso solitario → estratificación de riesgo

La clave docente es no convertir la inmunohistoquímica en una lotería de anticuerpos. En pleura, los anticuerpos responden a dos preguntas distintas: ¿es mesotelial? y ¿esa proliferación mesotelial es maligna?. Calretinina, WT1, CK5/6 o D2-40 informan sobre linaje; la pérdida de BAP1 o MTAP y la deleción homocigota de CDKN2A aportan evidencia de malignidad en el contexto adecuado. Mezclar ambos niveles de decisión es una causa clásica de error.

2. PLEURA NORMAL, MESOTELIO Y CLAVES DE MUESTREO

La pleura está constituida por una superficie de células mesoteliales apoyadas sobre tejido conjuntivo submesotelial. La pleura visceral recubre el pulmón y se continúa en las cisuras; la parietal tapiza pared torácica, diafragma y mediastino. Esta anatomía importa porque la demostración de invasión del tejido adiposo, músculo, pulmón o estructuras de pared es uno de los argumentos morfológicos más sólidos de malignidad mesotelial. Una biopsia demasiado superficial puede mostrar una proliferación muy atípica y, sin embargo, impedir demostrar la invasión que resolvería el caso.

En condiciones reactivas, las células mesoteliales pueden adquirir un aspecto alarmante: aumento de tamaño, nucléolos prominentes, binucleación, multinucleación, citoplasma denso y grupos tridimensionales. La «atipia» por sí sola no equivale a mesotelioma. El patólogo debe valorar patrón de crecimiento, relación con la superficie, profundidad, necrosis, mitosis, distribución de la inflamación y, sobre todo, invasión. La guía de consenso del International Mesothelioma Interest Group (IMIG), actualización 2023 publicada en 2024 (PMID: 38586983), insiste en integrar morfología, inmunofenotipo y técnicas auxiliares, no en sustituir la histología por un marcador aislado.

El muestreo debe responder a la pregunta diagnóstica. En una pleura engrosada o nodular, una biopsia que incluya grasa subpleural es mucho más informativa que un fragmento exclusivamente superficial. En una resección por mesotelioma difuso, el informe debe documentar tipo histológico, extensión anatómica, márgenes, ganglios y, en el subtipo epitelioide, el grado histológico. El protocolo CAP 2025 establece estos elementos para las resecciones definitivas; no es obligatorio para biopsias ni citologías, aunque sus principios ayudan a estructurar el informe.

2.1. Qué mirar en una biopsia pleural antes de pedir inmunohistoquímica

  • Superficie: ¿hay una capa mesotelial ordenada o una proliferación compleja, papilar, tubulopapilar o sólida?
  • Estroma: ¿hay granulación y pleuritis fibrinosa que expliquen una proliferación reactiva?
  • Invasión: ¿las células penetran en grasa, músculo o pulmón de forma irregular y destructiva?
  • Citología: ¿predominan células cohesivas epitelioides, husos sarcomatoides o ambos componentes?
  • Contexto: ¿hay engrosamiento pleural difuso, nódulos, derrame persistente, antecedente de exposición a asbesto o un tumor primario extratorácico conocido?
Pitfall: una pleuritis fibrinosa intensa puede atrapar células mesoteliales entre haces de colágeno y simular invasión. La invasión verdadera es un crecimiento tumoral destructivo y desorganizado en tejidos subyacentes; no debe diagnosticarse solo porque haya células mesoteliales por debajo de la superficie en un campo aislado.

El estudio citológico del derrame es útil y puede ser decisivo, especialmente cuando existe un buen cell block para inmunocitoquímica. Sin embargo, el rendimiento depende del subtipo y de la representatividad. El mesotelioma sarcomatoide exfolia mal y puede no estar representado en el líquido. En cambio, el epitelioide puede generar grupos complejos que plantean un diferencial directo con adenocarcinoma metastásico.

3. PATOLOGÍA PLEURAL NO NEOPLÁSICA

La patología pleural no neoplásica se puede ordenar en tres grandes grupos: derrames y colecciones, pleuritis y procesos fibrosantes o relacionados con exposición. Para el examen, la rentabilidad está en distinguir conceptos simples que luego se mezclan con neoplasias en los casos clínicos.

3.1. Derrames y colecciones

El hidrotórax designa acumulación de líquido seroso. En clínica se separan transudados y exudados mediante parámetros bioquímicos, pero para Anatomía Patológica el dato esencial es que el aspecto macroscópico y la celularidad orientan la causa y guían el procesamiento citológico. El hemotórax es la acumulación de sangre en la cavidad pleural; no debe confundirse con un derrame serohemático de una neoplasia. El quilotórax es acumulación de linfa rica en quilomicrones por lesión u obstrucción del conducto torácico y suele presentar un aspecto lechoso. El neumotórax es aire en la cavidad pleural y no es, por definición, un derrame líquido.

En la convocatoria de 2022 (pregunta 53) se preguntó cómo se denomina, dentro de los derrames pleurales no inflamatorios, la acumulación de un líquido lechoso normalmente de origen linfático. La respuesta oficial fue la C: quilotórax. Es una perla sencilla, pero muy rentable porque obliga a separar colección linfática de hidrotórax, hemotórax y neumotórax.

El derrame pleural puede contener mesotelio reactivo, histiocitos, linfocitos, neutrófilos o células neoplásicas. El patrón inflamatorio debe interpretarse con el contexto: un predominio neutrofílico orienta a pleuritis aguda o empiema; un fondo linfocitario puede verse en procesos crónicos, tuberculosis, linfoma o derrames neoplásicos; eosinófilos aparecen en múltiples situaciones y no constituyen una etiología por sí mismos.

3.2. Pleuritis aguda, fibrinosa y crónica

La pleuritis aguda se caracteriza por exudación de fibrina y células inflamatorias. La superficie puede mostrar necrosis mesotelial, depósitos fibrinosos y proliferación reactiva. Si el proceso persiste, la organización de la fibrina produce tejido de granulación y fibrosis. La pleuritis fibrinosa inespecífica es un diagnóstico descriptivo que exige correlación clínica y radiológica: puede acompañar infección, infarto pulmonar, enfermedad autoinmune, cirugía, traumatismo o una neoplasia no representada en la biopsia.

El empiema implica pus en el espacio pleural y suele acompañarse de pleuritis aguda intensa, necrosis y tejido de granulación. En fases organizadas puede generar una corteza fibrosa que limita la expansión pulmonar. En este contexto, las células mesoteliales reactivas pueden ser marcadamente atípicas. La pregunta correcta no es si «parecen malignas», sino si existe un patrón de invasión o evidencia molecular de clon neoplásico.

3.3. Pleuritis granulomatosa

La presencia de granulomas obliga a ampliar el diferencial hacia infección por micobacterias y hongos, enfermedad sistémica granulomatosa, reacción a cuerpo extraño y otras causas. La necrosis caseosa aumenta la sospecha de infección, pero no la confirma. El material debe reservarse, cuando sea posible, para microbiología y técnicas específicas. Una biopsia pleural completamente fijada en formol puede limitar los estudios microbiológicos posteriores; por eso el circuito preanalítico debe anticiparse cuando la indicación clínica incluye tuberculosis o infección fúngica.

