Tema 59. Rehabilitación del Aparato Locomotor (X). Fracturas. Epidemiología. Fases de reparación de la fractura ósea. Déficit secundario a la fractura e inmovilización. Complicaciones. Tratamiento Rehabilitador. Ortesis
1. CONCEPTO, EPIDEMIOLOGÍA Y CLASIFICACIÓN
Una fractura es la solución de continuidad de un hueso. Dicho así parece un problema óseo, y ese es justamente el malentendido del que hay que salir: el hueso consolida prácticamente solo si se le dan las condiciones adecuadas, mientras que la articulación se rigidiza, el músculo se atrofia y el paciente se desacondiciona. Lo que rehabilitamos no es la fractura: es todo lo que la fractura y su inmovilización han deteriorado alrededor.
1.1. Epidemiología
Hay dos grandes perfiles y conviene no mezclarlos, porque el enfoque cambia:
- Fracturas de alta energía en jóvenes, sobre todo varones, por accidentes de tráfico, laborales y deportivos. Aquí pesan las lesiones asociadas y las complicaciones agudas.
- Fracturas por fragilidad en mayores, sobre todo mujeres, por traumatismos de baja energía sobre hueso osteoporótico: cadera, vértebra, húmero proximal y radio distal. Aquí pesan la comorbilidad, el riesgo de nueva fractura y la pérdida de autonomía.
1.2. Clasificación
| Criterio | Tipos |
|---|---|
| Integridad de la piel | Cerradas y abiertas, con mayor riesgo de infección y de problemas de consolidación |
| Trazo | Transversa, oblicua, espiroidea, conminuta, segmentaria |
| Desplazamiento | No desplazada, desplazada, con angulación, acortamiento o rotación |
| Localización | Diafisaria, metafisaria, epifisaria y articular, esta última con peor pronóstico funcional |
| Mecanismo | Directo, indirecto, por estrés —sobrecarga repetida sobre hueso sano— y patológica sobre hueso enfermo |
| Edad | En el niño, con fisis abierta: epifisiólisis, en tallo verde, en rodete |
2. FASES DE LA REPARACIÓN ÓSEA
El hueso es de los pocos tejidos que cura regenerando y no con cicatriz: al final del proceso hay hueso, no fibrosis. Ese proceso tiene dos formas de producirse.
2.1. Consolidación secundaria o indirecta
Es la habitual, la que ocurre con tratamiento conservador o con fijación que permite cierta micromovilidad. Pasa por cuatro fases:
| Fase | Qué ocurre | Cuándo |
|---|---|---|
| 1. Hematoma e inflamación | Hematoma fracturario, respuesta inflamatoria, llegada de células y factores de crecimiento | Primeros días |
| 2. Callo blando | Tejido fibrocartilaginoso que une los fragmentos; la fractura deja de moverse pero aún no soporta carga | Semanas iniciales |
| 3. Callo duro | Osificación del callo: hueso inmaduro que ya da estabilidad | Semanas a meses |
| 4. Remodelación | Sustitución por hueso laminar y adaptación a las líneas de carga | Meses a años |
2.2. Consolidación primaria o directa
Ocurre cuando la osteosíntesis es rígida y a compresión, con contacto íntimo entre fragmentos y sin movimiento entre ellos. En ese escenario no se forma callo visible: el hueso se remodela directamente a través del foco. Tiene una consecuencia práctica que se pregunta: en estas fracturas, la ausencia de callo en la radiografía no significa que no esté consolidando, y valorar la evolución solo por el callo lleva a diagnósticos equivocados de retardo.
3. FACTORES QUE CONDICIONAN LA CONSOLIDACIÓN
Saber qué la dificulta permite anticipar problemas y explicar por qué unas fracturas van bien y otras no:
- Vascularización del foco. Es el factor determinante. Hay localizaciones con vascularización precaria y fama justificada de complicarse: escafoides, cuello femoral, astrágalo y tercio distal de la tibia.
