Tema 74. Patología del cuerpo uterino. Enfermedades no neoplásicas y neoplásicas. Citología e histología.

50 min agosto 31, 2026 Media Nuevo

Tema 74. Patología del cuerpo uterino. Enfermedades no neoplásicas y neoplásicas. Citología e histología

Del patrón endometrial a la clasificación histomolecular: cómo integrar morfología, inmunohistoquímica, genética y estadificación
Oposición: FEA Anatomía Patológica (SAS)
Bloque: Específico · Patología por órganos y sistemas (51-84) | Última actualización: Agosto 2026
Preparador: Esteban Castro | Material basado en exámenes oficiales SAS

1. INTRODUCCIÓN: EL CUERPO UTERINO COMO DOS COMPARTIMENTOS DIAGNÓSTICOS

En Anatomía Patológica, el cuerpo uterino obliga a pensar simultáneamente en endometrio y miometrio. El primero cambia de aspecto a lo largo del ciclo, responde a estímulos hormonales, genera lesiones hiperplásicas y alberga la mayoría de los carcinomas; el segundo contiene músculo liso y estroma especializado y da origen a un repertorio diferente de neoplasias mesenquimales. La misma pieza de histerectomía puede contener una neoplasia epitelial endometrial, un leiomioma incidental, adenomiosis, pólipos y alteraciones de fondo que ayudan a reconstruir la biología del caso.

El gran cambio conceptual del tema es que el carcinoma endometrial ya no se entiende de forma suficiente con la vieja dicotomía «tipo I frente a tipo II». La WHO Classification of Female Genital Tumours, 5.ª edición, volumen 4 (2020) integra histotipo, grado y patología molecular; además, el protocolo CAP Endometrium Uterus v5.1.0.0, diciembre de 2024 incorpora la clasificación molecular y permite consignar la estadificación FIGO 2023 junto con los sistemas que continúan utilizándose en determinados entornos de registro. Esto tiene consecuencias reales: dos tumores morfológicamente similares pueden pertenecer a grupos moleculares de pronóstico muy distinto.

Cambio de paradigma examinable. La morfología sigue siendo el punto de partida, pero en el carcinoma endometrial moderno debes llegar a una síntesis histomolecular. WHO 5.ª (2020), FIGO 2023, CAP v5.1.0.0 (2024) y las guías ESGO-ESTRO-ESP 2025 convergen en que la clasificación molecular modifica la estratificación pronóstica y la interpretación de determinados estadios iniciales.

Para el opositor, la forma más rentable de ordenar el tema es responder siempre a cuatro preguntas: qué compartimento está lesionado, qué entidad morfológica es, qué biomarcadores la confirman o reclasifican y qué dato cambia estadio o tratamiento. Ese esquema evita mezclar una hiperplasia con un carcinoma endometrioide bien diferenciado, un carcinoma seroso con un endometrioide p53-aberrante, o un nódulo estromal con un sarcoma estromal de bajo grado.

2. ENDOMETRIO NORMAL Y CAMBIOS FISIOLÓGICOS

Antes de diagnosticar enfermedad hay que reconocer el endometrio fisiológico. El endometrio funcional responde de forma coordinada a estrógenos y progesterona, mientras la capa basal sirve de reservorio para la regeneración. Una biopsia endometrial no se interpreta como una fotografía aislada: se compara la maduración glandular con la estromal, se valora si existe sincronía y se integra la edad, el estado menopáusico, el día del ciclo cuando es conocido y la exposición a hormonas exógenas.

2.1. Fase proliferativa

En la fase proliferativa predominan glándulas tubulares relativamente rectas, epitelio seudoestratificado con actividad mitótica y estroma celular. Al aproximarse la ovulación las glándulas se vuelven algo más tortuosas. El dato importante no es memorizar una imagen idealizada sino reconocer que mitosis y seudoestratificación son fisiológicas en este contexto; por sí solas no equivalen a atipia neoplásica.

2.2. Fase secretora

Tras la ovulación, la progesterona induce vacuolas subnucleares, secreción luminal, tortuosidad glandular y después cambios estromales perivasculares que progresan hacia predecidualización. En un espécimen adecuado puede realizarse datación aproximada, pero en la práctica contemporánea su utilidad clínica es mucho menor que en la era de la biopsia endometrial para estudio rutinario de infertilidad. Lo relevante para el diagnóstico diferencial es reconocer los cambios progestacionales y no confundirlos con degeneración o con citoplasma claro tumoral.

2.3. Menstruación, endometrio inactivo y atrofia

El endometrio menstrual muestra colapso, fragmentación, hemorragia, infiltrado inflamatorio y glándulas irregulares por la desintegración tisular. En la posmenopausia es habitual un endometrio atrófico con glándulas escasas, pequeñas o quísticas, revestidas por epitelio bajo. La atrofia puede ser el sustrato de sangrado posmenopáusico sin neoplasia, pero precisamente por ese síntoma la biopsia se realiza para excluir carcinoma. Un endometrio atrófico muy fragmentado puede parecer insuficiente; la adecuación debe juzgarse con el contexto ecográfico y clínico.

Pitfall. La citología reactiva, la reparación, los cambios hormonales y la fragmentación pueden aumentar el tamaño nuclear o producir arquitectura irregular. El diagnóstico de atipia endometrial exige integrar arquitectura, citología y contexto; una única glándula «fea» en material traumático no convierte una muestra en EIN ni en carcinoma.

3. MUESTREO, CITOLOGÍA Y CORRELACIÓN CLÍNICO-PATOLÓGICA

La muestra más frecuente es la biopsia endometrial ambulatoria; también se reciben legrados, resecciones histeroscópicas, pólipos y piezas de histerectomía. Cada material responde a una pregunta distinta. La biopsia debe establecer si hay endometrio representativo, hiperplasia/EIN o carcinoma y, cuando existe carcinoma, proporcionar el mejor histotipo y grado posible sin sobredimensionar lo que una pequeña muestra puede resolver. La histerectomía permite evaluar invasión miometrial, cuello, serosa, anexos, invasión linfovascular y ganglios cuando se han obtenido.

En el tallado de una histerectomía por carcinoma endometrial hay que documentar tamaño y localización tumoral, relación con el orificio cervical interno, profundidad macroscópica de invasión miometrial y cualquier extensión a serosa o anexos. El muestreo debe ser generoso en la interfaz tumor-miometrio, porque la profundidad de invasión y la presencia de invasión linfovascular tienen impacto directo sobre el estadio y la estratificación de riesgo. Si existen áreas de morfología distinta, deben muestrearse de forma independiente: pueden revelar un componente de alto grado o una segunda neoplasia.

3.1. Papel de la citología

La citología cervicovaginal puede mostrar células endometriales benignas o células malignas desprendidas desde la cavidad uterina, pero no es una técnica de cribado poblacional del cáncer de endometrio. La presencia de células endometriales en una citología cervical se interpreta según edad y contexto, y un hallazgo sospechoso debe conducir a estudio endometrial dirigido, no a un diagnóstico definitivo de histotipo sobre el frotis.

En 2025, turno libre, pregunta 89, el SAS preguntó cuál era la prueba de cribado anual recomendada para cáncer de endometrio en una mujer posmenopáusica asintomática. La respuesta oficial fue la A: ninguna. Es una perla muy rentable: no traslades el modelo de cribado cervical al endometrio. En población asintomática de riesgo promedio no existe un programa de cribado anual con citología, ecografía o biopsia endometrial.

3.2. Cuando la muestra es pequeña

En biopsias fragmentadas, la arquitectura puede estar parcialmente perdida y el diagnóstico diferencial entre EIN y carcinoma bien diferenciado puede ser difícil. La presencia de patrón cribiforme, crecimiento confluente complejo, desmoplasia o necrosis tumoral apoya carcinoma, pero ningún rasgo debe valorarse fuera del conjunto. Cuando el tumor parece de alto grado, la inmunohistoquímica para p53 y MMR y la evaluación molecular de POLE pueden comenzar ya en la biopsia si el laboratorio dispone de un circuito validado; el CAP 2024 acepta que la clasificación molecular se determine en la biopsia o en la pieza, siempre con resultados técnicamente adecuados.

4. PATOLOGÍA ENDOMETRIAL NO NEOPLÁSICA

4.1. Endometrio proliferativo desordenado y anovulación

La exposición estrogénica sin oposición progesterónica puede producir un espectro desde un endometrio proliferativo desordenado hasta hiperplasia sin atipia. En el patrón proliferativo desordenado conviven glándulas proliferativas con dilataciones quísticas focales y cierta irregularidad, pero no existe el incremento difuso de la relación glándula/estroma ni la atipia clonal propia de EIN. Este diagnóstico aparece con frecuencia en ciclos anovulatorios y perimenopausia.