3.4. Fibrosis pleural y pulmón atrapado

La fibrosis pleural difusa puede ser secuela de pleuritis, hemotórax, empiema, cirugía, fármacos o exposición a asbesto. Histológicamente predominan haces de colágeno con celularidad variable según la fase. El principal problema diagnóstico aparece cuando existe una proliferación fusocelular superficial: hay que distinguir pleuritis fibrosa reactiva de mesotelioma sarcomatoide o desmoplásico. La distribución, la invasión, el crecimiento profundo y las técnicas de BAP1/MTAP/CDKN2A, interpretadas en el contexto correcto, ayudan a resolver los casos difíciles.

En pleura, «reactivo» no significa «citológicamente inocente». Una reacción intensa puede ser muy atípica; por eso el criterio de malignidad debe apoyarse en arquitectura, invasión y/o alteraciones auxiliares altamente específicas, no en el tamaño del nucléolo.

4. PATOLOGÍA PLEURAL RELACIONADA CON ASBESTO

La exposición a fibras de asbesto se asocia a un espectro de lesiones pleuropulmonares que conviene separar porque no significan lo mismo: placas pleurales, engrosamiento pleural difuso, derrame pleural benigno relacionado con asbesto, atelectasia redonda, asbestosis pulmonar y mesotelioma. Las placas son marcadores de exposición, mientras que la asbestosis es una neumoconiosis intersticial y el mesotelioma es una neoplasia. Mezclar estos niveles genera errores tanto diagnósticos como periciales.

Las placas pleurales son áreas circunscritas de fibrosis hialinizada, habitualmente en pleura parietal y diafragmática. Pueden calcificarse. Histológicamente muestran colágeno denso, a menudo con disposición en «cesta» o laminada, y escasa celularidad. No son una lesión precursora obligada de mesotelioma. Su presencia indica exposición previa, pero no permite atribuir por sí sola una neoplasia concreta a esa exposición.

El engrosamiento pleural difuso es un proceso fibroso más extenso, con posible repercusión funcional. La atelectasia redonda es una alteración pleuropulmonar asociada a engrosamiento pleural y plegamiento del pulmón subyacente; radiológicamente puede simular una masa. El patólogo debe conocerla para no interpretar una resección fibrosa y retraída como un proceso tumoral cuando la imagen y la histología encajan con una lesión benigna.

Los cuerpos de asbesto son fibras recubiertas por material ferroproteico y se identifican en pulmón, no en la placa pleural como requisito diagnóstico. Su valor radica en documentar exposición y, en el contexto de fibrosis intersticial compatible, apoyar el diagnóstico de asbestosis. El examen SAS ha preguntado este concepto en relación con asbestosis, pero en este tema importa sobre todo no usar «cuerpo de asbesto» como sinónimo de placa pleural.

La relación epidemiológica entre asbesto y mesotelioma no convierte cualquier tumor pleural en un tumor «por asbesto». El tumor fibroso solitario no guarda una relación causal establecida con la exposición a amianto. El SAS lo preguntó explícitamente en 2025 y es una trampa muy rentable.
En 2025 (turno libre, pregunta 63) se pidió señalar la opción incorrecta sobre tumor fibroso solitario. La respuesta oficial fue la B: «el tumor fibroso solitario guarda relación con la exposición al amianto». La fusión NAB2::STAT6 y la positividad nuclear para STAT6 son las claves del tumor; el amianto pertenece al eje de la patología mesotelial y pleural por exposición, no al SFT.

La WHO 5.ª de tumores torácicos (2021) y la guía ESMO de mesotelioma pleural aprobada en 2021 y publicada en 2022 (PMID: 34861373) mantienen la exposición a asbesto como dato clínico esencial, pero el diagnóstico anatomopatológico del mesotelioma se establece por morfología, inmunofenotipo y, cuando es necesario, estudios moleculares. La historia de exposición nunca sustituye a la demostración del linaje tumoral.

5. PROLIFERACIONES MESOTELIALES BENIGNAS Y PREINVASIVAS

La clasificación WHO 5.ª edición obliga a abandonar la visión binaria «hiperplasia reactiva frente a mesotelioma invasivo». Entre ambos extremos existen lesiones mesoteliales definidas que tienen comportamiento y criterios propios. Para la oposición debes dominar tres escenarios: hiperplasia mesotelial reactiva, mesotelioma in situ y tumor mesotelial papilar bien diferenciado. Además, el tumor adenomatoide puede aparecer en serosas y plantea un diferencial con proliferaciones epitelioides pequeñas.

5.1. Hiperplasia mesotelial reactiva

La hiperplasia reactiva aparece sobre superficies inflamadas o lesionadas. Puede crecer formando papilas, nidos, cordones superficiales o grupos celulares en derrames. La citología puede mostrar macronucléolos, binucleación y figuras mitóticas. El patrón que tranquiliza es superficial, ordenado y paralelo a la superficie, asociado a inflamación, fibrina o tejido de granulación. No existe un marcador inmunohistoquímico de «reactividad» que por sí solo descarte mesotelioma.

En la práctica se distinguen criterios mayores, como la invasión estromal demostrable, de datos menores o de apoyo. La mera presencia de mitosis tiene mucho menos peso que la invasión. La arquitectura y el contexto del estroma son fundamentales. Cuando el diagnóstico permanece dudoso, BAP1, MTAP y CDKN2A pueden aportar evidencia de clonalidad maligna con una especificidad muy alta, pero su conservación no excluye mesotelioma.

En 2022 (pregunta 140) el SAS preguntó cuál era un criterio menor al diferenciar mesotelioma de hiperplasia mesotelial reactiva atípica. La respuesta oficial fue la C: mitosis. La invasión estromal pesa mucho más que una figura mitótica aislada, porque las proliferaciones reactivas pueden proliferar activamente.

5.2. Mesotelioma in situ

El mesotelioma in situ fue incorporado a la WHO 2021. Conceptualmente es una proliferación de células mesoteliales neoplásicas confinadas a la superficie, sin invasión, que muestra alteraciones moleculares propias de mesotelioma. Su reconocimiento se hizo posible porque la pérdida de BAP1 o MTAP por inmunohistoquímica y/o la deleción homocigota de CDKN2A por FISH permiten demostrar una alteración clonal en una superficie que morfológicamente puede parecer poco llamativa. La WHO 5.ª y la revisión de Dacic et al. 2022 (PMID: 35026477) son las referencias de esta incorporación.

El diagnóstico exige cautela: no basta con una pérdida focal equívoca ni con una tinción técnicamente deficiente. Debe existir una proliferación mesotelial superficial bien demostrada, evidencia molecular reproducible y correlación clínica/radiológica que descarte un mesotelioma invasivo no muestreado. Es un ejemplo perfecto de por qué en esta especialidad la biología molecular complementa, pero no sustituye, al muestreo.

5.3. Tumor mesotelial papilar bien diferenciado

La WHO 2021 cambió el nombre de well-differentiated papillary mesothelioma a well-differentiated papillary mesothelial tumor para reflejar su comportamiento generalmente indolente y separarlo semánticamente del mesotelioma difuso. Se caracteriza por papilas delicadas con ejes fibrovasculares recubiertas por células mesoteliales uniformes, sin la complejidad ni invasión de un mesotelioma difuso. La denominación actual es una de las novedades taxonómicas que más fácilmente pueden aparecer como pregunta de actualización.