- Estabilidad: la movilidad excesiva entre fragmentos impide el puente óseo.
- Interposición de partes blandas entre los fragmentos.
- Pérdida ósea o conminución importante, con separación entre extremos.
- Infección, sobre todo en fracturas abiertas y tras osteosíntesis.
- Factores del paciente: edad, diabetes, tabaco —que empeora claramente la consolidación—, desnutrición, corticoides, quimioterapia, algunos antiinflamatorios en uso prolongado.
De ahí se deducen las localizaciones de riesgo, y también su reverso: hay fracturas que casi nunca dan problemas de consolidación porque asientan en hueso metafisario bien vascularizado. El ejemplo clásico es la fractura de Colles, en el radio distal.
4. DÉFICIT LOCAL SECUNDARIO A LA FRACTURA Y A LA INMOVILIZACIÓN
Este apartado es el corazón del tema para un rehabilitador, porque describe lo que de verdad vamos a tratar. Parte del daño lo causa el traumatismo; otra parte, y no menor, la causa el propio tratamiento.
| Estructura | Qué le ocurre |
|---|---|
| Músculo | Atrofia rápida por desuso, con pérdida de fuerza desde los primeros días y afectación de la resistencia |
| Articulación | Rigidez: retracción capsular, adherencias, proliferación de tejido conectivo intraarticular |
| Cartílago | Se nutre por difusión con el movimiento y la carga: la inmovilidad lo degrada |
| Hueso | Pérdida de masa ósea por descarga, localizada en el segmento inmovilizado |
| Tendón y ligamento | Pérdida de propiedades mecánicas y adherencias en los planos de deslizamiento |
| Piel y partes blandas | Edema, fibrosis, alteraciones tróficas, riesgo de úlcera bajo el yeso |
| Propiocepción | Deterioro del control neuromuscular, con inseguridad y riesgo de recaída al volver a la actividad |
4.1. La rigidez, el enemigo principal
Es la secuela más frecuente y la que más limita, especialmente en fracturas articulares y en el miembro superior, donde la función depende de la movilidad fina. Tiene un componente capsuloligamentoso por retracción, otro muscular por acortamiento y otro adherencial. Cuanto más tiempo pasa, más difícil es revertirla: una rigidez de semanas responde bien al tratamiento; una de meses, mucho peor.
De ahí una regla que vale para casi todo el tema: inmovilizar solo lo necesario, durante el tiempo necesario y en la posición adecuada. Cuando hay que inmovilizar, se hace en posición funcional, que es aquella desde la que, si queda rigidez, el segmento sigue siendo útil.
5. EFECTOS SISTÉMICOS DE LA INMOVILIZACIÓN PROLONGADA
Cuando la inmovilización es general —encamamiento, politraumatismo, paciente mayor tras fractura de cadera—, el problema deja de ser local. Los efectos son de sistema y conviene enumerarlos por aparatos:
- Cardiovascular: descenso del VO2 máximo, reducción del volumen plasmático, disminución del volumen de eyección y del gasto cardiaco, taquicardia de reposo e intolerancia ortostática.
- Muscular: pérdida de fuerza y de masa, con afectación precoz de la musculatura antigravitatoria.
- Óseo: pérdida de masa ósea generalizada, con hipercalciuria y riesgo de litiasis.
- Respiratorio: descenso de volúmenes, retención de secreciones y riesgo de atelectasia e infección.
- Digestivo: estreñimiento y anorexia.
- Urinario: retención e infecciones.
- Cutáneo: úlceras por presión.
- Vascular: trombosis venosa profunda y tromboembolismo.
- Neuropsicológico: desorientación, ansiedad, depresión y, en el mayor, síndrome confusional y deterioro funcional acelerado.
6. COMPLICACIONES AGUDAS
Son las que aparecen en las primeras horas o días y las que pueden comprometer el miembro o la vida. Hay que reconocerlas, aunque su tratamiento inicial no sea rehabilitador.