4.2. Endometritis

La endometritis aguda se caracteriza por neutrófilos en glándulas y estroma en un contexto apropiado. En la endometritis crónica el criterio histológico útil es la identificación de células plasmáticas estromales; CD138 puede ayudar cuando la morfología es equívoca, pero no debe sustituir la lectura de H-E porque también tiñe epitelio y otras células. Debe correlacionarse con causas infecciosas, dispositivo intrauterino, restos gestacionales y otros contextos clínicos.

4.3. Metaplasias y cambios reactivos

El epitelio endometrial puede mostrar metaplasia tubárica, mucinosa, escamosa/morular, eosinofílica u oncocítica, entre otras. La metaplasia tubárica extensa puede mostrar atipia reactiva y confundirse con lesión serosa si se ignoran la polaridad, la actividad proliferativa y el patrón de p53. Las mórulas escamosas se asocian con frecuencia a lesiones endometrioides y pueden mostrar un fenotipo distinto del componente glandular; su presencia obliga a buscar cuidadosamente EIN o carcinoma endometrioide en el resto de la muestra.

4.4. Efectos hormonales y tratamiento

Los progestágenos producen glándulas inactivas, cambios secretores o metaplásicos y estroma decidualizado. En pacientes tratadas de EIN o carcinoma endometrioide conservadoramente, estos cambios pueden ser intensos y la respuesta terapéutica no debe juzgarse por una sola glándula residual. Tamoxifeno y otras exposiciones hormonales pueden asociarse con pólipos, hiperplasias y otros cambios; el diagnóstico sigue siendo morfológico, no una inferencia automática a partir del tratamiento.

Error frecuente. CD138 positivo no equivale por sí solo a «endometritis crónica». Deben identificarse plasmocitos verdaderos en el estroma y excluir tinción epitelial o células con morfología mimética. La inmunohistoquímica resuelve una duda morfológica; no crea un diagnóstico independiente de la H-E.

5. PÓLIPO ENDOMETRIAL Y ADENOMIOSIS

5.1. Pólipo endometrial

El pólipo es una lesión localizada formada por glándulas endometriales, estroma fibroso característico y vasos de pared relativamente gruesa. Las glándulas pueden ser irregulares o quísticas y el revestimiento puede mostrar cambios metaplásicos. La clave es la combinación arquitectural, no una glándula dilatada aislada. Pueden coexistir hiperplasia/EIN o carcinoma dentro de un pólipo, por lo que cualquier foco citológicamente distinto o con complejidad glandular debe muestrearse y describirse.

En la mujer posmenopáusica, el pólipo puede estar revestido por endometrio atrófico y ser muy fibroso. En material de legrado fragmentado, los vasos de pared gruesa y el estroma fibroso ayudan a reconocer el origen polipoide. La presencia de pólipo no debe utilizarse para explicar de forma automática un sangrado si la muestra contiene además una lesión glandular sospechosa.

5.2. Adenomiosis

La adenomiosis consiste en glándulas y estroma endometriales dentro del miometrio, acompañados habitualmente de hipertrofia o hiperplasia del músculo liso circundante. Puede ser focal o difusa y producir engrosamiento trabeculado del miometrio. Su importancia diagnóstica aumenta cuando existe carcinoma endometrial: el tumor puede infiltrar focos de adenomiosis, generando una interfaz irregular que complica la medida de la invasión miometrial.

En una histerectomía con carcinoma, carcinoma que coloniza adenomiosis no debe confundirse automáticamente con invasión miometrial profunda. Hay que reconstruir la relación del foco con la unión endometrio-miometrio y buscar una respuesta estromal o un patrón infiltrativo convincente. Este pitfall puede cambiar el estadio.

6. HIPERPLASIA ENDOMETRIAL Y EIN/HIPERPLASIA ATÍPICA

La WHO 5.ª edición (2020) adopta una clasificación práctica en hiperplasia sin atipia y hiperplasia atípica / neoplasia intraepitelial endometrioide (EIN). Este esquema sustituye clasificaciones antiguas más subdivididas que tenían menor reproducibilidad. La primera representa un crecimiento policlonal relacionado habitualmente con estímulo estrogénico; la segunda es una lesión neoplásica clonal precursora del carcinoma endometrioide.

6.1. Hiperplasia sin atipia

Existe incremento de glándulas respecto del estroma, con tamaños y formas variables, pero la citología se mantiene similar a la del endometrio proliferativo de fondo. No debe diagnosticarse por la simple presencia de glándulas quísticas en un pólipo ni por un endometrio proliferativo desordenado focal. El contexto de exposición estrogénica ayuda, pero la decisión es histológica.

6.2. EIN/hiperplasia atípica

En EIN aparece un foco glandular arquitecturalmente apiñado y citológicamente distinto del endometrio de fondo. La atipia puede ser sutil: cambio de tamaño o redondez nuclear, alteración de cromatina, nucléolos, polaridad o citoplasma. Lo esencial es la diferencia clonal respecto del fondo, no una definición universal de «núcleo feo». La lesión debe distinguirse de metaplasias y de carcinoma endometrioide ya invasor o con crecimiento confluente.

La inactivación de PTEN es frecuente a lo largo de la vía endometrioide y puede encontrarse tanto en EIN como en carcinoma endometrioide. Por eso la pérdida de PTEN puede apoyar clonalidad en determinados contextos, pero no es un criterio suficiente para separar EIN de carcinoma. Lo mismo ocurre con otros marcadores: la inmunohistoquímica debe responder una pregunta concreta, no sustituir el diagnóstico arquitectural.

En 2018, turno libre, pregunta 93, el SAS preguntó qué alteración molecular compartían la hiperplasia endometrial y el carcinoma endometrial. La respuesta oficial fue la C: inactivación de PTEN. Para el examen debes conservar la idea de continuidad de la vía endometrioide, pero no convertir PTEN en un test binario «EIN sí/no».
Edición que manda: para estudiar hoy no uses como eje la antigua división «hiperplasia simple/compleja, con/sin atipia». WHO 5.ª (2020) organiza estas lesiones en hiperplasia sin atipia y EIN/hiperplasia atípica. Si una pregunta antigua utiliza terminología previa, tradúcela mentalmente al marco vigente antes de razonar.

7. CLASIFICACIÓN WHO 5.ª DE LOS TUMORES EPITELIALES DEL ENDOMETRIO

La WHO 5.ª edición de tumores genitales femeninos (2020) integra categorías morfológicas clásicas con entidades cuya definición requiere o se beneficia de datos moleculares. El carcinoma endometrioide sigue siendo el tipo más habitual, pero el repertorio incluye carcinoma seroso, carcinoma de células claras, carcinoma indiferenciado y desdiferenciado, carcinoma mesonéfrico-like, carcinosarcoma y otros tipos infrecuentes. La clasificación no equivale a la clasificación molecular: histotipo y grupo molecular son ejes complementarios.

WHO 5.ª · tumores epiteliales del cuerpo uterino
├── Precursores
│ ├── EIN / hiperplasia atípica → vía endometrioide
│ └── Lesión serosa intraepitelial → vía serosa/p53-aberrante
├── Carcinomas
│ ├── Endometrioide
│ ├── Seroso
│ ├── Células claras
│ ├── Indiferenciado / desdiferenciado
│ ├── Mesonéfrico-like
│ ├── Escamoso / gástrico / otros raros
│ └── Neuroendocrino
└── Carcinosarcoma
└── Carcinoma bifásico con componente sarcomatoso

EJE MOLECULAR PARALELO
POLEmut · MMRd · p53abn · NSMP

El histotipo debe asignarse sobre H-E y apoyarse con inmunohistoquímica cuando la morfología lo requiere. En tumores de alto grado, el panel suele incluir p53, proteínas MMR y marcadores dirigidos por el diagnóstico diferencial. La clasificación molecular puede revelar que un carcinoma endometrioide morfológico pertenece al grupo p53-aberrante o que un tumor de alto grado con mutación patogénica de POLE tiene un comportamiento biológico muy diferente del esperado solo por el aspecto histológico.

8. CARCINOMA ENDOMETRIOIDE: MORFOLOGÍA, GRADO Y PATRONES DE INVASIÓN

El carcinoma endometrioide se compone de glándulas que recuerdan al endometrio proliferativo o a EIN, con grados variables de complejidad y componente sólido. Puede mostrar diferenciación escamosa, mucinosa, secretora, villoglandular u otros patrones. El diagnóstico no debe basarse en «parecido general» cuando el tumor es de alto grado: hay que buscar rasgos endometrioides, lesión precursora y un perfil inmunohistoquímico coherente.