Si una opción conserva el término «well-differentiated papillary mesothelioma» como nomenclatura vigente, piensa en WHO 4.ª/terminología antigua. En WHO 5.ª, 2021, la entidad pasa a llamarse well-differentiated papillary mesothelial tumor.

6. MESOTELIOMA PLEURAL: CLASIFICACIÓN WHO 5.ª EDICIÓN

El mesotelioma difuso pleural es una neoplasia mesotelial que crece de forma difusa sobre las superficies pleurales. Macroscópicamente puede presentarse como múltiples nódulos, placas confluentes o una coraza tumoral que envuelve el pulmón. La WHO 2021 mantiene tres grandes tipos histológicos: epitelioide, sarcomatoide y bifásico. Lo que cambia respecto a ediciones previas es la formalización de patrones arquitectónicos, rasgos citológicos y estromales con relevancia pronóstica, además de la gradación del subtipo epitelioide.

WHO 5.ª EDICIÓN (2021) — MESOTELIOMA PLEURAL
├── Mesotelioma difuso
│ ├── Epitelioide
│ │ ├── patrones: tubulopapilar, trabecular, adenomatoide, sólido, micropapilar…
│ │ └── gradación histológica obligada/condicional según CAP 2025
│ ├── Sarcomatoide
│ │ ├── desmoplásico
│ │ ├── transición / pleomorfismo
│ │ └── posible diferenciación heteróloga
│ └── Bifásico
│ ├── componente epitelioide
│ └── componente sarcomatoide
├── Mesotelioma localizado
├── Mesotelioma in situ
└── Otros tumores mesoteliales
└── tumor mesotelial papilar bien diferenciado

La clasificación histológica no es meramente descriptiva. El componente sarcomatoide se asocia a un comportamiento más desfavorable que el epitelioide, y la proporción de componente sarcomatoide debe registrarse en los tumores bifásicos. El protocolo CAP v5.0.1.0 de junio de 2025 exige consignar el tipo histológico y, en el bifásico, el porcentaje del componente sarcomatoide cuando pueda determinarse.

En 2022 (pregunta 138) se preguntó cuál NO era un subtipo de mesotelioma. La respuesta oficial fue la C: linfoepitelioide. Epitelioide, sarcomatoide y bifásico son los tres tipos principales. «Linfohistiocitoide» puede aparecer como rasgo citológico, pero no constituye un cuarto tipo principal independiente.

6.1. Alteraciones moleculares frecuentes

La WHO 2021 identifica entre las alteraciones más frecuentes del mesotelioma difuso pleural las que afectan a BAP1, CDKN2A y NF2, junto con otros genes como TP53, SETD2 y SETDB1. El patrón biológico dominante es la pérdida de genes supresores más que la presencia de un oncogén activador típico al estilo de EGFR en adenocarcinoma pulmonar. Esta idea es mucho más estable y útil para examen que memorizar un porcentaje aislado procedente de una serie concreta.

En 2021 (turno libre, pregunta 66) el SAS preguntó qué mutación era frecuente en mesotelioma esporádico. La respuesta oficial fue la D: BAP1. El examen contraponía BAP1 a EGFR, BRAF y KRAS, reforzando precisamente la biología de pérdida de supresores propia del mesotelioma.

La pérdida de BAP1 puede demostrarse por inmunohistoquímica como ausencia de expresión nuclear en las células tumorales con conservación de un control interno. La pérdida de MTAP es un sustituto inmunohistoquímico útil de la deleción de la región 9p21 que incluye CDKN2A, aunque no son pruebas idénticas. La deleción homocigota de CDKN2A se demuestra directamente por FISH u otras técnicas moleculares. El consenso IMIG 2023/2024 (PMID: 38586983) recomienda interpretarlas como herramientas para la distinción benigno-maligno dentro de una proliferación mesotelial ya establecida.

7. MESOTELIOMA EPITELIOIDE Y GRADACIÓN

El mesotelioma epitelioide está compuesto por células cohesivas de aspecto epitelial y presenta un abanico de patrones arquitectónicos. La WHO 2021 formaliza patrones como tubulopapilar, trabecular, adenomatoide, sólido y micropapilar, además de variantes citológicas como células claras, deciduoides, rabdoides, pequeñas, en anillo de sello, pleomórficas o linfohistiocitoides. No todos estos rasgos tienen el mismo peso pronóstico, pero deben reconocerse porque pueden simular carcinomas y otros tumores.

El patrón tubulopapilar puede recordar a adenocarcinoma; el adenomatoide puede confundirse con una lesión benigna; el sólido, especialmente si es poco diferenciado, puede perder parte del inmunofenotipo mesotelial clásico. Por eso la morfología determina qué panel solicitar. No existe un anticuerpo único con sensibilidad y especificidad absolutas para mesotelioma.

7.1. Sistema de gradación del mesotelioma epitelioide

La gradación que introduce la WHO 2021 y recoge CAP 2025 se basa en atipia nuclear, recuento mitótico y necrosis. El protocolo CAP de junio de 2025 precisa los puntos de corte y además aclara que el grado histológico se requiere solo para el tipo epitelioide. Es una fuente dura que debes estudiar literalmente porque los cortes son preguntables.

Variable Puntuación Criterio
Atipia nuclear 1 / 2 / 3 Leve / moderada / intensa
Recuento mitótico 1 Hasta 1 mitosis por 2 mm²
Recuento mitótico 2 2-4 mitosis por 2 mm²
Recuento mitótico 3 5 o más mitosis por 2 mm²
Grado nuclear 1 Suma de atipia + mitosis = 2-3
Grado nuclear 2 Suma = 4-5
Grado nuclear 3 Suma = 6

Fuente: CAP Protocol for Diffuse Pleural Mesothelioma, v5.0.1.0, junio 2025, basado en WHO 5.ª y AJCC 9.

El grado histológico final se simplifica en bajo y alto grado. Es bajo grado cuando el grado nuclear es 1 o 2 y no hay necrosis. Es alto grado cuando el grado nuclear es 2 con necrosis, o cuando el grado nuclear es 3 con o sin necrosis. No debes aplicar esta gradación al mesotelioma sarcomatoide ni al bifásico como si fuera un sistema universal.

Grado histológico CAP 2025 Criterio
Bajo grado Grado nuclear 1 o 2, sin necrosis
Alto grado Grado nuclear 2 con necrosis, o grado nuclear 3 con o sin necrosis
Actualización CAP junio 2025: el protocolo hizo que el «Histologic Grade» sea un elemento requerido de forma condicional solo para mesotelioma epitelioide. No extrapoles la tabla a sarcomatoide o bifásico.

8. MESOTELIOMA SARCOMATOIDE, DESMOPLÁSICO Y BIFÁSICO

8.1. Mesotelioma sarcomatoide

El mesotelioma sarcomatoide está formado por células fusiformes malignas que pueden crecer en fascículos, láminas desordenadas o sobre un estroma colagenizado. La expresión de citoqueratinas puede ser focal y los marcadores mesoteliales clásicos son menos sensibles que en el epitelioide. Esto cambia la lógica del panel: antes de concluir que una lesión fusocelular pleural es un sarcoma, hay que buscar expresión epitelial con múltiples queratinas y correlacionar con el patrón de afectación pleural.