6.1. Síndrome compartimental y contractura de Volkmann
El síndrome compartimental es el aumento de presión dentro de una celda fascial que compromete la perfusión de su contenido. Es una urgencia quirúrgica: si no se descomprime a tiempo, se produce necrosis muscular y nerviosa.
Su signo más precoz y más fiable es el dolor desproporcionado a la lesión, que no cede con analgesia y que aumenta con el estiramiento pasivo de la musculatura del compartimento. Los pulsos pueden estar presentes: esperar a que desaparezcan es esperar demasiado.
La contractura isquémica de Volkmann es la secuela de ese proceso: el conjunto de deformidades y déficits por la necrosis muscular y nerviosa ya establecida, con la mano en garra característica y mal pronóstico funcional. Las fracturas que más se asocian son las de antebrazo y las supracondíleas de húmero en el niño.
6.2. Síndrome de embolia grasa
Es poco frecuente pero grave, y se asocia sobre todo a fracturas de huesos largos de los miembros inferiores —especialmente el fémur— y a la pelvis, con mayor riesgo en varones jóvenes. Se caracteriza por la tríada de manifestaciones pulmonares —hipoxemia, taquipnea—, neurológicas —confusión, agitación, descenso del nivel de conciencia— y cutáneas, con petequias en tórax, axilas y conjuntiva.
El dato que se pregunta es el momento de aparición: ocurre de forma característica en las primeras 24 a 72 horas tras el traumatismo, no a partir de la primera semana.
6.3. El resto de complicaciones agudas
- Lesión vascular y lesión nerviosa: en la fractura diafisaria de húmero es característica la lesión del nervio radial, y hay que explorarla y documentarla siempre antes y después de cualquier maniobra.
- Trombosis venosa profunda y tromboembolismo pulmonar.
- Infección, sobre todo en fracturas abiertas.
- Flictenas y problemas cutáneos por el edema y la inmovilización.
- Hemorragia y shock en fracturas de pelvis y fémur.
7. COMPLICACIONES TARDÍAS: RETARDO, PSEUDOARTROSIS Y CONSOLIDACIÓN VICIOSA
7.1. Los tres trastornos de la consolidación
| Entidad | Qué es |
|---|---|
| Retardo de consolidación | La fractura no ha consolidado en el plazo esperado para ese hueso, pero el proceso sigue activo y aún puede completarse |
| Pseudoartrosis | El proceso de consolidación se ha detenido: no va a consolidar sin intervención. Se forma una «falsa articulación» en el foco |
| Consolidación viciosa | La fractura consolida, pero en mala posición: angulación, rotación o acortamiento con repercusión funcional |
7.2. El criterio temporal, que es lo que se pregunta
El retardo se plantea cuando se supera el tiempo habitual de consolidación de esa fractura, que varía según el hueso; en la diáfisis humeral, por ejemplo, se sitúa en torno al tercer mes. La pseudoartrosis tiene un criterio más estricto y homogéneo: se considera cuando han pasado al menos 9 meses desde la fractura sin consolidación y sin signos de progresión en los últimos meses.
De la misma pregunta de 2021 conviene guardar lo que sí era cierto: en la diáfisis humeral, la lesión del nervio radial ocurre de forma primaria en un porcentaje relevante de casos, la lesión de la arteria humeral es infrecuente pero obliga a comprobar los pulsos, y el retraso de consolidación se plantea a partir del tercer mes.
7.3. Clasificación y manejo de la pseudoartrosis
Se distinguen las hipertróficas —con abundante callo pero sin puente óseo, por exceso de movilidad y buena vascularización, «en pata de elefante»— y las atróficas —sin callo, por mala vascularización o pérdida ósea—. La distinción tiene consecuencia terapéutica directa: la hipertrófica es un problema de estabilidad y suele resolverse mejorando la fijación; la atrófica es un problema biológico y requiere aporte de injerto o estímulo osteogénico además de estabilización.