8.1. Gradación FIGO histológica

Según el protocolo CAP Endometrium Uterus v5.1.0.0 (diciembre de 2024), que sigue los criterios FIGO/WHO para carcinoma endometrioide, el grado se basa en la proporción de crecimiento sólido no escamoso. El componente escamoso no se contabiliza como sólido para este cálculo. La atipia nuclear marcada puede modificar el grado en el contexto definido por el sistema.

Grado Componente sólido no escamoso Lectura práctica
FIGO 1 ≤5% Predominio glandular casi completo
FIGO 2 6-50% Arquitectura glandular y sólida mixta
FIGO 3 >50% Predominio sólido; obliga a revisar diferencial de alto grado

WHO 2020 e iniciativas internacionales han impulsado además una lectura binaria, agrupando FIGO 1-2 como bajo grado y FIGO 3 como alto grado en determinados contextos. Para la oposición debes saber ambos lenguajes y, sobre todo, no aplicar este sistema de gradación a un carcinoma seroso, de células claras, indiferenciado o carcinosarcoma: esos histotipos se consideran de alto grado por definición morfológica.

8.2. Invasión miometrial

La invasión puede ser infiltrativa irregular, expansiva o adoptar patrones particulares. El patrón MELF —microquístico, elongado y fragmentado— se observa en carcinomas endometrioides y puede ser muy sutil: pequeñas glándulas o células eosinófilas en estroma mixoinflamatorio, a veces lejos del frente tumoral más evidente. No es un histotipo, sino un patrón de invasión que exige atención porque puede acompañarse de embolización linfovascular y metástasis ganglionares microscópicas.

La profundidad se valora desde la unión endometrio-miometrio hasta el punto de máxima invasión, comparándola con el espesor miometrial total en esa región. Adenomiosis, leiomiomas y distorsión de la cavidad pueden dificultar la medición. La evaluación debe ser reproducible y documentada en el informe, ya que el umbral de menos o más de la mitad del miometrio continúa siendo una variable central en los sistemas de estadificación.

Dos errores clásicos. Primero, contar la diferenciación escamosa como componente sólido y subir indebidamente el grado. Segundo, llamar «carcinoma seroso» a todo tumor de alto grado con p53 aberrante: el grupo molecular p53abn no borra la morfología y puede incluir carcinomas endometrioides.

9. CLASIFICACIÓN MOLECULAR: POLEmut, MMRd, p53abn Y NSMP

La clasificación molecular del carcinoma endometrial deriva de los cuatro grupos identificados por The Cancer Genome Atlas y adaptados a la práctica mediante algoritmos como ProMisE. La WHO 5.ª (2020) recomienda integrar este eje porque aporta información pronóstica independiente y mejora la clasificación de tumores que la morfología por sí sola deja en categorías heterogéneas. El protocolo CAP Endometrium v5.1.0.0 (2024) recoge los cuatro grupos y el protocolo CAP Gynecologic Biomarkers v1.3.0.0 (septiembre de 2025) actualiza los requisitos de biomarcadores.

Grupo Cómo se identifica en práctica Idea biológica/pronóstica
POLEmut Mutación patogénica en el dominio exonucleasa de POLE mediante secuenciación validada Fenotipo ultramutado; pronóstico muy favorable en los escenarios validados
MMRd Pérdida de expresión de una o más proteínas MMR o evidencia validada de MSI Vía de reparación de apareamientos defectuosa; relevancia para Lynch e inmunoterapia
p53abn Patrón inmunohistoquímico aberrante de p53 coherente con alteración TP53 Grupo copy-number high; comportamiento desfavorable en conjunto
NSMP Sin alteración definitoria de los tres grupos anteriores Grupo heterogéneo; contexto histológico y otros biomarcadores importan

9.1. Orden del algoritmo y clasificadores múltiples

Un tumor puede mostrar más de una alteración clasificadora. Por ejemplo, puede tener una mutación patogénica de POLE y un patrón p53 aberrante secundario. En estos «multiple classifiers» no se interpreta cada resultado como si fueran tumores distintos; se aplica el algoritmo jerárquico y las reglas de clasificación aceptadas. Por eso es peligroso hacer solo p53 y detenerse: un p53 aberrante no excluye POLEmut ni MMRd.

La inmunohistoquímica de p53 tiene patrones interpretativos, no una lectura simplista de «positivo/negativo». El patrón de sobreexpresión intensa y difusa, el patrón nulo completo con control interno conservado y determinados patrones citoplasmáticos se consideran aberrantes en el contexto apropiado. Una tinción heterogénea de intensidad variable compatible con regulación fisiológica se interpreta como patrón wild type. El protocolo CAP Gynecologic Biomarkers 2025 además reconoce la posibilidad de expresión subclonal aberrante y exige interpretarla con cautela.

9.2. Las preguntas antiguas siguen siendo útiles si las actualizas

En 2018, turno libre, pregunta 116, el SAS preguntó por el grupo «hipermutado» del carcinoma endometrial y la respuesta oficial fue la A: inestabilidad de microsatélites. En la pregunta 117 preguntó por el grupo «ultramutado» y la respuesta oficial fue la B: mutaciones en POLE. Esas asociaciones siguen vigentes; hoy debes integrarlas en los grupos MMRd y POLEmut, respectivamente.
La clasificación de Bokhman tipo I/tipo II es histórica y todavía puede aparecer en preguntas antiguas. En 2018, pregunta 115, el SAS vinculó correctamente el antiguo «tipo I» con hiperestrogenismo e hiperplasia. Pero para estudiar en 2026 el marco rector es WHO 5.ª + clasificación molecular: no uses «tipo I» como sinónimo universal de endometrioide ni «tipo II» como sinónimo universal de seroso.

10. CARCINOMA SEROSO Y LESIÓN SEROSA INTRAEPITELIAL

El carcinoma seroso endometrial es una neoplasia de alto grado caracterizada por atipia citológica marcada, pérdida de polaridad, pleomorfismo, nucleolos prominentes y arquitectura papilar, glandular o sólida variable. Puede surgir en un endometrio atrófico y no necesita una gran masa tumoral para tener capacidad metastásica. La discordancia entre escaso volumen uterino y enfermedad extrauterina es un motivo clásico para muestrear ampliamente.

La lesión serosa intraepitelial endometrial representa una lesión precursora asociada al espectro p53-aberrante. Debe distinguirse de metaplasia tubárica atípica y de epitelio reactivo. La morfología de alto grado y un patrón p53 aberrante concordante apoyan la interpretación; p16 suele mostrar expresión extensa. La inmunohistoquímica no debe leerse sin controles internos y sin comprobar que la arquitectura y citología justifican la sospecha.

10.1. Diferencial con carcinoma seroso tubo-ovárico

Cuando existe enfermedad uterina y anexial/peritoneal, el origen puede ser difícil. WT1 es mucho más consistentemente difuso en carcinoma seroso tubo-ovárico que en carcinoma seroso endometrial, pero no es un marcador absoluto de sitio. PAX8 suele ser positivo en ambos. La distribución de la enfermedad, la lesión intraepitelial asociada, el patrón de WT1 y los datos moleculares deben integrarse.

En 2018, turno libre, pregunta 119, el SAS preguntó qué marcador se expresaba con menor frecuencia en el carcinoma seroso endometrial que en su homólogo ovárico. La respuesta oficial fue la A: WT1. La perla conserva utilidad, con una precisión importante: «menos frecuente» no significa «siempre negativo».

10.2. p53 como patrón, no como etiqueta de histotipo

La gran mayoría de carcinomas serosos presentan un patrón p53 aberrante, pero la relación no es bidireccional. Un carcinoma endometrioide puede ser p53abn y un tumor con morfología compleja puede requerir integración molecular. El diagnóstico seroso exige morfología compatible; p53 ayuda a confirmar el mecanismo biológico y a ubicar el tumor en el grupo molecular, no reemplaza la clasificación histológica.

11. CARCINOMA DE CÉLULAS CLARAS Y OTROS CARCINOMAS INFRECUENTES

11.1. Carcinoma de células claras

El carcinoma de células claras muestra combinaciones de patrones tubuloquístico, papilar y sólido, con células de citoplasma claro o eosinófilo y células hobnail. El diagnóstico debe reservarse para tumores con morfología convincente; «citoplasma claro» aislado en un carcinoma endometrioide no basta. Según CAP Endometrium v5.1.0.0 (2024), Napsin A, AMACR y HNF1B pueden apoyar el diagnóstico, mientras ER y PR suelen ser negativos. Ningún marcador aislado es totalmente específico.