El subtipo desmoplásico es especialmente difícil porque puede parecer una pleuritis fibrosa paucicelular. El diagnóstico requiere demostrar áreas francamente malignas o invasión, necrosis tumoral o un patrón infiltrativo convincente, apoyado cuando procede por estudios auxiliares. La mera fibrosis densa no basta.

En el sarcomatoide, calretinina y D2-40 tienen sensibilidad limitada y pueden ser focales. WT1 y CK5/6 son todavía menos rentables. Además, algunos sarcomas también expresan calretinina o D2-40. El consenso IMIG 2023/2024 advierte que, en ausencia de positividad convincente para citoqueratinas, la positividad aislada de calretinina/D2-40 no debe usarse como prueba suficiente de origen mesotelial.

8.2. Mesotelioma bifásico: el punto del 10%

El mesotelioma bifásico contiene componentes epitelioide y sarcomatoide. Aquí existe un cambio de edición que se presta a pregunta. En una pieza de resección definitiva, el consenso IMIG 2023 y WHO 2021 mantienen el requisito de que cada componente represente al menos un 10% para clasificar el tumor como bifásico. En una biopsia pequeña, en cambio, basta con demostrar ambos componentes malignos, aunque uno sea menor del 10%, porque la biopsia subestima con frecuencia el componente sarcomatoide. Fuente: IMIG update 2023, Arch Pathol Lab Med 2024; PMID: 38586983.

Biopsia ≠ resección: el umbral del 10% no debe impedir diagnosticar un mesotelioma bifásico en una biopsia si existen componentes epitelioide y sarcomatoide inequívocamente malignos. En resección, sí se mantiene el criterio ≥10% de cada componente.

La denominada morfología transicional, con células alargadas pero relativamente cohesivas, se considera dentro del espectro sarcomatoide en WHO 2021 por su asociación con peor pronóstico. Esto explica que un tumor aparentemente «epitelioide con áreas transicionales» pueda reclasificarse como bifásico según el tipo de muestra y la proporción observada.

9. INMUNOHISTOQUÍMICA: LINAJE MESOTELIAL FRENTE A CARCINOMA

El diagnóstico inmunohistoquímico debe plantearse como un panel de doble eje: marcadores de mesotelio y marcadores de epitelio/carcinoma. La actualización IMIG 2023 recomienda, además de una citoqueratina de amplio espectro, utilizar en primera línea dos marcadores mesoteliales y dos marcadores epiteliales. Si los resultados son concordantes, puede establecerse el linaje; si son discordantes, se amplía el panel de acuerdo con el diferencial morfológico y clínico.

Objetivo Marcadores útiles Patrón esperado / comentario
Linaje mesotelial Calretinina Nuclear + citoplasmática; sensible en epitelioide
Linaje mesotelial WT1 Solo la positividad nuclear cuenta como positiva
Linaje mesotelial CK5/6 Citoplasmática; útil, no específica de forma aislada
Linaje mesotelial D2-40 Membranosa; puede marcar otros tumores
Linaje epitelial Claudina-4 Membranosa; marcador de carcinoma muy útil
Linaje epitelial MOC31 / BerEP4 Membranosa; interpretar mejor la expresión difusa que focal
Adenocarcinoma pulmonar TTF-1 / Napsina A Apoyan origen pulmonar frente a mesotelioma epitelioide
Carcinoma escamoso p40 Apoya carcinoma escamoso; WT1 favorece mesotelio en este diferencial

Fuente: Guidelines for Pathologic Diagnosis of Mesothelioma, IMIG 2023 update, publicado 2024; PMID: 38586983.

En 2018 (turno libre, pregunta 63) se preguntó qué marcadores eran útiles para diferenciar mesotelioma epitelioide de adenocarcinoma pulmonar. La respuesta oficial fue la B: calretinina, WT1, TTF1 y Napsina A. La lógica es exactamente la del panel moderno: dos marcadores que apoyan mesotelio y dos que apoyan adenocarcinoma pulmonar.
En 2022 (pregunta 139) el SAS preguntó qué marcador NO se utilizaría como marcador mesotelial. La respuesta fue la C: claudina-4. Calretinina, WT1 y CK5/6 apoyan linaje mesotelial; claudina-4 es un marcador epitelial especialmente útil para demostrar carcinoma.

La especificidad de un panel depende del diferencial concreto. Por ejemplo, WT1 no sirve para diferenciar un mesotelioma de un carcinoma seroso de ovario porque este último es también habitualmente WT1 positivo. En ese contexto deben incorporarse marcadores como PAX8 y otros epiteliales, y valorar el origen anatómico. La inmunohistoquímica solo funciona si la pregunta está bien formulada.

En 2025 (pregunta 92) se preguntó qué panel sería más útil para diferenciar carcinoma de ovario de mesotelioma. La respuesta oficial fue la A: calretinina, CK5, PAX8 y pCEA. El mensaje de examen es que WT1 no resuelve este diferencial por sí solo; hay que combinar marcadores de ambos linajes.
WT1: solo se interpreta como positivo mesotelial cuando la tinción es nuclear. La tinción citoplasmática aislada no debe contarse. Claudina-4: la positividad relevante es membranosa; un patrón citoplasmático puntiforme puede ser inespecífico. Fuente: IMIG 2023 update, 2024.

10. BAP1, MTAP Y CDKN2A: BENIGNIDAD FRENTE A MALIGNIDAD

Una vez establecido que una proliferación es mesotelial, la siguiente pregunta es si es reactiva o neoplásica. BAP1, MTAP y CDKN2A son herramientas centrales porque determinadas alteraciones tienen una especificidad muy alta para malignidad. Sin embargo, su sensibilidad es incompleta: un mesotelioma puede conservar BAP1 y MTAP y no mostrar deleción homocigota de CDKN2A.

Prueba Hallazgo que apoya malignidad Qué significa
BAP1 IHQ Pérdida nuclear en células mesoteliales tumorales con control interno conservado Apoya fuertemente mesotelioma; la conservación no lo excluye
MTAP IHQ Pérdida de expresión en células tumorales Sirve como sustituto práctico de alteración 9p21/CDKN2A en muchos casos
CDKN2A FISH Deleción homocigota Apoya malignidad; especialmente útil en casos BAP1 conservado

La actualización IMIG 2023/2024 resume una evidencia robusta: en el diferencial entre mesotelioma y proliferación reactiva, la pérdida de BAP1, la pérdida de MTAP y la deleción homocigota de CDKN2A tienen especificidad muy alta, pero no alcanzan sensibilidad del 100%. Estudios citológicos han confirmado que estas alteraciones pueden estudiarse en cell blocks de derrame pleural. Por ejemplo, Hida et al. (Cancer Cytopathol 2018; PMID: 29053210) demostraron utilidad de la combinación MTAP/BAP1, y trabajos posteriores han reforzado la concordancia entre citología e histología.

La interpretación técnica es crítica. Una tinción de BAP1 sin control interno no es interpretable. La pérdida debe ser nuclear en la población de interés. La expresión de MTAP debe compararse con células internas no neoplásicas. Si la población tumoral es escasa, el resultado puede ser falsamente tranquilizador por contaminación de células reactivas.

En 2022 (pregunta 141) se preguntó qué criterio diagnóstico era «deseable, pero no esencial» en mesotelioma. La respuesta oficial fue la C: pérdida de BAP1 o CDKN2A demostrada por FISH o NGS. La pregunta reapareció en 2025 como P150 con la misma respuesta. No la contamos dos veces como dos perlas independientes: el concepto es uno solo.