7.4. Otras complicaciones tardías
- Rigidez articular y retracciones, ya tratadas: son las más frecuentes.
- Artrosis postraumática, sobre todo tras fracturas articulares con escalón residual.
- Necrosis avascular: cabeza femoral, escafoides, astrágalo.
- Osificación heterotópica, especialmente tras fracturas de cadera y codo, y en pacientes con traumatismo craneal o lesión medular asociada.
- Dismetría y alteración del eje.
- Osteomielitis crónica y problemas del material de osteosíntesis.
- Síndrome de dolor regional complejo, que merece apartado propio.
8. SÍNDROME DE DOLOR REGIONAL COMPLEJO
Antes llamado distrofia simpático-refleja o algodistrofia, es una complicación temida tras fracturas —muy característica tras la de radio distal— y tras inmovilizaciones. Cursa con dolor desproporcionado al desencadenante, que además no respeta un territorio nervioso concreto, acompañado de alteraciones sensitivas, vasomotoras, sudomotoras y tróficas.
8.1. Las manifestaciones
- Sensitivas: hiperalgesia y alodinia —dolor con un estímulo que no debería dolerlo, como el roce de la ropa—.
- Vasomotoras: asimetría de temperatura y cambios de color de la piel.
- Sudomotoras y edema: edema y sudoración asimétrica.
- Motoras y tróficas: disminución del rango, debilidad, temblor, distonía, y cambios en pelo, uñas y piel.
8.2. Los criterios de Budapest
Son los criterios diagnósticos de referencia, y su estructura es la que hay que saber: exigen dolor continuo desproporcionado, la presencia de síntomas referidos por el paciente y de signos observados en la exploración repartidos entre esas cuatro categorías, y la ausencia de otro diagnóstico que lo explique mejor. Es un diagnóstico clínico y de exclusión: ninguna prueba lo confirma por sí sola.
8.3. Tratamiento
El principio rector es precocidad y movimiento. Los pilares:
- Rehabilitación precoz y progresiva: movilización activa, carga progresiva, desensibilización, terapia en espejo e imaginería motora graduada en casos seleccionados.
- Control del dolor que permita moverse, incluyendo fármacos para dolor neuropático.
- Abordaje psicológico, por el componente de miedo y evitación que se establece con rapidez.
- Intervencionismo —bloqueos simpáticos— en casos seleccionados y refractarios.
9. EVALUACIÓN DEL PACIENTE CON FRACTURA
Antes de tratar hay que saber tres cosas: en qué punto está la consolidación, qué autoriza el cirujano y qué déficits tiene el paciente.
9.1. Los datos que hay que tener
- Tipo de fractura y tratamiento realizado: conservador u osteosíntesis, y qué tipo de fijación.
- Pauta de carga autorizada: descarga completa, carga parcial o carga según tolerancia, y desde cuándo. Es el dato que más condiciona el programa y el que más veces falta en el informe.
- Restricciones de movimiento y plazos previstos.
- Estado neurovascular del miembro, documentado.
- Situación previa del paciente: nivel funcional, comorbilidad, apoyo social, exigencias laborales y deportivas.
9.2. Qué se mide
Dolor con escala numérica; edema con perimetría comparada; rango articular en grados de las articulaciones afectadas y de las vecinas; fuerza con balance muscular; función con escalas adecuadas al segmento y con pruebas de marcha cuando procede; y autonomía con Barthel o FIM en el paciente mayor. En el miembro superior interesa además la capacidad de prensión y las actividades manipulativas.
10. TRATAMIENTO REHABILITADOR POR FASES
El programa se organiza en tres fases que se solapan, y cuyo contenido lo marca el estado de la consolidación y la carga autorizada.