Un punto especialmente importante para quien estudia con exámenes antiguos es p53. Algunas fuentes históricas presentaban el carcinoma de células claras como típicamente p53 wild type. El protocolo CAP actual reconoce una fracción relevante con alteraciones TP53; por tanto, el patrón de p53 no puede utilizarse como regla excluyente.

No memorices la pregunta antigua como dogma. La respuesta oficial de 2018 que asociaba carcinoma de células claras a p53 «wild type» reflejaba una simplificación de su momento. En 2026, CAP documenta heterogeneidad molecular y una proporción de tumores p53-aberrantes. Para el diagnóstico actual manda morfología + panel + clasificación molecular.

11.2. Carcinoma indiferenciado y desdiferenciado

El carcinoma indiferenciado forma láminas o células discohesivas sin diferenciación glandular evidente. El carcinoma desdiferenciado combina un componente de carcinoma diferenciado —habitualmente endometrioide— con un componente indiferenciado. Este segundo componente puede perder o reducir PAX8, ER, E-cadherina y queratinas, y puede mostrar pérdida de proteínas del complejo SWI/SNF como SMARCA4, SMARCB1 o ARID1B según el mecanismo. La pérdida focal de queratina no debe llevar a diagnosticar sarcoma sin integrar el componente epitelial.

11.3. Carcinoma mesonéfrico-like

El carcinoma mesonéfrico-like endometrial combina patrones tubulares, glandulares, papilares o sólidos y puede contener material eosinófilo intraluminal. Su perfil suele mostrar GATA3 y/o TTF-1 con expresión inversa en muchos casos, ER/PR negativos o focales y alteraciones de la vía RAS. La entidad debe diferenciarse de carcinoma endometrioide y de verdaderas lesiones mesonéfricas cervicales; el sitio anatómico y el patrón molecular ayudan.

11.4. Otros tipos

WHO 5.ª reconoce otros carcinomas raros, incluidos tipos escamoso, gástrico y neuroendocrino. En ellos la primera obligación del patólogo es excluir metástasis o extensión desde cuello uterino, tubo, ovario o tracto gastrointestinal según la morfología. El panel inmunohistoquímico se construye a partir de ese diferencial y no como una batería fija.

Problema diagnóstico Marcadores útiles Interpretación
Endometrioide vs seroso p53, p16, ER/PR, MMR Patrón global; p53 aberrante no equivale por sí solo a seroso
Células claras Napsin A, HNF1B, AMACR, ER/PR Apoyo a morfología tubuloquística/papilar con células hobnail
Mesonéfrico-like GATA3, TTF-1, ER/PR Apoyo junto a morfología y alteraciones RAS
Indiferenciado/desdiferenciado PAX8, queratinas, E-cadherina, SWI/SNF Pérdida de diferenciación epitelial puede ser parcial o extensa

12. CARCINOSARCOMA UTERINO

El carcinosarcoma es una neoplasia maligna bifásica con componente carcinomatoso y componente sarcomatoso. La idea actual esencial es que se trata de un carcinoma con diferenciación sarcomatosa, no de un sarcoma uterino convencional. WHO 5.ª lo sitúa con los tumores epiteliales y el protocolo CAP Endometrium v5.1.0.0 incluye explícitamente los carcinosarcomas, mientras el protocolo CAP Uterine Sarcoma los excluye.

El componente epitelial suele ser de alto grado. El componente mesenquimal puede ser homólogo —tejidos propios del útero, como sarcoma indiferenciado— o heterólogo, con diferenciación como rabdomiosarcoma o condrosarcoma. La proporción de componentes puede variar y el muestreo debe ser suficiente para documentarlos. Metástasis y recidivas pueden mostrar predominantemente el componente carcinomatoso.

En 2025, turno libre, pregunta 90, el SAS describió una neoplasia bifásica de alto grado del cuerpo uterino con componentes carcinomatoso y sarcomatoso y preguntó el nombre recomendado. La respuesta oficial fue la C: carcinosarcoma. El mensaje actual es aún más importante: no lo clasifiques junto a leiomiosarcoma o sarcoma estromal; se estadifica y se informa en el marco del carcinoma endometrial.
Pitfall. Una biopsia pequeña puede mostrar solo el componente sarcomatoso o solo el carcinomatoso. Si la morfología es pleomórfica y existe una sospecha de carcinosarcoma, busca queratinas en el componente aparentemente mesenquimal, revisa material adicional y evita cerrar un «sarcoma indiferenciado» sin excluir una neoplasia epitelial bifásica.

13. MMR, MSI Y SÍNDROME DE LYNCH

La evaluación del sistema de reparación de errores de apareamiento tiene una doble función: clasifica molecularmente el carcinoma y permite detectar pacientes con posible síndrome de Lynch. La inmunohistoquímica estudia MLH1, PMS2, MSH2 y MSH6. Estas proteínas funcionan en heterodímeros, de modo que los patrones de pérdida orientan al gen afectado y a los estudios posteriores.

Patrón IHQ Interpretación inicial Siguiente paso típico
Pérdida MLH1 + PMS2 Defecto del complejo MLH1/PMS2 Estudio de metilación del promotor de MLH1 según algoritmo validado
Pérdida aislada PMS2 Sospechar alteración de PMS2 Valoración genética según circuito clínico
Pérdida MSH2 + MSH6 Defecto del complejo MSH2/MSH6 Valoración genética
Pérdida aislada MSH6 Sospechar alteración de MSH6 Valoración genética
Expresión conservada de las cuatro MMR competente por IHQ Integrar con contexto; no equivale a riesgo hereditario cero

La pérdida MLH1/PMS2 es especialmente frecuente como fenómeno esporádico por hipermetilación del promotor de MLH1. Por eso la pérdida de estas proteínas no debe enviar automáticamente a la paciente a una etiqueta de síndrome de Lynch. El CAP Gynecologic Biomarkers v1.3.0.0 (2025) contempla el análisis de metilación de MLH1 como pieza del algoritmo.

En 2018, turno libre, pregunta 121, el SAS preguntó qué mecanismo explicaba habitualmente los carcinomas endometriales con defecto MMR que no eran síndrome de Lynch. La respuesta oficial fue la C: alteraciones somáticas, con frecuencia metilación del promotor de MLH1. La formulación actual es más precisa: ante pérdida MLH1/PMS2, la metilación de MLH1 ayuda a separar la causa esporádica de casos que requieren evaluación hereditaria adicional.

13.1. Pérdidas subclonales

El CAP 2025 incorpora explícitamente la pérdida subclonal de expresión MMR. No debe ignorarse como «artefacto» si existe una frontera intratumoral reproducible y controles adecuados. La interpretación exige revisar fijación, heterogeneidad real, patrón del heterodímero y, cuando esté indicado, correlacionar con pruebas moleculares. La preanalítica importa: tinción débil difusa por mala fijación no es lo mismo que una pérdida clonal geográfica.

14. BIOMARCADORES DIAGNÓSTICOS, PRONÓSTICOS Y PREDICTIVOS

El panel del carcinoma endometrial ha dejado de ser meramente diagnóstico. MMR, p53 y POLE construyen la clasificación molecular; ER/PR añaden información biológica y terapéutica en determinados contextos; HER2 puede seleccionar tratamiento en carcinomas serosos, carcinosarcomas y otros tumores p53-aberrantes según escenario clínico. El patólogo debe conocer no solo qué marcador pedir, sino qué algoritmo y qué sistema de interpretación está vigente.

14.1. HER2

El protocolo CAP Gynecologic Biomarkers v1.3.0.0, septiembre de 2025 actualiza el apartado HER2 para carcinomas ginecológicos. En endometrio, la expresión puede ser heterogénea y con tinción lateral o basolateral, no necesariamente circunferencial como se espera en otros órganos. Los casos inmunohistoquímicos equívocos deben estudiarse mediante hibridación in situ conforme al algoritmo validado. No deben trasladarse mecánicamente criterios de mama o estómago a endometrio.

14.2. Receptores hormonales

ER y PR son frecuentes en el espectro endometrioide y en tumores estromales de bajo grado, pero su intensidad y extensión varían. Su principal utilidad diagnóstica es contextual: un carcinoma de alto grado difusamente ER/PR negativo plantea un diferencial distinto de un tumor glandular de bajo grado hormonorreceptor positivo. En sarcomas estromales, la positividad apoya diferenciación endometrial pero tampoco es específica.