El mensaje para el opositor es fino: un resultado positivo de malignidad molecular puede resolver un caso, pero un resultado negativo no descarta el tumor. Esta asimetría entre especificidad y sensibilidad es exactamente lo que debe guiar la solicitud y la interpretación de estas pruebas.

11. CITOLOGÍA PLEURAL

La citología del derrame pleural cumple dos funciones diferentes: detectar células malignas y establecer el linaje de una población atípica. En el mesotelioma epitelioide puede haber abundantes grupos celulares tridimensionales, papilas, ventanas intercelulares, binucleación y citoplasma denso con borde periférico, pero ninguno de estos rasgos es patognomónico. El adenocarcinoma metastásico, el carcinoma pulmonar y la hiperplasia mesotelial exuberante pueden superponerse morfológicamente.

El procesamiento ideal incluye extendidos convencionales y bloque celular cuando la muestra lo permite. El cell block aporta arquitectura y permite aplicar paneles inmunocitoquímicos y estudios de FISH. La actualización IMIG 2023/2024 acepta el uso de BAP1, MTAP y CDKN2A en citología de derrames y recomienda adaptar el panel de linaje al contexto. En una muestra con grupos cohesivos, un panel de dos marcadores mesoteliales y dos epiteliales sigue siendo una estrategia sólida; claudina-4 puede ser un marcador epitelial muy eficaz cuando ha sido correctamente validado por el laboratorio.

La pérdida de BAP1 o MTAP en una población mesotelial atípica apoya fuertemente malignidad. La deleción homocigota de CDKN2A por FISH ofrece una evidencia adicional. Un estudio de 2022 con muestras citológicas e histológicas mostró alta concordancia de BAP1/MTAP entre ambos tipos de muestra (PMID: 35945149). El punto importante para la oposición no es memorizar una sensibilidad concreta, que cambia entre series, sino comprender la regla diagnóstica: la pérdida es específica; la retención no excluye.

11.1. Mesotelio reactivo frente a mesotelioma en líquido

El mesotelio reactivo puede mostrar nucléolos prominentes, multinucleación y grupos voluminosos. En cambio, la evidencia de clon maligno mediante pérdida de BAP1/MTAP o CDKN2A homocigoto inclina el diagnóstico hacia mesotelioma. La correlación radiológica sigue siendo esencial: un derrame persistente con engrosamiento pleural nodular exige una estrategia más agresiva de muestreo que un derrame transitorio en un cuadro infeccioso evidente.

11.2. Mesotelioma frente a adenocarcinoma

En citología, el problema más frecuente es distinguir mesotelioma epitelioide de adenocarcinoma. Calretinina, WT1, D2-40 y CK5/6 favorecen mesotelio; claudina-4, MOC31 y BerEP4 favorecen carcinoma. Si el diferencial específico es adenocarcinoma pulmonar, TTF-1 y Napsina A son marcadores de gran valor. Si se sospecha carcinoma seroso de ovario, PAX8 y receptores hormonales se vuelven más relevantes y WT1 pierde capacidad discriminativa.

La citología negativa no descarta un mesotelioma pleural, especialmente sarcomatoide. Si la imagen muestra engrosamiento o nodularidad pleural sospechosa, la biopsia debe dirigirse a obtener tejido profundo que permita valorar invasión.

12. OTROS TUMORES PLEURALES Y DIFERENCIALES

La pleura puede ser asiento de tumores primarios no mesoteliales y, con mucha mayor frecuencia que algunos de ellos, de metástasis. El patólogo debe evitar el sesgo de asumir que toda masa pleural difusa es mesotelioma. El diferencial incluye carcinoma pulmonar, metástasis de mama, ovario, riñón y aparato digestivo, sarcomas, linfomas y tumores mesenquimales primarios.

12.1. Metástasis y carcinoma pulmonar

Una afectación pleural por adenocarcinoma pulmonar puede ser morfológicamente indistinguible de un mesotelioma epitelioide en una biopsia pequeña. El panel debe incluir marcadores de linaje mesotelial y epitelial, y después marcadores de órgano. TTF-1/Napsina A apoyan adenocarcinoma pulmonar; PAX8 puede orientar a origen renal, tiroideo o mülleriano según el contexto; GATA3 y receptores hormonales pueden ser útiles en mama; CDX2/SATB2 ayudan en tumores colorrectales. El enfoque es secuencial, no acumulativo.

12.2. Sarcoma sinovial

El sarcoma sinovial primario intratorácico puede afectar pleura o pulmón y simular mesotelioma sarcomatoide o bifásico. Suele presentar una neoplasia fusocelular monomorfa y puede expresar queratinas de forma focal. La alteración molecular característica es la fusión SS18::SSX; por tanto, ante una lesión fusocelular pleural con inmunofenotipo ambiguo, la demostración de esta fusión resuelve el diferencial. En el examen de 2022 se utilizó precisamente SS18-SSX como distractor frente a NAB2-STAT6 del tumor fibroso solitario.

12.3. Tumor fibroso calcificante

El tumor fibroso calcificante puede aparecer en pleura y está formado por colágeno hialinizado, calcificaciones psamomatosas o distróficas e infiltrado linfoplasmocitario. Puede confundirse con una lesión fibrosa pleural o con un SFT hipocelular. La positividad nuclear intensa para STAT6 favorece SFT; la morfología calcificada y el contexto ayudan a separar ambas entidades.

12.4. Tumores vasculares

El hemangioendotelioma epitelioide y el angiosarcoma pueden afectar pleura. Los marcadores endoteliales como CD31 y ERG son claves. En un tumor epitelioide pleural, la positividad para citoqueratinas no excluye por completo un origen vascular, por lo que la morfología y el panel deben contemplar este diferencial cuando existan vacuolas intracitoplasmáticas, canales vasculares o hemorragia marcada.

13. TUMOR FIBROSO SOLITARIO

El tumor fibroso solitario (SFT) es una neoplasia fibroblástica que puede aparecer prácticamente en cualquier localización, con predilección clásica por pleura en el ámbito torácico. La WHO 5.ª de tumores de partes blandas y hueso (2020) reconoce la fusión NAB2::STAT6 como alteración molecular definitoria y la inmunohistoquímica nuclear para STAT6 como sustituto diagnóstico muy útil. La WHO 2020 de partes blandas es la referencia de clasificación; el volumen torácico WHO 2021 integra su presentación pleuropulmonar.

Macroscópicamente suele ser una masa bien delimitada, en ocasiones pediculada. Histológicamente muestra el denominado patternless pattern: células fusiformes u ovoides dispuestas sin arquitectura repetitiva, alternancia de áreas hiper e hipocelulares, estroma colagenizado y vasos ramificados de pared hialinizada. CD34 suele ser positivo, pero no es específico. STAT6 nuclear es el marcador de mayor valor diagnóstico en el contexto apropiado.

En 2022 (pregunta 58) se preguntó cuál era la alteración molecular más frecuente en el tumor fibroso solitario del tórax. La respuesta oficial fue la C: fusiones del gen NAB2-STAT6. En la misma convocatoria, P135 volvió a preguntar la alteración característica y señaló NAB2-STAT6. El concepto se cuenta una sola vez: es el sello molecular del SFT.