10.1. Fase de inmovilización
El objetivo es limitar el daño mientras el foco se estabiliza. Contenido:
- Control del edema y del dolor: elevación, crioterapia en fase aguda, analgesia adecuada.
- Movilización de todo lo libre: articulaciones proximales y distales al foco. Tras una fractura de muñeca, hombro, codo y dedos deben moverse desde el primer día.
- Contracciones isométricas bajo la inmovilización, para frenar la atrofia.
- Cuidado de la piel y vigilancia del yeso o la férula: dolor creciente, hormigueo, frialdad o cambio de color obligan a revisar.
- Mantenimiento general: ejercicio del resto del cuerpo, prevención de trombosis y del desacondicionamiento.
10.2. Fase de movilización
Retirada la inmovilización o autorizado el movimiento, el objetivo es recuperar el rango articular y empezar a reconstruir la fuerza:
- Movilización activa primero, activa-asistida después y pasiva con prudencia; en fracturas articulares y en el codo, la movilización pasiva forzada puede ser contraproducente.
- Recuperación del deslizamiento de tendones y planos, y tratamiento de la cicatriz cuando hubo cirugía.
- Progresión de la fuerza: isométricos, isotónicos y trabajo funcional.
- Carga progresiva en el miembro inferior, según pauta: de la descarga a la carga parcial con ayudas y de ahí a la carga completa.
10.3. Fase funcional
El objetivo es devolver al paciente a su vida: fuerza, resistencia, propiocepción y equilibrio, gesto laboral o deportivo específico, y retirada progresiva de las ayudas. Aquí se decide también la vuelta al trabajo, con adaptación temporal de tareas si hace falta, y la reincorporación deportiva con criterios de progresión y no por calendario.
11. TERAPIAS FÍSICAS Y ONDAS DE CHOQUE
11.1. Los agentes clásicos
Crioterapia en fase aguda para dolor y edema; termoterapia superficial antes de la movilización en fases posteriores; electroterapia analgésica como coadyuvante; electroestimulación para frenar la atrofia cuando la contracción voluntaria es insuficiente; y drenaje y medidas antiedema. Todos ellos son coadyuvantes del programa activo, no sustitutos.
11.2. Ondas de choque
Tienen indicación propia en este tema y el examen las ha preguntado en dos convocatorias. Entre sus indicaciones estándar reconocidas están el retraso de consolidación y la pseudoartrosis, la fractura de estrés, la necrosis ósea avascular sin alteración articular y diversas tendinopatías —patelar, aquílea, fascitis plantar, epicondilitis, tendinopatía calcificante del hombro—.
Merece la pena fijarse en el patrón: las indicaciones aprobadas se concentran en hueso —consolidación, necrosis avascular, fractura de estrés— y en tendón. Lo que queda fuera son las fibromatosis —Dupuytren, Ledderhose—, los atrapamientos nerviosos y el dolor regional complejo.
12. ORTESIS
12.1. Para qué sirven
Una ortesis tras una fractura puede cumplir cuatro funciones, y conviene tenerlas separadas porque determinan el modelo que se prescribe: inmovilizar, estabilizar permitiendo cierto movimiento, descargar transmitiendo parte de la carga y corregir o prevenir una deformidad.
12.2. Ortesis de tronco
Es donde el examen ha entrado con más detalle, con las fracturas vertebrales como contexto:
| Ortesis | Qué limita |
|---|---|
| Lumbostato de Taylor | Flexoextensión dorsal y lumbar; no limita las inclinaciones laterales |
| Lumbostato de Knight | Flexoextensión e inclinaciones lumbares |
| Knight-Taylor | Combina ambos: control dorsolumbar más completo |
| Chairback | Control lumbar con dos barras posteriores |
| Corsé de Williams | Limita la extensión; su indicación clásica es la espondilolistesis, no la fractura |
| Corsé de extensión en tres puntos (cruciforme, tipo Jewett) | Impide la flexión dorsolumbar mediante tres puntos de apoyo |
12.3. Ortesis de miembros
- Miembro superior: férulas de inmovilización en posición funcional, ortesis funcionales de húmero que permiten cierta movilidad favoreciendo la consolidación, y férulas dinámicas para recuperar rango en rigideces establecidas.