14.3. Panel razonado

Pregunta Pruebas prioritarias Qué resuelven
Clasificación molecular del carcinoma MMR IHQ, p53 IHQ, POLE POLEmut / MMRd / p53abn / NSMP
Seroso vs endometrioide alto grado p53, p16, ER/PR, MMR, marcadores dirigidos Integra morfología y fenotipo; no existe un marcador único
Posible Lynch MLH1, PMS2, MSH2, MSH6 ± metilación MLH1 Selecciona casos para algoritmo hereditario
Tratamiento anti-HER2 HER2 IHQ ± ISH Biomarcador predictivo con criterios específicos endometriales
No mezcles algoritmos entre órganos. «HER2 2+» no significa lo mismo operacionalmente si luego aplicas un criterio de membrana diseñado para mama, estómago o endometrio. En una pregunta de oposición, identifica primero el órgano y la guía/edición; después interpreta el marcador.

15. FIGO 2023, AJCC Y VARIABLES ANATOMOPATOLÓGICAS DE EXTENSIÓN

La estadificación del carcinoma endometrial se ha vuelto más compleja porque la FIGO 2023 incorpora histotipo, invasión linfovascular y clasificación molecular en determinadas situaciones. Al mismo tiempo, el protocolo CAP Endometrium Uterus v5.1.0.0 (2024) conserva elementos FIGO 2009 y el TNM de AJCC 8.ª en su estructura de informe. Para un opositor esto significa que no basta con memorizar una tabla: hay que saber qué sistema está preguntando la pregunta.

15.1. Principios de FIGO 2023

FIGO 2023 distingue histologías no agresivas y agresivas y refina el estadio inicial. En términos prácticos, los carcinomas endometrioides de bajo grado sin histología agresiva se estratifican por invasión miometrial y LVSI; las histologías agresivas reciben una consideración distinta incluso cuando están confinadas al endometrio. Además, el estadio puede complementarse con un sufijo molecular cuando se dispone de clasificación completa.

Estadio FIGO 2023 Situación resumida Punto de examen
IA1 Histología no agresiva limitada a pólipo o endometrio Sin invasión miometrial
IA2 Histología no agresiva, invasión <50% y LVSI ausente o focal Combina profundidad y LVSI
IA3 Carcinoma endometrioide de bajo grado limitado a útero y ovario bajo criterios definidos Excepción para enfermedad uterino-ovárica sincrónica seleccionada
IB Histología no agresiva, invasión ≥50% y LVSI ausente o focal Mitad externa del miometrio
IC Histología agresiva limitada a pólipo o endometrio Agresivo sin invasión miometrial
IIA Histología no agresiva con invasión estromal cervical Cuello verdadero, no glándulas endocervicales superficiales
IIB Histología no agresiva con LVSI sustancial LVSI modifica estadio
IIC Histología agresiva con cualquier invasión miometrial Nuevo énfasis en biología del tumor

Los estadios III y IV se subdividen según afectación de serosa/anexos, vagina/parametrios, peritoneo pélvico, ganglios pélvicos o paraaórticos, mucosa vesical/rectal, peritoneo extrapelviano y metástasis a distancia. El informe debe describir las estructuras implicadas de manera explícita para que el estadio pueda reconstruirse sin depender de una sola etiqueta final.

15.2. Invasión linfovascular

La invasión linfovascular debe distinguirse de retracción artefactual. Los émbolos verdaderos muestran células tumorales dentro de espacios revestidos por endotelio, a menudo con adherencia a la pared o material trombótico. La cuantificación como ausente, focal o sustancial tiene relevancia creciente, especialmente en FIGO 2023. Un borde tumoral muy retraído no debe convertirse en LVSI por exceso diagnóstico.

15.3. Clasificación molecular y estadio

FIGO 2023 permite anotar el grupo molecular mediante un sufijo «m». En enfermedad inicial, determinadas categorías POLEmut y p53abn pueden modificar la asignación de estadio pronóstico. Esto no significa que la mutación «borre» la extensión anatómica: el informe debe conservar todos los datos morfológicos y anatómicos y añadir la clasificación molecular de forma transparente.

FIGO 2023 no es simplemente FIGO 2009 con más subapartados. Incorpora biología tumoral. No obstante, CAP v5.1.0.0 (2024) restauró también elementos FIGO 2009 en el protocolo de endometrio y mantiene AJCC 8.ª. En un test, lee literalmente si se pregunta FIGO 2023, FIGO 2009 o TNM; mezclar tablas puede hacerte fallar aun sabiendo la patología.

16. TUMORES BENIGNOS DEL MÚSCULO LISO Y STUMP

16.1. Leiomioma convencional

El leiomioma es una neoplasia benigna de músculo liso formada por fascículos entrecruzados de células fusiformes con núcleos alargados y citoplasma eosinófilo. Macroscópicamente suele ser bien delimitado y arremolinado. Pueden aparecer hialinización, calcificación, cambios hidrópicos e infarto. Estos cambios degenerativos son frecuentes y no deben confundirse con necrosis tumoral coagulativa de tipo maligno.

Existen variantes morfológicas —celular, con núcleos bizarros, mitóticamente activo, epitelioide, mixoide, entre otras— que requieren aplicar criterios específicos. El diagnóstico de benignidad no depende de un único rasgo. En especial, un leiomioma con núcleos bizarros puede mostrar atipia muy llamativa y seguir siendo benigno si la necrosis y la actividad mitótica no cumplen criterios de leiomiosarcoma.

16.2. Necrosis: la palabra que cambia el diagnóstico

La necrosis tumoral coagulativa del músculo liso muestra una transición abrupta entre tumor viable y necrosis, con conservación fantasma de contornos celulares en el área necrótica. Debe distinguirse de necrosis isquémica o hialina, que suele mostrar una zona de granulación o hialinización entre tejido viable y necrosado. La interpretación es particularmente difícil en tumores embolizados, tratados o con infarto extenso.

16.3. STUMP

La categoría STUMP —smooth muscle tumour of uncertain malignant potential— se reserva para tumores que no cumplen de forma inequívoca criterios de leiomioma ni de leiomiosarcoma. No es un cajón para cualquier tumor difícil: debe explicarse qué combinación de atipia, mitosis, necrosis o patrón de crecimiento impide una clasificación definitiva. La terminología y los criterios se basan en WHO 5.ª (2020) y en correlación con los sistemas diagnósticos de músculo liso uterino.

Lesión Atipia Mitosis Necrosis tumoral
Leiomioma convencional Ausente o mínima Baja Ausente
Leiomioma con núcleos bizarros Marcada pero degenerativa/distribuida Debe interpretarse en contexto Sin necrosis tumoral coagulativa
STUMP Combinación no clasificable con seguridad Variable Variable/equívoca según subtipo
Leiomiosarcoma Frecuentemente marcada Elevada en el tipo fusocelular convencional Puede estar presente y es criterio mayor
No utilices la palabra «necrosis» sin adjetivo en un tumor de músculo liso. Necrosis isquémica/infarcto y necrosis tumoral coagulativa no tienen el mismo significado diagnóstico. En una oposición, ese matiz suele separar leiomioma degenerado de leiomiosarcoma.

17. LEIOMIOSARCOMA UTERINO

El leiomiosarcoma es una neoplasia maligna de músculo liso que puede adoptar patrones fusocelular convencional, epitelioide o mixoide. El diagnóstico del tipo convencional se apoya en tres ejes clásicos: atipia citológica marcada, actividad mitótica y necrosis tumoral coagulativa. La interpretación debe realizarse sobre material bien muestreado y evitando áreas infartadas o ulceradas.

17.1. Tipo fusocelular convencional

El protocolo CAP Uterine Sarcoma v4.4.0.0 (marzo de 2022) resume el criterio para leiomiosarcoma fusocelular como la presencia de dos de tres: necrosis tumoral, atipia citológica marcada y una actividad mitótica de al menos 4 mitosis/mm², equivalente aproximadamente a 10 mitosis por 10 campos de gran aumento cuando se usa el área de campo especificada por el protocolo. El valor en mm² es preferible porque el tamaño del campo varía entre microscopios.

El recuento mitótico debe realizarse en áreas viables y de mayor actividad, excluyendo apoptosis y núcleos picnóticos. La necrosis debe ser del tipo tumoral coagulativo. Una neoplasia con atipia marcada y muchas mitosis, pero sin necrosis, puede seguir cumpliendo criterios; del mismo modo, necrosis tumoral más atipia marcada puede ser suficiente aunque el recuento mitótico sea menor.