13.1. Inmunohistoquímica y diferencial

Marcador SFT Valor diferencial
STAT6 Positividad nuclear intensa en la mayoría Muy útil como sustituto de NAB2::STAT6
CD34 Frecuentemente positivo Sensible, menos específico
Citoqueratinas Habitualmente negativas Favorece SFT frente a mesotelioma
S100 / SOX10 Habitualmente negativas Ayuda frente a tumor de vaina nerviosa
Desmina Habitualmente negativa Ayuda frente a neoplasias miogénicas

La positividad nuclear de STAT6 tiene que interpretarse con la morfología. No todo tumor STAT6 positivo es automáticamente SFT y existen excepciones técnicas. En un caso discordante, la demostración molecular de NAB2::STAT6 puede ser necesaria. El trabajo de Robinson et al. identificó la fusión recurrente como evento patogénico (PMID: 23761323), y múltiples series han validado STAT6 nuclear como marcador diagnóstico.

13.2. Estratificación de riesgo: modelo de Demicco modificado

El comportamiento del SFT no se resume bien en «benigno» frente a «maligno». La WHO 2020 favorece la estratificación del riesgo de metástasis. El modelo de Demicco, posteriormente modificado para incorporar necrosis, utiliza cuatro variables: edad, tamaño, mitosis y necrosis. Los cortes deben aprenderse con fuente porque son cifras concretas.

Variable Categoría Puntos
Edad <55 años / ≥55 años 0 / 1
Tamaño <5 / 5-<10 / 10-<15 / ≥15 cm 0 / 1 / 2 / 3
Mitosis 0 / 1-3 / ≥4 por 10 HPF 0 / 1 / 2
Necrosis <10% / ≥10% 0 / 1
Riesgo Bajo / intermedio / alto 0-3 / 4-5 / 6-7

Fuente: modelo de Demicco y validaciones posteriores; estudio original PMID: 22575866 y WHO Soft Tissue and Bone Tumours, 5.ª ed., 2020. En el examen SAS 2022, una edad <55 años apareció como factor pronóstico favorable en un caso de SFT pleural.

No llames «maligno» a un SFT solo porque mida mucho o tenga hipercelularidad. Informa los parámetros de riesgo y aplica un modelo validado. Incluso los tumores de bajo riesgo pueden requerir seguimiento prolongado; la estratificación estima riesgo, no garantiza comportamiento individual.

14. MEDIASTINO: COMPARTIMENTOS Y ESTRATEGIA DIAGNÓSTICA

El mediastino no es un órgano único, sino un espacio anatómico donde convergen estructuras vasculares, linfáticas, nerviosas, respiratorias, digestivas y tímicas. Por ello, la localización de una masa reduce radicalmente el diferencial. La clasificación moderna de la International Thymic Malignancy Interest Group (ITMIG) divide el mediastino, en imagen transversal, en tres compartimentos: prevascular, visceral y paravertebral. Esta propuesta se ha convertido en el estándar radiológico y multidisciplinar (PMID: 28129068; 25396318).

Compartimento ITMIG Contenido predominante Lesiones características
Prevascular Timo, grasa, ganglios, vena braquiocefálica izquierda Tumores tímicos, germinales, linfomas, bocio intratorácico
Visceral Tráquea, esófago, corazón, grandes vasos, conducto torácico, ganglios Adenopatías, quistes broncogénicos/entéricos, lesiones vasculares
Paravertebral Región junto a cuerpos vertebrales y forámenes Tumores neurogénicos y lesiones de columna/tejidos blandos

La biopsia debe planificarse con radiología. Una masa prevascular en un varón joven con AFP elevada no debe abordarse como un «tumor indiferenciado» sin considerar neoplasia germinal. Una masa paravertebral en un niño sitúa tumores neuroblásticos en primera línea. Una masa con componente quístico puede ser tímica, broncogénica, pericárdica o entérica según localización y revestimiento.

En 2018 (turno libre, pregunta 47) se preguntó por tumores mediastínicos de estirpe neurogénica. La respuesta oficial fue la C: el neurofibroma mediastínico suele estar encapsulado. El distractor clave situaba estos tumores en mediastino anterior; en el modelo moderno ITMIG, el territorio típico de los tumores neurogénicos es el compartimento paravertebral.

14.1. Muestra pequeña: reservar material

Las masas mediastínicas se diagnostican con frecuencia mediante BAG, EBUS, mediastinoscopia o procedimientos mínimamente invasivos. El tejido es limitado y el diferencial puede requerir inmunohistoquímica, citometría de flujo y biología molecular. Si se sospecha linfoma, el manejo preanalítico debe permitir estudios hematolinfoides; si se sospecha tumor germinal, la correlación con AFP y β-hCG es esencial; si se sospecha sarcoma, puede ser necesario reservar material para fusión génica.

15. PATOLOGÍA MEDIASTÍNICA NO NEOPLÁSICA

15.1. Quistes mediastínicos

Los quistes constituyen una parte importante del diagnóstico diferencial mediastínico. Los quistes broncogénicos suelen estar revestidos por epitelio respiratorio ciliado y pueden contener cartílago, glándulas seromucosas o músculo liso en la pared. Los quistes de duplicación entérica presentan revestimiento gastrointestinal y pared muscular organizada. Los quistes tímicos pueden ser uniloculares o multiloculares y deben diferenciarse de cambios quísticos en neoplasias tímicas. Los quistes pericárdicos son lesiones benignas de pared delgada.

La infección, hemorragia o inflamación crónica puede destruir el revestimiento y dificultar la clasificación. Por ello, el diagnóstico no debe depender de un único foco de epitelio: hay que integrar localización, componentes de pared y contenido.

15.2. Mediastinitis aguda y crónica

La mediastinitis aguda puede complicar cirugía, perforación esofágica o infección cervical descendente. Histológicamente muestra inflamación supurada, necrosis y tejido de granulación según la evolución. El papel del patólogo consiste en demostrar el proceso, buscar microorganismos cuando procede y descartar una lesión subyacente.

15.3. Mediastinitis fibrosante

La mediastinitis fibrosante es un proceso fibroinflamatorio infrecuente que puede comprimir grandes vasos, vía aérea y otras estructuras. En Norteamérica se ha asociado clásicamente a una respuesta inmunitaria frente a Histoplasma capsulatum; también existe solapamiento con enfermedad relacionada con IgG4. El estudio de Peikert et al. mostró rasgos de espectro IgG4 en un subgrupo de casos (PMID: 22654916). La histología puede mostrar fibrosis colágena densa, inflamación linfoplasmocitaria y, según etiología, granulomas o calcificación.

Una fibrosis mediastínica rica en células plasmáticas IgG4+ no debe diagnosticarse como enfermedad relacionada con IgG4 usando solo un recuento aislado. Se requiere el patrón histológico característico, correlación clínica y criterios integrados; la infección granulomatosa puede generar solapamientos morfológicos.

16. NEOPLASIAS MEDIASTÍNICAS

En el mediastino prevascular, el esquema clásico de las «4 T» —timo, teratoma/tumores germinales, tiroides y «terrible lymphoma»— sigue siendo mnemotécnicamente útil, pero el diagnóstico moderno debe formularse con el modelo ITMIG y con inmunofenotipo/molecular. Este tema no sustituye al Tema 58, dedicado específicamente al timo; aquí se estudian las neoplasias mediastínicas como diferencial topográfico.