- Miembro inferior: botas walker y ortesis de tobillo que permiten carga controlada, rodilleras articuladas con limitación de rango, y descargas específicas.
- Ayudas de marcha: bastones y andadores como herramienta de dosificación de la carga en la progresión de descarga a carga completa.
Y un caso particular que se pregunta y conviene conocer: en la úlcera plantar activa del pie diabético, el tratamiento de elección es la férula de contacto total de yeso o fibra de vidrio, porque reparte la presión y garantiza la descarga mejor que cualquier plantilla o calzado adaptado.
13. RECUPERACIÓN ACELERADA Y PREVENCIÓN DE NUEVAS FRACTURAS
13.1. Protocolos Fast-Track
Los programas de recuperación acelerada en cirugía ortopédica han cambiado el manejo perioperatorio. Sus principios: información y preparación previas, optimización anestésica y analgesia multimodal que reduzca el uso de opiáceos, control del dolor y de las náuseas, reintroducción precoz de la alimentación y, sobre todo, movilización temprana, habitualmente dentro de las primeras 24 horas tras la cirugía.
13.2. La fractura como oportunidad: prevención secundaria
Toda fractura por fragilidad en un paciente mayor debe activar el estudio y el tratamiento de la osteoporosis, porque el mejor predictor de una nueva fractura es haber tenido una. Esto incluye valorar el riesgo con las herramientas disponibles, tratar farmacológicamente cuando esté indicado, asegurar calcio y vitamina D, y prevenir caídas con trabajo de equilibrio y fuerza, revisión de la medicación y adaptación del domicilio.
Sobre el ejercicio en el paciente con baja masa ósea hay un matiz que se pregunta: interesan las actividades con carga e impacto controlado —caminar, subir escaleras, baile— porque estimulan el hueso, mientras que la natación, siendo excelente para otras cosas, no aporta ese estímulo por realizarse en descarga.
13.3. Los seis errores que más se repiten
- Inmovilizar de más, o no mover las articulaciones libres durante la inmovilización.
- Confundir síndrome compartimental con contractura de Volkmann: causa aguda frente a secuela.
- Situar la embolia grasa a partir de la primera semana, cuando aparece en las primeras 24-72 horas.
- Clasificar la pseudoartrosis como complicación aguda, o datarla al año en lugar de a los 9 meses.
- Inmovilizar un síndrome de dolor regional complejo «para que descanse».
- No tener por escrito la pauta de carga y decidirla por intuición.
Y la idea que resume el tema: el hueso consolida solo si le damos estabilidad y estímulo; lo que hay que rehabilitar activamente es la articulación, el músculo y la persona entera. Casi todas las preguntas de examen sobre fracturas se contestan sabiendo las fases de reparación, los plazos de las complicaciones y el principio de movilizar todo lo que no está fracturado.
VIGENCIA DE LAS FUENTES
Este tema se ha elaborado con las siguientes referencias:
- Criterios de Budapest para el diagnóstico del síndrome de dolor regional complejo.
- Indicaciones estándar de la ISMST (Sociedad Internacional del Tratamiento Médico por Ondas de Choque), tal como se han preguntado en 2021 y 2025.
- Criterio temporal de pseudoartrosis a los 9 meses, conforme a la definición utilizada en las convocatorias de 2021 y 2025.
- Protocolos de recuperación acelerada (Fast-Track / ERAS) en cirugía ortopédica.
- Guías de SERMEF y de sociedades de traumatología para el tratamiento rehabilitador de las fracturas; revisiones Cochrane para las afirmaciones de eficacia.
- CIF (OMS, 2001) como marco de función, actividad y participación.