17.2. Variantes epitelioide y mixoide

Los leiomiosarcomas epitelioide y mixoide pueden ser engañosamente blandos citológicamente y tener menor actividad mitótica. Por ello, no deben aplicarse de manera automática los criterios numéricos del tipo fusocelular. En el tipo mixoide, el patrón infiltrativo y la verdadera atipia adquieren especial importancia. En el epitelioide, la diferenciación de músculo liso debe demostrarse frente a carcinoma, PEComa y otras neoplasias epitelioides.

17.3. Inmunohistoquímica

Desmina, h-caldesmon y SMA apoyan diferenciación de músculo liso, pero su expresión puede ser variable, especialmente en tumores de alto grado. p16 y p53 pueden ser aberrantes en leiomiosarcoma, pero no son criterios diagnósticos aislados. La pérdida de ATRX o alteraciones de otras vías puede aportar contexto molecular, sin sustituir la tríada morfológica.

Dato duro con edición: para el leiomiosarcoma fusocelular convencional utiliza el criterio CAP Uterine Sarcoma v4.4.0.0 (2022): dos de tres —necrosis tumoral, atipia marcada, ≥4 mitosis/mm²—. No extrapoles este umbral a las variantes epitelioide o mixoide.

18. TUMORES DEL ESTROMA ENDOMETRIAL

Los tumores estromales abarcan nódulo estromal endometrial, sarcoma estromal endometrial de bajo grado (LG-ESS), sarcoma estromal endometrial de alto grado (HG-ESS) y sarcoma uterino indiferenciado. El diagnóstico moderno combina patrón de invasión, citología, inmunofenotipo y alteraciones moleculares. Esta es una de las áreas donde memorizar nombres antiguos sin genética produce más errores.

18.1. Nódulo estromal frente a LG-ESS

Ambos pueden estar formados por células pequeñas uniformes semejantes al estroma endometrial proliferativo, con delicada red arteriolar. La diferencia esencial es el patrón de borde y la invasión vascular/miometrial. El nódulo es expansivo y circunscrito; el LG-ESS infiltra el miometrio en lengüetas y muestra permeación linfovascular.

El protocolo CAP Uterine Sarcoma v4.4.0.0 (2022) permite pequeñas irregularidades en el nódulo, pero considera diagnóstica de sarcoma la invasión miometrial de 3 mm o más, la invasión linfovascular o tres o más focos de invasión miometrial de cualquier profundidad. Este dato exige muestreo completo del borde si se plantea nódulo estromal: una resección fragmentada puede impedir demostrar circunscripción y debe informarse con prudencia.

18.2. LG-ESS

El LG-ESS suele expresar CD10, ER y PR, aunque ningún marcador es absoluto. La fusión JAZF1::SUZ12 es la alteración molecular recurrente clásica y la más asociada al LG-ESS convencional. Existen otras fusiones de genes relacionados con complejos de cromatina, por lo que un resultado molecular debe interpretarse junto con la morfología.

En 2025, turno libre, pregunta 87, el SAS describió un tumor maligno del estroma endometrial formado por células semejantes al estroma proliferativo y con patrón infiltrativo. Preguntó la alteración molecular más frecuente y la respuesta oficial fue la B: JAZF1::SUZ12. Es una perla plenamente alineada con el marco WHO/CAP vigente para LG-ESS.

18.3. HG-ESS

El HG-ESS no es simplemente un LG-ESS «con más atipia». WHO 5.ª separa entidades moleculares de alto grado, entre ellas tumores con fusión YWHAE::NUTM2A/B y tumores con alteraciones de BCOR, como ZC3H7B::BCOR o duplicación interna en tándem de BCOR. La morfología y el inmunofenotipo varían según el genotipo.

Los tumores con YWHAE::NUTM2 suelen mostrar un componente de células redondas de alto grado, a veces acompañado de un componente fusocelular de menor grado. El componente de alto grado puede mostrar expresión intensa de cyclin D1 y BCOR. Los tumores BCOR-alterados pueden ser fusocelulares y mixoides y simular otros sarcomas. La prueba molecular es especialmente útil cuando la histología y el panel no permiten una clasificación segura.

En 2021, turno libre, pregunta 54, el SAS describió un sarcoma estromal endometrial de alto grado con células redondas o fusiformes uniformes y posible componente de bajo grado. La respuesta oficial fue la C: YWHAE-NUTM2A/B. La nomenclatura de fusiones puede escribirse hoy como YWHAE::NUTM2A/B.

18.4. Sarcoma uterino indiferenciado

Es un diagnóstico de exclusión para sarcomas de alto grado sin diferenciación específica demostrable tras un estudio adecuado. Antes de utilizarlo deben excluirse carcinosarcoma, leiomiosarcoma, HG-ESS molecularmente definido, adenosarcoma con sobrecrecimiento, sarcomas SMARCA4-deficientes, neoplasias NTRK-reordenadas y otras entidades según el contexto. El progreso de la patología molecular está reduciendo el número de tumores que quedan en esta categoría.

Tumor mesenquimal uterino de células fusiformes/redondas
├── Músculo liso
│ ├── Fascículos + desmina/h-caldesmon → leiomioma / LMS / STUMP
│ └── aplicar criterios propios del subtipo
├── Estroma endometrial
│ ├── Circunscrito → nódulo estromal
│ ├── Infiltrativo + JAZF1::SUZ12 → LG-ESS
│ └── Alto grado + YWHAE/BCOR → HG-ESS
├── Bipásico glándulas + estroma
│ └── adenosarcoma
└── Alto grado sin línea clara
└── excluir carcinosarcoma y entidades moleculares antes de “indiferenciado”

19. ADENOSARCOMA Y OTROS TUMORES MESENQUIMALES

19.1. Adenosarcoma

El adenosarcoma es una neoplasia bifásica con glándulas benignas o atípicas revestidas por epitelio y un estroma sarcomatoso maligno. La arquitectura puede ser polipoide y presentar condensación estromal periglandular, proyecciones intraglandulares en «hoja» y aumento de mitosis en el estroma. El diferencial principal incluye pólipo endometrial, adenofibroma histórico, carcinosarcoma y adenosarcoma con sobrecrecimiento sarcomatoso.

Según CAP Uterine Sarcoma v4.4.0.0 (2022), el sobrecrecimiento sarcomatoso se define cuando el componente sarcomatoso puro, sin glándulas, constituye al menos 25% del tumor. Este componente puede ser homólogo o heterólogo y se asocia a comportamiento más agresivo. El porcentaje debe evaluarse sobre muestreo suficiente; una biopsia pequeña puede no representar el conjunto.

19.2. PEComa

La PEComa uterina muestra diferenciación perivascular epiteloide y combina marcadores melanocíticos y de músculo liso en proporciones variables. HMB45 y melan-A pueden ser positivos, junto con SMA/desmina. Alteraciones de TSC1/TSC2 y activación mTOR forman parte de su biología, y un subgrupo puede mostrar reordenamientos TFE3. Debe diferenciarse de leiomioma/leiomiosarcoma epitelioide, melanoma metastásico y carcinoma.

19.3. Tumores con fusiones y entidades emergentes

El útero puede albergar sarcomas definidos por alteraciones moleculares como fusiones de NTRK o tumores con deficiencia de SMARCA4, entre otros. Su reconocimiento es importante porque evita categorías inespecíficas y, en algunos casos, identifica dianas terapéuticas. Sin embargo, el diagnóstico no debe basarse en pedir NGS indiscriminadamente: la morfología y un panel inicial seleccionan qué prueba molecular tiene mayor rendimiento.

Adenosarcoma no es carcinosarcoma. En el adenosarcoma el componente epitelial es benigno o solo atípico y el estroma es maligno; en el carcinosarcoma el componente epitelial es un carcinoma. Esa diferencia cambia clasificación, protocolo CAP y estadificación.

20. DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL INTEGRADO Y PRINCIPALES PITFALLS

Los errores difíciles del cuerpo uterino rara vez se resuelven con un anticuerpo aislado. Se resuelven definiendo primero el problema. ¿Es una proliferación glandular precursora o carcinoma? ¿Un carcinoma de alto grado es endometrioide, seroso, células claras o desdiferenciado? ¿Una neoplasia fusocelular es de músculo liso, estroma endometrial o el componente sarcomatoso de un carcinosarcoma? La estrategia de panel cambia completamente según esa pregunta.