16.1. Tumores germinales mediastínicos

Los tumores germinales mediastínicos comparten las características morfológicas e inmunohistoquímicas de sus homólogos gonadales, pero el diagnóstico exige demostrar que la masa es primaria mediastínica y correlacionar con exploración gonadal. El seminoma muestra células grandes de citoplasma claro, septos fibrosos y linfocitos. SALL4 y OCT3/4 suelen ser positivos; CD117 es frecuente. El carcinoma embrionario expresa OCT3/4 y SALL4, pero CD30 es especialmente útil para separarlo del seminoma. El tumor del saco vitelino expresa SALL4 y AFP, y puede mostrar patrones reticular/microquístico, glandular o papilar.

En 2025 (pregunta 84) el SAS preguntó cuál era el marcador más apropiado para diferenciar seminoma de carcinoma embrionario. La respuesta oficial fue la B: CD30. OCT3/4 y SALL4 pueden ser positivos en ambos; AFP no es el marcador discriminante principal entre esos dos diagnósticos.

La revisión de Moran 2022 sobre tumores germinales mediastínicos (PMID: 35717316) insiste en que una biopsia pequeña puede no representar toda la neoplasia. Esto es crítico en tumores germinales mixtos: el diagnóstico final debe integrar todos los componentes presentes en la resección y los marcadores séricos.

16.2. Tumores neurogénicos

Predominan en compartimento paravertebral. En adultos son frecuentes schwannoma y neurofibroma; en población pediátrica cobran importancia neuroblastoma y ganglioneuroblastoma. El schwannoma suele estar encapsulado y muestra áreas Antoni A/B, vasos hialinizados y cuerpos de Verocay en los casos típicos; S100 y SOX10 son intensamente positivos. El neurofibroma incorpora población fusocelular más heterogénea, axones atrapados y mastocitos, y suele ser menos intensamente encapsulado que el schwannoma. Los tumores neuroblásticos deben graduarse y clasificarse con sistemas específicos pediátricos, fuera del núcleo de este tema.

16.3. Linfomas mediastínicos

El mediastino prevascular es una localización importante para linfoma B primario mediastínico de células grandes, linfoma de Hodgkin clásico —especialmente esclerosis nodular— y linfoma linfoblástico T. La muestra debe manejarse pensando en hematopatología desde el principio. El LBDCG mediastínico primario puede expresar CD30 de forma focal o débil y presenta un perfil biológico propio; no debe confundirse con Hodgkin por un CD30 aislado.

En 2018 (turno libre, pregunta 146) se preguntó por el LBDCG mediastínico primario. La respuesta oficial fue la B: «hasta en el 80% de los casos, las células neoplásicas muestran expresión inmunohistoquímica focal o débil de CD30». El dato es histórico de la fuente usada por el tribunal; para diagnóstico actual, CD30 se interpreta dentro de un panel hematolinfoide completo, nunca de forma aislada.

16.4. Tumores tímicos y lesiones tiroideas ectópicas

El timoma, carcinoma tímico y tumores neuroendocrinos tímicos se desarrollan en el compartimento prevascular y son fundamentales en el diferencial, pero su clasificación completa corresponde al Tema 58. En una biopsia pequeña, la coexistencia de epitelio tímico y abundantes linfocitos T inmaduros puede orientar a timoma, mientras que CD5 y CD117 en células epiteliales pueden apoyar carcinoma tímico según el contexto. No se deben aplicar marcadores de forma mecánica porque varios tumores mediastínicos comparten expresión.

El bocio intratorácico y tejido tiroideo ectópico pueden formar masas mediastínicas. TTF-1 y tiroglobulina, junto con PAX8 y correlación radiológica con el tiroides cervical, ayudan a reconocer el origen. La presencia de tejido tiroideo en mediastino no implica neoplasia primaria mediastínica y debe excluirse extensión desde cuello.

17. INFORME, ESTADIFICACIÓN Y PUNTOS DE CONTROL

El informe de una resección por mesotelioma difuso pleural debe ser estructurado. El protocolo CAP Diffuse Pleural Mesothelioma v5.0.1.0, junio 2025 establece un formato sinóptico para resecciones definitivas e incorpora AJCC 9. Entre los elementos clave están procedimiento, lateralidad, focalidad, localización, tipo histológico, porcentaje de componente sarcomatoide en bifásicos, grado histológico del epitelioide, extensión, márgenes, ganglios y pTNM.

17.1. AJCC 9: categorías pT del mesotelioma pleural difuso

Categoría Resumen patológico actual
pT1 Tumor limitado a pleura ipsilateral sin afectación de la cisura.
pT2 Pleura ipsilateral con afectación de cisura y/o invasión de parénquima pulmonar y/o invasión diafragmática no transmural.
pT3 Invasión de grasa mediastínica, superficie del pericardio, fascia endotorácica o un foco solitario de partes blandas de pared torácica.
pT4 Invasión ósea de pared, órganos mediastínicos, pared torácica difusa/multifocal, invasión transmural de diafragma o pericardio, extensión a pleura contralateral o derrame pericárdico maligno.

Fuente: CAP Pleura/Pericard v5.0.1.0, junio 2025, AJCC Version 9. Los descriptores pTNM se aplican al mesotelioma pleural difuso; el mesotelioma localizado no tiene asignación pTNM en este protocolo.

17.2. Ganglios regionales

En AJCC 9, el CAP 2025 clasifica como pN1 la afectación de ganglios regionales ipsilaterales broncopulmonares, hiliares o mediastínicos —incluidos mamarios internos, peridiafragmáticos, grasa pericárdica o intercostales—. pN2 corresponde a ganglios mediastínicos contralaterales o supraclaviculares ipsi/contralaterales. La categoría pM1 exige confirmación microscópica de metástasis a distancia cuando se asigna patológicamente.

Vigencia: desde el 1 de enero de 2025 la clasificación AJCC 9 para mesotelioma pleural sustituyó a la versión 8. El CAP vigente en agosto de 2026 (v5.0.1.0, junio 2025; uso requerido desde marzo 2026) ya está alineado con AJCC 9. Si una fuente docente sigue usando AJCC 8, está desactualizada para estadificación actual.

17.3. Lista de control del patólogo

  • Confirmar linaje mesotelial con un panel adecuado, no con un anticuerpo único.
  • Separar diagnóstico de linaje de la pregunta benigno frente a maligno.
  • En mesotelioma epitelioide, consignar los elementos necesarios para grado histológico.
  • En bifásico, informar el porcentaje de componente sarcomatoide cuando sea evaluable.
  • En resección, documentar extensión a pleura, cisura, pulmón, diafragma, pericardio, grasa mediastínica, fascia endotorácica y pared.
  • Registrar márgenes y estaciones ganglionares.
  • En SFT, informar tamaño, mitosis, necrosis y variables necesarias para un modelo de riesgo.
  • En masa mediastínica pequeña, reservar material para citometría o molecular si el diferencial lo requiere.

18. INTEGRACIÓN PARA EXAMEN: TRAMPAS DE ALTO RENDIMIENTO

El SAS ha preguntado este tema de forma reiterada y con un patrón muy claro: mezcla un concepto estable con un distractor de otra familia tumoral. Si identificas primero la pregunta biológica, muchas opciones caen sin memorizar listas.

Trampa Regla que la resuelve
Claudina-4 presentada como marcador mesotelial Es marcador epitelial/carcinoma; el panel mesotelial incluye calretinina, WT1, CK5/6, D2-40.
SS18::SSX atribuida a SFT SS18::SSX → sarcoma sinovial; NAB2::STAT6 → SFT.
Amianto atribuido causalmente a SFT El SFT no guarda relación establecida con amianto; su sello es NAB2::STAT6.
Mitosis aisladas como prueba mayor de mesotelioma Las proliferaciones reactivas pueden tener mitosis; invasión pesa mucho más.
BAP1 conservado como exclusión de mesotelioma La pérdida apoya malignidad; la conservación no descarta.
10% aplicado a biopsia para negar un bifásico En biopsia, ambos componentes malignos bastan aunque uno sea <10%; en resección cada uno debe alcanzar ≥10%.
WT1 como separador universal de mesotelioma y carcinoma Carcinoma seroso también puede ser WT1+; el diferencial manda el panel.
AJCC 8 presentado como estadificación actual Para mesotelioma pleural actual: AJCC 9 desde 2025; CAP 2025 lo aplica.
Mapa de perlas oficiales utilizadas en este tema: 2018 P47 (tumores neurogénicos mediastínicos), P63 (mesotelioma vs adenocarcinoma), P146 (LBDCG mediastínico); 2021 P66 (BAP1); 2022 P53 (quilotórax), P58/P135 (NAB2-STAT6, un único concepto), P138 (tipos de mesotelioma), P139 (claudina-4), P140 (mitosis como criterio menor), P141 (BAP1/CDKN2A deseable no esencial); 2025 P63 (SFT y amianto), P84 (CD30 en seminoma vs carcinoma embrionario), P92 (mesotelioma vs carcinoma ovárico). No se ha utilizado como perla ninguna pregunta anulada ni ninguna pregunta que dependa de una imagen histológica.

Hay dos preguntas antiguas que requieren lectura crítica. La convocatoria 2018 incluyó porcentajes concretos de alteraciones de CDKN2A y la de 2018/2021 usó fuentes WHO previas para determinados linfomas mediastínicos. Esos datos son útiles para reconocer el estilo del tribunal, pero no deben convertirse en criterios actuales si la WHO 5.ª o las guías posteriores han cambiado la formulación. En este tema se conserva el hecho oficial de que fueron preguntados cuando es útil, pero la enseñanza diagnóstica se ancla en las ediciones vigentes.

SI SOLO PUEDES RECORDAR DIEZ IDEAS
1. WHO tórax 5.ª = 2021.
2. Mesotelioma: epitelioide / sarcomatoide / bifásico.
3. WHO 2021 añade mesotelioma in situ y cambia la nomenclatura papilar bien diferenciada.
4. Linaje: 2 mesoteliales + 2 epiteliales (IMIG 2023 update).
5. Claudina-4 favorece carcinoma, no mesotelio.
6. BAP1/MTAP perdidos o CDKN2A homocigoto apoyan malignidad; si se conservan, no excluyen.
7. Grado histológico CAP 2025: solo para mesotelioma epitelioide.
8. SFT = NAB2::STAT6 + STAT6 nuclear; no amianto.
9. Mediastino ITMIG = prevascular / visceral / paravertebral.
10. Mesotelioma pleural actual se estadifica con AJCC 9 (desde 2025).

19. REFERENCIAS Y VIGENCIA DE FUENTES

19.1. Fuentes nucleares utilizadas

  • WHO Classification of Tumours Editorial Board. Thoracic Tumours. WHO Classification of Tumours, 5th ed., Vol. 5. IARC, 2021. ISBN 978-92-832-4506-3.
  • Dacic S, et al. The 2021 WHO Classification of Tumors of the Pleura: Advances Since the 2015 Classification. J Thorac Oncol. 2022. PMID: 35026477.
  • Husain AN, et al. Guidelines for Pathologic Diagnosis of Mesothelioma: 2023 Update of the Consensus Statement From the International Mesothelioma Interest Group. Arch Pathol Lab Med. 2024;148:1251-1271. PMID: 38586983.
  • College of American Pathologists. Protocol for the Examination of Specimens from Patients with Diffuse Pleural Mesothelioma. Version 5.0.1.0, posting June 2025; required use March 2026. Standard: AJCC 9.
  • AJCC. Version 9 TNM staging system for pleural mesothelioma, enacted 1 January 2025.
  • Popat S, et al.; ESMO Guidelines Committee. Malignant pleural mesothelioma: ESMO Clinical Practice Guidelines for diagnosis, treatment and follow-up. Ann Oncol. 2022. PMID: 34861373.
  • WHO Classification of Tumours Editorial Board. Soft Tissue and Bone Tumours. WHO Classification of Tumours, 5th ed., Vol. 3. IARC, 2020.
  • Demicco EG, et al. Solitary fibrous tumor: a clinicopathological study of 110 cases and proposed risk assessment model. Mod Pathol. 2012. PMID: 22575866.
  • Carter BW, et al. ITMIG Classification of Mediastinal Compartments and Multidisciplinary Approach to Mediastinal Masses. Radiographics. 2017. PMID: 28129068.
  • Moran CA. Primary mediastinal germ cell tumors. Semin Diagn Pathol. 2022. PMID: 35717316.
  • Peikert T, et al. Histopathologic overlap between fibrosing mediastinitis and IgG4-related disease. 2012. PMID: 22654916.
  • SEAP-IAP. Libro Blanco de la Anatomía Patológica en España, edición disponible 2025: competencias diagnósticas en patología pulmonar, pleural y mediastínica y uso de técnicas inmunohistoquímicas/moleculares.

19.2. Vigencia

Vigencia comprobada: agosto de 2026. Para nomenclatura tumoral se ha usado WHO Thoracic Tumours 5.ª ed. (2021) y WHO Soft Tissue and Bone Tumours 5.ª ed. (2020). Para diagnóstico mesotelial, la actualización IMIG 2023 publicada en 2024. Para informe sinóptico y estadificación, CAP v5.0.1.0 (junio 2025) y AJCC 9 vigente desde 01/01/2025. La referencia histórica AJCC 8 del contrato del proyecto queda superada para el estadio actual de mesotelioma pleural.

Revisión prioritaria futura: comprobar nueva edición WHO de tumores torácicos, nueva revisión del protocolo CAP de mesotelioma y cualquier actualización AJCC/UICC. Los paneles de inmunohistoquímica deben mantenerse alineados con IMIG y con la validación interna del laboratorio. Los porcentajes procedentes de exámenes antiguos se consideran información histórica y no se elevan a criterio diagnóstico vigente salvo que la fuente actual los confirme.

Palabras clave: pleura, mesotelio, mesotelioma, mesotelioma in situ, BAP1, MTAP, CDKN2A, calretinina, WT1, D2-40, claudina-4, tumor fibroso solitario, NAB2::STAT6, STAT6, Demicco, quilotórax, asbesto, mediastino, ITMIG, tumor germinal mediastínico, CD30, AJCC 9.

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Elaborado por Esteban Castro Palomo. Actualizado el agosto 31, 2026.