20.1. EIN frente a carcinoma endometrioide bien diferenciado

En una biopsia pequeña puede existir un continuo arquitectural. La complejidad glandular marcada, el crecimiento confluente, patrón cribiforme, necrosis y una respuesta estromal desmoplásica favorecen carcinoma. La ausencia de miometrio en una biopsia impide valorar invasión, pero el diagnóstico de carcinoma no depende exclusivamente de demostrar invasión miometrial. La discordancia entre una biopsia etiquetada de EIN y una histerectomía con carcinoma es conocida y explica por qué la muestra debe examinarse exhaustivamente.

20.2. Endometrioide de alto grado frente a seroso

Los carcinomas endometrioides FIGO 3 pueden mostrar marcada atipia y patrón sólido. Favorecen endometrioide la coexistencia de EIN, áreas de carcinoma endometrioide de menor grado, diferenciación escamosa y determinados patrones de pérdida de PTEN, ARID1A o MMR. Favorecen seroso la citología de alto grado difusa, arquitectura papilar o glandular compleja característica, p53 aberrante y p16 en bloque. Pero hay solapamiento: un endometrioide p53abn no se convierte por ello en seroso.

20.3. Células claras frente a cambio claro en endometrioide

El carcinoma de células claras requiere arquitectura y citología propias, especialmente combinación tubuloquística/papilar/sólida y células hobnail. Napsin A y HNF1B apoyan el diagnóstico; ER/PR suelen estar ausentes. Sin embargo, un endometrioide puede mostrar focos de citoplasma claro por secreción, glucógeno o cambio escamoso. La inmunohistoquímica solo es convincente cuando acompaña una morfología congruente.

20.4. Primario endometrial frente a extensión cervical

El adenocarcinoma endometrioide endometrial y el adenocarcinoma endocervical HPV-asociado pueden confluir en el segmento uterino inferior. p16 en bloque y pruebas de HPV favorecen origen cervical HPV-asociado, mientras ER/PR y vimentina pueden apoyar endometrial en el contexto adecuado; ninguno de estos marcadores debe interpretarse de forma aislada. La localización dominante, la presencia de lesión precursora y el patrón de invasión son esenciales.

20.5. Seroso endometrial frente a seroso tubo-ovárico

Un tumor seroso con carcinomatosis requiere buscar el sitio primario. WT1 difuso favorece origen tubo-ovárico, mientras la lesión serosa intraepitelial endometrial y una masa dominante endometrial favorecen útero. La trompa debe procesarse de acuerdo con el contexto oncológico para excluir carcinoma seroso tubárico oculto. La decisión no puede reducirse a «WT1 positivo = ovario».

20.6. Leiomioma con núcleos bizarros frente a leiomiosarcoma

La atipia degenerativa puede ser extrema y focal, con cromatina smudgy e inclusiones, mientras el resto del tumor es banal. El leiomiosarcoma convencional suele mostrar atipia difusa, mitosis verdaderas y/o necrosis tumoral coagulativa. El recuento mitótico debe hacerse en zonas representativas y distinguir mitosis de cuerpos apoptóticos. Si la necrosis es equívoca, el muestreo adicional del límite entre zona viable y necrótica es más útil que añadir un panel inmunohistoquímico indiscriminado.

20.7. LG-ESS frente a leiomioma celular

El LG-ESS forma células pequeñas alrededor de una red arteriolar y presenta invasión en lengüetas y vascular. CD10 puede ser difuso, mientras desmina y h-caldesmon favorecen músculo liso, pero existe solapamiento. La demostración de una fusión característica, como JAZF1::SUZ12, puede resolver casos seleccionados. El borde tumoral sigue siendo un dato diagnóstico central y debe muestrearse ampliamente.

20.8. HG-ESS frente a sarcoma indiferenciado

Antes de etiquetar un sarcoma como indiferenciado hay que buscar patrones que sugieran YWHAE o BCOR y utilizar cyclin D1, BCOR y pruebas moleculares dirigidas cuando proceda. También deben excluirse carcinosarcoma, leiomiosarcoma y neoplasias con alteraciones de SWI/SNF. En 2026, «indiferenciado» es una categoría de exclusión cada vez más pequeña, no el diagnóstico por defecto de cualquier tumor pleomórfico.

Pitfall Error Cómo evitarlo
p53 aberrante Diagnosticar automáticamente seroso Primero histotipo; después grupo molecular
PTEN perdido Diagnosticar automáticamente EIN La arquitectura y la diferencia respecto al fondo mandan
Citoplasma claro Llamar carcinoma de células claras Exigir arquitectura/citología específicas y panel coherente
Necrosis en leiomioma Confundir infarto con necrosis tumoral Examinar transición viable-necrótica y muestrear más
CD10 positivo Llamar LG-ESS Integrar borde, vasos, ER/PR, músculo liso y genética
Biopsia sarcomatosa Olvidar carcinosarcoma Buscar epitelio, queratinas y muestrear componentes

21. INFORME ANATOMOPATOLÓGICO: QUÉ NO PUEDE FALTAR

El informe de una resección por carcinoma endometrial debe ser estructurado y reproducible. El protocolo CAP Endometrium Uterus v5.1.0.0 (diciembre de 2024) es el marco de referencia internacional del proyecto. No se trata de copiar una plantilla, sino de comprender qué variables cambian pronóstico, estadio o tratamiento.

21.1. Carcinoma endometrial

  • Procedimiento y espécimen: tipo de histerectomía, anexos y ganglios recibidos.
  • Sitio tumoral y tamaño: cavidad, fondo, segmento inferior y dimensiones.
  • Histotipo WHO 5.ª y, cuando corresponde, grado FIGO.
  • Invasión miometrial: profundidad y espesor total para establecer la proporción.
  • Cuello uterino: distinguir extensión superficial de verdadera invasión estromal.
  • Serosa y anexos: afectación directa o metastásica.
  • LVSI: ausente/focal/sustancial según sistema aplicado.
  • Márgenes cuando sean pertinentes.
  • Ganglios: número, localización, macrometástasis, micrometástasis y células tumorales aisladas según definiciones del sistema de estadificación.
  • pTNM/FIGO: consignar el sistema y edición utilizados.
  • Clasificación molecular: POLEmut, MMRd, p53abn o NSMP si se ha completado.
  • Biomarcadores: MMR, p53, HER2 u otros cuando tengan indicación diagnóstica o predictiva.

El informe debe permitir que un clínico reconstruya la situación sin tener que interpretar frases ambiguas. «Invasión superficial» es peor que indicar una medida y la relación con el espesor miometrial. «p53 positivo» es peor que especificar un patrón aberrante de sobreexpresión o un patrón wild type, si el ensayo se ha interpretado conforme al protocolo.

21.2. Sarcomas uterinos

El protocolo CAP Uterine Sarcoma v4.4.0.0 (2022) exige documentar tipo histológico, tamaño, extensión, invasión linfovascular, márgenes y ganglios cuando proceda. En tumores del estroma endometrial, la clasificación molecular puede ser parte del diagnóstico. En leiomiosarcoma conviene describir atipia, necrosis tumoral y actividad mitótica de forma que el criterio diagnóstico sea transparente.

21.3. Comunicación de incertidumbre

Cuando una muestra fragmentada impide valorar el borde de un tumor estromal o cuando un tumor de músculo liso cae en una categoría de potencial incierto, el informe debe explicitar la limitación. La falsa precisión es peor que una incertidumbre bien argumentada. En cambio, términos vagos como «neoplasia mesenquimal atípica» sin diferencial ni recomendación de estudio adicional no son un buen informe especializado.

Regla de calidad: todo dato que pueda modificar estadio, grupo molecular o tratamiento debe aparecer en una sección identificable del informe. La clasificación histomolecular es especialmente útil cuando el resultado final conserva por separado histotipo + grado + extensión + grupo molecular, en vez de sustituir unos por otros.

22. PERLAS DE EXAMEN SAS Y ESTRATEGIA DE RESOLUCIÓN

Los exámenes oficiales muestran que el tribunal combina tres niveles: patología clásica, alteraciones moleculares específicas y actualización conceptual. Las preguntas de este tema no se resuelven solo sabiendo «carcinoma endometrioide»: exigen reconocer qué dato es definitorio y qué dato es solo frecuente.

2018 libre, P93 — correcta C. PTEN puede estar inactivado tanto en hiperplasia/EIN como en carcinoma endometrioide. Traducción para 2026: es un evento de la vía endometrioide, no un marcador que separe por sí solo precursor de carcinoma.
2018 libre, P116 — correcta A. El grupo hipermutado se asoció a inestabilidad de microsatélites. Hoy lo integras como grupo MMRd en el algoritmo histomolecular.
2018 libre, P117 — correcta B. El grupo ultramutado se caracteriza por mutaciones de POLE. En clasificación actual, POLEmut es una categoría molecular propia y tiene enorme peso pronóstico.
2018 libre, P119 — correcta A. WT1 es menos frecuentemente positivo en carcinoma seroso endometrial que en carcinoma seroso tubo-ovárico. Úsalo como pieza de un panel, nunca como marcador absoluto de origen.
2018 libre, P121 — correcta C. Muchos carcinomas MMRd no asociados a Lynch se explican por alteraciones somáticas, especialmente metilación del promotor de MLH1 cuando se pierde MLH1/PMS2.
2021 libre, P54 — correcta C. Un HG-ESS con población de alto grado redonda/fusiforme puede asociarse a YWHAE::NUTM2A/B. No confundas HG-ESS con «LG-ESS muy atípico»: son entidades biológicamente diferenciadas.
2025 libre, P87 — correcta B. JAZF1::SUZ12 es la alteración recurrente clásica del LG-ESS convencional. La descripción de células semejantes a estroma proliferativo + infiltración apunta al diagnóstico antes de mirar las opciones.
2025 libre, P89 — correcta A. No existe una prueba de cribado anual recomendada para cáncer de endometrio en la posmenopáusica asintomática de riesgo promedio. No confundas vigilancia de síntomas con cribado poblacional.
2025 libre, P90 — correcta C. Neoplasia bifásica de alto grado con componentes carcinomatoso y sarcomatoso = carcinosarcoma. WHO 5.ª y CAP lo consideran en el marco de los carcinomas endometriales.

22.1. Cómo razonar una pregunta del Tema 74

Pregunta del cuerpo uterino
├── ¿Endometrio epitelial?
│ ├── precursor → hiperplasia sin atipia vs EIN
│ ├── carcinoma → histotipo + grado
│ └── después → MMR + p53 + POLE
├── ¿Extensión?
│ ├── invasión miometrial
│ ├── LVSI
│ ├── cuello/serosa/anexos/ganglios
│ └── identificar si preguntan FIGO 2023 o TNM/AJCC
└── ¿Tumor mesenquimal?
├── músculo liso → atipia + mitosis + necrosis
├── estroma → borde + vasos + fusión
├── glándulas benignas + estroma maligno → adenosarcoma
└── carcinoma + sarcoma → carcinosarcoma

En un test con alteraciones moleculares, evita elegir por familiaridad. JAZF1::SUZ12 apunta a LG-ESS; YWHAE::NUTM2 a un subtipo de HG-ESS; POLE al grupo ultramutado del carcinoma endometrial; pérdida MMR al grupo MMRd. Si aparece p53, pregunta primero si la opción habla de histotipo o de grupo molecular.

En preguntas de estadificación, identifica palabras de control: «histología agresiva», «invasión miometrial», «LVSI sustancial», «estroma cervical». En FIGO 2023 esos términos tienen un peso que no tenían igual en FIGO 2009. Si la pregunta cita explícitamente una edición, esa edición manda aunque recuerdes una tabla más nueva.

23. REFERENCIAS Y VIGENCIA DE FUENTES

23.1. Clasificación y protocolos principales

  1. WHO Classification of Tumours Editorial Board. Female Genital Tumours. WHO Classification of Tumours, 5th ed., vol. 4. IARC; 2020.
  2. College of American Pathologists. Protocol for the Examination of Resection Specimens from Patients with Carcinoma and Carcinosarcoma of the Endometrium. Version 5.1.0.0, December 2024.
  3. College of American Pathologists. Gynecologic Biomarker Reporting Protocol. Version 1.3.0.0, September 2025.
  4. College of American Pathologists. Protocol for the Examination of Resection Specimens from Patients with Sarcoma of the Uterus. Version 4.4.0.0, March 2022.
  5. Berek JS, Matias-Guiu X, Creutzberg C, et al. FIGO staging of endometrial cancer: 2023. Int J Gynaecol Obstet. 2023. PMID: 37337978.
  6. Concin N, Matias-Guiu X, Vergote I, et al. ESGO-ESTRO-ESP guidelines for the management of patients with endometrial carcinoma: update 2025. Lancet Oncol. 2025. PMID: 40744042.

23.2. Clasificación histomolecular y recomendaciones anatomopatológicas

  1. McCluggage WG, Singh N, Gilks CB. Key changes to the World Health Organization (WHO) classification of female genital tumours introduced in the 5th edition (2020). Histopathology. 2022;80:762-778. PMID: 34996131.
  2. Soslow RA, et al. Endometrial Carcinoma Diagnosis: Use of FIGO Grading and Genomic Subcategories in Clinical Practice: Recommendations of the International Society of Gynecological Pathologists. Int J Gynecol Pathol. 2019;38 Suppl 1:S64-S74. PMID: 30550484.
  3. Malpica A, et al. Endometrial Carcinoma, Grossing and Processing Issues: Recommendations of the International Society of Gynecologic Pathologists. Int J Gynecol Pathol. 2019;38 Suppl 1:S9-S24. PMID: 30550481.
  4. Cho KR, et al. ISGyP Endometrial Cancer Project: Guidelines From the Special Techniques and Ancillary Studies Group. Int J Gynecol Pathol. 2019;38 Suppl 1:S114-S122. PMID: 29521846.
  5. SEAP-IAP. Recursos de ginecopatología y patología molecular aplicables a carcinoma endometrial; utilizados como contexto nacional y de implementación española, consulta 2026.

23.3. Exámenes oficiales SAS utilizados como perlas

FEA Anatomía Patológica: 2018 turno libre (preguntas 93, 116, 117, 119 y 121), 2021 turno libre (pregunta 54) y 2025 turno libre (preguntas 87, 89 y 90). Las letras correctas proceden de las plantillas definitivas incorporadas en los JSON del proyecto. No se atribuye al tribunal razonamiento alguno; la explicación se construye a partir de WHO, CAP y guías vigentes. No se han utilizado como perlas preguntas anuladas ni preguntas dependientes de imagen.

23.4. Vigencia de fuentes

Vigencia revisada: agosto de 2026. Clasificación tumoral principal: WHO Female Genital Tumours, 5.ª edición, volumen 4 (2020), que sigue siendo el Blue Book vigente para cuerpo uterino. Informe de carcinoma/carcinosarcoma: CAP Endometrium Uterus v5.1.0.0 (diciembre 2024). Biomarcadores ginecológicos: CAP v1.3.0.0 (septiembre 2025). Sarcomas: CAP Uterine Sarcoma v4.4.0.0 (marzo 2022). Estadificación ginecológica: FIGO 2023; CAP 2024 mantiene además elementos FIGO 2009 y AJCC 8.ª en su protocolo. Manejo integrado: ESGO-ESTRO-ESP 2025. Este tema debe revisarse cuando IARC publique una nueva edición WHO para genital femenino, CAP actualice cualquiera de los tres protocolos citados, FIGO modifique la estadificación o cambien los algoritmos terapéuticos de HER2/MMR.
Punto de vigencia especialmente sensible. En carcinoma endometrial los criterios moleculares y la estadificación están evolucionando más rápido que la morfología básica. Si estudias un manual previo a 2020, úsalo para histología, pero verifica de nuevo EIN, grupos moleculares, p53/MMR/POLE, HER2 y FIGO antes de memorizar una regla.

24. PALABRAS CLAVE

Cuerpo uterino; endometrio; miometrio; endometrio proliferativo; endometrio secretor; atrofia; endometritis; pólipo endometrial; adenomiosis; hiperplasia sin atipia; EIN; hiperplasia atípica; PTEN; carcinoma endometrioide; FIGO grade; MELF; carcinoma seroso; lesión serosa intraepitelial; carcinoma de células claras; carcinoma desdiferenciado; carcinoma indiferenciado; carcinoma mesonéfrico-like; carcinosarcoma; WHO 5.ª; POLEmut; MMRd; p53abn; NSMP; ProMisE; MLH1; PMS2; MSH2; MSH6; metilación MLH1; síndrome de Lynch; HER2; WT1; Napsin A; HNF1B; FIGO 2023; AJCC 8.ª; LVSI; leiomioma; STUMP; necrosis tumoral coagulativa; leiomiosarcoma; nódulo estromal endometrial; LG-ESS; HG-ESS; JAZF1::SUZ12; YWHAE::NUTM2; BCOR; adenosarcoma; sobrecrecimiento sarcomatoso; PEComa; CAP v5.1.0.0; CAP Gynecologic Biomarkers v1.3.0.0; CAP Uterine Sarcoma v4.4.0.0; ESGO-ESTRO-ESP 2025.

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Elaborado por Esteban Castro Palomo. Actualizado el agosto 31, 2026.